Enviado
el: Jueves, 05 de Mayo de
2005 03:04 p.m.
Para:
recrearprimera@...
Asunto: [recrearprimera]
Desdoblamiento:
Declaraciones de R.L.M.
Solá se burla
una vez más de la gente: pretende borrar con el codo lo
que escribió con la mano. Desdobla las elecciones en vez de impulsar
la reforma política".
En una maniobra orquestada por un grupo de intendentes y el
gobernador se pretende anular la convocatoria ya realizada y disponer
que la elección general de autoridades provinciales se realice en
forma separada de la elección general de autoridades nacionales. Es
decir, que el electorado bonaerense vote en una fecha por los
legisladores, concejales y consejeros escolares provinciales y en
otra distinta por los senadores y diputados nacionales.
Mi partido RECREAR PARA EL CRECIMIENTO y todos aquellos que me
acompañan en el Frente que estamos construyendo, hace pública su
enérgica oposición a esa posibilidad.
Debe tenerse en cuenta que hay que remontarse muy atrás, a las
primeras décadas del siglo pasado, para encontrar ejemplos de
elecciones generales desdobladas. Desde la sanción en 1959 de la ley
15.262 de simultaneidad de elecciones, los comicios generales de la
provincia de Buenos Aires, siempre se han celebrado en forma
simultánea.
El desdoblamiento intenta resolver los problemas internos del PJ. A
estos fines, para dirimir ese problema faccioso, se cargaría sobre
todos los bonaerenses el enorme costo, no sólo económico, que el
desdoblamiento supone, sometiendo al electorado a cuatro compulsas
sucesivas –entre internas y generales- en sólo cuatro meses.
La simultaneidad que defendemos fue dispuesta por el propio
gobernador Solá quien en enero del corriente año en un rapto de
sensatez que hoy desdice, mediante el decreto 90/05, con una
antelación que merece ser destacada por la previsibilidad y seriedad
que significó para el complejo proceso electoral que tenemos por
delante los bonaerenses. Si ahora se anulara esa convocatoria y se
introdujera un cambio tan significativo en el cronograma y la
organización electorales, se dañaría grandemente la confianza pública
en los gobernantes y en las razones por las cuales se adoptan
decisiones de tanta trascendencia.
Dejemos que la coalición gobernante resuelva sus situaciones internas
como mejor le parezca o convenga, sin afectar al resto de los
bonaerenses y, por sobre todas las cosas, sin deteriorar aún más la
confianza pública en las instituciones democráticas.
Ocupemos nuestro tiempo en acelerar la olvidada reforma política,
discutamos el voto electrónico, el financiamiento de los partidos
políticos. Es decir, aquellos temas que verdaderamente le interesan a
la gente