Movimientos delfínicos
Los Movimientos Delfínicos de la Remodelación Cerebral Delfínica consisten en ejercicios paso a paso de movimiento en suelo. Los Movimientos Delfínicos pretenden enseñar al cuerpo a desaprender viejas pautas restrictivas moviéndose de un modo específico mientras nosotros nos observamos con cuidado a fin de ser conscientes de los detalles de los movimientos. Cuando se es consciente de lo que se hace y a la vez se sienten los resultados en el cuerpo, uno queda libre para aprender nuevos modos de ser y de moverse que estén más acordes con lo que se es ahora y lo que se va a ser. En otras palabras, damos al cuerpo nuevas opciones. Resulta interesante señalar que cuando el cerebro aprende un modo de hacer algo que requiere menos energía que el modo previo, abandona el modo antiguo y acepta la nueva opción más económica. Es preciso mucha más energía para mantener contraída una parte del cuerpo que para dejarla libre, alegre y espontánea como en el caso del Efecto Ondular Delfínico. Por lo tanto, una vez que el cerebro experimenta una opción que permite la libertad, la alegría, la espontaneidad y la liberación de las contracciones, adopta ese modus operandi y le dice al cuerpo que actúe del nuevo modo. Por ello, la Remodelación Cerebral Delfínica es un proceso de aprendizaje: ya sea a través de la imposición de manos o de los Movimientos Delfínicos, el cuerpo aprende a actuar de un modo más eficiente a través de la conciencia táctil y la presentación de alternativas más saludables y económicas. Al centrar la atención plena sobre el propio cuerpo durante los movimientos Delfínicos descritos a continuación, se aísla la experiencia de aprendizaje de otro tipo posible de información neurológica, refinando y particularizando lo que reciben el cerebro primero y el cuerpo después. Por ejemplo, durante los procedimientos se te dirá que mantengas los ojos cerrados. Esto se debe a que, cuando los ojos están abiertos, el cerebro recibe el bombardeo de información neurológica sobre formas, distancias, colores, fuentes de luz y cualquier otra cosa que caiga en el campo visual. Al cerrar los ojos se permite al cerebro acceder a nuevas opciones sobre el cuerpo y la salud que se implantarán de un modo más preciso y duradero debido al aislamiento y precisión de la información que llega al cerebro.
Lo ideal al realizar los Movimientos Delfínicos es tumbarse en un suelo enmoquetado sin abrir los ojos en ningún momento. Haz que la respiración sea libre y abierta y escucha las instrucciones paso a paso. Como se ha dicho antes, si abres los ojos para leer las instrucciones, el proceso de aprendizaje recibirá cierto tipo de interferencias. Cuando se abren los ojos o se lee, estas acciones no dejan de proporcionar información neurológica adicional al cerebro, haciéndole más difícil aislar la experiencia de los Movimientos Delfínicos. Se recomienda, por lo tanto, grabar las instrucciones en una cinta -si no tienes ya las cintas- o hacer que un amigo las lea a un ritmo lento que te permita explorar cada movimiento antes de pasar al siguiente.
Realiza los Movimientos Delfínicos cuando tengas libres unas dos horas. Ese tiempo te dejará una hora para los movimientos en sí y una hora posterior para relajarte sin hacer nada concreto, leer, hacer gimnasia o ver la televisión. También es importante no hacer estiramientos durante la hora posterior a los movimientos de suelo. Realizarlos antes de ir a la cama es una gran idea, ya que esto permite la asimilación en el sistema nervioso antes de proceder con otras actividades.
A continuación se describen los pasos de este proceso, los cuales puedes ir leyendo sobre la marcha, escucharlos de un amigo o de una grabación:
1. Lleva sólo ropa holgada y elástica. No lleves cinturón, sujetador, tirantes o joyas durante éste o cualquier otro ejercicio de Remodelación Cerebral Delfínica. Quítate las lentillas o las gafas.
2. Busca un lugar cómodo en una moqueta con espacio para poder estirarte sin que ninguna parte del cuerpo toque paredes, muebles o cualquier otra cosa. Túmbate cómodamente sobre la espalda con los brazos a los lados y los pies en línea con los hombros. Cierra los ojos y no los abras hasta que termine la sesión, a no ser que estés leyendo las instrucciones.
3. Fíjate en tu respiración sin cambiarla. ¿Qué partes del cuerpo se expanden con la respiración y cuáles no?
4. Manteniendo los ojos cerrados, fíjate en cuál es el pie que mira más hacia él exterior que el otro.
5. Siente las pantorrillas tocar el suelo, luego la parte posterior de las rodillas y luego los muslos. ¿Se sienten relajados? ¿Crees que una pierna tiene más contacto con el suelo que otra? ¿Parece una pierna más sólida que la otra?
