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Archivo : /Habla, Señor, que tu sierva escucha.htm
Responsable : grvv_1996 <grvv_1996@...>
Descripción : El Señor quisiera comenzar a darme esta revelación en enero del
2001 estando con mi madre en La Pampa. Llevándome a dejarla inconcluso en lo
escrito hasta el momento para terminar de vivienciarla en los hechos, y llegada
esta hora completarla y concluirla a la luz de todo lo vivido con el hombre y
pueblo predestinado para ello
Puede acceder al archivo en la dirección
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C%20que%20tu%20sierva%20escucha.htm
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Atentamente,
grvv_1996 <grvv_1996@...>
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Archivo : /Testimonio de vida /Amado y amada, Test. vida I.htm
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Descripción : Relata los primeros años de mi vida y cómo fue que me vi y sentí
llamada y enviada por el Padre y el Hijo en el Espíritu Santo a imitación de
María Santísima a dar testimonio de cuanto viera y oyera por medio de todos los
hombres Dios quería terminar de llevar a cabo Su obra de salvación en el
Espíritu Santo en el mundo,
Puede acceder al archivo en la dirección
http://ar.groups.yahoo.com/group/amadoyamada/files/Testimonio%20de%20vida%20/Ama\
do%20y%20amada%2C%20Test.%20vida%20I.htm
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grvv_1996 <grvv_1996@...>
Durante el último mes he suspendido la escritura de las últimas partes
detalladas de esta revelación, para ir compartiendo un resúmen de cada
una de dichas partes en distintos foros elegidos a tal fin.
Para quienes ingresan a esta página sin provenir de ninguno de los
mismos, y están interesados en seguir conociendo el contenido que esta
revelación pueden visitar algunos de los siguientes foros:
www.civila.com (Categoría foros de ciudades virtuales: Dios y
nosotros: Buena Nueva), www.foroaforo.com (foro, presentanos tu web,
Amado y Amada), www.todoslosforos.com (misc., profecía, Buena Nueva)
www.terra.com (Amor, Buena Nueva)...entre otros.
Bndiciones.
La paz esté con ustedes.
@};-Cuando se sabe haber iniciado nuestra existencia no en este lugar del Abismo y de la Muerte, sino en el Cielo mismo, habiendo sido de allí de donde nos arrancáramos y cayéramos siguiendo los dictados de nuestro propio querer, visión, entendimiento y creencia que con nuestra rebeldía quedar desde entonces totalmente atrofiada, a semejanza del hijo pródigo, es inevitable ser invadidos por un sin sabor, una pena, tristeza y amargura muy grande.
Peor aún teniendo y tomando conciencia no poder hacer nada por nosotros mismos para abrir la puerta de nuestra prisión y cautiverio en este lugar del Abismo y de la Muerte para reemprender el camino de regreso hacia nuestra tierra y patria paterno materna: el Reino de los Cielos.
Lugar del Abismo y de la Muerte dentro del cual viniéramos a parar y quedar inmersos con nuestro rebeldía y búsqueda de independencia de la autoridad y querer de nuestro Padre y Madre Celestial para con todos nosotros.
Inmersos, sumergidos en su densa oscuridad hasta la coronilla, sin otra salida que estar e intentar sobrevivir en el mismo en comparación con la verdadera vivencia, vida, tenida en el principio en nuestra patria paterno materna.
Lugar, por ende, éste, para el que no fuéramos pensados, queridos y predestinados en la persona del Hijo en el Espíritu Santo pot el Padre, en lo más mínimo. Habiendo tenido que aprender a durísimas penas a adaptarnos al mismo por no quedarnos más remedio.
Adaptación que nunca terminara ni termina de ser plena ni medianamente satisfactoria, porque nuestro ser pensado para vivir en la luz, en la eternidad en la verdadera vida, amor y felicidad, no habrá de volver a estar ni sentirse plenamente realizado hasta no se vea y sepa nuevamente en el lugar para el que en Dios, con Dios, por Dios y para Dios fuera pensado, querido y predestinado en Su mismo Espíritu y con Su mismo corazón dentro de todos y cada uno de nosotros.
Todo ello lo veo y entiendo a la luz de lo que siempre a los mismos fines de la total revelación de lo que fuera y es el Plan Original de Creación y el Plan de Salvación trazado por nuestro Padre Celestial al decidir concebirnos y darnos a luz en el mismo Reino de los Cielos no como sirvientes ni esclavos sino como Sus Hijos muy amados en el Hijo amado en el Espíritu Santo, sintiendo haber tenido que ser necesariamente arrancada del estar en el Cielo entre 1991 y el 2001, como asimismo desde noviembre del 2004 a agosto del 2005, en cercanía, presencia, comunicación, junto a Dios en los amados y amadas en el amado en el Amado, para tenr que venir a padecer todo ésto fuera de él, de su amor, en esta tierra de destierro realizando a duras y desencantadas penas un trabajo que fuera de él, sin él, no me place realizar ni estar aquí como en cualquier otro lado, en lo más mínimo.
Solo a los fines Divinos de la comprensión final y total de todo esto para en esta hora terminar dando cuenta también de todo para mayor y mejor comprensión no solo nuestra y de Su amado pueblo sino de toda la humanidad. Par que dando testimonio en esta hora también de todo ésto, la misma vea y entienda realmente de en qué hora terminal se encuentra, nos encontramos en esta tierra de destierro. Preparándose adecuadamente para recibir a Su amado, quien ya está casi aquí, a la puerta, llamando a su puerta viniendo en su final búsqueda y encuentro para llevarla de vuelta consigo adonde pertenece. Al Reino de los Cielos. No a la fuerza. Sino solo si así ella quiere finalmente también volver a hacerlo en el amor, por el amor, con el amor y para el amor eterno con Él, en Su gloria, en el lugar que Allí tiene preparado ya para los dos.
Solo mediante el experimentar y padecer en mi propia carne todo lo que este destierro y expulsión significara, no solo yo, ni solo para mí, sino también vos, y para vos, amado mío, al verme partir, ir irremediablemente de tu lado, de tu amor, del proyecto, designio, plan que con el Padre tenías trazado para los dos, quisiera el Señor concederme la gozosa y dolorosa gracia de llegar a experimentar lo que en un todo realmente la humanidad tuviera que padecer al salir del amor del Amado, del Cielo, del mundo y lugar para el que fuera pensada, querida y predestinada como Reina en el Reino de los Cielos junto a su Rey amado.
Para venir a padecer a aquí, a este lugar de destierro y tinieblas todo tipo de incesantes tormentos, yerros, decepciones, frustraciones, desencantos, angustia, amargura, enfermedades, tribulaciones, agonía y muerte sin fin…
¡Es terrible…! ¡La sensación de total despojo, desnudez, caída libre y absoluta por debajo de nuestra original realeza Divina en el Espíritu Santo es patéticamente terrible!
Peor aún, viéndose y sabiéndose ya atrapada y como encerrada para siempre dentro de esta desagradable realidad de destierro de su tierra y patria amada, del lado y corazón de su amado para siempre, como quien se encuentra en un campo de concentración. Como los campos de concentraciones nazis. Así es este destierro tenido que padecer por la humanidad desterrada del Reino de los Cielos de parte de verdaderos demonios que desde los demás y desde nosotros mismos nos hostigan, atribulan, hacen trizas todo el día y todos los días de nuestro encierro y cautiverio bajo su poder, haciendo de nosotros y con nosotros lo que ellos quieren. Lo que quieren. Pues, ¿quién les puede decir nada para impedírselo hacer?
