El próximo sábado 2 de agosto, desde las 21,30 hs., en la Sala Payro del Teatro Municipal se presentará
MI VIDA ES UN TANGO
con la participación de:
VICTOR VOLPE en piano
JUAN CARLOS SCHIMIZZI y SANDRA SAVOIA en canto
RUBEN CORDI en poesías y relatos
Un espectáculo donde se reflejan los hechos cotidianos a través del tango.
Juan de los nuestros, Tiempos de tranvias, Siga el corso, El gordo triste, El corazón al Sur, son algunos de los títulos y Los mareados son algunos de los temas que se incluyen en el espectáculo.
El valor de la entrada es de $ 15.- con descuento para jubilados y estudiantes-
Comentario del diario La Nueva Provincia
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Bahía Blanca • República Argentina |
lunes 5 de Marzo de 2007 |
VICTOR VOLPE, JUAN CARLOS SCHIMIZZI Y SANDRA SAVOIA
Noche de tango, con ajustada conjunción de piano y voces
Espectáculo: Mi vida es un tango. Lugar: Aula Magna de Colón 80. Protagonistas: Víctor Volpe (piano), Juan Carlos Schimizzi y Sandra Savoia (voces), Rubén Cordi (glosas y poesías), Roberto Valverde (producción).
Se entendieron muy bien piano y voces para conformar una cálida expresión tanguera, en la noche del sábado. Fue en el Aula Magna, de Colón 80 --ya habitual reducto-- donde se encontraron sobre el escenario el canto de Juan Carlos Schimizzi y Sandra Savoia con el respaldo musical de Víctor Volpe y el decir de Rubén Cordi. Nostalgia y emoción se mezclaron en parejas proporciones, a propósito de una temática cuidadosamente elegida, bien interpretada y con rápida transmisión de clima a una nutrida platea. Sobrio y bien elaborado, el acompañamiento musical de Víctor Volpe encajó perfecto en las inquietudes de los solistas. La notable vigencia de Schimizzi
volvió a recalar en creaciones muy adecuadas a su manera de sentir y expresar el tango romántico, denotando sensibilidad y recursos vocales capaces de emocionar, con tonos justos para cada situación del verso y sin exageradas estridencias. Cierto es que rodeó su labor de excelentes autorías que fueron de Enrique Cadícamo a Mario Trejo, pasando por Chico Novarro o José María Contursi, tal la versatilidad de enfoques y de épocas. Entre todo lo expuesto, lució con el profundo contenido de Vientos del 80 (Juanca Tavera-Rubén Juárez) y emocionó con los ya muy suyos La novia ausente (Guillermo Barbieri-Enrique Cadícamo) y Milonga del trovador (Mario Trejo-Astor Piazzolla). Dejó también el evocativo Tiempo de tranvías (Héctor Negro-Raúl Garello), los románticos Grisel (Mariano Mores- José María
Contursi) y Cuando estemos viejos (Dany Martin y Gutiérrez Martin), A Homero (Cátulo Castillo-Aníbal Troilo), sentido homenaje a la figura del "Barba" Manzi y arrancó aplausos finales con El último round (Chico Novarro). Sandra Savoia, crecida en su expresión y el manejo de la escena como importante agregado a su agradable color de voz, volvió a exhibir recursos interpretativos que le permitieron virar de clásicos como Malevaje (Enrique Santos Discépolo) o Siga el corso (Anselmo Aieta-Francisco García Giménez) a tonos de balada como El corazón al sur (Eladia Blázquez), El gordo triste (Horacio Ferrer-Astor Piazzolla) --prologó Rubén Cordi recitando Todavía Pichuco , del recordado bahiense Mario Iaquinandi-- o el vals Caserón de tejas (Sebastián Piana-Cátulo Castillo). Pero su entrega hizo
cima con el alegato que contiene Juan de los nuestros (Juanca Tavera-Osvaldo Tarantino) --en conjunción con poesía alusiva de Cordi-- más una espectacular versión de Acompañada y sola (Chico Novarro) que deparó fervor en la platea. Su cierre fue con Garganta con arena (Cacho Castaña), esa sentida pintura de Roberto Goyeneche. Víctor Volpe, que trabajó sin pausas en los acompañamientos y en las cortinas para las oportunas glosas y poesías de Rubén Cordi, completó lo suyo con bien arreglados instrumentales de El Choclo (Angel Villoldo) y Los mareados (Juan Carlos Cobián). Quienes ocuparon el sábado las butacas del Aula Magna, tuvieron el privilegio de asistir a un espectáculo digno de codearse con los de mejor nivel del género tanguero. Fue un lujo.
Osvaldo De Rosa/"La Nueva Provincia"
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