solaris enseña cómo uno se crea su mundo para sobrevivir o para lo que sea, por
un placer, todo lo demás, lo real, es mentira
solaris, la rusa, está hecha con esa velocidad suave del humano que piensa y
filosofa, los cines estaban vacíos, por supuesto, fue el año 1972. Música suave,
fotografía nebulosa, ambientes simples, sonidos raros, personas humildes,
paisajes fríos.
un cosmonauta es enviado a un planeta que es un océano pero pensante. Vira un
poco choqueado de allá y no le creen en la tierra nada de lo que vió, de lo cual
él casi no quería explicar. Vuelve y comprende que es que el océano le daba
vida a los pensamientos, más profundos de uno, decirte, las cosas que lo
avergüenzan a uno, porque vibraban de manera diferente en nuestras neuronas.
Todos los cosmonautas que van a la estación, que flotaba en el océano, viven
situaciones desesperantes, esposas revividas, complejos de Edipo, sexualidades
alteradas, amores con hermanos, etc., pero agradables, porque tenían la
oportunidad de saldar cuentas con el pasado, en otras palabras, de arreglar lo
que había funcionado mal, de ser ellos mismos
cuando aquello era una locura de cosas ilógicas, fuera de las exigencias del
humano, y se piensa que se van de solaris, no es así, habían reencarnado la
propia tierra sobre el océano de solaris, como que a ella también le debíamos
lamentaciones en nuestro subconciente
creo que es un monumento artístico a la libertad, y por supuesto, fue prohibida
en la urss y el escritor, ucraniano, emigró a suiza
stanislav lem es uno de los mas leídos escritores de ciencia ficción, murió hace
unos 5 años