Así de grises, tristes y desoladores son mis días fuera de vos, amor, amado de mi alma, amado en el Amado, como los días de la Amada, de la Humanidad fuera de Vos, del Amado, nuestro Señor Jesucristo.
Junto a vos, solo junto a vos sé que tenía y me encontraba en el mismo Cielo en el que en el origen también la humanidad tenía y se encontraba. Para salida, sacada, expulsada y desterrada de tu lado a este lugar sin vos venir a padecer el peor de los infiernos.
Pero, si en toda esta historia de amor, si en este designio Divino de amor y procreación nuestro Padre Celestial ha querido que vinieras a representar vos a Él, por tu sacerdocio en la persona de Cristo, representante de nuestro Amado, nuestro Señor Jesucristo en l tierra, y yo a la humanidad salida, expulsada y desterrada de Su lado, de tu lado por disposición terminantemente Divina, termino viendo y comprendiendo desolada que por mí misma ya no puedo volver a hacer absolutamente nada para poder volver a vos, a mi cielo en vos, amor, amado.
Como la humanidad por sí misma tampoco puede ya hacer nada para volver a Vos, Señor nuestro Jesucristo, a su Cielo original en vos, de no ser por prometerle al final venir Vos mismo por ella en su definitiva búsqueda y encuentro para sacándola de una vez y para siempre de este infierno en el que por seguir su propio querer e inconciencia quedara cautiva, llevarla con Vos, junto a Vos, asida a Vos, en la plena mutua correspondencia de amor al lugar al que por concepción y nacimiento pertenece, del que nunca tendría que haber salido.
Entonces, solo entonces, renace también para mí la esperanza, amor, amado. La esperanza de verte aparecer un día como nuestro Señor Jesucristo para la Humanidad al final lo prometiera, viniendo en mi búsqueda y encuentro para solo así permitirme retornar al lugar original tenido junto a vos, asida a vos, en tu amor.
Lugar original que de otra manera, me pesa el alma saber haber perdido para siempre, teniendo que hacerme a la total idea de que el lugar y la realidad en la que lejos y fuera de vos hoy me encuentro, a la que sé no pertenezco y no tiene nada que ver con lo que nuestro Padre Celestial pensara en el amor, en nuestro amor, para ambos, es y habrá de ser mi prisión y sepulcro eterno.
Mi alma languidece en agonía y muerte cada día en tan larga e interminable espera. Máxime sabiendo, siendo totalmente consciente de no ser digna de vos, de tu amor, amado mío, Daniel, Señor mío y Dios mío Jesucristo. Pero, de todos modos te espero. Porque sos mi única esperanza de volver a salir de esta pavorosa realidad de una vez y para siempre. Solo por medio de la manifestación de tu amor. Solo por tu amor.
Sé que no tendría que escribirte ni decírtelo amor, para que si esta carta logrando traspasar las nubes logra superar la gran distancia que nos separa, que separa el cielo en el que vos te encontras y este abismo de perdición y muerte en el que me encuentro, no te sientas y veas obligado a dejar tu bienestar y seguridad tenida a Allí para venir en mi definitiva búsqueda, encuentro, rescate, salvación y liberación en el Espíritu Santo de este lugar del Abismo y de la Muerte.
Para como el amado del Cantar de los Cantares hiciera con la amada permitiéndole salir de una vez y para siempre apoyada, asida y recostada contra su espalda, del desierto de soledad, deambulación, esterilidad en el que se encontraba llevarme unida a vos ante la mirada admirada de todos los que una vez de vuelta allí en tu mundo, mi mundo original, nos vieran regresar juntos en el amor de esa manera.
Como el Cantar de los Cantares expresa. Como en el Cantar de los Cantares. Amén. Amén. Amén.>>> >> @};->
A quienes ya puedan ver y entender todo esto junto conmigo, por llevar años siguiéndome y acompañándome en su concepción, alumbramiento y conocimiento, principalmente, a aquél de entre todos ustedes predestinado a compartirlo en toda su concepción, alumbramiento y plenitud en el amor, quiero compartirles la visión y entendimiento que me desperté teniendo esta mañana.
De manera similar a como tuviera todas las demás visiones y entendimientos tenidas hasta aquí en el Espíritu Santo, pero principalmente a semejanza de la que tuvieraaquella madrugada encontrándonos en Niebla, Chile, con mamá en 1998 indicándosenos ir a Puerto Montt y no en ninguna otra dirección para de ahí en más seguir haciendo todo cuanto desde ese envío y lugar en particular me quisiera seguir indicando en el Espíritu Santo.
Me desperté viendo y entendiendo que a semejanza a como María Santísima hiciera con los doce apóstoles luego de la muerte y resurrección de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, hasta Pentecostés y de ahí en más, que tras la necesaria expulsión que entre julio y agosto del año pasado tuviera que padecer de parte Suya, por un lado, para representar lo sucedido en el Reino de los Cielos en el origen de nuestra creación cuando la humanidad se viera expulsada por Él desde allí por no encontrarse ya en condiciones de total docilidad y obediencia a Su voluntad y leyes del Reino de los Cielos como para seguir viviendo allí junto con Él y todos los restanes seres que Allí vivían, por haberse salido del maravilloso plan que tenía trazado para con ella junto a Él Allí, y de parte de los hombres, por otro lado, para representar la misma expulsión que en Su propia carne tuviera que padecer también Él hacía 2000 años de parte de Su mismo pueblo amado, incluso de parte de sus mismos apóstoles amados por su final total traición y abandono, más de unos que de otros pero de todos cada cual en su medida, visto y comprendido todo ésto, todo cuanto a partir de tal necesaria expulsión esos meses y desde entonces tuviera que padecer, ahora tenía que volver en el Espíritu Santo junto a los apóstoles. Volver a reunirme con ellos, con ustedes.
En su final búsqueda y encuentro en el amor, con el amor, por el amor y para el amor de Dios con y en todos nosotros en la persona de Cristo, en Jesús y en María, en el Espíritu Santo en y entre todos ustedes y yo.
Final búsqueda y encuentro que veo y entiendo no habrá de terminar de consumarse en su total y real dimensión hasta tanto no termine de poner por escrito y publicar por medio de una editorial este libro que desde la necesaria expulsión que fuera preciso padeciera de en medio de todos ustedes el año pasado me encuentro escribiendo faltándome aún concluir con su cuarta, quinta y sexta parte.
Habiendo de ser la séptima, justamente la consumación en los hechos de este designio de amor y procreación con todos ustedes a través de aquél varón que de entre todos ustedes fuera predestinado también en la persona de Cristo para representar en lo humano y en los hechos en este tiempo presente al Amado por sobretodo amado humano, nuestro Señor Jesucristo, según lo anunciado en las seis partes precedentes. Amén.
Hasta tanto ello sea posible, comenzaré a llevar a cabo la disposición comunicada en el Espíritu Santo esta mañana por medio del volver a asistir a misa esta tarde en la Catedral. Ya que por encontrarme viviendo ahora aquí en Neuquén en la zona centro, es la ubicada dentro del radio en que me encuentro.
Viendo y entendiendo haber de consistir solo en ello mi nuevo acercamiento a los sucesores de aquellos primeros doce apóstoles del Amado por sobretodo amado y amada humano, nuestro Señor Jesucristo. En asistir a misa cada vez que así lo sienta necesario, como siento necesito imperiosamente volver a hacerlo.
