Nuestro cuerpo es una parte inseparable de la inteligencia universal y también tiene su propia inteligencia, reacciona a lo que dice la mente, a nuestros pensa?mientos,
a nuestras emociones.
La inteligencia del cuerpo proporciona cohesión temporal a los átomos y las
moléculas que componen el organismo, organiza todo el funcionamiento de los
órganos, la conversión del oxígeno y los alimentos en energía, los latidos del
corazón y la circulación de la sangre, el funcionamiento del sistema inmune,
la traducción de la información sensorial en impulsos nerviosos que llegan hasta el cerebro donde son descodificados y enlazados nuevamente para crear un panorama adaptado a la realidad externa. Además de coordinar perfectamente todas las funciones del cuerpo está también a cargo de las reacciones
de nuestro organismo frente a su entorno.
Esto sucede en todas las formas de vida, es la misma inteligencia que da forma
física a las plantas, que se manifiesta en la flor al abrir sus pétalos para
recibir los rayos del sol de la mañana y luego cerrarlos durante la noche y la
que se da en las reacciones instintivas de los animales, manifestando ira, temor, placer.
Si bien el cuerpo es muy inteligente, no puede distinguir entre una situación
real y un pensamiento, reacciona a todos los pensamientos como si fueran la
realidad. Por ejemplo para el cuerpo, un pensamiento preocupante o amenazador
significa, "Estoy en peligro", produciendo reacciones aunque la persona esté descansando, así el corazón se acelera, los músculos se contraen, la respiración se hace más rápida y se acumula la energía.
Pero como el peligro es solamente una invención de la mente, esa energía no
tiene por dónde liberarse, por lo tanto parte de ella retorna a la mente y
genera más pensamientos angustiosos y el resto de la energía se vuelve tóxica e
interfiere el funcionamiento armonioso del cuerpo.
¿Qué es el cuerpo del dolor?
El cuerpo del dolor es una adicción a la infelicidad.
El cuerpo del dolor tiene su propia inteligencia, está compuesto de emociones, que viven en el interior de la mayoría de los seres humanos. El principal objetivo es la supervivencia.
Al igual que todas las formas de vida, necesita alimentarse, es decir absorber
nueva energía y su alimento es la energía que vibra en una frecuencia semejante.Por lo tanto
toda energía emocionalmente dolorosa puede convertirse en alimento para
el cuerpo del dolor.
Es por eso que tanto le agradan al cuerpo del dolor los pensamientos negativos
y el drama de las relaciones humanas.
Cuando la infelicidad se apodera de la persona, no desea ponerle fin y trata de que los otros se sientan
infelices con el fin de alimentarnos de sus reacciones emocionales negativas.
El cuerpo del dolor posee un aspecto manifiesto que podemos reconocer y otro latente, el cual
olvidamos que lo llevamos en nuestro interior hasta que algún suceso lo
despierta.
Nuestra historia está compuesta de recuerdos mentales y emocionales: emociones viejas
que se reviven constantemente, a través de agravios, lamentos, hostilidad y sentimiento de culpa. Esta
tendencia a perpetuar las emociones viejas, hace que casi todos los seres
humanos llevan en su campo de energía un cúmulo de dolor emocional, el cual se
denomina "el cuerpo del dolor".
El cuerpo del dolor está constituido por el sufrimiento de la infancia, las emociones dolorosas de la adolescencia y las de la vida adulta. Todos los vestigios de
dolor que dejan las emociones negativas fuertes, que no se enfrentan y aceptan
para luego dejarse atrás, terminan uniéndose para formar un campo de energía
residente en las células mismas del cuerpo. Ese campo de energía hecho de
emociones viejas pero que continúan muy vivas en la mayoría de las personas, es
"el cuerpo del dolor".
