Un nuevo año se aproxima y con él las renovadas esperanzas de que
el mundo mejore, que nuestro país mejore y que nosotros mejoremos
nuestra calidad de vida.
Todos los años nos deseamos felicidad y éxitos y este año no tiene por qué ser distinto.
Pero, junto a esos deseos debemos tener presente que para que el mundo
mejore tenemos que tener un mundo. Para que nuestro futuro mejore
tenemos que tener un futuro y para que mejoremos nuestra calidad de
vida debemos tener un hogar donde vivir.
Este año, cuando brindemos por un final de año feliz y lleno de
alegría, cuando nos deseemos lo mejor para el 2008, por unos instantes
pensemos en el hogar que nos alberga a todos: la Tierra.
Y si es posible, tomemos el compromiso de hacer algo, lo que esté
a nuestro alcance, para evitar su destrucción, la destrucción de
nuestro hogar... el hogar de todos.
Brindemos entonces por nuestra felicidad y para que los que tienen el
poder de decidir y quienes como nosotros apenas decidimos sobre
nuestras vidas, tomemos conciencia de que la felicidad para unos pocos
puede significar la destrucción de todos.
Si te quedan dudas mira esto: http://www.omnilife.com/videos/videos_varios/calentamiento.swf
Para todos, un feliz 2008.
Roberto Petracini