Un ex Legionario de Cristo y sacerdote confió a lanacion.com cómo es por dentro
la polémica orden católica fundada por Marcial Maciel, que podría ser
intervenida por el Vaticano y que ya pisó la Argentina
Por Francisco Jueguen
De la Redacción de lanacion.com
fjueguen@...
La Fe puede ser, a veces, el vehículo de la corrupción, el abuso de poder y el
dinero. Esos diferentes puntos cardinales confluyen, según el ex sacerdote Paul
Lennon, en la polémica orden católica de los Legionarios de Cristo fundada en
1941 en México por el carismático padre Marcial Maciel, fallecido hace cerca de
un año.
"Los abusos sexuales son sólo la punta del témpano", denunció en una entrevista
exclusiva a lanacion.com el ex legionario, irlandés pero criado en México, que
decidió alejarse de la orden tras 23 años de participación activa. Cuatro años
después dejó el sacerdocio y comenzó a apoyar a las víctimas en ReGain
(Religious Groups Awareness Internacional Network) donde trabaja como terapeuta
de salud mental.
Los Legionarios de Cristo, una de las congregaciones más conservadoras de la
Iglesia Católica, volvieron a la escena mundial la semana pasada cuando se
conoció que el Vaticano podría nombrar un Visitador Apostólico para salvar a la
orden de una posible disolución tras más de 40 años de denuncias de abusos
sexuales.
"Los millonarios de Cristo", como se los suele caracterizar, suman cientos de
instituciones con un presupuesto cercano a los US$ 650 millones. Cerca de
400.000 adherentes alrededor del mundo forman el Regnum Christi, su brazo laico.
Incluso en la Argentina, donde llegaron de la mano de cardenal Antonio
Quarracino en 1994, son los dueños de los colegios Oakhill y Betania.
Lennon estimó que la pedofília, "que ha dañado fuertemente la imagen y la
realidad de la Iglesia", es sólo una parte de los crímenes de una orden que
califica como "manipuladora" y a la que los rumores la asocian actualmente con
el lavado de dinero. Sobre su experiencia señaló: "Tuve que reformar casi
totalmente mi relación con Dios, con Cristo y con la Iglesia".
- Más allá de los rumores, ¿Existen documentos que certifiquen abusos a menores
y la pedofilia en la orden de los Legionarios de Cristo? ¿Puede contar algún
caso concreto?
- Existen abusos dentro de la orden, sobre todo de legionarios sobre otros
legionarios o sobre estudiantes. Es difícil saber de denuncias porque estas
muchas veces no son públicas. En cuanto a los delitos de [el padre Marcial]
Maciel se estimó, durante la investigación que realizó el Vaticano en 2005, que
entre 25 y 100 ex seminaristas presentaron quejas en su contra. Estos abusos se
cometieron entre 1940-60 en España y Roma, y las víctimas eran mexicanos y
españoles. En mis memorias añado el testimonio de un compañero mío irlandés,
Michael Caheny, que atestigua haber sido abusado por Maciel en los ´60. Usó con
él su método de siempre: lo llamaba a su habitación donde le encontraban en cama
y en pijamas, habitualmente quejándose de un dolor de estomago. Le pedía un
masaje y luego le bajaba la mano poco a poco. En muchos casos Maciel inició a
los seminaristas en la experiencia sexual, por lo que ellos quedaban muy
confundidos acerca de lo que pasó y de su propia sexualidad. Hoy tenemos diez
casos concretos, pero esto no significa nada: la mayoría de las víctimas de
abuso sexual nunca avisan. Además, Maciel fue experto en callar a sus
acusadores, sea por vía legal o por amenazas y sobornos. En general es
dificilísimo recabar datos de lo que pasa dentro de la Legión debido al silencio
absoluto que se guarda y el control de toda información que entra o sale. Se
controlan cartas, emails y teléfonos.
- Usted fue un Legionario de Cristo, ¿por qué decidió ingresar en la orden y por
qué se fue? ¿Cuáles son las principales características que definen o
caracterizan esta orden?
- Yo tenía 17 años cuando fui reclutado por un legionario, un seminarista
mexicano que se presentaba como sacerdote. Mi generación era muy religiosa,
idealista, generosa e ingenua- y se me hacía muy atractivo hacerme misionero
para America latina. Después de un tiempo me di cuenta que la Legión se dedicaba
a los líderes, y más tarde, noté que se trataba de líderes ricos, en su mayoría.