6. Explora los glúteos, la parte inferior de la espalda y la parte central buscando puntos de contacto con el suelo. Compara el lado derecho con el izquierdo.
7. Fíjate en la espalda de cintura hacia arriba. ¿Cuáles son los puntos de contacto de la espalda con el suelo? Compara el lado derecho con el izquierdo.
8. Siente dónde los brazos, muñecas y manos tocan y no tocan el suelo. ¿Son los mismos puntos en ambos lados?
9. ¿Cómo se sienten el cuello y la cabeza en esta posición? ¿Tienes la cara paralela al suelo? ¿Tienes la barbilla apuntando al techo o apuntando al tronco?
10. Vuelve a sentir la respiración. ¿Ha cambiado? ¿Contienes la respiración mientras exploras el cuerpo? Si es así, mantén la respiración abierta y continuada.
11. En general, ¿cómo es el lado izquierdo del cuerpo comparado con el derecho?
12. Afirma lo siguiente en silencio: «Establezco el equilibrio recíproco entre mi glándula pineal y la glándula pineal de mi yo futuro iluminado, en cuanto al equilibrio y constitución general de cuerpo, mente, espíritu y emociones». Esta afirmación te coloca en sintonía con tu evolución natural con el propósito de liberar pautas de bloqueo y llegar a ser libre.
13. Sin dejar de prestar atención plena al movimiento del cuerpo, gira la cabeza lentamente hacia la derecha hasta donde llegue con comodidad y haz luego que vuelva al centro. Repítelo dos o tres veces. Siente hasta dónde llega la cabeza. ¿Es un movimiento suave o brusco? Moverse muy despacio es importante.
14. Ahora gira la cabeza a la izquierda hasta donde llegue con comodidad y que luego vuelva al centro dos o tres veces. Observa hasta dónde gira. ¿Es un movimiento brusco o suave?
15. Después mueve la cabeza de derecha a izquierda hasta donde la puedas girar sin esfuerzo. Esta vez no te detengas en el centro. Muévela muy despacio para permitirte observar el movimiento con detalle.
Sin dejar de mover la cabeza de un lado a otro, siente el efecto de este movimiento sobre otras partes del cuerpo. Observa la paletilla y el hombro derechos cuando la cabeza se mueva de derecha a izquierda y de izquierda a centro. Luego observa la paletilla y el hombro izquierdos cuando la cabeza se mueva de derecha a izquierda y hacia el centro otra vez. Sigue con el movimiento mientras exploras otras partes del cuerpo, ambos lados del pecho, la parte superior de la columna, los brazos, las costillas, la parte central de la espalda, la parte inferior de la columna y la zona sacra, las caderas. Piensa en el Efecto Ondular Delfínico mientras exploras. El más pequeño giro de la cabeza se traduce en una onda desinhibida que fluye a través del resto del cuerpo -a veces claramente y a veces muy levemente-. Pregúntate: ¿En qué parte del cuerpo se bloquea el Efecto Ondular Delfínico?
16. Descansa con los ojos cerrados de treinta segundos a un minuto.
17. Extiende el brazo derecho hasta el hombro de modo que quede en ángulo recto con el cuerpo mientras dejas quieto el brazo izquierdo.
18. Gira la cabeza de lado a lado dos o tres veces como antes, notando si el movimiento es más fácil en algunos puntos y más difícil en otros que cuando ambos brazos estaban a los lados.
19. Haz que el brazo derecho vuelva a descansar a tu lado y extiende el brazo izquierdo hasta el hombro en ángulo recto con el cuerpo.
20. Vuelve a mover la cabeza lentamente de lado a lado dos o tres veces, notando si el movimiento es más fácil en algunos puntos y más difícil en otros que cuando los brazos estaban pegados al cuerpo. ¿Hasta qué punto es distinta la facilidad de movimientos cuando el brazo extendido no es el derecho?
21. Con ambos brazos descansando a los lados, gira lentamente la cabeza de lado a lado dos o tres veces, comparando el movimiento a cuando el brazo derecho y luego el izquierdo estaban extendidos.
22. Ahora extiende ambos brazos hasta el hombro en ángulo recto con los costados del cuerpo.
23. Gira lentamente la cabeza de derecha a izquierda y viceversa tres o cuatro veces, comparando el movimiento con los anteriores, cuando los brazos descansaban a los lados, cuando el brazo derecho estaba extendido y cuando el brazo izquierdo estaba extendido. Mantén en segundo plano de tu conciencia el Efecto Ondular delfínico y siente si los movimientos se acompasan o son bruscos en comparación.
