No hay más verdad que la verdad que existe dentro de ti.
Todo lo demás es lo que alguien esta diciendo.
Nale Donald Walsh
El deseo de la felicidad tiene dos fines, uno es experimentar intensas sensaciones placenteras y otro evitar el dolor y el displacer.
En el sentido estricto la palabra felicidad se aplica al principio del placer, es el bienestar que surge de la satisfacción, casi siempre instantánea, de necesidades acumuladas que han alcanzado elevada tensión, por lo tanto de acuerdo con esta cualidad solo puede darse como fenómeno ocasional.
Cuando una situación anhelada por el principio de placer persiste en el tiempo proporciona una sensación de tibio bienestar, pues nuestra disposición nos permite gozar intensamente en el contraste y lo estable solo nos alegra en escasa medida.
Es mucho más fácil experimentar la infelicidad.
Según
Freud "El sufrimiento nos amenaza por tres lados: desde el propio cuerpo que, condenado a la decadencia y a la aniquilación, ni siquiera puede prescindir de los signos de alarma que representan el dolor y la angustia; del mundo exterior, capaz de encarnizarse en nosotros con fuerzas destructoras omnipotentes e implacables; por fin, de las relaciones con otros seres humanos. El sufrimiento que emana de esta última fuente quizá nos sea más doloroso que cualquier otro; tendemos a considerarlo como una adición más o menos gratuita, pese a que bien podría ser un destino tan ineludible como el sufrimiento de distinto origen".
El hombre bajo la presión de tales posibilidades de sufrimiento, suele disminuir sus pretensiones de felicidad, el principio de placer se transforma, por influencia del mundo exterior, en el modesto principio de realidad; y se considera feliz por el mero hecho de haber escapado a la desgracia, de haber sobrevivido a la tristeza; por lo tanto la finalidad de evitar el sufrimiento deja en segundo plano el propósito de lograr el placer.
La reflexión demuestra que la intención de alcanzar la felicidad puede llevarnos a transitar distintos caminos, aunque ninguno que permita alcanzarla con seguridad:
- La satisfacción ilimitada de todas las necesidades, se impone como muy tentadora, pero significa preferir el placer a la prudencia, y al practicarla pronto hace sentir sus consecuencias.
- La evitación del sufrimiento, el método de protección más inmediato contra el sufrimiento originado en las relaciones humanas es el aislamiento voluntario, el alejamiento de los demás. La felicidad alcanzada por tal camino es la quietud.
Dice
Freud "Contra el temible mundo exterior sólo puede uno defenderse mediante una forma cualquiera de alejamiento si pretende solucionar este problema únicamente para sí.
Pero los más interesantes preventivos del sufrimiento son lo que tratan de influir sobre nuestro propio organismo, pues en última instancia todo sufrimiento no es más que una sensación; solo existe en tanto lo sentimos, y únicamente lo sentimos en virtud de ciertas disposiciones de nuestro organismo.
La satisfacción de los instintos, precisamente porque implica tal felicidad, se convierte en causa de intenso sufrimiento cuando el mundo exterior nos priva de ella, negándonos la satisfacción de nuestras necesidades. Por consiguiente, cabe esperar que al influir sobre estos impulsos instintivos evitaremos buena parte del sufrimiento...
...Cada uno debe buscar por si mismo la manera en que pueda ser feliz. Su elección del camino a seguir será influida por diversos factores. Todo depende de la suma de satisfacción real que pueda esperar del mundo exterior y de la medida en que se incline a independizarse de este, por fin también de la fuerza que se atribuya a si mismo para modificarlo según sus deseos. Ya aquí desempeña un papel determinante la constitución psíquica del individuo, aparte de las circunstancias exteriores".
¿Por qué al hombre le resulta tan difícil ser feliz?
Si tenemos en cuenta las tres fuentes del sufrimiento que menciona Freud:
* la supremacía de la Naturaleza
* la caducidad de nuestro propio cuerpo
* la insuficiencia de nuestros métodos para regular las relaciones humanas en la familia, el estado y la sociedad
Logramos reconocer las dos primeras, pues de ningún modo llegaremos a dominar la Naturaleza, y nuestro organismo forma parte de ella será perecedero y limitado en su capacidad de adaptación y rendimiento. Podemos superar algunos pesares y otros mitigarlos. Pero muy distinta es nuestra actitud frente al tercer motivo, el de origen social, pues no llegamos a comprender porque las relaciones humanas no brindan protección y bienestar para todos, sin embargo comenzamos a sospechar que también aquí estaría oculta una porción de la indomable naturaleza, esta vez se trata de nuestra psiquis.
Se ha observado que el ser humano no logra soportar el grado de frustración que le impone la sociedad en aras de los ideales de la cultura, pues entonces, lo que llamamos cultura es en gran parte responsable de nuestro sufrimiento.
Dice
Freud "¿De qué nos sirve una larga vida si es tan miserable, tan pobre en alegrías y rica en sufrimientos que solo podemos saludar a la muerte como feliz liberación?".
