CONCIENCIA PLANETARIA
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Estimados Amigos:
Os informamos que en la Web de conciencia planetaria
(http://www.concienciaplanetaria.es/ ) en la sección de "kiosco" esta el ultimo
trabajo de los Hijos del Sol. LOS HIJOS DEL SOL XII - "LOS ILUSOS".
Con este trabajo damos por finalizada la serie "Hijos del Sol".
Para aquellas personas interesadas en tener todos los trabajos de los Hijos del
Sol (13 revistas en un solo volumen o libro), estamos haciendo gestiones con una
foto- copistería para mirar precios y cuando los tengamos lo avisaremos en la
Web en la sección de noticias por si os interesa encargarlo.
A partir de este trabajo comienza un nuevo tiempo y un nuevo trabajo que
desconocemos su contenido pero seguro que cuando lo iniciemos será tan
apasionante como este ultimo.
Saludos cordiales
CONCIENCIA PLANETARIA
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HIJOS DEL SOL XXII
2097
LOS ILUSOS
Mi nombre iniciático fue Homet-Nut. Tuve el privilegio de ser admitido en La
Fraternidad Solar, que creara en su día el faraón Akhenatón. Tanto yo, como mis
setenta y un hermanos, juramos servir los valores de los Hijos del Sol, a través
de los tiempos, en las diversas reencarnaciones que se nos asignaran en la
Tierra, por los señores del Karma.
Se me ofertó y adquirí el compromiso de revelar el conocimiento.
Fui el guardián del Ojo Sagrado de Ra y se me programó con la facultad de mirar
hacia atrás en los Registros del Tiempo.
Por esto me ha tocado asomarme a este momento, contando cuanto puede ver mi
espíritu.
En un determinado estado de conciencia, soy un ser atemporal. Y como en una gran
pantalla, veo acontecimientos, percibo sensaciones y revivo situaciones, en las
que los miembros de la Fraternidad Solar, se han visto envueltos, a través de la
Historia.
*******
La noche del 4 de julio de 1950 el científico Dr. Ingeniero Daniel Walter Fry
que trabajaba en la Base americana de White Sands, cerca de Las Cruces, en Nuevo
México, se vio sorprendido por la presencia inusitada de un platillo volante.
"El Sol se había puesto hacía cerca de una hora -cuenta Fry. Mis ojos
escudriñaban el cielo y se detuvieron sobre un grupo de estrellas, especialmente
brillantes, sobre los picos de la montaña. Repentinamente una de las estrellas
desapareció. Luego otra estrella, justo a la derecha de la primera, desapareció
asimismo e igualmente dos más posteriormente. Una fuerte sensación punzante
recorrió mi espina dorsal. Cualquier cosa que fuera estaba eclipsando la luz de
las estrellas, estaba aumentando rápidamente su diámetro aparente y su
trayectoria me indicaba que sin duda venía hacia mí. Posteriormente se posó en
tierra con suavidad. Salvo el crujido de los matorrales debajo de ella, no hizo
ningún sonido. Por casi un minuto permanecí sin movimiento. Una fantástica
sensación me sobrecogió, y permanecí mirando al objeto desconcertado y hechizado
como un niño que estuviera observando una representación insólita de circo".
"Durante muchos años había estado empleado en el campo del diseño de naves
aéreas y espaciales, y había colaborado en el desarrollo de muchos proyectiles
guiados. A través de mi trabajo en White Sands Províng Grounds y otros centros
de desarrollo, me había familiarizado con la mayoría de los adelantos recientes
en aeronáutica.
Pero aquel artefacto era más adelantado de todo lo que yo había conocido hasta
entonces". En un principio Fry creyó que se trataba de un proyecto de la Unión
Soviética pero luego descartó la idea. Se acercó suavemente a tocar la nave,
cuando escuchó una voz crispada en el aire: "Mejor no toque el casco, compañero,
todavía está caliente". Daniel dio un salto hacia atrás y cayó en la arena al
tropezar con unas matas. La voz de nuevo replicó: "Tómelo con calma, compañero,
está entre amigos". Siguieron varias palabras cruzadas entre nuestro personaje y
la voz, que al final y respondiendo a la pregunta de si se trataba de algún
americano, respondió: "Yo no soy americano como Vd., aunque mi actual misión
requiere que yo me transforme en uno... La verdad es que nunca he puesto un pié
sobre su planeta. Requerirá cuatro años más para adaptarme a la atmósfera y a la
gravedad e inmunizarme a sus agentes biológicos". Siguió la voz diciendo: "Las
expediciones previas de nuestros antecesores en un período de muchas centurias
se encontraron con un fracaso casi total en este aspecto. Esta vez hay
esperanzas de que seremos capaces de encontrar mentes más entrenadas y más
receptivas para que nosotros podamos ayudarles en el progreso de su raza".
Posteriormente, pasada la primera impresión, la voz se dio a conocer como la de
Alan, que a su vez le invitó a subir a la nave para salir de viaje hacia Nueva
York. Al ir a tomar asiento en la nave, el Ingeniero vio dibujado en el respaldo
el símbolo del árbol y la serpiente. Estos símbolos al ser próximos a nuestra
cultura motivaron una serie de preguntas que la voz extraterrestre respondió
así: "Usted está perfectamente en lo cierto cuando señala que el símbolo del
árbol y de la serpiente es común en la historia y en las leyendas de su planeta.
También es común en el nuestro. La explicación es que tenemos, por lo menos en
parte, antecesores comunes.
"Hace decenas de miles de años, algunos de nuestros antecesores vivían en la
Tierra. Había en esta época un pequeño continente en una parte hoy cubierta por
el mar que ustedes llaman Océano Pacífico. Algunas de sus primitivas leyendas se
refieren a esta masa de tierra sumergida como el "Continente Perdido de Mu o
Lemuria". "Nuestros antepasados habían construido un gran imperio y una ciencia
vigorosa sobre este continente. "En la misma época había otra raza que se
desarrollaba rápidamente sobre otra masa de tierra en el área central y sur del
actual Océano Atlántico. En sus leyendas este continente ha sido denominado
Atlántida. "Había rivalidades entre las dos culturas en sus progresos
científicos. Al principio eran amistosas, luego se volvieron más amargas con el
correr de los años, y cada raza hacía alarde de sus conquistas ante los otros.
