Los dos primeros dias (domingo y lunes) Ruben estaba acompaniado.
Luego del entierro estuvimos en su casa los mas cercanos y hasta tuvo
tiempo y ganas de distenderse, hablar bajito y compartir cositas.
A partir del martes empezo la "invasion", sin horarios, ni tiempos y
con la "obligacion" de atender a todo el mundo.
Aqui ir a una Shiba es casi una mitzva y a veces la gente no mide si
los deudos estan cansados, agotados o solamente con ganas de gritar.
Hablamos a diario, estamos cerca y no quiero entrar en mas detalles.
Solo te digo que por momentos esta agotado y espero que domani shabes
que no hay shiba, se pueda tomar un respiro y quizas hasta cenemos
juntos.
A pesar del dolor, la angustia y el no saber bien porque mierda paso
todo esto, quedate tranqui, que no lo dejamos solo ni un momento.
La seguimos en mejores condiciones.
Un beso,
Andres