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#493 De: international yoga federation <internationalyogafederation@...>
Fecha: Mar, 22 de Dic, 2009 3:51 am
Asunto: Invitation to the Annual General Assembly 2010 of International Yoga Federation
internationa...
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Swamini Dayananda

Invitation to the Annual General Assembly 2010 of International Yoga Federation

Saturday 16, 8 PM

Sunday 17, 9 AM

January 2010

Namaste

The president of IYF Swamini Dayanandan and the executive commission of INTERNATIONAL YOGA FEDERATION officially invites you to participate in the General Assembly 2010 at january 16 and 17, 2010 in Montevideo City, Uruguay

Swamini Dayananda  invite all the presidents or general secretaries from all the  yoga association members of INTERNATIONAL YOGA FEDERATION www.internationalyogafederation.net


The General Assembly will also include the election for the board 2010-2014


Representatives We kindly ask you to tell us who will be your official representative at the General Assembly. Everybody at the General Assembly has the right to speak, but this person will have the right to vote for your organisation and also talk on behalf of you. Please use the form to let us know who your official representative will be.

Agenda
Report about IYF 2006 - 2010 Swamini Dayananda
Financial overview 2006 - 2010 Swamini Gauri
Suggestion from the board to a new constitution for IYF.


Sunday 17, 4 PM Swamini Dayananda former president of 
International Yoga Federation 2006 -2010 transfer teh presidency to to the President-elect 2010 - 2014.

Please all are welcome to the Assembly 

Om Shanti


Swamini Dayananda
former president of 
International Yoga Federation 2006 -2010
 www.internationalyogafederation.net
.


#492 De: Aurobindo Sivananda <aurobindo_sivananda@...>
Fecha: Jue, 10 de Dic, 2009 5:25 am
Asunto: LIBRO DE PSICOLOGÍA de FERNANDO ESTEVEZ GRIEGO PH. D.
aurobindo_si...
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MARTES 31 DE JULIO DE 2007

Libro ESQUEMA DEL PSICOANÁLISIS de Sigmund Freud

Por el Dr. Fernando Estévez Griego

El psicoanálisis nació en el siglo XX con la aparición de la obra de Freud sobre la interpretación de los sueños en 1900 y que quería, en un principio, comprender la naturaleza de las enfermedades llamadas funcionales para vencer lo que su autor consideró como impotencia médica en su tratamiento. Podemos entonces definir al psicoanálisis como un método para investigar los procesos anímicos y a la vez un método terapéutico de perturbaciones neuróticas basado en la investigación a la cual hacíamos referencia anteriormente. También podríamos definir el psicoanálisis como un conjunto de conocimientos psicológicos, adquiridos por esta investigación que ha constituido una disciplina científica. 
Los pilares o bases fundamentales de la teoría psicoanalítica son: La hipótesis de la existencia de procesos psíquicos inconscientes, el reconocimiento de las teorías de las resistencias y represiones, la valoración de la sexualidad y del complejo de Edipo. Quien no esté de acuerdo con estos fundamentos, para Freud no puede contarse entre los psicoanalíticos. Freud establece en su esquema del psicoanálisis un principio de la Antítesis de instintos sexuales e instintos de yo. Esta tesis es su punto de partida para lo que él considera como un referente válido pues, a su entender, antes de la teoría psicoanalítica en psicología reinaba la total arbitrariedad respecto de este tema, pues cada psicólogo admitía tantos instintos como quería y además lo que su entender quería. 
Teniendo en cuenta que los primeros estudios del psicoanálisis fueron las neurosis de transferencia, tales como la histeria y la neurosis obsesiva, los síntomas de éstas surgían como consecuencia de los impulsos sexuales que habían sido reprimidos por el yo (personalidad). El inconsciente entonces expresa indirectamente este fenómeno. La libido es la manifestación del amor, así como lo es el hambre del instinto de conservación. Lo que me parece sumamente importante de este trabajo de Freud es su afirmación de que el instinto sexual se podía descomponer en instintos parciales, y que cada instinto parcial se encuentra inmutablemente caracterizado por su fuerte, o sea, por aquella región del soma de donde extraía el mismo su estímulo. 
Este concepto es la base misma de la Psicología Somática que parte desde Freud y su análisis psíquico hacia el análisis interrelacionado e interdependiente del soma. Freud plantea que puede distinguirse claramente que existe un objeto y un fin, el fin es siempre la satisfacción o descarga, pero si esto no acontecía podía evidenciarse una sublimación en la cual se sustituye el objeto, de tal manera que incluso un instinto sexual encuentra su satisfacción en un instinto no sexual.
El aparato psíquico: el psicoanálisis parte de un supuesto básico que es la vida mental, de la cual conocemos su órgano somático y teatro de acción que es el encéfalo o sistema nervioso y por otro lado nuestros actos de conciencia. Las nociones que Freud plantea sobre el aparato psíquico son las siguientes: denomina a la más antigua de las funciones mentales, Ello, a la que le otorga la facultad de contener lo heredado, lo innato, lo constitucionalmente establecido, los instintos originarios de la vida somática que alcanzan al Ello y que en aquel entonces Freud desconocía. 
Bajo la influencia del mundo exterior y gracias a los órganos preceptores que reciben los estímulos del mundo, se genera en nuestra vida psíquica el Yo que obra como mediador entre el Ello y el mundo exterior. Así, el Yo gobierna la motilidad voluntaria como consecuencia de la relación existente entre la percepción sensorial y la actividad muscular. El Yo se percata de los estímulos y los acumula en la memoria aprendiendo a modificar el mundo exterior adecuándolo, cuando puede, a su propia conveniencia. (Este modificar el mundo exterior a su conveniencia no es otra cosa que el Deseo de Poder que alberga todo ser humano). Hacia el interior el Yo decide cuando tendrán lugar o no las satisfacciones de los ins-tintos, aplazando las mismas hasta que la oportunidad sea propicia en el mundo exterior. 
El Yo sin embargo persigue el placer y trata de eludir el displacer. Cuando el displacer aumenta y el Yo capta este peligro inmediatamente genera angustia. El Yo se desconecta del mundo exterior cuando duerme. Cuando el ser humano vive en dependencia de sus padres o substítulos, el Yo está formando y esa influencia parental recibe el nombre de Superyo. El Super-yo sustituye posteriormente la figura de los padres por la de los educadores o ídolos, de esta forma el Superyo es lo recibido moralmente de los demás, mientras que el Yo es lo actual. Freud afirma un hecho comprobable tal vez en el delfín, que es que esta estructura psíquica puede ser aplicable a los animales superiores. 
Otro punto de vital importancia en estos escritos es la definición clara de que el Ello tiene como propósito de vida satisfacer sus necesidades innatas. De esta forma se define a los instintos como las fuerzas que actúan tras las tensiones provocadas por las necesidades del Ello. Asimismo, los instintos pueden trocar su fin por desplazamiento y sustituirse en orden de importancia pasando la energía de unos a otros. 
Desarrollo de la función sexual: Freud establece que la vida sexual no es tan sólo el impulso de poner en contacto los órganos genitales propios con los de otro individuo del sexo opuesto, acompañando este acto, del beso, caricia y otros actos similares, pues es evidente en el análisis freudiano que existen: 1) seres que son atraídos por personas del mismo sexo (homosexualidad), así como 2) personas cuyos deseos parecen ser sexuales pero descartan la utilización normal de los órganos sexuales llamados técnicamente "perversos", así como 3) existen niños a los cuales se les ha apodado degenerados que a temprana edad manifiestan excitación por sus órganos sexuales. 
Así, Freud arriba a comprobaciones fundamentales: 
1) Que la vida sexual comienza poco tiempo después del nacimiento.
2) Separación del concepto sexual del de genital, siendo lo sexual un concepto más amplio que no necesariamente tiene relación directa con los órganos sexuales. 
3) La vida sexual entonces se transforma en la función de obtener placer en zonas del cuerpo. La boca es a partir del nacimiento el primer órgano erógeno, seguido de una etapa sádicoanal, hasta desembocar en la fase fálica. Freud asimismo plantea que la humanidad ha sido herida en su amor propio por el avance científico. Menciona que una vez descubierto que la Tierra no es el epicentro del Universo, la ilusión narcisista general se ha desvanecido. Pero en su evolución cultural el ser humano, haciendo las veces de soberano de todos los seres de la Tierra, generó además un abismo entre él y ellos, negándole toda razón además de dotarse a sí mismo de un alma inmortal proveniente de su supuesto origen divino. 
Pero Freud afirma además que el hombre, gracias a Darwin, no es nada distinto del animal n algo mejor que él y que, a esto, él lo llama la ofensa biológica, a la que le sigue la ofensa psicológica. Luego dedica en estos escritos su pluma, a la posibilidad del análisis profano, o sea a la posibilidad de un no médico se convierta en psicoanalista. Así analiza la creación de una cátedra de psicoanálisis en las Universidades donde afirma que antes de exponer el psicoanálisis debería realizarse un curso introductorio a las relaciones de la vida psíquica y la somática, que es el fundamento de cualquier tratamiento psíquico (psicoterapia), pues el psicoanálisis es, para cualquier estudiante, lo más apropiado para transmitir un conocimiento coherente de la Psicología. 
Asimismo, Freud ve en el psicoanálisis un sistema que permite preparar el estudio de la Psiquiatría. Dotando al estudiante de una serie de cuadros clínicos que le permiten distinguir entre cuadros incurables, curables o aquellos que revisten cierta peligrosidad social. Freud dice que un analista profano no hallará dificultad en conquistar la consideración de un guía espiritual secular. Su propuesta es recibida en ciertos círculos posteriormente con beneplácito.

Libro EL SENTIDO DE LA VIDA de Alfred Adler

Por Fernando Estévez Griego Ph. D.

"El hombre sabe mucho más de lo que comprende." 
Adler

Adler comienza su libro indicando que como consejero médico, psicólogo y educador en escuelas y familias ha tenido la ocasión de lograr una visión de conjunto de un inmenso material humano, agregando que siempre se propuso no hacer ninguna alusión que él mismo no pudiera demostrar o ilustrar con su propia experiencia. 
Así, declara que está abierto al análisis de lo singular, pues él mismo es el creador de la Psicología del Individuo. Adler ve al ser humano como una parte de la totalidad. Para él, cuando un estilo de vida equivocado se manifiesta lo hace porque no aparece un sentimiento de comunidad del individuo. Y la proximidad de una tarea como factor exógeno hace aparecer el síntoma: la neurosis, neuropsicosis, criminalidad, etcétera. Una vez que se desenmascara la falta de capacidad de convivencia cabe preguntarse dónde fue interceptado el sentimiento de comunidad. 
Evidentemente, aquí no podemos hablar de un inconsciente ni de represión según Adler, quien propone para que comprendamos a un individuo que le preguntemos cuál es el sentido que él mismo tiene de la vida y del significado de su existencia. Captando en ese momento cuál es la disonancia entre el individuo y la comunidad. Adler establece un hecho relevante al argumentar que todo acto es el vector de nuestras energías y facultades y que el ser humano obra como si supiera hacia donde va, como si nuestra conducta dependiera de nuestra opinión preformada. 
Así que nuestro parecer sobre los hechos importantes y trascendentales de nuestra existencia dependen de nuestro estilo de vida. 
El medio y camino para explorar los estilos de vida: No podemos rechazar ningún camino para explorar el íntimo sentido de la vida. Adler dice que en todas las épocas fueron sin lugar a dudas los poetas quienes lograron descifrar el estilo de vida del ser humano, con sus escritos que nos transmiten sentimientos. Este poder de describir los movimientos emocionales se denominó intuición, el cual es común a todos los seres humanos y del cual nos valemos para solucionar nuestros problemas cuando el caos nos amenaza. 
La psicología era inofensiva hasta que se incorporó a la Filosofía y a la Antropología brotando los gérmenes del conocimiento científico. La psicología renació con el psicoanálisis. Pero Adler critica las metáforas sexualizantes de Freud y sus discípulos y sus interpretaciones lanzadas al viento. Adler dice que esta escuela (Freudiana) es el resultado de niños mimados con lo que quiere decir indirectamente que es el resultado de los problemas intelectuales de la burguesía que tenía tiempo de perder el tiempo. 
Entonces Adler coloca a su Psicología del Individuo en el terreno de la evolución considerando el anhelo humano como una tendencia hacia la perfección. Todo impulso vital física y psíquicamente está ligado a ese anhelo. El sentimiento de inferioridad y el sentimiento de comunidad son los pilares básicos de la investigación de la Psicología Individual de Adler. 
Esta psicología roza con la sociología pues no se puede concebir un juicio sobre un individuo sin conocer la estructura vital y lo que de él demanda la sociedad, en el lugar que se desempeña habitualmente. El individuo se enfrenta a su entorno donde podemos descubrir cómo es él en realidad. 
Para Adler los problemas de la vida se clasifican en tres grupos: El de la vida en sí, el del trabajo y el del amor. 
El problema cuerpo-alma: Para Adler la visión holística es la única posible pues durante toda la obra indica que lo que solemos llamar cuerpo tiene una tendencia a convertirse en una totalidad. 
Así, Adler toma como base análoga a la célula, el átomo, y dice que éstos nunca están en reposo sino en constante movimiento ayudando a conformar otras partes, lo que haría inconcebible una tendencia hacia la quietud como Freud postula en su teoría del deseo de muerte (Tanatos). La superación para Adler es la ley de la vida. El complejo de superioridad se puede encontrar en el complejo de inferioridad como una contestación a éste. 
Adler expone tres tipos de personas, las primeras que son dominadas por la esfera de pensar que se superpone a todas las formas de expresión, las segundas que son de tipo impulsivo o emocional y las terceras de tipo activo. 
(La exposición de Adler semánticamente debería clasificarse en: personas de tipo Intelectual mentales, de tipo Emocional o Espiritual y de tipo Corporal, Físico o Materialista actos, según su propio análisis). Mientras que la criminalidad obedece al tipo activo (corporal), la neurosis parece estar emparentada con el tipo emocionalimpulsivo. El mundo ficticio de la persona mimada para Adler es de extrema importancia pues si éste no vence con su libre albedrío la situación de comodidad puede establecer ciertos problemas ulteriores. 
Adler aclara que para la psicología del individuo es vital comprender que no hay otro camino para comprender a una persona que observar sus movimientos. Teniendo presente que el objeto del Alma humana es la superación, perfección, seguridad y superioridad. Así, el niño, cuando comienza a comandar su cuerpo y a comunicarse con su medio ambiente pasa a depender de su fuerza creadora y de su intuición. Por esto la Psicología del Individuo es en sí la psicología de la utilización y no de la posesión. La neurosis, en realidad, para Adler es una irritabilidad y debilidad frente a las excitaciones, que enferma las glándulas endocrinas teniendo consecuencias tales como infecciones dentales, nasales, genitales y debilitando el sistema nervioso, que puede tener como resultado una diátesis hormonal o úrica del trauma de nacimiento, del conflicto con el mundo circundante, con la religión, con la ética o entre el inconsciente malo y la conciencia dispuesta a transigir, o bien de representación de los impulsos sexuales, sádicos o criminales, etcétera. 
Adler excluye por caprichosa la teoría de que la neurosis es un conflicto entre el consciente y el inconsciente. Los neuróticos son hipersensibles e irritables y esto se debe a su complejo de inferioridad. Cuando el niño es conectado con el mimo, o se instala en un sentimiento de descuido o abandono tanto real como imaginado, puede asumir una postura antagónica frente a la comunidad. El niño entonces hace uso de sus impresiones y sensaciones como impulsos dirigidos hacia una posición definitiva generando su ley de conducta individual siendo designado por Adler entonces como la actitud (Einstellung) o también conocido como la forma (Gestalt). 
La neurosis también es expuesta más adelante como la utilización automática de síntomas producidos por la acción de unos shocks, sin que comprenda la enfermedad y se haga además cargo de ella. 
La actitud del neurótico frente al psicólogo: En la primer presentación en el consultorio éste se demuestra tal como es, y espera encontrar en el psicólogo un desarrollado sentimiento de comunidad. Sin querer profundizar en el tema, las teorías expuestas por Adler son de gran valía aunque asuma una tendencia intelectual que refleja su dominio del campo de la voluntad de poderío que tan brillantemente demostró Jung cuando lo comparó con Freud.

Libro la LA FUNCIÓN DEL ORGASMO de W. Reich

Por Fernando Estévez Griego Ph. D.


