EL AMOR
Hola queridos amigos y amigas.
En estos días navideños, es frecuente hablar del amor". No obstante, es preocupante que los mensajes parecen conformarse con referirse al amor solo para los días de navidad.
Es claro que las personas entienden por "amor" conceptos muy diferentes. Si no acudimos a una definición brindada por Dios quien, en lugar de tener amor, "es amor" cuando nos refiramos a este concepto cada uno de nosotros tendrá en su mente, muy diferentes apreciaciones.
¿Quiere usted querido(a) amigo(a) saber de manera clara y precisa lo que es el amor?
Le enviaré la definición que Dios le da a los seres humanos del mismo.
Al mismo tiempo les remito un mensaje referido a cada término de esa definición. El adjunto es largo. Pero me parece que vale la pena tomarse el tiempo requerido para leerlo y meditar en él.
A algunos de ustedes ya se los he enviado. En ese caso les pido disculpas.
La paz.
Jorge.
La Biblia define el amor de la siguiente manera:
" El amor es paciente, es bondadoso,. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija en la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás es exigente, mientras que el don de profecía cesará, el de lenguas será silenciado y le de conocimiento desaparecerá".1Cor 13 . 4-8.
En los próximos días les voy a enviar unos mensajes relacionados con el amor.
Empezamos con :" El amor es paciente".
Tal vez nadie te haya hablado de las "riquezas de la bondad, paciencia y longanimidad" de Dios. A lo mejor te estabas durmiendo el día que el predicador leyó el Salmo 103.8:" Compasivo y clemente es Jehová, lento para la ira y grande en misericordia" Si es así, no es de extrañar que estés nervioso. No es raro que seas impaciente. Una bancarrota puede poner a cualquiera de un humor de perros. ¿Sabes lo que necesitas hacer?
Contempla la prueba de la paciencia de Dios
¡Tú estabas en deuda con Él!
¿Qué de aquellas veces que usaste el nombre de Dios sólo para maldecir? Dios pudo haberte gritado. Pero no lo hizo. Fue paciente. ¿Qué de esas miles de puestas de sol por las que nunca le diste gracias? Él pudo haberlas racionado. Pero no lo hizo. Fue paciente contigo.
¿Y esos domingos que fuiste a la iglesia sólo para lucir el vestido nuevo? Es un milagro que Dios no te hubiera dejado sin ropa. Pero no lo hizo. Fue paciente.
Ah, y también esas promesas:" Si me sacas de esto no volveré a mentir". "De ahora en adelante puedes contar conmigo para defenderte". Dios mío si las promesas sin cumplir fueran de madera, podríamos construir una urbanización. ¿No te parece que Dios tiene razones más que suficientes para alejarse de nosotros?
Pero no lo hace porque Dios es paciente para con nosotros. Pablo presenta la paciencia como la máxima expresión del amor. Situado a la cabeza de la flota del amor del apóstol, uno o dos barcos por delante de la bondad, la cortesía y el perdón, se encuentra el buque insigne llamado paciencia." El amor es paciente".
La paciencia no es ingenua. No ignora mi mal comportamiento. Espera. Escucha. Esta es la forma en que Dios nos trata. Y, según Jesús, así es como debemos tratar a otros.
En una parábola, Jesús contó que un siervo que tenía una gran deuda con el rey, no es de extrañar que...
"Aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda".
La palabra paciencia hace una aparición sorpresiva aquí. El deudor no pide misericordia ni perdón, sino paciencia. Jesús la usa dos veces en esa historia, y ya nunca más. No vuelve a aparecer en los Evangelios. La paciencia es algo más que una virtud que usamos cuando nos toca hacer cola o esperar algo durante mucho tiempo. La paciencia es la alfombra roja por la que se acerca a nosotros la gracia de Dios.
Pero después esta historia toma un giro a la izquierda. La persona que acaba de recibir perdón se va derechito de la corte a los suburbios. Y allí busca a un tipo que le debe algo de dinero.
"Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios, y asiendo de él, le ahogaba diciendo: Págame lo que me debes. Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo. Mas él no quiso, sino fue y lo echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda".
El rey está sorprendido. ¿Cómo puede este hombre ser tan impaciente?!Cómo se ha atrevido a ser tan impaciente! La tinta del sello de pagado en las facturas del hombre todavía estaba fresca. ¿Acaso no esperaría de él un gesto caritativo tipo Madre Teresa? Uno pensaría que alguien a quien se le ha perdonado tanto sería capaz de amar mucho. Pero no fue así. Y su falta de amor le costó muy caro.
Volvieron a llamar al castillo al siervo que no pudo perdonar.
"Entonces, llamándole su señor (también conocido como Dios) le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste. ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti? Entonces su señor, enojado le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía".
Pero la paciencia que nunca se recibió trae como resultado un montón de problemas, incluyendo la cárcel.
Uf, suspiramos aliviados. Qué bueno que esta historia es sólo una parábola. Qué bueno que en la vida real Dios no encarcele a quienes son impacientes. No estés tan seguro de eso. El egocentrismo y la ingratitud preparan el camino para muros gruesos y cárceles solitarias.
Y, además, la impaciencia aprisiona el alma. Por esa razón, nuestro Dios nos ayuda rápidamente a evitar esto. Hace más que exigirnos paciencia, nos la ofrece. La paciencia es uno de los frutos de su Espíritu. Es un fruto del árbol de Gálatas:" Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paciencia". ¿Le has pedido a Dios que te dé alguno de sus frutos? Bueno, lo hice una vez, pero... ¿Pero qué? ¿Te impacientaste? Pídelos una y otra vez. Él no se impacientará con tu petición, y tú recibirás paciencia al pedirla.
Y mientras estás orando, pídele que te dé entendimiento. "El que tarda en airarse es grande en entendimiento" ¿Será que tu impaciencia es el resultado de falta de entendimiento? La mía sí. La paciencia siempre va unida al entendimiento. El hombre sabio dice: "El que carece de entendimiento menosprecia a su prójimo, mas el hombre prudente calla".También dice:"El que ahorra sus palabras tiene sabiduría". No olvides la relación entre entendimiento y paciencia. Antes de estallar, escucha. Antes de atacar, infórmate.
Antes que ninguna otra cosa el amor es paciente.
"Dios es paciente para con nosotros". Y si Dios es paciente contigo, ¿no le podrías pasar a otros algo de paciencia? ¡ Claro que puedes ! Porque antes de cualquier otra cosa: El amor es paciente.
Max Lucado.
EL AMOR ES BONDADOSO
Sí, pronto se acabó el vino y los camareros se pusieron nerviosos porque la gente tenía ganas de seguir la fiesta. Alguien se lo dijo a Jesús y Él se encargó del asunto. No sólo produjo más vino sino que lo mejoró.
Este es su primer milagro, ¿verdad?
No tenía por qué hacerlo, dijo la novia rápidamente. En nuestra ciudad hay enfermos y pobres. Si hubiera resucitado un muerto, su nombre hubiera aparecido en los titulares. Sin embargo, realizó su primer milagro en una reunión social. ¿No le parece que fue muy bondadoso de su parte?
Me dijo que se llamaba Zaqueo. No deje que le engañen las apariencias. Tenía plata, pero no amigos. Pagué mi casa con dinero que saqué de los impuestos de la gente. Nadie vino a visitarme hasta el día en que vino Jesús.
En verdad no tenía por qué hacerlo. Pero Él quería ir a mi casa. Y quería que todo el mundo se enterara .Él fue el primero en firmar en su libro de invitados. ¿No le parece que fue muy amable? Increíblemente bondadoso.
Un poco más tarde, ese mismo día, llegó una mujer de mediana edad. Tenía arrugas en la cara y estaba muy seria. Había estado enferma durante doce años de flujo de sangre. Eso es mucho tiempo. El suficiente para ya no saber a qué médico ir. Quedó sin dinero y esperanza. Pero lo peor de todo fue que se quedó sin amigos.
Me tenían miedo, decía la mujer. Temían contagiarse. Mi iglesia no me echó pero tampoco me ayudó en nada. Me pasé años sin visitar a mi familia. Estuve viviendo en un refugio. Pero entonces Jesús vino a nuestra ciudad .Iba de camino a curar a la hija del alcalde, que se estaba muriendo. Había una multitud rodeándole, y la gente no hacía más que empujar, pero yo estaba desesperada.
Empezó a seguir a Jesús a cierta distancia, pero luego se acercó y se quedó detrás de Él por miedo a que la reconocieran. Avanzó pulgada a pulgada detrás de un hombre de anchos hombros, y se quedó detrás de él hasta que" ya sólo había dos personas entre él y yo". Empujé mi brazo entre la muchedumbre y conseguí tocarle el borde de su manto. Ni siquiera lo agarré, sólo lo toqué. Y al hacerlo mi cuerpo cambió .Al instante. Mi cara cobró el color perdido. Sentía que respiraba mejor. La espalda se me desencorvó. Me detuve y dejé pasar la gente. Él también se detuvo.
¿Quién me ha tocado? preguntó.
Me escondí detrás de aquel hombre grande y no dije nada. Mientras Él y la gente esperaban, sentí golpear el corazón. ¿Por haber sido sanada? ¿Por miedo? ¿Por las dos cosas?. Ni yo misma lo sé. Entonces Él volvió a preguntar:
¿Quién me ha tocado?
No parecía enojado, sino sólo curioso. Así que le contesté. Creo que me temblaba la voz. Y también las manos. El hombre se apartó. Jesús se acercó y le conté toda la historia.
Traté de imaginarme el momento. Todo el mundo estaba esperando mientras Jesús escuchaba. La multitud esperaba. Las autoridades de la ciudad estaban esperando. Una niña se estaba muriendo, la gente estaba empujando, los discípulos estaban llenos de preguntas, pero... Jesús estaba escuchando. Escuchando toda la historia. No tenía por qué hacerlo. Habría sido suficiente con sanarla. Pero no suficiente para Él. Jesús no se conformaba con sanar un cuerpo enfermo. Quería escuchar la historia. Todita. Qué amable. Qué bondadoso. El milagro sanó el cuerpo de la mujer. La bondad restauró su dignidad.
Y la mujer nunca podrá olvidar lo que hizo después.
Como si aún no hubiera hecho suficiente, los ojos se le empezaron a humedecer---me llamó "hija"
---Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz.
Me dicen que soy la única persona con la que usó esa palabra. Sólo conmigo. Cuando se fue comprobé lo que me dijo, estaba en lo cierto.
La bondad de Jesús. Somos rápidos en pensar en su poder, su pasión y su devoción. Pero los que están cerca de Él sabían y saben que Dios lleva un manto de bondad.
Es lo suficientemente bondadoso como para hacerse cargo de un paso en falso. Es lo suficientemente bondadoso como para comer con un ratero. Es lo suficientemente bondadoso como para bendecir a una hermana que sufre. "El amor es bondadoso", escribe Pablo.
Nehemías está de acuerdo con él "Pero tu eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia".
David también:" Porque mejor es tu misericordia que la vida"
Pablo habla de "la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para con los hombres". Proclama de forma espléndida:"para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios".
Pero la invitación de Jesús ofrece la prueba más dulce de la bondad del cielo:
"Venid a mí todos los que estáis trabajados y cansados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso par vuestras almas, porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga."
Los campesinos del antiguo Israel entrenaban un buey sin experiencia uniéndolo a otro buey con experiencia usando un arnés de madera en el mismo yugo. Las tiras de cuero que rodeaban al animal más viejo estaban muy apretadas. Él llevaba la carga. En cambio, el yugo que rodeaba al animal más joven estaba más flojo. Caminaba junto al buey más maduro, pero su carga era ligera. En este versículo Jesús nos dice:" Yo camino a tu lado. Estamos unidos en el mismo yugo. Pero yo llevo el peso de la carga".
A veces me pregunto cuántas cargas Jesús está llevando por nosotros que ni siquiera sospechamos. Sabemos algunas. Carga con nuestro pecado. Lleva nuestra vergüenza. Carga con nuestra deuda eterna. Pero ¿habrá otras cargas? ¿Nos habrá librado de temores antes de llegar a sentirlos? ¿Habrá cargado con nuestra confusión para que no tuviéramos que hacerlo nosotros?
¿Y cuántas veces le damos las gracias por esa bondad? No las suficientes. ¿Nuestra ingratitud restringe su bondad? No. "Porque Él es benigno para con los ingratos y los perversos".
La bondad de Jesús ¿No te ha sacado de más de un lío? ¿No ha entrado en tu casa? ¿Ha estado demasiado ocupado como para no escuchar tu historia? La Biblia dice:"Quien sea sabio y guarde estas cosas tendrá los hechos misericordiosos de Jehová". ¿Acaso Dios no ha sido bondadoso?, amable y útil contigo? Pues del mismo modo que Él ha sido tan bondadoso contigo, y tú sabes de lo que estoy hablando, ¿no puedes ser un poco bondadoso con los demás?
Los hombres tendemos a valorar virtudes más dramáticas: valor, devoción y liderazgo con visión. Vamos a seminarios sobre estrategia y trabajo en equipo, pero a decir verdad, nunca he asistido ni escuchado una charla sobre bondad. Jesús, sin embargo, tendría problemas con nuestras prioridades. Nos dice:" Id, pues, y aprended qué significa: "Misericordia quiero y no sacrificio". Pablo pone la bondad en la cúspide de la pirámide cuando escribe:" El amor es bondadoso".
¿Eres bondadoso? ¿Cuál es tu cociente de bondad? ¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo por alguien de tu familia, ir a buscar una cobija, recoger la mesa, preparar café, sin que te lo pidieran?
Piensa en tu colegio o lugar de trabajo. ¿Cuál es la persona a la que más ignoran o evitan? ¿Un estudiante tímido? ¿Un empleado gruñón? Quizás no habla el mismo idioma. Tal vez no encaja en el ambiente. ¿Eres bondadoso y amable con esa persona?
Los corazones bondadosos actúan de forma tranquila y silenciosa. Le ceden el paso a la joven madre con tres hijos. Recogen el cubo de la basura del vecino que se cayó en la calle. Y, sobre todo, son bondadosos en la iglesia. Saben que quizás la persona más necesitada que conocerán en toda la semana es la que está parada en la entrada o sentada detrás de ellos en la reunión. Pablo escribe:" Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe".
La misericordia es el gesto más profundo de la bondad. Pablo los iguala:"Sed bondadosos y misericordiosos los unos con los otros, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo".
Jesús dijo:
"Amad a vuestros enemigos y haced bien a los que os aborrecen, bendecid a los que os maldicen... Porque si amáis a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? Más bien, amad a vuestros enemigos y haced bien y dad prestado sin esperar ningún provecho. Entonces vuestra recompensa será grande, y seréis hijos del Altísimo, porque Él es benigno para con los ingratos y perversos. Sed misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso".
Bondad en casa. Bondad en público. Bondad en la iglesia y bondad con tus enemigos. Ya tenemos cubierta toda la gama, ¿no te parece? Casi, casi. Hay alguien más que necesita tu bondad. ¿Adivina quién? Tú.
¿No es cierto que tendemos a ser demasiado duros con nosotros? Y razones no nos faltan. Igual que la parejita de la boda, no planeamos bien las cosas. Igual que Zaqueo, hemos engañado a nuestros amigos... Y como la mujer con la enfermedad, a veces parece que nuestro mundo está fuera de control. Pero ¿regañó Jesús a la pareja? No. ¿Castigó a Zaqueo? No. ¿Fue duro con la mujer? No. Él es bondadoso con los tacaños. Es bondadoso con los enfermos. Y es bondadoso con nosotros. Y como Él es tan bondadoso con nosotros, ¿no podemos serlo con nosotros mismos? Ah, Max, pero es que tú no me conoces. No conoces mis errores ni mis pensamientos. No conoces mis quejas y murmuraciones. No, no las conozco, pero Jesús, sí. Él sabe todo acerca de ti y no por eso te niega su bondad. ¿Acaso Él, conociendo todos tus secretos, se ha echado para atrás en alguna persona o ha pedido que le devuelvas algún regalo?
No, es bondadoso contigo. ¿Por qué no has de ser bondadoso contigo mismo? Él olvida tus errores. ¿Por qué no haces tú lo mismo? Él piensa que vale la pena vivir el día de mañana. Por qué no estás de acuerdo con Él? Él cree en ti lo suficiente como para llamarte su embajador, seguidor, incluso hijo. ¿Por qué no lo imitas y crees en ti mismo?.
Max Lucado.
EL AMOR NO ES EGOÍSTA
Existe una enfermedad que hace que la peste bubónica parezca un catarro común.
Cuenta la tasa de mortalidad debido a infecciones , fiebres y epidemias desde el principio de los tiempos, y todavía te quedarás corto ante el número de afectados sólo por esta dolencia-.
Y, perdóname que sea yo quien te lo diga, pero tú también estás infectado. Tú sufres de eso. Eres una de las víctimas , un portador de la enfermedad . Tienes los síntomas y evidencias de la enfermedad. Eres uno de los casos de , sujétate fuerte, el egoísmo.
