Que bueno hubiera sido Susana, que bueno, cuando tenías en el cenit el poder del
"shock", del jabón Cadum y eso, y eras la deseada, la exitosa, capaz de manejar
voluntades y favores, que bueno hubiera sido cuando te cruzabas con esos señores
de mirada dura y poco inteligente, con sus uniformes y sus jinetas, y su poder
de muerte, de veto irrefutable de la vida ajena, que bueno Susana, si con un
"shock de frescura" hubieras aterrizado en sus narices con gritos destemplados
gritándoles: NO MATEN MAS ¡ NO TORTUREN MAS! NO VIOLEN MAS! NO ROBEN MAS!
Que bueno Susana, que te hubieses dado cuenta de los ríos de sangre, de sangre
estancada, pudriéndose en sótanos inmundos, donde un gordo enajenado destrozaba
con la violación, los golpes y la picana a una jovencita acorralada entre su
terror y la muerte, sin tener a quién clamar piedad, sin tener a donde
retroceder, sin tu palabra pidiendo por su vida Susana, y su sangre correría por
ese río infame sin que a vos se te mueva un pelo Susana, a pesar que sabías bien
lo que pasaba, todo parecía pasar demasiado lejos de tu glamour, de tus vestidos
vaporosos y tus desnudeces bien pagas.
Que bueno hubiera sido Susana, reina de los teléfonos, que alguna vez hubieses
levantado el teléfono para salvar alguna vida, pero desgraciadamente las bocas
del "good show" estaban demasiado ocupadas en adular a esos asesinos sin nombre.
Ahora, que la muerte pasa por una sangre que vos querías, tu queja es una mueca
grotesca, casi obscena, sin analizar si la muerte que te enloqueció había sido
consecuencia de la promiscuidad que está siempre tan cerca de los zánganos
televisivos, saliste a pedir MUERTE, MUERTE Y MAS MUERTE a los menores
delincuentes, sin saber siquiera si se trataba de asesinos menores, saliste a
pedir la pena de muerte a los menores, acompañada por el coro tan conocido de
este país suicida que de tanto en tanto sale a asesinar a sus jóvenes, porque
los mismos que salen a decir por la tele "con matar a uno de estos negros se
arregla todo" son los mismos que en la ordalía de sangre del proceso decían "por
algo será...".
Que bueno hubiera sido Susana que por lo menos una vez hubieses practicado la
saludable costumbre de reflexionar antes de hablar, a pesar de los dinosaurios
vivos o muertos, pero es pedirle peras al olmo, los años no vienen solos, y con
la ancianidad a veces no llega la sabiduría sino se suman los defectos, y en
algunos casos, A LA COMPLICIDAD SE LE SUMA LA ESTUPIDEZ, SUSANA, UNA LASTIMA.
Dr. Mario Cabrera
MSD CULTURA