"En pocas centurias su ciencia había sobrepasado el grado de desarrollo que
existe ahora aquí. No satisfechos con liberar pequeñas porciones de la energía
del átomo, como hacen en la actualidad sus físicos, ellos habían aprendido a
rotar toda la masa sobre su eje energético. De la rotación de un trozo de
materia del tamaño de un penique de cobre, resultaba la liberación de setenta y
cinco millones de sus kilovatio-horas. "Con el constante aumento de la tirantez
entre las dos razas y con el imparable aumento de los recursos destructivos, era
inevitable que eventualmente se destruyeran entre ellas. Del enfrentamiento de
ambas razas y de la aparición de sus artefactos aéreos fue de donde se sacaron
los antiguos mitos del "Olimpo" y de los dioses enfrentados y apareados con los
humanos. "Las energías liberadas en esa destrucción fueron suficientes para
provocar el mayor cambio en la configuración superficial del planeta; y las
radiaciones concomitantes fueron tan intensas y extendidas, que la superficie de
la Tierra se volvió totalmente inhabitable para el ser humano durante varios
miles de años...".
Continúa Alan diciendo que unos pocos supervivientes de aquella catástrofe se
instalaron en las altas cumbres del Himalaya, donde depositaron los testimonios
del conocimiento de su raza y de su cultura. Cinco naves formaban parte de
aquellos náufragos de la radiación atómica. Su fin era inminente. Algunos
pensaban no obstante que la radiación no llegaría hasta tales alturas y que los
vientos tan altos en estas cumbres disiparían la energía mortífera vertida en la
guerra. Se hizo una asamblea. Unos pocos optaron por quedarse en dichas cumbres.
Otras cuatro naves, decidieron aventurarse por el espacio, aún sabiendo que no
se había conseguido todavía grandes distancias interplanetarias. Pero el
espíritu de supervivencia era imperioso y optaron por lanzarse a la aventura.
Una de las naves se perdió en el vacío cósmico, las otras cuatro consiguieron
adaptarse a una vida nómada intergaláctica a través de miles de años de
supervivencia. Después de treinta mil años, les tocaba ahora regresar a la
tierra, por eso estaban introduciendo atmósfera, presión, y microorganismos a
sus naves para adaptar sus cuerpos ahora transformados por tan largo periodo de
exilio, a las condiciones actuales del planeta tierra. Esta es la historia. Es
probable que Alan y los suyos estén a estas alturas viviendo entre nosotros.
Pero esto es algo que se queda en el camino de la especulación. En cualquier
caso la historia es interesante y digna de conocerse.
AÑO 2097
"Los cosmonautas habitan en el gondiva argentino"
"Seres interplanetarios en desembarque transformando sus formas para aliviar a
la tierra"
"¡Llegan los astronautas extraterráqueos! ¡No tema el hombre porque ellos aman
en caridad y paz! Aguardad",
"Naves interplanetarias no visibles a la retina humana, llegarán a la Tierra.
Habitarán América en el extremo Sud. Allí recogerán materiales para socorrer al
mundo en el hambre y en el cataclismo de fuegos. Portarán sangre humana a sus
laboratorios satélites para elaborarla artificialmente",
"España y la Argentina serán unidas por un puente espiritual, sostenido por
naves interplanetarias. En ambos países morarán ¡navieros blancos! (Profecía de
1959)"
Benjamín Solari Parravicini (Vidente Argentino)
*********
Me llamo Giovanni Córcega Metéo. Vivo en la "Tacita de Plata" en la ciudad de
San Salvador de Jujuy (Argentina). Nací el 26 de Marzo del año 2050. Hijo de
Juan y de María Angélica. Estudié hasta el grado terciario y me licencié en
Ingeniería. Mi esposa, también se licenció en Matemáticas y damos clases en la
Universidad de San Salvador de Jujuy. Vivo con una mujer maravillosa y tengo dos
hijos. Fue en las fechas próximas a mis 47 cumpleaños cuando se desarrollaron
los acontecimientos que ahora deseo relatar:
Argentina en estos días era una nación próspera. Regida por una democracia muy
burocratizada. Si algo caracteriza a nuestra raza, es la capacidad de vivir con
poco esfuerzo, y si es posible a cuenta de los demás. La clase funcionarial era
la más elevada de toda América. Dos partidos políticos; uno conservador y otro
progresista se alternaban en el mando cada cinco años. El número de habitantes
en nuestra nación superaba los noventa millones de seres. El número de
emigrantes provenientes de la vieja Europa, después de la devastadora III Guerra
mundial, cuarenta años antes, había formado un grupo heterogéneo, donde los
hispanos, Italianos y norte-americanos dominaban sobre los que habían venido de
los países vecinos de nuestra región Sudamericana.
Los impuestos establecidos por el Gobierno condicionaban toda la "supuesta
libertad" en la que vivíamos. Se cobraba por el agua, por el gas, por la luz,
por la vivienda, por la educación, por la sanidad, por los peajes de
circulación, por los vehículos usados, por la comunicación. Se pagaban unas
veinte modalidades de seguros diversos. El voto democrático era obligado desde
los veinte años de edad. Todos estábamos obligados a votar, tanto
individualmente como por familias; es decir, si una familia superaba los tres
miembros emitía otro voto, y así progresivamente por el número de hijos que
tenía cada clan familiar.
Bajo la piel en el reverso de la mano, cada uno de nosotros teníamos un implante
electromagnético, con el que accedíamos a los bancos, a diversos puntos de
seguridad o a obtener diversos servicios. Pero estos microchips, no eran sino
otras formas de control por parte del poder establecido.
Había libertad de culto, siendo el Judaísmo y el Cristianismo, las dos
corrientes dominantes en nuestra nación, aunque con muy pocos adeptos. La
mayoría no practicaba religión alguna. Los valores éticos y morales eran
dictados por modelos culturales que los medios de comunicación emitían cada día
en las emisiones lúdicas, educativas y deportivas.
Pero esta sociedad no era feliz, ni estaba realizada, puesto que la emigración
de las naciones fronterizas, como Bolivia, Paraguay,etc,etc. Había creado zonas
marginales con grandes limitaciones humanas en Salta, Tucumán, Córdoba, etc.,
Desgraciadamente unos pocos seguían teniendo mucho, y muchos más tenían muy
poco.
Argentina no tenía ejército. El Gobierno pagaba un tributo a la nación
norteamericana por protegernos. ¡Aunque sería más propicio decir, que se pagaba
para no ser invadidos".