¿No me crees?
Supongamos que estás en una foto de grupo. La primera vez que ves la foto, ¿a quién buscas? Y si has salido bien, ¿te gusta la foto?. Si tú eres el único que se ve bien ¿te gusta más la foto? Si algunos han salido con los ojos cerrados o tiene espinacas en los dientes, ¿te sigue gustando la foto? Si eso hace que te guste más , eres uno de los casos más graves.
Hablemos ahora de las manifestaciones físicas.
Manos que sujetan con fuerza. ¿Acaso tus dedos toman y sujetan con fuerza alguna posesión?
Dientes que sobresalen. ¿Te brillan los colmillos cada vez que alguien te interrumpe o cuando estás enojado?
Pies pesados. Si el gato del vecino se te cruza, ¿sientes un deseo repentino de pisar el acelerador?
Hombros extendidos. ¿Te dan deseos de palmearte tú mismo la espalda?
Y el cuello. ¿Te duele por ir siempre con la nariz alta?
Pero sobre todo , mírate a los ojos. Estudia tus pupilas. ¿Ves una figura pequeña? ¿La imagen de una persona? ¿Tu imagen?
El egocéntrico ve todo a través de sí mismo. ¿Su lema? " Todo se tata de mí." El horario de viajes . El tráfico. La moda. El estilo de la alabanza. El clima, el lugar de trabajo, todo se filtra a través el "mini—yo" que tenemos en los ojos.
Egoísmo.
Es algo terrible.
Escucha las palabras de Santiago:"Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa."
¿Quieres más pruebas?
Examinemos un periódico. La edición de hoy. ¿Cuántos ejemplos de egoísmo encontraremos en las primeras páginas?
1. Una adolescente muere en un accidente de carro. Su novio fue desafiado a una carrera por las calles de la ciudad. Él aceptó el desafío y chocó el coche contra un poste de teléfonos.
2. La compañía petrolera más grande el mundo se acogió a la bancarrota. Sus ejecutivos sabían que el barco estaba haciendo agua, pero no dijeron nada hasta que hicieron grandes ganancias.
3. Un prominente ciudadano es encarcelado por pornografía infantil.
Por eso no es de extrañar que Pablo escribiera:"No hagan nada por egoísmo o vanidad, más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás".
A primera vista parece que el estándar que propone este pasaje es imposible de alcanzar.
¿Nada?. ¿No debemos hacer nada por nosotros mismos? ¿Ni comprarme un traje o un vestido nuevo? ¿Y qué de ir a la universidad o ahorrar dinero? ¿Serán todas estas cosas egoísmo?
Podría ser, a menos que entendamos bien lo que quiere decir Pablo. La palabra que el apóstol usa para egoísmo tiene la misma raíz que las palabras conflictos y contiendas. Se refiere a una preocupación personal que lastima a los demás . Una arrogancia divisoria.
De hecho, los escritores del primer siglo usaban la palabra para describir a los políticos que obtenían sus puestos mediante manipulación ilegal o las prostitutas que seducían a los clientes, humillándose tanto a sí mismas como al otro. El egoísmo es obsesionarse consigo mismo, excluyendo a otros e hiriendo a todo el mundo.
Velar por tus intereses personales es manejar tu vida adecuadamente. Hacerlo de forma que excluyas al resto del mundo, es egoísmo. El adverbio que resalta el pasaje es muy útil:"Cada uno debe velar no sólo por sus propios intereses sino también por los intereses de los demás".
¿Quieres tener éxito? Muy bien, pero ten cuidado de no herir a otros en el proceso.
¿Quieres lucir bien? No hay problema. Sólo no hagas que los demás luzcan mal. El amor no es egoísta.
El amor construye relaciones , el egoísmo las destruye. Por eso Pablo insiste :"No hagan nada por egoísmo o vanidad".
¿Pero acaso no nacemos egoístas?. Y si es así. ¿podemos hacer algo al respecto?. ¿Podemos dejar de enfocarnos en nuestro yo? O, mejor dicho: ¿podemos sacar el pequeño yo de nuestros ojos?.Según las Escrituras , sí.
"Por tanto, si sienten algún estímulo en su unión con Cristo, algún consuelo en su amor, algún compañerismo en el Espíritu, algún afecto entrañable, llénense de alegría teniendo un mismo parecer, un mismo amor, unidos en alma y pensamiento".
Pablo apenas esconde el sarcasmo. ¿Hay algún tipo de ánimo? ¿De consuelo?. ¿Hay compañerismo?.Entonces sonríe.
¿Cuál es la cura para el egoísmo?
Elimina el yo de tus ojos, apartando los ojos de tu persona. Deja de mirar a ese pequeño "yo" y enfócate en tu gran Salvador.
¿Acaso no es esta la obra de la cruz?. ¿Un " yo" más pequeño y un Cristo más grande?.No te enfoques en ti mismo, enfócate en todo lo que tienes en Cristo. Enfócate en el aliento que hay en Cristo, en la consolación de cristo, en el amor de Cristo, en el compañerismo del Espíritu Santo, en el afecto y la compasión del cielo.
Sin embargo si nos miran a la cara cualquiera pensaría que sólo hemos tenido una "ligera mejoría".
"¿Cómo estás", nos pregunta alguien. Y nosotros, que hemos resucitado de muerte a vida, decimos: "Bueno, la verdad es que las cosas podrían ir mejor". O " no encontré estacionamiento".
La verdad es que nos preocupamos por tonterías. ¿No crees que a Pablo le gustaría hablar un poco con nosotros?. ¿Estás tan enfocado en lo que no tienes que no ves lo que tienes?. ¿Has recibido algún aliento?. ¿Consolación?. ¿Compañerismo?. Entonces, ¿no crees que tienes una razón para gozarte?.
Ven. Ven sediento. Bebe de la copa de la bondad de Dios.
Tienes un pasaje al cielo que ningún ladrón puede robar, un hogar eterno que no puede romper ningún divorcio.
Todos tus pecados han sido arrojados al mar.
Todos tus errores están clavados en la cruz.
Fuiste comprado con sangre y hecho en el cielo.
Un hijo de Dios con salvación eterna.
Entonces, sé agradecido y alégrate, pues
¿Acaso no es cierto que lo que no tienes
es mucho menos que lo que tienes?
Max Lucado.
EL AMOR NO ES ENVIDIOSO
Nancy era soltera. Tiene más de cuarenta años y es soltera. Sus amigos hablan de pañales y escuelas, las rarezas de sus maridos y las curiosidades de la vida familiar. Ella se limita a escuchar y a sonreír.
Ella es soltera. Sus amigas guían carros de familia. Los hijos de una compañera de secundaria ya van rumbo a la universidad. Nancy maneja un utilitario , suele comer sola, y se siente rara en los tes de canastilla.
Es soltera. A la gente le gustaría saber por qué. Nunca lo dicen, pero los ojos los delatan. "No estás casada"es la pregunta. ¿Por qué no? es el pensamiento. ¿Tiene algún problema? ¿Hay algo mal? ¿Algo raro?
Estar en el equipo de líderes de la iglesia sólo agudiza el contraste. Asiente respetuosamente cuando cuentan historias de viajes familiares y de las aventuras de vacaciones de los matrimonios. Ella pasó las últimas navidades con sus padres y después regresó sola a casa. Claro que le gustaría hacer algún viajecito , pero es difícil encontrar con quién. ¿Cómo puede amar a la familia de la iglesia cuando ellos tienen todo lo que ella requiere?
Piensa mucho si debe o no ir a una fiesta. ¿Voy sola?. Y tiene que luchar con la envidia. No es que sienta ira. Ni que los celos la consuman. Ni mucho menos siente odio. Sólo envidia. Un asomo de resentimiento hacia las mujeres que tienen lo que ella no tiene. Y se siente preocupada.
Y con razón. Porque lo que es un asomo puede mañana convertirse en un fuego.
Imagínate que vieras una llama en tu casa . Ni un incendio, sino pequeñas lenguas de calor danzando en el borde de una cortina, a un lado de la chimenea. ¿Qué harías? ¿Cómo reaccionarías? ¿Te marcharías . diciendo" los fuegos pequeños no destruyen casas?
¡Claro que no!.La apagarías. La patearías, cualquier cosa menos dejarla allí. No tolerarías tener una llama"suelta" en tu casa. ¿Por qué? Porque sabes cómo crece el fuego. Lo que nace inocente es mortal en la adolescencia. Si no se hace nada, el fuego consume todo lo que encuentra en el camino. Sabes , por el bien de tu casa, que no debes jugar con fuego.
Por el bien de tu corazón , lo mismo es válido. Hay que hacer una advertencia sobre el fuego en el corazón, que si no se controla, puede convertirse en una llama hambrienta y consumirlo todo. ¿El nombre del fuego?.Salomón lo llamó:" duros como el Seol los celos . Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama"
Pablo fue igual de agresivo al decir:"El amor no es envidioso". No cabe duda que había leído acerca de esto y había visto los resultados de la envidia descontrolada.
Mira a los hermanos de José. Comenzaron por pelear con él y ponerlo a prueba. Inocente rivalidad entre hermanos .Pero después, el atisbo se convirtió en una llama." Sus hermanos le tenían envidia". No tardaron mucho en echar a José en un pozo. Y poco después ., José estaba en Egipto, los hermanos seguían confundidos, y Jacob, el padre, permanecía totalmente ajeno a lo que pasaba. Pensaba que su hijo estaba muerto . Todo por envidia.
¿Y qué pasaba con los fariseos? ¿Eran hombres malvados?. ¿Criminales? ¿Matones?. No, eran los pastores y maestros de la época. Pero, ¿qué hicieron con Jesús? " Porque sabía que por envidia le habían entregado".
Mi trabajo no consiste en cuestionarlo, sino en confiar en Él." Ni tengas envidia...confía en Jehová y haz el bien" ¿Cuál es la cura de los celos? Confianza. ¿Cuál es la causa de los celos?. Falta de confianza. Los hijos de Jacob no confiaron en que Dios atendería sus necesidades. Los fariseos no confiaron en que Dios resolvería sus problemas. . ¿Cuáles son las consecuencias de la envidia?.
La soledad encabeza la lista. Salomón dice:"Cruel es la ira e impetuoso es el furor, pero, ¿quién podrá mantenerse en pie delante d los celos?" ¿Quién quiere relacionarse con un tipo celoso? En un cementerio de Inglaterra hay una tumba con esta inscripción : Ella murió por falta de cosas. Junto a esta, hay otra inscripción: Él murió tratando de dárselas.
Otra consecuencia es la enfermedad. El sabio también escribió:" El corazón apacible vivifica el cuerpo, pero la envidia es carcoma de los huesos".
La violencia es el fruto más feo." Codiciáis y no tenéis, matáis y ardéis de envidia" . " Porque los celos del hombre son su furor, y él no perdonará en el día de la venganza". .La palabra que los judíos usaban para celos significaba" estar intensamente rojo". Déjame preguntarte, ¿has visto tal envidia? ¿Has visto a alguien ponerse rojo de celos? ¿Te resultan familiares la frente crispada y las venas abultadas? Y, dime de verdad, ¿han aparecido alguna vez en tu cara?. Si es así, tienes que hacer lo que hizo Nancy. Deja de hacer una lista de tus deseos y comienza confiar en que Dios te dará lo que necesitas. Escucha su historia:
"Fue unos cuantos días antes de la fiesta de Navidad del personal de la iglesia. Me di cuenta de que quizás era una de las pocas solteras que asistían .No me gustaba nada la idea y ,por supuesto, la verdad es que no tenía ganas de ir. Pero al orar, me di cuenta que Dios quería que fuera y que Él quería ser mi acompañante. No sé cómo podría ser esto , pero comencé a orar, pidiendo reconocer Su presencia junto a mí en todo momento, y poder irradiar dicha presencia. Así que "fuimos " a la fiesta.
Cuando "entramos", inmediatamente vi a un posible pretendiente con una bella mujer. No me desconcertó. Mientras "caminábamos" de cuarto en cuarto, solicité, animé a los que vi y realmente practiqué el poner a otros primero. Al "marcharnos" y entrar al carro para el largo camino a casa, me eché a llorar... lágrimas de alegría y de dolor. Me alegró sentir la paz y presencia de Jesús de una forma tan tangible, a pesar del dolor de seguir soltera.
El lunes siguiente un amigo pasó por mi oficina y me dijo:" Te vi en la fiesta, y me pregunté si no te resulta duro estar sola. Sin embargo, quería decirte que esa noche irradiaste el gozo de Dios".
Desde entonces he asistido a incontables bodas, cenas, reuniones de exalumnos y fiestas, llevando a Jesús como pareja. No siempre ha sido fácil, pero sé que con cada actividad mi fe ha crecido. Jesús es una presencia real y tangible, tan real para mí como cualquier otra persona. Sigo creciendo a diario en el entendimiento de lo que significa estar acompañada por Él, en las cosas pequeñas y en las grandes, y lo que para Él significa ser el amante de mi alma, siempre presente, siempre disponible"
Dios retiene lo que deseamos para darnos lo que necesitamos. Tú deseas un esposo, Él se da a sí mismo..Quieres recibir bondad para poder servir. Él quiere confinarte para que puedas orar. Ese es el testimonio de Joni Eareckson Tada. Treinta años después de que un accidente de clavado la dejara cuadraplégica , ella y su marido, Ken, fueron a Jerusalén. Sentada en una silla de ruedas, Joni recordó la historia del paralítico que Jesús sanó en la piscina de Bethesda. Treinta años antes había leído el relato, y le pidió a Jesús que hiciera lo mismo por ella.
Aquel día en Jerusalén le dio las gracias a Dios por haber respondido a una petición mayor. Joni ve ahora su silla como un banco de oración y su aflicción como una bendición. Si Dios le hubiera sanado las piernas , miles de oraciones habrían sido sacrificadas debido a su atareada vida. Ahora se da cuenta de eso . Ahora lo acepta. La gratitud eclipsó los celos al rendir su voluntad a la de Dios.
Nancy confió en su Padre con su soltería.
Joni confió en su Padre con su incapacidad.
Y Susana confió en su padre con sus perlas. A los seis años, su pertenencia más preciada era un collar de perlas . No le importaba que fueran falsas. Se las ponía para ir a todas partes, jugaba con ellas todos los días. Amaba las perlas.
También amaba a su papá, quien viajaba mucho por cuestión de negocios. El primer día de vuelta a casa siempre era un día de fiesta. Ya en edad adulta, Susana todavía se acuerda de una vez que su papá pasó una semana en Oriente. Cuando regresó, el papá y la hija se pasaron jugando juntos toda la tarde. Al acostar a la niña, el padre le preguntó:
---¿Me amas?
---Sí ,papá, te amo más que a nada.
---¿Más que a nada?.
---Más que a nada.
Él se detuvo un momento.
---¿Más que a las perlas?. ¿Me darías tus perlas?.
---Ay ,papi, ---le respondió ella---,y le dio un beso de buenas noches.
Al dormirse, la niña se quedó pensando en la petición del padre. Cuando se despertó, volvió a pensarlo. Esa mañana y durante todo el día estuvo dando vueltas en su cabeza. Al final, aquella noche, fue a su padre llevando las perlas.
---Papá—te amo más que a las perlas. Aquí están.
---Me alegra mucho oír esto---le dijo, levantándose y abriendo su maletín---. Te he traído un regalo.
Susana abrió una cajita y echó un vistazo al interior. Perlas. Perlas auténticas.
¿Crees que tu padre también quiere darte algo? Dios te ofrece amor verdadero. Su devoción es genuina. Pero no te la dará hasta que no entregues las imitaciones.
¿Qué perlas quiere Él que entregues? ¿Qué joyas?. ¿No quieres cambiar los regalos menores por el regalo supremo de conocer a Dios?. Si lo haces, tu envidia desparecerá. Los celos no arden cuando se recibe amor verdadero.
Max Lucado.
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EL AMOR NO ES JACTANSIOSO NI ORGULLOSO
Entonces ¿por qué estoy aquí afuera? ¿Qué estoy haciendo metido en una zanja, con el agua hasta los tobillos, trabajando en una cañería con goteras? Y, sobre todo, ¿por qué los tres tipos del camión no me están ayudando? ¿Por qué están dentro y yo estoy afuera?.
Aquel día en el campo petrolero, había un jefe. Bajo él había un antiguo capataz, y bajo el capataz, un inmigrante ilegal.
Nuestros asientos en el camión también revelaban nuestro rango. El jefe manejaba. Y cuando llegaba el momento de bajarse del camión y meterte en la zanja, nadie tenía que decírmelo. Entendía la ley del más fuerte. Conocía la jerarquía.
