FUENTE: Prensa Latina – ALC Noticias
El líder de una secta religiosa desató un gran escándalo en Panamá
tras denuncias de violaciones de este a niñas y mujeres, a quienes se
presentaba como el hijo de Dios en la Tierra, tal como informaba el
pasado mes de marzo la agencia Prensa Latina. El hecho ocupa desde
anoche grandes espacios en los medios de difusión y ya el Juzgado
Primero de Niñez y Adolescencia ordenó el arresto del falso profeta,
Noriel Aguilar, para investigar los hechos.
Aguilar, según relataron varios miembros de la secta, sencillamente
puso su cama como paso indispensable en el camino al cielo y se
aprovechó de un número indeterminado de menores y mujeres, incluso
casadas. El nos dijo que era Jesucristo, el enviado de Dios, explicó
a televisoras nacionales una ex integrante de la secta, Elida
Rodríguez. El supuesto profeta, calificado por una de sus seguidoras
como un hombre bueno, no ha sido encontrado, a pesar del esfuerzo de
decenas de reporteros y de las autoridades para hallarlo y escuchar
su versión.
Según ALC Noticias, detrás de una secta religiosa y diferencias
familiares, se ha destapado un escándalo por la supuesta violación de
menores de edad en Mocambo Abajo, una comunidad rural que en 1997 se
alzó en una lucha por sus tierras, en el distrito capital del país.
Un grupo de la comunidad decidió revelar el secreto que han mantenido
protegido por más de 10 años. "Pertenecimos a una secta religiosa que
practicaba el sacrificio de animales y que tenía un líder al que
llamábamos y tratábamos como dios", dijo Leovigildo Jordán, quien
afirmó ser la antigua mano derecha del jefe del grupo, Noriel Aguilar.
El caso fue investigado en 2003 por las autoridades y medios de
comunicación, pero la comunidad de Mocambo Abajo se las ingenió para
encubrir a su líder religioso y las prácticas de la secta. El templo
fue transformado en un taller de costura para despistar a los
investigadores de la desaparecida Policía Técnica Judicial y a los
periodistas. Pero en noviembre pasado, un grupo de personas –entre
ellas menores de edad que dicen haber sido violadas– se presentó a la
justicia a interponer las denuncias. El caso relatado por los propios
protagonistas parece haber sido sacado de una película de
Hollywood. "Confiamos todo al señor Aguilar, le entregábamos nuestro
sueldo completo y llegamos hasta a perder a nuestras mujeres e
hijos", dijo Jordán.
Los recursos legales interpuestos ante el Ministerio Público revelan
parte de la operación de la secta. Según estos documentos, los
líderes del grupo utilizaban los pasajes y mensajes de la Biblia para
justificar sus actos sexuales y otros abusos humanos. "Él me decía
que nuestra parte [la vulva] es el templo de Dios y como Dios mora en
él, él moraría ahí. Así fue que empezó a abusar de nosotras, señaló
una de las denunciantes, menor de edad. La secta también estableció
una alimentación comunitaria: se cocinaba en una sola olla la comida
para todos los habitantes de Mocambo Abajo. Los hombres debían
entregar a los líderes religiosos todo su dinero de cada quincena y
las ventas de guandú iban a parar a un fondo común para supuestas
obras en la vecindad.
Cada mes se sacrificaba un cordero, como muestra de creencia en Dios,
y cada semana los líderes se reunían a puerta cerrada con las mujeres
del grupo que debían participar sin ropa. Es decir, "como Eva en el
paraíso", describe otra de las denuncias presentadas contra Noriel
Aguilar. Sin embargo, durante el día y fuera de los encuentros
religiosos, las mujeres debían usar trajes largos y tapar su cabeza
con pañuelos. El informe presentado por los investigadores de la
antigua Policía Técnica Judicial, hoy Dirección de Investigación
Judicial (DIJ) en 2005, no pudo confirmar la existencia de la secta
pero sí algunos hechos irregulares que coinciden con las denuncias
presentadas ahora.
Noriel Aguilar, salió a defenderse de las acusaciones y negó estar
participando de una secta. Dijo que se defenderá ante los tribunales
y que nunca se autoproclamó dios en la comunidad de Mocambo: "soy un
ambientalista", aseguró. Aguilar señaló que a la fecha no ha sido
notificado de las denuncias de violación a menores, pero de antemano
rechaza en público que haya cometido estos actos.
Boletín Info-RIES nº 72