Hola Ernesto...
Cada vez que se hablaba de Vito Dumas, Horacio Nino te recordaba con cariño y admiración. Horacio no fue solo mi maestro de timonel, era sobrino de mi viejo, el capitán de corbata de uno de sus cuentos. Los recuerdo a los dos, con unas gorras pescadoras que una vez les traje de las islas griegas. En la popa del Malabar un atardecer de invierno por el Luján. Hoy deben seguir navegando juntos por algún río marrón, después del Puerto del Norte, más allá del mar.
Por esas cosas de la vida fui vecino de tu viejo velero Don Vito, en el puerto público de San Isidro. Por esas cosas también, en aquellos días de ir contra el viento, conocí a Tito Rozán de Mar del Plata que había reconstruido para Andrés Domingo el Sirio II. A Agustín de Makao que recibió para acrecentar su Museo de Vito Dumas algunas tapas de El Gráfico que yo había encontrado en las librerías de usados en la calle Corrientes. A Alejandro Peruchi, autor de Las Increíbles Aventuras de Vito Dumas que me dejó prologar su libro. A Enrique Celesia, que también me permitió hacer el prólogo de Orza Vito. Pude escribir una nota homenaje en la revisa Weekend allá por el 89 y luego un reportaje en Bienvenido a Bordo a uno de los autores del otro libro publicado sobre Vito Dumas: Ricardo Cufré (Co autor junto a Roberto Alonso).
Hoy no tenemos innombrables.
Tenemos ausencias.
Desde el teclado y las regatas, que son dos cosas que nos salen bastante bien, vamos a navegar en la niebla hasta que se vea todo claro. Con el teclado expresándonos y con la regatas reuniéndonos, como hicimos cuando iniciamos la regata Sauce, la de San Clemente, las Quinientas Millas y luego las Cien.
Es la primera vez que nos acoderamos a pesar de ya habíamos navegado juntos!!
Te agradezco tu adhesión a este foro y aprovecho para agradecerle a todos los que se han hecho presentes en estos días.
Ya estuve en contacto con Ariel Scher, el periodista que investigó la desaparición del tenista Daniel Schapira y con Gustavo Veiga que escribió el libro Deporte, Desaparecidos y Dictadura.
Nos falta encontrar los nombres, las historias, las fotos de esas ausencias.
Te deseo muchas millas y felices recaladas!!