Estimado Dr. Salinas-Goytía:
Estoy muy agradecido por su apreciación del tema iniciado por mi. Creo que no disentimos sino ligeramente. Estoy de acuerdo con casi todos sus conceptos y me parece que lo que escribí no contradice en general lo suyo. Pero quisiera tenga la amabilidad de corregirme en esos detalles menores pues pienso que su información es muy completa. Tratando de enmendar mi poca capacidad para expresar lo que realmente quise decir, digo:
Resumen: Se requiere transparencia pero no sólo eso. Ejemplo del Mercado Común Europeo. Cambios graduales en la estructura productiva. Políticas arancelarias en particular. Sería conveniente para el país una clara definición de sus políticas.
Estoy muy de acuerdo que los argentinos, incluido el gobierno y los empresarios, debemos ser transparentes lo que significa ir desterrando el doble discurso y la forma de hacer política. Eso sería enormemente positivo no sólo en lo internacional sino en el orden interno. Pero creo que hay otras cosas también importantes, y que nacen del propio funcionamiento de los mercados. Las organizaciones poderosas son menos vulnerables a las variaciones del mercado y pueden resistir mejor las malas épocas o condiciones.
Creo que es correcto pensar que Europa se está "globalizando" dentro de su Mercado Común. Muchos años de intensas negociaciones entre sus Estados miembros logró la apertura de las fronteras nacionales al tránsito de mercancías con una serie de ventajas económicas para todos los socios. Incluso países como España y Grecia debieron enfrentar una serie de condiciones previas antes de iniciar las negociaciones para sus ingresos.
Si bien las ventajas comparativas de unas regiones respecto a las otras, en la producción de bienes específicos, resultó, como es natural, de beneficio mutuo, no fue fácil el cambio de la estructura productiva de cada país. Demandó negociaciones y tiempo. Gracias a esa infinita paciencia que tuvieron para contemplar los intereses de todos los sectores de todos los países es que la Comunidad tuvo éxito. No fue fácil: recordemos los camiones derramando productos en ciudades y rutas.
Dado que globalización económica es un concepto similar, ahora abarcando a todo el mundo, la adaptación a la realidad debe implementarla cada país en función del interés de sus sectores. Por ejemplo, si Argentina produce cuchuflos a un precio más bien alto, para su consumo interno, no es cuestión de abrir las fronteras aduaneras de un día para otro cuando sabemos que Colombia, que tiene ventajas comparativas naturales para producirlos, invada el mercado argentino con cuchuflos a mitad de precio. Si así fuera 130.000 cuchufleros quedarían sin empleo. A la corta o a la larga es preferible que haya acuerdos para reconvertir la producción en forma ordenada en todos los países.
Otro ejemplo. Si un país poderoso, fuerte exportador agropecuario, subsidia estos productos, eso baja el precio internacional. Mientras no haya acuerdos, está en todo su derecho de hacerlo, sea cual fuere el país perjudicado. Siendo Argentina también un exportador agropecuario de menor peso en el mercado internacional queda su economía dependiente de la política de aquel país.
Países medianos y pequeños pueden sufrir en demasía la retirada repentina de una o varias fábricas para instalarlas en otro país por cualesquiera que sean las razones. Por todo lo dicho, creo que, mientras no se logren acuerdos globales, Argentina debe tener una política adecuada para protección de cada sector y de los consumidores en general.
Estoy de acuerdo también que no se trata de enfrentar a los poderosos y como Ud. bien dice "Es cuestión de buscar nichos que nos sean viables", lo que implica una política que requiere inteligencia y buena coordinación.
Bueno, creo que decir esto era lo más importante pues yo pensé que estaba dicho con mi nota anterior. Creo que ahora soy más claro, pero pido disculpas si no logro expresarme bien. Gracias, Horacio.
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