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Todo cambió para que nada cambie Muy bueno LEER   Lista de mensajes  
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2006 9:39 pm
     De: "Jorge Horacio Raices Montero" raices_montero@... 
Asunto: Todo cambió para que nada cambie María Casariego


Análisis a partir del caso López 
http://www.lavaca.org/seccion/actualidad/1/1444.shtml
"Todo cambió para que nada cambie"
María Casariego es psicoanalista y querellante en la causa por la
desaparición de su padre, que involucra al ex ministro José Martínez de Hoz:
"Hay tanto carnaval de los derechos humanos por parte del gobierno, que
el efecto es contraproducente: genera cansancio y ninguna
concientización real". Desde el secuestro de ese padre que no aceptó convalidar
negociados, hasta el de Julio López, Casariego habla con lavaca sobre el
vaciamiento cerebral, salir del miedo que paraliza, cómo resignificar la
palabra que inventó Videla, desaparecidos, y lo que puede leerse en un
espejo.


     Telenovela
            Julio López, Cromañón, los hombres y mujeres juzgados por
manifestar frente a la Legislatura porteña. Los temas de esta semana
evocan los desafíos actuales sobre problemas que todavía esperan ser
mirados de frente. El caso del testigo de la causa Etchecoltz, desaparecido
hace ya un mes, es analizado en esta conversación con María Casariego,
psicoanalista, impulsora de la causa contra Martínez de Hoz por la
desaparición de su padre. Treinta años después del secuestro, María
advierte: "habría que resignificar la palabra desaparecidos y hablar de
asesinatos", porque es la única manera de quitar esa perversa ambigüedad que
paraliza y confunde, tal cual pretendió Videla cuando inauguró el
término. También advierte que en este caso "el gobierno no es la víctima"
sino el responsable no solo de lo que no hizo, sino de las respuestas que
siguen sin aparecer. Por su parte, el Colectivo Situaciones plantea una
serie de preguntas que intentan romper los esquematismos para pensar lo
que López simboliza. De un símbolo también nos habla Sonia, una
sobreviviente de Cromañón de 22 años, en esta carta que le escribe a la jueza
que ordenó pericias psiquiátricas a tres padres de chicos muertos en
esa masacre para determinar si su duelo es "normal" o "patológico". En
tanto, hoy el fiscal de la causa que juzga a los hombres y mujeres que
manifestaron frente a la Legislatura porteña leerá su acusación y
revelará -al fin- por qué estuvieron 14 meses privados de su libertad. Todos
temas que, una vez más, nos permiten elegir: mirar la telenovela o leer
la realidad.
      María Casariego es psicoanalista, madre, mujer movilizada por
todo lo que significan los derechos humanos, alarmada por sus
falsificaciones, y simboliza una curiosidad: es la querellante en la causa por la
desaparición de su padre, Juan Carlos Casariego de Bel, español radicado
en la Argentina y funcionario del ministerio de Economía en la época de
la dictadura, caso que confirma de un modo inusual el verdadero sentido
que tuvo la represión y el genocidio de aquellos años. Esa causa tiene
como principal responsable al siempre recordado ministro de Economía
José Alfredo Martínez de Hoz y a algunos de sus súbditos en el
ministerio, como el secretario de Programación Económica Guillermo Walter Klein.
En una conversación con lavaca María aceptó tocar estos temas, sus
sensaciones actuales frente al caso de la desaparición desde el 17 de
septiembre de Julio López, el rol de las empresas periodísticas en dictadura
y ahora, el carnaval político, y qué significa salir del miedo que
paraliza hacia la acción. Instrucciones para leer espejos, y entender por
qué lo que pasa, nos pasa a todos.

