OCURRIO EN VILLA LLANQUIN SEGUN EL RELATO DE UN LUGAREÑO
“Este no es el abuelo”, dijo
la nieta en pleno velorio
Un habitante de Villa Llanquín contó en la redacción de “El Cordillerano” que hace unas semanas, en pleno velorio, los familiares se dieron cuenta que no era el hombre que había fallecido. El cuerpo que velaban debía ser trasladado a San Martín de los Andes, Los responsables del nosocomio reconocieron el error y lo enmendaron, al llevar el cadáver “adecuado”.
![]() |
Un error que no es frecuente: confundir los muertos. |
Lógicamente de inmediato los familiares que aún no se habían dado cuenta del error- se quejaron a los responsables del Hospital Ramón Carrillo. En el nosocomio “se movieron” y descubrieron que habían mandado el cadáver equivocado. Se hicieron cargo de la situación y sostuvieron que el muerto que estaban velando –en Villa Llanquín- no era Don Eliseo y que ese hombre (el muerto), debía haber sido llevado a San Martín de los Andes.
El cadáver tuvo un final feliz –sin que suene a frase irreverente- y así los familiares, luego del cambio que hicieron las autoridades hospitalarias, pudieron velar al hombre correcto.
En otros lares
La cuestión es que este tipo de error, si bien no son habituales, sucedió en otras oportunidades. Por ejemplo: hace poco tiempo en Rosario (Santa Fe) y también en Brasil donde un ama de casa de 65 años descubrió durante un cortejo fúnebre en el norte de dicho país que el cuerpo que iba a sepultar no era el de su marido, que según el hospital donde estaba internado había fallecido, y ahora no sabe si es viuda pues desconoce lo que pasó.
El posible muerto de apellido Barbosa fue internado en un hospital para enfermedades tropicales en Araguana supuestamente por tuberculosis y luego fue dado por fallecido, por lo que los médicos aconsejaron que el ataúd fuese sellado para su sepultura.
Sin embargo, durante el cortejo la familia y amigos tuvieron dudas debido al peso y tamaño del féretro y mandaron abrirlo: "El cajón estaba muy pesado, también era demasiado chico, porque mi marido era alto y delgado", dijo la mujer.
Los médicos del hospital alegaron que la familia no reconoció al difunto porque éste se había cortado el cabello y la barba. La mujer rechazó los dichos que provinieron del nosocomio al señalar que el otro cuerpo no tenía nada en común físicamente y además exhibía una herida en la espalda, mientras su marido fue internado con neumonía. "No me siento viuda porque aún no sé donde está mi marido", finalizó la mujer.
Charlas más divertidas con el nuevo Windows Live Messenger