El libro es comenzado por Reich con un dato importante que dice que durante sus estudios sobre sexualidad el tema sexual se abordaba como algo poco natural. Indica que en las primeras reuniones que asistió, la sexualidad se trataba como algo fantástico y extraño, pareciendo que no existía una sexualidad natural. Así observó que el inconsciente estaba repleto únicamente de impulsos perversos, según ciertos expositores. 
Reich hace referencia a la negación del erotismo vaginal primario en la niña, teoría de la que eran partícipes varios psicoanalistas. Reich confiesa haber leído a Jung y Freud y que este último lo impresionó con su tratamiento de lo sexual, tanto como Bloch y Forel, pues estaba algo cansado de seguir las conferencias de un psicoanalista que no daba con el verdadero sentimiento que Reich tenía sobre el sexo. 
Así Reich intuye la naturaleza no mecanicista del organismo hasta hacer nacer su teoría de unidad psicofísica que tuvo origen en Bergson, para terminar siendo una teoría psicosomática funcional. Reich descubre que es imposible negar que hay una fuerza creadora que gobierna la vida. Reich afirma una tendencia importante: todos tienen razón de alguna manera. Así, su búsqueda se basa entre las teorías mecanicistas y vitalistas y la supremacía del espíritu o del cuerpo. En su enfoque hace referencia a que todos, desde Forel y Jung hasta Freud hablaban de que la sexualidad se despierta, pero dónde estaba, e incluso sexualidad y procreación, parecían una sola cosa. 
A partir de Freud, sexualidad y procreación son algo diferente y lo sexual no es lo genital. Pero luego critica la falta de técnica de Freud en desmedro de su inigualable capacidad para esbozar teorías. Haciendo referencia a que en la sociedad psicoanalítica siempre los demás médicos o psicoanalistas que eran mayores, le decía que siguiera analizando sin decirle técnicamente cómo. Reich percibe que existe una bioenergía y a la vez una laguna en la teoría sexual dentro de la psicología, la cual estaba dada por la teoría freudiana de que a la descarga sexual era lo único que nos guiaba al placer, a la que precedía una tensión que era displacentera. 
Cuando, por ejemplo, en los preliminares sexuales no sólo existe una tensión sino a la vez una descarga de energía sexual. Así Reich llega a la siguiente conclusión: Un impuso ya no es algo que existe aquí y busca placer allí, sino el placer es motor en sí mismo. ¿Pero por qué repetir la experiencia? A lo que agrega: El impulso sexual no es nada más que el recuerdo motor del placer experimentado previamente. 
Así abriendo el campo de la psicosomatología, Reich afirma que lo psíquico y lo somático son dos procesos paralelos en recíproca interacción a lo que llamó paralelismo psicofísico. Por aquella época no existía un concepto unitario de la interrelación funcional psicosomática. Desarrolla entonces un método de las relaciones entre la psique y el soma. Los estudios de Reich lo llevan a afirmar que la angustia y los síntomas neurovegetativos inmediatos son, por así decirlo, males que se nutren de la energía sexual no descargada. 
Pero las neurosis e histerias parecen ser excrecencias malignas que se deben nutrir también de una fuente de energía, seguramente sexual. Así Reich observa que las emociones se originan en los instintos en la esfera somática. Luego la exposición de Reich se basa en que todo individuo que ha preservado un poco de naturalidad sabe que en un paciente neurótico lo que anda mal es que sólo padece una falta de satisfacción sexual plena y repetida, pues descubre que no había una sola mujer que no sufriera ausencia completa de orgasmo vaginal, mientras que en los hombres un 70% presentaba problemas de impotencia o similares. 
Para esto Reich afirma que la potencia orgástica es la capacidad de abandonarse al fluir de la energía biológica sin ninguna inhibición. Esto dota al individuo de la capacidad de descargar completamente toda la excitación sexual contenida mediante contracciones placenteras involuntarias del cuerpo. Ningún individuo neurótico posee esta potencia orgástica y por eso está neurótico. Así, la cantidad del placer en el orgasmo depende de la tensión sexual acumulada en el genital. Afirma que la perturbación de la genitalidad es el síntoma de la neurosis. 
Sobre la angustia, las investigaciones reichianas establecen que la sexualidad y la angustia representan dos direcciones opuestas de la excitación vegetativa. Evidentemente, la excitación que se expresa como placer en lo genital, se manifiesta como angustia si estimula el sistema cardiovascular. En sus investigaciones se hace notorio que la sobrecarga del sistema vasovegetativo por la energía sexual sin descargar es la causa de la angustia y de las neurosis. 
Un análisis de Reich merece nuestra atención y es su afirmación basada en Barasch relativa a las estadísticas en relación con la duración de los matrimonios y la edad en que se inicia la vida genital, marcando una vinculación entre las exigencias de la abstinencia y las del matrimonio. 
Cuanto más temprano se inicie un adolescente en las relaciones sexuales satisfactorias y en razón a diferentes objetos sexuales o individuos, tanto más difícil será para el mismo aceptar el concepto de una pareja para toda la vida. Por el contrario, si el adolescente mantiene la abstinencia sexual esto lo hace más sumiso y capaz de contraer matrimonio. Reich afirma que la felicidad sexual de la juventud en vías de maduración es un punto central de la prevención de la neurosis. Este placer y alegría de vivir no pueden experimentarse sin esgrimirse una lucha con consecuencias dolorosas.
Así, en un análisis social, Reich define el matrimonio, no como un fenómeno o asunto de amor o como una institución económica, sino como la forma en que los procesos económicos y sociales han encerrado las necesidades sexuales. Reich amplia el concepto sexual y su función en el matrimonio con una sentencia que quisiera analizar, dice: Todo matrimonio enferma debido a un conflicto siempre creciente entre las necesidades sexuales y las necesidades económicas. Esto se debe a que las necesidades sexuales no pueden satisfacerse con un único y mismo compañero, más que por un espacio limitado de tiempo. 
La resignación de aceptar la monogamia y la represión de las necesidades e instintos sexuales exige fisiológicamente la inhibición de los impulsos vegetativos, produciendo mecanismos neuróticos. La contradicción económica y sexual, desde mi óptica, es en realidad la disociación de deseos de los instintos o impulsos sexuales y de poder. Cuando el compañero dentro del matrimonio deja de ser la fuente de nuestro placer sexual puede ser la fuente de nuestras satisfacciones del deseo o voluntad de poder, lo que me propongo demostrar más adelante en otra obra. 
Durante toda la obra, W. Reich establece con claridad la hipocresía social que ronda el tema sexual. Pero me parece de extrema importancia definir cuáles son las causas reales desde la psicología social que establecen una represión sexual, que no permite la plena felicidad sexual de los individuos que aparentemente luchan consigo mismos. Estos factores son en la Psicología Individual, la contradicción momentánea SexoPoder y socialmente que los líderes o gobernantes tienen en claro que para aumentar el Poder es preciso minorizar el Sexo, con el fin de hacer a las masas más dóciles, lo cual genera campañas publicitarias contra la libre utilización de las energías psíquicas.

Libro TOTEM Y TABU de Sigmund Freud

Por Fernando Estévez Griego Ph. D.

Freud elaboró la teoría de que el ser humano viene al mundo con una herencia filogenética que llamó herencia arcaica. Esta herencia no sólo predispone a los individuos sino que tiene marcas de recuerdos vividos por nuestros ancestros. Para Freud cada individuo en forma ultra abreviada reproduce una repetición de los sucesos más importantes experimentados por la especie humana en sus comienzos. Con esto confirmó sus hallazgos en sus teorías del complejo de Edipo, castración, rivalidad fraterna, ambivalencia afectiva, etcétera. 
Freud basará su teoría en tres puntos dignos de atención: la sociedad se establece sobre la responsabilidad de un crimen colectivo, la religión lo hace sobre la conciencia de culpabilidad y la moral sobre los intereses de la nueva sociedad y el perdón que exige la culpabilidad. Esto es explicable partiendo del concepto de horda primitiva y tabú de Freud. Para Freud las diversas sociedades humanas se habrían iniciado con una horda que era gobernada por un macho, que era a su vez el jefe y padre de la misma con características totalitarias y despóticas, el cual era el dueño de todas las mujeres y además gobernaba a todos los demás hombres. 
Los hijos de este jefe patriarcal poseían sentimientos ambivalentes hacia el mismo en diferentes períodos de su relación filial, sintiendo odio y amor. De esta forma cuando el instinto sexual en los machos jóvenes de la horda y el deseo hacia las mujeres de las cuales el dueño era su propio padre, éstos, cuando sus impulsos hostiles coincidían con los sexuales mataban al padre para comerlo. Al producirse esto, y luego de apagados los impulsos hostiles contra el padre ya muerto, los impulsos cariñosos aparecían y nacía el sentimiento de culpa. 
Esto dio origen al tabú totémico que prohibía matar y destruir el objeto totémico, así como la comida totémica. Cabe agregar que al morir el padre, los hermanos pasaban automáticamente a ser rivales en la posesión de las mujeres, generando el segundo tabú fundamental, que era prohibir la posesión de las mujeres del padre. 
Para Freud este proceso se repite en el hombre actual de forma inconsciente y tiene un ejemplo muy claro en el hombre neurótico. (Esto confirmaría ciertas teorías del inconsciente colectivo de Jung). Aquí entonces se pueden apreciar los sentimientos ambivalentes hacia el padre y los deseos incestuosos así como las sensaciones de culpabilidad, elementos constitucionales de la generación edípica. Los tabúes de asesinato e incesto se reemplazan en la neurosis por la prohibición que se autoimponen los neuróticos obsesivos. 
Como resumen, estos dos tabúes fundamentales se establecen en la necesidad de reprimir los impulsos hostiles e incestuosos que coinciden con la represión de los mismos impulsos en la neurosis contemporánea. Para vivir en sociedad, tanto en los pueblos primitivos como actualmente, es preciso reprimir estos impulsos. Freud afirma que los hombres están condicionados por una herencia ancestral que puede explicar las neurosis y manifestaciones sociales actuales. De esta forma, estudiando la neurosis actual, se podrían comprender las sociedades primitivas. 
Lo realmente importante es que Freud ha demostrado teóricamente que los principios de la humanidad han dejado una marca atemporal y profunda en los seres humanos y en lo que podríamos llamar legado mental ancestral de la especie, el cual a mi modesto entender es trasmitido genéticamente. Si esta transmisión generacional es cierta, la sensación de culpabilidad que viajaría de generación en generación es la fuente de donde toda religión actuaría como procedimiento mágicoinconsciente para apaciguar dicha culpabilidad. 
Por tal razón los sentimientos de culpabilidad no desaparecerán jamás en el desarrollo ulterior de las religiones. 
El Cristianismo sería tan sólo un camino diferente para apaciguar esa sensación de culpabilidad. El mito cristianizado habla de un pecado original o falta innata inconsciente que representa al deseo hostil. Esta falta o pecado es un pecado en sí mismo contra el Dios Padre. Así, Cristo, como judío, debía sacrificarse por el asesinato del pueblo judío contra Moisés (Dios Padre) y según la ley del Talión, la culpa de asesinar al Padre Dios debe ser pagada con otro asesinato en este caso del Hijo para así ser redimido. Pero no sólo se busca la conciliación con el padre (tabú primario) sino que además se renuncia totalmente a la mujer, que era la causa de la rebelión del hijo contra el padre (Castidad y Mo-nacato). 
Pero aquí también se manifiesta la ambivalencia y hasta la contradicción. 
Este sacrificio del Hijo, dejándose matar y renunciando a la mujer, a su vez significa que el hijo se convierte en Dios (Dios Hijo). Así, la religión judía patriarcal es suplantada por esta segunda religión. Pero igual se resucita la comida totémica (comunión), en la cual los hermanos comen la sangre y la carne de Dios para identificarse con él. 
Freud teoriza en los siguientes puntos de contacto entre los tabú de los pueblos primitivos y las neurosis obsesivas: 
1) Los tabú y las prohibiciones obsesivas no tienen motivación aparente pero cuando surgen el individuo las percibe por medio de la angustia que lo coerciona. 2) Existe una fuerza de desplazamiento y contagio. 3) Existe una causa de ceremonias, actos que son producto de prohibiciones. 5) Hay un estado ambivalente afectivo. 6) Transgredir el tabú causa culpabilidad o remordimiento, lo que establece una manifestación de una moral arcaica. Romper el tabú o ceremonial obsesivo genera culpabilidad. La conciencia Tabú y Moral nacen de la ambivalencia afectiva. El tabú es un producto de la conciencia moral. 
El Totemismo y la Religión: para Freud la religión totémica nació como consecuencia de la necesidad de los hijos de apaciguar los sentimientos de culpabilidad de los hijos asesinos para conciliarse con el padre por medio de una obediencia retrospectiva. Según Freud, sus investigaciones psicoanalíticas comprueban que el ser humano concibe a Dios a la propia imagen y semejanza de su padre carnal. Esta relación de individuopadre es la misma que abriga el individuo con Dios. Dios es objeto de sublimación del padre. A casi todo dios se le consagra un animal totémico, o se lo representa con éste, y Dios al final representa al animal totémico que genera el sentimiento religioso. 
Así el Tótem es la primera substitución del Padre, y luego Dios es la segunda substitución o posterior. Existe una clasificación freudiana de las diferentes teorías del totemismo, en nominalistas, sociológicas y psicológicas. Pero el mismo Freud establece un camino totalmente diferente en este trabajo a partir del Psicoanálisis que intenta interpretar los orígenes de la humanidad proyectándose sobre la misma antropología.

