Un hombre ejecuta a tres niñas de la secta pacifista amish en una
escuela de EE. UU.
El asesino ató a las pequeñas a la pizarra, les descerrajó un tiro
en la cabeza y después se suicidó
Un repartidor de leche irrumpió ayer en una escuela rural de
Pensilvania y ejecutó a tres niñas de la secta pacifista amish. El
hombre ató a las pequeñas a la pizarra con cinta adhesiva y les
descerrajó un tiro en la cabeza. El asesino confesó a su mujer antes
de suicidarse que lo hizo en ``venganza por algo ocurrido hace 20
años''.
PEDRO RODRÍGUEZ/CORRESPONSAL. WASHINGTON
El condado de Lancaster, en Pensilvania, es uno de esos parajes que
evoca una América rural, sencilla, como sacada directamente de un
cuadro de Norman Rockwell. Una estampa pacífica y lenta reforzada
por la presencia de una activa comunidad amish, la agraria secta
empeñada en dar esquinazo a la actualidad y los tiempos modernos.
Pero ayer, esa tendencia tan estadounidense de la violencia armada
en centros escolares se materializó ayer con toda su injusta
brutalidad en la localidad de Nickel Mines, a unos ochenta
kilómetros al oeste de Filadelfia.
En torno a las diez de la mañana, un individuo identificado por las
autoridades como Charles Carl Roberts –de 32 años y que trabajaba
como conductor de un camión de leche en la zona– irrumpió armado con
una pistola automática y un escopeta en un pequeña escuela de los
amish. Tras permitir la salida de quince alumnos, una mujer
embarazada y otras tres madres con bebés, el individuo sin aparentes
antecedentes criminales retuvo a una docena de niñas como rehenes,
colocándolas en fila contra la pizarra.
Cuando oficiales de la policía estatal acudieron al centro escolar
de una sola clase, situado entre campos de cultivo, se encontraron
con las puertas bloqueadas por tablones. Sin poder evitar que el
enajenado, que no era miembro de los amish, disparase mortalmente a
tres de las alumnas antes de suicidarse. Otras siete niñas fueron
ingresadas en centros hospitalarios de la zona, al menos tres en
estado crítico.
Jeffrey Miller, comisionado de la Policial estatal, informó que el
responsable de esta matanza habría llamado a su esposa por teléfono
móvil para comunicar que estaba actuando "como venganza por algo que
había ocurrido hace veinte años". Cumpliendo con su amenaza de
empezar a disparar en cuestión de diez segundos si los efectivos
policiales no se retiraban.
El suceso de Pensilvania es el tercer tiroteo mortal registrado en
un centro escolar de Estados Unidos en lo que va de curso. Este
viernes, John Klang, director de un colegio en la localidad de
Cazenovia (Wisconsin), fue acribillado a balazos por un estudiante
de quince años, con problemas de integración y supuestamente molesto
por una reciente regañina al haber traído cigarrillos a clase.
Ahora, el menor identificado como Eric Hainstock se enfrenta a una
cadena perpetua por asesinato premeditado en primer grado.
Toma de rehenes
Dos días antes, un vagabundo armado con dos pistolas también logró
tomar como rehenes media docena de jovencitas estudiantes de
bachillerato en un high school de la localidad de Bailey, en el
Estado de Colorado. Tras quedar interrumpidas las negociaciones en
curso, un equipo policial de operaciones especiales intentó
acercarse al aula donde el individuo se encontraba atrincherado y
había abusado sexualmente de sus aterrorizadas víctimas. Antes de
suicidarse, el sujetó identificado como Duane Morrison disparó
mortalmente a una de las estudiantes, Emily Keyes que acaba de
cumplir 16 años.
Violencia escolar
Las instituciones policiales de Estados Unidos vienen realizando un
esfuerzo especial para responder a este tipo de violencia escolar.
Al igual que educadores también han puesto un mayor énfasis en
materia de prevención aunque las subvenciones federales para estos
programas se hayan visto reducidas significativamente desde el 2001.
El consenso de especialistas resalta lo difícil que resulta impedir
que un extraño o un alumno protagonicen un suceso de violencia
armada en cualquiera de los centros que albergan a los 52 millones
de niños escolarizados en Estados Unidos. Como ha recordado Kenneth
Trump, presidente de una firma consultora especializada en
protección de colegios, "la seguridad perfecta es un mito, desde la
Casa Blanca hasta nuestras escuelas". Recordando que en lo que va de
este curso escolar, su firma ha contabilizado casi una veintena de
incidentes con armas de fuego en centros escolares.
http://www.lasprovincias.es/valencia/prensa/20061003/internacional/ho
mbre-ejecuta-tres-ninas_20061003.html