El estado policial por el contrario era el más alto de todo el mundo. Todo
estaba controlado por la policía. No existía casi delincuencia ni robos. Pero la
mayoría de la población pensaba que pagar tanto impuesto para no ser robado,
representaba un robo aún mayor por parte de las autoridades. Hacía décadas que
con la disculpa de evitar ataques terroristas y de delincuencia organizada,
grupos de poder habían creado una especie de jerarquía dominadora que con dicha
disculpa, presionaban y empobrecían al pueblo hasta límites alarmantes. Las
Leyes emitidas por los grupos de poder eran el arma más eficaz para producir en
forma indirecta una jerarquización injusta entre pobres y ricos, listos y tontos
y buenos y malos.
Argentina producía carne y grano en cantidades enormes, que vendía con mucho
lucro a todo el mundo. Nuestra nación no había participado en la pasada guerra y
esto le permitió afrontar la post-guerra en una situación ventajosa respecto de
los países de medio oriente, África y Europa, que arrastraban una deuda
insuperable.
Las condiciones climáticas del planeta eran ahora extremas. La progresiva
invasión de las aguas en las naciones de tierras bajas habían cambiado las
estaciones hasta el punto que el era impredecible saber cuando entraban el
Verano o el Otoño. Tormentas terribles, aguaceros, ciclones y terremotos
azotaban a las diversas latitudes del planeta haciendo muy difícil la
supervivencia de la Humanidad.
El petróleo solo lo empleaban las naciones más pobres. Las energías, eléctrica,
solar y magnética eran empleadas por las sociedades más prósperas, que
utilizaban con éxito la energía de fusión y el motor de hidrógeno. Pero por
supuesto se pagaba por todo, por dormir, por vivir, por respirar. Se había
alcanzado una prosperidad y una paz muy caras. Desgraciadamente el ser humano
siempre se jerarquiza entre ricos y pobres o entre trabajadores y vagos.
Tal era el clima vital que existía en nuestro tiempo. Pero no deseo seguir
denunciando estos hechos, sino contar nuestra experiencia personal y directa:
El profesor Ulises Pérego había fallecido hacia pocos años. Este maravilloso
maestro, además de dar clases en la Universidad Estatal de Buenos Aires, como
profesor de Astrofísica, había creado una verdadera fraternidad de alumnos;
ahora ya adultos, con un espíritu fraternal y con lazos entrañables, que el
pasar del tiempo no había podido romper.
En Casi todas las provincias de Argentina, en Uruguay, en Bolivia; en Estados
Unidos. Incluso en Europa, seres aparentemente opacos, resignados y sumisos,
había podido acceder a un conocimiento superior que solo nuestro querido
profesor había podido trasmitirnos. Éramos reencarnacionistas, vegetarianos y
practicantes asiduos de la meditación y de la auto-escucha.
Nuestro querido maestro, además de dar clases mantenía unas curiosas tertulias
en un lúgubre café del viejo barrio de Corrientes. Allí nos reuníamos alumnos,
trabajadores personas con diversas profesiones liberales, que sin presión
alguna, por el solo deleite de hablar y de aprender habíamos establecido unos
lazos que trascendían la materia y entraban en el ámbito del espíritu.
La policía había investigado tanto al profesor como a todos nosotros. Yo
estudiaba la carrera de Física y vivía como una de mis tías. Mientras que mis
padres residían en Jujuy. Tenía miedo a ser detenido por mis ideas, pero
finalmente se nos clasificó de inofensivos, sectarios y mitómanos, pues
hablábamos de la Fraternidad Solar entre espíritus y de lazos que manteníamos en
el mundo astral, que no en el físico. Viendo por tanto la policía que teníamos
una jerga y unos hábitos neuróticos, fuimos considerados como unos excéntricos y
dejados a nuestro libre arbitrio, siempre que no causáramos problemas.
Los encuentros en el café eran libres. El Dr. Pérego era contrario a formar
asociaciones, iglesias, sectas o grupos organizados. El mantenía, que por encima
de las limitaciones físicas, existía un mundo donde la inteligencia gobernaba un
alma libre, capaz de penetrar las barreras del tiempo y del espacio. Nuestras
verdaderas citas para recibir amor y conocimiento se daban en la noche, pero no
físicamente sino en desplazamientos astrales conscientes y colectivos.
Nuestro profesor nos había hablado de un templo que podía ser encontrado en los
umbrales de la imaginación. Pero para llegar a ese templo era necesario observar
una rectitud moral absoluta. Tener un cuerpo educado en el equilibrio en la
perfecta nutrición, en el ejercicio y en la higiene total. Todos nosotros no
comíamos carnes ni pescado y mucho menos alcohol y droga alguna.
La policía secreta había torturado a varios alumnos con el objetivo de localizar
dicho templo, pero al ser un templo imaginativo nos habían considerado
alucinados. Sin embargo, en dicho templo no solo estábamos alguno de nosotros,
sino seres no humanos, seres venidos de otras Galaxias, que dejaban su cuerpo
físico en sus planetas y viajaban en el espacio y el tiempo a las reuniones que
allí se practicaban.
Siendo jóvenes e impetuosos, deseábamos penetrar y encontrar dicho lugar, pero
para acceder al mismo, la prisa y la aceleración no eran el mejor método. En los
primeros años, después de ejercitar la mente y practicar la meditación con un
gran celo y frecuencia, solo veíamos las murallas exteriores. Con el tiempo
veíamos que los lugares aparentemente vacíos, tenían en realidad seres, formas e
ideas, que siempre habían estado, pero que nuestra falta de habilidad no había
podido descubrir en las primeras sesiones.
Algunos alumnos no pertenecientes al grupo, pensaban que tomábamos algún
alucinógeno. Pero El Dr. Pérego nos aconsejó falsear la información y no hablar
de estos temas en el café. Pero de esta sospecha se pasó a la de secta o grupo
de desviación sexual. Esta sospecha también fue descartada en el tiempo, dado
que había hombres y mujeres y además algunas eran y son aún pareja y las
muestras de afecto entre uno y otro género no dejaban lugar a dudas.
- ¡Nunca estáis solos!... Caminamos todos en varios espacios y varios tiempos
simultáneos -nos decía- y en nuestro camino existen seres con cuerpo, sin
cuerpo, seres mentales y seres espirituales que se identifican con nosotros, por
la vibración. La vibración de cada elemento existente, material o no material es
el vehículo de unión con otras tantas vibraciones idénticas emitidas por otros
seres.