Libro LO INCONSCIENTE de Carl Gustav Jung

Por Fernando Estévez Griego


Jung afirma que la psicología había pasado por una época escolástico-filosófica y que esta psicología filosófica decidía ex cátedra cómo el Alma estaba condicionada y las propiedades de ésta. Por suerte, afirma Jung, la investigación moderna ha tirado abajo estas fantasías desde los aportes de la Psicología experimental o Psicofisiología (psicofísica) de Fechner, el cual fue complementado por Wundt. Así, el primer trabajo serio sobre psicología práctica lo realizaron los psiquiatras de Heidelberg, Kraepelin y Ashcaffengurg. Para Jung, este proceso siguió cuando los médicos neurólogos se dieron cuenta que debían tener conocimientos psicológicos. 
La psicología experimental, según Jung, trata de aislar los procesos sencillos y elementales que están en la frontera del fisiólogo. Pero al no acoger la variabilidad de la vida individual espiritual sus conocimientos y datos son detalles que carecen de cohesión armónica. Por esta razón plantea el mismo que quien quiera conocer el alma humana no podrá aprender nada de la psicología experimental. Así existía una división profunda entre lo que vivía la gente y lo que se investigaba, pero la Psicología sufrió una revolución con la Psicología moderna de Sigmund Freud. Breuler propuso el término Psicología profunda. Dice Jung que cuando Freud planteó su interpretación de sueños muchos rieron, pero cuando expuso su teoría sexual, esa risa se trocó en cólera. 
Sobre la teoría sexual, el enfoque comienza por un análisis importante de que la civilización con sus obligaciones deja poco espacio para que los seres humanos descarguen sus energías afectivas. Así se establece posteriormente que la neurosis, según Freud, son un conflicto de significación sexual, donde existe un conflicto entre la tendencia consciente y el deseo inconsciente, que es inmoral e incompatible. Esto significa que el enfermo reprime sus deseos sexuales. 
Pero como un aporte invalorable Jung agrega a la teoría sexual la voluntad de poderío (deseo de poder-instinto de poderío). Según Jung, y basándose en Nietzsche, es evidente que Freud plantea que existe un instinto de conservación de especie (instinto sexual) y otro de conservación propia (instinto del yo), al cual llama voluntad de poderío. Así se hace evidente que fue un discípulo de Freud, Adler, quien estableció el lazo de la neurosis en la voluntad de poderío. La incompatibilidad de estas teorías freudianas y adlerianas hace que Jung trate de tomar un camino por el cual pueda conformar con estas una unidad. 
De esta forma, y tras un análisis pormenorizado, Jung decide afirmar que la neurosis tiene dos posibilidades de foco: Sexual y de Poderío. Analizando a Freud y Adler, Jung dice que los dos han descubierto lo que atañe a unos casos y otros basándose en su propia idiosincrasia. Y en que representan a dos tipos de temperamentos: el introvertido y el extrovertido. Jung descubre no sólo que las dos teorías son verdaderas y aplicables sino que además existen dos tipos psicológicos opuestos de seres humanos, algo que ya ese gran pragmático de William James había denominado como tender minded y tough minded, algo que también analizó Ostwad. 
Sin embargo, parece ser que lo que es valioso para un tipo no lo es para otro, pues sus fines parecen diferentes. A este fenómeno Jung lo llama principio de oposición. Pero Jung afirma algo totalmente diferente a Freud, define la libido como la energía psíquica, algo que Freud luego se negará a aceptar. 
De todas formas quiero rescatar, sobre el trabajo de Jung, un aporte de real importancia y éste es la ley de enantiodromía o de contracorriente, que Heráclito llamó la ley psicológica de función reguladora de los contrastes. 
Un caso frecuente en el hombre de negocios norteamericano que viaja hacia el asolamiento irracional de la propia civilización. El hombre, dice Jung, no es, no será ni puede ser racional y no se debe extirpar lo irracional que hay en él. Dice Jung: Todo lo humano es relativo, porque descansa en oposición interna, puesto que todo es un fenómeno energético. Método sincrético o constructivo, Jung establece que el inconsciente un deslizamiento que se llama técnicamente función trascendente que está basado en datos reales e imaginarios o racionales e irracionales. 
El inconsciente colectivo, por ejemplo, puede ser descubierto mediante un tratamiento sintético y no acasual-reductivo. Así Jung eleva al grado subjetivo las relaciones inconscientes que eran concebidas hasta entonces como de grado objetivo. Otro punto que será necesario resaltar es que Jung dice que su investigación lo llevó a establecer que lo irracional es una función psicológica necesaria que está siempre presente. Pero que los contenidos irracionales no se tienen que tomar como realidades concretas sino que son realidades psicológicas, y son realidades porque son activas o, en palabras de Jun, efectividades. 
Entonces lo inconsciente colectivo es el sedimento de la experiencia universal de todos los tiempos, que ha generado imágenes inconscientes que determinan ciertas líneas llamadas dominantes. Estos dominantes son potestades, dioses, imágenes, etcétera. Quisiera aquí detenerme en una corrección semántica de vital importancia. La realidad es siempre concreta y física, por lo cual necesariamente al referirse a lo mental Jung debería utilizar el término verdades psicológicas, las cuales por ser activas son mentales pero no reales. Las efectividades jungianas son verdades mentales, desde mi óptica. 
Por último, el concepto de lo inconsciente jungiano establece que lo inconsciente no es inofensivo, y que éste no siempre es peligroso en todas las personas. Pero en la neurosis se determina que en lo inconsciente hay algo lleno de energía que está ejerciendo una presión lista para explotar por lo cual hay que andar con cautela. Muchos médicos, psicólogos y educadores tienen una compensación artificial de una psicosis latente. Incluso se interesan en la psicología y psiquiatría como las mariposas por la luz. 
Bajo el análisis el inconsciente aflora y esta compensación se destruye apareciendo las fantasías reprimidas. En todo caso Jung plantea que ordinariamente el inconsciente es desfavorable o peligroso porque estamos en desacuerdo con él y por esto en oposición a nuestros instintos. (Los instintos son los arquetipos jungianos). Pero cabe preguntarse si nuestros instintos no son tan sólo la utilización de la voluntad de poderío que reprime los instintos sexuales). Una voluntad que se expresa constantemente en la necesidad no sólo de enriquecerse, sino también en la de escribir o investigar, en la de saber, que es altamente cultivada precisamente por Freud, Adler y también por Jung. 
No obstante, Jung plantea que la función trascendente permite el cese de las discordias y así puede gozar de lo inconsciente. Jung no alcanza en todo el libro a explicar porqué lo inconsciente puede ser peligroso desde la óptica mental global o psíquica, sino que toma partido por las otras funciones mentales sin esgrimir con acierto la utilidad práctica. Considero que Freud tiene razón al negarse a aceptar que la libido es la fuerza energética psíquica, lo cual no sólo sería inexacto sino que habría que ponerle otro nombre pues la libido debe ser semánticamente la nominación del instinto sexual.

libro TRES ENSAYOS SOBRE LA TEORÍA SEXUAL de Sigmund Freud

Por Dr. Fernando Estévez Griego


Las necesidades sexuales del ser humano, así como las del animal, suponen la biología de un instinto sexual, de la misma forma que para explicar el hambre, se hace evidente que debe existir un instinto de nutrición. Por carecer antiguamente el lenguaje de un vocablo para nombrar el hambre sexual, Freud en tal sentido utiliza el término libido. Así, técnicamente, en su análisis sobre la teoría sexual establece que la persona de la cual parte la atracción sexual se la denomina objeto sexual, y el acto hacia el cual impulsa el instinto lo apoda fin sexual. 
Freud advierte que tanto en el objeto como en el fin existen múltiples desviaciones. 
La inversión, conducta de los invertidos u homosexuales.
a) Invertidos absolutos: aquellos para los que necesariamente el objeto sexual tiene que ser del mismo sexo, los cuales sienten repulsión o indiferencia total ante individuos del otro sexo. 
b) Invertidos anfígenos: que pueden clasificarse como hermafroditas psicosexuales, aquellos cuyo objeto sexual puede ser indiferentemente de uno u otro sexo. 
c) Invertidos ocasionales: aquellos que por determinadas circunstancias exteriores o en ausencia de individuos de otro sexo pueden adoptar ocasionalmente como objeto sexual a una persona del mismo sexo. 
Ante estas actitudes sexuales, existen psicológicamente dos posiciones: una, la que el individuo homosexual encuentra su inversión tan natural como el ser humano heterosexual encuentra sus relaciones. Mientras que otros no aceptan sus tendencias y la consideran una obsesión morbosa. Luego de estudiar y explicar diferentes tipos de sexualidad que aparecen como evidentes, Freud introduce el estudio de la sustitución inapropiada del objeto sexual por medio del fetichismo. 
El sustitutivo del objeto sexual puede ser el cabello o los pies así como una prenda íntima u otro objeto asociado a éste, este fetiche es comparado con el fetiche que el salvaje encarna a su Dios. Dentro del estudio de las perversiones, en las cuales el fin sexual puede vencer las resistencias lógicas de cada ser humano, Freud estudia como patológica la coprofagía, o sea la realización del coito con cadáveres. El psicoanálisis en su estudio del instinto sexual en los neuróticos o psiconeuróticos, que serían aquellos que presentan histeria, neurosis obsesiva, neurastenia, demencia precoz y la paranoia, se debería guiar para Freud por el método catártico que utilizó en 1893 con J. Breuer. 
Así, por ejemplo, entre los resultados presentados en este libro, se encuentran los logros donde el psicoanálisis permite eliminar los síntomas de la histeria que se producen por la represión sexual exagerada y las resistencias amplificadas contra el instinto sexual, que nos es conocido como pudor o moral. 
Neurosis y Perversión: La neurosis es el negativo de la perversión. En un análisis de la histeria masculina se apunta como regla que existe una tendencia inconsciente a la inversión, así como otros elementos propios de otros tipos de psiconeurosis, hasta desembocar en el estudio de los instintos parciales y zonas erógenas. 
En esta caso Freud establece una división técnica entre instinto y estímulo, al punto de afirmar que por instinto comprendemos la representación psíquica de una fuente de excitación, la cual sería intrasomática, mientras que el estímulo sería de orden somático y perteneciente al mundo exterior. Así, el instinto se convierte en un concepto límite entre la psiquis y el soma. Y lo que los hace diferentes unos de otros son fuentes somáticas y sus fines. Estas palabras de Freud me han llevado a investigar durante años las fuentes en relación a la profundización en el campo de la Psicología Somática. 
Freud establece claramente que la fuente del instinto es un proceso excitante en un órgano y su fin más próximo está en hacer cesar la excitación de dicho órgano. Esto establece que existen de hecho energías concentradas debido a la actividad o inactividad de cada órgano que podríamos catalogar de centros de concentración energética corporal. Así, siguiendo la teoría freudiana, tendríamos dos tipos de excitaciones: las propiamente sexuales y las parciales emanadas de éstas. 
Otra parte del libro se dirige a la sexualidad infantil. Partiendo de la base de que la sexualidad comienza a partir de poco tiempo después del nacimiento de cada ser humano, Freud hace un análisis que sigue su camino partiendo de la amnesia infantil, o el fenómeno por el cual todo ser humano, salvo excepciones, recuerda su vida sexual a partir del séptimo u octavo año de vida. Para Freud, quien descubra la verdadera causa de la amnesia infantil podrá solucionar los casos de amnesia histérica que tiene como origen la represión. 
Los instintos sexuales infantiles serían desviados de sus fines recibiendo el nombre término en este proceso de sublimación. En lo particular pienso que, como sugiere Freud, los impulsos sexuales infantiles no pueden llegar a sus fines, pues no están aún claramente delimitados y la relación psicosomática no está armonizada, al no estar madura la faz reproductora o los órganos sexuales del niño. Motivo éste que, en opinión de Freud, dejaría dichas energías como inaprovechables. Freud plantea que existe una suerte de diques culturales, a los que habría que sumarle la falta de experiencia en la infancia donde el Yo no puede comparar y valorar todos los estímulos del exterior. 
Otro dato importante que traen estos ensayos es el instinto de saber durante la niñez cuando entre los tres a cinco años se genera un deseo de aprender. La metamorfosis de la pubertad es un capítulo de suma importancia, pues el instinto sexual, hasta entonces autoerótico, comienza a encontrar su objeto sexual gracias al pleno desarrollo o maduración de los órganos sexuales. Ya el fin no es solamente el placer sino, por ejemplo en el caso del hombre, la descarga de sus productos sexuales y dicho instinto está al servicio de la función reproductora. 
Tipos libidinales. En psicología profunda existen tres: erótico, obsesivo y narcisista.
El tipo erótico tiene su interés principal concentrado en la vida amorosa. Amar es fundamental pero lo más importante es ser amado.
El tipo obsesivo tiene como característica la predominancia del Superyo, esto hace que más que temer la pérdida del amor, exista en ellos una angustia, y mantienen una tensión entre el Superyo y el yo. Teniendo un grado elevado de autonomía. 
El tipo narcisista no tiene predominio de necesidades eróticas, sino que le interesa de sobremanera la autoconser-vación, apareciendo como independientes, y prefieren amar a ser amadas. 
Estos tipos lejos de ser puros generan tipos mixtos, tales como obsesivoerótico, narcisista erótico, narcisista obsesivo. 
Freud dice, a modo de broma, que se le podrá decir porqué no incluyó un grupo obsesivo narcisista erótico, y él mismo contesta que es evidente que este posible grupo no sería grupo alguno sino la norma absoluta o armonía ideal.

libro FREUD Y LA GENÉTICA de Dr. Herman Bleiweiss

Por Fernando Estevez Griego Ph.

El doctor Herman Bleiweiss estudió medicina en la Universidad de Buenos Aires, se especializó en psiquiatría y es miembro de la Academia de Ciencias de New York y del American College of Medical Genetics. Su aporte más importante lo ha efectuado como director del Centro de Psiquiatría Genética de Buenos Aires y como director de investigaciones psiquiátricas y del laboratorio de genética humana del Falkirk Hospital de Nueva York. Su experiencia lo ha llevado a escribir este libro convencido de que la genética es hoy en día la ciencia más apasionante que tenga a su alcance el ser humano. En este trabajo Bleiweiss afirma que Freud se adelantó a su tiempo y predijo varias cosas que son aceptadas como verdad en la genética. 
Ya Charcot afirmó que la herencia era la única causa de la histeria y los factores etiológicos en realidad desempeñaban un papel de agentes provocateurs o sea, agentes provocadores. Freud estableció que se puede comprender cómo es que el método que él plantea actúa curativamente, pues aplicando el mismo se verifica un importante progreso, pero la histeria no es curada por ser una disposición. Freud es aún más terminante y dice que la neurosis de angustia no permite descubrir un proceso etiológico, lo que determina que existe una grave tara hereditaria. Para Freud existían las neuropatías adquiridas y las hereditarias. Pero parecía importante evaluar el factor psicosomático. El esquema de la etiología de la neurosis de angustia es... Condición herencia, causa específica, un factor sexual que actúa en el sentido de desviar de los psíquico a la tensión sexual. 
Causas auxiliares, todas las influencias nocivas recibidas de la emoción, agotamiento, estrés, etcétera. Pero la disposición hereditaria es la condición más importante de la neurosis de angustia. 
En el capítulo IX de "Vida sexual y neurosis", Freud dice que en la psiconeurosis es determinante la influencia hereditaria y no tan clara la causación. Freud plantea un tema interesante y es que el psicoanálisis puede seguir una ruta hacia la investigación orgánica. 
Así, se pregunta si la represión de los instintos sexuales parciales sólo impuestos por los factores de la vida son la única fuente de represión o, por el contrario, preexisten circunstancias constitucionales que lleven a los órganos a exagerar su papel erógeno y que por tal motivo provoquen la represión de los instintos. Para Freud nuestras disposiciones son inhibiciones de la evolución de las neurosis obsesivas, por ejemplo. Los instintos, y no los estímulos externos, son los factores o motores reales del progreso que establecido el desarrollo del sistema nervioso. Para conseguir sus fines, Freud dice que el hecho de que el instinto nazca de fuentes somáticas no significa que lo conozcamos en ese plano existencial sino que por el contrario se nos revela en la vida anímica por sus fines. 
Incluso se puede hablar de una herencia arcaica pasada de generación a generación. En tal sentido Freud tomó de Breuler el concepto de ambivalencia, con respecto a sentimientos contrarios dirigidos a un objeto, por ejemplo amor y odio. Y aunque la ambivalencia es un síntoma de la esquizofrenia, también podemos hablar de ambivalencia normal. El instinto de contemplación es para Freud autoerótico en su primera fase, teniendo como objeto el mismo cuerpo. Y sólo con el transcurso del tiempo cambia el individuo este objeto por otro análogo y ajeno. 
Cuando hablamos de instinto no nos referimos al concepto de pulsión. El instinto es un esquema de comportamiento heredado, propio de una especia animal, que varía poco uno u otro individuo, y se desarrolla según una secuencia temporal poco proclive al cambio y que responde a la finalidad hacia la cual se dirige. Desde la contemplación hacia el narcisismo. Los instintos autoeróticos son primordiales en el narcisismo, pero para conformar el narcisismo debe haber otro acto mental. Para esto es preciso comprender que un individuo tiene una doble existencia que va contra su voluntad (Esto significa contra sus instintos de poder). 
Es evidente que el individuo coloca todas sus funciones al servicio de la reproducción a cambio de un poco de placer. Pero, ¿cómo se puede explicar la ligazón entre el instinto y la obsesión de repetición? Un instinto sería una tendencia propia de lo orgánico vivo a la reconstrucción de un estado anterior, que lo animado tuvo que abandonar por fuerzas exteriores. Cuando Freud se percata de que un individuo integrado en un grupo reacciona diferente del individuo aislado, nos da las pautas de lo que estudiamos en psicología moderna, respecto de que no sólo la vida orgánica sino la inteligencia, desempeñan en los fenómenos inconscientes un papel importante. 
Nuestros actos conscientes se evidencia y son originarios del substratrum inconsciente, que está formado en su mayor parte por las influencias hereditarias. Con sus inagotables residuos ancestrales, que son el inconsciente arcaico de la especie. Trotter, citado por Freud, dice que los fenómenos psíquicos de las multitudes son producto de instinto gregario, innato en las especies humanas, que biológicamente cumple la función de una extensión policelular, por la cual un organismo se halla unido de alguna forma, o está en contacto con los demás de su especie. 
Lo que sería desde la concepción de la libido, una nueva tendencia para que los seres humanos semejantes se integren en unidades más amplias como las grandes ciudades. En cierta manera el individuo se siente incompleto cuando está solo. Analizando el Yo y el Ello podemos descubrir que la percepción es al Yo lo que el instinto al Ello. El yo representa la razón y el Ello las pasiones. Freud afirma que los dos principios de la vida psíquica son el principio de la realidad y el de placer. 
Pero en Tótem y Tabú afirma una genialidad, desde el punto de vista genético: la naturaleza social de la neurosis se deriva de la tendencia original de huir de la realidad, que no nos ofrece satisfacciones (placer), para refugiarse en un mundi imaginario lleno de promesas. El neurótico se escapa del mundo real, no compartiendo las instituciones creadas por la sociedad y el trabajo colectivo y negando así la realidad. Si los procesos psíquicos de una generación de seres humanos no siguieran desarrollándose con la siguiente; cada generación debería recomenzar su aprendizaje de vida. 
Existe entonces una continuidad psíquica dentro de este proceso existencial. En su trabajo de los actos obsesivos y las prácticas religiosas, Freud dice que la renuncia a los instintos constitucionales que en actividad dotarían al Yo de un placer primario es el fundamento del desarrollo de la civilización (a causa de la voluntad de poder). La represión es aportada por las religiones, haciendo que el ser humano sacrifique a los dioses el placer de sus propios instintos. Este sacrificio sólo potencia la voluntad de poder. Freud termina afirmando que existe un programa (como el de una computadora), que es regido por el principio de placer.
 




