El Shikin Haramitsu Daikomyo es una frase de 9 sílabas que se dice al
comienzo y al final de cada clase al juntar las manos, luego
acompañado de dos aplausos, una reverencia, un aplauso y otra
reverencia.
Parece ser que esta frase fue trasmitida a Hatsumi Sensei por su
maestro Takamatsu Toshitsugu y pertenece al linaje de los Sôke que
forman la Bujinkan.
Esto tiene que ver con el SEISHIN TEKI KYOYO que consiste en el
refinamiento espiritual a través de las Artes Marciales para ser
Seres Humanos íntegros. Aunque esta frase se encuentre sumamente
ligado con una influencia Budista, no significa que el repetir esta
frase uno deba ser Budista o perteneciente a una religión en sí. La
Bujinkan tiene una visión abierta y de ninguna razón busca influir en
algo doctrinal, sino al contrario, llevando al desarrollo de seres
humanos libres y capaces de trascenderse. Por favor tomar esto como
un medio y no como una forma rígida de auto- realizarte.
SHIKIN:
Se refiere a la sensación y armonía percibida por el oído y el
corazón. Desde el oído llegamos a la percepción de la vibración del
sonido, despertando ciertas sensaciones a nivel muy sutil de Armonía
en un estado de conciencia entre las polaridades opuestas( In/Yo,
Yin/Yang, Sol/Luna, Hombre/Mujer, Felicidad/Tristeza) se puede
percibir la totalidad de las cosas rompiendo la visión dualista para
llegar a la realidad última del Universo.
HARAMITSU:
Esto también es conocido en el Sánscrito como Pâramitâ ( Cruzar a la
otra orilla). Es uno de los medios para llegar a través de seis
disciplinas a un estado llamado Satori (iluminación) yendo mas allá
de la Vida y la Muerte.
Las seis disciplinas son: Ofrenda, Moralidad, Paciencia, Esfuerzo,
Concentración y Juicio Correcto (sabiduría - Prajnâ). La idea de
Hatsumi Sensei promueve la Sinceridad, la Lealtad y la Honestidad en
las Artes Marciales Bujinkan Dôjô y esto hacerlo extensible al resto
de nuestras actividades.
En Japón las semanas de Higan en primavera y otoño es cuando más se
hace énfasis en la practica de estas seis disciplinas.
DAIKOMYO:
En el Budismo se refiere al Gran Resplandor. Es la vía de los
Bodhisattva (Entidades iluminadas) para la liberación del sufrimiento
propio y ajeno. El Daikomyo brota desde el centro del vacío y vuelve
hacía su esencia llevando a un concepto de forma y no forma como lo
mismo.
En el Budô es la iluminación desde nuestro interior hacía el exterior
y contrariamente igual. La Luz del corazón se manifiesta en los
planos físicos y a su vez desde el plano físico(Taijutsu) despertamos
la Luz de un corazón Benevolo (Ko no Kokoro).