24. Continúa el movimiento con ambos brazos extendidos y observa varias partes del cuerpo: el hombro derecho, la paletilla derecha, el hombro izquierdo, la paletilla izquierda, el cuello, los brazos, la totalidad de la columna, la zona sacra, la parte derecha del tórax, la parte izquierda del tórax, costillas derechas, costillas izquierdas, cadera derecha y cadera izquierda.
25. Descansa alrededor de un minuto.
26. Dobla la rodilla derecha de modo que se eleve y apoyes la planta del pie derecho en el suelo.
27. Con los brazos a los lados, gira lentamente la cabeza de lado a lado otra vez. ¿Hasta qué punto el movimiento es distinto con la rodilla elevada y el pie sobre el suelo? Continúa el movimiento mientras exploras las partes del cuerpo como antes: hombros, paletillas, columna, sacro, caderas. ¿Hasta qué punto son diferentes los movimientos y su efecto en otras partes del cuerpo?
28. Baja la pierna derecha hasta el suelo y levanta la rodilla izquierda colocando la planta del pie izquierdo sobre el suelo. Vuelve a mover lentamente la cabeza de un lado a otro y explora las partes del cuerpo comparando las sensaciones con las de los anteriores movimientos de cabeza.
29. Sin dejar de mover la cabeza, dobla la rodilla derecha y coloca la planta de los dos pies sobre el suelo. Vuelve a explorar las partes del cuerpo, comparando el efecto que tiene sobre ellos el movimiento con los anteriores, cuando sólo elevabas una pierna y cuando las dos piernas estaban en el suelo. Observa hombros, paletillas, columna, costillas, sacro y caderas. Recuerda el Efecto Ondular Delfínico.
30. Sin parar de mover la cabeza, extiende el brazo derecho hasta el hombro en ángulo recto con el costado derecho y sigue explorando el cuerpo.
31. De nuevo, sin dejar de mover la cabeza, baja el brazo derecho y extiende el brazo izquierdo en ángulo recto con el costado izquierdo mientras sigues explorando el cuerpo.
32. No dejes de mover la cabeza mientras cambias al azar la posición de brazos y piernas. Observa el efecto de los movimientos de cabeza en las distintas partes del cuerpo. Sigue respirando y moviéndote despacio.
33. Cuando creas que has explorado y comparado bastante, descansa durante aproximadamente un minuto.
34. Con las dos piernas en el suelo y los brazos a los lados, gira la cabeza a la derecha y vuelta al centro dos o tres veces, comparando el movimiento con el de la primera vez. ¿Ha variado el alcance del movimiento? ¿Es diferente la calidad del movimiento?
35. Ahora mueve la cabeza hacia la izquierda y de vuelta al centro dos o tres veces, comparando el movimiento con el del principio de la sesión. ¿Cómo ha cambiado?
36. Gira la cabeza hacia la izquierda y a la derecha hasta donde llegues sin esfuerzo o incomodidad, repitiendo el movimiento varias veces. ¿Ha cambiado algo?
37. Haz en silencio la siguiente afirmación: «Afirmo que mi cuerpo, emociones, mente y espíritu asimilarán esta lección de movimientos con gracia y facilidad sin la reproducción de traumas de sanación. Recibo el Efecto Ondular Delfínico a través de todo mi cuerpo y sistema nervioso. Así sea».
38. Desde los pies hasta la cabeza, explora el cuerpo por completo, buscando puntos de contacto con el suelo, comparándolo con la exploración previa a la lección de Movimiento Delfínico. Observa la respiración.
39. Apóyate en un costado e incorpórate lenta y suavemente. Importante: no te estires ni hagas gimnasia durante una hora.
40. Siente tu equilibrio en los pies. Luego camina lentamente por la habitación sintiendo los pies en el suelo. Comprueba si sientes alguna diferencia en ti mismo con tu estado anterior al Movimiento Delfínico.
41. Túmbate, sumérgete en una bañera o baño caliente o siéntate en una silla cómoda durante unos minutos antes de reanudar la jornada. Procura estar sin las gafas o las lentillas cuanto te sea posible. No levantes objetos pesados o hagas ejercicios fuertes durante 24 horas, mientras el cuerpo asimila y continúa cambiando como resultado del Movimiento Delfínico.
Manual de Ejercicios Pleyadianos