Alimento diario y Emanna 3 de mayo
| El ministerio ulterior del apóstol Juan |
| Semana 22 --- La recompensa del reino |
| Sábado --- Leer con oración: Gn 1:28; 2 Co 3:18; Ap 19:8 |
“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Ro 12:2)
La meta de la vida de la iglesia
Nosotros éramos pecadores, pero por el evangelio de la gracia creímos en el Señor y fuimos
justificados y santificados. Esto no fue responsabilidad nuestra, el Señor realizó todo por nosotros y nosotros sólo creímos. Pero el evangelio del reino no es así. Antes bien, el Señor nos colocó en la vida de la iglesia para que neguemos la vida del alma y tengamos crecimiento de vida. Por eso decimos que con relación al evangelio del reino, la responsabilidad es nuestra. En este período que vivimos en la vida de la iglesia, necesitamos tener acciones de justicia adecuadas, buenas obras procedentes de la vida divina para obtener vestiduras de lino finísimo, resplandeciente y limpio (Ap 19:8).
Si tenemos este vivir no nos contaminamos con las cosas del mundo, ni tenemos parte en ellas. Necesitamos tener esta actitud porque tenemos la vida de Dios. Si no nos mezclamos con el
mundo ni caemos en impurezas, podremos alimentarnos del Señor y crecer en vida. Crecer es nuestra responsabilidad. Para crecer en vida necesitamos ser renovados en la mente. Al invocar el nombre del Señor y leer-orar la Palabra somos llevados al Espíritu para obedecer la dirección del Espíritu, y esto es nuestra responsabilidad. El crecimiento y la transformación son el resultado de ser renovados en la mente (Ro 12:2). Cuando vemos nuestra condición pasada, antes que fuéramos salvos y luego después de haber sido salvos, y la comparamos con la de hoy, vemos que hay una gran diferencia porque en la iglesia recibimos transformación (cfr. 2 Co 3:18).
La transformación que experimentamos puede ser comparada a la transformación de la oruga en mariposa. Como personas del mundo nos parecíamos a una oruga, gusanos feos y peludos que causan repulsión y miedo a las personas. Hoy, sin embargo, nuestro crecimiento de vida puede ser comparado al proceso por el cual la oruga pasa en el capullo para luego ser transformada en una mariposa. El capullo es la vida de la iglesia, el lugar preparado por Dios para nuestra transformación. Los estudiosos dicen que nunca debe abrirse el capullo antes de tiempo, se debe dejar que la oruga crezca y se transforme para que en el tiempo adecuado salga sola del capullo, como una linda mariposa. Vivir la vida de la iglesia es ser colocado en el capullo, donde somos transformados. ¡En el tiempo correcto, debido al crecimiento de vida, romperemos el capullo y saldremos, no como gusanos feos y repulsivos, sino, como unas bellas mariposas!
Nuestra meta en la vida de la iglesia es predicar el evangelio del reino y llevar a todos a crecer en vida teniendo acciones de justicia, santidad y la mente renovada. Necesitamos que nuestra persona sea transformada por el Espíritu para que, de ser un pecador tan feo, lleguemos a ser hijos de Dios que Lo expresan.
Las mariposas, además de ser hermosas, transmiten vida pues se posan de flor en flor y transportan el polen que produce la fecundación y reproducción de las plantas. Somos como mariposas, volando de ciudad en ciudad, visitando a las personas y predicando el evangelio con miras a la expansión del reino de
Dios en la tierra. Entonces, tenemos la oportunidad de propagar la vida de Dios para cumplir Su propósito eterno. ¡Aleluya por ese capullo maravilloso que es la vida de la iglesia!.
Punto Clave: Crecer en vida es nuestra responsabilidad
Pregunta: ¿Cómo ha sido su vida en el capullo?
EMANNA
Cristo guarda, cumple y completa la ley (1)
Mateo 5:17 No penséis
que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir.
Primeramente (la palabra “cumplir” en Mateo 5:17) en términos positivos significa que Cristo vino para guardar la ley. Cuando Él vivió en la tierra, guardó todos los aspectos de la vieja ley. Ninguno jamás había guardado los diez mandamientos; el Señor Jesús los guardó por completo. Él guardó la ley de la antigua dispensación en un sentido muy positivo. Debido a que Cristo guardó la ley, llegó a ser el único perfecto. Su perfección lo capacitó para morir por nosotros en la cruz. Esto es guardar la ley en cuanto a lo negativo. También es la segunda manera en que Cristo cumplió la ley. Todos nosotros hemos
quebrantado, violado la ley. Pero nuestras transgresiones han sido tratadas mediante la muerte substitutiva del Señor. En la cruz Él fue nuestro substituto; Él murió por nosotros para cumplir el requisito de la ley por el lado negativo.
(En tercer lugar), la muerte substitutiva de Cristo introdujo la vida de resurrección. Cuando ésta entra en nosotros, es capaz de hacer la maravillosa obra de cumplir la ley. Nos capacita para cumplir la ley más elevada. Por medio de la vida de resurrección, la cual está en nosotros, no sólo podemos ser preservados de asesinar a otros, sino incluso no nos enojamos con ellos ni los odiamos. La vida de resurrección es superior a la vida natural, porque es en realidad
la vida divina, la vida eterna, o sea, es la vida que está en el nivel más elevado. Esta vida en nosotros puede cumplir los requisitos de la ley más elevada.(c) 2007 Living Stream Ministry.
¡Jesús es el Señor!
La iglesia en Armenia
Nuestro proposito no es comunicar conocimiento, ni métodos bíblicos a los santos, sino ayudar a los
que ya siguen al Señor y caminan en esta senda con el objeto de avanzar.
Watchman Nee
El verdadero ministerio se concibe en el vientre del sufrimiento, nace con fatiga y con dolor, y se mece en una cruz.
Ciertamente hay un camino solitario para los que buscan andar con Dios. Pero cuando andemos con el Señor, vamos a encontrar compañia en otros que tambien conocieron el rechazo y el sufrimiento cuando anduvieron con Dios, y aprendieron sus caminos
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