Y la lista se vuelve extensa…
La ira es un oscurecimiento mental que conduce al maltrato a los
demás, a herir, humillar, despreciar, menospreciar, violentar,
ofender, ridiculizar, criticar y muchas veces lleva hasta el asesinato.
El orgullo nos convierte en personas insoportables aprisionadas dentro
de la burbuja de las fantasías mentales y nos lleva a maltratar y a
discriminar a los demás.
La envidia desata la crítica y los venenos mentales de la astucia y
mala voluntad.
Por falta de espíritu afectuoso, cálido y compasivo nos olvidamos de
amar, colaborar, apoyar, comprender y quedamos atrapados en
oscurecimiento de la dureza, la indiferencia, la insensibilidad y nace
la amargura, la soledad, el tedio y la incapacidad para comprendernos
y llevarnos bien con la pareja, compañeros de trabajo, amigos, etc.
Cuando nos damos cuenta de que los oscurecimientos mentales son la
fuente de nuestra desdicha y que cada uno es autor de un lío, un
problema, una enfermedad, un enredo, una mala relación, muchas
incomprensiones y dificultades, es cuando realmente empezamos a
descubrir que somos los responsables de la calidad de vida que tenemos
ahora y que tendremos en el futuro. Basta tan solo con mirar en
cuantos líos, enredos, problemas y dificultades nos mete una mentira.
Gran parte de la incapacidad de vernos tal como somos y no como
creemos que somos es debida a la superficialidad con que asumimos las
enseñanzas sobre los oscurecimientos mentales y sus nefastas
consecuencias en nuestras vidas.
Cuando con honestidad preparamos una lista de los oscurecimientos que
nos complican la vida, encontramos: miedos, complejos, fantasías,
traumas, impaciencias, intolerancias, agresividades, desordenes,
perezas, mentiras y la lista se vuelve extensa….
El estado Buda es la verdadera naturaleza de todo ser humano,
iluminado por el desarrollo de incontables virtudes y por el
apaciguamiento mental producto de la extinción de todos los
oscurecimientos mentales.
Cada uno de nosotros debe esforzarse por despertar su naturaleza Buda,
por construir el estado Buda, por arrancar de la mente la maldad u
oscurecimientos mentales.
Las enseñanzas del Buda histórico, los sutras, más el trabajo personal
ha de llevarnos al estado Buda.
En realidad las enseñanzas del Buda deben llamarse Enseñanzas para
construirnos como verdaderos seres humanos.
El verdadero ser humano esta libre de maldad u oscurecimientos
mentales y es un loto florecido por la presencia de muchísimas
virtudes en su mente y corazón.
Tomado de
http://groups.google.com/group/buencorazon/sub?s=uE7j1AgAAAAkpgTVEn43...