      -¿Qué sensación le produjo la noticia sobre la desaparición de
Jorge Julio López?
      -Lo primero es que no es cierto que sea el primer desaparecido en
democracia. Hay muchas víctimas, ha habido muchos crímenes. Para los
familiares de desaparecidos fue muy fuerte lo de López, porque reactiva
esa figura.
      -¿De qué modo?
      -Para mí, de un modo que me hace pensar lo importante que es
resignificar la palabra desaparecidos . No son desaparecidos. Mi padre no
está desaparecido. Está asesinado. Y seguir usando la palabra es seguir
usando el significante que usó Videla.
      (Aclaración: Jorge Videla, militar condenado, presidente durante
la dictadura, pronunció la siguiente frase en una conferencia de
prensa: "Los desaparecidos son eso, desaparecidos; no están ni vivos ni
muertos; están desaparecidos".) Esa palabra, desaparecidos, se usa como si
fuera posible que aparecieran. Hay que reacomodar eso históricamene.
Hubo asesinatos y personas responsables de esos asesinatos. Se sabe donde
están, donde estuvieron, en otros casos no se sabe porque quemaron
documentación. Pero no se los tragó la tierra.
      -Pero el uso de la palabra ha tenido un significado fuerte.
      -En el 76 valía por el lema de aparición con vida. En el 2006 no
queda esa opción. Queda el castigo a los culpables. Por eso es
importante resignificar la palabra desaparecido, por asesinado. Porque si no,
nos quedamos esperando que aparezcan. Es uno de los temas para los
familiares, el duelo de los desaparecidos es muy particular, una herida
abierta todo el tiempo.
      -Ocurre todo el tiempo.
      -Eso, y además no hubo sentencias. Cuando mis hijos eran chicos
metieron presos a algunos represores y les hice el versito de que las
personas responsables del crimen de su abuelo estaban en la cárcel. Pero
después vino el indulto de Menem. Y los chicos me decían: "Mamá, los
que mataron al abuelo están caminando por la calle".
      Y sí, todos caminan por la calle. es la herida abierta todo el
tiempo. Y va más allá de cualquier ideología. En algún momento pensé que
si aparecen los culpables y se los condena, limpia no solamente a los
familiares sino también a las mismas fuerzas.
      -¿Le parece?
      -Sí, hay gente que comparte una ideología pero no un estilo. No
cualquiera con esa ideología mata, asesina, roba, viola, tortura.
      Por eso lo pongo más allá de lo ideológico. Aquí hubo un
vaciamiento del país, y en ese vaciamiento hubo gente de todos lados.
      -¿En qué situación está pensando?
      -Hubo pactos de todos lados. Cuando se habla de los dos demonios
parece que se habla de dos demonios delimitados. Pero a veces se
unieron. Se vació el país con ideologías de derecha, y también de izquierda.
El pacto Firmenich - Massera, por ejemplo. ¿Cuánta gente cayó a partir
de eso, a cuánta gente se entregó? Fue un pacto con costo humano.
(Aclaración: María se refiere al posible acuerdo secreto entre el genocida
Eduardo Emilio Massera, almirante ya condenado y Mario Firmenich, jefe
del grupo Montoneros, para apoyarse mutuamente en plena época
dictatorial)

      -El gobierno venía presentando la situación en materia de
derechos humanos como un éxito, un paraíso que se esfumó con la desaparición
de López.
      -Primero, que no hay ningún paraíso. Se empezó a plantear el tema
de los derechos humanos con fines políticos un poco menos importantes
que lo que realmente importaría como derechos humanos. Pero el aparato
represor no se tocó en lo más mínimo. ¿Cómo no va a seguir
desapareciendo gente si están los mismos en los mismos lugares, o en lugares
diferentes pero con otro ropaje? Para mí cambió todo para que no cambie nada.
      -En ese caso, no se puede hablar de "resabios del pasado".
      -No, porque no se rompió nada. No son pasado, están ahora. Esa es
la herida. No es que hubo gente que cometió asesinatos y espantos y
está presa, sino que forman parte de la sociedad, están en la patria
financiera, en los negocios, en la seguridad.

      >>>El negociado de la Italo

      María sostiene que la desaparición de Julio López logró el
objetivo de instalar el miedo.
      -En mi casa, mis hijos entraron en pánico. "Mamá cuidado,
cuidado". Son chicos que no vivieron todo este proceso, pero empezaron a decir
"no te arriesgues". Un día una de mis hijas estaba en pánico porque no
sabía donde estaba yo. Ese es el efecto del terror, el terror sin
nombre, que es un estado de pánico. No te dicen nada y te dicen todo. No
está en ninguna parte sino en todos lados, la sensación es que estás en
riesgo todo el tiempo. Yo aclaro que yo generé en su momento una cosa
reactiva porque en el 77, cuando desapareció mi viejo, participé en todo
lo que te puedas imaginar, como diciendo "que sea lo que sea". Nunca
sentí miedo yo. Jamás. Pero creo que porque estaba más allá de todo, y si
lo llegaba a sentir, no me iba a poder mover. Moverse ahora es una
cosa, en el 77 era otra.

