Lo Espiritual: Una Llave Clave fundamental, en los Negocios, Organizaciones e Instituciones
En lo espiritual, y no en lo aparentemente racional de los 5 sentidos
objetivos, reside el reino mismo de la creatividad. Del mismo modo, en lo
espiritual, en lo absoluto, reside el eterno presente, en el que no hay lugar
para las manifestaciones patológicas del tiempo; expresadas, cuando focalizamos
el pasado, en resentimientos o arrepentimientos. Y, cuando focalizamos el
futuro, en temores que en diferentes grados o absolutamente, nos paralizan la
creatividad misma del espíritu que reside en nosotros y que todos compartimos.
En lo espiritual, dicen los místicos y todos lo sabemos intuitivamente,
hay un reino de infinitas posibilidades y potencialidades. Los científicos no
exclusivamente newtonianos, actualmente y desde los años 30 con Planck y mucho
antes, nos dicen lo mismo. Nos hablan, entre otros conceptos todavía no tan
difundidos popularmente, del mundo subatómico o cuántico; de los campos del
punto cero; de la ausencia real del tiempo y del espacio en esos ámbitos; de la
no-localidad de las relaciones entre partículas; de la dualidad (¿o unidad?) de
las partículas o diminutas masas de materia y las ondas de energía o luz que
adoptan; y; en fin; de una serie de otras realidades cuánticas, que; increíblemente; confluyen y son
casi iguales que las afirmaciones místicas de todos los tiempos.
Por la aplicación de esos conceptos de la física cuántica, y de la
mística de todos los tiempos, surge la realización que todo lo que se
manifiesta a nuestros sentidos, proviene del reino de lo invisible o de lo
cuántico, en el que la energía disponible y aun no a nuestra disposición
instrumental o consciente, es infinita. Allí, en el “reino de lo no
manifestado” están las ideas matrices de todo lo que conocemos, conocimos y
conoceremos. Allí están, simplificando, todas las ideas de casas, edificios,
equipos, etc.
“Enchufándonos en ese reino,” consciente o inconscientemente, nos
“enchufamos” con la fuente misma de la creatividad total y absoluta. Nos
“enchufamos” en el reino de las infinitas potencialidades y posibilidades. Nos
“enchufamos”, utilizando los términos del gran científico cuántico de este
siglo, David Bohm, en el reino de
lo “implicate” o implícito, de dónde todo proviene.
Ahora bien, ¿cómo comenzamos a aproximarnos a ese reino? Comenzamos a
aproximarnos a él, inconscientemente, en nuestros sueños, estados de vigilia,
intuiciones, asociaciones libres y, en fin, en nuestros estados de conciencia
no ordinarios. En epistemología, esto mismo nos lo dicen fenomenólogos como
Husserl y Heidegger y tantos otros. En otras palabras, nos aproximamos a ese
reino de la creatividad, cuando nosotros estamos en calma y en paz con nosotros
mismos y el medio que nos rodea. Todo lo que perturba nuestra paz, nos produce
cortocircuitos que nos alejan de la creatividad. Y, con eso, caemos en los
ensimismamientos no creativos y rutinarios que, por una parte, arruinan o
paralizan nuestra vida interior. Y, por la otra, hacemos que nuestras
instituciones, organizaciones, empresas y emprendimientos, nos espejen a
nosotros mismos, paralizándose y divorciándose del campo mismo de la
creatividad.
Es por ello que, por el bien de nosotros mismos y de nuestros
emprendimientos simples o complejos, desde un simple emprendimiento a todo un
país, región o el mundo mismo, necesitamos recurrir al PODER DEL AHORA.
Llevemos esto a algo muy simple. El tiempo, dentro de nuestra dimensión
sensorial, en la única que existe, puede ser visto como un ordenamiento en la
forma de un calendario. O, podemos verlo o asumirlo inconscientemente, como una
fuente sicopatológica. En el primer caso, visto en la escala de un calendario,
podemos aprender del pasado, y podemos proyectarnos en el futuro. En la segunda
y patológica perspectiva, miramos hacía el pasado, lamentándonos por lo que no
hicimos, por lo que dejamos de hacer, por lo que podríamos haber hecho de otro
modo, por lo que nos hicieron o dejaron de hacer otros, por las circunstancias
que no se dieron, por las oportunidades que no aprovechamos, y, en fin, por lo
que pudiera haber sido y no fue. Y, dentro de esta misma y patológica
perspectiva, miramos al futuro, como una fuente de incertidumbres y temores, y
no como una referencia para proyectarnos, calma y pacíficamente, siempre
convencidos que, no importa lo que ocurra, eso, sin lugar a dudas, será lo
mejor que jamás pudo haber sido, y, por lo tanto, lo que más nos conviene.
