Al principio, Eva no quería comer la manzana.
Come - le dijo la serpiente- y serás como los Ángeles.
No - respondió Eva.
Tendrás el Conocimiento del Bien y del Mal - insistió la víbora.
¡No!
Serás inmortal.
No!
Serás como Dios.
¡No!
La serpiente estaba ya desesperada y no sabía que hacer para que Eva comiera la manzana. Hasta que tuvo una idea.
Le regaló nuevamente la fruta y le dice:
¡No engorda!
Come - le dijo la serpiente- y serás como los Ángeles.
No - respondió Eva.
Tendrás el Conocimiento del Bien y del Mal - insistió la víbora.
¡No!
Serás inmortal.
No!
Serás como Dios.
¡No!
La serpiente estaba ya desesperada y no sabía que hacer para que Eva comiera la manzana. Hasta que tuvo una idea.
Le regaló nuevamente la fruta y le dice:
¡No engorda!