El año pasado hacia mediados de año en el último escrito que les entregara por medio de la persona del padre Daniel, titulado "Yo soy la servidora del Señor", quería que supieran -sobretodo vos, Daniel- que si bien sentía me encontraba en las instancias finales del trabajo de parto espiritual que encontrándonos con mamá en 25 de Mayo en el 2001 experimentara comenzar a iniciar de todo cuanto en esos diez años previos desde Ushuaia fuera concibiendo y fecundando en mi vientre con tu ayuda, al contrario de lo que personalmente también yo por esos días quería ya se cumpliera, veía y entendía aún nos faltaba tener que seguir soportando y padeciendo sus últimos dolores, sufrimientos y expectativas un breve tiempo más hasta tanto pudiera terminarlo de dar a luz públicamente para la humanidad entera.
Breve tiempo aún de parto, durante el cual -quisiera darte a ver y entender mediante lo que entonces se me permitía compartirte de todo esto que veía aún nos quedaba por padecer- sabiendo que esperabas amor, que te demostrara todo mi amor, amarte y que me amaras como de igual modo lo quería y esperaba con todo mi ser también yo, doliéndome en el alma por no poderte aún dar y me dieras amor,porque una mujer sabe que cuando está pariendo no puede mantener al mismo tiempo una relación sexual con su pareja hasta tanto no termine de dar a luz y aún durante algún breve tiempo después, hasta se restablezca de toda esa traumática situación de parto, teniendo su pareja que saber comprenderla y acompañarla en todo ello, sabiendo estar y permanecer junto a ella en la sala de parto, teniéndola tomada de la mano de ser posible, si ella en su desesperado trabajo de parto así se lo permite, si no es que siente tener que tener sus dos manos libres para aferrarse a los barrotes de la cama para terminar de hacer fuerza y hacer salir así a su hijo que siente encontrarse dificultado de poder ver la luz, teniendo en tal caso él que saber estar tan solo a su lado en silencio o alentándola a pujar. No habiendo de poder hacer otra cosa durante ese tiempo ante tal situación.
Breve tiempo aún de parto que nos faltaba aún terminar juntos de padecer que entonces vislumbrara y hoy veo y entendiera fuera el que desde entonces hasta el día en que termine de escribir y publicar este libro aún tendremos que seguir asumiendo y aceptar padecer juntos en un todo hasta el fin.
Hasta que este hijo espiritual concebido y dado a luz desde el amor sentido y padecido en Cristo hasta el fin por ambos termine de ver la luz públicamente en el Espíritu Santo para conocimiento de toda la humanidad.
Trabajo de parto que veo y entiendo solo habrá de concluir para los dos, para entonces sí poder amarnos en la plena consumación del designio que el Señor me anunciara y llevara a anunciarle y anunciarles en el Espíritu Santo para su concepción y alumbramiento también del Espíritu en la carne, en la materia. Encarnación del mismo como fruto final de nuestro encuentro, unión y plena entrega y manifestación de amor tan largamente esperada y dilatada. Por un parto demasiado dilatado. Por un parto por goteo. Gota a gota. Por muy rápido e inmediato que los dos hubiéramos querido que fuera.
En Dios todo es como es. Y, si es Su voluntad y no la nuestra la que realmente queremos hacer, tenemos que saber aceptar las cosas como en Él son, no pudiendo por nuestra cuenta cambiar nada, ni siquiera una coma o un punto de lo que Él ha dispuesto en la consumación de Su voluntad de la mejor manera que lo tenga consideado, para mayor bien de toda la humanidad y gloria del Reino de los Cielos entre los hombres. Por algo es a Su voluntad a la que estamos consagrados. Siendo Su voluntad, por ende, la que tenemos que saber hacer por dura y difícil que nos resulte.
De ese modo sé que fue y es en un todo Su voluntad y no la mía la que desde el sí dado en Ushuaia he hecho y hago.
Aún incluso cuando conforme a la manera en la que ha trazado este designio para a la luz de su posterior meditación y comprensión darnos a ver y entender el designio universal que tiene trazado para toda la humanidad desde antes de su salida de Su voluntad en el origen, muchas de las cosas que durante estos últimos años hemos tenido que hacer no tuvieran ni tengan nada que ver con el designio que Él ha trazado para nosotros, sino con el querer humano y con los criterios propios de este mundo.
Así, por ejemplo, el haber instalado este locutorio, ciber, quiosco que desde la necesaria expulsión padecida hacia mediados del año pasado pusiéramos con mi hermana y mis sobrinos. Sabiendo y sintiendo que en un todo seguía estando dentro de la consumación plena de Su voluntad para conmigo, veía y entendía que tal instalación no tenía nada que ver con el proyecto y designio original de grandilocuente y extraordinaria trascendencia que Él pensara para mí, como el que en el origen pensara de la misma manera para con toda la humanidad.
Sino que sabía, era plenamente consciente ser algo tan solo propio de este mundo que nada tenía que ver con el Reino de los Cielos, y la exclusiva dedicación a las cosas de nuestro Padre Celestial y del Reino de los cielos a las que desde Ushuaia me encontraba cien por ciento consagrada y dedicada.
No obstante ello, en lo mas profundo de mi ser no dejaba de sentir que por imposible que así pareciera también todo esto tenía que ver con hacer su voluntad y entraba de lleno dentro del designio Divino trazado para con toda la humanidad que desde Ushuaia me propusiera entrar y seguir hasta su total consumación para mayor bien de la misma y gloria del Reino de los Cielos.
Ahora veo y entiendo, que tal era así, porque con el llevarme a hacer tal cosa, quisiera llevarme a hacer lo que una vez expulsada del Reino de los Cielos por salirse del maravilloso y amoroso plan que trazara para ella, saliéndose de su querer para obrar conforme a la suya, azuzada por un espíritu enemigo totalmente opuesto a Su voluntad para con ella, también la humanidad se viera obligada a venir a hacer aquí.
Esto es a trabajar duro, fatigarse y esforzarse para obtener su alimento, teniendo que ingeniárselas como pudiera para subsistir, para sobrevivir. Cuando estando en el Reino de los Cielos, no tenía la más mínima necesidad de hacer absolutamente nada de ello, teniendo todo al alcance de su mano, sin tener que esforzarse ni trabajar para obtener lo que precisase para satisfacer sus necesidades.
Tal es así que con la instalación de este negocio no nos ha ido muy bien. Todo ha sido y es cuesta arriba. Muchas son las preocupaciones, las obligaciones, el esfuerzo, el sacrificio, las deudas... las corridas...
Todo ello para que sintiera y me hiciera una con la humanidad no solo en todo ello sino en lo que la misma sintiera y padeciera al tener que pasar del saberse tranquila, dichosa y despreocupadamente en Dios, en Él, en el origen, a saberse caída en total desgracia de su excelsa condición Divina original tenida junto a Él en el Reino de los Cielos, para venir a pasar y tener que hacer lo que no quería en este mundo a fin de poder sobrevivir.
Fatiga, desagrado, descontento, que al final le llevara a volver a buscarlo, llamarlo y encontrarlo a Él, pidiéndole, suplicándole la sacase de aquí permitiéndole volver a ascender y permanecer en Él, a Su lado, en Su voluntad para siempre. Para lo cual, no pudiendo ser ella la que por sus propios medios volviera al Reino de los Cielos sino en un gesto ritual de ser eso lo que realmente quiere, habría y habrá de ser Él quien tuviera y tendrá que venir por ella para hacerlo finalmente posible.