Tú también la entiendes. Conoces el sistema La ley del más fuerte es parte de la vida. Y hasta cierto punto, así debe ser. Hay que saber quien está a cargo de las cosas. El problema con la ley del más fuerte no es el orden
Sólo pregúntele al chico más bajito de la clase o al conserje cuyo nombre nadie sabe ni quiere saber. Una familia de clase minoritaria también te puede hablar de esto. Y el obrero nuevo de una fábrica y el chivo expiatorio de la familia. No es agradable ser el plancton en la cadena alimenticia.
Una amiga mía que se crió en una granja me dijo que una vez vio a los pollos atacando a un pollito recién nacido que estaba enfermo. Fue corriendo y se lo dijo a su madre. Esta le dijo:"Los pollos hacen eso. Si hay uno muy enfermo, los demás le dan picotazos hasta que muere".
Dios dice que en el amor no hay lugar para la ley del más fuerte. Jesús no toleraría tal forma de pensar. Esa mentalidad no puede darse en su reino.
Escucha lo que dijo sobre las aves alfa (la que más picotazos da) de su época.
"Antes, hacen todas su obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos, y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí."
Jesús lanza una descarga contra los de más rango en la iglesia, a aquellos que llevan"la voz cantante" en el tope de la escalera espiritual, y extienden su plumaje de túnicas, títulos, joyas y asientos asignados. Jesús no los soporta. Es fácil darse cuenta por qué. ¿Cómo puedo amar a otros si tengo los ojos fijos en mí? ¿Cómo puedo enfocarme en Dios si me estoy enfocando en mí? Y, peor aún, ¿Cómo puede alguien ver a Dios si sigo desplegando mi plumaje?
Jesús no da lugar a la ley del más fuerte." El amor no es jactancioso ni orgulloso".
¿Su solución para los sistemas de jerarquías humanos? Un cambio de dirección. En un mundo de movilidad ascendente, elige el servicio descendente. Ir hacia abajo, no hacia arriba. "Estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo".
Invirtió la ley del más fuerte. Mientras otros trataban de ascender, él descendía.
Tu actitud debería ser la misma que la de Cristo Jesús:
"Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz".
¿Serás capaz de hacer lo que hizo Jesús? Cambió un castillo sin manchas por un establo mugriento. Cambió la alabanza de los ángeles por la compañía de asesinos. Él podía sostener el universo en la palma de la mano, pero renunció a ello.
Si fueras Dios, ¿dormirías sobre paja y dejarías que te envolvieran en pañales? Yo no lo haría, pero Cristo sí lo hizo.
Si supieras que tu llegada sólo le iba a interesar a unos pocos, ¿no cambiarías de idea? Si supieras que aquellos a quines amas se reirían en tu cara, ¿te seguirías preocupando por ellos? Si supieras que todas las lenguas que creaste se reirían de ti, las bocas que creaste te escupirían, las manos que hiciste te crucificarían, ¿las habrías creado? Cristo lo hizo. ¿Considerarías a los incapacitados más importantes que tú? Jesús sí.
Se humilló a sí mismo. Pasó de dar órdenes a los ángeles, a dormir sobre paja. De sostener las estrellas, a tomarle el dedo a María. La palma que sostenía el universo recibió el clavo de un soldado.
¿Por qué? Porque eso es lo que hace el amor. Anteponer al amado. Tu alma era más importante que su sangre. Tu vida eterna era más importante que su vida en la tierra. Tu lugar en el cielo era más importante para Él que su lugar en el cielo, así que renunció a su lugar para que tú tuvieras el tuyo.
Te amó hasta ese punto y porque te ama, eres de suma importancia para Él.
Señala al gorrión, al pájaro menos valioso de su tiempo y dice:" ¿No se venden cinco gorriones por dos moneditas? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. Así mismo sucede con ustedes: aún los cabellos de su cabeza están contados. No tengan miedo , ustedes valen más que muchos gorriones".
Dios se acuerda de los pajaritos del mundo. Nosotros nos acoramos de las águilas. Pero Dios se fija en los gorriones. Encuentra tiempo para los niños y considera a los leprosos. Le ofrece una segunda oportunidad a la mujer adúltera, y al ladrón en la cruz le hace una invitación personal. Cristo da una atención especial a los desalentados y caídos, y nos insta a seguir su ejemplo. "Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos".
¿Quieres amar a otros del mismo modo que Dios te amó a ti? Ven sediento. Bebe de la copa del amor de Dios para ti, y dile que llene tu corazón de un amor que puedas compartir. Uno que te permitirá:
v Anteponer a otros. Esther Kim sabe lo que significa esto. Durante trece años tuvo un sueño. Las olimpiadas de verano. Quería representar a los Estaos Unidos en el equipo de tae kwon do.
Desde los ocho años, pasó cada hora disponible entrenando esta disciplina. De hecho, fue en una práctica que conoció a su mejor amiga, Kay Poe. Las dos trabajaron muy duro y por tanto tiempo, que a nadie le extrañó que calificaran para las eliminatorias olímpicas del 2000.
Las ubicaron de tal manera que tendrían que competir una contra la otra. Una iba a perder y la otra iba a ganar.
Como si el momento necesitara más drama, dos sucesos pusieron a las amigas en una posición muy difícil. Primero su amiga Kay se lastimó una pierna en la competencia. No podía competir. Debido a eso Esther podía derrotar a su amiga sin mucho esfuerzo.
Pero también había una segunda verdad. Esther sabía que Kay era la mejor peleadora. La mejor atleta se quedaría en casa.
¿Qué hizo entonces? Esther entró al piso de competencia y saludó a su amiga oponente. Ambas sabían lo que significaba ese gesto. Esther renunció a su lugar. Consideró que la causa era más importante que el crédito.
Este es un buen momento para algunas preguntas directas:
¿Qué es más importante para ti, que noten tu presencia o que se haga el trabajo? Cuando un hermano o hermana recibe algún tipo de honor, ¿te alegras o te pones celoso? ¿Tienes la misma actitud de Jesús? ¿Consideras a otros más importantes que tú?
¿Puedo contarte la primera vez que sentí el reto de esto?
Haroldo padecía de parálisis cerebral. Por esta razón no podía andar, vestirse, comer ni ir solo al baño. Mi trabajo era ayudarlo con todas esas cosas. Y no me gustaba. Acababa de salir de la universidad y estaba listo para cambiar al mundo. Estaba preparado para predicar, par viajar, para hacer historia. Pero no estaba preparado para ayudar a Haroldo.
El director del programa tenía otros planes. Un día me dijo que tenía una asignación especial. Di por sentado que se trataba de algún tipo de ascenso. Jamás pensé que se refiriera a Haroldo.
A Haroldo le encantaban las clases bíblicas y los cultos de alabanza. Mi tarea consistía en ayudarlo a asistir a ambas cosas: recogerlo, lavarlo, ponerlo en la silla de ruedas, sentarme a su lado, y llevarlo de vuelta a casa. Sostenerle el tenedor a la hora de comer, y limpiarle la boca cuando se babeaba. No recuerdo haber sido muy cariñoso. Lo que si recuerdo fue el día que estudiamos Filipenses 2. 3:"estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo".
Después de leer el pasaje, el profesor nos preguntó:" Piensa en la persona que está a tu izquierda. ¿La consideras más importante que tú?". Miré a mi izquierda. ¿Quién crees que estaba ahí? Haroldo. La cabeza se le había caído hacia un lado. ¿Cómo iba a considerarlo a él más importante?
Pero Dios me hizo ver mi vergüenza y comenzó a trabajar con mi actitud. Lento, pero a paso firme, comencé a alegrarme de cuidar a Haroldo. A fin de año Haroldo y yo nos habíamos hecho amigos. Dios obró un milagro callado pero indeleble en mi corazón. Cuando hace un año me enteré de la muerte de Haroldo, le di las gracias a Dios por haberme permitido tener un maestro así. Dios usa a personas como él para recordarnos:" Pon a los demás primero".
v Acepta tu parte en su plan.
La verdadera humildad no es pensar que vales menos, sino pensar apropiadamente de ti. El corazón humilde no dice:"No puedo hacer nada", sino"no puedo hacerlo todo. Sé cuál es mi parte y me alegra hacerla".
Cuando Pablo escribe"consideren a los demás como superiores a ustedes mismos" no es decir que no hay lugar para ti, es reconocer tu lugar. " A cada cual que esté entre vosotros , que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener , sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno".
Y por último:
v Apúrate a aplaudir los éxitos de otros.
A los romanos Pablo les da ese consejo:" Amaos los unos a los otros".
El corazón humilde honra a otros
Una vez más, ¿no es Jesús nuestro mejor ejemplo? Se alegraba con que lo conocieran como un carpintero. Feliz de que lo confundieran con un jardinero. Sirvió a sus discípulos al lavarles los pies. Nos sirve a nosotros haciendo lo mismo. Todas las mañanas nos regala la belleza. Todos los domingos nos llama a su mesa. Cada momento habita en nuestros corazones. ¿Y acaso no habla del día en que Él "se señirá y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles?
Si Jesús tiene una disposición para honrarnos, ¿no podemos hacer lo mismo por otros? Haz de la gente una prioridad. Acepta tu parte en su plan. Apúrate en compartir los aplausos. Y, más que nada, considera a los otros más importantes que tú. El amor lo hace. Porque "el amor no es jactancioso ni orgulloso"
Hay alguien juntando todas estas piezas. Sus pensamientos son más o menos esos: Si te considero más importante que yo... y tú crees que soy más importante que tú... y él cree que ella es más importante que él ... y ella cree que él es más importante que ella... entonces al final, todo el mundo se siente importante pero nadie se comporta como si lo fuera.
Mmmm... ¿Piensas que eso es lo que Dios tenía en mente?
Max Lucado.
EL AMOR NO GUARDA RENCOR
¿Nadie te quiere? ¿Vas a la deriva entre amigos y familiares?. Si es así, te convendría ver si tienes basura en el corazón . ¿Qué puerto querría acoger a un corazón maloliente?.
La vida nos vacía la basura encima. Tu marido trabaja demasiado. Tu esposa se queja demasiado. Tu jefe espera demasiado de ti. Tus hijos lloran demasiado. ¿Cuál es el resultado?. Basura. Cargas y cargas de enojo. De culpa. De pesimismo. Amargura. Fanatismo. Ansiedad. Engaño. Impaciencia. Todo se va amontonando.
La basura nos afecta. .Contamina nuestras relaciones. Eso fue lo que le pasó a Caín. Antes de tener sangre en las manos tuvo enojo en la mente. ¿Y qué de los fariseos?.Mataron a Cristo en sus corazones antes de matarlo en la cruz.
Puedes estar seguro de esto: Los pensamientos de hoy son las acciones de mañana.
Los celos de hoy son las rabietas de mañana.
El fanatismo de hoy, es el crimen de odio de mañana.
El enojo de hoy es el abuso de mañana.
La lujuria de hoy, es el adulterio de mañana.
La codicia de hoy, es la estafa de mañana.
La culpa de hoy es el miedo de mañana..
Los pensamientos de hoy son las acciones de mañana. Podría ser por esto que Pablo escribió:"El amor no guarda rencor".
A veces decimos:"Mejor ni le hables amaneció de malas". ¿Acaso estar de malas es algo que tenemos?. ¿Igual que un resfriado o una gripe?.. ¿Somos víctimas de las bacterias emocionales de la temporada o tenemos alguna opción?.
Pablo opina lo segundo.:" Llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo".
¿Puedes percatarte de la jerga de campo de batalla que hay en es e pasaje:"Llevar cautivo todo pensamiento" y " obediencia a Cristo?".Esto nos da la impresión de que nosotros somos los soldados y los pensamientos son los enemigos. Nuestra obligación es proteger nuestra mente y negar la entrada de pensamientos basura. En cuanto aparecen tenemos que entrar en acción .Tenemos que declarar:"Este corazón le pertenece a Dios y tú no vas a subir a bordo".
Egoísmo, ¡quédate atrás!. Envidia, ¡piérdete!.Enojo, ¡ no tienes permiso para entrar! Detener los pensamientos es algo muy serio.
También lo fue para Jesús. ¿Recuerdas los pensamientos que le vinieron a la mente cortesía de la boca de Pedro?. Jesús acababa de profetizar su muerte y resurrección, pero Pedro no soportó la idea. " Entonces Pedro, tomándole aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti, en ninguna manera esto te acontezca .Pero él, volviéndose, dijo a Pedro:!Quítate de delante de mí, Satanás!, me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las delos hombres".
¿Ves lo decidido que estaba Jesús?. Le viene a la mente un pensamiento basura. Se ve tentado a hacerle caso. La vida sería muy agradable sin la cruz. Pero ¿qué hace?. Se para y dice" Quítate de delante de mí"Como diciendo:" No te permito que entres en mi mente".
¿Qué pasaría si hicieras lo mismo? ¿Qué ocurriría si tomaras cautivo todo pensamiento? ¿Y qué si rechazaras toda basura que quisiera entrar en tu mente? ¿Qué sucedería si siguieras el consejo de Salomón:"Sobre toda cosa guardada guarda tu corazón porque de él mana la vida".
Vas manejando camino al trabajo, cuando recuerdas las palabras de uno de tus compañeros. Estuvo haciendo comentarios sobre tu rendimiento. Cuestiona tu eficiencia. ¿Por qué fue tan duro contigo?. Comienzas a cuestionarte. No me merezco nada de esto. ¿Quién es él para criticarme? Además , tiene un gusto pésimo. ¿Te has fijado en sus zapatos?.
Al llegar a este punto necesitas tomar una decisión. ¿Voy a seguir con esta lista de cosas negativas? Puedes hacerlo. Pero tienes otra opción. Llevar cautivos esos pensamientos. Puedes desafiar al culpable. Si lo necesitas, sita algún versículo: "Bendecid a los que os persiguen, bendecid y no maldigáis".
Recuerda, que el hecho de que haya basura en el muelle , no significa que tenga que haber basura en tu barco. Tú no eres víctima de tus pensamientos. Tienes voz y voto. Puedes impedirle la entrada a los pensamientos. O permitírsela.
Si cambias los pensamientos, cambias a la persona. Si los pensamientos de hoy son las acciones de mañana, ¿qué pasa si llenamos nuestra mente de pensamientos sobre el amor de Dios? ¿Será que recibir su gracia hará cambiar nuestra forma de pensar sobre otros?.
¡Pablo lo afirma rotundamente! . No basta con mantener la basura afuera. Tenemos que abrir la puerta a las cosas buenas..No basta con no guardar rencor. Tenemos que cultivar una lista de bendiciones." En cuanto a lo demás , hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto pensad.".
En vez de almacenar lo amargo almacenemos lo dulce.
¿Quieres hacer una lista?.Entonces haz una lista de sus misericordias. Haz una lista de todas las veces que Dios te ha perdonado. Párate frente a los pies de tu Salvador crucificado, y ora así:" Jesús, si eres capaz de perdonarme por haberte herido, entonces yo puedo perdonar a los que me han herido a mí".Tú no merecías que te hirieran. Pero tampoco mereces que Él te perdone.
Pero, Max, soy una persona decente. Nunca he hecho nada que hiera a Cristo. Ten cuidado. Si piensas así, puedes tener problemas. ¿De verdad crees que no has hecha nada que pueda herir a Cristo?.
¿Alguna vez has sido deshonesto con su dinero? Eso es engañarlo.
¿Tu amor por la carne o la fama te ha apartado de Él? Eso es adulterio.
¿Alguna vez has dicho una palabra con la intención de herir a alguien? Según las leyes celestiales, eres culpable de asalto.
¿Alguna vez te has quedado callado mientras se burlaban de Jesús?. ¿No te parece que eso es traición? ¿Alguna vez has ido a la iglesia para ser visto en vez de para verlo a Él? Hipócrita.
¿Alguna vez has roto una promesa hecha a Dios? Eso es un engaño algo serio.
¿Hace falta que sigamos.?.Sólo seis preguntas. , unos cuantos renglones en el papel y mírate. Eres culpable de ser deshonesto, de adulterio, asalto, traición, hipocresía y engaño. Una lista digna de condenación. ¿No crees que mereces ser castigado?.Pero aquí estás. Respirando. Sigues viendo puestas de sol y a bebés sonrientes. Sigues viendo el cambio de las estaciones, No tienes latigazos en la espalda, ni ganchos en la nariz ni grilletes en los pies. Parece que Dios ni lleva una lista de tus errores. Parece que David sabía lo que estaba haciendo:"Dios no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados". Y a eso se refería al orar con estas palabras:"Oh, Jehová, si tienes presentes los pecados, ¿quién podrá oh Señor, mantenerse en pie?".
Escucha esto: No es que te hayan rociado de perdón. No es que te hayan salpicado de gracia. No es que te hayan cubierto del polvo de la bondad, es que te han dado un baño de todo ello. Estás sumergido en la misericordia. Eres un pececillo en el océano de su misericordia. ¡Deja que esto te cambie!. ¿Acaso el amor de Dios no hace por ti lo mismo que hizo por la mujer samaritana?.