- Maestro, -le preguntábamos- ¿Cómo se puede vivir en diversos espacios y
tiempos en el mismo instante?
- Cuando tu estas durmiendo y soñando con una realidad onírica profunda, ¿Dónde
estás realmente? Cuando estas imaginando ¿Dónde estás realmente? Si vuestra
imaginación cree que estáis elevándoos de vuestra silla y vuestro cerebro entra
en una fase vibracional adecuada, conseguiréis levitar y romper la ingravidez.
En ese caso ¿Dónde estáis realmente?
El profesor Pérego había sido amonestado en varias ocasiones por el rectorado de
la Universidad, por realizar prácticas muy discutibles sobre las leyes físicas
y la teoría de la relatividad.
Aún se comenta entre sus ex-alumnos una de sus numerosas clases magistrales:
- Como sabéis, existen cuatro fuerzas y fluidos energéticos fundamentales -
Decía el viejo profesor - Fuerza gravitatoria, Fuerza nuclear débil, Fuerza
electromagnética y Fuerza nuclear fuerte. Pero esta definición que viene siendo
revisada desde el mimo día que se postuló, no incluye la fuerza Psicotrónica, la
energía astral y la fuerza manásica primigenia.
Y a partir de ese momento la clase entraba en una exposición cuasi filosófica o
de física cuántica, que nos cautivaba y alucinaba. Como era lógico, el rector de
la Universidad le había amenazado con la expulsión inmediata si persistía en dar
patadas a la ciencia con disquisiciones metafísicas, que tan solo bullían en su
terca cabezota. Pero era esa rebeldía lo que más nos atraía a sus alumnos. El
Dr. Ulises Pérego, era para muchos el caudillo que replicaba la oficialidad sin
alma en la que nos movíamos. Era nuestro libertador. Que aunque no nos invitaba
a combatir con armas, si nos hacía ensoñar y romper las barreras del
sometimiento y el dogmatismo doctrinal y científico.
Un día realizó una experiencia ante sus alumnos que ha pasado de ser un caso
cierto y comprobado por todos nosotros a un mito o a una experiencia
alucinatoria colectiva.
Hizo una pequeña selección de cuatro individuos de la clase y les entregó sendas
pastillas para el sueño. A continuación les acostó en una camilla y les acopló
diversos polígrafos en diversas zonas cerebrales y en el pecho. Conectó dichos
sensores a nuestras computadoras y antes de entrar en el sueño profundo, les
indicó que a través del propio sueño, sin desplazar su cuerpo, debían viajar con
la energía "psicotrónica" al sótano del edificio, donde los jardineros de la
Facultad habían escondido diversos objetos en sendas cajas blindadas y selladas.
Ni el profesor, ni ninguno de nosotros sabíamos lo que contenían las cajas.
Otro grupo de trabajo se situó en el mismo sótano con una red hipersensible de
rayos infrarrojos. Introdujo asimismo varios gatos, dos o tres serpientes, un
perro y algún murciélago.
Al cabo de una hora, los cuatro alumnos inducidos al sueño, comenzaron a entrar
en fase REM, Los monitores determinaban que había abandonado la fase beta de la
atención cerebral, introduciéndose en el mundo onírico.
A través del circuito cerrado comenzamos a ver como en los minutos sucesivos,
los gatos, erizaron el lomo, los perros, agudizaron las orejas, el infrarrojo
comenzó a activar el sonar, las serpientes silbaban con sonido amenazante y se
elevaron en posición de ataque y los murciélagos comenzaron a moverse en las
jaulas con sonidos de pánico continuados. Todos los chivatos se habían vuelto
locos. ¿Qué estaba pasando?... la respuesta vino a continuación cuando uno a uno
de los que había vivido la experiencia del sueño, escribieron por separado lo
que habían vivido y todos y cada uno de los objetos que había en las cajas.
-Vi, como abandonaba mi cuerpo - Decía uno- Otro afirmaba que se había hecho
chiquitín y que había entrado en las cajas cogiendo con la mano los objetos que
allí había. Dos de ellos, no comprendían como no nos habían escuchado, puesto se
veían fuera de su cuerpo, pero en la clase dándonos voces para que les
hiciéramos caso.
Se subieron las cajas del sótano y se desprecintaron ante la vista de todos. El
asombro fue total, puesto que los objetos descritos en las listas de los
inducidos al sueño, coincidían a la perfección con los objetos reales en las
cajas contenidos.
- Como habéis comprobado, estos alumnos sometidos al sueño, han viajado por
medio y en el entorno de la energía psicotrónica. -Decía Pérego.
Nos quedamos helados, ¿Cómo lo había hecho? ¿Qué había pasado realmente? Algunos
alumnos comenzaron a gritar acusando al profesor de farsante y prometieron hacer
una investigación sobre la trama montada. Pérego se quedó mirando por la ventana
en un profundo silencio. Todos comenzamos a preocuparnos ante esta reacción del
profesor. Pero lo que realmente fue asombroso, por no decir milagroso fue lo que
sucedió a continuación. El Dr. Ulises, se volvió con una mirada extraña y
mirando al fondo de la clase dijo:
- Sois el resultado de una materia impregnada de dogmatismo, de inmovilidad, de
prejuicios. Solo cuando empleéis la imaginación y el ensueño podréis entender lo
que comprenden los pájaros, los recién nacidos y las personas de espíritu
abierto y que les ha sido negado a los científicos y a los materialistas.
Según estaba hablando, vimos asombrados como su cuerpo se iba elevando sobre la
tribuna. Algunos alumnos comenzaron a temblar, otros se encogieron en sus
asientos y nosotros, sus amigos, sus adeptos y sus hijos espirituales,
comenzamos a llorar con un silencio cargado de amor y de respeto.
Justo cuando había alcanzado los cincuenta centímetros del suelo, desapareció
ante nuestros ojos atónitos, asustados y perplejos. Durante un minuto nadie
habló. El pánico se había apoderado de todos. ¿Dónde estaba nuestro
profesor?.... Pasaron aún varios segundos más cuando escuchamos la inconfundible
voz de nuestro querido maestro:
- ¡Arturo! Haz el favor de sentarte.
