CAUSA CONVOCATORIA ABIERTA
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UNA NUEVA ADVERTENCIA: Un Plan de Recuperación Nacional y restricción a la venta de divisas
Por Manuel Herrera*
Improvisación del Gobierno
Devorados por la coyuntura, las pujas sectoriales que mueven hacia uno y otro lado las decisiones del Gobierno y por su propia incompetencia, los que administran el país no hacen sino empeorar las cosas con cada medida.
Es imposible que no conozcan la realidad, porque esta es demasiado evidente, y es ilógico suponer que ignoren obvias herramientas técnicas que podrían utilizar para evitar males mayores. Simplemente han sido incapaces de construir un plan porque ni siquiera han tenido aptitud para definir líneas de gobierno y de manejo de la economía del país.
Ausencia opositora
Mientras tanto los diferentes lobbies empresarios tienen claro lo que desean lograr y las etapas en que van logrando los resultados parciales. Han sido extraordinariamente efectivos y van obteniendo todo, absolutamente todo lo que se propusieron. La oposición, que padece de carencias parecidas a las que sufre el oficialismo, sigue entretenida en investigar ilícitos del pasado (que en realidad debe ser competencia de la justicia), en culpar a los bancos y al FMI, mientras el gobierno ha cedido sus facultades decisorias a los lobbies de grandes grupos empresarios que avanzan hacia la total estatización de sus deudas y se ven beneficiados con todo tipo de excepciones a su favor.
De la depresión a la “dephiperinflacion”
Señalábamos hace dos meses que era urgente e imprescindible implantar un plan de coyuntura para enfrentar una situación que mostraba signos potencialmente explosivos y que podían derivar en una tremenda agudización de la depresión, en un extremo, o en una hiperinflación en el otro. La “estanflación” que estabamos viviendo podía progresar hacia una “depresión con hiperinflación” (¿”dephiperinflación? “). Lejos de adoptarse medidas adecuadas se ha insistido en el inmovilismo, en la ausencia de decisiones con excepción de algunas que constituyen nuevos y reiterados errores que se dirigen siempre a perjudicar la actividad y colocar en mejor posición a sectores determinados.
No se puede esperar más.
El nivel al que han caído ya las reservas – 10.800 millones de dólares – y el hecho de que una porción importante de las mismas es indisponible, de manera tal que sólo se cuenta con 6.000 millones de libre disponibilidad, esta señalando un punto crítico del cual es prudente no descender. Dentro de este marco, cuando transitamos los mejores meses de nuestras exportaciones, las importaciones han descendido a niveles de parálisis y no se efectúan pagos de deuda externa ni pública ni privada, alarma mucho más que esta pérdida de reservas aparezca como imparable.
Restricción de venta de divisas.
Por eso volvemos a insistir en las medidas que proponíamos –como amarga medicina – hace algo más de dos meses: El BCRA sólo debe vender divisas para operaciones de comercio o financieras con el exterior y asumir los efectos negativos que estas medidas siempre ocasionan. Esos efectos negativos, que podrán demandar quizás la adopción de otras medicinas igualmente amargas, serán siempre menos costosos que la alternativa de un escenario de parálisis con hiperinflación que comienza a presentarse en un cercano horizonte.
Un plan de Recuperación Nacional: Propuestas
Eso es lo inmediato pero, simultaneamente, y con la mayor urgencia, es imprescindible: Introducir cambios inmediatos en el sistema impositivo, reducir aranceles y costos de importación, impulsar las exportaciones y las inversiones, impulsar la creación de empleo a través de los sistemas que hemos propuesto y de otros que estamos elaborando, recomposición del capital de trabajo de empresas pequeñas y medianas en la forma que también hemos propuesto , redireccionamiento del gasto público con fuertes reducciones en distintas erogaciones, reconocimiento de la necesidad de adoptar medidas de recomposición de jubilaciones y pensiones mínimas, iniciar de inmediato gestiones ante los acreedores externos, solucionar la incautación de depósitos a través de medios que permiten recuperar el sistema financiero y la actividad económica, anular las medidas de pesificación para los grandes deudores determinando plazos más extensos de pago, renegociar adecuadamente las tarifas públicas atendiendo a todos los intereses en juego y conformar un plan económico y financiero sobre bases responsables y serias atendiendo la realidad nacional y no las presiones de organismos o expertos sin responsabilidad respecto al curso de los acontecimientos y establecer una negociación madura con el FMI y otros organismos multilaterales. Todos estos aspectos están contemplados, en forma de medidas concretas, en la Ley de Recuperación Nacional que presentamos el 7 de junio del 2001, en el Programa de Coyuntura que presentamos hace dos meses, en el Proyecto de Vales o Billetes de Banco y en otros documentos que elaboró CAUSA Convocatoria Abierta.
No hay tiempo para seguir esperando la obtención de auxilios que es probable que nunca lleguen o que arriben tarde o insuficientemente.
La Argentina no esta quebrada ni fundida como supone el gobierno. Esta paralizada por el privilegio a determinados sectores, por la ineptitud, el despilfarro y la falta de confianza de los que mandan en los recursos del país y las aptitudes de su pueblo.
Manuel Herrera
Buenos Aires, 20 de mayo de 2002
- Presidente de CAUSA Convocatoria Abierta
- Abogado y Economista – Empresario – Ex Presidente de la Unión Industrial Argentina – Ex Director del Banco de la Nación Argentina
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