¿Podríamos ser mucho más felices si atenuáramos las exigencias culturales y retornáramos a una vida más simple? ¿Podríamos ser mucho más felices si observáramos la generosidad de la Naturaleza y satisficiéramos nuestras necesidades en armonía con ella?
"Me declaro vivo"
Saboreo cada acto. Antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí, entonces me portaba como los demás querían y mi conciencia me censuraba. Menos mal que a pesar de mi esforzada buena educación siempre había alguien difamándome. ¡Cuánto agradezco a esa gente que me enseñó que la vida no es un escenario!¡Desde entonces me atreví a ser como soy!
...El árbol anciano me enseñó que todos somos lo mismo.
La montaña es mi punto de referencia: ser invulnerable, que cada uno diga lo que quiera, yo sigo caminando indetenible, soy guerrero: mi espada es el amor, mi escudo el humor, mi hogar la coherencia, mi texto la libertad, y si mi felicidad resulta insoportable, discúlpenme, no hice de la cordura mi opción, prefiero la imaginación a lo indio, es decir inocencia incluida. Quizás solamente teníamos que ser humanos.
El que tu no veas los átomos, no significa que no existan. Por eso es muy importante que sea el Amor lo único que inspire tus actos. Sin Amor nada tiene sentido, sin Amor estamos perdidos, sin Amor corremos el riesgo de estar de nuevo transitando de espaldas a la luz.
El silencio es la clave, la simplicidad es la puerta que deja fuera a los imbéciles.
No es suficiente querer despertar, sino despertar. La mejor forma de despertar es hacerlo sin preocuparse porque nuestros actos incomoden a quienes duermen al lado. Recuerda que el deseo de hacerlo bien será un interferencia; es más importante amar lo que hacemos y disfrutar de todo el trayecto; la meta no existe, el camino y la meta son lo mismo, no tenemos que correr hacia ninguna parte, sólo saber dar cada paso plenamente.
No, no te resistas, ríndete a la vida, quien acepta lo que es y se habilita para hacer lo que puede, entonces se encarnan las utopías y lo imposible se pone a disposición. La mejor manera de ser feliz es: "ser feliz"; reconstruye tu raíz y saborea la vida.
Cuando somos más grandes que lo que hacemos, nada puede desequilibrarnos, pero cuando permitimos que las cosas sean más grandes que nosotros, nuestro desequilibrio está garantizado.
El corazón está en emergencia por falta de amor, hay que volver a conquistar la vida, enamorarnos otra vez de ella; nuestro potencial interior aflora espontáneamente cuando nos dejamos en paz.
Quizá sólo seamos agua fluyendo; el camino nos lo tenemos que hacer nosotros, mas no permitas que el cauce esclavice al río, no sea que en vez de un camino tengas una cárcel.
La infelicidad no es un problema técnico, es el resultado de haber tomado el camino equivocado.
Amo mi locura que me vacuna contra la estupidez, amo el amor que me inmuniza ante la infelicidad que pulula por doquier, infectando almas y atrofiando corazones. El amor es, a nivel sutil, la esencia de nuestra instancia inmunológica.
Desde mi corazón indígena sospecho que ser infeliz es una evasión.
¡Cuán fácil es hacer tonterías en este mundo moderno¡
Sospecho que el hombre empezó a equivocarse hace mucho tiempo, es decir que ya es tiempo de rectificar la marcha, y reorientando el paso, retomar la sagrada senda del sol. No es posible llegar a nuestro sitio sin trascender el egoísmo; no es posible acceder a la vida plena sin haberse purgado previamente de miedos y temores.
La gente está tan acostumbrada a complicarse, que rechaza de antemano la simplicidad; la gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad les resulta sospechosa; la gente está tan reprimida, que la espontánea ternura le incomoda y el amor le inspira desconfianza.
Quienes no están preparados para escuchar tienen la recompensa de no enterarse de nada.
Disfruta de lo que tienes, recibe lo que venga, crea e inventa lo que necesites, haz solo lo que puedas, y fundamentalmente celebra lo que tengas.
La vida es un canto a la belleza, una convocatoria a la transparencia, cuando esto lo descubras desde la vivencia, el viento volverá a ser tu amigo, el árbol se tornará en maestro y el amanecer en ritual, la noche se vestirá de colores, las estrellas hablarán el idioma del corazón y el espíritu de la tierra reposará otra vez tranquilo.
No importa lo que digan de tí...Lo que los demás esperan de ti pueden convertirte en una cárcel; digan lo que digan de mí yo soy el que soy.
Fragmento de Luis Espinoza (Chamalú), 1994
Fuentes bibliográficas:
Freud, S.- "El porvenir de una ilusión. El malestar en la cultura y otros ensayos" Obras completas, vol. 17. Hyspamérica
Alvarez, M y Pinotti, L.- A la mesa.- Ed. Hojas Nuevas
Espinosa, L.- "Me declaro Vivo"
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