El profesor apareció súbitamente ante nuestros ojos sentado en su silla, cómo si
nada hubiese ocurrido. Intentamos que nos explicara lo que había pasado y él se
negó a responder. Solo unos pocos habíamos comprendido. Esta vez el rector no se
enteró de nada puesto que nadie tenía la suficiente fuerza moral para explicar
lo que había sucedido, además de haber sido tomado por drogadicto o neurótico.
Fueron varios centenares de experiencias las que vivimos de nuestro querido
profesor, pero esto nos llevaría un libro entero, y no es esto lo que deseo
trasmitiros. Sigamos por tanto con los hechos.
Cada 25 de Marzo, después de habernos graduados, los viejos y nuevos alumnos que
habíamos frecuentado el café, nos reuníamos con el profesor. Era una vez al año,
pero este encuentro nos permitía vivir y compartir nuestras diversas
experiencias. Pero lo más asombroso, era comprobar, como los viajes astrales que
habíamos hecho durante el año al templo del conocimiento, eran iguales,
complementarias y fantásticas. Otros, los más jóvenes no conseguían realizar
dichos viajes, pero compartían por fe, por lógica y por madurez espiritual lo
que allí se decía y experimentaba.
Los 25 de Marzo sucesivos fueron más los alumnos y simpatizantes que se reunían
y para no llamar la atención decidimos formar pequeñas asambleas por provincias,
reuniéndonos tres o cuatro veces al año, y enviar una representación de cada una
de dichas asambleas a la casa del profesor, cada día 25.
Pero un mes de Agosto, cuando nuestro viejo maestro había cumplido los 87 años,
falleció y aunque siguieron las asambleas provinciales, ya no acudimos a su
casa. El Dr. Ulises no había dejado descendencia pues tampoco tuvo una esposa
con la que tenerlos. Nunca consiguió consolidar una relación lo suficientemente
larga para tal fin.
Entre argentinos y de otros tantos países contabilizamos alrededor de 555
personas, afines, seguidores o simpatizantes activos de este extraño movimiento.
Digo extraño, porque nunca nos federamos, ni nos legalizamos, ni establecimos
reglas para juntarnos. Habíamos comprendido a lo largo de los años, que pasar
desapercibidos era garantía de supervivencia.
En broma o en serio, nos llamaban los "Ilusos" pues este nombre hacía referencia
a nuestro querido maestro Ulises Pérego. Y después de su muerte fui designado
como el coordinador de todo el grupo. El viejo profesor, nos había indicado que
no escribiéramos nada relacionado con el conocimiento. Debíamos trasmitir
nuestra pequeña sabiduría a través de la palabra. Pues solo con la vibración del
verbo se pueden transmitir determinadas informaciones, que no entran en los
libros por muy grandes que estos fueran.
Esta era el clima y la génesis de los hechos que precipitaron los siguientes
acontecimientos que ahora describiré.
EL ENCUENTRO
Mi esposa, Telma Galani, era una parte fundamental, no solo de mi vida, sino de
la aventura que en breve nos disponíamos a realizar. Los padres de mi esposa,
poseían un enorme rancho a 100Km de San Salvador de Jujuy, lindando expresamente
con el parque de Calilegua; precioso parque nacional de la República Argentina,
que con cera de 73000 Ha, resultaba un oasis de verdor, de naturaleza y de vida,
todavía no contaminada en los últimos años del siglo XXI.
En los comienzos del año 2097, el padre de Telma, había fallecido. Por tanto mi
mujer, heredaba el rancho irremediablemente puesto que era hija única, y su
madre había fallecido tres años antes. No tuvimos que pensar mucho al respecto.
La vida en la ciudad era insoportable, por lo que decidimos trasladarnos al
rancho a comenzar una nueva vida.
La vida en el racho era un poco más libre que en la ciudad; aunque no era menor
la presión de los impuestos, del control sanitario, de las revisiones
veterinarias, de los impuestos insoportables para la producción de grano y
leche. La vida en el campo, en todo caso, tenía el aliciente de la vida sana y
decidimos vivir de una manera más armónica. Nuestros hijos tenían 19 y 17 años
respectivos y también optaron por vivir en el rancho.
Cada día en la primera hora de la madrugada tomábamos nuestro vehículo y
acudíamos a la Universidad. Pero retornábamos a comer a casa y por la tarde nos
ocupábamos de las numerosas tareas del rancho. Al ser vegetarianos, decidimos
vender todo el ganado de cría para carne y solo nos quedamos con dos centenares
de gallinas, algunas cabras y varias vacas para leche. Teníamos en la Hacienda
dos familias bolivianas que se ocupaban del mantenimiento del enorme rancho que
habíamos heredado.
Telma; vidente natural desde el nacimiento, acudía sin ninguna dificultad a las
sesiones astrales que manteníamos en nuestro templo del Sol. Pero las
capacidades psíquicas eran asombrosas. Vivía más próxima al universo astral que
al físico, por tanto en nuestra casa, convivíamos con todo tipo de entidades, de
las que yo; menos dotado que ella, percibía en una pequeña medida, pero Telma
incorporaba estas presencias a su vida de una manera natural.
Hacia el 5 de Enero del año 2097, nos reunimos en Buenos Aires, cerca de
cuatrocientas personas, de nuestro grupo de "Ilusos". Era la reunión anual que
cada año procurábamos fuera la más importante de todas. En dicha reunión se
comentaron las incidencias de las familias, de nuestras vidas y de la marcha del
mundo. La percepción de todo el grupo era unánime: "Vivir en el mundo con la
conciencia que teníamos y los hábitos que practicábamos era imposible". Pero se
habían intentado varias veces diversas comunidades y todas habían terminado en
tragedia; nos guste o no, el ser humano no está preparado para vivir en
comunidad.
También fue unánime la percepción astral, tanto en las visitas al templo, como
en las vivencias espontáneas personales; que "algo importante" estaba por
acontecer en breve.
Todos los hermanos hablaban de interferencias de seres que venían del cielo y
que eran altos, delgados y muy pálidos; pero sus auras emanaban amor y
sabiduría. Algo querían estos seres de nosotros. ¿Pero que era?... No nos
poníamos de acuerdo. En cualquier caso, algo muy importante estaba por suceder
en breve.
Se creó un grupo de visiones por cada región. Los más dotados del colectivo,
nombraron a doce personas para compartir diariamente las meditaciones y
percepciones astrales y una vez establecidas las conclusiones pertinentes
enviarlas a los responsables de la comunicación de cada región. Uno de estos
doce, era mi esposa Telma; pues era de todos conocida su capacidad perceptiva.