Estamos hablando de una mujer que sí tendría una buena lista. Número uno: discriminación. Es samaritana, odiada por los judíos..Número dos: prejuicio por el sexo: es mujer, despreciada por los hombres. Tres: está divorciada. Cinco matrimonios fracasados. Y ahora se acuesta con un tipo que no le pondrá un anillo en el dedo.
Cuando hago toda esta cuenta me imagino a un mujer sentada en el taburete de un bar, a punto de volverse loca. Voz ronca, aliento a tabaco y un vestido escotado arriba y corto abajo. Ciertamente no es lo más fino de Samaria. Nunca se te ocurriría ponerla a cargo de la clase bíblica para damas.
Por eso lo que Jesús hace nos parece tan sorprendente. No sólo la pone a cargo de esa clase, sino de evangelizar toda la comunidad. Antes de que acabe el día toda la ciudad ha oído hablar de un hombre que afirma ser Dios." Me dijo todo lo que había hecho", les dice, sin expresar lo obvio:" y me amó a pesar de todo".
Un poco de lluvia puede cambiar el tallo de una flor. Un poco de amor puede cambiar una vida. Quién sabe cuando fue la última vez que a esa mujer se le había confiado alguna responsabilidad y ¡mucho menos las mejores noticias de la historia!.
No sólo por lo que hizo Jesús, aunque fue algo grandioso. Sino porque ella se lo permitió. Ella lo invitó a subir a bordo. Ella le permitió darle su amor. Le permitió que cambiara su cargamento. Él se la encontró llena de basura y la dejó llena de gracia. Ella y Zaqueo y el apóstol Pablo y la mujer de Capernaum y millones de otros, lo invitaron a la bodega de sus corazones.
Ella no tenía que hacerlo.
Ellos no tenían que hacerlo.
Tú tampoco tienes que hacerlo.
Esta es la verdad.
Te puedes quedar con tus largas listas y tu cargamento maloliente. E ir a la deriva de puerto en puerto.
Pero, ¿por qué harías eso? Tu capitán tiene planes mejores para ti.
Max Lucado.
EL AMOR NO SE COMPORTA CON RUDEZA
¿Ves al pasajero en la salida 26? ¿El que está mirando a la empleada del mostrador con ojos de perro sabueso? Soy yo. Sí, ya sé que no me ves muy bien. El aeropuerto de Dallas, Texas, está abarrotado. Si no fuera por falta de antenas y patas, tendrías un hormiguero humano. Estamos unos encima de otros.
Pobrecito de cualquiera que se cruce en nuestro camino. ¿De qué otra forma se supone que podamos alcanzar nuestros vuelos de conexión?
Eso explica mi mirada de perro sabueso. Trato de ser lo más encantador posible con la amable pero molesta agente del mostrador. El vuelo está sobre vendido, y ella tiene mi futuro en sus manos. ¿Qué me dará: el pase para abordar o un vale para un hotel?
"¿Quedan asientos disponibles?". Le guiño el ojo, pero no se da cuenta. Le pongo un billete de veinte dólares delante de las narices, pero no lo ve. Se limita a mirar la pantalla y suspira. "Me temo..."
¿Qué? ¿Qué temo?
"Me temo que no quedan asientos libres en la clase económica. Lo voy a tener que pasar a primera clase. ¿Le importa?
" ¿Le importa que la bese?". Así que me subí al avión y me acurruqué en un asiento ancho, con espacio para estirar las piernas y sonreí como si fuera un prisionero en libertad condicional. No sólo me iba camino a casa, sino que iba con estilo. Recosté mi cabeza, cerré los ojos y ...
" !Eh ¡Eh! ¡Señora!". Abrí los ojos. Dos filas delante de mí se había levantado un caballero. Tenía que vigilar su tono era un mal educado.
"¿Qué hay que hacer para que le den a uno otra almohada? ¿Y qué pasa con las bebidas? Mi esposa y yo pagamos dinero adicional para viajar en primera clase. Estoy acostumbrado a que me atiendan mejor !Exijo que me atiendan!"
No creas que las azafatas están tocándose las narices. Sencillamente estaban asegurándose de que las puertas y los armarios estuvieran cerrados para que pudiéramos despegar de una vez, pues ya llevábamos suficiente retraso. Cualquiera pensaría que ese individuo pudiera esperar un poco más por una almohada y su bebida. Pero no este tipo. Porque después de todo, como ya sabemos, había pagado adicional para ir en primera clase.
¿Por qué ese hombre y yo nos comportamos de manera diferente? No soy siempre un buen ejemplo, pero aquella vez me podrían haber hecho un monumento a la buena educación. No me quejé ni una vez, ni fui gruñón. No hubo exigencia de ningún tipo desde el asiento de ventana de la cuarta fila. Estaba más que feliz de estar a bordo. Yo no había pagado adicional. Par mí fue un regalo.
Y no era el primero. Dios me dio uno mucho antes que la línea aérea. ¡Hablemos de una mejora de clase! No de clase económica a primera. ¿Qué te parece el ascenso de pecador a santo, de condenado al infierno a ir rumbo al cielo, de confundido a sabio, de culpable a justificado? Si alguien ha recibido un ascenso, ese he sido yo. No sólo voy rumbo a casa, sino que lo hago con estilo. Y sin pagar un céntimo. Como tampoco ninguno de los hijos de Dios.
La Biblia tiene una palabra de seis letras para el comportamiento del individuo del avión: Rudeza. Al definir lo que es el amor, Pablo pone a la rudeza en la lista:"No se comporta con rudeza"
Dios nos llama a tener preocupaciones más altas y nobles. El llamado no es."Cuáles son mis derechos?", sino a ¿qué es lo cortés?".
¿Tienes derecho a fingir que no oíste lo que dijo tu esposa? Supongo que sí, pero ¿es eso cortesía?
¿Tienes derecho a ladrarle al dependiente de la tienda o gritarle a los niños? Sí, pero ¿es una forma afectuosa de actuar?
Jesús siempre llama a la puerta antes de entrar. No tiene que hacerlo. Él es el dueño de tu corazón. Si alguien tiene derecho a entrar, es Cristo. Pero no lo hace. ¿Ese toque suave? Es Cristo. "He aquí yo estoy a la puerta y llamo". Y cuando le contestas, espera a que le invites para cruzar el umbral.
Así fue que trató a los discípulos en el camino a Emaús. El Jesús resucitado no dio por sentada la hospitalidad. Cuando entraron en la casa, Él no los siguió. No entró hasta que ellos "insistieron"que lo hiciera! Asombroso! días antes, Él había muerto por sus pecados. Sólo unas horas antes, había vencido la muerte de ellos. Todos los ángeles del cielo se hubieran alegrado en ser su alfombra, pero Jesús, que es un caballero, camina sin pavonearse.
Y cuando entra, siempre trae un regalo. Hay gente que trae dulces o flores, Cristo trae "el don del Espíritu Santo". Y, al quedarse, nos sirve. "Porque el hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir". Si no encuentras el delantal, es porque Él lo lleva puesto. Le sirve a los invitados cuando se sientan .No empieza a comer hasta que no ha dado gracias, y no se irá hasta que no se hallan recogido las sobras.
Es suficientemente cortés como para decirte tu nombre y llamarte por el tuyo. Y cuando hablas, nunca te interrumpe. ¿Has estado alguna vez con un médico que está tan ocupado que te da una receta antes de que termines de contarle tu problema? Jesús no es así. Podría hacerlo. Pues "vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis". También sabe lo que has hecho antes de que le pidas perdón. "Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia, antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta".- Un Dios que no fuera tan cortés te dejaría a mitad de frase, recordándote tus errores pasados. Pero Cristo no. No es mal educado. Sabe escuchar.
Siempre llega en el momento justo. Ni demasiado tarde ni demasiado temprano. Si te la pasas mirando el reloj, es porque llevas un itinerario diferente."Todo tiene su tiempo". Y Cristo no se sale del horario.
Incluso te abre la puerta. Pablo predicó en Troas porque el Señor le había "abierto la puerta" Cundo le pregunté a mi padre por qué los hombres deben abrir la puerta a las damas, me respondió con una sola palabra:"respeto". Cristo debe tener mucho respeto hacia ti.
Llama antes de entrar. Siempre viene con un regalo. La comida está servida. La mesa ya está limpia. Ya se han dado las gracias. Él conoce tu nombre y te dice el suyo. Y eso no es todo.
También saca la silla para que te sientes." Y juntamente con Él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales".
Las personas pueden ser tan descorteses ¡.Le quitamos los estacionamientos. Se nos olvidan los nombres. Interrumpimos. No llegamos a las citas. ¿Te gustaría que la gente fuera más cortés contigo?
Entonces deja que Jesús lo haga. No pases por alto esta idea. Recibe la cortesía de Cristo. Él es tu novio ¿Acaso el novio no valora a la novia? ¿La respeta? ¿La honra? Permítele a Cristo hacer lo que anhela hacer.
Pues a medida que recibes su amor, te será más fácil dárselo a otros. A medida que reflexionas sobre su cortesía hacia ti, será más probable que hagas lo mismo.
¿Te has dado cuenta que las primeras cuatro letras de cortés son corte? En la antigua Inglaterra ser cortés era comportarse a la manera de la corte. Se suponía que la familia y los sirvientes del rey debían actuar según un alto estándar.
Nosotros también. ¿No se nos llama a representar al Rey? Entonces, "así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos".
La verdad es que todos llevamos una camiseta:"porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos". Llevamos puesto a Jesús. Y quienes no creen en Jesús se dan cuenta de esto. Toman decisiones respecto a Cristo por lo que observan en nosotros. Cuando somos amables, concluyen que Cristo es amable. Si perdonamos, concluyen que Cristo perdona. Pero si somos insolentes, ¿qué va a pensar la gente sobre nuestro Rey? Si no somos sinceros, ¿qué van a pensar sobre nuestro Maestro? Por eso Pablo dice:" Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo. Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis como debéis responder a cada uno".La cortesía honra Cristo.
Y también honra a sus hijos. Cuando le cedes el estacionamiento a alguien, honras a esa persona. Si devuelves un libro prestado, honras a quien te lo prestó. Cuando tratas de saludar a todos en el salón, sobre todo a las personas que otros han ignorado, honras a los hijos de Dios.
En uno de sus libros William Borders nos cuenta la historia de un hombre de color que era tan pobre que tenía que mendigar para comer. Una vez tocó el timbre de una mansión sureña y le dijeron que fuera a la parte de atrás de la casa, que ahí le iban a dar algo de comer. El dueño de la mansión se reunió con él en el porche trasero y dijo:
---Primero bendeciremos la comida. Repita después de mí:"Padre nuestro, que estás en el cielo..."
---Padre de usted que está en el cielo---dijo el hambriento.
El dueño de la casa lo corrigió:
---No. Padre nuestro que estás en el cielo...
---Padre de usted que está en los cielos---repitió el mendigo.
Frustrado, el dueño le preguntó:
---Por qué insiste en decir" Padre suyo", si le repito una y otra vez"Padre nuestro".
El hombre le respondió:
---Si digo" Padre nuestro" eso nos convertiría a usted y a mí en hermanos, y me temo que a Dios no le gustaría que usted le pidiera a su hermano que fuera al porche trasero a buscar un trozo de pan.
La cortesía honra a Dios y a sus hijos." Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres". Tu parte es hacer las cosas lo mejor que puedas. No puedes controlar la actitud de los otros, pero sí la tuya.
Además, sólo fíjate dónde estás sentado. Te pudieron haber dejado atrás. En vez de esto, te subieron de clase. Así que, relájate y disfruta del viaje. Vas rumbo a casa con estilo.
Max Lucado.
EL AMOR NO SE DELEITA CON LA MALDAD SINO QUE SE REGOCIJA CON LA VERDAD
¿Alguna vez has tomado decisiones concernientes a tus relaciones, basándote en tus sentimientos en vez de los hechos? Cuando se trata del amor, los sentimientos están a la orden del día. Las emociones guían el barco. Las mariposas en el estómago toman las decisiones. Pero, ¿deberá ser así? ¿Podemos fiarnos de los sentimientos? ¿Puede una relación parecer correcta sin serlo? Muchos están asintiendo con la cabeza.
Una madre soltera asiente.
Un estudiante universitario con el corazón roto asiente.
Un hombre que se enamoró de una figura capaz de provocar que doce autos choquen asiente.
Los sentimientos te pueden engañar. Ayer hablé con una adolescente quien se sentía asombrada ante la falta de sentimientos que tiene por un muchacho. Antes de que empezaran a salir, estaba loca por él. Pero en cuanto él mostró interés por ella, ella perdió el suyo.
También se me ocurre pensar en una joven mamá. Tener hijos no es tan romántico como ella pensaba. Cambiar pañales y darle de comer a media noche no es tan divertido. Y encima se siente culpable por tener esos sentimientos. ¿Me falta amor se pregunta?
¿Cómo responderías a esa pregunta? ¿Alguna vez has pensado en tener una forma de evaluar la calidad de tus sentimientos? Pablo nos ofrece una:"El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad". En ese versículo se basa la prueba del amor.
¿Quieres separar la fantasía de los hechos, lo falso de lo verdadero? ¿Quieres saber si lo que sientes es amor auténtico? Hazte la pregunta: ¿Estoy alentando a esta persona a hacer lo correcto? Porque el amor verdadero" no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad".
Por ejemplo, una señora llama a otra y le dice:
--Somos amigas, ¿verdad?
---Sí, somos amigas.
---Si mi marido te pregunta, dile que anoche fuimos juntas al cine.
---Pero no es verdad.
---Ya lo sé, pero es que estuve, bueno, estuve con otro hombre y … hey, tienes que ayudarme con esto. ¿Lo harás? Somos amigas, ¿verdad? Más que hermanas, ¿no es cierto?
¿Pasaría esta persona la prueba? No hay manera. El amor no le pide a nadie que haga algo incorrecto. ¿Cómo lo sabemos?" El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad".
Si te sorprendes empujando a otros hacia el mal, presta atención a la voz de alarma. Eso no es amor. Y si otros te empujan a ti, ten cuidado.
Este es un ejemplo. Uno clásico. Una joven pareja está en una cita. El afecto físico que le muestra el chico le hace sentirse incómoda. Ella se resiste, pero él trata de persuadirla usando la frase más vieja del libro:"Pero yo te amo. Sólo quiero tenerte cerca. Si en verdad me amas…".
¿Oyes una sirena? Es un detector de amor falso. El muchacho no la ama. Puede que quiera tener relaciones sexuales. Puede que le guste su cuerpo. Puede que quiera presumir ante sus amigos acerca de su conquista, pero no la ama a ella. El verdadero amor nunca le dice al "amado" que haga lo que él o ella considera que está mal.
El amor no echa por tierra las convicciones de otros, sino todo lo contrario.
"El amor edifica"
"El que ama a su hermano permanece en la luz, y en él no hay tropiezo".
"De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis"
¿Quieres saber si tu amor por alguien es verdadero? ¿Si tu amistad es genuina? Pregúntate a ti mismo:¿Estoy influyendo en esta persona para que haga lo correcto?
Si la respuesta es afirmativa, estás en lo correcto. Sin embargo si quieres estar más seguro, responde también esta pregunta:
¿Aplaudo lo que es correcto? Recuerda que el amor" se regocija con la verdad".
El verano antes de pasar a octavo grado me hice amigo de un muchacho llamado Larry. Le dije que en el equipo de fútbol podría conocer más chicos. Aceptó mi propuesta.
El resultado fue una mezcla de malas y buenas noticias. La buena noticia fue que logró formar parte del equipo. Y la mala noticia fue que… le dieron mi puesto. Me bajaron al segundo grupo. Traté de alegrarme por él, pero en verdad fue duro.
Cuando ya llevábamos unas cuantas semanas en la temporada, Larry se cayó de una moto y se rompió un dedo. Aún recuerdo el día que vino a mi casa con la mano vendada."Parece que te va a tocar jugar"
Traté de sentir lástima por él, pero me costó. A Pablo le dio menos trabajo escribir el pasaje que a mí practicarlo. "Gozaos con los que se gozan, llorad con los que lloran".
¿Quieres medir la profundidad de tu amor por alguien? ¿Cómo te sientes cuando esa persona tiene éxito? ¿Te alegras o sientes celos? ¿Y cuando tropieza o cae? ¿Cuándo algo le sale mal? ¿Lo lamentas de verdad? ¿O en el fondo te alegras?
El amor nunca celebra la adversidad. Nunca. Me gusta la traducción de este pasaje que hace Eugene Peterson:"El amor no se deleita cuando otros se están arrastrando, sino que se deleita cuando florece la verdad".