Viendo lo sicopatológico de la apreciación así de equivocada del pasado
o del futuro, nos damos cuenta de una de las mayores fuentes de fracasos y de
cortocircuitos con el mundo de las potencialidades. En efecto, todos somos
testigos y, con mucha más frecuencia que lo que quisiéramos, protagonistas
activos de actitudes y reacciones contrarias a la realidad, al presente con
toda su fuerza y verdad. Frente a acontecimientos que no nos gustan o que no
gustan por no ajustarse a lo que esperábamos o esperaban, nos centramos no en
aceptarlos y comprenderlos, sino en negarlos y en resentirnos con esos
acontecimientos, porque no son los que esperábamos. En otras palabras, damos
rienda suelta a nuestros resentimientos con ese presente y a nuestros temores
por lo podrá venir. En fin, DESAPROVECHAMOS, la oportunidad que nos brinda el
presente, tal cual es, para comprenderlo y, para sobre la base profunda de esa
comprensión en torno a su dinámica inherente, orientarlo hacía acontecimientos
futuros más ajustados con nuestras expectativas o intenciones.
Con este último enfoque, si lo implementamos y hacemos parte misma de
nuestra vida, comenzamos a “enchufarnos” con el infinito mundo de lo
“implícito”, de lo “no manifestado”, en fin, de lo “infinitamente posible y
potencial” del presente con toda su fuerza y vitalidad.
Pero, si emprendemos este enfoque, implica liberarnos de una tradición
que nos es muy propia y disfuncional. Significa aceptar, por sobre todas las
cosas, a la realidad del “aquí y el ahora”, del presente, con toda nuestra
fuerza y entusiasmo. Pero, al mismo tiempo, significa que, cuando queremos
cambiar esa realidad basados en la aceptación y comprensión de la misma,
estemos siempre dispuestos a, por una parte, no caer en la ansiedad de querer
forzar resultados. Y, por la otra, en esperar, con absoluta calma, paz y
confianza, desapegadamente, los resultados que al final se cristalicen. En
otras palabras, tenemos que, sin forzar las circunstancias, seguir el flujo de
los acontecimientos, proactivamente, cuidando y dando toda nuestra atención, no
nuestras aflicciones y temores, a lo que estamos haciendo. Usando ilustraciones
muy simplificadas de este mismo concepto, podemos decir que, cuando sembramos
una semilla, cuidamos el terreno donde la sembramos; pero no estamos
destapándola a cada momento, ansiosamente, para ver cómo está o no está germinando.
Si hacemos esto último, seguramente, abortaremos el proceso. Lo mismo pasa con
todo en la vida.
Es aquí y solamente aquí, donde reside la clave del éxito, sostenido y sustentable, enraizado en el
ámbito de la creatividad infinita del espíritu que reside en nosotros y que
todos compartimos.
Sin entrar en los religioso, sino solamente en lo espiritual, podemos, a
esta altura, decir que la clave misma del éxito, está, dentro de una escala
espiritual, en el lugar en el que nos ubiquemos, combinadamente, en una escala
que, de menos a más, vaya de:
- Ser instrumentos de
violencia o de paz
- Promover odios o amor
- Crear injurias o perdón
- Propiciar dudas o Fé
- Inducir desesperaciones o
esperanzas
- Rodearnos de oscuridades
o transparencias
- Rodearnos de tristezas o
gozos de alto nivel espiritual
- Buscar consuelos en lugar
de a quiénes consolar
- Luchar por ser entendidos
y no por entender a los demás y todo lo que nos rodea
- Ansiar ser amados, y no
amar a los demás y lo que nos rodea
- Buscar siempre recibir
para nosotros, y no siempre dar y recibir para dar
- Estar más atento a ser
perdonado que a perdonar, y, en fin, de
- Vivir en el temor de
morir o fracasar, y no en la seguridad de que en el fin está el comienzo,
tanto como en las crisis las oportunidades
Todo esto, es aplicable a la realidad propia de nosotros como
individuos, como a los colectivos en nuestra cultura, en nuestros,
emprendimientos, en nuestras empresas, en nuestras organizaciones, en nuestras
instituciones, en nuestras regiones, en nuestros continentes, en nuestro mundo,
y, tal vez, en nuestros multi-mundos y universos.
Concluyendo, la fuente misma de la abundancia y de la creatividad sin fin, está en la “inteligencia espiritual”. Esto es, en el libre fluir de la energía del “campo de punto cero” (cero point field, en física cuántica, o en la “unidad del alma de nosotros con el espíritu de Dios que todos compartimos con la totalidad que nos rodea”, dentro de la mística de todos los tiempos y lugares del mundo)
Dr. Alberto D.R. Salinas-Goytía
Consultor y Conferencista Internacional
http://www.geocities.com/adrsg7
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Dr. Alberto D.R.
