Aracelli, Miguelito
Realmente creo que el humor salva, sobre todo si podemos reirnos de
nosotros mismos. Y ojo que no me refiero a lo cómico, que es otra cosa.
Hablo del hunor que te permite, Aracelli, imaginarme en cana o del que
escribió sobre la relación entre la vida posmoderna y las sectas en el
artículo que posteó Miguelito, ¡excelente!
Por eso mismo, en general las sectas son solemnes, no pueden ni podrían
jamás reírse de sí mismas. La risa que practican proviene de una
almibarada y beatífica estupidez donde todos se aman y elogian al
líder del que proviene, supuestamente, todo lo bueno.
Creo que este punto, el de la falta de humor en las sectas, esa crucial
para entender su estructura.
Saludos
NHC