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#491 De: "Pablo Rego - Yoga sin Fronteras" <yogasinfronteras@...>
Fecha: Dom, 6 de Dic, 2009 3:11 pm
Asunto: RE: Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico
yogasinfronteras@...
Enviar correo Enviar correo
 

Gracias por el interesante y necesario material que están enviando estos días!

 

Un saludo afectuoso desde Valencia, España.

 

Pablo Rego

Profesor de Yoga

 

Yoga sin Fronteras

Federación Internacional de Yoga

 

De: federacioninternacionaldeyoga@... [mailto:federacioninternacionaldeyoga@...] En nombre de Aurobindo Sivananda
Enviado el: sábado, 05 de diciembre de 2009 9:19
Para: confederaciondeyogadeargentina@yahoogroups.com; federacioninternacionaldeyoga@...
Asunto: [federacioninternacionaldeyoga] Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico

 

 

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

 

EL SER PSÍQUICO 

NATURALEZA, MISIÓN Y EVOLUCIÓN DEL ALMA 

Textos recopilados de obras de 

Sri Aurobindo y de la Madre 

y reunidos por A. S. Dalal 

Título del original en inglés: THE PSYCHIC BEING 

Primera edición: Mayo 2002

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

2 

Mas como ella conoce las fatigas de la mente y de la vida 

como una madre siente y comparte las vidas de sus hijos, 

insufla una parte pequeña de sí misma, 

un ser no mayor que el pulgar humano, 

en una oculta región del corazón 

para afrontar las penas y olvidar la dicha, 

para compartir el sufrimiento y soportar las heridas terrenas 

y laborar en medio de la labor de las estrellas. 

Éste en nosotros ríe y llora, sufre los golpes, 

exulta en la victoria y lucha por la corona; 

identificado con la mente, el cuerpo y la vida, 

hace suya su angustia y su derrota, 

sangra con el azote del Hado y pende sobre la cruz, 

mas es el yo indemne e inmortal 

que sostiene al actor en el escenario humano. 

A través de éste nos transmite ella su gloria y sus poderes, 

nos empuja hacia cumbres de sabiduría, a través de abismos de dolor, 

nos da la fuerza para hacer nuestra diaria labor 

y la compasión que comparte la aflicción de los demás 

y la escasa fuerza que tenemos para ayudar a nuestra raza, 

nosotros que debemos desempeñar el papel del universo 

representándolo en una exigua forma humana 

y acarrear sobre los hombros al mundo sufriente. 

Éste es en nosotros la divinidad pequeña y desfigurada; 

en este humano fragmento de deidad 

ella aloja la grandeza del Alma en el Tiempo 

para que ascienda de luz en luz, de poder en poder, 

hasta que alcance una cumbre celeste, y se torne rey. 

En el cuerpo débil, en su corazón un poder invencible, 

se eleva vacilante, sostenido por una invisible mano, 

espíritu esforzado en una forma mortal. 

SRI AUROBINDO 

Savitri, Libro VII, Canto 5

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

3 

Tabla de materias 

Prefacio 

Primera parte 

Naturaleza y significación del ser psíquico 

Lo que hay que entender por ser psíquico 

El Atman, el Jivatman y el psíquico 

El psico-mental el psico-vital y el psico-físico 

El alma doble 

La naturaleza del ser psíquico 

Lo psíquico y lo espiritual 

Los movimientos del vital y del psíquico: emoción y amor 

El conocimiento mental, el conocimiento psíquico 

Segunda parte 

Rol, función y acción del ser psíquico 

La función del ser psíquico 

La influencia y la acción del ser psíquico 

El guía que organiza la vida 

El ser psíquico: centro de unificación del ser 

Tercera parte 

Crecimiento y desarrollo del ser psíquico 

El ser psíquico y la evolución 

Cómo crece y se desarrolla el ser psíquico 

Cuarta parte 

El ser psíquico y la sadhana 

Las tres etapas de la auto-realización y la triple transformación 

Importancia de tina disciplina espiritual o sadhana para llegar a ser consciente del ser 

psíquico 

El ser psíquico y la conversión 

La primera necesidad: el cambio psíquico 

La emergencia del ser psíquico: su llegada al primer plano 

El camino soleado del ser psíquico 

Quinta parte 

La vida futura y el renacimiento 

El proceso del renacimiento 

Lo que sobrevive tras de la muerte y se reencarna 

La elección del ser psíquico y las condiciones del renacimiento

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

4 

El recuerdo de las vidas anteriores 

Sexta parte 

Respuestas a algunas preguntas 

Nota biográfica de Sri Aurobindo y de la Madre 

Bibliografía 

Glosario

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

5 

Prefacio 

El conjunto de textos que presentamos aquí reúne en un solo volumen algunos de los 

múltiples aspectos de la obra y enseñanza de Sri Aurobindo y de la Madre que han tratado 

el ser psíquico. Esta selección aborda la naturaleza del ser psíquico proyectando la luz de 

Sri Aurobindo y de la Madre sobre la estructura interior del ser humano. Trata asimismo 

de cuestiones relacionadas tales como los procesos del crecimiento interior, la vida 

después de la vida, el renacimiento, la sadhana o disciplina espiritual. Si bien se desea que 

esta obra sea tan completa como sea posible y cubra los aspectos esenciales del asunto, no 

es nuestra intención agotar los temas. Destinada sobre todo al gran público, se omiten 

muchos de los puntos que interesarían más particularmente a aquéllos que practican el 

yoga de Sri Aurobindo o a los estudiantes de filosofía y psicología. Al final del volumen 

una bibliografía se ofrece la lista de las principales fuentes a las que el lector interesado 

podrá referirse para encontrar los textos complementarios sobre la naturaleza del ser 

psíquico y su función en el yoga de Sri Aurobindo. 

En cuanto a la razón por la cual se ha adoptado la palabra «ser psíquico», Sri 

Aurobindo nos da la siguiente explicación: 

«La palabra «alma» tiene un uso muy ambiguo en el idioma inglés porque designa 

frecuentemente al conjunto de la consciencia que no es física incluyendo incluso el 

vital con sus deseos y sus pasiones. Por eso la expresión «ser psíquico» debe ser 

utilizada para distinguir esta porción divina de las partes instrumentales de la 

naturaleza».1 

1. Sri Aurobindo, Letters on Yoga, pág. 70. Sri Aurobindo Ashram. Pondicherry 1984. 

Como lo señala Sri Aurobindo, la palabra «psíquico» ha sido utilizada de una manera 

confusa. Por ello la primera parte de esta compilación de textos contiene extractos 

relacionados con los diferentes sentidos de las palabras «alma» y «psíquico», y aclaran su 

significado en el contexto del yoga. 

Finalmente, hay que hacer notar la distinción esencial que hace Sri Aurobindo entre el 

alma en su esencia y el alma en su forma evolucionada e individualizada. En efecto, él 

designa la primera con las palabras psique, esencia psíquica, entidad psíquica, existencia 

psíquica, chispa del alma o elemento del alma. Y denomina a la segunda, ser psíquico, 

personalidad psíquica, forma del alma o personalidad del alma, que es, según su definición 

misma, «la chispa que crece y llega a ser un Fuego, que evoluciona con el desarrollo de la 

consciencia».2 En esto Sri Aurobindo retorna la antigua tradición de la India que hablaba 

del caitya purusa como el ser en el corazón. Por último hacemos hincapié en que las 

palabras «alma» y «psíquico» empleadas sin epítetos designan unas veces la chispa del 

alma o esencia psíquica, otras veces la personalidad del alma o ser psíquico. 

2. Ibid. pág. 56. 

La naturaleza y el funcionamiento del ser psíquico no pueden ser explicados de forma 

satisfactoria sin referirse igualmente a las otras partes del ser y por ello se mencionan 

frecuentemente en este libro. Sri Aurobindo ha dado a algunas de ellas una denominación 

y un sentido particular en su yoga. El glosario al final del volumen incluye estas palabras-

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

6 

clave lo mismo que los términos sánscritos e incluye también palabras usuales que sin 

embargo tienen un sentido especial en el Yoga integral. Finalmente llamamos la atención 

del lector sobre el hecho de que las palabras sánscritas tienen un sentido más amplio que 

las que da el glosario y pueden tomar otras significaciones en otros contextos. 

Para facilitar la lectura, todos los textos de esta obra, con excepción de los de la Parte 

Sexta, han sido agrupados por secciones con títulos y subtítulos, tratando cada uno un 

aspecto específico del tema. Sin embargo, en la medida en que esta obra es una 

compilación constituida de fuentes diversas, sucede que varios pasajes se superponen o se 

repiten. Con el fin de preservar la unidad e integridad de los extractos, se ha evitado 

suprimir estos últimos. Por la misma razón se han conservado las notas entre paréntesis, o 

exposiciones de un tema distinto del extracto propiamente dicho que aparecen 

frecuentemente en las cartas de Sri Aurobindo y las respuestas a las preguntas expuestas a 

la Madre. 

Los Editores

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

7 

Primera parte 

Naturaleza y significación del ser psíquico 

Esta apariencia corporal no lo es todo; 

la forma engaña, la persona es una máscara; 

ocultos en lo profundo del hombre puede haber celestiales poderes. 

Su frágil nave porta a través del mar de las edades 

un incógnito del Imperecedero. 

Un espíritu que es una llama de Dios, 

una parte flamígera del Maravilloso, 

artífice de su propia belleza y deleite, 

habita inmortal en nuestra pobreza mortal. 

Este escultor de las formas del Infinito, 

este secreto Habitante no-reconocido, 

iniciado de sus propios misterios velados, 

esconde en una pequeña simiente muda su pensamiento cósmico. 

En la fuerza callada de la Idea oculta 

determinando forma y acto predestinados, 

pasajero de vida en vida, de plano en plano, 

cambiando de forma en forma la imagen de su yo, 

ve al icono crecer en virtud de su mirada 

y en el gusano prevé al dios que está emergiendo. 

SRI AUROBINDO 

Savitri, Libro 1, Canto 3

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

8 

LO QUE HAY QUE ENTENDER POR SER PSÍQUICO 

Entiendo por ser psíquico el alma íntima del ser y de la naturaleza. Ése no es el sentido 

que se le da a esta palabra en el lenguaje ordinario, o si se le da este significado, se usa de 

una forma muy vaga y con la mayor incomprensión de la verdadera naturaleza de esta 

alma, atribuyéndole un sentido muy amplio que la sitúa muy lejos de este dominio. Todo 

fenómeno psíquico u oculto, de carácter normal o anormal, es calificado de psíquico; si un 

hombre tiene una doble personalidad y pasa de la una a la otra, si un difunto o solamente 

una parte de su envoltura vital o una formación mental, hace su aparición a través de la 

habitación de su sorprendido amigo, si un fantasma se manifiesta con un escándalo 

estrepitoso en una casa, todo eso está clasificado en la categoría de fenómenos psíquicos y 

es considerado como objeto digno de investigación psíquica, aunque estas cosas no tengan 

nada que ver en absoluto con el ser psíquico. Por otro lado, hay muchas cosas en el mismo 

yoga que están simplemente ocultas, fenómenos del plano vital, mental o físico sutil, de 

visiones, de símbolos, todo ese conjunto de experiencias mezcladas, frecuentemente 

imprecisas, frecuentemente ilusorias, que pertenecen a esa zona intermedia entre el alma y 

sus instrumentos superficiales, o más bien a sus fronteras más externas; todo este caos de 

la zona intermedia está recogido bajo el término «psíquico» y es atribuido al ámbito 

inferior y al incierto dominio de la exploración espiritual. Una vez más se confunde 

constantemente el alma-del-deseo mentalizada, que en el hombre es una creación de los 

deseos del vital, de su fuerza de vida en busca de satisfacciones, con el alma verdadera la 

cual es una chispa del Fuego Divino, una pequeña parte del Divino. Debido a que el alma, 

el ser psíquico, usa la mente, el vital y el cuerpo como sus instrumentos de crecimiento y 

experiencia, es considerada como una amalgama cualquiera o un sustrato sutil de la mente 

y de la vida, pero si aceptamos que en el yoga esta masa caótica forma parte de la 

sustancia del alma o de su movimiento, nos embarcamos en el camino de una confusión 

sin salida. Todo eso pertenece solamente a las envolturas del alma; el alma misma es una 

divinidad interior más vasta que la mente, la vida o el cuerpo. Es algo que, una vez 

liberado del oscurecimiento de sus instrumentos, crea inmediatamente un contacto directo 

con el Divino, con el Ser-Esencial y con el espíritu. 

Sri Aurobindo 

El ser psíquico, en la terminología de nuestro yoga, es el componente del alma en la 

naturaleza, la pura psique, el núcleo divino que se mantiene detrás de la mente, la vida y el 

cuerpo (eso no es el ego), pero que nosotros no percibimos más que débilmente. Es una 

parcela del Divino que se perpetua de vida en vida, recogiendo la experiencia de la vida 

por medio de sus instrumentos exteriores. A medida que esta experiencia crece, ella 

manifiesta cada vez más una personalidad psíquica que preconiza siempre la belleza, el 

bien y la verdad, y acaba por llegar a ser suficientemente madura y fuerte para orientar la 

naturaleza hacia el Divino. El ser psíquico puede entonces ponerse delante enteramente, 

rasgar la pantalla mental, vital y física, dominar los instintos y transformar la naturaleza. 

La naturaleza no se impone ya al alma, sino que es el alma, el Purusha quien impone sus 

dictados a la naturaleza. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

9 

La gente no comprende lo que quiero decir por ser psíquico, porque la palabra psíquico 

ha sido utilizada en inglés para designar cualquier cosa de la mente interior, en el vital 

interior y en el físico interior, o para todo lo que es anormal u oculto, o incluso los 

movimientos más sutiles del ser exterior, toda ello mezclado; los fenómenos ocultos son 

frecuentemente calificados de psíquicos. No se sabe distinguir estas diferentes partes del 

ser. Incluso en la India el antiguo conocimiento de los Upanishads, que hacía esta 

distinción, se ha perdido. El Jivatman, el ser psíquico (Purusha Antaratman), el 

Manomaya Purusha, el Pranayama Purusha, todo eso es confuso. 

Sri Aurobindo 

La parte psíquica en nosotros es algo que viene directamente del Divino y que está en 

contacto con el Divino. En su origen es el núcleo fecundo en posibilidades divinas que 

sirve de apoyo a esta triple manifestación inferior de la mente, de la vida y del cuerpo. 

Este elemento divino está en todos los seres vivientes, pero se mantiene oculto detrás de la 

consciencia ordinaria; al principio, no está desarrollado, e incluso cuando lo está, no está 

siempre o no frecuentemente en primer plano; se expresa por medio de sus instrumentos y 

según sus límites en la medida que su imperfección lo permite. Crece en la consciencia 

por la experiencia que lleva hacia el Divino; ganando fuerza cada vez que se produce en 

nosotros un movimiento superior finalmente, por la acumulación de estos movimientos m 

profundos y más elevados, se forma una individualidad psíquica -lo que nosotros 

llamamos generalmente el ser psíquico. Este ser psíquico es siempre quien, en realidad, 

aunque con frecuencia de una forma velada, empuja al hombre a volverse hacia la vida 

espiritual, y quien entonces llega a ser su mayor ayuda. En consecuencia es este elemento 

el que debemos hacer emerger en el yoga. 