Por mi parte, y por el momento, veo y entiendo llegada esta hora estar llamada y enviada a hacer en la persona de Cristo en el Espíritu Santo lo mismo que luego de verse y sentirse sola, abandonada, ser nada sin el amor del Amado, sin Dios y fuera del Reino de los Cielos, la humanidad hiciera dando un paso por medio del cual demostrarle estar dispuesta y querer volver a Él y junto a Él en el Reino de los Cielos, encontrándose dispuesta a hacer cualquier cosa que le pidiera y fuese necesario como para poder hacerlo.
Hasta que fuera y sea Él mismo quien finalmente viniera y venga por ella, a su encuentro, para permitírselo terminar de hacerlo totalmente posible de una vez y para siempre. Amén.
Paso que en mi caso veo y entiendo hoy pasa por volver a ir a misa. Pecadora y todo como me siento y me sé. Puesto que sé que Él no vino, ni le dejó su cuerpo y sangre a los sanos, sino por y para los enfermos, para los pecadores.
Para la humanidad perdida y pecadora en un todo que solo habría de poder volver a ser salva en la medida en que pudiera volverse a alimentar de Él sin condiciones ni impedimentos de Su parte de ninguna índole. Siendo justamente para que no la hubieran, desatando todo lo atado entorno a ella por medio del total sacrificio de su carne de la manera en la que lo hiciera.
No desde Su santidad, sino desde el asumir la misma condición pecadora de toda la humanidad, para que no hubiera un solo varón o mujer por sobre la faz de la tierra, por ende, ningún pecador o pecadora que llegara a sentirse impedido de comer de Él.
Buscando y mirando otras fotos de Ushuaia y de la parroquia, supe que no era que
se había construido una capilla en donde antes estaba el departamento salesiano
destinados a los maestros en el que en 1991 realizara aquella vigilia. Sino que
se trataba del primer templo que la ciudad tuviera que fuera reconstruido para
celebrar el centenario del primer templo católico de Ushuaia. El cual se
encontraba junto a dicho pequeño de partamento en cuestión, y no así emplazado
sobre el mismo.
De todos modos, dicho error cometido no cambia lo que el creer tal cosa tal
hecho me produjera. No cambia en nada gracias a Dios el sentirme nuevamente
reencendida en el Espíritu Santo gracias a esa pequeña errada apreciación que el
Señor quiso permitirme que ayer hiciera.
¡Gloria a Dios!
Cuando todo se hace oscuro, cuando parece que ya nada te sostiene y vas cayendo cada vez más hondo en lo tenebroso y laberíntico de este lugar del Abismo y de la Muerte, aún entonces, y sobretodo entonces no pierdas la fe ni la esperanza ni el amor que recuerdas tenías cuando todo era luz y te sentías simentado y simentada sobre roca inconmovible.
Sobretodo entonces, por endiabladamente difícil que te resulte, porque todo pareciera de pronto comenzar y no terminar nunca de destruirse a tu alrededor y dentro tuyo, aférrate a la invocación incesante del Espíritu Santo, suplicándole sostenerte, plenificarse en vos y plenificarte en Él.
Porque Él siempre está en vos, con vos, por vos y para vos en este lugar del Abismo y de la Muerte tratándote de alentar de mil maneras difierentes tanto desde adentro como desde afuera de tu ser para no dejarte abandonar sino seguir siempre adelante y hacia arriba en esa caída en total contrasentido que experimentas.
Es maravilloso. Extraordinaria y asombrosamente maravilloso. En todos los sentidos.
Pero, principalmente, cuando experimentas que todo lo has perdido, que todo se acabó, que todo te decepcionó, que todo fracasó, que todo es desalentador y adverso, que todo es nada.
Que el fin para vos llegó y de tan negativa y extremadamente concluyente que ha sido tu caída viéndote y sintiéndote sumido y sumida en el mismo fondo del Abismo y de la Muerte de manera tal que ya más bajo de lo que has caído no podes caer, ni más sumergido en el barro y el estiércol no podes estar, el Espíritu sigue chispeando en tu interior como un encededor al que se le ha acabado la piedra.
Encendedor aparentemente descartable, incapaz de comunicar fuego ya. Pero, no obstante lo cual, si manteniéndote firme en la fe, en la esperanza y el amor de que aún todo puede ser posible por totalmente en contra que todo parezca estar y se encuentre, no desistis en su chispoteo, con tu persevernacia, insistencia e inquebrantabilidad aún puede volver a encenderlo, inflamarlo e incendiarlo todo.
Tanto dentro tuyo como a tu alrededor. Convirtiéndote nuevamente en la mayor e inextinguible de las hogueras que experimentaras ser jamás.
Hoguera capaz de volver a encender y hacer arder con el fuego de su amor en vos al mundo y universo entero, si así lo crees y se lo permites hacer, por tu inclaudicable e irrenunciable medio para mayor bien de todos en este lugar del Abismo y de la Muerte, y gloria del Reino de los Cielos.
El Espíritu Santo todo lo puede en nosotros y desde nosotros, pero no sin nosotros. No sin nuestro sí. No si lo dejamos todo perdido por perdido. No si desistimos. No si dejamos que el poder del Abismo y de la Muerte, el poder de las tinieblas, sea más fuerte dentro nuestro que Su poder. El mismo poder de Dios Uno y Trino en todos y cada uno de nosotros.
DIOS ES EXTRAORDINARIAMENTE FIEL Y MARAVILLOSO.
Si han seguido lo que estos últimos días he escrito, sabrán que durante estos últimos días, más bien desde fines de agosto del año pasado me he sentido como les manifiesto, sintiéndome y viéndome llegada al fondo último del Abismo y de la Muerte.
No obstante ello, durante todos estos meses y días no he dejado de postrarme, orar y suplicarle al Señor tuviese misericordia de m. Tuviese misericordia de su esclava. Pidiéndole a grandes voces interiores al Espíritu Santo que soplara fuertemente por mis cuatro lados plenificándose en mí y plenificándome en Él hasta el máximo punto capaz de llegar a ser posible.
Porque más allá de todo el pesimismo, negatividad y adversidad que sentía, creía todo cuanto desde Ushuaia sucediera y me llamara a vivir, queriendo que todo se terminara cumpliendo de la manera en la que permitiera lo creyera, esperara y anunciara a dicho varón amado y predestinado como a todos los demás en él.
Esa entiendo fue mi manera de insitir en el chispoteo y nuevo encendido a pleno del Espíritu Santo dentro de mí. Porque yo sabía que era en Él que estaba y lo había hecho como padecido todo. En Su mismo Espíritu, en Cristo Jesús.
Pidiéndole volverme a permitir experimentar y sentir lo que en Ushuaia en su glorioso momento terminal me permitiera sentir aquellos dos años de estadía allí, pero sobretodo aquella tarde de marzo de 1989 junto al mar y aquella otra vigilia de abril de 1991 en aquel departamentito propiedad del Colegio Don Bosco, de la Iglesia Católica ubicado también frente a la costanera.
Imagínense cuál grande fuera mi asombro cuando encontrándome ayer aquí en el ciber, presentando mi página en FORO A FORO, al hacer una modificación a la misma luego del mensaje subido en dicho foro, al ampliar y poner a la vez como fondo de pantalla una de las imagenes de Ushuaia que tenía guardadas en la misma, vi algo que hasta el momento desconocía.