Hacia el 19 de Febrero. Un sábado en la mañana, Telma, sin habernos levantado de
la cama me dijo: - Nos esperan en la loma vieja. Hay que apresurarse.
- ¿Quién nos espera?
- Alan
- ¿Pero quien este Alan?, no conozco a ninguna persona con este nombre.
- No sé quién es. Viene del cielo, es alto, delgado, con rosto muy pálido y ojos
azules. Emana un gran amor y ha estado toda la noche en mi sueño llamándome. Le
he visto aterrizar en la Loma Vieja, por lo tanto vamos a ir rápidamente allí
para comprobar si es un sueño o una premonición.
- OK. Vamos.
La descripción del ser era exactamente igual a la percepción colectiva del
grupo. No vestimos con rapidez y sin tomar el desayuno, nos despedimos de
nuestros hijos; que nos miraban asombrados, y montamos nuestros caballos, camino
de la Loma Vieja.
Tardamos una hora. Dejamos la montura en la base del cerro y subimos con
esfuerzo a la cumbre. Solo quienes conocían el terreno podían ascender por una
pared casi vertical. Los padres del Telma, le habían enseñado la forma de subir;
no sin peligro a la plataforma pétrea que se adentraba en una montaña imposible.
Con el sudor, empapando nuestros ponchos, llegamos a la cima. Lo que vimos nos
dejó petrificados: Una enorme nave lenticular emanando un halo de color verdoso
estaba a cincuenta metros de nuestros rostros. Siete seres altos, delgados y tez
blanca, nos miraban con una sonrisa. Eran humanos, sin duda, pero a la vez,
tenían rasgos diversos y refinados. Sus labios eran más delgados, poco carnosos.
El pelo casi rubio o casi blanco, era largo y les llegaba hasta los hombros.
Tenían traje de vuelo. Sus ojos eran preciosos, azules y asombrosamente grandes.
La cara angulosa, tenían rasgos casi orientales, aunque su color era de una gran
palidez. En sus buzos estaban dibujados un árbol por el que se enroscaba una
serpiente.
El que estaba en el centro se adelantó unos pasos y con una voz delicada nos
dijo:
- Mis queridos hermanos; Telma y Giovanni; reciban nuestro saludo y el de toda
nuestra raza.
- ¿Cómo saben estos desconocidos nuestros nombres? - me le dije en voz baja a
Telma.
- El ser siguió hablando sin hacer pausa alguna:
- Mi nombre es Alan, soy el primogénito de mi padre, del mismo nombre, que hace
más de un siglo, se contactó con uno de sus científicos, llamado Daniel W. Fry.
Somos terrestres, pero nuestra civilización vivió en la Tierra hace treinta mil
años. Desde entonces hemos estado en el espacio y ahora retornamos a nuestra
casa. El comienzo de nuestro retorno comenzó hace doscientos años, pero
necesitamos este tiempo para adaptar nuestro organismo las condiciones
gravitacionales del planeta. Finalmente hemos conseguido las condiciones óptimas
para vivir sin rechazo entre Vds. Y les hemos contactado con el fin de
establecer un plan de convivencia adecuado a nuestros intereses respectivos.
Aquellas afirmaciones nos dejaban perplejos. O esto era una broma o simplemente
se trataba del acontecimiento más importante de nuestras vidas.
- Nuestra evolución además de ser diferente a las del hombre actual, es mucho
más evolucionada en los aspectos morales y científicos. Teníamos la necesidad de
encontrar ser humanos que se asemejaran a nosotros o bien que persiguieran los
fines evolutivos que nosotros perseguimos. Llevamos muchos años inspirando y
dictando al que fuera su maestro Ulises Pérego y después de su muerte, les hemos
seguido a Vds., tanto en sus reuniones astrales, como en las físicas que
mantienen en forma discreta a lo largo de estos años.
Casi sin querer todos nos habíamos juntado sin recelo, sin miedo y en forma
natural. A continuación tomó la palabra otro de los visitantes, pero que no era
hombre sino mujer y afirmó:
- Las condiciones sociológicas de sus naciones son perniciosas para el espíritu.
Es difícil conseguir un estado evolutivo superior si siguen Vds., los humanos,
con los actuales patrones de comportamiento.
De nuevo Alan habló:
- Nuestra intención es vivir con los voluntarios de su grupo que deseen
experimentar una forma nueva de orden moral y social y es por esto que nos hemos
presentado ante Vds., a fin de establecer las condiciones adecuadas para dicho
experimento.
Telma y yo nos mirábamos asombrados, sin poder articular palabra. Aquello era
alucinante, impensable, asombroso.
- Si Vds., nos autorizan, desearíamos permanecer unos días en su casa, con el
objetivo de explicar el plan y de ofertarles tanto a Vds., como a los que lo
deseen de su grupo el organigrama del plan.
Yo estaba encantado por que estuvieran con nosotros, pues si algo he amado a los
largo de toda mi vida, era sin duda el conocimiento y aquellos hombres
representaban para mi otro reto extraordinario para adentrarme en lo
desconocido. Pero no me dio tiempo a verbalizar nada, puesto que Telma, sin
consultarme para nada y seguramente leyendo en mi corazón respondió:
- Nos honra su ofrecimiento y será para nosotros un placer alojarlos en nuestra
casa. Afortunadamente no tenemos muchas visitas y su presencia pasará
desapercibida. En todo caso, les presentaremos como colegas de las universidades
del norte de Europa, y a nadie les extrañará.
Nos invitaron a entrar en la nave. Nosotros, como si de algo familiar se tratara
nos adentramos sin miedo y sin vacilación. El vehículo era mucho más grande por
dentro de lo que aparentaba por fuera. Todo su interior estaba perfectamente
iluminado como si de rayos de sol se tratara, pero lo curioso es que no había ni
una sola ventana, o quizás, sería mejor decir, que toda la nave era una especie
de campana de cristal transparente. Cuatro de ellos nos mostraron la compleja
aparato logia de la misma y otros tres desaparecieron por una de las paredes del
vehículo, digo paredes, porque no había puerta alguna.
Al cabo de unos minutos, Alan, otro compañero y la mujer del grupo, salieron de
la misma manera que habían entrado, de una de las paredes pero no con traje de
vuelo, sino vestidos con ropa normal de estilo humano. Salimos de la nave. Nos
alejamos unos metros y el artefacto desapareció ante nuestros ojos envuelto en
una especie de niebla. Después tomamos el camino de vuelta a casa. Una vez en
ella, no fue fácil explicar a nuestros hijos la presencia de aquellos
forasteros, pero ya habría tiempo de darles explicaciones.