Salinas-Goytía |
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Microempresas y
Empleo En mayor o menor medida, tanto
países desarrollados como en vías de desarrollos, los reportes periodísticos
y estudios en general señalan que el sector micro empresas genera entre el
60% y más del 70% del total de los empleos del país. Es posible que, en los
países desarrollados, la calidad de los puestos de trabajo sea mayor que en
los países en vía de desarrollo. En estos últimos, a su vez, es probable que,
la calidad de los puestos de trabajo en las empresas formales, sea mayor que
en las que pertenecen al sector informal. Las preguntas a plantearnos dentro
de estos análisis son, entre otras: 1. ¿Cómo puede
aumentarse el número de ""emprendimientos"" en general? Esto es un proceso. En el mismo
primero está la identificación, dentro de una cierta área de mercado, de las
necesidades insatisfechas susceptibles de satisfacerse a través de "emprendimientos"
rentables. Segundo, implica identificar quiénes pueden, individual o
colectivamente, organizarse para satisfacerlas. Tercero, comprende apoyar o
lograr que esos individuos o grupos de individuos se organicen y se formen lo
más posible para minimizar los riesgos de fracaso. Y, por último, este
proceso tiene que continuar, indefinidamente, revisando lo hecho y lo que a
continuación hay que seguir haciendo, para que las actividades del
"emprendimiento," estando siempre en sintonía con el mercado, se
sostengan, crezcan, consoliden y reajusten, siempre adecuada y oportunamente,
con los recursos crecientes que ellas mismas generen, sin depender de dádivas
o subvenciones externas de naturaleza alguna. 2. ¿Como puede
lograrse que estos "emprendimientos" proporcionalmente se instalen
más en el sector formal que en el informal. Guiándose por los pasos esbozados
en el proceso anterior, quienes puedan de algún modo influir o influenciar al
mismo, tienen que facilitar que la escogencia de los sectores informales
sobre los formales por parte de los "emprendedores," no se deba a
los impedimentos que las autoridades, formalmente creen a través de leyes o
regulaciones; o que informalmente establezcan a través de discriminaciones,
inequidades o iniquidades de naturaleza alguna en el manejo de las leyes y
regulaciones existentes. En este marco, es posible pensar que, dentro del
sector formal exista suficiente tolerancia y apoyos, como para que los
emprendedores nuevos no necesiten "guarecerse" de la
"persecución" oficial en los sectores informales. Por esto, las
autoridades tienen que tener la tolerancia del caso para que los
emprendimientos nuevos puedan consolidarse y viabilizarse suficientemente,
antes de ser sujetos impositivos y de otras regulaciones. Tiene que ser más
negocio estar en el sector formal que en el informal, para que no ocurra lo
contrario y, luego, sea casi imposible o muy penoso revertir el proceso o la
situación. 3. ¿Cómo promover
que los "emprendimientos" en el sector informal se incorporen al
sector formal? Esto surge de lo anterior. Conviene
que, cuanto antes la informalidad desaparezca. Y, preferiblemente, es de
procurar que la informalidad nunca sea necesaria. Esto es, lo ideal es que ningún
emprendimiento tenga que recurrir a la informalidad para subsistir. 4. ¿Cómo
facilitar que tanto en uno como en el otro sector aumente la calidad de los
empleos que generan? Aquí están los apoyos financieros
y no financieros de las ONGs y de los mismos demás
"emprendimientos," para que estos últimos, formales o informales,
se fortalezcan y crezcan lo suficiente, como para que incorporen más y más
tecnologías capaces de exigir puestos de más y más calidad. De igual forma,
es necesario que, desde dentro y fuera de estos emprendimientos, exista la
motivación y los recursos para que, al igual que los emprendimientos, crezcan
y se realicen sus empleados. 5. ¿Cómo mantener
y hacer que crezcan estos empleos y la calidad de los mismos? La respuesta a esta pregunta se
esboza en el comentario precedente. Es necesario que los procesos de
enseñanza/aprendizaje necesarios se instalen y fortalezcan suficientemente. Es
fundamental que, como orientación general y conveniente, los
"emprendimientos" procuren "enriquecer sus puestos de
trabajo" crecientemente; y, por supuesto, que desde los diferentes
centros externos al sector, gubernamentales y no gubernamentales, los apoyen,
con la tónica de "ayudar o asistir, para que ellos mismos se ayuden o se
asistan cada vez más y mejor." 6. ¿Cómo evitamos
la generación de "emprendimientos" de segura poca vida? Esto se logra, principalmente,
