|
La niña que volvió del frío
| ||||||
En la cumbre del volcán Ampato, a 6380 m. de altura, se había construido una plataforma de catorce metros cuadrados. Construcciones similares se erigieron en el monte Misti y Pichu Pichu. El tiempo de los altos santuarios había llegado probablemente, a raíz de la erupción del volcán Misti que engulló la ciudad prehispánica de Arequipa. Los incas tuvieron miedo de la ira de los dioses y dispusieron la infraestructura necesaria para realizarles numerosas ofrendas, entre ellas, Juanita. La niña, de 12 o 14 años había sido preparada para el culto al Sol desde muy pequeña, probablemente en Cusco, y seguramente fue recibida personalmente por propio Inca Yupanqui antes de afrontar su inexorable destino.
Juanita fue llevada a la cumbre del volcán Ampato y tras un prolongado ayuno, tomó algunos alimentos vegetales, así como una buena cantidad de coca que le atenuaría el sufrimiento al que iba a ser expuesta. El sumo sacerdote era el encargado de enviar las ofrendas al Dios Sol, pero antes había que disponer la ceremonia. La niña fue vestida con ropajes rojos y blancos de los que colgaban numerosas piezas en miniatura con borlas y flecos. Asimismo su calzado estaba cuidadosamente confeccionado en cuero, con bordados en lana, y tampoco se descuidó su pelo, recogido en una elaborada trenza. El conjunto se realzó con un gran tocado de plumas tropicales. Todo estaba dispuesto. La herramienta con la que se llevó a cabo el sacrificio de la niña era una estrella metálica de piedra o metal que poseía cinco punzantes extremos. El golpe, asestado en la cabeza fue certero y maestro. La maltrecha criatura fue enterrada en el lugar con diversas piezas ceremoniales y textiles, así como algunos elementos que la acompañarían en su largo viaje como una bolsita de coca.
El viaje de más de quinientos años en la cima helada peruana, concluiría con su descubrimiento en septiembre de 1995 por parte del antropólogo Johan Reinhard y su acompañante Miguel Zarate. Quinientos metros por debajo de la tumba de Juanita fueron encontradas otras dos momias: un niño de 8 años y una niña de 12. El cuerpo de Juanita, datado de 1466, se halla en el Museo de la Universidad Católica de Santa María ("Santury". Perú)., junto con los de Sarita (procedente de la cima Sara Sara), Urpiche (Piche Piche) y tres momias más, con sus respectivos juegos de ofrendas, producto de los sacrificios incas. El estudio de estos cuerpos y su código genético, así como del polen y textiles encontrados siguen proporcionando datos sobre la civilización incaica |