La palabra «soul» (alma), así como la palabra «psychic» (psíquico), tiene, en la lengua 

inglesa, una utilización muy vaga y numerosos significados diferentes. En la lengua 

ordinaria, con demasiada frecuencia, hay mucha tenencia a no establecer una clara 

distinción entre la mente y el alma y se produce a menudo una confusión más grave 

todavía cuando se denomina alma y psíquico no al alma verdadera, al ser psíquico sino al 

ser vital del deseo -el alma falsa o alma de deseo. El ser psíquico es completamente 

diferente de la mente y del vital, se esconde detrás de ellos; allí donde ellos se unen al 

corazón. Es allí donde está su lugar central, pero detrás del corazón más bien que dentro 

de él; porque lo que los hombres llaman ordinariamente el corazón es la sede de la 

emoción, y las emociones humanas son impulsos mental-vitales que no tienen, en general, 

un carácter psíquico. Este poder profundamente secreto que se encuentra detrás -distinto 

de la mente y la fuerza de la vida- es el alma verdadera, el ser psíquico en nosotros. El 

poder del ser psíquico puede, sin embargo, actuar sobre mente, la vida y el cuerpo, 

purificando el pensamiento, la percepción y la emoción (que llega a ser entonces el 

sentimiento psíquico), la sensación, la acción y todas las cosas en nosotros, preparándolas 

así para llegar a ser movimientos divinos. 

El ser psíquico puede ser descrito, en la lengua hindú, como el Purusha en el corazón o 

el Chaitiya Purusha1; pero hay que entender con eso el corazón interior o secreto, hridaye 

gouhayam, no el centro exterior vital y emocional.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

10 

1. La Chitta y la parte psíquica no son la misma cosa en absoluto. El término «Chitta» pertenece a 

una categoría completamente diferente, en la que están coordinados y puestos en su lugar los principales 

funcionamientos de nuestra consciencia exterior, y para conocerla no tenemos necesidad de ir detrás de 

nuestra naturaleza superficial o exterior. 

«Categoría» designa aquí otra clase de factores psicológicos «tattwavighaga». El psíquico pertenece a 

una cierta clasificación -supermente, mente, vida, psíquico, físico- que incluye a la vez la naturaleza 

interior y la naturaleza exterior. Chitta» pertenece a una clasificación o categoría completamente distinta: 

bouddhi, manas, chitta, prana, etc. -que es la de la psicología hindú ordinaria; la que concierne solamente 

a la psicología del ser exterior. En esta clasificación las únicas principales funciones de nuestra 

consciencia exterior están coordinadas y puestas en su lugar por los pensadores hindúes: Chiíta es una de 

estas funciones principales de la consciencia exterior, y en consecuencia, para conocerla no tenemos 

necesidad de ir detrás de la naturaleza exterior. 

Sri Aurobindo 

Habitualmente, todas las experiencias de orden más interior y todas las experiencias 

psicológicas anormales son llamadas psíquicas. Yo empleo la palabra «psíquico» para el 

alma, para distinguirla de la mente y de la vida. Todos los movimientos, todas las 

experiencias del alma serían, en este sentido, calificadas de psíquicas, las que surgen del 

ser psíquico o lo tocan directamente: donde la mente y la vida predominan, la experiencia 

será calificada de psicológica (ya sea superficial u oculta). 

Sri Aurobindo 

La palabra alma tiene diferentes sentidos según el contexto; puede designar al Purusha 

sosteniendo la formación de Prakriti, lo que nosotros llamamos un ser, aunque 

propiamente hablando se trata más bien de un devenir; en otra parte puede designar 

específicamente el ser psíquico en una criatura evolutiva como el hombre; puede designar 

la chispa del Divino que ha sido introducida en la Materia por el descenso del Divino en el 

mundo material y que mantiene todas las formas en evolución aquí abajo. No hay, no 

puede haber ser psíquico en una criatura no evolutiva como el Asura; no puede estar en un 

dios que no lo necesita existir; lo que el dios tiene es un Purusha y una Prakriti, o Energía 

de naturaleza de este Purusha. Si un ser cualquiera de los mundos-tipo desea evolucionar, 

debe descender a la tierra, revestirse de un cuerpo humano y aceptar participar en la 

evolución. Es porque no quieren hacer esto que los seres vitales intentan poseer a los 

hombres para poder disfrutar de las posibilidades materiales que la vida física ofrece sin 

llevar la carga de la evolución o sufrir el proceso de conversión en la que culmina. 

Sri Aurobindo 

¿Qué es el alma o el ser psíquico exactamente? ¿Y qué quiere decir la evolución del 

ser psíquico? ¿Cuál es su relación con el Supremo? 

El alma y el ser psíquico no son exactamente lo mismo, aunque su esencia sea la 

misma.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

11 

El alma es esa chispa divina que se halla en el centro de todo ser; ella es idéntica a su 

Origen Divino; es el divino en el humano. 

El ser psíquico se forma progresivamente alrededor de este centro divino, el alma, en el 

curso de sus innumerables existencias en la evolución terrestre; hasta el momento en el 

que el ser psíquico, plenamente formado y totalmente despierto, llega a ser el 

revestimiento consciente del alma alrededor de la cual él está formado. 

E identificado con el Divino, llega a ser su instrumento perfecto en el mundo. 

La Madre 

En el ser humano, ¿el ser psíquico es el alma entera, o el alma (que en su esencia es 

como una chispa del Divino en todas las criaturas) y el ser psíquico, existen juntos 

ambos? 

El alma es la esencia eterna en el centro del ser psíquico. El alma es, en efecto, como 

una chispa divina que se reviste de numerosos estados del ser de una densidad progresiva 

hasta la más material, que está dentro del cuerpo interior, por así decir, del plexo solar2. 

Son estados del ser que se forman y se desarrollan, progresan, se individualizan y se 

perfeccionan en el curso de numerosas existencias terrestres y forman el ser psíquico. 

Cuando el ser psíquico está plenamente formado es consciente de la consciencia del alma 

y la manifiesta perfectamente. 

2. Plexo solar: La Madre habla aquí de la región del corazón, no del cordón umbilical, como se 

deduce claramente de sus otras respuestas, especialmente la del 20 de septiembre de 1969 publicada en el 

volumen «Quelques Réponses de la Mire», Sri Aurobindo Ashram Press, 1992, p. 410. 

La Madre 

¿El alma y el ser psíquico son una sola y misma cosa? 

Eso depende de la definición que uno da a las palabras. En la mayor parte de las 

religiones y quizá también en las filosofías, se llama «alma» al ser vital, porque se dice 

que «el alma abandona al cuerpo», cuando es el ser vital quien abandona al cuerpo; se 

habla de «salvar las almas», de «almas malas», de «rescatar las almas»..., pero todo eso se 

aplica al ser vital porque el ser psíquico ¡no tiene necesidad de ser salvado!... no toma 

parte en las faltas de la persona exterior, está libre de toda reacción. 

La Madre 

Hay que hacer una distinción entre el alma en su esencia y el ser psíquico. Cada uno 

tiene un alma que es la chispa del Divino -nada podría existir sin ella. Pero es 

absolutamente posible que un ser vital y físico existan sin tener, detrás de él, un ser 

psíquico claramente evolucionado. Y por tanto no se puede afirmar de una manera general 

que los hombres primitivos no tenían alma o que su alma no se mostraba en ninguna parte.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

12 

El ser interior se compone de la mente interior, del vital interior, del físico interior - 

pero eso no es el ser psíquico. El ser psíquico es el ser mas interior, completamente 

distinto de ellos. En realidad la palabra psíquico es utilizada en inglés para calificar todo 

lo que es diferente o más profundo que la mente, la vida y el cuerpo exteriores, o bien todo 

lo que está oculto o es suprafísico; pero este uso es una fuente de confusión y de error y la 

descartamos enteramente cuando hablamos o escribimos sobre el yoga. En el lenguaje 

ordinario podemos algunas veces utilizar la palabra «psíquico» en un sentido amplio y 

corriente; o en poesía, donde la precisión intelectual no es demasiado rigurosa, podemos 

de vez en cuando hablar del alma en el sentido ordinario y más exterior, o en el sentido de 

una verdadera psique. 

El ser psíquico está oculto por los movimientos de la superficie y se expresa de la 

mejor manera que puede a través de los instrumentos exteriores que son regidos más por 

las fuerzas exteriores que por las influencias interiores del ser psíquico. Pero eso no 

significa que ellos estén completamente aislados de la influencia del alma. El alma está en 

el cuerpo de la misma manera que la mente o el vital; pero el cuerpo que ella habita no es 

solamente este cuerpo físico material, es también el cuerpo sutil. Cuando la envoltura 

material se deshecha, las envolturas vital y mental del cuerpo subsisten en tanto que 

vehículos del alma hasta que ellas también se disuelven. 

El alma de una planta o de un animal no es que esté completamente dormida: 

simplemente sus medios de expresión están menos desarrollados que los de un ser 

humano. Hay mucho de psíquico en una planta, mucho de psíquico en un animal. En la 

forma de la planta, sólo el vital-físico está evolucionado; por consiguiente no puede 

expresarse; el animal tiene una mente vital y puede expresarse, pero su consciencia está 

limitada y sus experiencias son limitadas; por lo tanto la consciencia y la experiencia de la 

esencia psíquica están menos desarrolladas de lo que es posible en el hombre. Sin 

embargo los animales tienen un alma y responden fácilmente al ser psíquico en el hombre. 

El fantasma no es el alma evidentemente. Es o bien el hombre apareciendo en su 

cuerpo vital, o bien un fragmento de su vital del que se apodera una fuerza o ser vital. La 

parte vital en nosotros persiste normalmente durante algún tiempo después de la 

disolución del cuerpo y pasa al plano vital donde mora hasta que la envoltura vital se 

disuelve. A continuación pasa, si está mentalmente evolucionado en la envoltura mental 

hacia un mundo mental y, finalmente, el ser psíquico abandona también su envoltura 

mental y va a su lugar de reposo. Si la mente está fuertemente desarrollada, la parte mental 

en nosotros puede subsistir, y lo mismo sucede con el vital, a condición de que estén 

organizados alrededor del ser psíquico verdadero y agrupados en torno a él, ya que 

entonces participan de la inmortalidad del ser psíquico. De otro modo, el ser psíquico atrae 

hacia él la mente y la vida y entra en una quietud internatal. 

Sri Aurobindo 

En la experiencia del yoga el ser o ente esencial es en esencia uno con el Divino o al 

menos es una parte del Divino y tiene todas las potencialidades divinas. Pero en la 

manifestación toma dos aspectos, el de Purusha y el de Prakriti, el Ser consciente y la 

Naturaleza. En la Naturaleza de aquí el Divino está velado, y el ser individual está 

sometido a la Naturaleza que actúa aquí como la Prakriti inferior, como una fuerza de la 

Ignorancia, Avidya. El Purusha en sí es divino, pero al exteriorizarse en la Ignorancia de

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

13 

la Naturaleza se convierte en el ser individual aparentemente imperfecto con la 

imperfección de ésta. Por eso, el alma o esencia psíquica, que es el Purusha participando 

en la evolución y sosteniéndola, porta en sí todas las potencialidades divinas; pero el ser 

psíquico individual que él sitúa como su representante asume la imperfección de la 

Naturaleza y evoluciona en ella hasta que recupera toda la esencia psíquica y se une con el 

Ser-Esencial o Espíritu situado en lo alto del cual el alma es la proyección individual en la 

evolución. Esta dualidad del ser en todos sus planos -porque es una realidad que adopta 

diversas formas, no sólo del Ser-Esencial y el psíquico, sino también del Purusha mental, 

del Purusha vital y del Purusha físico tiene que ser captada y aceptada para que las 

experiencias del yoga puedan ser plenamente comprendidas. 

El Ser es uno en todas partes, pero en cada plano de la Naturaleza es representado por 

una forma de sí mismo que es la propia de ese plano, el Purusha mental en el plano 

mental, el Purusha vital en el plano vital, el Purusha físico en el plano físico. La Taittiriya 

Upanishad menciona dos planos más del ser, el plano del conocimiento o de la Verdad y el 

plano del Ananda, cada uno con su Purusha, ero aunque alguna influencia de ellos puede 

descender asta nosotros, estos planos son aún superconscientes para la mente humana y su 

naturaleza no está todavía organizada aquí. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

14 

EL ATMAN, EL JIVATMAN Y EL PSÍQUICO 

Es necesario comprender claramente la diferencia entre el alma que evoluciona (ser 

psíquico) y el puro Atman, ser esencial o espíritu. El ser esencial puro no nace, no pasa 

por el proceso de la muerte y el nacimiento, no depende del nacimiento ni del cuerpo, ni 

de la mente, ni de la vida, ni de la Naturaleza manifestada. No está atado por estas cosas, 

no está limitado ni afectado por ellas aunque las asume y las sostiene. El alma, por el 

contrario, desciende en el nacimiento y pasa, por medio de la muerte - aunque ella en sí 

misma no muera, porque es inmortal- de un estado a otro, del plano terrestre a otros 

planos; después regresa a la existencia terrestre. Ella persigue, por esta progresión de vida 

en vida, una evolución ascendente que la conduce hasta el estado humano, y hace 

evolucionar, a través de todo eso, un ser de ella misma que nosotros llamamos el ser 

psíquico que sostiene la evolución desarrolla una consciencia humana física, vital y 

mental, como instrumentos para adquirir experiencia del mundo y para una autoexpresión 

disfrazada, imperfecta, pero creciente. Todo eso ella lo hace desde detrás de un velo, 

dejando entrever algo de su ser divino solamente en la medida en que se lo permite la 

imperfección del ser instrumental. Pero llega un momento en que ella es capaz de 

prepararse para salir de detrás del velo a tomar el mando y a orientar toda la naturaleza 

instrumental hacia una realización divina. Es el comienzo de la verdadera vida espiritual. 

El alma es capaz entonces de prepararse para la evolución de una consciencia manifestada 

que será superior a la consciencia humana mental: puede pasar del estado mental al estado 

espiritual y, por los diversos grados del estado espiritual, al estado supramental. Hasta 

aquí, no hay razón alguna para que ella cese de nacer: de hecho no puede dejar de hacerlo. 

Si, habiendo alcanzado el estado espiritual, ella tiene la voluntad de salir de la 

manifestación terrestre, puede en verdad hacerlo -pero una manifestación más alta es 

igualmente posible, en el Conocimiento y no en la Ignorancia. 

Sri Aurobindo 

En nuestro yoga, la expresión «ser central» sirve generalmente para designar la parte 

del Divino en el hombre que sostiene todo el resto y que sobrevive a través de la muerte y 

el nacimiento. Este ser central tiene dos formas: en lo alto, es el Jivatman, nuestro ser 

verdadero del cual nosotros tomamos consciencia cuando llega el auto-conocimiento 

superior; abajo, él es el ser psíquico que se mantiene detrás de la mente, del cuerpo y de la 

vida. El Jivatman está encima de la manifestación de la vida y la preside; el ser psíquico 

está presente detrás de esta manifestación y la sostiene. 

La actitud natural del ser psíquico es la de sentirse como un Niño, el Hijo de Dios, el 

Bhakta; es una parte del Divino, una con él en esencia aunque en la dinámica de la 

manifestación exista siempre una diferencia, incluso en la identidad. El Jivatman, por el 

contrario, vive en la esencia y puede fundirse en una identidad con el Divino: pero a él 

también, desde el momento en que preside la dinámica de la manifestación, se le reconoce 

como un centro del Divino múltiple y no como el Parameshwara [el Supremo]. Es 

importante acordarse de esta distinción; porque de otro modo, si se tiene el menor egoísmo 

vital, uno puede comenzar a creerse un Avatar o bien perder el equilibrio, como Hridaya3 

con Ramakrishna.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

15 

3. Hridaya era el sobrino de Ramakrishna y uno de sus discípulos. 

Sri Aurobindo 

El Espíritu es el Atman, el Brahman, el Divino Esencial. 

Cuando el Divino único manifiesta su multiplicidad siempre inherente, este Ser- 

Esencial o Atman se convierte para esa manifestación en el ser central que preside desde 

lo alto la evolución de sus personalidades y de sus vidas terrestres aquí abajo, pero en sí 

mismo es una parte eterna del Divino y anterior a la manifestación terrestre, paraprakritir 

jivabhuta. 

En esta manifestación inferior, apara prakriti, esta parte eterna del Divino aparece como 

el alma, una chispa del Fuego Divino, que sostiene la evolución individual y es el 

fundamento del ser mental, vital y físico. El ser psíquico es la chispa que se va 

convirtiendo en Fuego y evoluciona con el desarrollo de la consciencia. El ser psíquico es 

por consiguiente evolutivo, no como el Jivatman anterior a la evolución. 

