Hola a todos
Como de costumbre, Zamora dispara para todos lados. Como en su
entrevista con "La Nación" también lo nombra a López Murphy, estimo
conveniente publicar la misma en cartelera, para que cada uno se
informe y eventualmente rebata los argumentos del diputado socialista.
Saludos
Hugo
Sigue el artículo:
Entrevista de LA NACION con Luis Zamora
"Kirchner es la continuidad en el camino de la devastación"
El diputado criticó la relación con los EE.UU. y la política de
derechos humanos
Sostuvo que el Presidente "no ha hecho cambios importantes en ningún
aspecto"
Dijo que hay poca oposición y cuestionó a Carrió y a López Murphy
Su especialidad fue siempre nadar contra la corriente, y esta vez no
iba a ser la excepción. Cuando muchos políticos apoyan al Presidente
e intentan pegarse a sus índices de popularidad, Luis Zamora no
ahorra críticas al hablar de Néstor Kirchner.
"Es la continuidad en el camino de la devastación", define, inquieto,
mientras se mueve en una silla. En su despacho del Congreso no hay
aire acondicionado ni ventilador.
Es uno de los tres diputados que Autodeterminación y Libertad (AyL)
tiene en la Cámara baja. Zamora recalienta el clima agobiante cuando
acusa al Presidente de no hacer ningún cambio importante, de no tener
una política social y de haber lucrado durante el último gobierno
militar.
Con igual vehemencia, dispara contra la oposición. Dice que Ricardo
López Murphy (Recrear) coincide con el rumbo de gobierno de Kirchner
y que Elisa Carrió (Afirmación para una República Igualitaria) no
sabe qué hacer porque no tiene un proyecto alternativo.
-¿Cómo evalúa un dirigente de izquierda a un gobierno de
centroizquierda?
-En los aspectos fundamentales, Kirchner es continuidad en el camino
de la devastación. Se alineó con Estados Unidos; discute el ALCA
(Acuerdo de Libre Comercio de las Américas); mantiene una buena
relación con el FMI y negocia la deuda externa. En eso no hay ninguna
diferencia con los gobiernos anteriores. La política económica es la
misma, pero estamos ante una coyuntura internacional favorable para
el país. Por eso hay reactivación y crecimiento mayor de lo esperado.
-¿Kirchner no es de izquierda?
-¿Usted cree que, si fuera de izquierda, Bush diría que es un muy
buen socio de EE.UU.? ¿Se palmearían y dirían que hay buena química?
En todo esto veo una falta de ética muy grande.
-¿Qué opina de la política argentina hacia Cuba?
-Es uno de los ejemplos de que Kirchner cedió una vez más frente a
las presiones de Estados Unidos. El Presidente suspendió el viaje a
Cuba para febrero, justo antes de que el FMI diera por aprobadas las
metas del primer tramo del acuerdo.
-¿Y la postura de abstención frente a la votación por violaciones de
derechos humanos?
-El voto es una continuidad: la Argentina siempre tuvo esa posición.
Igualmente, esa comisión de la ONU no tiene legitimidad. Mientras
condena [la violación de] los derechos humanos, está asistiendo a la
invasión de un país en medio de una patraña, nada más que para
responder a intereses geopolíticos de EE.UU. [por la guerra de Irak].
-¿Cómo ve la política de derechos humanos?
-Kirchner no es un luchador de los derechos humanos y nunca lo fue.
En la época de la dictadura militar, hacía plata como abogado,
mientras que otros teníamos una tarea más digna, como denunciar la
dictadura y defender a los perseguidos. Kirchner estaba en Santa Cruz
y él mismo reconoce que los dos o tres millones de dólares que tiene
en inmuebles los hizo en esa época, defendiendo empresas. Eso habla
muy mal de Kirchner y de su trayectoria.
-El siempre recuerda que estuvo preso...
- (Hace un gesto descalificador.) Eso fue durante los primeros días
porque tenía una relación con la Juventud Peronista y fue [su
encarcelamiento] una cosita más bien anecdótica.
-¿En qué otros aspectos ve continuidad?
-Alberto Fernández [el jefe de Gabinete] es un operador político de
los tradicionales que hay en la Argentina. Es un Nosiglia [Enrique],
un Manzano [José Luis]. Lo central es que Kirchner no ha hecho
cambios importantes en ningún aspecto.
-¿No hubo cambios en la Justicia, acaso?
-¿Usted cree que el Poder Judicial en la Argentina cambia porque
cambien dos jueces en la Corte? El problema es si se hacen o no
cambios institucionales. Un Poder Judicial tan desprestigiado con eso
no cambia. Esto es lo peligroso: cuando se anuncian grandes cambios y
sigue todo igual.
-¿Kirchner es hegemónico?
-No; por ahora no es hegemónico. Tiene características personales
autoritarias y tiene un proyecto hegemónico. Pero para lograr eso
tiene que tener un apoyo muy grande en la población
-Pero Kirchner goza de índices de popularidad muy altos.
-La única cosa que él tiene son las expectativas favorables de la
gente y, de continuar con esta política, no las va a mantener, porque
no va a resolver los problemas del país y de la población.
-¿Qué pasa con la oposición?
-Hay poca oposición. Tengo la impresión de que, en líneas generales,
los partidos políticos más tradicionales y los dirigentes políticos
coinciden con lo que hace Kirchner. Me refiero a todo el PJ alineado
con el Presidente; hasta López Murphy o Macri [Mauricio].
-¿López Murphy también?
-Y sí (se entusiasma)... No le va a decir que no negocie con el FMI.
Oposición es proyecto alternativo. En líneas generales, hay acuerdo
con la política de Kirchner y, en el fondo, López Murphy haría más o
menos lo mismo.
-¿Y Carrió?
-Ella tiene la impresión de que esto no va a andar y no quiere quedar
comprometida. Pero no sabe cómo hacer oposición porque no tiene un
proyecto alternativo. La izquierda, que sí tiene posiciones muy
críticas frente al Gobierno, está muy repetitiva y dogmática.
-¿Cómo ve a los piqueteros?
- (Piensa.) Creo que si a alguien lo tiran a la banquina y no se sube
a la ruta, la sociedad lo ignora. Pero la política del Gobierno es
equivocada, porque hay que dar trabajo y no lo da. No hay una
política social importante.
-¿La activación del caso por los supuestos sobornos en el Senado va a
marcar un quiebre?
-Las coimas no son un caso aislado: se viene haciendo desde siempre.
Pero no veo que el Gobierno haya abierto un gran debate para cambiar
las instituciones.
María Cecilia Tosi