--- "CNA- Bogota, Planeta Tierra" <alekospanagulis_cna@...>
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Comunicado N° 2 Cruz Negra Anarquista, bogota, planeta tierra.
La exclusión, mal llamada por nosotr@s crimen se da en diferentes
circunstancias y por
consiguiente se determina deacuerdo a las sociedades en que vivimos.
Nosotr@s debemos
entender las relaciones del poder que nuestra sociedad dirige para
encerrar a algunas
personas, porque hemos visto repetidamente una y otra vez que encerrar
personas en jaulas
no reduce el crimen...pero ¿cómo lo va a hacer? O acaso las prisiones
acaban con la
pobreza y la injusticia en este mundo?. Necesitamos entender que
tenemos que luchar y
continuar luchando para que todas las prisiones que continúan
arriesgando nuestras vidas
sean eliminadas.
Para nosotr@s es muy importante dar a conocer lo que somos y en lo que
creemos, la lucha
contra las prisiones, contra la policía, contra la represión, contra el
castigo, y
especialmente contra la criminalizacion de comunidades enteras; es una
responsabilidad
muy grande para nosotr@s demostrar que un mundo sin estos artefactos de
poder es posible.
Una manera de definir y de formar lo que somos es crear una cultura de
resistencia, o una
cultura y una sociedad que llena todas las partes diferentes de
nuestras vidas con
alternativas a la cultura de la encarcelación a la que somos sometidos
los seres humanos.
Una cultura nueva debe nutrir y debe sostener nuestra lucha y
proporcionar el espacio
para la educación política, la conversación y por consiguiente el
debate acerca de lo que
hacemos y lo que debemos hacer. Creemos que para darnos cuenta del
porque hay personas
encarceladas y bajo que circunstancias lo están, nosotr@s debemos mirar
lo que se llama a
veces "las causas de raíz". Esta estrategia requiere mirar las
prioridades que compiten
de los sistemas en que vivimos y la comprensión por qué ell@s trabajan
bien para algun@s
y horriblemente para otr@s. Tenemos que hacer una exploración mirando
las diferentes
razones y los sistemas de raza, clase, genero, y de sexualidad...y
creemos que así
podemos desarrollar una mejor comprensión de cómo incluir los pasos
concretos en nuestro
trabajo que trata con los efectos negativos de estos sistemas sobre la
gente que es en
una medida mayormente encarcelada.
DESDE ACA, QUEREMOS MOSTRAR NUESTRA COMPLICIDAD CON NUESTR@S COMPAÑER@S
DETENID@S.
COMPARTIMOS LAS MOTIVACIONES QUE L@S LLEVARON A ACTUAR COMO LO
HICIERON, NO NOS
RENDIREMOS!
¡ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES!
Declaración de un compañero detenido:
Si me preguntaran qué es la cárcel, os respondería sin dudar que es el
basurero de un
proyecto socio-económico determinado, al cual arrojan todas aquellas
personas que
molestan dentro de la sociedad: por eso la cárcel alberga
principalmente pobres...
La idea de la cárcel surge en la historia como medio por el que
encerrar y aislar de la
sociedad a aquellas personas que las autoridades consideraban molestas
o subversivas a
sus doctrinas y normas. A lo largo de la historia la cárcel y sus
mazmorras han sido
aplicadas de formas diferentes; pero siempre, absolutamente siempre han
constituido una
herramienta del poder impuesto, el medio coercitivo de reyes, de
militares y de
políticos. Exacto: la cárcel nace de la necesidad del Gobierno, del
Estado, de apoderarse
del derecho exclusivo a castigar, o sea, del uso en exclusiva de la
violencia sobre las
personas libres; la utilidad funcional de este hecho es la necesidad de
hacer valer sus
leyes por medio del terror y la tortura, a fin de destruir a los
enemigos del sistema
vigente y a aquellas personas insumisas a sus códigos y leyes. Pero
también tienen sin
duda un origen social: el control por parte del poder de los y las
desheredadas y pobres,
de la inmensa masa de pobreza y marginación que se mueve dentro de las
sociedades
modernas, a fin de frenar en gran parte el descontento social,
reprimiendo constantemente
las capas sociales más contestatarias. Por todo ello podemos ya
concluir que la prisión,
las cárceles modernas, son una herramienta del aparato gobernante,
mediante el cual
afianza su poder; que éstas surgen de la necesidad del poder de
controlar al pueblo, de
la necesidad de regularlo, de ordenarlo, de seleccionarlo, de
mantenerlo, en definitiva,
bajo una libertad condicionada sujeta a un Código penal y a unas leyes
injustas elegidas
sin consulta del pueblo, con la amenaza constante de la cárcel
pendiente sobre sus
cabezas.