EL PLAN
Los acontecimientos se habían precipitado, aquel proyecto nos desbordaba. A
pesar de que nos considerábamos un grupo avanzado para nuestra época, esta
quimera era insuperable para nosotros. Con el objetivo de planificar los
próximos acontecimientos, tanto Telma como yo adelantamos las vacaciones de
invierno, aunque dejamos a nuestros hijos en su rutina periódica.
Al día siguiente del encuentro llamamos urgentemente a mis hermanos más próximos
con los que nos unía una total confianza y unos firmes lazos afectivos. En
Tucumán vivía Richard Morrison, responsable de una explotación minera. Llamé
también a Buenos aires, a dos entrañables amigos, Jaime y Pascual, dedicados a
la exploración agrícola; ambos peritos agrónomos. Y de Mar de Plaza, solicité la
presencia de otro hermano, periodista, llamado José Canales.
Realice cerca de cincuenta llamadas a todos los continentes, para que el grupo
se preparara para próximos acontecimientos, que por supuesto no anticipe, hasta
que no tuviéramos claras las ideas.
Alan su compañera Merte y el ingeniero Rebon, estaban encantados con nuestra
cocina. Eran realmente muy golosos. Al igual que todos nosotros eran
vegetarianos, aunque no tomaban lácteos ni huevos y nosotros sí.
No abordamos el plan hasta que todos mis entrañables hermanos fueron llegando.
Bastó una simple llamada para que en veinticuatro horas todos habían volado a mi
casa. No os podéis imaginar las caras que pusieron cuando les dijimos que
aquellos seres no eran Suecos, sino viajeros espaciales. Pero después de
suspiros, dudas y recelos, aceptaron debatir sobre el plan.
Cada uno de nosotros expusimos a los viajeros espaciales, que de momento en
nuestro planeta no era posible la vida en comunidad, pues no estábamos
preparados. Y acudir sometidos a las directrices de Alan y los suyos tampoco
funcionaría. Merte tomó la palabra y con voz pausada dijo:
- Hace miles de años, nuestro pueblo pasó por una terrible aniquilación de la
especie. Unos pocos pudieron viajar en las naves espaciales y por miles de años
nos vimos forzados a vivir en pocos metros, no solo en comunidad, sino en una
plena integración física, psicológica y emocional. Aunque tecnológicamente
habíamos conseguido unos niveles extraordinarios de progreso, nuestros niveles
de conciencia estaban impregnados de violencia y de agresividad. La guerra con
los atlantes había producido en nosotros una regresión intelectual y psicológica
y nadie podía y sabía reaccionar. Nuestros viejos padres creían que viajaban
hacia el exterminio. Pero fue una mujer. Nuestra heroína llamada Mara, quien
tomó las riendas de las primeras pautas para el cambio.
En las pequeñas naves habíamos introducido varias especies de animales
domésticos para ingerir su carne durante la travesía espacial. Pero Mara, sin
avisar a nadie, las expulsó de la nave, dejando sin comida a los tripulantes. Al
día siguiente se produjo un tremendo conflicto a bordo y todos deseaban matar a
Mara. Pero ella dijo:
- A partir de ahora solo comeremos vegetales. Los cultivos que hemos traído de
la tierra nos garantizan una nutrición sana y prolongada. Al no ingerir carne,
nuestros niveles de agresividad disminuirán y será posible la vida en paz.
Y efectivamente después de unos meses todos los tripulantes pudieron comprobar
que había menos tensión y que los niveles de agresividad habían disminuido. Pero
desgraciadamente otro problema comenzó a alterar la vida en la comunidad
espacial, puesto que la sexualidad se había desenfrenado produciendo asimismo
conflictos generalizados entre todos. Una vez más Mara, que era bióloga, dio con
la clave. Ensayó una meta-bloqueante de la testosterona y un regulador
estrogénico, haciendo que después de varios años, el deseo sexual se anulara en
casi su totalidad y la mujer solo menstruaba una vez al año, a voluntad durante
la edad fértil. Por otra parte con los años se optó por la inseminación
artificial como norma en la concepción de los hijos y así el clima de
convivencia fue casi perfecto.
Ahora fue Alan quien prosiguió:
- Nosotros creemos en el amor y nos unimos como Vds., pero nuestra copulación es
muy escasa. Experimentamos sensaciones más placenteras desde el plano espiritual
en la unión carismática de las almas, que en las del cuerpo.
Nuestro pueblo considera que la natalidad es el acto más sagrado que existe, por
lo que tener un hijo no solo es un acto voluntario de la pareja, sino de toda
comunidad. Solo si se está preparado y la comunidad autoriza el nacimiento se
accede a concebir un hijo. La educación del mismo no corresponde a los padres,
sino a la comunidad, puesto que es absolutamente necesario tener una misma base
cultural, ética y psicológica, si queremos tener un pueblo con futuro.
Telma tomó la palabra para decir:
- Todos nuestros hermanos son vegetarianos, y efectivamente con los años, las
parejas dejan atrás el apasionamiento carnal para participar de otras
sensaciones más relajadas, donde la amistad, la caricia y el afecto sincero
regulan la frecuencia sexual. No creo que para nosotros sea difícil aceptar esta
norma, puesto que prácticamente la vivimos ya. ¿Pero cómo viven Vds., la
infidelidad y el divorcio?...
Rebon, que había permanecido callado tomo a su vez la palabra:
- Nuestros niveles de testosterona y adrenalina son lo suficientemente bajos
como para no inclinarnos precisamente a la infidelidad. La pareja se disuelve
sin problemas de común acuerdo entre los cónyuges, pero nuestro pueblo lleva ya
cientos de años, sin que se den casos de divorcio.
Con el paso de los años - dijo Merte- nuestros biólogos consiguieron replantear
toda la cascada hormonal, alterando nuestro comportamiento hacia niveles mucho
más reposados y sabios. Nuestros niveles de melatonina son tres veces superiores
a los suyos. Esto ha hecho que la glándula pituitaria se haga más grande y
produzca en nosotros más clarividencia, más sabiduría y más longevidad.