Sabrás que tu amor es verdadero si lloras con los que lloran y te alegras con los que se alegran. Sabrás que tu amor es verdadero si sientes por otros lo mismo que sentía Catherine Lawes por los internos de la prisión de Sing Sing. Cuando a su marido, Lewis, lo nombraron alcalde en 1921, ella era una joven madre de tres hijas. Todo el mundo le aconsejó que no pusiera un pie al otro lado de las verjas. Pero ella no hizo caso. Cuando se jugó el primer partido de baloncesto en la prisión, ella estaba allí en las gradas, con las tres niñas, sentada con los prisioneros.
En una ocasión dijo:" Mi marido y yo vamos a cuidar de estos hombres, y creo que ellos me van a cuidar a mí. No tengo por qué preocuparme."
Cuando se enteró de que un asesino convicto era ciego, le enseñó Braille para que pudiera leer. Al enterarse de otros que tenían problemas de sordera, estudió el lenguaje de señas para comunicarse con ellos. Durante 16 años logró ablandar los duros corazones de los hombres de Sing Sing. En 1937 el mundo vio cómo el amor verdadero hace la diferencia.
Los prisioneros se dieron cuenta que algo andaba mal cuando Lewis no fue a trabajar. Rápidamente se corrió la voz de que había muerto en un accidente. Al día siguiente llevaron el cuerpo a su casa, a casi dos kilómetros de la prisión. Cuando el alcalde interino estaba haciendo su ronda matutina, notó que había un gran grupo de personas en la entrada principal. Todos los prisioneros se apiñaban contra la cerca. Todos tenían los ojos llenos de lágrimas. Rostros solemnes. Nadie hablaba ni se movía. Habían ido hasta allá para acercarse lo más posible a la mujer que les había dado amor.
El alcalde tomó una decisión extraordinaria. "Muy bien, les permito salir. Sólo asegúrense de regresar esta noche". Estamos hablando de los peores criminales de los Estados Unidos. Asesinos. Ladrones. Eran hombres que la nación había encerrado de por vida. Pero el centinela abrió el portón y, sin escolta ni guardianes, se dirigieron a la casa de Catherine para presentarle sus últimos respetos. Y sin faltar ni uno, todos regresaron.
El verdadero amor cambia a la gente.
¿No te ha cambiado el amor de Dios? ¿No eras ciego como el prisionero? No podías ver más allá de la tumba. No le veías ningún sentido a la vida hasta que Él te lo mostró. Tampoco oías. Es decir, tus oídos funcionaban, pero tu corazón no entendía. Nunca oíste hablar de tal amor y bondad, ni nunca lo hubieras oído, pero Dios te habló en tu idioma. Y sobre todo, te liberó. ¡Eres libre! Libre para salir corriendo si quieres. Para endurecer tu corazón. Para vagar por la calle, escondiéndote detrás de los basureros. Pero no lo haces. O si lo haces, siempre regresas. ¿Por qué? Porque nunca antes te habían amado así.
Todas las acciones celestiales tiene un objetivo: que conozcas a Dios. "Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra,… para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, pueden hallarle".
¿Y acaso Dios se alegra cuando haces lo correcto? Claro que sí. "Jehová se complace en los que le temen, y en los que esperan en su misericordia" ¿Crees que llora contigo?!Por supuesto que sí! Él es el" bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones"
`Quieres saber lo que es el amor? " En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados".
Dios pasa la prueba. Bueno, es lógico, Él la diseñó.
¿Adónde nos lleva todo esto? Tal vez a tres recordatorios.
Cuando de amor se trata:
Ten cuidado.
Asegúrate que ese es el lugar que Dios quiere para ti. Y si sospechas que no lo es, entonces sal de ahí. No fuerces lo que está mal, tratando de enderezarlo.
Y, hasta que se presente el verdadero amor, deja que el amor de Dios sea suficiente para ti. Hay épocas de la vida en que Dios nos permite experimentar la fragilidad del amor humano para que aprecien más la fuerza de su amor. ¿No es eso lo que hizo con David? Saúl lo atacó. Mical su esposa, lo traicionó. Jonatán y Samuel eran amigos de David, pero no pudieron acompañarlo al desierto. David se vio solo debido a la traición y a las circunstancias. Sólo con Dios. Y David descubrió que Dios era suficiente. David escribió estas palabras en un desierto:"Porque mejor es tu misericordia que la vida, mi boca te alabará con labios de júbilo".
Ora sin cesar.
¿Qué pasa si ya es demasiado tarde? Concretamente, ¿qué pasa si estás casado con alguien a quien no amas, o que no te ama a ti? Muchos toman la decisión de separarse. Puede que ese sea el paso que des. Pero si es así, da por lo menos otros mil pasos antes. Y baña en oración cada uno de esos pasos. El amor es uno de los frutos del Espíritu Santo. Pídele a Dios que te ayude a amar del mismo modo que Él ama." El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado". Pídele a alguien que ore por ti. Tus amigos. Tu familia. Escribe tu nombre en todas las listas de oración que encuentres. Y, sobre todo, ora, si es posible, con tu esposo o esposa. Pídele al mismo Dios que resucita a los muertos, que resucite las ascuas de tu amor.
Sé agradecido.
Sé agradecido por los que te aman. Sé agradecido por los que te han animado a hacer lo correcto, y te han aplaudido al hacerlo. ¿Hay gente así en tu mundo? Si ese es el caso, tienes una doble bendición. Da gracias por ellos. Y, sobre todo, sé agradecido con tu Padre Celestial. Él pasa la prueba sin problemas
¿No es bueno saber que aunque nosotros no amamos con un amor perfecto, Él sí? Dios siempre nos nutre de cosas buenas. Aplaude ante lo que es correcto. Nunca ha hecho nada malo, ni llevado a nadie a hacer mal, ni se alegra si alguien hace mal. Porque Él es amor, y "el amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad".
Max Lucado.
EL AMOR NO SE ENOJA FÁCILMENTE
Si le echas un vistazo a los dos hermanos no tendrás ninguna sospecha. Cuando los ves salir de la reunión no sientes ninguna preocupación. Como cualquier otra pareja de hermanos, tienen sus diferencias.. Uno se parece más a su mamá, el otro a su papá . A uno le interesa la agricultura, al otro la ganaría. Aparte de esto , parecen similares. Compatibles. Educados en la misma cultura. Jugaron en las mismas colinas. Con los mismos animales .Adoraban al mismo Dios.
Entonces ¿por qué uno mató al otro?. ¿Por qué ese asalto tan violento? ¿Qué hizo que un hermano se volviera contra el otro y derramara su sangre? ¿Por qué Caín mató a Abel?
Para responder esta pregunta tenemos que entender algo más profundo. Algo que se esconde claramente bajo el asunto del asesinato es la cuestión del enojo. Porque "Caín se enfureció". Estaba enojado de verdad. Tan enojado que fue capaz de matar. ¿Qué lo enojó tanto?.
El enojo en sí no es pecado. La emoción es idea de Dios. La Biblia nos dice:"Airaos pero no pequéis". Se puede sentir lo que sintió Caín sin hacer lo que él hizo. El enojo no es un pecado, pero puede llevarnos a pecar. Puede que tu enojo no te lleve a derramar sangre, pero ¿te hace susceptible, irritable, de mal humor, te pone a la defensiva?. ¿Te sales de tus casillas? Estas no son mis palabras , sino las de Pablo. Según el apóstol, el amor no:
"Tiene envidia"
"No es jactancioso"
"No se envanece"
"No hace nada indebido"
"No busca lo suyo"
"No se irrita".
Caín era todo esto y más. Pero ¿Por qué? ¿Por qué se le fundió un fusible? El texto nos vuelve a dar la respuesta."Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda, pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante ".
Interesante. Esta es la primera vez que aparece el enojo en la Biblia. El enojo nos lleva a la cuneta y saca el carro de la carretera .Fíjate en quien está con él en el asiento delantero: el rechazo. El enojo y el rechazo están en la misma oración.
Esta no es la única vez que aparecen juntos en la Biblia. El enojo está presente en muchas páginas. Y más de una vez el rechazo causa un incendio premeditado..
Los hijos de Jacob fueron rechazados por su padre. Jacob mimó a José y descuidó a los otros. ¿Cuál fue el resultado? Los hermanos estaban enojados." Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente".
El pueblo rechazó a Saúl. A la hora de elegir héroes, eligieron al rubio David en vez de al rey ungido. ¿Cuál fue el resultado? Saúl fue marcado. " Y cantaban las mujeres que danzaban, y decían: Saúl hirió a sus miles y David a sus diez miles. Y se enojó Saúl en gran manera".
" David se enojó porque el Señor había matado a Uza".
Y Jonás tuvo problemas con el enojo del tamaño de una ballena. No creía que los ninivitas merecieran misericordia, pero Dios si lo creía. Y al perdonarlos, Dios rechazó la opinión de Jonás . ¿Cómo s sintió Jonás con ese rechazo?." Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó".
No quiero subestimar una emoción tan compleja. El enojo puede tener muchas causas: impaciencia, deseos no realizaos, estrés, etc. El fuego del enojo tiene muchos troncos, pero según el relato bíblico, el trozo de madera más grueso es el rechazo.
Imagínate a un adolescente oyendo una perorata. Su padre repasa la lista: malas notas, llegar tarde a casa, el cuarto hecho un desastre. Cada acusación es como un golpe en el pecho del chico. Una y otra vez hasta que llega el momento en que siente que entre su padre y él se alza un Gran Cañón. Su primer reacción es el silencio, acompañado de vergüenza. Se inclina cada vez más bajo. Pero en algún lugar se ha cruzado una línea, una técnica innata de supervivencia y el chico devuelve los golpes:"ya no guanto más ", se levanta y sale tirando la puerta.
¿Qué pasa con el inmigrante hispano en una pequeña ciudad anglosajona? ¿Cuántas veces se le puede poner a prueba a causa de su acento, burlándose de su nombre e ignorándolo por su color de piel antes de que intente golpear a alguien? Piensa en la esposa de un marido insensible. Todas las mujeres de su oficina recibieron una tarjeta o flores el día de San Valentín. Ella no hace más que pensar que quizás uno de los mensajeros pasará por su mesa ,pero no es así. Se marcha para casa pensando: Seguro que encontraré algo encima de la mesa. La mesa está vacía. Suena el teléfono. Es él. Va a llegar tarde a cenar. Ni una palabra sobre el día de San Valentín. Su marido lo olvidó. ¿Cómo pudo? Cuando eso mismo pasó el año anterior, se sintió triste. Cuando él hizo algo parecido en Navidad, se sintió herida. Por eso cuando él olvidó su aniversario, ella comenzó a endurecerse. ¿Y ahora esto? Llora de rabia. El rechazo lleva al enojo.
Y si el rechazo de la gente nos hace sentir enojados, ¿qué será sentirse rechazado por Dios? ¿Primer caso de estudio?.Caín.
El relato es muy esquemático y con varias lagunas ,pero lo que se nos dice es suficiente como para recrear la escena del crimen. Caín y Abel fueron a adorar a Dios, quizás al mismo tiempo. Cada uno llevó su ofrenda. Caín y Abel habían oído las instrucciones de Dios. Y cuando Abel presentó las mejores partes de uno de los primogénitos de su rebaño, lo hizo por obediencia a lo que había oído. Y cuando Caín presentó" una ofrenda" de la tierra, estaba actuando en desobediencia. Seguro que había oído lo mismo que Abel. Si no hubiera sido así Dios no le hubiera pedido cuentas. Él sabía lo mismo que Abel. Sabía que el perdón de los pecados se obtenía por medio del derramamiento de sangre. Pero de todas formas le enojó que Dios le devolviera su sacrificio sin abrir. Dios le advirtió que tuviera cuidado.
Dios le preguntó a Caín:"Por qué estás enojado? ¿Por qué andas tan triste? Si haces las cosas bien, te aceptaré, pero si no las haces bien, el pecado está listo para atacarte. El pecado quiere dominarte, pero tú debes dominarlo"En este punto de la historia, Caín no había pecado. Una pequeña dosis de humildad y todo habría estado bien, pero Caín tenía otros planes.
" Caín habló con su hermano Abel. Y sucedió que estando juntos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató".
Caín se rindió. Desistió en cuanto a Dios. Se dio por vencido en su habilidad de agradarlo. Se ensañó contra Abel.
Caín habría pensado:"No logro satisfacerlo. Trabajo en el campo y le traigo mi cosecha. Le doy lo mejor que tengo, pero no es suficiente.
Otros pensarían :
"¿Por qué Dios no escucha nuestras oraciones?. Vamos a la iglesia, pagamos nuestras deudas, pero la cuna sigue vacía".
"¿Por qué Dios no me da un empleo?. No he hecho nada malo. La gente que lo maldice tiene trabajo. Yo lo he servido durante todos estos años y ni siquiera me llaman para una entrevista".
" Qué tengo que hacer para que Dios me perdone? ¿Tengo que pasarme el resto de la vida pagando por mis errores?"
Estos pensamientos harán que te acalores. Te llenarán de ira. Harán que estalles ante mentes superficiales como la de Abel, que hacen la mitad del trabajo pero reciben todas las bendiciones.
Para un momento. ¿No acabas de descubrir algo?. ¿No se encendió una luz? ¿No acabas de encontrar por primera vez la fuente de tu ira?. ¿Acaso se puede rastrear tu amargura corriente arriba hasta llegar al sentimiento del rechazo divino?. Si este es tu caso, me alegra mucho decirte que al encontrar la causa también has encontrado la cura.
Si el rechazo causa tu enojo, entonces ¿la aceptación no lo curaría?
.Si el rechazo celestial te hace sentir coraje hacia los demás , entonces ¿la aceptación celestial no te haría amarlos?. Si creemos que Dios es duro e injusto, ¿cómo crees que vamos a tratar ala gente? Con dureza e injustamente
El Pablo a.C (Antes de Cristo) echaba chispas de ira. "Saulo asolaba a la iglesia".El Pablo d. C se desbordaba de amor.
Sus acusadores le golpearon, le apedrearon, le pusieron en prisión, se burlaron de él. ¿Pero puede encontrar alguna ocasión en que respondiera de forma poco amble? ¿Alguna rabieta? ¿Algún ataque de ira?. Ahora tenemos a un hombre diferente. Se le fue el enojo. Su pasión es fuerte. Su devoción es incuestionable. ¿Ataques de ira? Cosa del pasado.
¿Qué lo hizo diferente?.Se encontró con Cristo.. O, usando sus mismas palabras, estaba escondido en Cristo:"Vuestra vida está escondida con Cristo en Dios".
Cada vez que el Padre se inclina para mirarte, ¿qué ve?.Ve a su Hijo., el perfecto Cordero de Dios, escondiéndote. Los creyentes somos como nuestro antepasado Abel. Vinimos a Dios por virtud del rebaño. Caín fue a Dios con la obra de sus propias manos. Dios lo rechazó. Abel vino, y nosotros venimos, dependiendo del sacrificio del Cordero, y Él nos acepta.
Cuando Dios te mira no te ve a ti, ve a Jesús. ¿Y cómo reacciona cuando ve a Jesús?. Hace desgarrarse los cielos y vibrar la tierra al grito de "Tú eres mi Hijo amado, en ti tengo complacencia".
Dios te ha aceptado por medio de cristo. Piensa en lo significa esto. No puedes evitar que la gente te rechace , pero sí puedes evitar que te ponga furioso.
Los rechazos son como las señales de disminución de velocidad en la carretera. Viene en el paquete de viaje. El mundo está lleno de ceños fruncidos . Te van a echar a un lado, dejar caer, herir y pegar patadas. ¿Cómo puedes evitar ponerte furioso?.Permite que la aceptación de Dios compense el rechazo de los otros.
Considéralo de esta forma. Imagínate que vives en un edificio de apartamentos muy alto. En la cornisa de una ventana hay una margarita solitaria. Una mañana arrancas la margarita y la prendes en tu solapa. Como es la única planta que tienes , se trata de una margarita especial.
Pero en cuanto atraviesas la puerta, la gente comienza a arrancarle pétalos a tu flor. Alguien te roba el sitio en el metro. Se cae un pétalo. Un compañero hace un informe negativo sobre ti. Tres pétalos. Le dan el ascenso a una persona con menos experiencia pero que parece un modelo de revista. Más pétalos. Al final del día sólo te queda uno .Pobre del alma que se atreva a acercarse. Sólo falta un pétalo más para que explotes.
¿Y qué si alteramos un poquito la escena? Agreguemos un personaje más .El amable vecino de al lado tiene a la floristería de la esquina. Todas las noches, de camino a casa, para en tu apartamento con un ramo se flores frescas, no merecidas, pero irresistibles. No son las flores que le sobraron. Son arreglos de primera clase. No sabes por qué tiene tan alta opinión de ti, pero no te quejas. Gracias a él , tu apartamento tiene una delicada fragancia, y la entrada se pone preciosa. Qué cualquiera estropee tu margarita ¡Tienes todo un ramo para reemplazarla!
