La situación que planteas es vieja y bien conocida por todos los
bibliotecarios: navegar bajo bandera falsa. Eso es lo que pretenden
infinidad de libros. La solución que se suele tomar (en vez de
cabrearse como tú) es la del pasteleo...
Que un lote de libros bajo la bandera de "ciencias ocultas" pretende
meterse en el estante 5 (en medio de las restantes ciencias
naturales). Pues se le da el alto, y se llega a un acuerdo: se les
llama "ciencias de la mente y el espiritu" y se le envia al estante 1
(el de filosofias). Por cierto, que bien mirado le corresponderia el
estante 2 (cuestiones sobre-naturales), pero si nos fijamos bien...
podría pelearse con el rey de ese estante: la religion, que tiene más
influcencia y exige cierto respeto. Así que en realidad esta bien
enviarlo al 1 y, de carambola, hacemos pasteleo al cuadrado.
Otro ejemplo. Muchos libros pretenden estudiar y dar soluciones a los
problemas de nuestra sociedad. Cuando en el fondo lo que buscan es
divulgar una ideología. La misma solución, se les engloba en algun
título grandilocuente y directos al estante 1 (en vez de al 3 que
pretendìan). Y ojo, eso no quiere decir que las reivindicaciones de
muchos de esos libros no esten fundamentadas (feminismos,
ecologismos, anti-globalizaciones), es que sencillamente sus
enunciados no se basan el lo que "son" las cosas, sino en lo
que "deberían ser" (siempre segun ellos).
En fin, es un tema tan interesante como largo.