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Además de la falta de interés que los alumnos muestran respecto del
conocimiento y de la adquisición de valores éticos, producto de la
pobre valoración social de los mismos, se añade cierto criterio
dominante en los educadores que hacen que el resultado final vaya
decayendo cada vez más. Jorge Bosch escribió: "La contracultura
alcanza su culminación en la contrapedagogía. Llamo así al conjunto
de ideas que, en forma directa e indirecta, contribuyen al
debilitamiento de la función que considero primordial en la
pedagogía, que es la transmisión del saber, de la cultura y de los
mecanismos que hacen posible su renovación, en un sentido que apunte
a una mayor calidad de los productos y a una mayor elevación del
espíritu" (De "Cultura y contracultura" – EMECE)
Para tener una idea del criterio dominante en educación citamos un
informe de especialistas de la UNESCO:
"El hecho es que, con la óptica de la educación permanente y en el
presente estado del saber humano, cada vez constituye un abuso mayor
del término dar al enseñante el nombre de maestro, cualquiera que sea
el sentido que se le dé a la palabra entre sus múltiples acepciones.
Está claro que los enseñantes tienen cada vez menos como tarea única
el inculcar conocimientos, y cada vez más el papel de despertar el
pensamiento. El enseñante, al lado de sus tareas tradicionales, está
llamado a convertirse cada día más en un consejero, un interlocutor;
más bien la persona que ayuda a buscar en común los argumentos
contradictorios, que la que posee las verdades prefabricadas; deberá
dedicar más tiempo y energías a las actividades productivas y
creadoras: interacción, discusión, comprensión y estímulo".
Se estima que la cantidad de conocimientos existentes en la
humanidad se duplica cada diez años, por lo que existe la necesidad
de enseñar mayor cantidad de información en un tiempo similar. De ahí
que el educador debe transmitir un conocimiento básico ("ideas
prefabricadas") que se acrecienta año a año. Y este conocimiento
básico no ha de ser algo que se ha de debatir buscando elementos
contradictorios entre maestro y alumno. Las actividades productoras y
creativas se irán dando una vez que se tenga un nivel de
conocimientos básicos previos, pero no en las primeras etapas del
aprendizaje. Jorge Bosch escribió: "Si se pretende con esto dejar en
manos del alumno la selección de temas, métodos y vías de
confirmación o refutación, esperando que llegue por sus propios
medios a descubrir todo el saber científico acumulado durante dos mil
años, desde el teorema de Pitágoras hasta las teorías modernas de la
constitución de la materia y de la genética, entonces se producirá
una decadencia generalizada en la transmisión de la cultura y en poco
tiempo la humanidad volverá, en el mejor de los casos, a la beatífica
armonía de la era pre-industrial, en las cuales las relaciones de
dominación se hallaban sólidamente establecidas".
La mayor parte de los conocimientos que se enseñan en las
escuelas, proviene de los contenidos de la ciencia experimental. De
todos ellos, existe una parte importante que ha sido comprobada
fehacientemente y que no es materia de discusión. Algunos suponen que
en la ciencia cada nueva teoría "destruye" a las anteriores, lo que
en realidad no sucede. Una nueva teoría reemplaza, o mejora, a una
anterior, pero ésta sigue teniendo validez (si fue verificada en su
oportunidad). Así, la mecánica de Newton sigue teniendo la validez de
siempre a pesar de las correcciones relativistas que se le han hecho.
La biología básica tampoco cambia aún cuando cada día aparezcan
hallazgos novedosos. La matemática básica no cambia desde hace varios
siglos. Jorge Bosch escribió: "Me parece que una de las principales
tareas del enseñante actual consiste en idear las formas adecuadas
para transmitir una mayor y más compleja masa de información a una
gran cantidad de gente. Este problema no se resuelve con animadores
sonrientes y felices que «ayuden a buscar en común los argumentos
contradictorios». Con el método de los animadores sonrientes la
cantidad de información que se logrará transmitir será cada vez menor
y la educación marchará hacia atrás".
Debido a que predomina en la intelectualidad la búsqueda de la
igualdad antes que la búsqueda de la libertad, de la justicia, de la
cultura, etc., en todas partes se ve el antagonismo entre dominantes
y dominados, entre explotadores y explotados, etc., por lo que se
hace necesario destruir cualquier tipo de vínculo social que se le
parezca. De ahí que Jorge Bosch reelabora el artículo de la UNESCO
antes citado tratando de interpretar su contenido de una manera más
efectiva:
"En la actualidad, la relación maestro-alumno es un caso particular
de la relación dominante-dominado. El maestro ejerce su dominio
comportándose en forma autoritaria, inculcando conocimientos y
haciendo valer verdades prefabricadas. Hay que romper esta relación,
para lo cual el proceso educativo debe centrarse en la interacción,
la discusión, la comprensión y el estímulo; el maestro debe ser un
consejero y un interlocutor, pero el alumno debe ser quien busque y
encuentre el conocimiento".