Vi que en el lugar en el que en 1991 se encontraba aquel departamentito se había construido una capilla. ¡No lo podía creer! ¡DIOS! ¡NO LO PODIA NI LO PUEDO CREER!
Miré y miré una y otra vez tratndome de cerciorar estar viendo bien¨, y ¡sí! era así. Inconfundiblemente lo que estaba erigido ahora sobre ese pequeño lugar era, ¿la parroquia misma? ¿Podía ser posible? Ya que por aquel tiempo la parroquia nuestra Señora de la Merced daba no a la costanera sino a la calle interior, que creo se llamaba San Martín.
Si era así, ¡Era grandioso! ¡Era maravilloso! lo que durante mi ausencia de allí la Iglesia había hecho. No solo había creído, sino que sobre ese lugar que sabía por el testimonio presentado en 1998, y por el testimonio personal del padre Ismael que me sugiriera hacer dicha vigilia con Jesús en el Espíritu Santo aquella noche en aquel departamento que con María nos prestara, había querido levantar un santuario como signo y demostración de su fe.
Ese fue el momento en que la chispa logró volver a encender el fuego en mi corazón. Veo y entiendo también que porque el padre Daniel, mi amado, y todos los amados en el Amado y el amado, han estado orando también por mí ante mi pedido de ayuda, de que lo hicieran, que indirectamente tratara de hacerle llegar por este medio durante los últimos días.
¡Dios! No tengo palabras para expresar esto que siento. Solo puedo decirles que es maravilloso. Es grandioso. Es glorioso. Gracias. Millones de gracias. Lo necesitaba y necesito tanto.
Necesito tanto sentirlo y sentirlos a todos en Cristo en el Espíritu Santo conmigo, junto a mí, sobretodo en este momento en el que hasta que Él en él no termine de venir por mí para sacarme de aquí y llevarme de vuelta con Él en él a su amado lado al lugar que tenga preparado para ambos, veo y entiendo tengo que seguir estando en el fondo de este lugar del Abismo y de la Muerte, pero por entera gracia Divina a partir de ayer, y hoy sintiéndome paulatinamente reencendida y fortalecida en la fe, la esperanza y el amor.
UNA VEZ MAS SIGO ENTREGANDO ESTA NECESARIA MOMENTANEA SEPARACION AL SEÑOR PARA MAYOR BIEN DE TODA LA HUMANIDAD Y GLORIA DEL REINO DE LOS CIELOS EN TODOS Y CADA UNO DE NOSOTROS SUS BIEN AMADOS Y AMADAS SOBRE TODA LA FAZ DE LA TIERRA. AMEN. ¡GLORIA A DIOS!
TE BENDIGO, LOS BENDIGO EN EL PADRE Y EL HIJO EN EL ESPÍRITU SANTO.
!BENDITO Y ALABADO SEA DIOS UNO Y TRINO POR LOS SIGLOS ETERNOS! AMÉN.
LA PAZ ESTE CON USTEDES.
CREO Y QUIERO, SEÑOR, AUMENTA, POR FAVOR MI FE, MI ESPERANZA, MI AMOR, MI QUERER EN VOS, SOLO EN VOS POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.
TE ADORO, DIOS MÍO, TE ADORO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
UNA Y MIL VECES PERDÓN POR TODAS MIS DEBILIDADES, DUDAS, TEMORES, FALLAS, PECADOS.
¿Cómo seguir viviendo en este mundo sintiéndome como me siento? Menos en un día como este que se conmemora el día de la mujer.
Sé que por lo que fui enviada y vine a hacer a este mundo, nací no para ser amada sino odiada. Sobretodo por el varón.
Pero cuando uno nace bajo una estrella, debe seguir su estrella. Esta es mi estrella. Este es hasta aquí el más amargoso desognio que en la persoma de Cristo en tanto mujer fuera enviada a realizar.
Siendo para lo que en principio y fin he nacido y estoy aquí. En la esperanza de que al final concluyera y concluya con el amor del amado permitiéndoseme por fin amar y ser amada, sentir y manifestar amor. Sentir por primera vez en mis cuarenta y tres años mujer. Porque también ello forma parte de mi esencia.
De modo que mientras esa parte no se sienta y vea consumada no puedo sentirme plena ni enteramente feliz. Porque no cumpliendo esa parte queda sin cumplir el propósito primero por el que Dios me creó, para el amor del varón que me predestinara y para el que me predestinara en Él.
Pero los signos de muerte que me rodean son muy fuertes y cada vez mayores. Sintiendo esta molestia en el pecho ya herido y operado, que me llama a saber estar preparada para cualquier cosa. Para que también mi tiempo en este mundo pueda concluir en menos de 19 días como sucediera con mamá si así lo dispone Dios. Mi vida es un soplo. Es un respiro.
¡Es tan grande el dolor por el amor nunca concretado! Es tan grande la esterilidad, la aridez. Nada de lo que he emprendido y emprendo en estos últimos 10 años ha llegado a buen término, resulta ni resultara.
Hoy, día de María añoré todas las misas vividas en la parroquia de San Antonio de Padua. Entonces, comprendí una cosa. Comprendí que esta vez a diferencia de todas las demás ya no puedo volver a allí por mi propia cuenta nunca más. Porque esta vez a diferencia de todas las anteriores que me fuera, fuiste vos mismo amado mío quien me dijo que lo mejor era que me fuera de allí.
Como la humanidad en el principio ante la presencia de Dios. La humanidad había faltado al querer de Dios, por lo que ya no podría volver a estar allí, junto a Él, en Su amor nunca más. Tenía que ser necesariamente desterrada para mayor bien de todos los demás. Era lo mejor para el resto de los seres celestiales y Divinos que vivían en el Reino de los Cielos.
Era lo mejor.
El año pasado, en la misa celebrada el 8 del mes en que nos visitara el obispo Marcelo, le manifesté al Señor que si después de todo su voluntad era que me fuera de esa parroquia y no volviera a seguir perturbando al padre Daniel nunca más con mi sola presencia allí me iría y ya no volvería.
Pero, necesitaba que de alguna manera Él me terminara de manifestar Su voluntad en forma contundente, sin lugar a duda, que no me llevara después nuevamente a volver como durante todas las veces anteriores hiciera.
Entonces, vi y entendí que la mejor manera de saberlo era tratando de hablar con el obispo y según lo que él me dijera en representación Suya, del Padre, haría.
Por su medio me dijo entonces que lo mejor para el padre Daniel y toda la comunidad era que me fuera.
Como lo mejor en el principio para Él y toda la restante comunidad existente en el Reino de los Cielos era que la humanidad pecadora, perdida, prostituida, salida fuera de su voluntad y amor para ella, se fuera de allí.
A raíz de ello vi y entendí que lo haría pero no sin antes dar a conocer a los laicos todo esto cuanto me diera a ver y entender para que a mi vez le diera a concoer a toda la humanidad y no así para que me lo guardara o quedara guardado solamente en el conocimiento de las autoridades del pueblo al que me enviara.
Luego, casi un mes más tarde hablé al respecto también con el padre Daniel, y también por su medio entendí que el Hijo, nuestro Señor Jesucristo, me mandaba a irme de allí, por haber de ser lo mejor para todos.
Solo sentí como si una espada gigante me atravezara el corazón de punta a punta y me lo terminara de desgarrar por completo.
