http://www.womenpriests.org/sp/pbias.asp
| Un triple prejuicio cortó el paso a las mujeres del ministerio sacerdotal. 1. Las mujeres fueron consideradas menos que los hombres en todos los aspectos: física, intelectual y emotivamente. Puesto que se creía que solamente el esperma masculino ‘contenía’ el futuro hijo, las mujeres fueron miradas despreciativamente como seres humanos incompletos. En definitiva, las mujeres fueron consideradas inferiores. 2. Puesto que Eva causó la perdida de la gracia de la humanidad, se pensaba que cada mujer llevaba en ella la maldición del pecado. Las mujeres llevaban la marca de criaturas pecadoras. 3. La gente pensaba que la menstruación las hacía impuras. Como criaturas impuras, las mujeres fueron apartadas del altar y de los servicios sagrados. |
| La Iglesia constantemente necesita liberarse de los prejuicios sociales y culturales que contaminan su doctrina y práctica. Hasta 1866 los papas pensaban que Dios permitía la esclavitud, algo totalmente prohibido por la Iglesia actualmente. Las mujeres merecen ser liberadas de los prejuicios doctrinales que todavía la alejan de compartir los ministerios que les pertenecen según el auténtico plan de Dios. | ||