Pero el hombre no es consciente del ser-esencial o Jivatman, sólo es consciente de su 

ego, o es consciente del ser mental que controla la vida y el cuerpo. Pero penetrando más 

profundamente en su interior se torna consciente de su alma o ser psíquico como su centro 

verdadero, el Purusha en el corazón; el ser psíquico es el ser central en la evolución, 

procede del Jivatman, parte eterna del Divino, y.lo representa. Cuando se alcanza la 

plenitud de la consciencia, el Jivatman y el ser psíquico se unen. 

Sri Aurobindo 

El alma, representante del ser central, es una chispa del Divino que sostiene toda 

existencia individual en la Naturaleza. El ser psíquico es una forma consciente de esa alma 

que se desarrolla en la evolución: en el persistente proceso que hace emerger primero la 

vida en la Materia, después la mente en la vida, hasta que finalmente la mente puede 

crecer y convertirse en sobremente y la sobremente en Verdad supramental. El alma 

sostiene la naturaleza en su proceso de evolución a través de todas estas gradaciones, pero 

en sí no es ninguna de esas cosas. 

La Naturaleza inferior, aparó prakriti, es esta Naturaleza aparente, exterior objetiva y 

subjetiva superficial, que manifiesta todas estas mentes, vidas y cuerpos. La Naturaleza 

suprema, para prakriti, escondida detrás es la naturaleza misma del Divino: una suprema 

Consciencia-Fuerza que manifiesta al Divino múltiple como la Multiplicidad. Los seres 

que forman la Multiplicidad son en sí entes eternos del Supremo en su suprema 

Naturaleza, para prakriti. Aquí en relación con este mundo aparecen como los Jivatman 

que sostienen la evolución de las existencias naturales, sarva-bhutani, en el Devenir 

mutable que es la vida del Kshara (móvil o mutable) Purusha. El Jiva (o Jivatman) y las 

criaturas, sarva-bhutani, no son lo mismo. Los Jivatman permanecen realmente encima de 

la creación aunque estén implicados en ella; las existencias naturales, sarva-bhutani son 

las criaturas de la Naturaleza. El hombre, el pájaro, la bestia o el reptil, son existencias 

naturales, pero el Ser-Esencial individual de ellos no es específicamente, ni siquiera por un 

momento, hombre, pájaro, bestia o reptil; en su evolución él es el mismo en el transcurso

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

16 

de todos estos cambios, un ser espiritual que consiente el juego de la Naturaleza. 

Lo que es original y eterno para siempre en el Divino es el Ser, lo que se desarrolla en 

la consciencia, las condiciones, las fuerzas, las formas, etc., en virtud del Poder Divino es 

el Devenir. El Divino eterno es el Ser; el universo en el Tiempo todo lo que se manifiesta 

en él es un Devenir. El Ser Eterno en su naturaleza superior Para Prakriti, es a la vez Uno 

y Múltiple; pero la Multiplicidad eterna del Divino cuando se mantiene detrás de las 

existencias creadas sarva-bhutani, aparece como (o, por declararlo de otro modo, se 

convierte en) el Jiva, para prakritir jivabhuta. Por otro lado, en el psíquico hay dos 

aspectos, la existencia psíquica o alma detrás, y delante la configuración de la 

individualidad que va adquiriendo en su evolución en la Naturaleza. 

El alma o psique es inmutable sólo en el sentido de que contiene toas las posibilidades 

del Divino en su interior, pero tiene que hacer que éstas evolucionen, y en su proceso de 

evolución el alma asume la forma de un individuo psíquico en desarrollo que evoluciona 

en el transcurso de la manifestación de la Prakriti individual y forma parte de la evolución. 

Es una chispa del Fuego Divino que crece detrás de la mente, el vital el físico por medio 

del ser psíquico hasta que es capaz de transformar la Prakriti de la Ignorancia en Prakriti 

del Conocimiento. Este ser psíquico evolutivo no es por consiguiente en ningún momento 

la totalidad de lo que el alma o la existencia psíquica esencial lleva dentro de sí; 

temporaliza e individualiza lo que es eterno en potencialidad, trascendente en esencia, en 

esta proyección del espíritu. 

El ser central es el ser que preside los diferentes nacimientos, uno tras otro, pero en sí 

es nonato, pues no desciende hasta el ser, sino que está encima de éste. El ser central 

mantiene juntos al ser mental, vital y físico a todas las diversas partes de la personalidad y 

controla la vida bien sea a través del ser mental y el pensamiento y la voluntad mental o 

bien por medio del ser psíquico, con lo que pueda estar situado más al frente o ser más 

poderoso en la naturaleza. Si no ejerce este control, la consciencia se sume en un gran 

desorden y cada parte de la personalidad actúa por su cuenta de tal modo que no hay 

coherencia alguna ni en el pensamiento ni en el sentimiento ni en la acción. 

El ser psíquico no está encima, sino detrás. Su sede está detrás del corazón, su poder no 

es el conocimiento sino un sentimiento esencial o espiritual; posee el más diáfano sentido 

de la Verdad y una suerte de percepción inherente de ésta que es de la naturaleza de la 

percepción del alma y del sentimiento-del-alma. Es nuestro ser recóndito y sostiene a 

todos los demás, el ser mental, el vital y el físico, pero también está muy velado por ellos 

y ha de actuar sobre ellos más como una influencia que en virtud de su derecho soberano a 

una acción directa; sólo cuando alcanza un alto estadio de desarrollo o mediante el yoga su 

acción directa se torna normal y preponderante. No es el ser psíquico el que tú percibes 

que te proporciona intuiciones de lo que ha de acontecer o te pone sobre aviso de los 

resultados de ciertas acciones; es alguna parte del ser interior, a veces el mental interior, a 

veces el vital interior, algunas veces puede ser el Purusha físico interior o sutil. El ser 

interior -la mente interior, el vital interior, el físico interior o sutil- conoce muchas cosas 

desconocidas por la mente exterior, el vital exterior, el físico exterior, porque está en 

contacto más directo con las fuerzas secretas de la Naturaleza. El ser psíquico es el ser 

más recóndito de todos; una captación de la verdad que es inherente a la sustancia más 

profunda de la consciencia, la percepción de lo bueno, lo verdadero, lo bello, del Divino, 

es su privilegio. 

El ser central -el Jivatman que no nace ni evoluciona pero preside el nacimiento y la 

evolución individual- sitúa un representante de sí mismo en cada plano de la consciencia.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

17 

En el plano mental él es el verdadero ser mental, manomaya purusa, en el plano vital el 

verdadero ser vital, pranamaya purusa, en el plano físico el verdadero ser físico, anamaya 

purusa. Cada ser, por tanto, en tanto perdura la Ignorancia está centrado en torno al 

Purusha mental, vital o físico, según sea el plano en el que vive predominantemente, y ése 

es para él su ser central. Pero el que es el verdadero representante durante todo el tiempo 

está escondido detrás de la mente, del vital y el físico; es el psíquico, nuestro ser 

recóndito. 

Cuando comienza a surgir el conocimiento interior más recóndito, adquirimos 

consciencia del ser psíquico en nuestro interior y éste se sitúa en primer plano y dirige la 

sadhana. Nos tornamos así mismo conscientes del Jivatman, el Ser-Esencial o Espíritu 

indiviso situado encima de la manifestación del cual el psíquico es aquí su representante. 

Sri Aurobindo 

El Jivatman, el alma-chispa y el ser psíquico son tres formas diferentes de la misma 

realidad y no deben ser mezclados indistintamente, pues eso confunde la claridad de la 

experiencia. 

El Jivatman o espíritu es autoexistente y está por encima del ser manifestado o 

instrumental; es superior al nacimiento y la muerte, siempre el mismo, es el Ser-Esencial 

individual o Atman, el ser eterno verdadero del individuo. 

El alma es una chispa del Divino que no está situada en lo alto, encima del ser 

manifestado, sino que desciende a la manifestación para sostener su evolución en el 

mundo material. Al principio es un poder indiferenciado de la Consciencia Divina que 

contiene todas las posibilidades que todavía no han tomado forma, pero a las cuales es la 

función de la evolución darles forma. Esta chispa está presente en todos los seres vivientes 

desde los más inferiores hasta los que han alcanzado un nivel superior. 

El ser psíquico es una personalidad espiritual formada por el alma en su evolución. Su 

desarrollo indica el estadio que ha alcanzado la evolución espiritual del individuo y sus 

inmediatas posibilidades para el futuro. Está situado detrás de la naturaleza mental, vital y 

física, crece con sus experiencias y lleva la consciencia de una a otra vida. Es la Persona 

psíquica, caitya purusa. Al principio está velado por la mente, el ser vital y el cuerpo, 

limitado en su autoexpresión por sus limitaciones, constreñido por las reacciones de la 

Naturaleza, pero a medida que crece se torna capaz de salir a la superficie y dominara 

mente, la vida y el cuerpo. En el hombre ordinario todavía depende de estos elementos 

para su expresión y no es capaz de tomar posesión de ellos y utilizarlos libremente. La 

vida del ser es animal y humana, no divina. Cuando el ser psíquico por medio de la 

sadhana puede tornarse dominante y utilizar libremente sus instrumentos, el impulso hacia 

el Divino adquiere un carácter integral y la transformación de la mente, la vida y el 

cuerpo, no meramente su liberación, se torna posible. 

Siendo el Ser-Esencial o Atman libre yajeno al nacimiento y a la muerte, la experiencia 

del Jivatman y su unidad con el Ser-Esencial supremo o universal es suficiente para 

aportar el sentido de la liberación; es ésta la experiencia que es necesaria para la suprema 

redención espiritual. Pero para la transformación de la vida y la naturaleza son 

indispensables el despertar plenario del ser psíquico y la soberanía de éste sobre la 

Naturaleza. 

En esta etapa el ser psíquico realiza su unidad con el ser verdadero, el Ser-Esencial,

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

18 

pero no desaparece o se transforma en él. Permanece como su instrumento para la 

autoexpresión psíquica y espiritual, para una manifestación divina en la Naturaleza. 

El bindu4 que viste en lo alto puede ser un modo simbólico de percibir el Jivatman, el 

ser esencial individual, como una gota del Océano, una parte individual del Divino 

universal. La aspiración en este nivel se centra naturalmente en la apertura de la 

consciencia superior para que el ser pueda morar allí y no en la ignorancia. El Jivatman ya 

es uno en realidad con el Divino, pero lo que se necesita es que el resto de la consciencia 

realice también esta unidad. 

4. Punto de concentración, mancha (Nota del Editor) 

El ser psíquico traduce entonces enteramente esta demanda en una aspiración a la 

apertura de toda la naturaleza inferior, la mente, el vital y el cuerpo, al Divino, al amor y 

la unión con el Divino, a su presencia y su poder en el corazón, a la transformación de la 

mente, la vida y el cuerpo en virtud del descenso de la consciencia superior a este ser y 

esta naturaleza instrumentales. 

Ambas aspiraciones son necesarias para la plenitud de este yoga, la demanda del ser- 

esencial o espíritu sobre la naturaleza desde lo alto y la aspiración psíquica de la 

naturaleza desde abajo. Cuando el ser psíquico impone su aspiración en la mente, el vital y 

el cuerpo, ellos entonces también aspiran y es esto lo que tú percibiste como la aspiración 

desde el nivel del ser inferior. La que percibiste en lo alto es la aspiración del Jivatman a 

que la consciencia superior con su realización del Uno se manifieste en la totalidad del ser. 

Ambas aspiraciones son necesarias y se ayudan recíprocamente. Pero el empeño del ser 

inferior es al principio intermitente y obstaculizado por la oscuridad y las limitaciones de 

la consciencia ordinaria. Por medio de la sadhana tiene que tornarse claro, constante, 

fuerte y resistente: entonces fuerza la realización, la hace inevitable. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

19 

EL PSICO-MENTAL, EL PSICO-VITAL Y EL PSICO-FÍSICO 

Hay siempre, en la mente, en el vital, en el cuerpo, una parte que está influenciada por 

el ser psíquico o puede estarlo; puede llamarse psico-mental, psico-vital, psico-físico. 

Según la personalidad o el grado de evolución de cada uno, ella puede ser menor o mayor, 

débil o fuerte, oculta e inactiva o predominante y activa. Cuando ella actúa, los 

movimientos de la mente, del vital, o del físico adoptan los motivos o los fines del ser 

psíquico, participan de su naturaleza o persiguen sus objetivos, en tanto que los modifican 

según la manera propia de la mente, del vital o del físico. El psico-vital busca al Divino, 

pero su consagración está llena de exigencias, de deseo, de impaciencia vital. El ser 

psíquico no conoce nada de eso, al contrario, se caracteriza por el puro don de sí, la 

aspiración y la intensidad del fuego psíquico. El psico-vital está sujeto al dolor y al 

sufrimiento, que no existen en el psíquico. 

Sri Aurobindo 

La gente designa cosas diferentes cuando usan el término alma. Se trata algunas veces 

de lo que he llamado en «Arya» el alma-de-deseo; es decir, el vital y sus aspiraciones 

impuras, sus deseos, su avidez por todas las cosas buenas o malas, sus emociones 

refinadas y groseras, o los impulsos de los sentidos atravesados por las idealizaciones de la 

mente y los estímulos psíquicos. Puede tratarse también de la mente y del vital sometidos 

al empuje de un entusiasmo psíquico. Mientras que el ser psíquico esté oculto está 

obligado a expresarse por medio de la mente y del vital y sus aspiraciones están entonces 

mezcladas y matizadas por la sustancia mental y vital. Así el impulso psíquico velado 

puede expresarse en la mente por una sed del pensamiento de conocer al Divino; es lo que 

los europeos llaman «el amor intelectual por Dios». En el vital este entusiasmo psíquico 

puede expresarse como una sed o un deseo apasionado por alcanzar al Divino. Eso puede 

conllevar grandes sufrimientos a causa de la naturaleza del vital, de sus pasiones inquietas, 

de sus deseos, de sus ardores, de sus emociones turbias, de sus oscuridades, de sus 

depresiones, de sus desesperaciones. Sin embargo no todos pueden abordar al Divino de 

manera pura y psíquica, o no pueden abordarlo así desde el principio; frecuentemente es 

necesario acercarse al comienzo mediante la mente y el vital, lo cual, desde el punto de 

vista espiritual, es mejor que ser insensible al Divino. En los dos casos se trata de una 

llamada del alma, de una aspiración del alma que no hace más que revestirse de una forma 

o de un matiz particular debido al hecho de que la naturaleza es predominantemente vital o 

mental. 

Sri Aurobindo 

Dulce Madre, aquí, Sri Aurobindo ha dicho: «Si el alma más profunda está despierta, 

si hay un nacimiento nuevo por el cual se pasa de la simple consciencia mental, vital y 

física a la consciencia psíquica, entonces se puede practicar nuestro yoga. «¿Por qué ha 

dicho «el alma más profunda?» «¿Es que hay un alma superficial?». 

Es porque esta alma más profunda, es decir, el ser psíquico central, influye en las partes

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

20 

superficiales de la consciencia (superficiales en relación a ella: las partes mentales, las 

partes vitales). El alma influye sobre la mente más pura, el vital más alto, el ser emotivo 

les ayuda hasta el punto de que se tiene la impresión de entrar en contacto con ella a través 

de estas partes del ser. Entonces la gente toma estas partes por el alma, y es eso por lo que 

él dice el «alma más profunda», es decir, el alma central, el alma verdadera. 

Porque muy frecuentemente, cuando uno toca ciertas partes de la mente que están bajo 

la influencia psíquica y que están plenas de luz y de la alegría de esta luz, o cuando se 

tocan ciertas partes muy puras y muy altas del ser emotivo que tiene las emociones más 

generosas, más desinteresadas, se tiene también la impresión de estar en contacto con el 

alma. Pero eso no es el alma verdadera, no es el alma en su misma esencia. Esas son partes 

del ser que están bajo su influencia y que manifiestan algo de ella. Entonces muy 

frecuentemente la gente se pone en contacto con esas partes, lo cual les da iluminaciones, 

grandes alegrías, revelaciones y tienen la impresión de que han tocado su alma. Pero es 

solamente la parte del ser que está bajo su influencia, una parte u otra, porque... 

Justamente, lo que sucede, es que uno toca estas cosas, tienen experiencias, y después eso 

se oculta y uno se pregunta: «¿Cómo es posible que yo haya tocado mi alma, y ahora me 

encuentre caído en este estado de ignorancia y de inconsciencia?». Pero esto es porque 

uno no había tocado su alma, había tocado las partes del ser que están bajo la influencia 

del alma y que manifiestan algo de ella, pero no son el alma. 