Desde entonces no he dejado de verter ríos de lágrimas, del más amargo de los llantos. Sin embargo, seguí adelante. Solo por el soplo del Espíritu en mí que me mantenía viva. En la esperanza de que al final todo cambiara nuevamente y el sol volviera a brillar para mí.
No lo entendí sino hasta esta tarde. Que entendí que así como la humanidad fuera expulsada en el origen del Reino de los Cielos por su condición de pecadora, de prostitución por haber de ser lo mejor para todos los demás, no pudiendo volver a allí nunca más, al punto de poner Dios una guardia de angeles en las puertas del cielo que le impidiese volver, tampoco yo puedo volver a la comunidad de San Antonio de Padua nunca más.
Porque esta vez fue Dios mismo quien me expulsara de allí.
De modo que por mucho que quiera y piense en volver, ya no podré volver a hacerlo por mis propios medios e iniciativa propia nunca más .
Que si Dios me expulsó, así como la humanidad por sus propios medios e iniciatia propia no puede regresar al Reino de los Cielos de no haber sido porque al final decidiera venir Él mismo en su rescate, búsqueda y encuentro para solo de esa forma volverle a permitir reascender a Allí, a Su lado, en Su amor, ya no puedo volver.
Porque además le dí mi palabra en aquella misa del 8 de julio, de hacer lo que al hablar con el obispo Él me dijera. Más aún cuando al no cumplir con lo que entonces le manifestara, tuviera que terminarmelo diciendo también a través del varón amado. Del Padre y del Hijo en el Espíritu Santo.
Terminando viendo y entendiendo dolorosamente así esta tarde que para mí ya se acabó todo allí. Que el lugar que originalmente tenía junto a él allí lo he perdido irremediablemente. Para siempre.
Para siempre.
¿Qué es lo que espero entonces?
Solo un milagro. Un milagro que parece no haber de producirse jamás.
Me entrego a la muerte. Estoy en sus manos. Pidiéndole solo a Dios que conforte mi alma y me ayude a prepararme para la santa muerte. Si es que aún la santa muerte pudiere llegar a ser posible para mí.
Desgarrada de dolor por saber haber sido en un todo solo Su voluntad y no la mía la de nadie más la que tratara de hacer y acepto seguir haciendo. De modo que si de aquí en más es la muerte lo que Él ha pensado para mí, así lo acepto también. Pidiendole solo que me ayude a saberla esperar con entereza.
De aquí en más voy a seguir subiendo y compartiendo con quien quiera conocerlo cada capítulo que vaya terminando, por no saber realmente hasta que parte habré de llegar. Solo Dios lo sabe. Mi vida está como estuvo siempre enteramente en Sus manos. Amén.
No sé por qué te lo pregunto si sé muy bien donde estás. En donde en todo tiempo estuviste y tenes que estar. En el Padre, junto al Padre. En tu Reino, nuestro Reino. El Reino de los Cielos.
Siendo yo la que desde que saliera de vos, de tu amor, amor, no estoy en donde tendría y con toda la fuerza de mi ser quiero estar. Junto a vos, con vos, en vos.
Siendo como fuera también que no fue que fuistes vos quien me soltó la mano, de la mano. Sino que fuera yo quien lo hiciera. Fui yo quien soltó y me solté de tu mano.
En el principio, en mi humanidad, en esta humanidad compartida con todos los demás seres humanos, cuando en el origen de nuestro amor, Jesús Daniel amado, seducida, tentada, llevada de mi propia idea, visión, ceguera, ignorancia rebelándome contra vos, dejándote, abandonándote, renunciando a vos, a tu amor, amado mío, necia de mí, por y para obrar conforme a la voluntad que creía la voluntad de Dios para mí.
En lo Divino, en el Espíritu, en mi actual y total consagración en exclusividad total a tu amor, porque así convenía que fuera y sea, para terminar de desentrañar, entender y dar a luz el designio que en el Padre, el Padre, por el Espíritu Santo tenía trazado no solo para nosotros dos, para nuestro amor, sino para toda la humanidad salida de vos en el principio en el amor, en y por medio justamente de nuestro mutuo, correspondido y grandilocuente sacrificado y entregado amor en Cristo.
Para total liberación final de la humanidad junto con la total liberación final en el Espíritu Santo de nuestro amor en la integridad de nuestro ser. Espíritu, razón y carne.
Convenía y conviene que aún estemos separados un poco tiempo más para terminar de llevar a buen término la parte de la misma y única misión de Salvación que por predestinación el Padre, nuestro Padre Celestial me tenía predestinada dentro de tu misma misión y sacrificio en cruz, amor, por y para toda la humanidad.
Sé que es difícil de comprender. Más aún de aceptar. Pero también todo esto, nuestra separación, el que tenga que seguir estando en soledad en medio de este escabroso, angustiante, desgarrador, tenebroso desierto...forma parte en un todo de esa misma y única voluntad que desde el Padre en vos, por el Espíritu Santo y en el Espíritu Santo fuera enviada a terminar de llevar a cabo para liberación definitiva no solo de una parte sino de toda la humanidad en la integridad de su ser -espíritu, razón y carne- y para gloria de tu Nombre y gloria del Reino de los Cielos por sobre Satanás y este lugar del Abismo y de la Muerte.
Del gobierno absoluto en nosotros de la Luz por sobre el gobierno de las tinieblas que aún en todo o en parte a quien más, a quien menos nos sigue teniendo sometidos bajo su esclavizante, enfermiso y mortal poder.
Por ende, convenía, conviene que aún siga estando llevando estas cadenas un poco tiempo más porque aún no he terminado de hacer en un todo lo que fuera enviada a hacer antes de nuestro encuentro y consumación plena de nuestro amor final en Dios Uno y Trino junto con toda la humanidad finalmente liberada en nuestro amor, con nuestro amor, con el sacrificio de nuestro amor en este tiempo presente.
Por lo que, no. Aunque así lo parezca, sé que no me has abandonado, amor. Sé que nunca me has abandonado. Sino que en todo tiempo, y cuando más siento y creo que me has abandonado, viéndome y sintiéndome atormentada de ese modo por miles de demonios que quieren hacermelo creer así para que echándome al abandono decepcionada deje de hacer lo que aun encadenada sigo, veo, entiendo y quiero terminar de hacer hasta el final.
Porque para eso he venido y estoy aquí. Para eso sacrifique todos estos años de poder estar a tu lado, amor, en tu amor, gozándonos juntos en su disfrute, como igualmente vos lo hicieras y haces, por amor al Padre y Su voluntad para con ambos en toda la humanidad en el Espíritu Santo.
De modo que para que todo tenga sentido, para que todos estos años de sacrificio y separación tengan sentido, es preciso terminar de hacer en un todo lo que fuera enviada y vine a hacer mediante el encarnarme y unirme en Cristo en el Espíritu Santo en un todo con la humanidad más encarnada, materializada, alejada de nuestro Padre Celestial y el grandilocuente designio de amor trazado por Él por medio del sacrificio y consumación final de nuestro postergado amor por toda ella en su más basto y disímil conjunto sin acepción de persona de ninguna índole.
Sé que al final estaremos, volveremos a estar juntos, amor, amado mío. Y que esa vez será de una vez y para siempre en la gloria de Dios Padre y Dios Hijo en el Espíritu Santo. imposible que no sea así.
