A salvo para siempre
Lectura: Salmos 34:8-22
[Jesús dijo,] «En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo». -Juan 16:33
Amy Beth estaba fuera en su vecindario pues había sacado a su perro a caminar cuando vio a un joven correr hacia un callejón cercano. Un automóvil lo seguía. El joven agarró un enorme pedazo de madera de un contenedor y comenzó a balancearlo frente al vehículo. Amy Beth quedó congelada. Había quedado atrapada en una pelea de pandillas.
De repente, el joven conductor del automóvil trató de alejarse acelerando en retroceso. Y el vehículo se incrustó contra Amy Beth. Ella cayó sobre la maletera y fue lanzada al pavimento. Asombrosamente, no quedó herida de gravedad.
Más tarde, ella trató de encontrarle sentido a su experiencia e intentó darle vuelta para hacerla parecer buena. Llegó a esta conclusión: «Suceden malas cosas -cosas trágicas y horribles. Suceden cosas buenas -cosas asombrosas y milagrosas. Y todo esto nos sucede al azar. Pero no es algo al azar para el Dios que arrulla nuestros corazones adoloridos. Él sabe . . . El sufrimiento vendrá. Pero Dios es . . . más grande que los eventos que parecen contradecir la bondad de Dios».
Experimentaremos enfermedad, accidentes, dolor y muerte. Pero no estamos solos. Dios tiene el control. «Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo libra el SEÑOR» (Sal. 34:19). Podemos estar confiados de que un día estaremos a salvo con Él para siempre. -AMC