Ya he dicho muchas veces que cuando uno entra conscientemente en contacto con su 

alma y se establece la unión, ya está, eso ya no puede deshacerse, eso es algo permanente, 

constante, que resiste todo, y no importa en qué momento si uno se remite a eso se lo 

encuentra. Mientras que de la otra manera, uno puede tener experiencias muy bonitas y 

después se ocultan de nuevo, y uno se pregunta: «¿Cómo es posible? Había visto mi alma, 

y ahora ya no la encuentro». Es que no era el alma lo que había visto. Y esas son cosas 

muy bellas, que nos dan experiencias muy impresionantes, pero no es el contacto con el 

ser psíquico mismo. 

El contacto con el ser psíquico es definitivo, y es lo que digo... cuando las gentes me 

preguntan: «¿Es que tengo yo un contacto con el ser psíquico?», les digo: «¡Nada, que 

vuestra pregunta prueba que no lo tenéis!». 

La Madre

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

21 

EL ALMA DOBLE 

Hay en nosotros un alma doble, o un término psíquico doble, como es doble cualquier 

otro principio cósmico en nosotros. Nosotros tenemos, en efecto dos mentes; una la mente 

superficial de nuestro ego que se expresa en la evolución, la mente superficial que 

nosotros creamos emergiendo de la Materia; la otra una mente subliminal que no está 

obstaculizada por nuestra vida mental actual y sus rigurosas limitaciones, y que es grande, 

poderosa y luminosa, el ser mental verdadero detrás de esta forma superficial de la 

personalidad mental que tomamos por nosotros mismos erróneamente. Nosotros tenemos 

paralelamente dos vidas, una exterior, tejida en el cuerpo físico, ligada por su evolución 

pasada a la Materia que vive, que ha nacido y que morirá: la otra, una fuerza subliminal de 

vida que no está encerrada entre las estrechas fronteras de nuestro nacimiento y de nuestra 

muerte físicas, pero que es nuestro ser vital verdadero detrás de la forma de vida que la 

ignorancia nos hace tomar por nuestra existencia real. Esta dualidad está presente hasta en 

la materia de nuestro ser; porque detrás de nuestro cuerpo, nosotros poseemos una 

existencia material más sutil que suministra la sustancia no solamente de nuestro 

desarrollo físico, sino de los desarrollos vital y mental y es, en consecuencia, nuestra 

sustancia real, el soporte de esta forma física que desacertadamente imaginamos que es el 

cuerpo total de nuestro espíritu. También tenemos en nosotros una doble entidad psíquica, 

en la superficie el alma-de-deseo que actúa en nuestras ansiedades vitales, nuestras 

emociones, nuestras facultades estéticas y nuestra búsqueda mental de poder, de 

conocimiento y de éxito, y una entidad psíquica subliminal, una pura fuerza de luz, de 

amor, de alegría y de esencia sutilizada del ser que es nuestra alma verdadera detrás de la 

forma exterior de la existencia psíquica de cuyo nombre nosotros hacemos honor tan 

frecuentemente. Cuando un reflejo de esta entidad psíquica más grande y más pura viene a 

la superficie nosotros hablamos de un hombre que tiene un alma, y que no la tiene si este 

reflejo no aparece en su vida psíquica exterior. 

Las formas exteriores de nuestro ser son las de nuestra pequeña existencia definida por 

el ego; las formas subliminales, son las formaciones de nuestra individualidad verdadera 

que es más grande. Ellas son entonces esta parte oculta en nuestro ser en la cual nuestra 

individualidad está próxima a nuestra universalidad, la toca, la frecuenta, está 

constantemente en relación con ella. La mente subliminal en nosotros está abierta al 

conocimiento universal de la Mente cósmica; la vida subliminal en nosotros, a la fuerza 

universal de la Vida cósmica; el físico subliminal en nosotros, a la formación, a la fuerza 

universal de la Materia cósmica; las espesas paredes que interceptan estas cosas para 

nuestra mente, nuestra vida, nuestro cuerpo exteriores, y que la Naturaleza tiene que 

atravesar con tanto dolor, tan imperfectamente y recurriendo a subterfugios físicos tan 

hábiles como torpes, no son, en el subliminal, más que un medio sutil al mismo tiempo de 

separación y de comunicación. Incluso el alma subliminal en nosotros está abierta al 

deleite universal que el alma cósmica extrae de su propia existencia y de la existencia de 

miríadas de almas que la representan, así como de las operaciones de la mente, de la vida 

y de la materia por las cuales la naturaleza se presta a su juego y a su desarrollo; pero el 

alma de superficie está separada de este Deleite cósmico a causa del gran espesor de los 

muros del ego; que sin duda están provistos de puertas por las que penetrar, pero cuando el 

Deleite cósmico las utiliza, sus contactos se empequeñecen, se deforman o deben 

presentarse bajo la máscara de su propio contrario.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

22 

Sri Aurobindo 

El alma y la vida son dos poderes completamente diferentes. El alma es una chispa del 

Espíritu divino que sostiene a la naturaleza individual; la mente, la vida y el cuerpo son 

instrumentos para manifestación de la naturaleza. En la mayoría de los hombres, el alma 

está oculta y envuelta por la acción de la naturaleza exterior; los hombres confunden el ser 

vital y el alma, porque el vital es quien anima y hace mover los cuerpos. Pero este ser vital 

es una cosa hecha de deseos y de fuerzas ejecutoras, buenas y malas; es el alma-de-deseo, 

no el alma verdadera. Cuando el alma verdadera (psique) se pone delante y comienza, en 

primer lugar a influenciar, después a gobernar las acciones de la naturaleza instrumental, 

el hombre comienza a superar el deseo vital y a desarrollarse hacia una naturaleza divina. 

Sri Aurobindo 

Si el conocimiento es el poder más vasto de la consciencia y si su función es liberar e 

iluminar, el amor es el poder más profundo y más intenso, y su privilegio es ser la llave de 

los retiros más íntimos y más secretos del Misterio divino. El hombre, debido a que es un 

ser mental, se inclina a dar una importancia suprema a la mente pensante y a su razón, su 

voluntad, su forma mental de abordar y de realizar la Verdad; tiene incluso tendencia a 

considerar que no existe otra forma de hacerlo. A los ojos del intelecto, el corazón, con sus 

emociones y sus movimientos imprevisibles, es un poder oscuro, incierto, frecuentemente 

peligroso y engañoso, que hay que tener bajo el control de la razón, de la voluntad mental 

y de la inteligencia Y sin embargo, hay, en el corazón o detrás de él, una luz mística más 

profunda que no es lo que nosotros llamamos la «intuición» (porque ésta desciende a 

través de la mente, si bien no viene de la mente) sino que está en contacto con la Verdad y 

que está más próxima al Divino que el intelecto humano con su orgulloso conocimiento. 

De acuerdo con la antigua enseñanza, la sede del Divino inmanente, el Purusha oculto, se 

halla en el corazón místico -la «caverna secreta del corazón», hridaye gouhayam, como se 

denomina en los Upanishads- y según la experiencia de numerosos yoguis, es desde estas 

profundidades que llega la voz o la inspiración del oráculo interior. 

Esta ambigüedad del corazón, estas aparentes oposiciones entre profundidad y ceguera, 

son creadas por el doble carácter de las emociones humanas. Porque en el primer plano en 

el hombre hay un corazón de emociones vitales semejante al de los animales, bien que su 

desarrollo sea más variado; un corazón cuyas emociones están gobernadas por las 

pasiones egoístas, los afectos ciegos e instintivos y por todo el juego de impulsos de la 

vida con sus imperfecciones, sus perversiones y frecuentemente sus sórdidas 

degradaciones; es un corazón asediado y conquistado por la lujuria, el deseo, la cólera, las 

exigencias brutales e intensas, o por las pequeñas codicias y mezquindades de una fuerza 

de vida oscura y venida a menos, envilecida por su esclavitud a cualquier impulso. Esta 

mezcla del corazón emotivo y del vital ávido de sensaciones, crea en el hombre una falsa 

«alma-de-deseo»; es este elemento grosero y peligroso del que la razón desconfía con todo 

el derecho y siente la necesidad de dominar, aunque en realidad, el dominio, o más bien la 

coerción que ella llega a ejercer sobre nuestra naturaleza vital grosera y obstinada resulta 

siempre muy incierta y engañosa. Pero el alma verdadera del hombre no está allí; está en 

el verdadero corazón, invisible, oculto en alguna caverna luminosa de nuestra naturaleza:

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

23 

allí, bajo una infiltración de Luz divina, está nuestra alma, el ser silencioso y profundo del 

que pocos hombres son apenas conscientes; porque si bien todos tienen un alma, raros son 

aquellos que perciben su verdadera alma o sienten su impulso directo allí donde mora la 

pequeña chispa del Divino que sostiene la masa oscura de nuestra naturaleza: alrededor de 

ella crece el ser psíquico, el alma formada o el Hombre verdadero en nosotros. A medida 

que el ser psíquico crece y los movimientos del corazón reflejan sus impulsos divinos, el 

hombre llega a ser cada vez más consciente de su alma y deja de ser un animal superior, y, 

despertándose a algún fulgor de la Divinidad que está en él, acepta cada vez más las 

intimaciones de una vida y de una consciencia más profundas y el impulso que le lleva 

hacia las cosas divinas. Uno de los momentos decisivos del yoga integral es cuando el ser 

psíquico, liberado, emerge de las profundidades de detrás del velo, sale a la superficie y 

puede derramar sobre la mente, la vida y el cuerpo del hombre, la gran corriente de sus 

intuiciones, de sus visiones y de sus inspiraciones, y comenzar a preparar la edificación de 

la divinidad en la naturaleza terrestre. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

24 

LA NATURALEZA DEL SER PSÍQUICO 

Está en la naturaleza misma del alma o ser psíquico el volverse hacia la Verdad divina 

como el girasol hacia el sol; todo lo que es divino o lo que progresa hacia la divinidad, ella 

lo acepta y lo asume, y se retira de todo lo que es una perversión o un desaire a la 

divinidad, de todo lo que es falso o antidivino. Pero al principio el alma no es más que una 

chispa, después una pequeña llama divina que arde en medio de la oscuridad: está en gran 

parte oculta en su santuario interior, y, para revelarse, tiene que convocar a la mente, a la 

fuerza de la vida y a la consciencia física y persuadirles de que la expresen tanto como 

puedan; generalmente, ella logra a lo sumo impregnar con su luz interior su exterior y, con 

su delicadeza purificadora, atenuar sus sombrías oscuridades o sus promiscuidades 

groseras. Incluso cuando el ser psíquico está suficientemente formado como para poder 

expresarse de una forma algo más directa en la vida, no representa más que para unos 

pocos, una parte ínfima del ser -«no más grande que el pulgar de un hombre en el cuerpo 

humano», según la imagen de los antiguos videntes-, y no es capaz de prevalecer nunca 

contra la oscuridad y la pequeñez ignorante de la consciencia física, contra la 

autosuficiencia errónea de la mente o la arrogancia y la vehemencia de la naturaleza vital. 

El alma está obligada a aceptar la vida mental, emotiva y sensorial, tal como está en los 

hombres, con sus relaciones, sus actividades, sus formas y sus símbolos preferidos; ella 

debe trabajar para hacer surgir el elemento divino enterrado en toda esta verdad relativa 

mezclada continuamente con las falsificaciones del error, en este amor puesto al servicio 

del cuerpo animal, o de la satisfacción del ego vital, en esta vida de hombre corriente 

atravesada por raros y idos destellos de divinidad y las sombras brillantes de demonio y de 

la bestia. Ella no se engaña jamás en su voluntad esencial, pero está frecuentemente 

obligada, bajo la presión de sus instrumentos, a tolerar faltas en la acción, sentimientos 

mal dirigidos, personas mal elegidas, errores en la correcta expresión de su voluntad y en 

las circunstancias que deben manifestar su ideal interior infalible. Sin embargo, hay en ella 

una visión que la hace una guía más segura que la razón o los deseos, incluso los más 

nobles, y, a pesar de los errores y de los aparentes pasos en falso, su voz puede, con todo, 

conducir con mayor seguridad que el intelecto preciso y que las consideraciones del juicio 

mental. Esta voz del alma no es lo que se llama la «consciencia» -eso no es más que un 

sucedáneo mental, frecuentemente convencional y sujeta a error-; es una llamada más 

profunda y más raramente escuchada; sin embargo, lo más sabio es seguirla cuando se la 

escucha; es incluso preferible errar siguiendo la llamada del alma que avanzar 

directamente, en apariencia, obedeciendo a la razón y a la moral exterior. Pero es 

solamente cuando la vida se vuelve hacia el Divino que el alma puede verdaderamente 

ponerse delante e imponer su poder a las partes externas del ser, porque, siendo ella misma 

una chispa del Divino, su verdadera vida y la razón misma de su existencia es crecer como 

una llama hacia el Divino. 

Sri Aurobindo 

La verdadera alma secreta en nosotros -subliminal, hemos dicho, pero la palabra puede 

confundir, porque esta presencia no se encuentra bajo el umbral de la mente despierta, 

sino que más bien arde en el templo del corazón más interior detrás de la densa cortina de 

una mente, de una vida y de un cuerpo ignorantes, no subliminales, pero detrás del velo-,

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

25 

esta entidad psíquica oculta es la llama del Divino siempre encendida en nosotros; esta 

densa inconsciencia no puede extinguir nuestro ser espiritual interior aunque oscurezca 

nuestra naturaleza exterior. Es una llama nacida del Divino; habitante luminoso de la 

Ignorancia, crece en ella hasta el momento en que puede volverla hacia el Conocimiento. 

Es el Testigo interior, el Controlador, el Guía escondido, el Daimon de Sócrates, la luz 

interior o la voz interior del místico. Es lo que subsiste, lo que es imperecedero en 

nosotros de nacimiento en nacimiento, inalcanzable por la muerte, la decrepitud o la 

corrupción, una chispa indestructible del Divino. No es el Ser-Esencial o el Atman no 

nacido, porque el Ser-Esencial, aun cuando preside la existencia del individuo, permanece 

siempre consciente de su universalidad y de su trascendencia; es su representante en las 

formas de la Naturaleza, el alma individual, cha ti ya purusha que sostiene la mente, la 

vida y el cuerpo, se sitúa detrás del ser mental, vital y físico sutil en nosotros, vela en su 

evolución y en sus experiencias. Esos otros poderes, o personas en el hombre, esos seres 

de su ser están también ocultos en su verdadera entidad, pero ponen en frente 

personalidades temporales que componen nuestra individualidad exterior y a cuya acción 

superficial y apariencia de estabilidad combinados llamamos nosotros-mismos. Tomando 

forma en nosotros esta Persona psíquica, esta entidad de lo más recóndito pone enfrente 

también una personalidad psíquica que cambia, crece, se desarrolla de vida en vida; 

porque ella es la viajera que va del nacimiento a la muerte y de la muerte al nacimiento; 

las partes de la Naturaleza en nosotros no son más que su vestido cambiante ymúltiple. Al 

principio el ser psíquico no puede actuar mas que de una manera velada, fragmentaria e 

indirecta, por mediación de la mente, de la vida y del cuerpo, puesto que esas son las 

partes de la Naturaleza que deben desarrollarse para llegar a ser los instrumentos gracias a 

los cuales él se expresará, y su evolución limita durante largo tiempo su acción. Teniendo 

por misión conducir al hombre desde la Ignorancia hasta la luz de la Consciencia divina, 

absorbe la esencia de todo lo que es vivido en la Ignorancia para formar el núcleo del 

crecimiento del alma en la naturaleza; el resto lo transforma en el material para un futuro 

desarrollo de los instrumentos de los que se debe servir hasta que estén preparados para 

servir de instrumentos luminosos del Divino. Es esta entidad psíquica secreta la que es la 

verdadera Consciencia original en nosotros, mas profunda que la consciencia 

convencional y fabricada del moralista, porque es ella la que señala siempre la Verdad, la 

Justicia, la Belleza, el Amor y la Armonía y todo lo que es posibilidad divina en nosotros, 

y ella la que insiste mientras estas cosas no han llegado a ser la mayor necesidad de 

nuestra naturaleza. Es la personalidad psíquica en nosotros la que emerge produciendo al 

santo, al sabio, al vidente; cuando ella alcanza la plenitud de su fuerza vuelve al ser hacia 

el Conocimiento del Ser-Esencial y del Divino, hacia la Verdad suprema, el Bien 

supremo, la Belleza, el Amor, la Beatitud supremas, las alturas, las vastas extensiones 

divinas y nos abre a la simpatía espiritual, de la universalidad, de la unidad. En cambio, 

allí donde la personalidad psíquica es débil, inmadura o mal desarrollada, faltan las partes 

y los movimientos más delicados, o bien su carácter y su poder son pobres, aunque la 

mente, sea un armazón fuerte y brillante, el corazón y sus emociones vitales duras, 

poderosas y llenas de dominio, la fuerza-de-vida, dominante y triunfadora, y la existencia 

corporal rica y feliz y aparentemente victoriosa y soberana. Es entonces, el alma-de-deseo 

exterior, la entidad pseudo-psíquica la que reina, y nosotros tomamos sus interpretaciones 

erróneas como sugestiones y como aspiración psíquicas; sus ideas y sus ideales, sus 

apetencias y sus deseos ardientes, por la verdadera sustancia del alma y por las riquezas de 

la experiencia espiritual5. Si la Persona psíquica velada puede ponerse delante y,

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

26 

reemplazando al alma-de-deseo, gobernar abierta y enteramente esta naturaleza exterior de 

la mente, de la vida y del cuerpo, en lugar de que sea solamente de forma parcial y detrás 

del velo, entonces la mente, la vida y el cuerpo pueden ser moldeados en imágenes del 

alma de lo que es verdadero justo y bello y finalmente toda la naturaleza volcarse hacia la 

finalidad real de la vida, la victoria suprema, la ascensión a la existencia espiritual. 