- El exceso de testosterona, gonadotropina y adrenalina altera el comportamiento
de una manera poco armónica, no solo en la promiscuidad sexual. El exceso de
estas hormonas en alguna tipología humana le lleva a ser un héroe, canalizando
la violencia o la acción en el combate en nombre de una bandera, una patria o
alguna causa. Sin darse cuenta que nada ni nadie justifica la muerte. En otra
tipología social, emerge el santo, que con su exceso hormonal le lleva al
martirio, al dogmatismo excesivo y a la imposición de normas imposibles. Vds.
Tienen el ejemplo de la inquisición o de los grupos fundamentalistas que
plagaron el planeta de dolor y de sangre en nombre de dios. Pero es igualmente
peligrosa la carencia de algunas hormonas, puesto que existe otra tipología
sociológica que Vds., llaman "espiritual" que se caracteriza por la no acción,
por la pasividad y la contemplación excesiva, haciéndose un sujeto inútil para
el colectivo donde vive.
Durante cientos de años nuestros antepasados consiguieron disminuir su fuerza
física, aumentando más las habilidades intelectuales. Consiguieron una
tecnología y unas máquinas que sustituían las características físicas de sus
antepasados. La pérdida de testosterona hizo que su masa muscular bajara de tono
y volumen. Además la marcha permanente por el espacio en las naves redujo la
fuerza de gravedad que tenían en su planea de origen y el cuerpo se fue haciendo
más sutil y menos grosero. Pero el empleo de la fuerza mental hacía ahora que un
objeto levitara por la fuerza telequinética de la mente, en vez de emplear tanto
músculo.
Pero en la medida que nuestra fuerza física iba disminuyendo el espíritu
requería ahora ejercicios más acordes a nuestra nueva condición, de ahí que
nuestra raza practique con regularidad la meditación, la autoescucha y la
canalización de energía manásica del Universo. Si Vds. Consiguieran canalizar
esta energía, se darían cuenta que con ella se puede levantar cientos de
toneladas de peso con una sencilla técnica mental.
Entendemos en todo caso, que Vds., no van a conseguir estas habilidades de la
noche a la mañana, pero con el tiempo se adaptaran a otro modelo de vida que les
dará amplias satisfacciones.
En nuestro mundo un ser equilibrado y útil, se le conoce como un hombre
evolutivo; es decir aquel que mediante la inteligencia, la ciencia y el
humanismo se realiza en la perfección, en la eficiencia y en el amor, hacia sí
mismo y hacia los demás. En nuestra sociedad, aquellos que Vds., llaman "santos"
son para nosotros "neuróticos" seres anormales, que rompiendo la acción de
conjunto, sobresalieron en acciones o reacciones utópicas, poco útiles o
violentas, aunque serán ellos mismos quienes padezcan o reciban dicha violencia.
En sus doctrinas y religiones Vds., todo lo esperan de un Dios alejado, utópico,
celeste, inalcanzable. Para nosotros dios reside en el propio ser humano,
haciendo mediante la inteligencia una vida positiva, placentera y de progreso.
Dios tiene además de una conciencia individual, una conciencia social. No es
posible progresar individualmente si no se progresa en conjunto con el resto.
El hombre terrestre, se llena la boca de dios, a la vez que se queda pasivo
contemplando cómo cada segundo de tiempo muere un niño en el planeta. En nuestro
mundo, basta con que muera un solo niño; no solo de hambre, sino de
improvisación, de desamor o descuido para que se activen todos los recursos
humanos, sociales, económicos y políticos a fin de que nunca más se de esta
situación en el futuro.
Se hizo un largo silencio hasta que Alan prosiguió con una pregunta:
- ¿Aceptarían Vds., someterse a un tratamiento hormonal voluntario para ensayar
la convivencia con nosotros?...
- Richard que era muy rebelde dijo un poco airado:
- ¿No pretenderán Vds., regular mi sexualidad y llenarme de hormonas?...
Merte respondió:
- ¡En absoluto!... Este es el primer ensayo que hacemos en su planeta de
mestizaje de nuestra raza. Nuestro objetivo es unir a medio y largo plazo
nuestras genéticas, para conseguir un ser más evolucionado. Pero de ninguna
manera lo haremos sin su consentimiento. Mí querido amigo Richard, usted a demás
de ser una excelente persona, tiene los niveles adrenales muy altos, por la
ingestión de mucho dulce y alguna que otra cerveza.
Richard se puso colorado, diciendo: ¿Cómo sabes tú lo que tomo.?
- Tu iris me lo muestra sin dificultad. Los ojos son el espejo del alma.
- No tengo ningún problema en aceptar su consejo. Pero no tanto porque Vds., me
lo digan, sino porque los miles de años que nos llevan de ventaja y la
experiencia acumulada es para mí una garantía. Y aunque no me gusta aceptar los
mandatos humanos, pues soy rebelde por naturaleza, soy un enamorado de la
ciencia y del conocimiento.
Brotaron las sonrisas entre los presentes, puesto que Richard además de ser un
gruñón, era una persona clave en cualquier grupo humano. Su sentido crítico y
analítico habían salvado al colectivo de los "Ilusos" de más de un disgusto,
pero sobre todo porque su capacidad científica era decisiva. Poseía una
intuición que pocos podían igualar. De hecho sus inventos aplicados a la
extracción minera habían sido laureados en todo el mundo.
Durante una semana, en sesiones maratonianas se fue perfilando el plan. Todos
estaban de acuerdo. Ahora se trataba de hacer llegar el plan a los distintos
miembros de los "ilusos" para que se plantearan el acudir o no a la comunidad
próxima a formarse.
Dado el ascendente moral que Giovanni y Telma tenían sobre el grupo, se decidió
que fueran ellos los que se comunicaran con el grupo para ponerles al día del
plan.
Jaime y Pascual, junto con Merte se pusieron a planificar la comunidad a nivel
agrícola y de abastecimiento de semillas e infraestructuras.
Rebon Se encerró con Richard en su cuarto para planificar los aspectos técnicos
y científicos de la comunidad.
Y Alan y José Canales, se pusieron a planificar la "Carta Magna" que
estableciera las leyes pertinentes para la futura convivencia del grupo.
LA COMUNIDAD.............. (continua en las webs abajo indicadas)
Si te interesa el material tienes el artículo completo en la sección "Kiosco"
de la Web de Conciencia Planetaria: www.concienciaplanetaria.es y en la sección
"Biblioteca de la Web esoterica de Heliocentro :
www.heliocentro.net/esoterico.htm
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