Hay una gran diferencia. Y la interpretación es muy obvia. Dios quiere llenar tu mundo con flores . Todos los días te pone un ramo en la puerta. ¡ábrela! ¡Toma las flores!. Entonces, cuando llegue un rechazo, no te quedarás corto de pétalos.
Dios te quiere ayudar a librarte de tus enojos. Él hizo galaxias que nadie ha visto , y cañones que aún no hemos explorado. Dios es "el que sana todas tus dolencias". ¿Crees que entre esas dolencias pudiera estar la aflicción del enojo?
¿Quieres que lo haga?. Esta pregunta no tiene nada de truco. Él te hace la misma pregunta que hizo al inválido. :" ¿Quieres ser sano?".No todos quieren. Puede que seas un adicto al enojo. Tal vez el enojo ya sea parte de tu identidad. Pero si de veras lo quieres , Él puede cambiar tu identidad. ¿Quieres que lo haga?.
¿Tienes alguna mejor opción?. ¿Cómo irte a vivir a una zona libre de rechazo? Si es así, disfruta tu vida en una isla desierta. Toma las flores. Recibe de Él para que puedas amar o, al menos, estar a bien con otros.
Deja tu enojo en el árbol del Calvario. Si los otros te rechazan, deja que Dios te acepte. Él no está enojado. Canta cuando te ve. Toma un gran sorbo de su amor sin límites, y relájate.
Max Lucado.
EL AMOR NUNCA DEJA DE SER
Antes de terminar este libro, hagamos un inventario. Pasemos revista a nuestras relaciones. Piensa por un momento en la gente que te rodea. Si quieres anotar nombres en el margen adelante. Tu esposo, esposa, hijos, maestros amigos, padres compañeros de trabajo. Piensa un momento. ¿Quiénes son las personas que componen tu mundo?
A medida que van surgiendo los nombres, permíteme susurrarte un recordatorio. ¿No son valiosos? ¿No son algo especial? ¿No vale la pena hacer lo que sea para cuidar esas relaciones? Por supuesto que la gente puede ser difícil. Pero aún así ¿qué es más importante que la gente?
Considéralo de esta manera. Cuando llegues al final de tu vida, ¿qué es lo que vas a desear? Cuando la muerte te extienda sus manos, ¿dónde vas a buscar aliento? ¿Vas a abrazar ese título universitario que está en el marco de madera? ¿Vas a pedir que te lleven al garaje para sentarte en el coche? ¿Crees que te consolará releer tu estado financiero? Seguro que no. Lo que nos va a importar será la gente. Entonces, si las relaciones van a ser tan importantes en ese momento, ¿no nos deberían importar ahora?
¿Qué puedes hacer para fortalecerlas?
¿Estoy viviendo en la corriente del amor de Dios? ¿Hasta qué punto amo a la gente que hay en mi vida? ¿La forma en que tratas a la gente refleja la forma en que Dios me ha tratado?
No siempre es fácil amar a la gente. De hecho este libro ha sido un desafío para algunos de ustedes. Te has visto forzado a volver a pensar acerca de ciertas personas en tu vida a las que te cuesta amar. Este es un tema serio. No es fácil amar a lo que nos han causado a taques al corazón, abuso, rechazo o soledad. Algunos se preguntan cómo pueden llegar a amar a la gente que tanto daño les ha causado. Entonces, ¿qué puedes hacer?
La sabiduría convencional dice que la falta de amor implica falta de esfuerzo, así que tratamos con más ahínco y nos esforzamos más.
Pero, ¿acaso la falta de amor podría implicar algo más? ¿No será que nos estamos saltando un paso? ¿Un paso fundamental? ¿Será que estamos tratando de dar lo que no tenemos? ¿Estamos olvidando recibir primero?
La mujer de Capernaum no lo olvidó. ¿Recuerdas su historia en el primer capítulo? ¿Recuerdas cómo le prodigó amor a Cristo? Le lavó los pies con lágrimas. Se los secó con el cabello. Si el amor fuera una cascada, ella sería el Niágara.
Y Simón…la verdad es que Simón era un Sahara. Seco. Duro. Su árido corazón nos sorprende. Él era de los que iba a la iglesia, el pastor, el estudiante del seminario .Ella, en cambio, era la ramera del pueblo. Él había olvidado más de la Biblia que lo que ella llegó a conocer. Pero ella había descubierto una verdad que Simón, de alguna manera, había pasado por alto: el amor de Dios no tiene límites.
El amor de Dios alcanza el estándar de nuestro pasaje final. Pablo dice:"El amor nuca deja de ser".
El amor de Dios, según el apóstol, nunca se caerá al suelo, se marchitará ni se descompondrá. Por su naturaleza, es algo permanente. Nunca desaparecerá. El amor jamás se extingue.
El amor nunca deja de ser.
Los gobiernos van a caer, pero el amor de Dios durará por siempre. Las coronas son temporales, pero el amor es eterno. Tu dinero se acabará, pero su amor no.
¿Cómo Dios tiene un amor como este? Nadie tiene un amor infalible. Ninguna persona puede amar de una manera perfecta. Tienes razón. Nadie puede hacerlo. Pero Dios no es un ser humano. A diferencia de nuestro amor, el suyo nunca termina. Su amor es completamente diferente al nuestro.
Nuestro amor depende de quién es el receptor. Si mil personas nos pasaran por delante, no sentiríamos lo mismo por todos. Nuestro amor está regulado por su aspecto físico y su personalidad. Incluso si llegamos a conocer a gente que sea parecida a nosotros, nuestros sentimientos fluctúan. Según nos traten, así los amaremos. El receptor regula nuestro amor.
Con el amor de Dios no pasa eso. No tenemos ningún efecto en su termómetro de amor para nosotros. El amor de Dios le nace de adentro, no depende de lo que vea en nosotros. Es un amor sin causa y espontáneo. Dios nos ama porque no puede hacer otra cosa.
¿Nos ama por nuestra bondad? ¿Por nuestra amabilidad? ¿Por nuestra gran fe? No, Nos ama por su bondad, su amabilidad, su gran fe. Juan lo plantea así:"En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros ".
¿No te alienta saber esto? El amor de Dios no depende de tu amor. La cantidad de tu amor no hace que el suyo aumente. Tu falta de amor no hace que disminuya. Tu bondad no eleva su amor, ni tu debilidad lo disminuye.
Dios te ama simplemente porque así lo ha decidido. Te ama cuando no te sientes digno de que te amen. Te ama cuando nadie más lo hace. Puede que otros te abandonen, se divorcien de ti y te ignoren, pero Dios te amará. Siempre. Pase lo que pase.
Esto es lo que Él tiene:"Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada".
Esta es su promesa:" Con amor eterno te he amado, por tanto, te prolongué mi misericordia".
¿Sabes que más significa esto? Que cuentas con un acuífero de amor al que puedes acudir siempre. Si te resulta difícil amar, entonces ¡necesitas tomar de Él! ¡Bebe sin parar! ¡Bebe diariamente!
No olvides que el amor es un fruto. Si te metes en el huerto de Dios, ¿qué es lo primero que ves? "Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, y dominio propio".
El amor es un fruto. ¿Un fruto de quién? ¿De tus esfuerzos y tu trabajo? ¿De tu profunda fe? No. El amor es un fruto del Espíritu Santo de Dios.
Y tú tienes una única tarea, nutrirte de Jesús. "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos, el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer".
No le peleamos al Señor en relación con la última línea, ¿no es cierto? Lo hemos aprendido de la manera más dura: Separados de Él nada podemos hacer. ¿No crees que ya es hora de aprender que pasa si nos mantenemos unidos a Él?
Su trabajo es producir fruto. Nuestro trabajo es permanecer en nuestro sitio. Cuanto más cerca estemos de Jesús, mejor fluirá su amor en nosotros. Y ¡vaya amor! Paciente. Bondadoso. No envidioso. No es rudo. No es orgulloso.
Vamos a reescribir 1 corintos 13:4-8 una vez más. No con el nombre de Jesús ni con el tuyo, sino con ambos. Léelo en voz alta con tu nombre en el blanco y dame tu opinión.
Cristo en -------------es paciente. Cristo en -----------------es bondadoso. Cristo en -----------no es envidioso. Cristo en -------------------no es jactancioso. Cristo en ---------------------no es orgulloso. Cristo en-----------------no se comporta con rudeza. Cristo en -----------------no es egoísta. Cristo en-----------------no guarda rencor. Cristo en -----------------no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Cristo en-------------------todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. Cristo en -------------jamás se extingue.
¿Llegaremos a amar alguna vez? ¿Llegaremos a amar a la perfección? No. En este lado del cielo Dios es el único que puede hacerlo. Pero sí podemos amar mejor que antes.
Cuando la bondad sólo llega de mala gana, podemos recordar su bondad para con nosotros y pedirle que nos dé bondad y que nos haga más bondadosos. Cuando nos falta paciencia le podemos dar las gracias por la suya y pedirle que nos haga más pacientes. Cuando nos resulta difícil perdonar, no haremos una lista de todos los agravios que hemos sufrido. En vez de eso, haremos una lista de todas las veces que hemos recibido gracia y oraremos para que nos resulte más fácil perdonar. Primero recibiremos para dar más tarde. Beberemos sin parar del inagotable amor celestial. Y al hacerlo, descubriremos un amor que vale la pena compartir.
Max Lucado.
EL AMOR TODO LO CREE
"El amor todo lo cree"
"Según toda lógica, Skinner era hombre muerto" Con estas palabras, Arthur Bressi comienza a relatar el día que encontró a su mejor amigo en un campo de concentración japonés durante la Segunda Guerra Mundial. Los dos eran amigos desde la secundaria. Crecieron juntos. Jugaban baloncesto, faltaban al colegio y salían juntos con sus respectivas chicas. Arthur y Skinner eran inseparables. Entonces, tenía sentido que cuando uno se unió al ejército, el otro también lo hiciera. Zarparon en el mismo buque rumbo a las Filipinas. Allí los separaron. Por medio de información no oficial de la prisión., Arthur se enteró del paradero de su amigo. Skinner estaba muriéndose en un campo cercano. Arthur se ofreció para un trabajo voluntario, con la esperanza de que su compañía pasara por el otro campamento. Y un día sucedió.
Arthur pidió., y le concedieron, cinco minutos para buscar y hablar con su amigo. Para eso tenía que ir a la parte donde se alojaban los enfermos. Dicho lugar estaba dividido en dos secciones: una para los enfermos con posibilidades de recuperarse y la otra para los que tenían esperanza de vida. Los que se suponía que iban a morir en el "Pabellón cero". Allí fue donde Arthur encontró a Skinner. Gritó su nombre y salió del pabellón la sombra de setenta y nueve libras del amigo que una vez conoció.
Este es el relato:
"Estaba parado junto a la alambrada del campo de prisioneros de guerra, y vi a un amigo de la infancia, cubierto de suciedad y cargando el dolor de muchas enfermedades, arrastrarse hacia a mí. Estaba muerto. Lo único que quedaba con vida era su espíritu inquieto. Quise mirar para otro lado, pero no pude. Sus ojos azules, acuosos y tristes, se quedaron fijos en mí, y no me dejaban irme".
Malaria. Disentería. Pelagra. Escorbuto. Beriberi. No podía comer. No podía beber. Estaba casi muerto.
Arthur no sabía qué decir ni qué hacer. Se le estaban terminando los cinco minutos. Comenzó a desatarse el nudo del pañuelo que llevaba en el cuello. Ahí tenía el anillo de la escuela secundaria. Corriendo el riesgo de ser castigado, había logrado meter el anillo en el campo. Como sabía de la inminencia de enfermedades y escasez de tratamientos, lo había estado guardando para cambiarlo por medicinas o comida para él. Pero una mirada de Skinner y supo que ya no podía guardarlo más.
Mientras se despedía de su amigo, deslizó el anillo en su frágil mano, a través de la verja, y le dijo que "hiciera algún negocio" con él. Skinner se opuso, pero Arthut insistió. Se dio la vuelta y se marchó, sin saber si volvería a ver vivo a su amigo".
¿Qué tipo de amor haría algo así? Una cosa es darle un regalo a los sanos. Una cosa es compartir un tesoro con el fuerte. Pero darle al débil lo mejor que tienes, confiarle tu tesoro al moribundo, eso ya es otra cosa. De hecho, este gesto declara:" Creo en ti". "No desesperes. No te rindas. Ceo en ti". Por eso Pablo incluyó esta frase en su definición del amor:"El amor todo lo cree".
¿Conoces a alguien que esté del mismo lado de la cerca que Skinner? Si tu hijo está teniendo problemas en el colegio, entonces conoces a alguien. Si tu marido lucha con la depresión o despidieron a tu esposa del trabajo, tienes otro caso. Si tienes a un amigo con cáncer, si toda la clase s burla de un compañero, si tu hijo no logra clasificar para el equipo deportivo de la escuela, si conoces a alguien que tiene miedo o ha fracasado o es frágil , entonces conoces a alguien que necesita un anillo de fe.
Y, lo más importante, tú se lo puedes dar. Puedes, por medio de palabras o de obras, cambiar para siempre la vida de esa persona.
Arthur lo hizo. ¿Quieres saber qué le pasó a Skinner? Tomó el anillo y lo enterró en el suelo del pabellón. Al día siguiente se decidió correr el mayor riesgo de su vida. Se acercó al "más mable" de los guardias y le pasó el anillo por la verja."Takai", preguntó el oficial. . " ¿Es valioso? " , Skinner le aseguró que sí. El soldado sonrió. Se metió el anillo en el bolsillo y se marchó. Varios días más tarde pasó por delante de Skinner y le tiró un paquete a los pies. Tabletas de un compuesto de sulfa. Al día siguiente regresó con un remedio para combatir el escorbuto. Después le llegaron unos pantalones y una lata de carne.En menos de tres semanas Skinner estaba en pie.En menos de tres meses lo llevaron a la parte de los enfermos "sanos". Con el tiempo fue capaz de trabajar. Por lo que se sabe, fue el único americano que salió vivo del pabellón cero.
Todo por un anillo. Todo porque alguien creyó en él. Sé lo que algunos de ustedes están pensando. Miran la historia de Arthur y Skinner y desearían que su situación fuera así de fácil. Skinner era un moribundo, pero un buen hombre y un buen amigo. ¿Cómo se puede confiar en alquien que no lo es? ¿Cómo se puede creer en un hombre que te traiciona o en un empleado que te engaña? ¿El amor ignora todo? No lo creo. Este pasaje no es un llamado a la ingenuidad ni a la ceguera, sino un llamado a darle a otros lo que Dios nos ha dado a nosotros.
Skinner no es la única persona a la que le dieron un anillo. Tú también llevas uno en el dedo. Te lo puso tu Padre Celestial. Jesús describió esto cuando contó la historia del hijo pródigo.
El relato involucra a un padre rico y un hijo voluntarioso. El chico reclama su herencia prematuramente, se muda a las Vegas y allí despilfarra el dinero en máquinas tragamonedas y mujeres. Con la misma rapidez que dices "blackjak", el tipo estaba en la ruina. Como es demasiado orgulloso para regresar a casa, consigue un trabajo limpiando establos en el hipódromo. Cuando se sorprende probando el alimento de los caballos y pensando que con un poquito de sal no estaría nada mal, se da cuenta que ya es suficiente. Y es hora de regresar a casa. Al jardinero de su padre le va mejor que a él. Así que emprende el viaje de regreso. Va ensayando su discurso de arrepentimiento en cada paso del camino.
Pero el padre veía las cosas desde otro punto de vista."Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio". El padre estaba buscando al chico, siempre alzando el cuello, esperando ver aparecer al muchacho, y cuando eso sucedió, cuando al padre vio por el camino a una figura que le resultaba familiar, "tuvo compasión. Corrió y se echó sobre su cuello, y le basó"
Nosotros no esperamos una respuesta así. Esperamos a alguien con los brazos cruzados y aspecto furioso. Como mucho, un apretón de manos por compromiso. Seguro que una reprimenda. Pero el padre no hace nada de eso. En su lugar, le da regalos. "Sacad de inmediato el mejor vestido y vestidle, y poned un anillo en su mano y calzado en sus pies. Traed el ternero engordado y matadlo. Comamos y regocijémonos".Vestido, sandalias, ternero y … ¿viste? Un anillo. . El portador del anillo podía hablar en nombre del dador. Se usaba para imprimir un sello en cera blanda para validar las transacciones. El que llevaba el anillo hacía negocios en nombre del que se lo había dado.
¿Habrías hecho lo mismo? ¿Le habrías dado al hijo pródigo el poder y los privilegios de representarte en tus asuntos? ¿Le habrías confiado una tarjeta de crédito? ¿Le habrías dado un anillo?
Lo único más asombroso que haberte dado el anillo es no habértelo pedido de vuelta. ¿Acaso no han habido momentos en que ha tenido motivos para eso?.