      Año 1977. Juan Carlos Casariego del Bel era un español de 54
años, radicado en la Argentina, funcionario de carrera. María: "A mi viejo
querían echarlo del ministerio cuando fue el golpe del 76, pero para
hacerlo tenían que justificarlo, prontuariarlo. Al final le ofrecieron un
cargo como para que no lo aceptara, el de Director de Inversiones
Extranjeras. Pero era el único ingreso de la familia, y él aceptó el cargo,
con una cuestión bastante idealista de poder hacer algo. Él no era un
militante, pero tenía una ideología socialista. En casa contaba los
negociados que veía, que no iba a firmar tal o cual cosa. Habló muchas
veces de la Italo. Decía que había un desfasaje de plata infernal, que él
no iba a firmar. Van a pasar sobre mi cadáver, decía. Y pasaron".
      En términos prácticos, la dictadura aceptó pagar por la Italo
casi 395 millones de dólares para estatizarla. El precio era absurdo por
lo alto, y además la sola compra iba contra todo el programa liberal y
antiestatista del gobierno. El propio Martínez de Hoz era director de la
empresa, y buena parte del equipo económico tuvo relación interesada
con la transacción que se realizó en 1978. Casariego, según diversos
testimonios, se oponía a firmar un trámite ostensiblemente irregular.
      El 15 de junio de 1977 llamó a su casa avisando que llegaría
tarde porque tenía una reunión con Guillermo Walter Klein. Nunca más
apareció.

      >>>El silencio de la prensa

      María: "Cuando papá desapareció fue muy loco: era un funcionario
del propio gobierno, cuando la política era la de una guerra contra la
izquierda". Los Casariego sabían lo que ocurría en el país. Tenían un
familiar perseguido por la Triple A, conocían la situación de represión
ilegal lanzada por el gobierno.

      "Al caso de mi papá lo quisieron hacer pasar como un secuestro
extorsivo. Estuvo en un centro clandestino que fue donde estuvo Perrota".
(Aclaración: Rafael Perrota era dueño del que fue uno de los mejores
diarios de los 70, El Cronista. Fue secuestrado por el Ejército y
ocultado en el centro clandestino conocido como COT-I Martínez, donde entre
muchos otros estuvo también secuestrado otro periodista, el creador del
diario La Opinión Jacobo Timerman).
      En el caso de Perrota los militares pidieron un rescate a la
familia de 85.000 dólares que se pagaron. De todos modos Perrota, maltrecho
por los tormentos, terminó asesinado por sus captores.
      En el caso de Casariego también hubo un pedido de recompensa.
"Pidieron un rescate -relata María- y dijeron que yo tenía que ir a un bar
a buscar una prueba de vida que les exigía mi mamá. El bar era en
Recoleta. Yo tenía 17 años. Tenía que abrir una tapa de luz y buscar una
medallita de Galicia, de mi papá. No encontré nada, pero me mandaron a
otro bar y ahí sí la encontré. Como mi padre era hipertenso, mi madre
pedía que escribiera algo en un diario del mismo día, para confirmar que
seguía vivo. Los amigos hicieron una colecta para juntar los 50.000
dólares que pedían. La tercera prueba de vida tuve que ir a buscarla a la
estación Avellaneda, y me quedé muy mal. Era la letra de mi padre, pero
se veía que estaba totalmente descompensado. Supe que era él porque en
el diario había escrito el modo en el que sólo él me llamaba: Marujita,
te quiero mucho".

      La familia ya estaba haciendo denuncias y presentando hábeas
corpus, pedidos para que las autoridades dijesen si sabían algo de
Casariego. María y su madre fueron a los diarios.
      -No aceptaban publicar el hábeas corpus. Mi mamá quería hacer una
solicitada pidiendo a los secuestradores que le dieran a mi papá la
medicación que necesitaba. Pero nos dijeron que no podían aceptarlo,
porque había 21 temas que los diarios tenían prohibido tocar.
      -¿En qué diario le dijeron eso, María?
      -En Clarín. Mi papá era uno de los 21 temas que no podían
publicar, según nos dijeron.

