"Ahí están, faros de luz. Están parados en la roca, ¿no es así? haciendo brillar su luz. De hecho, quizás hayan encontrado un lugar para anclarse, para que ninguna ola los pueda alcanzar y dañar su estructura. No sólo eso, se colocan en las rocas que son peligrosas, ¿no es cierto? Están en terreno peligroso, pero no para un faro. Después de todo, para eso vinieron, para eso fueron construidos. Son faros de luz.
Luego se pone oscuro y mucha gente tiene miedo. Los barcos de la humanidad están tratando de mantener su curso hacia los puertos seguros en torno a los cuales ustedes se colocaron a propósito. Y en esta metáfora ustedes pueden llamar a esos puertos como quieran. Tal vez sean puertos de sabiduría, integridad, alta conciencia, paz en la Tierra, o La Nueva Jerusalén. Pero ahí están ustedes, se hallan en el lugar preciso en el momento oportuno.
Cuando oscurece, se vuelve peligroso. Se ve desolado, ¿no? Pero repentinamente ustedes encienden su luz. Ahí están, en todo su esplendor, faros de luz, con la única luz junto a las rocas. Entonces todo lo que hacen es brillar. Los numerosos barcos ven la luz, y uno a uno se dirigen hacia el puerto seguro. Los capitanes de esos barcos no saben quiénes son ustedes. Nunca se encuentran con ustedes ni con sus familias. Ellos no conocen sus nombres. Pero ven su luz y se guían por ella. A veces es simplemente intuitivo. Es posible que ustedes ni siquiera sean conscientes de su propia luz, ya que la están sosteniendo, pero los barcos que los rodean lo saben. Uno tras otro, llegan a la seguridad del puerto."
Si hay suficientes faros de luz en la Tierra, todas las naves de la humanidad encontrarán su rumbo hacia puerto seguro.
Texto extraido de la fuente "A través de los ojos de la ascensión II Canalizado por Lee Carroll, en vivo de KRYON en Reno, Nevada – Marzo 29, 2003
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