Cuando promoviste tu causa y olvidaste la de Él. Cuando mentiste. Cuando tomaste los dones que te dio y los usaste para tu provecho. . ¿No podría haberte quitado el anillo? Por supuesto. ¿Lo hizo o no lo hizo?. ¿Todavía tienes una Biblia? ¿Todavía se te permite orar? ¿Todavía tienes algo de dinero para sobrevivir? Entonces me da la impresión de que Dios quiere que sigas llevando el anillo. Parece que sigue creyendo en ti.
No se ha rendido contigo. No te ha dado la espalda. No se ha marchado. Podría haberlo hecho. Otros lo habrían hecho, pero Él no. Dios cree en ti. Y te pregunto si tu no podrás compartir con otros algo de esa fe que Él tiene en ti. ¿Puedes creer en alguien? Para bien o para mal, nos definimos a través de los ojos de otros. Dime muchas veces que soy estúpido y terminaré creyéndote. Dime muchas veces que soy una persona brillante, y probablemente te crea.
Arthur le dio a Skinner mucho más que un anillo, le dio una proclamación, un veredicto que decía: "Eres muy valiosos para mí. Vale la pena salvar tu vida. Vale la pena que vivas". Creyó en él y, como resultado, le dio a Skinner el valor para salvarse.
Tú y yo tenemos el privilegio de hacer por otros lo que Arthur hizo por Skinner y lo que Dios hace por nosotros. ¿De qué forma le demostramos a la gente que creemos en ella?
Haz acto de presencia. Nada puede sustituir nuestra presencia. Aparecer en carne y hueso es un mensaje muy claro. Después de la muerte de la esposa de Albert Einstein , Maja, la hermana de este, se fue a vivir con él para ayudarle en los asuntos domésticos. Por catorce años ella lo cuidó, lo que le permitió seguir con sus valiosas investigaciones. En 1950 ella sufrió un derrame cerebral que la dejó en coma. De ahí en adelante, Einstein se pasó dos horas cada tarde leyéndole obras de Platón. Ella no daba señales de entenderlo, pero él le seguía leyendo. Si algo llego a entender de este gesto de su hermano, fue que él creía que valía la pena invertir tiempo en ella.
¿Crees en tus hijos? Entonces, haz acto de presencia. Acompáñalos cuando tienen un partido, cuando están jugando en casa. Puede que no sea posible estar en todo, pero seguro que el esfuerzo vale la pena. ¿Crees en tus amigos? Entonces haz acto de presencia. Asiste a sus graduaciones y bodas. Pasa tiempo con ellos.
Escucha. Para alentar a otros no es necesario que digas nada. La Biblia dice:" Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar". Nuestra tendencia general es hablar mucho y escuchar poco. Hay momentos para hablar, pero también hay momentos para permanecer en silencio. Esto es lo que hizo mi padre cuando cometí un gran error en un partido de baseball . Me faltaba la mitad del camino para llegar a casa cuando papá me encontró. No me dijo ni una palabra. Se limitó a detenerse a un lado de la carretera, se inclinó en el asiento y abrió la puerta del pasajero. No hablamos. No hacía falta. Ambos sabíamos que el mundo se había terminado. Cuando llegamos a casa, me fui directo a mi cuarto, y él se fue derecho a la cocina. Al poco rato se presentó en mi habitación con galletas y un vaso de leche. Se sentó en la cama y partimos juntos el pan. Un poco más tarde, mientras mojaba las galletas en la leche, comencé a darme cuenta de que la vida y el amor de padre iban a continuar. En el esquema mental de un muchacho adolescente , si amas al chico al que se le escapó la bola es que lo mamas de verdad. Mi habilidad como jugador de baseball no mejoró, pero si la confianza en el amor de mi padre. Mi padre no dijo ni una sola palabra. Pero hizo acto de presencia .Me escuchó. Para sacar el máximo partido de otros, haz lo mismo, y en el momento apropiado.
Habla. Nathaniel llegó un día a casa con el corazón destrozado. Le acababan de despedir del trabajo. Su esposa, en vez de preocuparse, le recibió con una alegría sorprendente. " Pues ahora puedes escribir tu libro".
La actitud de él no fue tan positiva. " ¿Y de qué vamos a vivir mientras lo escribo?¨"
Para su sorpresa, ella abrió una gaveta y le enseñó un fajo de billetes, dinero que había ahorrado de su presupuesto doméstico." Siempre he sabido que tienes talento", le dijo. " Siempre supe que escribirías una obra maestra".
Ella creyó en su marido. Y gracias a eso todas las bibliotecas de los Estados Unidos cuentan con un ejemplar de "The Scarlet Letter. "
Tú puedes cambiarle la vida a alguien simplemente con tus palabras. "La muerte y la vida están en el poder de la lengua". Por eso Pablo nos advierte a ti y a mí que tengamos cuidado. "Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes".
Hay una prueba para la lengua. Antes de decir algo, piensa: ¿Lo que quiero decir será de aliento para otros? Tú puedes, con tus palabras, fortalecer a otros. Tus palabras son para sus almas lo que las vitaminas para sus cuerpos. Si tuvieses comida y vieras que alguien se está muriendo de hambre, ¿no le darías de comer? Si tuvieras agua y vieras que alguien se está muriendo de sed, ¿no le darías de beber?. ¡Claro que sí!.Entonces, ¿por qué no haces lo mismo con sus corazones? Tus palabras son alimento y agua. No dejes de alentar a los que están desanimados. Habla con palabras que, los fortalezcan. Cree en ellos de la misma manera que Dios ha creído en ti.
Puedes salvarle la vida alguien.
Como hizo Arthur. Su amigo Skinner sobrevivió. Ambos regresaron a casa. Un día,poco después de su llegada, Skinner fue a visitar a su amigo. Le llevaba un regalo. Estaba en una cajita pequeña. Arthur supo inmediatamente lo que era. Una copia exacta del anillo de la secundaria. Después de un débil intento de hacer un chiste:"No lo pierdas, que me costó 18bdólares", sonrió a su amigo cálidamente y le dijo: "Ese anillo, Artie me salvó la vida".
Es mi deseo que alguien te diga lo mismo a ti.
Es mi deseo que le digas lo mismo a Dios.
Max Lucado.
EL AMOR TODO LO DISCULPA
"El amor todo lo disculpa"
¿Recuerdas haber sido cubierto con un manto de amor? Estás nervioso por el examen, pero el profesor se quedó hasta más tarde par ayudarte. Estabas asustado lejos de casa, pero tu mamá te llamó para animarte. Te acusaron de algo injustamente y un amigo salió en tu defensa. Cubierto de aliento. Cubierto del cuidado de un corazón tierno. Cubierto de protección. Cubierto con un manto de amor.
Pero tu mejor manto de amor, sin embargo, vino de Dios. ¿Alguna vez pensaste en tu creador como un diseñador de modas? Adán y Eva sí lo hicieron.
Todas las tiendas de ropa del mundo existen gracias a Adán y Eva. Las tablas de planchar, los clósets, los percheros…todo se remonta al huerto del Edén. Antes de pecar, Adán y Eva no necesitaban ropa, después de pecar, no pudieron vestirse con suficiente rapidez. Se ocultaron en los arbustos y trataron de hacerse ropa usando hojas de higuera.
Ansiaban protección. Razones no les faltaban. Conocían las consecuencias de sus errores. Dios les había advertido:"Pero del fruto del árbol que está en medio del Jardín… No comáis de él, ni lo toquéis, no sea que muráis".
Y por supuesto, el único árbol que les dijo que no tocaran fue el único que no pudieron resistir. El fruto del árbol se convirtió en el cerrojo de una puerta que, una vez abierta, permitió la entrada de muchísimas consecuencias no deseadas.
Una de ellas fue la vergüenza. Adán y Eva no habían sentido vergüenza antes. Pero después de esto, fue lo único que sintieron. Aunque se escondieron y cosieron, la cobertura fue insuficiente. ¿Qué es una arboleda ante los ojos de Dios? ¿Qué protección te da una hoja de higuera?
Adán y Eva se encontraban vulnerables por la herida de su propio pecado.
Pero, ¿qué haría Dios? ¿Acaso no había anunciado su juicio? ¿No había sido quebrantada su ley? ¿La justicia no exigía la muerte de Adán y Eva? ¿No es Él un Dios justo?
Pero, nos apuramos en contestar, ¿no es cierto que Dios es amor? ¿Adán y Eva no eran sus hijos? ¿Acaso su misericordia no podía cancelar su justicia? ¿Hay alguna manera en que puedan coexistir la justicia y la bondad?
Según Génesis 3:21, sí pueden. A este versículo se le ha llamado el primer sermón del evangelio. No fue predicado por predicadores, sino por Dios mismo. No con palabras, sino con símbolos y acción. ¿Te gustaría saber cómo reacciona Dios ante nuestro pecado?
"Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió"
Esta frase tan sencilla nos sugiere tres escenas poderosas.
Escena 1: Dios mata un animal. Por primera vez en la historia de la tierra, el suelo se mancha de sangre. Sangre inocente. El animal no cometió pecado. La criatura no merecía morir.
Adán y Eva sí lo merecían. La pareja merecía morir, pero vivió. El animal merecía vivir, pero murió. En la primera escena se derrama sangre inocente.
Escena 2. Se hace ropa. El diseñador de las estrellas ahora se convierte en sastre.
Y en la escena 3: Dios los viste.
Adán y Eva ya van en camino a la salida del edén. Se les dijo que se fueran, pero ahora Dios les dice que se detengan un momento. "Con esas hojas de higueras", les dice sacudiendo la cabeza, "no van a conseguir nada". Y les hace algo de ropa. Pero no les tira la ropa a los pies y les dice que se vistan. Él mismo lo hace."Estate quieto, Adán, a ver como te queda". Igual que lo haría una madre con su hijo. Como haría un padre con un niño e preescolar, subviniéndole la cremallera.
El amor siempre protege.
¿No ha hecho Dios lo mismo por nosotros? Comemos nuestra porción del fruto prohibido. Decimos las cosas que no deberíamos decir. Vamos a lugares a donde no deberíamos ir. Tomamos frutas de árboles que no deberíamos tocar.
Y al hacerlo, se abre la puerta y se cuela la vergüenza. Y nos escondemos. Nos hacemos ropa de hojas de higuera. Excusas débiles. Justificaciones transparentes. Nos cubrimos de buenas obras y de trabajos bien realizados, pero una ráfaga del viento de la verdad pasa, y nos volvemos a quedar desnudos. Completamente desnudos en nuestros errores.
¿Y qué hace Dios ante esto? Lo mismo que hizo por nuestros padres en el jardín. Derrama sangre inocente. Ofrece la vida de Su Hijo. Y desde la escena del sacrificio, el Padre toma un manto, no la piel de un animal, sino el manto de la justicia. ¿Nos lo lanza y nos dice que nos vistamos? No, Él nos viste. Nos viste consigo mismo." Pues todos sois hijos de Dios por la fe en Jesús, porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, De Cristo estáis revestidos"
El manto es obra suya, no nuestra. ¿Te percataste de la inactividad de Adán y Eva? No hicieron nada. Absolutamente nada. No pidieron el sacrificio, ni siquiera se les ocurrió pensar en él. Fueron pasivos en el proceso. Nosotros también." Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no de vosotros, pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe"
Nosotros nos ocultamos Él nos busca. Nosotros traemos pecado. Él trae un sacrificio. Nosotros lo intentamos con hojas de higuera. Él trae el manto de justicia. Y podemos encontrar el manto del profeta:"En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios, porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas".Nos protege con un manto de amor.
¿No es cierto que hace por nosotros lo mismo que hizo por la mujer adúltera? La protegió de las piedras. ¿Y a sus discípulos? Los protegió de la tormenta? Y al endemoniado? Lo protegió del mismo infierno. Jesús incluso protegió a Pedro de los cobradores de impuestos proveyéndole el dinero para pagar.
¿Y a ti? ¿Te está protegiendo de alguna mala relación? ¿De un empleo poco adecuado?"Como las aves que vuelan, así amparará Jehová de los ejércitos a Jerusalén, amparando, librando, preservando y salvando". "Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal"."Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos"
¿No te gustaría hacer lo mismo por Él? ¿Qué pasaría si te dieran el privilegio otorgado a María? ¿Qué pasaría si te pusieran a Dios mismo en los brazos como un bebé desnudo? ¿Acaso no harías lo mismo que ella? "Le envolvió en pañales"
.
Jesús recién nacido, aún mojado del vientre materno, tenía frío. Así que su madre hizo lo que habría hecho cualquier otra madre. Hizo lo que hace el amor: Lo cubrió.
Treinta años más tarde otra persona que amaba a Cristo hizo lo mismo. En esa ocasión el cuerpo de Jesús no estaba frío por la temperatura, sino por la muerte. José de Arimatea lo había bajado de la cruz. Igual que María limpió al niño recién salido de su vientre, este José preparó al Salvador para la tumba. Le limpió la saliva de la cara y la sangre de la barba." Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia".
María vistió al bebé. José de Arimatea limpió el cuerpo.
¿No te gustaría tener la oportunidad de hacer lo mismo? Tienes una. Oportunidades como esa se presentan todos los días. Jesús dijo:
"Estuve desnudo, y me cubristeis"
"Entonces los justos le respondieron diciendo: Señor, ¿Cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?"
"Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños a mí lo hicisteis"
¿Conoces a alguien como Adán y Eva, que se sienta culpable y avergonzado? ¿Conoces a alguien que necesite un manto de amor?
¿Alguna vez has tenido a un adolescente que está en problemas? Oyes que la puerta del garaje se abre una hora después de la hora designada para llegar a casa. Saltas de la cama y vas a la cocina, y ahí lo tienes, apoyado en la mesa y oliendo a cerveza. Las mejillas sonrosadas por el alcohol Esto es cierto. Ha estado tomando. Ha estado manejando. Tú tienes un problema y yo tengo una pregunta: ¿Qué le vas a dar a tu hijo?
¿Le vas a dar un sermón? Se merece uno. ¿Le vas a quitar las llaves del coche por tres meses? Podría ser muy sabio. ¿Le vas a condenar a cadena perpetua sin libertad condicional? Eso se podría entender, teniendo en cuenta la preocupación que sientes. Pero no olvides cubrir a tu hijo con un manto de amor. En algún momento durante las siguientes horas el chico necesita con desesperación sentir tu abrazo. Necesita que le pongan un manto, que le cubran, que le cobijes con tu amor. El amor siempre protege.
¿Conoces a alguien que necesita un manto de amor?
¿Alguna vez has oído a alguien criticando a un conocido tuyo? ¿Alguna vez has escuchado a chacales humanos devorando a un amigo caído? Todo el mundo está despedazando a tu amigo. Finalmente te toca a ti. ¿Tienes algo que decir?
Esto es lo dice el amor: nada. El amor se queda callado." El amor cubre una multitud de pecados" El amor no se opone a nadie. No Chismea. Si dice algo, son palabras de defensa. Palabras de bondad. Palabras de protección.
¿Conoces a alguien que necesita un manto de amor?
Hace varios años le ofrecí uno a mis hijas. El día de San Valentín de 1997 escribí lo siguiente, y lo enmarqué para cada una de mis hijas:
"Tengo un regalo especial para ti. Mi regalo es calidez en las noches, tardes iluminadas de sol, risas, besos y sábados felices.
Pero ¿cómo te doy este regalo? ¿Hay alguna tienda donde venden risas? ¿Un catálogo que ofrezca besos? No. Un tesoro como este no puede comprarse. Pero sí puede darse. Y así es como voy a dártelo.
Tu regalo de San Valentín es una promesa, la promesa de que siempre voy a amar a tu madre. Con la ayuda de Dios, nunca la abandonaré. Nunca llegarás a casa y descubrirás que me fui. Nunca despertarás y descubrirás que huí. Siempre nos tendrás a los dos. Amaré a tu madre. La honraré. Cuidaré de ella. Esta es una promesa. Este es mi regalo
Con todo mi amor papá".
¿Conoces a alguien que necesite algún tipo de protección? Seguro que sí. Entonces, dásela.
Paga la factura del gas a un matrimonio de ancianos.
Prométele a tus hijos que, con la ayuda de Dios, nunca pasarán hambre ni les faltará un hogar.
Dile a tu cónyuge que te volverías a casar con él, e invítalo a una luna de miel.
Max Lucado.
EL AMOR TODO LO ESPERA
Agua. Todo lo que ve Noé es agua. El sol del anochecer se ahoga en ella. Las nubes se reflejan en ella. Su barco está rodeado de agua. Agua al norte. Agua al sur. Agua al este. Agua al oeste. Agua.
Todo lo que ve Noé es agua.
Ya ni se acuerda de cuando vio otra cosa. Él y sus chicos acaban de subir al último hipopótamo por la rampa, cuando de repente el cielo abrió mil bombas de agua. Poco después el barco ya estaba meciéndose en el agua, y durante muchos días no paró de llover, y por semanas Noé se estuvo preguntando: ¿Cuánto tiempo va a durar esto? Llovió por cuarenta días. Estuvieron flotando durante varios meses. Comieron la misma comida, olieron los mismos olores, y, miraron las mismas caras durante varios meses. Llegó un momento en que ya no sabían de qué hablar.