Pues, de no llegar a serlo entonces el Plan de Salvación quedaría sin cumplirse en su plenitud, si justamente no termine cumpléndose en y con la consumación de nuestro nuevo y definitivo encuentro final en el amor, con el amor, por el amor y para el amor que en el Padre, con el Padre, por el Padre y para el Padre en el Espíritu Santo fuéramos pensados, queridos y predestinados en la tierra y en el Reino de los Cielos.
Esa es mi única esperanza. Lo único que me alienta a seguirme levantando y viviendo cada minuto a minuto, hora a hora, día a día, mes a mes, año a año en este adverso y odioso desierto separada de vos, privada de tu amor, sacrificando nuestro amor, llevando a cabo en su plenitud lo que fuera enviada y viniera a hacer en la Persona del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Vos sos mi esperanza, amor. Nuestro encuentro final en la plenitud de las delicias de nuestro finalmente compartido a pleno amor, es lo que me sostiene y alienta a seguir andando, y consumando ésto por lo que aceptara encadenarme, ser encadenada en Cristo, junto con vos, como vos, para terminar de librarte también de estas cadenas junto con a toda la restante humanidad con el finalmente verme libre de las mismas en el Espíritu Santo, por resucitado que vos ya estés como ya estás en el Padre y junto al Padre.
Sé que aún no se ha cumplido el tiempo total de mi encadenamiento , porque aún no he terminado de poner por escrito lo que tengo que terminar de poner por escrito para solo de ese modo terminar de liberar a toda la humanidad de todas estas cadenas que desde su salida original de tu lado la tienen sometida en este desierto bajo el poder del Amo de las tinieblas.
Pero se me hace dificil. Porque para impedírmelo hacer el mismo me sigue obstigando por todos lados y temo morir antes de llegarlo a culminar, con lo cual también nuestro amor quedaría al final inconcluso y no llegaríamos a encontrarnos jamás.
Por eso te pido, amor, Jesús Daniel, y por tu medio a todos los que creen en nuestro amor, en esta historia de amor que ores, que oren por mí. De lo contario, no lo lograré. Y si no lo logro, no lo lograremos para la gloria de Dios Padre, del REino de los Cielos y liberación definitiva de toda la humanidad de este reinado de la opresión y las tinieblas.
Tengo que concluir este mensaje. Quiero que sepas que TE AMO con toda la fuerza de mi ser. Un beso y abrazo infinito.
Bendito seas, amado mío por los siglos de los siglos. Amén. Amén. Amén.
GLORIA A DIOS PADRE, HIJO Y ESPIRITU SANTO POR LOS SIGLOS ETERNOS, AMEN.
Cuando me confiaste la misión que me confiaste, sabía que humanamente era y habría de ser incapaz de decir y hacer todo lo que lentamente fuera viendo y entendiendo me mandabas a decir y hacer ante los hombres en tu mismo Espíritu, Corazón, Ser, Palabra.
Vos en mí, yo en Vos. Vosy y yo configurados desde el sí que entonces te diera en uno solo. Un solo Ser.
Sin embargo, justamente por saber tener tu misma fuerza y poder Divino a pleno dentro de mí desde entonces, supe que habría de poder decir, hacer, lograr cualquier cosa que tuvieras pensado para mí en Vos en este mundo y me pidieras. Cualquier cosa. ¡Cualquier cosa! Todo. Absolutamente TODO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
¿Cómo no poder cuando sabía que era tu mismo omnipotente poder que está sobretodo poder en este mundo y fuera del mismo el que tenía y habría de permitirme hacerlo todo de ahí en más?
¡Dios, Amado mío! ¡Era tan fuerte entonces! ¡Tan fuerte, que bastaba querer lo que quisiese para que fuese!...
¿Dónde se fue toda esa fuerza ahora?
¿Por qué me abandonaste? ¿Por qué me abandonaste, por qué tu fuerza me abandonó cuando en todo momento y lugar en estos 15 años solo ha sido y es tu voluntad la que he hecho y hago? ¿Por qué me abandonaste, si dijiste que nunca me abandonarías?
¿Por qué me sostates de tu amado mano? ¿Por qué me dejaste? ¿Por qué?
Sueño. Ese es mi más maravilloso y eterno sueño. De que después de haberte
esperado toda una larguísima existencia, al final venis por mí Amado mío, amor
mío. Jesús Daniel.
El alma se me anega de congoja, tristeza, amargura, tanto dolor contenido, con
cada palabra que escribo. No puedo contener las lágrimas que afluyen y me
inundan el rostro. Enjugándomelas rapida y disimuladamente con la repentina
irrupción de uno u otro cliente en el ciber, tratando de disimular mis ojos y
nariz enrojecida.
¿Cómo disimularlo? ¿Cómo decirles que es por amor que lloro? ¿De dolor, de pena,
de trizteza, por un amor toda la vida buscado y esperado y al final nunca
encontrado?
Porque repentinamente el sueño, la ilusión, se desvanece y me veo aquí en medio
de esta realidad. De mi solitaria realidad.
Viéndome y sintiéndome como dice la letra de aquella canción "El hospicio", de
que "Dios es empleado de un mostrador, da para recibir", preguntándome quién me
dará un crédito porque lo que es yo ni siquiera sé sonreír, al contrario de lo
que esa misma letra sigue diciendo.
Diciéndome hirientemente que no vendrás. Que nunca vendrás. Que todo no ha sido
y no es más que un sueño, una ilusión, una vana esperanza. Porque la verdad es
que nunca te escuché decirme que me amabas. Nunca me dijiste que me amabas como
para que fantasearay anduviera diciendo por ahí que me amabas. El sueño, la
iusión, la esperanza, el corazón se me hace entonces añicos.
"El no vendrá. El nunca vendrá por mí. ¿Quién podría venir por una humanidad
impura, errante, perdida, muerta a la gracia del Reino de los Cielos? ¿Por una
"prostituta"? El no vendrá. El nunca vendrá. Es envano que espero. En vano..."
Entonces, escribo. Al modo a como Penélope de la Odisea tejía. con el fin de
mantener viva la esperanza de que contra toda esperanza y contra toda adversidad
de la realidad al final, de manera similar a como también Ulises en dicho libro
volviera a su encuentro, al final todo se cumpla. Que mi amado, por encima, muy
por encima de Ulises como él es y está en Jesucristo en el Espíritu Santo de
igual modo también al final venga a mi encuentro.
Me digo entonces que si aún no vino, si aún no vinistes, amor, es porque aún no
he terminado de escribir. Y al acabar dicho capítulo, y ver que ni así aún has
venido, sigo escribiendo, diciéndome que es porque aún la historia, la
concepción y promulgación del conocimiento de este designio a todas las gentes,
a toda la humanidad está inconcluso.
Pero, cuando llegue a su término, entonces vendrás según lo veo al final
ocurrirá.
Solo así consigo mantener siempre viva la esperanza, la confianza y el amor, en
la creencia de que contra toda esperanza sin duda algún día -cuando también vos
estés totalmente preparado para ello como yo- vendrás, y me fundirás en tu
apretado abrazo, entre tus brazos, entre tus besos.
Que ese glorioso, triunfal y dichoso día final tus labios por fin se abrirán no
solo en el beso sino en la pronunciación de las mas bellas palabras que esperara
escuchar todos estos años y hasta ahora no lograra escuchar jamás: "Estoy
enamorado de vos. Te amo."
Ese día, solo ese día el amor habrá vuelto a triunfar entre Dios y la Humanidad
por sobre todos los intentos del enemigo por impedirlo a como tuviera lugar. Tal
y como hasta aquí hiciera. por no poder decirnos toda la verdad.
