Estructuras y estrategias exitosas en la naturaleza parecen encontrar una semejanza en la sociedad conforme avanza (o no tanto como lo esperado). Pareciera que las necesidades en ambas condiciones logran estructuras que se protegen y atacan de formas muy parecidas.
No se trata de simple reduccionismo. No aplicamos una comprobación científica hecha en un tema para cualquier otro caso alejado del contexto donde se comprobó. Intentamos pruebas que puedan aplicarse en su medio correspondiente. Podría haber generalizaciones pero tan solo a modo de explicación práctica, sin apartarse del criterio filosófico de la ciencia.
Hay dos cuestiones que me resultan llamativos a medida que se observan estas teorías. La primera es cuando no se las conoce y las personas tienen un éxito medianamente duradero. Esto se explica fácilmente con las coincidencias que se tratan aquí. La segunda es cuando intento aplicarlo y se cumple; lo que me asombra positivamente.
En el campo social, la mejor medida del éxito es la tan subjetiva felicidad.
De acuerdo a diferentes opiniones y estados de plenitud, podría proponerse que la felicidad es sentirse cómodo siendo parte de algo mayor que nos incluye. Cuando esto ocurre, uno se siente libre de acción a pesar de los límites lógicos del individuo integrado.
Las ideas desarrolladas en este grupo parecieran favorecer este estado.
FOTO: Experiencia en un estanque que se explica con estas nuevas estrategias.