evitando las subvenciones en todos sus órdenes posibles. Es esencial promover
la competitividad creciente, desde dentro de los mismos
"emprendimientos" y desde afuera y hacia adentro de los mismos. Ya
en más detalle, esto se logra analizando concienzudamente la rentabilidad y
la sensibilidad o riesgos de cada uno de estos "emprendimientos" y
del conjunto y cada una de sus actividades y proyectos de inversión. Esto
sólo es posible con un conciencia de "costo / beneficio,"
incorporado sólidamente en la cultura misma de la organización de cada
"emprendimiento," y en los hábitos de cada uno de los integrantes
humanos de los mismos. 7. ¿Cómo
promovemos, por el contrario, la creación de "emprendimientos"
sostenibles? Esto es resultado de la armonía
interior de cada uno de estos "emprendimientos" o micro o medianas
empresas, y de la armonía de cada una y el conjunto de todas ellas, entre sí,
y con el medio ambiente que las rodea. Cualquiera sea la empresa o el tamaño
de la misma, ésta no puede sostenerse, si en el proceso de sus actividades
consume más recursos que los que genera. La sostenibilidad de cualquier
actividad, se basa en que su procesos, al mismo tiempo que generan productos
y rentabilidad, generen también fortalecimiento creciente de la capacidad de
la misma, como unidad de producción, para mantenerse y desenvolverse cada vez
mejor, rindiendo cada vez más. Es insostenible, en cambio, cuando en el
desenvolvimiento de sus actividades, logra resultados a costa de debilitar
sus recursos internos o externos. Internos por la vía de la disconformidad
que pueda generar en su personal. Y externos en la medida que, por una parte,
no genere suficiente "fidelidad" creciente en sus clientes; y, por
la otra, en que empobrezca o no mejore continuamente los recursos naturales y
ambientales alrededor de cada una de ellas. 8. ¿Cómo logramos
que la generación de empleos sea sostenibles y congruente con las necesidades
del país en su conjunto? Esto se logra con la combinación
de la mayoría de los comentarios anteriores, más por supuesto otros que,
seguramente, no están aquí incluidos. Es fundamental que, en las respuestas a
estos puntos, quiénes tenga que trabajar con ellos, bajen a los detalles que,
aquí, por supuesto, no están ni podrían estar suficientemente contemplados. 9. ¿Cómo
analizamos los anterior, diferencialmente, entre las arreas urbanas y
rurales? Esto depende de cada caso en
particular. La tendencia de la migración de las poblaciones rurales hacia los
centros urbanos, es una tendencia que difícilmente habrá de revertirse, al
menos dentro de lo inmediato previsible. Frente a esta realidad, tenemos que
anticiparla; y, la manera de hacerlo, es, por supuesto, no comenzando por
ignorar esta tendencia. Tenemos que analizar su propia dinámica y, por una
parte, influir sobre ella.Y, por la otra, prepararse en las áreas urbanas,
para recibir, sin mayores distorsiones innecesarias, las masas que seguirán
llegando hacia ellas. En el marco de las anteriores preguntas,
podemos profundizar estados actuales de la situación de las microempresas y
sus relaciones con la generación, mantenimiento, y mejoramiento creciente de
la cantidad y calidad de los puestos de trabajos vinculados al sector. También, en ese marco, pueden
analizarse los resultados preliminares que él apunta, y los que quienes
participen en este debate, puedan aportar adicionalmente. Por lo que hace a las preguntas
abiertas, podemos decir lo mismo. Ahora bien en el contexto de lo
anterior y tomando de experiencias recogidas a lo largo de mi vida
profesional en todos los países de América Latina y del Caribe, me atrevo a
señalar puntos como los siguientes. Estos puntos pueden ser rebatidos,
validados, invalidados, o condicionados a circunstancias distintas. 1. Los micro
"emprendimientos" se generan inicialmente más en el sector informal
que en el formal. Tenemos que, combinadamente,
entrelazar las nueve preguntas planteadas al inicio de esta presentación, con
los doce puntos ilustrativos de las situaciones que se presentan al
relacionarse los procesos de promoción, desarrollo y fortalecimiento
creciente de las microempresas, hasta que lleguen a "graduarse" de
medianos y grandes "emprendimientos," con los procesos de
generación, mantenimiento y enriquecimiento creciente de los puestos de
trabajo y de la calidad y estándares de vida de los empleados que los ocupan,
de sus familias, de las sociedades en las que viven, y de los países y
regiones en las que residen. |
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Dr. Alberto D.R.
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