Jorge Bosch hace referencia, en el libro citado, de alguien que
utiliza la propia actividad educativa para propagar su postura
política, por lo que escribe: "El autor se explaya acerca de la
violencia e incurre sin ninguna originalidad en la «teoría» que los
terroristas de izquierda han elaborado sobre la violencia.
Leemos: «Toda relación de dominación, de explotación, de opresión ya
en sí es violencia. No importa que se haga a través de medios
drásticos o no». Así se reencuentra el conocido slogan de los
terroristas de izquierda: «La violencia de arriba engendra la
violencia de abajo». Pero, ¿qué es la violencia de arriba? Ya lo ha
dicho Paulo Freire: la dominación, la explotación, la opresión,
aunque no se realicen por medios drásticos. La conclusión que se
extrae de toda esta «pedagogía» es la siguiente: todo el que se
considera explotado tiene derecho a radicalizarse y entonces, por una
cuestión de amor, debe reaccionar con violencia. Ésta es una fórmula
insurreccional que nada tiene que ver con la pedagogía,
evidentemente. Es más bien contrapedagogía".
La práctica antiautoritaria, que trata de eliminar
la "desigualdad" entre maestro y alumno, ha promovido el auge de los
siguientes aspectos negativos en la educación:
a) Indisciplina: cada vez en más lugares se está prohibiendo el
uso de amonestaciones, algo muy "autoritario", lo que resulta en un
estímulo a la indisciplina.
b) Facilismo: el docente habla de "buscar en común elementos
contradictorios", de "no inculcar" conocimientos, de no
transmitir "verdades prefabricadas".
c) Desaliento al mérito y a la competencia: el buen alumno, el
que se destaca, crea "desigualdades" y ello no ha de ser permitido.
d) Degradación de los contenidos: se utiliza el criterio de que,
con hábitos de investigación, el alumno aprenderá cuando le haga
falta. Pero sin conocimientos básicos previos, no puede investigar ni
siquiera algo mínimo.
Las sociedades actuales están reaccionando contra el "sistema
opresivo" (real o imaginado) de varias décadas atrás. De ahí que se
opta por hacer todo lo contrario a lo que se hacía antes, sin
importar los resultados de antes y los de ahora. Incluso se trata de
hacer todo lo contrario a lo que predica la religión cristiana
(considerada por muchos como la portadora de la ideología que
favorece la explotación). El precio que estamos pagando es muy caro.
Si la gente prefiere seguir a los violentos, al menos que sea
consciente de ello.
Existe una lista de "principios" que predominan en la educación
actual (autor anónimo):
1) Principio de bondad: El joven (al estilo del Emilio
roussoniano) es naturalmente bueno y, dejado a su libre albedrío,
llegará a formarse y educarse adecuadamente. Él, y sólo él, es el
artífice de su educación.
2) Principio de comodidad: En su educación debe prescindirse de
todo elemento que pueda producirle dolor o sufrimiento, incluso
esfuerzo. Sólo por el hecho de existir y asistir ya cumple su deber.
("Al alumno hay que darle lo que le gusta")
3) Principio de igualdad: Puesto que todos somos iguales,
cualquier desviación de esa igualdad se trata como un defecto a
corregir. Se adaptarán los sistemas de evaluación de manera que se
respete el criterio de igualdad, lo que se consigue graduando las
pruebas a las posibilidades de cada alumno (enseñanza
individualizada).
4) Principio democratizador: Una decisión es válida si se toma
democráticamente. Se sustituye la crítica científica y los criterios
lógicos por el valor del consenso.
5) Principio de presunción de responsabilidad: Cualquier
problema surgido en el ámbito educativo es debido a la acción
incorrecta del profesor, de acuerdo con el principio 1.
6) Principio de inocencia: Cualquier problema provocado
presuntamente por un educando, para poder ser corregido, deberá
seguir un procedimiento sancionador de complejidad y duración
suficiente para que su eficacia correctora sea mínima, de acuerdo con
el principio 2.
7) Principio de no autoridad: El profesor asistirá a clase como
uno más, desarrollando su función docente en función de la
disposición de los demás componentes del grupo y de acuerdo con el
principio 4.
8) Principio de igualdad de oportunidades: Finalizado el periodo
educativo, todos tendrán los mismos derechos, el mismo sueldo y las
mismas oportunidades de ocupar cualquier puesto de trabajo, por
riguroso orden de solicitud del mismo.
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Mié, 2 de Ene, 2008 7:15 pm
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