Por negativa e hiriente que sea la realidad, confío y confiaré más en mi corazón
que en la misma, esperando contra toda esperanza. Sabiendo que Sí vendrás. Que
algún día vas a venir. Vendrás por mí. Entonces, como ahora, quiero que sepas
que siempre te estaré esperando. Porque he vivido y vivo para esperarte en la
espranza y confianza de al final encontrarte en Dios, con Dios, por Dios y para
Dios en ambos. Amén.
Los días aquí, sin vos, sin estar a tu lado, sin poder verte ni escucharte, sino solo con los ojos y los oídos del corazón enamorado prendido siempre de tu recuerdo- el recuerdo de aquellos primeros días, meses y contados años que se me concediera la gracia de entrar en tu casa, en tu corazón y compartirte el mío compartiendo tu mundo, tus cosas. un poquito del cielo a tu lado, entre mirada y mirada, palabra y palabra, mate y mate- se me hacen insufribles.
Una permanente agonía. Entre lágrimas me duermo. Entre lágrimas despierto. Esperando. Esperando cada día el milagro. Una llamada, verte aparecer de pronto viniendo en mi búsqueda y encuentro. Viniendo por mí. Que me tomes de la mano, que me fundas en tu abrazo, en tu beso prolongado de amor eterno.
Ya que por más que lo intentara e intente, sin tu querer, sin amor también de tu parte, yo sola, por mi medio no puedo nada.
Sin igual manifestación de correspondido amor de tu parte, viniendo por mí, para sacarme de este tenebroso lugar de una vez y para siempre y llevarme fundida -hecha una con vos- al lugar que a tu amado y glorioso lado me has preparado para deleitarme en tus caricias, besos, delicias por todala eternidad, sola no puedo salir.
Estoy y me quedará atrapada en este lugar del Abismo y de la Muerte para siempre.
Amado mío, Jesús, Daniel, sin vos no puedo nada, pero con vos lo puedo todo.
Me despierto en la mañana, y me digo: un día más. Pronuncio tu amado nombr y me pregunto, ¿cuándo vendrás al fin?
¿Cuándo vendrás, amor, amado mío, cuándo vendrás?
Sigo adelante. Vuelvo a empezar cada día pensando que tal vez este nuevo día será el Día. El Día de tu venida, de nuestro encuentro, de la total consumación de nuestro amor. Solo así continúo, me animo y lo afronto todo. En la confianza, esperanza y amor que al final, un día vendrás. Cuando así lo quieras. Cuando también veas que ese día es el día tan largamente esperado por esta humanidad perdida que anhela ardientemente volver a estar para siempre a tu amado lado, pero por más que busca y busca no encuentra cómo.
Vuelvo a empezar. Esperándote, amor, siempre esperándote, porque creo que más allá de todas mis cegueras, sorderas y equivocaciones vos también me amas tanto o mas de lo que demostrara y demuestro amarte, encontrándote esperando solo la dichosa hora en que veas y entiendas me he terminado de preparar para que esta vez sí cuando vengas y llames a mi puerta, te abra de par en par dejándote entrar y no volver a salir y alejar jamás. Amén.
Es decir, sin tener un sexo definido en sí mismo como hasta aquí se nos llevara a creer y creyéramos, asumiendo la condición masculina hace 2000 años solo por ser la condición de quien hasta el momento asumiera y tuviera en sus manos el poder de la viña -es decir, de esta tierra que en el origen le fuera solo confiada a varón y mujer por igual a los únicos fines de su recta y justa administración-a fin de poder llegar a tener cabida e insertarse con relativa credibilidad en su medio entre los mismos sin que lo rechazaran de plano de habérse encarnado y presentado como mujer, conlleva en Sí el rostro del varón y de la mujer con todos sus matices intermedios, de heterosexualidad y bisexualidad.
Dios es todo en todos. En Cristo, con Cristo, por Cristo y para Cristo todo es posible, redimible, rescatable, asumido, superable, vencido.
¡Gloria a Dios Uno y Trino existente en todos y en todo lo existente sobre la faz de la tierra y en el cosmos entero! Amén. Amén. Amén.
Hola:
Este mensaje es una notificación de que ha sido cargado un archivo
nuevo en el área de archivos del grupo amadoyamada.
Archivo : /Amado y Amada/Amado y Amada, Tercera Parte.htm
Cargado por : grvv_1996 <grvv_1996@...>
Descripción : Sobretodo durante este período comprendí haber sido enviada en
el Padre y en el Hijo en el Espíritu Santo para encarnar -hacer carne en mi
humanidad- la Palabra, Su misma palabra del Padre y del Hijo, recordándoselas,
anunciándoselas, explicándoselas y poniéndola por obra.
Podés acceder a este archivo en la siguiente dirección web
http://ar.groups.yahoo.com/group/amadoyamada/files/Amado%20y%20Amada/Amado%20y%2\
0Amada%2C%20Tercera%20Parte.htm
Para saber más sobre cómo compartir archivos en tu grupo, por favor
visitá
http://help.yahoo.com/help/ar/groups/files
Gracias,
grvv_1996 <grvv_1996@...>
En el transcurso de la mañana espero subir la tercer parte de este libro que anoche acabo de concluir. Para seguir hoy con la cuarta, con la gracia Diivna. Amén.
Todo es muy desagradable y deja un sabor muy amargo, vinagre en el fondo. Pero, cuando un guerrero o guerrera del Reino de la Luz sumergida en medio del reino de las tinieblas es pleanmente conciente en todo tiempo -no obstante todo- de la misión y mandato Divino por el que en el amor con el amor, por el amor y para el amor primeramente por el Reino de los Cielos y toda la Humanidad se encuentra aquí, en este mundo, todo termina haciéndose sobrellevadero.
Es lo que es, y así se lo acepta. Por tremendamente adverso, angustiante, infernal -separada y distanciada totalmente del Amado en el amado- que siga siendo y padeciéndoselo todo de parte de los insidiosos ataques invisibles del enemigo desde todo y todos por impedirme llevar a total buen término lo que fuera enviado y viniera a hacer en su puesta en descubierto y destierro del corazón de los hombres todos sus embustes, engaños, mentiras, falsedades, dobleces...
Sintiéndose y sabiéndose totalmente solo /sola, más sola que nunca, aunque al mismo tiempo sinta y sepa constantemente que no está sola sino que el Amado en el amado sigue estando y yendo aún en todo tiempo de camino con él, con ella.
Los amo. Llevándolos incrustrados en mí, como la herida en mi costado que no termina de doler, sangrar y cerrar, por mucho que no quiera otra cosa que el que un día deje de dolerme, sangrar y se cierre produciéndome el mayor de los gozos en el cielo y en la tierra. Los amo.
¡Votá ya! Tenemos una nueva encuesta en el grupo amadoyamada:
En el corazón del hombre reside el secreto de su existencia y de toda la
creación. ¿Qué piensas al respectO?
o Estoy de acuerdo
o No estoy de acuerdo
o No sé
o Nunca lo había pensado de esa manera
o El corazón no cuenta. Lo que importa es la razón
Para votar, visitá esta página Web:
http://ar.groups.yahoo.com/group/amadoyamada/polls
Nota: No respondas este mensaje. Los votos de la encuesta no se
reciben por correo electrónico. Para votar, deberás ir al sitio Web de
Yahoo! Grupos que se menciona arriba.
¡Gracias!