LAS BEGUINAS
Las beguinas fueron mujeres que vivieron la Baja Edad Media, los turbulentos
siglos XII y XIII. Tiempo de crisis y cambios, de caos general y libertad
personal, donde lo espiritual e intelectual aún se invocan juntos y La
Biblia y Platón encuentran los mismos interlocutores, en monasterios y
universidades; luce rotundo el románico y nace airoso el gótico, resplandece
el amor galante y se aman, épicos, Tristán e Isolda..Europa desmembrada y
abierta, crea y se recrea en una cultura plural; árabe, griega, cristiana,
judia y musulmana.
En este ambiente bullicioso y caótico, las beguinas, solteras, casadas,
viudas, solas o en grupo, ajenas a toda autoridad, vivieron libres, activas
y solidarias, con inteligente y luminosa coherencia, con humana dignidad, "
entre amigas muy queridas ", sin jerarquía, en "la teligencia del Amor".
Dedicaron su vida tanto a la defensa de los desamparados, mujeres, niños y
ancianos, como a una brillante labor intelectual que ahora empieza a ser
conocida, aunque ya en su tiempo mereciera la atención del Papa Clemente V,
en el Concilio de Vienne, al decretar que: " su modo de vida debe ser
prohibido definitivamente y excluido de la Iglesia de Dios". No resultaría
facil, el movimiento de estas mujeres se había extendido por Cataluña,
Francia, Holanda, Renania, Baviera..
Serán vistas como " maestras de vida " y causarán la admiración y el asombro
de sus contemporáneos:" en las discusiones teológicas con ellas, Virgilio
aparece con similar frecuencia que los padres de la Iglesia ", anotarán sus
interlocutores. Quizás por ello, por su erudición, despertarán el recelo del
Poder, de una Iglesia beligerante y cruel en su lucha por lograr el
monopolio de lo Divino, y, desgraciadamente, también de lo humano.
Se les reprochará vivir fuera de la Iglesia, vivir juntas, sus ropas, sus
oficios, elegir a sus maestras..incluso el nombre de Marta, muy utilizado
por ellas para reconciliar simbólicamente las dignidades bíblicas de Marta y
María, o sea, acción y contemplación, algo condenado por el discurso
eclesiástico. Todo serviría para acusarlas y condenarlas.
No solo a ellas, les acompañarán en la aniquilación los Caballeros
Templarios, los begardos y cátaros( cristianos de bondad militante ), el
místico Maestro Eckhart, las hemanas y hermanos del Libre Espíritu..y todos
aquellos que se salgan del obligado y estrecho sendero eclesial ( en 1236,
Aleydis, poeta mística fué quemada viva, en Cambrais, acusada de herejía)..
Herejes todos, la tortura en los procesos fué permitida en 1252, por el Papa
Inocencia IV , y por tanto reos de muerte, la implacable abolición de tanta
creatividad e iniciativa es una de las catástrofes que marcan el fin de la
rica cultura medieval. Tres siglos más tarde, la visión de la mujer austera,
sometida al marido, la " esposa ", modelo ideal de orden, sumisión y trabajo
estará totalmente asentada. Cualquier otra opción calificará peligrosamente
a la mujer: bruja.
La gran cultura de las beguinas hará de ellas " madres de lenguas europeas "
; Beatriz de Nazaret: " Los siete grados del Amor "; Matilde de Magdeburgo:
" La luz resplandeciente de la divinidad " ( madre de la lengua alemana);
Margarita Porete: " Espejo de las almas simples y anonadadas ", (creadora de
la lengua francesa), mística radical, declarada herética y quemada por la
Inquisición en 1310; o Hadewichj de Amberes,( madre de la lengua flamenca ),
que en sus "Visiones" describe y elabora no una teoría del amor, sino " un
arte de Amar ", donde Amor y Deseo emprenderán la embelesada, radical
defensa del Amor Apasionado, de la ebriedad amorosa, enseñando el deseable
sentido de lo real, y el camino para alcanzarlo: "en lo más profundo de su
Sabiduría aprenderás lo que es él y que maravillosa suavidad es para los
amantes habitar en el otro/...uno disfruta del otro y se lo come y se lo
bebe y lo engulle enteramente.."(Carta 11)
Su amplia y generosa disponibilidad hacia el mundo, su libre y amorosa
manera de interpretarlo, sin escisión entre lo físico y espiritual, viendo a
Cristo como un hombre, novedosa en su tiempo, se comprende aún mejor en este
nuevo milenio: " todos queremos ser Dios con Dios, pero pocos quieren ser
hombre con su humanidad y llevar su cruz "..
Mucho tiempo más tarde, Federico Nietzsche, otro apasionado interpelador de
Dios, se topará con esta misma gran dificultad; la de ser hombre. Incluso,
encontrará " super " hombres/mujeres a quienes por amor dan a la vida un SI
confiado, alegre e incondicional.
Han pesado siete siglos de plúmbeo silencio sobre estas mujeres, las
beguinas, pero, el símbolo que tanto utilizaron, el Ave Fenix, alquímico por
excelencia, quizás funcione todavía, y la magia que lo precede logre su
resurgir del ceniciento olvido a que fueron condenadas. De momento, y
gracias una mujer, María Tabuyo( Ed. Trotta), podemos re-conocer, recuperar
la ardorosa finura y penetración del "lenguage del deseo " - creador de
hermosos plumajes- su risueña sensibilidad a la hora de buscar el Cielo,
aquí y ahora, en la Tierra. Una forma de ser y estar en este valle de
lágrimas que es el mundo, donde lo "natural" y " lo sobrenatural", no suelen
estar tan bién avenidos como para que pueda entenderse divinamente, con
sencillez, la prédica de Hadewichj de Amberes: " Amad el Amor ". Ella así lo
hacía:
"Al noble amor
me he dado por completo
pierda o gane
todo es suyo en cualquier caso.
¿Qué me ha sucedido
que ya no estoy en mí?
Sorbió la sustancia de mi mente.
Mas su naturaleza me asegura
que las penas del amor son un tesoro ".
Gracias J. Luis Alvarez