Urgente24 - 03/05/06 - 19:40
La `sordera´de Alberto Fernández: Evitó responder las preguntas mas
incisivas
El Jefe de Gabinete respondió después de un año los cuestionamientos
de los Diputados. Esquivó las acusaciones que comprometían al
Gobierno.
Antes de que se abra el juego a las preguntas de los legisladores,
Alberto Fernández dio un discurso de una media hora en el que
elogiaba la gestión del Presidente Kirchner y donde no ahorró
indicadores económicos y datos favorables. Cuando terminó de hablar
Agustín Rossi, el jefe de bancada del FpV promovió una aplauso, al
que se sumaron, presurosos todos los diputados del oficialismo, el
único que no aplaudió fue Rafael Bielsa, que parecía aburrirse en el
fondo del recinto.
Una vez finalizado, casi la mitad de los Diputados, simplemente se
levantaron y se fueron. Si se hubiese necesitado quórum, la sesión
no se podría haber llevado a cabo. Esto sucedió en el marco de
fuertes reclamos que le hizo la oposición al Jefe de Gabinete por no
haber dado cuenta de las acciones del Ejecutivo en el último año y
seis meses.
Empezó pregutando el bloque de la UCR. Fernando Chironi, titular del
la bancada, que casi pidiendo disculpas, le marcó al Jefe de
Gabinete la obligación constitucional de asistir a rendir cuentas.
Luego el resto de los diputados radicales formularon una larga serie
de preguntas, aunque ninguno fue excesivamente duro con Fernández.
Luego de la exposición radical hubo que escuchar un empalagoso
discurso de alabanza hacia el gobierno nacional y el Jefe de
Gabinete pronunciado por José María Díaz Bancalari, presidente
Peronismo Federal.
El jefe del bloque del Ari, Eduardo Macaluse, comentó que el Jefe de
Gabinete había inventado el "bisiesto constitucional". Refiriéndose
a las justificaciones que había dado Alberto Fernández por no haber
el año pasado a rendir cuentas ante la Cámara de diputados, tal como
exige la Constitución en el artículo 101. Es que en su exposición
inicialel Jefe de Gabinete había explicado que en el 2005 no había
podido asistir porque fue un año electoral, y por ese motivo no
informó de las acciones de su gobierno.
El legislador del Ari preguntó por qué se le entregan subsidios a
Cargill, Dreyfuss y General Deheza (3 de las 4 empresas mas grandes
en exportación de productos agrícolas), y se niegan a entregar
beneficios a los pequeños ganaderos y chacareros para incentivar el
crecimento de la ganadería y la producción de carne.
Por su parte, Adrián Pérez, Diputado por el Ari, cuestionó por qué
no han sido removidos de sus cargos el secretario de Agricultura,
Miguel Campos, procesado por irregularidades en la adjudicación de
la cuota Hilton y al General Bendini, investigado por irregualidades
presuntamente cometidas durante su gestión como jefe del regimiento
de Río Gallegos. Perez recordó que el presidente Néstor Kirchner
siempre enarboló la bandera de la transparencia y en repetidas
oportunidades expresó que donde hubira un mínimo indicio de
corrupción, no dudaría en separar a los funcionarios de sus cargos.
Según Perez estos dos casos se contradicen con el accionar del
goiberno en el caso de la cúpula del Renar (presurosamente removida
por el entonces ministro de Defensa José Pampuro) y en el caso del
director del Banco Central Ricardo Branda.
Aunque había adelantado su regreso desde USA para asistir a la
sesión, Elisa Carrió estuvo en el recinto mientras Alberto Fernández
dió su discurso incial y después, misteriosamente, se retiró y no
estuvo para interrogar al Jefe de Gabinete.
Paula Bertol, de PRO, pícara, aprovechó la oportunidad para
recordarle a Fernández la época en la que militaron juntos y él se
había desempeñado como jefe de campaña de Domingo Cavallo, (cuando
éste se candidateó a Jefe de Gobierno con la fórmula Cavallo-Béliz).
A lo que el Jefe de Gabinete respondió de manera muy poco cortés,
que lo recuerda, pero que él ha evolucionado.
Cuando le llegó el turno a Federico Pinedo, del mismo bloque, se
descargó con una serie de datos inquietantes y bochornosos. Recordó
que en el 2004 se votó la Ley de Exenciones Impositivas para
fomentar el empleo y la inversión, con un fondo disponible de $
1.200 millones. Acto seguido preguntó: "Por qué la mitad del fondo
se le entregó sólo a una empresa?" Se refería a Aluar, a la que se
la benefició con exensiones impositivas de IVA y ganancias por $ 690
millones y se le pagó, además, el 50% de la inversión. El resultante
es un costo fiscal final por cada empleado de $ 3,4 millones, ya que
se crearon solo 200 puestos de trabajo.
Con datos muy precisos, siguió YPF, que también gozó de excensiones
impositivas, a la que le dieron $ 29 millones, para crear finalmente
12 empleos resultando un costo de $ 2,4 millones por puesto de
trabajo. A la misma empresa, también se le otorgaron $ 8 millones
en otra oportunidad y creó nada menos que 0 empleo.
A Siderar (de Techint), le dieron $ 50 millones y se le subvencionó
el 20% de la inversión para crear, y ahora sí, 19 empleos y
exportaciones por 2 millones de pesos.
El bochorno llegó a su punto álgido cuando Carlos Sosa, por el
Partido Renovador de Salta (fue aliado de PRO) se despachó a viva
voz con un reclamo de ATN que le habían prometido en casa de
Gobierno a cambio del voto en el Consejo de la Magistratura.
Cuando llegó el tiempo de responder las preguntas, como se esperaba,
Alberto Fernández, eligió contestar sólo algunas de ellas y
se "olvidó" de responder los cuestionamientos más duros.