La Legión me iba cambiando las reglas poco a poco, casi sin que yo me diera
cuenta. Sólo después de muchos años entendí que era verticalista y conservadora.
Yo nunca trabajé con el Regnum Christi, pues tal concepto no se introdujo hasta
después de mi ingreso. Aunque eso no importa, porque la Legión es un camaleón
que va cambiando según el ambiente en el que se mueve. Lo que pasa es que el
sector de católicos ricos y conservadores ha sido un terreno muy fértil para su
sistema de reclutamiento y recaudación de fondos acercando influencia y poder.
"Además, Maciel fue experto en callar a sus acusadores, sea por vía legal o por
amenazas y sobornos".
- ¿Fue usted víctima de algún delito sexual dentro de la orden de los
Legionarios de Cristo? ¿Pudo denunciarla ante la Justicia?
- No fui víctima de abuso sexual en la Legión y nunca experimenté nada de eso
durante mis 23 años en la Legión. Pero conociendo personalmente a Maciel y sus
mañas, se notaban sus preferencias por ciertos hermanos bien parecidos. Después
de escuchar sus testimonios opté a favor de los acusadores. Los resultados de la
investigación vaticana del 2005-6 me dieron la razón.
- La posible intervención de los Legionarios de Cristo por parte del Vaticano,
¿cree usted que es una defensa de esta orden que impide su desaparición por los
escándalos sexuales que se denuncian permanentemente o significa que, por
primera vez, el Vaticano ha decidido tomar cartas en el asunto? ¿Por qué esta
orden funcionó siempre al amparo del Vaticano?
- La crítica que hago de la Legión de Cristo no se basa tanto en los abusos
sexuales sino en algo mucho más amplio y profundo: la naturaleza controlante y
manipuladora de la organización -estilo secta- que ejerce sobre "propios y
extraños". La intervención de la que se habla actualmente se haría para que la
Legión asuma responsabilidad por los crímenes del Padre Maciel: abuso sexual,
uso de grandes cantidades de dinero para su placer personal, drogadicción,
encubrimiento de sus delitos por parte del liderazgo, control de los miembros
por medio del lavado de cerebro. La Legión está tan bien agarrada, por lo que no
creo que desaparezca. Saben controlar el daño y cerrar filas. Es incapaz de
reformarse por sus propios medios debido a la corrupción de sus líderes y
sistemas internos. Para cambiar necesita una intervención desde fuera. El Padre
Maciel fue un genio de relaciones humanas y supo desde muy temprano infiltrarse
en la Curia Romana donde buscó apoyo desde los años 1950. Con la ayuda de éstos
pudo sobrevivir a una primera intervención Vaticana 1956-9. Sus secuaces piensan
que la Legión puede sobrevivir otra vez, capear otra tormenta. Maciel logró el
apoyo y la protección de Pío XII, no tanto de Pablo VI. Engatusó a Juan Pablo II
y se aprovechó de la foto oportunidad para hacer creer que era amigo personal de
este Papa. Juan pablo II cometió el error de elogiar la obra de Maciel y al
mismo padre como "ejemplo eficaz para la juventud".
- Se habla de los Legionarios como "los millonarios de Cristo", ¿cuál es la base
de su financiamiento? ¿Por qué sumó tantos adeptos a los largo y ancho del
mundo?
- En los ´50, la Legión se aprovechó de un vacío que dejaron los jesuitas en
México. Estos, con su Instituto Patria, habían sido los educadores de la
oligarquía mexicana hasta entonces. Al abandonar los jesuitas su colegio, Maciel
fundó la primera escuela primaria y secundaria, el Instituto Cumbres, en la zona
más residencial del México de entonces, Lomas de Chapultepec. Logró ganarse a
muchas familias muy ricas, algunas de las cuales las cultivó y convirtió en los
primeros grandes bienhechores de la Legión. Hay versiones, en estos últimos
años, de que Maciel y la Legión se aliaron con el lavado de dinero. Esto a mí no
me consta. Sé que los Legionarios tienen el mismo carisma de su fundador: son
guapos, tienen facilidad de palabra, y saben vender bien su mercancía. Siempre
hay algunos católicos ricos que creen que los Legionarios son lo máximo, de moda
entre la gente bien. Además, la Legión nunca cuestiona a los ricos acerca de
cómo acumularon sus riquezas. Les dan la sensación de que ellos pueden "salvar
el mundo" si ingresan en las filas del Regnum.
