TRABAJO CONSCIENTE
Se puede considerar como trabajo toda actividad que el ser humano realiza con una finalidad determinada y por medio del cual recibe una compensación. Podríamos hablar de dos formas de trabajo:
1. Actividades realizadas sin espera de remuneración material. Trabajo voluntario y de servicio social altruista.
2. Actividades cuya condición básica es el pago de un salario o una compensación de tipo económico. En este tipo de trabajo encontramos tres condiciones que son indispensables para que se pueda cumplir con su cometido y son:
2.1 Que sea satisfactorio para quien lo ejecute, que la persona se realice a través de sus actividades laborales, sintiendo su trabajo como algo importante e incluso placentero. En otras palabras que podamos encontrar alegría y superación personal en lo que hacemos.
2.2 Que nuestro trabajo sirva a nuestros semejantes, que sea realmente un servicio social el que realicemos con nuestras actividades, no importa la cantidad de personas a las que servimos, sino nuestra intención volcada en hechos en aquellas personas con las cuales nos corresponde convivir, y a quienes en forma directa o indirecta estamos ayudando por medio de nuestra labor diaria.
2.3 Que podamos obtener un ingreso adecuado y satisfactorio con nuestro trabajo, el equilibrio económico es fundamental para vivir bien, a nivel individual, familiar y social.
El trabajo es la utilización de la energía vital en forma constructiva y benéfica. Aquí también observamos la ley del equilibrio para funcionar mejor. Una persona con escasa vitalidad no tendrá fuerzas ni ánimo para trabajar ni para realizar ningún esfuerzo considerable; por otra parte alguien con exceso de energía vital se está afectando a sí mismo también, porque el organismo tiene que estar en un equilibrio dinámico para que todos sus órganos funcionen bien, el exceso de energía acelera y desgasta al cuerpo-mente. Es preciso aprender a mantenerse en una actividad controlada, mesurada, no caer en el aceleramiento inconsciente que no nos lleva a ninguna parte, manejar el binomio actividad-descanso, para estar en armonía con las leyes naturales.
Si cambiamos el enfoque del trabajo, de ser un castigo o algo que tengo que hacer, por la idea de crecer y desarrollarnos a través de la actividad productiva, entonces podremos ver la transformación del mundo y de la humanidad. Porque el trabajo dignifica al ser humano, lo humaniza precisamente, además de ayudar a su sociabilización, aprendiendo las lecciones de la vida grupal. En este sentido el trabajo cobra una mayor fuerza y se nos presenta como la gran oportunidad de ser canales de beneficio a la comunidad a la cual pertenecemos.
La actividad consciente y servicial a través del trabajo humano, es una de las oportunidades más hermosas que se nos presenta para cooperar a la transformación del mundo y la sociedad.
Del libro: EL SENDERO DE LA PAZ Y LA ARMONÍA INTERIOR
Autor: Rolando Leal www.librosenred.com/ld/roleal/