Dice Tolle "
El cuerpo del
dolor no es solamente individual, también participa del sufrimiento experimentado
por un sinnúmero de seres humanos a lo largo de una historia de guerras
tribales, esclavitud, rapacería, violaciones, torturas y otras formas de
violencia. Ese sufrimiento permanece vivo en la psique colectiva de la
humanidad y se acrecienta día tras día como podemos comprobarlo viendo los
noticiarios u observando el drama de las relaciones humanas. En el cuerpo
colectivo del dolor seguramente está codificado el ADN de todos los seres
humanos, aunque todavía no se haya podido demostrar.
Todos los seres que llegan al mundo traen consigo un cuerpo de dolor emocional. En algunos es más pesado y denso que en otros."
Las personas cuyo cuerpo del dolor es más pesado generalmente tienen
mayores oportunidades de despertar espiritualmente que quienes llegan un cuerpo relativamente liviano, pues llegan al punto de no tolerar su infelicidad, sienten la necesidad y la motivación de despertar la conciencia.
¿Cómo se nutre el cuerpo del dolor?
El cuerpo del dolor se alimenta de los pensamientos negativos y del drama emocional
A los cuerpos del dolor les encantan las relaciones íntimas y familiares porque a través de ellas obtienen mayor alimento. El cuerpo del dolor busca estimular estas relaciones para poder alimentarse del drama que seguramente sucederá. Es difícil resistirse cuando otro cuerpo del dolor está
decidido a provocar una reacción en nosotros. Conoce instintivamente nuestros
puntos más vulnerables. Si su primer intento no prospera, ensayará una y otra
vez. Es emoción pura a la caza de más emociones. El cuerpo del dolor de la otra
persona desea despertar el nuestro para que los dos puedan alimentarse
mutuamente.
El consumo excesivo de alcohol suele activar el cuerpo del dolor. En
estado de ebriedad, la persona sufre un cambio completo de personalidad pues el
cuerpo del dolor asume el control.
Una persona profundamente
inconsciente cuyo cuerpo del dolor se reabastece periódicamente a través de la
violencia física o verbal, suele dirigir esa violencia contra su cónyuge y/o
sus hijos. Cuando se arrepiente promete seriamente no volver a cometer esos
actos. Sin embargo, la persona que habla y promete no es la entidad agresora,
de tal manera que es seguro que vuelva a caer en ese comportamiento una y otra
vez, hasta que reconozca el cuerpo del dolor que vive en su interior, logre
dejar de identificarse con ese cuerpo del dolor y opte por estar presente.
La mayoría de los cuerpos del dolor buscan infligir sufrimiento y ser a
la vez víctimas de él, pero algunos son principalmente victimarios o víctimas. En
cualquiera de los dos casos, se alimentan de la violencia, sea ésta física o
emocional. Algunas parejas, en lugar de hacerse en el cielo se hacen en el
infierno, creen estar enamoradas pero en
realidad se sienten atraídas porque sus respectivos cuerpos del dolor se
complementan. Algunas veces, los papeles de víctima y victimario quedan
claramente asignados desde su primer encuentro. En
esos momentos surgen preguntas: ¿Cometimos un grave error al elegir a esta
persona? ¿éste es el verdadero rostro que no habíamos visto antes?.
El cuerpo del dolor habla a través de ellos y lo que dicen es la versión distorsionada de la
realidad por el miedo, la hosti?lidad, la ira y el deseo de infligir y recibir
más dolor. Claro está que no es el verdadero
rostro, sino el cuerpo del dolor que ha tomado
posesión transitoriamente.
El cuerpo del dolor, aunque parezca dormido, está alerta y listo a entrar
en acción cuando se presenta el motivo apropiado.
Además
de la reactividad, los pensamientos negativos y el drama personal, el cuerpo
del dolor también se renueva indirectamente a través del cine y la televisión.
Son cuerpos del dolor los que escriben y producen esas películas para que otros
cuerpos del dolor se sientan atraídos por verlas.