"La intervención de la que se habla actualmente se haría para que la Legión
asuma responsabilidad por los crímenes del Padre Maciel: abuso sexual, uso de
grandes cantidades de dinero para su placer personal, drogadicción,
encubrimiento de sus delitos por parte del liderazgo, control de los miembros
por medio del lavado de cerebro."
- ¿Cuál es su opinión sobre Marcial Maciel como religioso y cómo persona? The
New York Times informó que Maciel tenía una hija de 22 años nacida de una larga
relación con una amante y que ésta vivía en España. ¿Qué opina de esto?
- Maciel fue un gran empresario y el más grande recaudador de fondos católico
del siglo XX. Desafortunadamente, era pura fachada. Carecía de cualquier
escrúpulo de tipo moral, creyendo que el fin, el establecimiento del Reino de
Cristo tal y como lo entendía él, justificaba todos los medios. Se ha revelado
últimamente que además se daba la gran vida. Pero los Legionarios y los miembros
del Regnum Christi sólo veían la superficie y no se daban cuenta de lo que
llevaba dentro. Los abusos sexuales son sólo la punta del témpano, son los que
atraen la atención del público y escandalizan a los católicos sencillos. En lo
personal, yo quizá poseía un olfato para el mal, y llegué a intuir el lado
oscuro de Maciel. No lo sé. Aunque yo me esforzaba, él era el supuesto santo
fundador y yo un cofundador de la Legión, nunca congeniamos. Mi mente era
demasiado "racionalista" y "cuestionante" (sic) para el líder que vivía de la
admiración y adoración de sus seguidores. Fui testigo personal y cercano del
narcisismo y mezquindad del Padre Maciel. Me pareció que era incapaz de
sentimientos humanos y verdadero afecto. Nunca lo creí un santo. Que tuviera una
hija me parece menos grave que andar pervirtiendo a sus seminaristas o teniendo
sexo con jóvenes indiscriminadamente. El tenía que estar siempre en control y en
una posición de superioridad y de poder, una posición de explotación.
- Pese a alejarse de los Legionarios y dejar el sacerdocio, ¿Sigue siendo un
hombre de fe?, ¿Cuál es su opinión sobre el Vaticano y sobre la Iglesia?
- Al salir de la Legión en 1984 comencé a recuperarme mental y espiritualmente.
Me quedé otros cuatro años en el sacerdocio diocesano donde la pasé mejor que en
la Legión. Pero luego abandoné el ministerio y los honores sacerdotales. Me
convertí en un simple seglar. Busqué la salud mental y emocional. Tuve que
reformar casi totalmente mi relación con Dios, con Cristo y con la Iglesia. Mi
vida espiritual y religiosa se ha vuelto más sencilla, y profunda. Me he hecho
más escéptico, quizá para protegerme contra las desilusiones y engaños. Critico
mesuradamente al Vaticano y a la Iglesia. Pero siempre he sabido distinguir
entre lo que comúnmente se llama, "La Iglesia" -que no es más que una parte de
la Iglesia, la jerarquía- y la Iglesia verdadera, esa comunidad de todos los
creyentes a la que pertenecemos todos por medio del bautismo. No critico
demasiado al Papa porque creo que los católicos exigimos demasiado de él. El
Vaticano no es más que el gobierno y la burocracia de la Iglesia, lleno de
defectos y de pecados, como el resto del mundo.
"Maciel logró el apoyo y la protección de Pío XII, no tanto de Pablo VI.
Engatusó a Juan Pablo II y se aprovechó de la ?foto oportunidad? para hacer
creer que era amigo personal de este Papa."
- ¿Cómo han impactado, según su opinión, los casos de pedofilia en la imagen y
la tarea de la Iglesia?
- La pedofilia ha dañado fuertemente la imagen y la realidad de la Iglesia, pues
es un pecado, o crimen, gravísimo. Es lo contrario de la misión y naturaleza de
la Iglesia de Cristo. Todo esto se aumenta al doble, en mi opinión, porque
muchos católicos no centran su vida en Cristo sino en sus sacerdotes y obispos,
atribuyéndoles una santidad y superioridad que en realidad no poseen, y
exigiéndoles por tanto una moralidad por encima del común de los católicos. Pero
no se puede negar que la pedofília del clero es una "abominación", pues los
sacerdotes y obispos pedófilos se han aprovechado de la confianza y fe ciega de
los niños y sus familias para abusar de ellos de forma devastadora. A la Legión,
como a la Iglesia, este fenómeno le resta influencia, estatura moral,
vocaciones, dinero, y participación de los fieles en sus actividades.
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