      >>> Miseria planificada

      María Casariego tiene un diagnóstico: el silencio en el tema de
derechos humanos, o la falta de una política coherente, representan un
cáncer en el cuerpo social.
      -Hay un pedazo de historia que no responde a la verdadera
historia. Fue muy loca la experiencia con un paciente que tiene ideología
bastante de derecha, y no sabía de mi participación en estas cuestiones
hasta que el tema salió en los diarios. Un día vino muy impresionado, y me
dijo: "Yo sabía que se habían hecho horrores, pero no que habían
robado". (Traducción: para este señor matar no era tan grave como robar). Hay
un grupo que justifica las limpiezas ideológicas, pero desmiente y
desconoce bajo qué efectos se hizo eso. O sea: cuando te hablan de Videla y
Massera como los ejecutores, se miente. Porque fue un plan mucho más
serio que eso y que sigue vigente.
      -¿Sigue funcionando?
      -Nunca cambió. la economía no cambió. Esa es la clave.
      -Es la idea de Rodolfo Walsh en su Carta Abierta: que la
verdadera explicación de los crímenes y la mayor violación a los derechos
humanos era el plan económico que sometía a millones de personas a lo que
llamó miseria planificada.
      -Es que por eso hubo muchas maneras de hacer desapercer gente.
Cuando Cavallo hizo un plan económico con 15 millones de argentinos
afuera, también los hizo desaparecer. Hay muchas maneras de matar. A mi me
impresionó mucho una carta de Haroldo Conti (escritor argentino que
terminó también desaparecido) a Roberto Fernández Retamar (poeta e
intelectual cubano) donde ya en 1976 cuenta que le dijeron que se cuide, va a
haber muchas muerta, y 30.000 desaparecidos. Ya Conti tenía el dato. Eso
muestra la planificación.

      >>>¿Qué nos da miedo en las películas?

      -En las últimas semanas se ha sabido de decenas de casos de
familias amenazadas, instalación del miedo. Como psicoanalista, María, le
pregunto: ¿Qué se hace con el miedo, cómo se lo supera?
      -Esto es como en las películas de terror. ¿Qué es lo que genera
terror? No es la escena, el monstruo, sino lo que no se ve. Cuando
aparece la imagen del monstruo, termina siendo como de humor negro. Lo que
genera terror es lo que uno no ve, lo que ni se imagina. Cuando uno sale
del lugar de víctima y se pone en un lugar de militancia, de actividad,
no se deja de tener algún temor, pero es de otro tipo: activo, no
paralizante. Lo malo es cuando ese temor te paraliza y te dice: quedate
guardadito y en silencio. Ahí lo logran: te mataron.

      María cree que algo que le permitió superar ese terror fue no
callar, no guardar silencio. ¿Qué representa la indiferencia social que a
veces se percibe en estos casos? "Es una desmentida. Tiene que ver con
un enorme miedo, y con creer que si algo le pasa a los otros, no me
pasa a mí".
      Cuando se supo de la querella de María, acompañada por la
Comisión de Desaparecidos Españoles y la Asociación de Ex Detenidos
Desaparecidos de la Argentina, el secretario de Derechos Humanos Eduardo Duhalde
la convocó: "Me querían pedir autorización para presentar al Estado
como querellante en la causa. Me pareció todo muy light. Si quieren se
presentan, no me tienen que pedir permiso. Pero no hicieron nada, porque
todo es una gran parafernalia.

      -O sea, mucho adorno y ruido.
      -Pero pocas cosas contundentes. Hay tanto show, tanto carnaval,
que genera una cosa contraproducente de cansancio, y no de
concientización en serio. Mucho show, recitales, pero donde tendrían que estar
funcionando en serio, no están.
      -¿Por ejemplo?
      - Dar apoyo a los juzgados. Cambiar los jueces. Revisar la
historia de los jueces, porque hay muchos que eran de la dictadura. En la
Comisión de los Desaparecidos me dijeron que me presente con la querella
ante el juez (Daniel) Rafecas, porque está haciendo algo. Eso es de
terror: todos tendrían que estar haciendo algo. ¿Cómo puede ser que tenga
que ver en qué juzgado me presento, porque según eso va a pasar algo o
no?
      -¿Qué otro tema sería contundente, y no show?
      -La bonaerense sigue siendo la bonaerense histórica. Se sabe
quiénes estuvieron en la patota. Esos personajes no pueden estar en ninguna
función, y siguen estando.
      -De todos modos, el gobierno se defiende diciendo que es una
víctima del caso López.
      -No. No me parece. El gobierno no actuó a tiempo. No sé si se lo
están haciendo al gobierno, ni sé cuánto de esto lo hace el propio
gobierno.
      -¿En qué sentido?
      -En que no se hizo una limpieza como corresponde. Hay
funcionarios que adhirieron a un proyecto. Los que no adhirieron terminaron como
mi viejo. Está claro.