¿Acaso
siempre es "malo"; mostrar y ver violencia en la televisión y en las
pantallas de cine? ¿Alimenta toda esa violencia al cuerpo del dolor? Aquellas
películas contra la guerra que muestran la realidad en lugar de una versión
idealizada de la misma pueden desempeñar un papel fundamental en el despertar
de la humanidad. Si muestran la violencia dentro de su contexto más amplio, el
origen y las consecuencia de esa violencia, lo que le hace a la víctima y
también al victimario, la inconsciencia que está detrás de ella y que transitan
de generación en generación la ira y el odio que viven en forma de cuerpo del
dolor en cada ser humano, entonces las películas pueden ser el espejo en el
cual la humanidad vea reflejada su locura. Reconocer la locura como tal es despertar de la conciencia y no alimentar
el cuerpo del dolor.
Los
periódicos y la televisión, tienden a prosperar a base de noticias negativas.
Mientras más empeoran las cosas, más se emocionan los presentadores, se venden
emociones negativas que son alimento para el cuerpo del dolor.
Las tribus, las naciones y las
razas tienen sus propios cuerpos colectivos de dolor: el cuerpo del dolor tiene
una dimensión colectiva.
La
mayoría de las mujeres participan del cuerpo femenino del dolor colectivo, el
cual tiende a activarse especialmente antes de la menstruación, momento en que
se sienten invadidas de emociones negativas.
¿Por qué en civilizaciones precristianas como la sumeria, la egipcia y la celta las
mujeres eran respetadas, se veneraba y no se le temía al principio femenino?.
¿Qué fue lo que hizo que los hombres se sintieran amenazados por las mujeres?.
El ego que evolucionaba en su interior. A
través de la forma masculina se podia controlar nuestro planeta, para hacerlo, se debió disminuir la forma femenina.
La supresión del principio femenino, especialmente durante los últimos 2.000 años,
le ha dejado el espacio al ego para imponer su supremacía en la psique
colectiva de la humanidad. Aunque es obvio que también las mujeres tienen ego,
éste encuentra terreno más fértil para echar raíces en la forma masculina en
lugar de la femenina.
Ahora
vivimos una situación en la cual se ha interiorizado la supresión del aspecto
femenino, incluso la mayoría de las mujeres lo sienten en forma de dolor
emocional y se ha convertido en parte de su cuerpo del dolor, junto con el
sufrimiento infligido a las mujeres durante miles de años a través del parto,
las violaciones, la esclavitud, la tortura y la muerte violenta.
Si no se hubiera destruido el equilibrio entre la
energía masculina y femenina en nuestro planeta, el crecimiento del ego se
habría visto obstaculizado en gran medida, no se le habría declarado la guerra
a la naturaleza y no estaríamos tan alejados de nuestro Ser.
Estamos en tiempos de cambio. Muchas personas
comienzan a tomar conciencia y el ego empieza a perder su dominio sobre la
mente humana.
¿Somos conscientes que hay algo en nuestro interior que busca
periódicamente la negatividad emocional y la infelicidad?
¿Cómo renacemos del cuerpo del dolor?
El perdón disuelve nuestra identidad de víctimas y permite que aflore
nuestro poder verdadero: el poder de nuestra Presencia, de nuestra verdadera
identidad.
Las prácticas de Tai Chi, Qigong, y Yoga crean una unidad entre el cuerpo y el espíritu
y ayudan a debilitar el cuerpo del dolor.
Aprendiendo a romper la costumbre de acumular y perpetuar las emociones viejas, renunciando
a vivir en el pasado. Atrayendo la atención al aquí y ahora.
Trascendamos el cuerpo del dolor asumiendo la
responsabilidad por nuestro estado interior en el momento presente, siendo
conscientes y viviendo centrados en nuestro Ser.
"Huye de la
ignorancia, huye igualmente de la ilusión.
Aparta tu faz de las
decepciones mundanas.
Desconfía de tus
sentidos, porque son falsos.
Pero en el interior
de tu cuerpo, en el sagrario de tus
sensaciones,busca en lo
impersonal al "hombre eterno",y una vez que lo
hayas encontrado, mira hacia dentro:
eres Buda."
Madame Blavatsky
Bibliografía: Tolle, E."Una Nueva Tierra"
Obras de Arte:
http://www.debairosmoura.com.ar/