Menem, anunciando futuros viajes de cohetes argentinos, el 5 de marzo de 1996, en la apertura del ciclo escolar en Salta.
----- Original Message -----From: Mercedes ColombieSent: Tuesday, November 28, 2006 1:36 AMSubject: [Las_Bases] Tupamaros contra MontonerosTupamaros contra Montoneros
El Ministro de Ganaderia uruguayo, José Mujica, es un auténtico representante de los que en en los sesenta y setenta intentaron hacerse del poder por las armas. Pasó 14 años encarcelado y luego de 20 años de reinserción democrática llego a ser senador y participa ahora del gobierno de Tabaré Vázquez.
Cultor de un estilo de discurso que de tan campechano es a veces soez, dijo en oportunidad de la asunción presidencial una frase que debería figurar en el decálogo del buen político: «los pobres no piden mucho, piden algo, sobre todo que no los jodan».A pesar de sus antecedentes -y de la cartera en que se desempeña desde la asunción de Vázquez- tal vez por su trayectoria Mujica se ha convertido en algo que parece ser el Alter Ego del gobierno frentista, diciendo sin tapujos lo que otros funcionarios más atildados callan. Días atrás, en oportunidad de reunirse con el Senador Larrañaga líder del opositor Partido Nacional, se despachó contra el estado actual del Mercosur : «anda como el carajo, y es responsabilidad de Brasil y Argentina arreglarlo».
Respecto a establecer un tratado de libre comercio con USA, al viejo tupamaro no le tiembla la voz cuando afirma: «Hay que negociar con EEUU y con Iran, y con Libia y con el que se ponga y con el que se cuadre y con Corea del Sur y con China y con el que se descuide». Aunque, en el fondo, no cree que los Estados Unidos le permitan entrar con arancel cero a los productos uruguayos: «Yo creía en los Reyes Magos, pero ya no creo más».
Del otro lado del Plata, los viejos montoneros ( los que en realidad lo fueron y los que hoy, por conveniencia dicen haberlo sido) en lugar de pragmatismo insisten con las añejas propuestas de los setenta y manejan consignas de pancarta, como la del presidente Kirchner de visita en Brasilia: «Se terminó la idea de América del Sur cenicienta del mundo».
Su manera de dejar de ser cenicienta es por demás paradójica: mientras habla de atender las asimetrías regionales, y de escuchar a los socios menores del bloque, convierte lo que iba a ser un sistema de unión aduanera en un permanente enfrentamiento entre barreras arancelarias y cupos. Mientras asegura que la unión latinoamericana lo es todo, han cerrado sus decisiones de tal manera que tanto Paraguay como Uruguay se ven virtualmente conminados a separarse del bloque.
Para los setentistas argentinos, las culpas son ajenas, y si es que los socios menores del Mercosur se alejan no es por responsabilidad propia sino por los cantos de sirena de Estados Unidos que como siempre busca el sometimiento de América Latina. Mientras el Mercosur se deshace prefieren como socio a Fidel y a Chávez antes que integrarse a la primer economía del planeta. Igual que el cubano y el venezolano deliran con discursos antiimperialistas acompañados de proyectos faraónicos, que seguramente terminarán de la manera habitual: en nada, salvo abultadas cuentas offshore para los funcionarios venales de turno.
Mientras Mujica piensa en los pobres de Uruguay y sueña con venderle su arroz a Estados Unidos o a «cualquiera que se descuide», en la Argentina se fantasea con formar consorcios para la construcción naval, la industria militar, aeronáutica y espacial. El mismo sueño setentista de la Argentina Potencia.
Mientras tanto el tren espera en el andén. Los «cumpas» tupamaros parece que se dieron cuenta para donde va y buscan sacar boleto. Los montoneros, en cambio siguen en la de siempre: ver quién cae mejor parado, y el resto que se las arregle como pueda.
Fuente: http://www.lahistor
iaparalela. com.ar Autor: Rubén Benedetti