      >>>Educación, preservativos y nietos

      -¿Qué significa hoy la defensa de los derechos humanos?
      -(Se queda pensando) Qué preguntas difíciles. Es muy impactante
que uno tenga que proclamar los derechos humanos como si hubiera que
defenderlos. Hay problemas de exclusiones permanentes, en toda la
historia. Pero la verdad es que los derechos humanos para mi hablan de la salud
y la educación, que son dos cosas totalmente colapsadas en nuestro
país. si pensás qué posibilidad hay de hacer un país, esos son los dos
pilares.

      -Pero María, acabo de leer en los diarios que el país posee un
modelo educativo envidiable, de los mejores del continente.
      -Cuando leo esas cosas pienso que el llamado cuarto poder está
comprado. Qué querés que te diga. No hay un periodismo independiente, y
el que hay todavía no llega masivamente. Uno lee las noticias, pero no
es lo que se ve en la calle.

      -La calle silenciada. Ahí falla el derecho de libertad de
expresión. Sigamos con la agenda de los otros derechos humanos.
      -Hablábamos de no exclusión, salud y educación. Perro salud en
serio, donde los temas religiosos queden por fuera de un Estado que no
puede ser religioso. Estoy hablando del aborto, de los métodos
anticonceptivos, de una educación sexual en serio: todo eso tiene que ver con los
derechos humanos. Cuando una criatura discapacitada tiene que llevar a
término un embarazo porque no hay ningún médico que firme el aborto,
eso es un abuso absoluto de sus derechos humanos.

      -Es un nuevo modo de entender y ampliar la existencia de
derechos.
      -Es que el otro día escuchaba, por ejemplo, que en El Rosedal por
día se juntan 1500 preservativos (Traducción: El Rosedal es un área
entre los bosques de Palermo, devenida en zona libre para mujeres y
travestis en estado de prostitución) ¿Cómo se resuelve el problema de la
prostitución en la Argentina? ¿Cómo se trabaja? ¿Llevándolo a un rincón
para que no moleste a la gente de Palermo? ¿Esas son las soluciones? ¿O
vamos a reivindicar el lugar de la mujer, para que deje de ser parte de
la sociedad sometida? El derecho a la maternidad, a la planificación
familiar, a tener un hijo independientemente de lo que marque el Estado,
que son muy serios. ¿Por dónde empezamos?

      Frente a la idea de que los organismos tradicionales de derechos
humanos no están haciendo demasiado por esta nueva generación de
derechos violados, María cree que además hay huecos de debate en temas
anteriores: "Por ejemplo, los nietos recuperados. ¿Cómo se les devuelve la
identidad? ¿Qué pasa por la cabeza de la abuela? ¿Recupera al nieto o
siente que recupera a su hijo? En ese caso, ¿el nieto adquiere su
identidad, o está sustituyendo otra identidad que no le pertenece, al tener la
edad que tenían los desaparecidos? Yo siento que ahí hay temas muy
profundos, que no se trabajan lo suficiente".