Por fin el barco chocó con algo, y dejó de balancearse. La esposa de Noé miró a su marido, y Noé abrió la escotilla de un golpe y asomó la cabeza. El casco del arca estaba apoyado en tierra, pero la tierra seguía llena de agua." Noé ", le gritó, " ¿qué ves?". "Agua".
Sabes lo que es esto. Has estado parado en el mismo lugar que Noé. Has conocido un montón de inundaciones. Inundado de dolor en el cementerio, estrés en la oficina, enojo por alguna incapacidad física en tu cuerpo o por la incompetencia de tu cónyuge. Has visto crecer las aguas, y probablemente también has visto ponerse el sol sobre tus esperanzas. Has estado en el arca de Noé.
Y has necesitado lo mismo que necesitó Noé. Un poco de esperanza. No pides que te rescate un helicóptero, pero sería muy agradable oír uno. La esperanza no promete una solución instantánea, sino la posibilidad de que exista alguna. A veces lo único que necesitamos es un poco de esperanza.
Eso era lo que Noé necesitaba. Y eso fue lo que recibió. El viejo marinero contempla el sol dividido en dos por el horizonte. No podía imaginar una vista más bella. Noé está a punto de dar por finalizado su día, cuando oye el arrullo de la paloma. Así es como se describe el momento en la Biblia:" Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde, y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico".
Una hoja de olivo. Para Noé hubiera sido suficiente alegría recibir la paloma, pero ¡la hoja! Esa hoja era algo más que vegetación. Era una promesa. La paloma traía algo más que un trocito de un árbol, traía esperanza. ¿No es eso la esperanza al fin y al cabo? La esperanza es una hoja de olivo, evidencia de tierra seca después de una inundación. Es una prueba para el soñador de que vale la pena arriesgarse a soñar.
¿Acaso no nos encantan las hojas de olivo de la vida?
"Parece que el cáncer está en remisión"
"Puedo echarte una mano con tus problemas económicos"
"Pasaremos por esto juntos"
Y todavía más, ¿no es cierto que nos gustan mucho las palomas que las traen? Cuando el padre alienta al hijo por primera vez que le rompen el corazón, le da una hoja de olivo. Cuando la esposa de muchos años consuela a la esposa recién casada diciéndole que los conflictos son normales y que todos los maridos son caprichosos, y que esas tormentas ya pasarán, ¿sabes lo que estás haciendo? Le estás dando una hoja de olivo.
Nos encantan las hojas de olivo. Y nos encanta la gente que las trae.
Quizás esa fue la razón por la que tanta gente amó a Jesús.
Jesús se encuentra cerca de una mujer a la que han sacado a empujones del lecho de la promiscuidad. Todavía está mareada por el ataque. Una puerta abierta de golpe, las cobijas echadas a un lado y la fraternidad de policía para la moral irrumpió en la casa. Y aquí está ahora. Noé solo veía agua. Ella sólo ve enojo. No tiene esperanza.
Pero entonces Jesús habla:"Si alguno de vosotros está libre de pecado, que tire la primera piedra". Silencio. Los ojos y las rocas de los acusadores dan contra el suelo. Un momento después ya se habían ido, y Jesús está solo con la mujer. La paloma de los cielos le ofrece una hoja.
"Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino solo a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno, vete, y no peques más"
Él trae una hoja de esperanza a su mundo inundado de vergüenza.
Él hace algo parecido por Marta. Ella se encuentra flotando en un mar de dolor. Su hermano Lázaro está muerto. Acaba de enterrarlo. Y Jesús, bueno, Jesús llegó tarde."Señor, si hubieses estado aquí mi hermano no habría muerto". Me imagino que aquí hizo una pausa. "Mas también sé ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará". Igual que Noé abrió la escotilla, Marta abre su corazón. Igual que la paloma trajo una hoja, Cristo trae lo mismo.
Le dijo Jesús: "Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mi, aunque esté muerto vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto? Le dijo: Sí, Señor, yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo".
¿Cómo se atrevió a decir esas palabras? ¿Quién era Él para afirmar esto? ¿Qué lo calificaba para ofrecerle gracia a una mujer y una promesa de resurrección a otra? Sencillo. Hizo lo mismo que la paloma. Cruzó los límites de la tierra futura y viajó entre los árboles. Y del bosque de la gracia tomó una hoja para la mujer. Y del árbol de la vida arrancó una ramita pata Marta.
Y de los dos también trae hojas para ti. Gracia y vida. El perdón de los pecados. La derrota de la muerte. Esta es la esperanza que nos da. Esta es la esperanza que necesitamos.
Cuando alguien pregunta: "¿Hay alguna esperanza?"
Al culpable que hace la misma pregunta, Jesús le dice:"!Sí!". Al herido de muerte que hace la misma pregunta, Jesús le responde:"!Sí!".
A todos los Noé del mundo, a todos los que buscan en el horizonte un poquito de esperanza, Él proclama:"!Sí!". Y viene. Viene en forma de paloma. Viene trayendo frutos de una tierra ajena, de nuestro futuro hogar. Viene con una ramita de esperanza.
¿Has recibido la tuya? No pienses que tu arca está demasiado aislada. No creas que tu inundación es demasiado grande
Dios también tiene una mejor perspectiva para ti. Y con el debido respeto, nuestras luchas más graves, ante sus ojos, son sencillas. Él no está confundido o desalentado.
Recibe su esperanza, ¿no te parece? Recíbela porque la necesitas. Recíbela para que puedas compartirla con otros.
¿Qué crees que hizo Noé con la suya? ¿Qué crees que hizo con la ramita? ¿Tirarla por la borda y olvidarse de ella? ¿O piensas que lanzó un grito de Júbilo, reunió a toda la topa y se la fueron pasando de uno en uno como el Diamante Esperanza que era?
¡Claro que gritó! Eso es lo que haces si tienes esperanza. ¿Qué haces con las hojas de olivo? Se las pasas a otros. No las guardas en el bolsillo. Se las das a los seres amados. El amor nunca pierde la esperanza." El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta".
El amor le acerca una hoja de olivo al amado y le dice:"Tengo esperanza en ti".
Tú también puedes decir estas palabras. Eres un sobreviviente de la inundación. Por la gracia de Dios, has encontrado el camino hacia tierra firme. Sabes lo que es ver calmarse las aguas. Y como lo sabes, porque pasaste la inundación y estás vivo para contarlo, estás calificado para dale esperanza a alguien más.
¿Qué? ¿No te acuerdas de ninguna de las inundaciones del pasado? Permíteme refrescarte un poco la memoria.
¿Recuerdas la adolescencia? ¿Recuerdas los torbellinos de los años de pubertad? ¿Recuerdas las hormonas y los dobladillos de los pantalones? ¿El acné? Fue una época dura. Sí, estás pensando, pero uno la pasa. Eso es exactamente lo que los adolescentes necesitan oírte decir. Necesitan la hoja de olivo de un sobreviviente.
Igual que las parejas de recién casados. Pasa en todos los matrimonios. La luna de miel termina, el río del romance se convierte en un río de realidad y se preguntan si sobrevivirán. Tú les puedes decir que sí. Has pasado por eso. No fue fácil, pero sobreviviste. Tú y tu cónyuge encontraron tierra seca. ¿Por qué no arrancas una hoja de olivo y la llevas a un arca?
¿Eres un sobreviviente de cáncer? Quien esté en la sala del cáncer necesita hablar contigo. ¿Enterraste a tu pareja y viviste para sonreír otra vez? Entonces busca personas que se hayan quedado viudas recientemente y camina con ellas. Tus experiencias te han convertido en delegado de la brigada de la paloma. Tienes la oportunidad, realmente la obligación, de darle esperanzas a los que están en el arca.
¿Recuerdas la exhortación de Pablo?
"Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios".
Alienta a los que están luchando. ¿No sabes qué decirles? Entonces abre tu Biblia. La hoja de olivo para el cristiano es un versículo de las Escrituras:"Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las Escrituras, tengamos esperanza".
¿Tienes una Biblia? ¿Conoces a algún Noé? Entonces, comienza a ofrecer hojas.
A quienes les abate el dolor: Porque Dios dijo: "No te desampararé, ni te dejaré".
A quienes tienen sentimientos de culpabilidad:"Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús".
A los desempleados: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados".
A quines se sienten fuera de la gracia de Dios: "Para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna".
Tu Biblia es un cesto lleno de hojas. ¿Por qué no compartes una? Son de gran impacto. Después de recibir la suya, Noé fue otro hombre. "Y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra". Subió la escalerilla lleno de dudas y bajó lleno de confianza.
"Qué gran diferencia". Y todo por una hoja.
Max Lucado.
EL AMOR TODO LO SOPORTA
Él pudo haber desistido. Nadie se habría enterado nunca. Jesús pudo haber desistido.
Una simple mirada al vientre materno pudo haberlo desalentado. Dios es tan irrefrenable como el aire y tan ilimitado como el cielo. ¿Por qué iba a reducir su mundo por nueve meses al vientre de una muchacha?
¿Y nueve meses? Esta es otra razón para desistir. En el cielo no hay meses. En el cielo no existe el tiempo. O, quizás mejor dicho, el cielo tiene todo el tiempo. A nosotros se nos acaba. Nuestro tiempo pasa tan rápido que lo medimos en segundos. ¿No te parece que Cristo prefería quedarse al otro lado de la montaña del tiempo?
Pudo haberlo hecho. Pudo haber desistido. O, por lo menos, haberse quedado a medio camino. ¿Tenía que hacerse carne? ¿Y qué de convertirse en luz? Esta es una idea. El cielo pudo haberse abierto y Cristo caer en la tierra en forma de una luz blanca. Y después, en la luz podría haberse oído una voz, un estruendo, un trueno, una voz estremecedora. Balanceándose en una ráfaga de viento y los ángeles haciendo un coro, ¡y todo el mundo se habría dado cuenta!
Pero cuando Él llegó, casi nadie se dio cuenta. No hubo ningún desfile en Belén. El pueblo no le ofreció un banquete. Pensaríamos que un día festivo hubiera sido buena idea. Por lo menos unas cuantas serpentinas en el establo.
Y el establo. ¿No sería éste otra razón para que Cristo se echara para atrás? Los establos huelen mal y están sucios. ¿Cómo van a hacer para cortar el cordón umbilical? ¿Y quién va a hacerlo? ¿José? Un simple carpintero de un pueblo pequeñito. ¿No hay un padre mejor para Dios? Alguien con estudios, de alcurnia. Alguien con influencias. Ni siquiera fue posible conseguir un cuarto en el hotel. ¿Crees que tiene lo que necesita para ser el padre del Hacedor del universo?
Jesús pudo haber desistido. Imagínate el gran cambio que tuvo que hacer, la distancia que tuvo que recorrer. ¿Cómo sería eso de hacerse carne?
El amor recorre distancias…y Cristo viajó desde la eternidad ilimitada a ser confinado por el tiempo para convertirse en uno de nosotros. No tenía por qué. Pudo haber desistido. En cualquier paso del camino pudo haberse echado atrás.
Cuando vio el tamaño del vientre pudo haberse detenido.
Cuando vio lo pequeña que sería su mamita, lo suave que sería su voz, el hambre que sentiría en su barriguita., podría haberse detenido. Al primer atisbo del establo maloliente, a la primera ráfaga de aire frío. La primera vez que se raspó la rodilla o se limpió la nariz, pudo haber dado la vuelta y marcharse.
Cuando vio el piso sucio de su casa de Nazaret. Cuando José le asignó la primera tarea. Cuando el granjero perezoso maldijo a Dios por su mala cosecha. En cualquier paso Jesús pudo haber dicho:" ¡Basta ya! ¡Se acabó! Me marcho a casa". Pero no lo hizo.
No lo hizo porque Él es amor. Y "el amor todo lo soporta" Soportó la distancia. Y lo que es más, soportó la resistencia.
"Y el verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre, lleno de gracia y verdad".
"Hemos contemplado su gloria". ¿A qué se refería Juan con esas palabras? ¿Podría ser que vio en Cristo destellos del cielo? Ocasionales, pero inolvidables destellos. ¿Podría ser que de vez en cuando, Cristo habría su capa de humanidad y permitía que se escapara un rayo de gloria?
Hubo momentos en que el verdadero Jesús tomaba el control. La mayor parte del tiempo se refrenaba. Pero de vez en cuando, abría la capa. Hubo momentos en que no soportó más las molestias del bravucón salido del infierno.
Cuando la tormenta asustó a los discípulos, se paró y dijo: "!Cálmate!"Cuando la muerte rompió los corazones de sus amigos, fue al cementerio y mandó:" ¡Levántate!". Cuando la enfermedad le robaba la alegría a sus hijos, tocó al leproso con su poder:"!Sé sano!".
"Por un momento", seguro que Juan suspiró cuando escribió estas palabras, "contemplamos su gloria".
Unos cuantos, como Juan, se asombraron con lo que vieron. Otros, en cambio, se lo perdieron. Se perdieron la gloria de Dios. Por la razón que sea, se la perdieron. ¿Cómo reaccionaron ante su presencia?
"Y se burlaban de Él"
"Muchos de ellos decían: Demonio tiene, y está fuera de sí, ¿por qué lo oís? Y los que pasaban le insultaban, meneando sus cabezas".
"Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de Él"
Isaías ya había profetizado tal recibimiento:"Despreciado y desechado entre los hombres".
Juan resumió el rechazo con estas palabras:"En el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho, pero el mundo no lo conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron".
¿Cómo soportó Cristo esos tratos? En cualquier momento pudo haber dicho:"Me rindo. Ya es suficiente". ¿Por qué no lo hizo? ¿Qué le impidió desistir?
Me pregunto si Lee Ielpi entiende la respuesta. Es un bombero jubilado, de la ciudad de Nueva Cork. Sirvió a la ciudad por veintiséis años. Pero el 11 de setiembre del 2001 le dio mucho más. Le entregó a su hijo. Jonathan Ielpi también era bombero. Cuando cayeron las torres gemelas, él se encontraba allí.
Los bomberos son muy leales. Cuando alguno muere en la línea del deber, dejan el cuerpo donde cae hasta que un bombero que conozca a la persona llegue y, literalmente, lo recoja. Lee convirtió en su misión personal encontrar el cuerpo de su hijo. Excavó todos los días con docenas de otros bomberos, en la tumba de cuatro hectáreas. El martes 11 de diciembre, tres meses después del desastre, encontraron a su hijo. Y Lee estuvo allí para sacarlo.
No desistió. El padre no se dio por vencido. Se negó a darse la vuelta y marcharse. ¿Por qué? Porque el amor por su hijo era más grande que el dolor que le produjo la búsqueda. ¿Acaso no puede decirse lo mismo de Cristo? ¿Por qué no se dio por vencido? Porque el amor por sus hijos era más grande que el dolor del viaje. Él vino a sacarte. Tu mundo había colapsado. Por eso vino. Estabas muerto, muerto en el pecado. Por eso vino Jesús. Él te ama. Por eso vino.
Por eso soportó la distancia entre nosotros."El amor todo lo soporta"
Por eso soportó nuestra resistencia." El amor todo lo soporta".Por eso dio el paso final de la encarnación:"Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en Él".
¿Por qué Jesús hizo esto? Sólo hay una respuesta. Y esa respuesta tiene una palabra. Amor. Y el amor de Cristo" todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta".Piensa en eso por un momento. Bebe de esto por un momento. Bebe sin prisa. No des unos cuantos sorbos. Es hora de tragar. Ya es hora de dejar que su amor cubra toda tu vida. Todos los secretos. Todas las heridas. Todas las horas de dolor, todos los minutos de preocupación.
¿Las mañanas que te despertaste en un lecho ajeno? Su amor las cubrirá ¿Los años que rebosabas de orgullo y prejuicio? Su amor los cubrirá. Todas las promesas rotas, las drogas que consumiste, cada céntimo que robaste, cada insulto, cada palabra dura, cada maldición. Su amor cubre todo.
Permite que así sea. Descúbrelo con el salmista:"El que te corona de favores y de misericordia". Imagínate un camión de la basura gigante lleno de amor. Tú estás detrás. Dios sube la plataforma y el amor comienza a deslizarse. Primero va despacio, después más y más rápido, hasta que quedas completamente enterrado. Su amor te cubrió por completo.
"Hey, ¿dónde estás",pegunta alguien.
"Aquí, cubierto de amor".
Deja que su amor cubra todas las cosas.
Hazlo por Él. Para la gloria de su nombre.
Hazlo por ti. Por la paz de tu corazón.
Y hazlo por el bien de otros. Por las personas de tu vida. Deja que su amor caiga sobre ti para que el tuyo caiga sobre ellos.
Max Lucado.
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