Si las cárceles se crearon para encerrar en ellas pobres y subversivos
al orden
establecido, aquí, dentro de las cárceles españolas, se ha creado el
FIES y en él se han
visto encerrados y enterrados vivos aquellos que dentro de prisión han
desafiado al poder
y lo han combatido; el FIES (Fichero Interno de Especial Seguimiento)
constituye dentro
del Estado Español una de las más graves vulneraciones de derechos
humanos de los últimos
años, al ser un régimen especial que no se halla regulado ni siquiera
en su propia ley,
una especie de carta blanca a los carceleros para reprimir a su antojo
a una serie de
presos organizados frente a Instituciones Penitenciarias. Comienza a
aplicarse en 1991
tras la reorganización de APRE (Asociación de Presos en Régimen
Especial), una
organización de presos concienciados con los problemas carcelarios, y
tras una oleada de
motines y secuestros de carceleros y autoridades carcelarias y
judiciales que llevan a
cabo para llegar a la sociedad y pedir mejoras en las condiciones de
las cárceles
españolas; el FIES, creado por el después Ministro de Interior, Antoni
Asunción, fue
planeado y ejecutado con el fin de destruir la asociación APRE y de
separar del resto de
la población reclusa a aquellos presos considerados como más
conflictivos, o aquellos
especialistas en fugas, dándose a lugar una prisión dentro de la propia
cárcel. Hecha la
selección de presos, se les divide en pequeños grupos y se les traslada
de uno en uno a
los flamantes módulos FIES o departamentos especiales, donde ya todo
contacto con la
población reclusa será imposible, lo cual facilitará la labor de
represión sobre los
mismos; se les despoja de sus ropas, y se les facilitan buzos y
chanclas para vestirse y
calzarse; se les interviene la correspondencia y se les limitan las
cartas; se les saca
solos al patio sin necesidad de estar sancionados y se les retira el
colchón por el día,
entregándoselos por la noche de nuevo; para los traslados dentro del
recinto carcelario
son desnudados y esposados, y conducidos escoltados por varios
carceleros armados de
porras y barras de hierro; los juicios se les celebran en el día y
durante el traslado no
ven a nadie; sufren palizas, insultos y engrilletamientos continuos,
que a veces duran
días enteros, dentro de las celdas a manos de grupos de carceleros;
...y un largo
etcétera que vino a significar el FIES en las cárceles del Estado
español desde 1991
hasta hoy .
En la actualidad las duras luchas internas en las cuales hemos perdido
varios compañeros,
y el apoyo que hemos recibido de colectivos antiprisiones, han logrado
que el FIES haya
llegado a la sociedad y que ya no se pueda aplicar generalizado como
hace seis años se
aplicaba; hoy día tenemos los colchones y aparatos, la ropa personal y
comenzamos a
realizar viajes con el resto de presos... el correo ya no se interviene
a todos y en
pocos sitios se engrilleta para traslado. Sin embargo la represión
continúa presente,
dispuesta a desatarse en cualquier momento: Jaén 2, Huelva, Valladolid,
etc... son
prisiones españolas en las que todavía se mantiene el FIES sobre
compañeros presos, donde
se tortura y se reprime por afición y en donde la gente presa resiste
gracias a su valor
y solidaridad. Ser un FIES significa que en cualquier momento pueden
hacer contigo lo que
quieran, que tienen carta blanca sobre ti al considerar que los FIES
son presos
incorregibles con los que sólo cabe usar la violencia legal, la tortura
y las celdas de
castigo. Desde 1991 han muerto cuatro compañeros bajo este régimen:
Ernesto Pérez Barrot,
Moisés Caamañez, Jose Luís Iglesias Amaro, Jose Romera Gonzalez; a un
quinto le pusieron
sogas en su celda y le pegaron cada día hasta que se ahorcó en 1995 en
Jaén 2, entonces
vecino mío (Jose Luis Fernández Álvarez)... sin contaros los daños
psicológicos que todos
estos años de aislamiento y represión han causado en muchos compañeros.
No debemos
olvidar que la mayoría de presos FIES ya llevamos más de un decenio en
celdas de
aislamiento y que muchos otros compas llevan entre quince y veinte
años, lo cual os puede
dar una idea de cuál es la realidad dentro de las cárceles españolas
para quienes osan
enfrentarse a ellas: el riesgo de pudrirte y morir en una mazmorra solo
y apaleado es
real, aquí el fascismo es palpable (creo que también como consecuencia
de esta ola de
neofascismo que asola una vez más a Europa).
Para ir finalizando sobre este breve artículo que escribo para explicar
un poco qué es la
cárcel y qué es el FIES, decir que toda represión y tortura se basa en
un hecho
fundamental: la impunidad con la que sus autores-verdugos puedan
llevarla a cabo; por eso
es imprescindible dar a conocer la situación de los departamentos FIES
en el Estado
Español, pues esta situación mañana podría darse en cualquier otro
país, como ya se dio
en Alemania y en Francia, etc... por ello hay que denunciar a este
gobierno fascioso y
desenmascarar su política penitenciaria y su brutalidad. Sólo así
quizás podamos aliviar
un poco las duras condiciones de vida que se padecen aquí dentro,
mientras creamos las
condiciones para que un día podamos borrar de la faz de la tierra estas
vergüenzas de la
humanidad que llaman prisiones, y que no son otra cosa que cámaras de
terror donde un
sistema injusto impone su ley por medio de la represión y la
injusticia.
Desde las prisiones del Estado español un saludo y un grito de
resistencia... Salud.