      >>>La desaparición cerebral y el Estado

      -María, usted describe un escenario donde hay shows
gubernamentales, empresas periodísticas que mienten, políticos que no actúan. Una
telenovela, una ficción. ¿Qué cosas en cambio le dan confianza? ¿Dónde
pone sus apuestas hacia adelante?
      -Es difícil. cuando empecé con lo de mi viejo me preguntaban si
creía que iba a haber justicia. Yo contestaba que no. Y me decían ¿para
qué estás haciendo esto, entonces? Porque aunque haya 50 personas que
puedan pensar un poquito más sobre lo que pasó, a mi me sirve. Creo que
la cosa es muy micro en este momento. Yo hablo mucho de los
desaparecidos cerebrales como consecuencia de la dictadura. Además de los 30.000
desaparecidos físicos, el efecto de vaciamiento cerebral es muy serio
porque habla de un país a muy largo plazo. Hay una o dos generaciones de
personas que no piensan, o son contados los que lo hacen. Y el estilo
de vida es aquí y ahora, y todo muy light. El no compromiso, no meterse
con nada, la no pasión en lo político, en la creación. Lo veo como
generaciones de clase media cuyo único proyecto de vida se relaciona con
cuestiones económicas, casa en barrio privado, seguridad. Se salió en el
2001 por el problema de los bancos, pero después todos se guardaron.
¿Dónde quedó esa gente?
      -Misterio. Pero el espíritu de acción colectiva renació después
en Cromañón, Gualeguaychú, y cantidad de experiencias "micro", como
usted decía.
      -¿Pero cuántos genocidios tiene que haber para que la gente
salga? Mucha gente de Cromañón no estaría haciendo nada si no le hubiera
pasado lo que le pasó.
      -¿Cómo cambiar esa inercia?
      -Con educación en serio, educación solidaria, para la salud.
Educación para la salud mental. Cuando fue lo de la AMIA me decían ¿por qué
te metés? Y yo pensaba: ¿cómo no voy a estar? Seguir pensando que hay
cosas que no nos corresponden: eso es la locura.
      -Y la salud sería comprender que todo está relacionado.
      -¿En qué lugar loco la gene cree que Cromañón le pasó sólo a los
que estuvieron allí? A algunos les pasó mucho más cercanamente, pero
nos pasó a todos. Cuando un micro choca con un camión cuyo conductor
estaba borracho, se matan los chicos. Nos pasa a todos como país, como
sociedad.
      -Hablaba antes del desaparecido cerebral. ¿Es una patología?
      -Patología, y una estructura de Estado. No te metás si no te
tocó, no te involucres, para qué, cuidá tu quintita, mirá que podés ser un
desaparecido. Son mensajes que te dicen: guardate en tu casa.
      Agregale los medios, la televisión que te lava el cerebro y demás
verduras. Los adolescentes con el MSM. Siempre guardaditos.

      María efectúa una enumeración: desaparecidos, Malvinas, AMIA,
Cromañón, inundaciones de Santa Fe y la multitud de muertos "en
catástrofes que no son naturales. ¿Vos pensás que Malvinas no nos pasó a todos?
¿O Cromañón? son los disfraces del genocidio, mientras se sigue matando
a la juventud".

      El dilema persiste. Cualquiera de esos casos nos pasó a todos,
pero mucha gente no acepta el razonamiento, y se encierra o toma
distancia frente a estas situaciones. María: "El psiquismo ve. Uno no puede
neutralizar parcialmente, decir: no quiero que me afecte tal situación en
especial. El aparato psíquico no actúa así, sino que bloquea de modo
general, y ese bloqueo es paralizante. No podés decir : me paralizo de
tres a cuatro y el resto sigue. Uno no se quiere enterar de algo, y
termina no enterándose de nada, empieza el trabajo robotizado, y el cerebro
bloqueado afectivamente".

      >>>Imaginar y crear

      Tema pendiente, después de tanto diagnóstico ¿A qué cosas apuesta
esta mujer, como mirada hacia adelante?
      "Siempre hay que plantar, y en algún lado va a germinar. Mi hijo
hizo un monumento a los desaparecidos del colegio Carlos Pellegrini,
donde cursó el secundario. No me contaba mucho. El día que se iba a
inaugurar me dijo: quiero que vengas un rato antes, veas lo que hice, a ver
si entendí"
      María llegó intrigada al auditorio, no vio monumento alguno,
salvo un objeto tapado con una tela. "Mi hijo me lo quiso mostrar, y antes
del acto lo destapó. Era una placa de acero con el nombre de los chicos
desaparecidos y asesinados. Me quedé un poco desconcertada, porque eso
no me parecía un monumento, y mi hijo me dice: acercate. Cuando lo
hago, soy yo la que entiendo: la superficie era espejada. Mientras leías
los nombres, veías tu propia imagen. Y el texto termina diciendo: vos
también podés estar. Los nombres eran de chicos de 13 o 14 años".

      En la anécdota puede haber varias claves. Un chico que supo
entender. Que imaginó, pensó, creó, destapó, mostró. Los espejos pueden ser
una creación inquietante en estos tiempos. El dilema es eterno: quiénes
serán los que acepten leer a fondo lo que los espejos tienen para
mostrarnos. 

      éstas notas pueden ser reproducidas libremente, total o
parcialmente (siempre que sea con fines no comerciales), aunque agradeceríamos
que citaran la fuente.
    

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Mar, 7 de Nov, 2006 11:18 pm

rjdedios03
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