Y EL RIO SE LLENARA DE VELAS, COMO PAÑUELOS...
El Martes 7 a las 20 horas, en el Rincón Náutico del Puerto de San Isidro, se realizará la reunión de Timoneles de esta Segunda Edición de la Regata de Deryck.
Deryck Gillie, remero de resistencia y navegante deportivo, era piloto de yates. Navegaba en el Club Náutico Azopardo. Fue secuestrado de su hogar en Quilmes el 30 de setiembre de 1976 y continúa desaparecido.
La Regata por la Vida lo recuerda junto a todos las víctimas del terrorismo de Estado y pide por la aparición de Julio López.
El desarrollo de la regata es muy simple: a partir de las cero horas del jueves de Semana Santa, comienza la caza de millas. Para el sábado a las 20 horas, en el Club Náutico Quilmes, se realiza el conteo de millas, asado y entrega de premios. Los habrá para todos los participantes: por eslora, cantidad de tripulantes y días utilizados en la regata.
En su primera edición la regata fue declara de interés por la Honorable Cámara de Diputados de la Nación y las secretarías de deportes y derechos humanos, tanto de la Nación como de la Provincia de Buenos Aires y contó con el apoyo de la Municipalidad de Quilmes y el Club Náutico Quilmes.
El ganador fue el velero Gulliver II, del Club Náutico Municipal de San Isidro. Por clases se clasificaron el Obelix II del Yacht Club Olivos y el Lobizón del Club Náutico Azopardo.
Uno de los momentos más emotivos de la regata, fue el ingreso por las escolleras de Quilmes de la goleta Shikandi, que traía como tripulantes a los familiares de Deryck, hijos y nietos, y a las Madres de Plaza de Mayo de Quilmes.
Como reflejo de la sociedad argentina, los deportistas también sufrieron la operación de exterminio que llevó adelante la dictadura militar instalada el 24 de marzo de 1976.
Como navegantes deportivos, sin embargo, no podemos dejar de recordar a Vito Dumas, que a pesar de ser reconocido en todo el mundo, aquí fue nombrado El Mufa por los seguidores de la Revolución Libertadora. Prohibido todo lo que tenía que ver con el peronismo, los deportistas también fueron blanco de esa persecución, en este caso, con una condena al silencio y el olvido.
Con la desaparición de Julio López, surgió la necesidad de expresarnos sabiendo que la noche no ha terminado. Que los sicarios al servicio de interes foráneos siguen impunes. Y que no debemos quedarnos de brazos cruzados.
Informes: Mark Gillie, 15 4083 5401
Alberto Rodríguez, 15 6848 4445
Toni López, 15 6292 0651
Rincón Náutico; 4742 9804