5. En nuestro lenguaje ordinario la palabra «psíquico», se emplea más frecuentemente en relación a 

esta alma-de-deseo que al verdadero ser psíquico. Se utiliza todavía más vagamente en el tema de los 

fenómenos psicológicos y otros de un carácter anormal o supranormal que se relacionan con la mente 

interior, el vital interior, el ser físico sutil subliminales y que no tienen nada que ver con las operaciones 

directas de la psique. Se engloban incluso, fenómenos como la materialización y la desmaterialización 

que aun cuando siendo probados, no responden manifiestamente a la acción del alma y no arrojarían 

ninguna luz sobre la naturaleza o la existencia de la entidad psíquica, sino que más bien resaltan la 

acción anormal de la energía física sutil oculta en las condiciones ordinarias del cuerpo grosero de las 

cosas, reduciéndolo a su estado sutil y recomponiéndolo en los términos de la materia densa. 

Sri Aurobindo 

Dulce Madre, Sri Aurobindo dice que la voz de la consciencia ordinaria no es la voz 

del alma. ¿Qué es entonces? 

La voz de la consciencia ordinaria es una voz moral que distingue entre el bien y el 

mal, que nos anima a hacer el bien y nos prohíbe hacer el mal. Esto es muy útil en la vida 

ordinaria y hasta el momento en que uno puede tomar consciencia de su ser psíquico y 

dejarse guiar por él enteramente, es decir, elevarse por encima de la humanidad ordinaria, 

liberarse de todo egoísmo y llegar a ser un instrumento consciente de la Voluntad divina. 

El alma, ella, siendo una porción del Divino, está por encima de toda noción moral, ella se 

baña en la Luz divina y la manifiesta, pero no puede verdaderamente gobernar al ser 

entero más que cuando el ego ha sido disuelto. 

La Madre 

En una cierta etapa del yoga, cuando la mente está suficientemente tranquila y no se 

apoya a cada paso en la suficiencia de sus certezas intelectuales; cuando el vital ha sido 

estabilizado y dominado y no insiste ya constantemente en la satisfacción de su propia 

voluntad irreflexiva, exigencias y deseos; cuando el físico está suficientemente 

transformado para no asfixiar por completo la llama interior bajo el peso de su 

exterioridad, de su oscuridad o de su inercia, un ser muy profundo, oculto en el interior y 

percibido solamente como una rara influencia, es entonces capaz de ponerse delante, 

iluminar lo demás y tomar la dirección de la sadhana. Su característica es orientar 

exclusivamente hacia el Divino o el Altísimo, pero este exclusivismo no impide la 

plasticidad de su acción y de su movimiento; no introduce una dirección rígida como el 

exclusivismo del intelecto, ni un fanatismo como el exclusivismo de la fuerza vital con sus 

ideas o sus impulsos dominantes; es en cada momento y con una seguridad flexible quien 

muestra el camino a la Verdad, quien distingue automáticamente el paso correcto del falso 

y extrae el movimiento dirigido hacia Dios de la mezcla que se le adhiere no divina. Su

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

27 

acción es como la de un faro que revela todo lo que debe ser cambiado en la naturaleza; 

posee en él una llama de voluntad que insiste sobre la perfección, sobre la transmutación 

alquímica de toda la existencia interior y exterior. Él ve por todas partes la esencia divina 

y rechaza todo lo que no es más que una máscara o un falso semblante. Insiste sobre la 

verdad, sobre la voluntad, la fuerza, el dominio, sobre la Alegría, el Amor y la Belleza, 

pero sobre la Verdad de un Conocimiento inmutable que sobrepasa las verdades 

puramente prácticas y momentáneas de la Ignorancia, sobre la alegría interior y no sobre 

un simple pacer vital -porque él prefiere un sufrimiento y un dolor purificadores a las 

satisfacciones degradantes-, sobre el amor que se eleva hacia las alturas, no sobre lo que 

queda atado a la argolla de los apetitos egoístas o con los pies en el fango: sobre una 

belleza restablecida en su sacralidad de interpretación del Eterno; sobre una fuerza, una 

voluntad y un dominio que no son ya los instrumentos del ego sino los del Espíritu. Su 

voluntad es divinizar la Vida y, a través de ella, expresar una Verdad más alta; su 

consagración es al Divino y Eterno. 

Sri Aurobindo 

El ser psíquico ¿es ya puro en todo el mundo o es preciso purificarlo? 

Él es siempre puro. Pero está más o menos individualizado y es independiente de su 

acción. Lo que es psíquico, en el ser es siempre puro por definición, puesto que es la parte 

del ser que está en contacto con el Divino y expresa la verdad del ser. Pero eso puede ser 

como una chispa en la oscuridad del ser o puede ser un ser de luz, consciente, 

completamente formado e independiente. Existen todos los grados entre estos dos. 

La Madre 

Es la acción del ser psíquico la que se halla mezclada con las incapacidades de la 

mente, del vital y del físico, y no el ser psíquico mismo, porque éste debe utilizarlos para 

expresar el poco sentimiento psíquico verdadero que penetra a través del velo. Es por la 

aspiración del corazón hacia el Divino, que el ser psíquico se libera de sus incapacidades. 

Sri Aurobindo 

El alma es siempre pura, pero el conocimiento y la fuerza que están en ella están 

involucionados y se manifiestan solamente a medida que el ser psíquico evoluciona y se 

fortalece. 

Sri Aurobindo 

Dulce Madre, una vida exterior de malas acciones vivida desde una consciencia 

inferior ¿tiene efectos sobre el ser psíquico? ¿Hay alguna posibilidad para su 

degradación?

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

28 

Una vida perversa e inferior no puede tener otro efecto que el de separar cada vez de 

manera más completa al ser exterior del ser psíquico, que se retira a las profundidades de 

la consciencia superior, y algunas veces incluso corta toda relación con el cuerpo que 

entonces es frecuentemente poseído por un ser asurico o rajásico. 

El ser psíquico está él mismo por encima de toda posibilidad de degradación. 

La Madre 

LO PSÍQUICO Y LO ESPIRITUAL 

¿Hay alguna diferencia entre «lo espiritual» y «lo psíquico»? ¿Son dos planos 

diferentes? 

Sí. El plano psíquico pertenece a la manifestación personal; el ser psíquico es la arte 

divina del ser individual, un dinamizador del juego. Pero cuando hablamos de lo 

espiritual, pensamos en algo que está concentrado en el Divino mas que en la 

manifestación de la superficie. El plano espiritual es estático y se halla detrás y por encima 

del juego universal; sostiene los instrumentos de la naturaleza, pero no se halla él mismo 

incluido ni sumergido en la manifestación exterior. 

Sin embargo, al hablar de estas cosas, debemos tener cuidado de no dejarnos limitar por 

las palabras de las que nos servimos. Cuando digo psíquico o espiritual, hablo de cosas 

que son muy profundas y reales detrás de la pobre ¿apariencia superficial de las palabras y 

que se hallan en estrecha relación mutua, aun siendo diferentes. Las definiciones y 

distinciones intelectuales son muy superficiales y rígidas para abrazar la verdad absoluta 

de las cosas. 

 La Madre 

¿Qué diferencia existe entre la palabra «espiritual» y la palabra «psíquico»? 

No son lo mismo. El ser psíquico es el ser organizado por la Presencia divina y es 

propio de la tierra -no hablo del universo, solamente de la tierra y no es más que sobre la 

tierra donde vosotros encontraréis el ser psíquico. El resto del universo está formado de 

una forma completamente diferente. 

El universo contiene todas los ámbitos superiores al ámbito físico: hay un físico global 

que comprende la mente, el vital, etc., y todos los ámbitos por encima del ámbito mental 

son ámbitos de orden espiritual, ámbitos que para vosotros son del espíritu, y es este 

espíritu quien poco a poco, progresivamente, se materializa para llegar a la Materia tal 

como nosotros la concebimos. Los seres del Sobremental, por ejemplo, y todos los seres 

de las regiones superiores no tienen ser psíquico -los «ángeles» no tienen ser psíquico. 

Éste no está más que sobre la tierra donde la vida psíquica comienza y es justamente el 

procedimiento por el cual el Divino ha despertado la vida material a la necesidad de 

alcanzar su origen divino. Sin el psíquico la materia jamás sería despertada de su 

inconsciencia, jamás habría aspirado a la vida de su origen o vida espiritual. Por

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

29 

consiguiente el ser psíquico en el ser humano es la manifestación de la aspiración 

espiritual; pero hay una vida espiritual independiente del psíquico. 

La Madre 

Lo psíquico tiene dos aspectos: el principio mismo del alma que contiene todas las 

posibilidades del alma y la personalidad psíquica que representa todo el potencial del alma 

y se desarrolla de vida en vida o se pone al frente para la acción en la formación de nuestra 

vida presente. Habitualmente, el ser psíquico se expresa a través de sus instrumentos, el 

mental, el vital y el físico; se esfuerza por marcarlos con su huella tanto como pueda. Pero 

raramente puede marcarlos con su total huella psíquica, a menos que salga completamente 

de la sombra de su reclusión para tomar en sus manos directamente el gobierno de la 

naturaleza. Entonces puede recibir y expresar a su manera todas las realizaciones 

espirituales, pues la característica del ser psíquico difiere de la de los planos superiores, él 

posee menos grandeza, potencia y extensión, más de dulzura modesta, delicada belleza; 

tiene una belleza intensa en su emoción, una verdadera percepción sutil y refinada, un 

lenguaje íntimo. La expresión «dulzura y luz» puede muy bien aplicarse a lo esencial de 

su naturaleza. Cuando el plano espiritual se apodera de estas cosas, les confiere una 

expresión más amplia, un esplendor de luz más grande, una dulzura más vigorosa, un 

soplo de potente audacia, más fuerza y espacio. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

30 

LOS MOVIMIENTOS DEL VITAL Y DEL PSÍQUICO: EMOCIÓN Y AMOR 

¿Una emoción es siempre un movimiento vital? 

Eso depende de qué emoción y también de a lo que uno llame «emoción». Por ejemplo, 

hay una condición en la cual, si uno se encuentra en presencia de un movimiento psíquico 

muy preciso, muy caro, es decir, inconfundiblemente psíquico -eso llega con bastante 

frecuencia-, la emoción es tan fuerte que las lágrimas vienen a los ojos. Uno no está triste, 

uno no es feliz, ni lo uno ni lo otro; eso no corresponde a un sentimiento cualquiera, sino 

que es una intensidad de emoción que proviene de un contacto con algo que es claramente, 

de una forma precisa, psíquico: eso puede estar en uno mismo, pero está todavía más 

frecuentemente en algún otro. Cuando uno está en contacto con una acción, un 

movimiento, una manifestación de orden psíquico, entonces, de repente, los ojos se llenan 

con lágrimas. Si uno llama a eso una emoción, evidentemente, es una emoción ¿verdad? 

Pero, generalmente, eso proviene de una cosa: el ser físico tiene una necesidad, muy poco 

consciente pero muy intensa, de contacto con la vida psíquica. Se siente pobre, desnudo, 

aislado y abandonado cuando no está en contacto con el ser psíquico. No hay un ser físico 

entre un millón que lo sepa. Pero esta especie de impresiones, de estar como perdido, 

suspendido, sin protección, sin sostén, privado de algo y no saber que es, de algo que no se 

comprende pero que os falta, un vacío en algún sitio; pues bien, eso llega con más 

frecuencia de lo que uno cree -la gente no sabe en absoluto lo que es. Pero entonces, 

cuando por una razón cualquiera, de repente, esta consciencia se halla en relación con un 

fenómeno claramente psíquico, se encuentra en relación con las fuerzas psíquicas, las 

vibraciones psíquicas, la impresión es tan fuerte, tan fuerte que, ciertamente, lo más 

frecuente, el cuerpo puede a duras penas contenerla -es como una alegría muy grande, 

¿verdad?, que se desborda por todos los lados-, que uno no puede contenerla, no puede 

mantenerla dentro de sí. Entonces, eso, es así... De repente hay una especie de revelación, 

no muy consciente, no claramente expresada, sino la revelación de: es eso, es lo que me 

falta. Es tan fuerte, tan fuerte, que eso da una emoción, ¿verdad?, que está hecha de tantas 

cosas que uno apenas puede expresar lo que es. Eso, esas son las emociones que no son 

vitales. 

Las emociones vitales son de otra naturaleza completamente diferente -son muy claras, 

muy precisas, podéis expresarlas de una forma muy definida; son violentas, os llenan de 

una... generalmente, intensidad, agitación, algunas veces de una gran satisfacción. Y 

después aparece la opuesta que llega con la misma fuerza. Y entonces la ente... hay 

muchos que creen (es algo de lo que hemos hablado ya varias veces), hay gente que se 

imagina que no conoce el amor más que cuando el amor es así, cuando el amor está en el 

vital, cuando eso se acompaña de todos los movimientos del vital, toda esta intensidad, 

esta violencia, esta precisión, este resplandor, esta brillantez. Y entonces, cuando eso no 

está allí, dice: «Oh, esto no es el amor». 

Y sin embargo es justamente así como se deforma el amor: eso no es ya más el amor, 

eso comienza a ser la pasión. Y, es un error casi universal entre los seres humanos. 

Hay personas que están llenas de un amor psíquico muy puro, muy elevado, muy 

desinteresado, que no saben nada y creen que son fríos, secos y sin amor porque no existe 

la mezcla de la vibración vital. Para ellas el amor comienza con esta vibración, y acaba 

con ella también. 

Entonces, como es una cosa extremadamente inestable, que tiene acciones y reacciones

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

31 

y violencias de todas las cases tanto en la depresión como en la satisfacción, para la gente, 

el amor es una cosa extremadamente fugitiva: tienen unos momentos de amor en su vida. 

Eso puede durar algunas horas, y después uno vuelve a estar apagado y vulgar y uno se 

imagina que el amor os ha abandonado. 

Como ya he dicho, hay gente que está completamente más allá de eso, que han legado a 

dominar eso de tal forma que eso no se mezcla ya con nada, que tienen en su interior este 

amor psíquico que está lleno de auto-olvido, de auto-consagración, compasión, 

generosidad, nobleza de vida y que es un gran poder de identificación. Entonces la 

mayoría de las personas creen que son frías o indiferentes... son personas muy atentas, 

¿verdad?, pero ellos no aman; y ellos mismos algunas veces no lo saben. He conocido a 

quienes pensaban que no tenían amor porque no tenían esa vibración vital. Generalmente, 

cuando la gente habla de emoción, hablan de emociones vitales. Pero existe otro género de 

emociones, que es de un orden infinitamente superior y que no se manifiestan de la misma 

manera, que tiene la misma intensidad, ero es una intensidad bajo control, contenida, 

condensa, concentrada, que es de un poder dinámico extraordinario. 

El amor verdadero puede hacer cosas extraordinarias, pero eso es raro. ¿Verdad?, toda 

clase de milagros pueden ser hechos por amor a una persona. Pero entonces es preciso que 

sea un amor libre de todas las mezclas del vital -es decir, un amor absolutamente puro y 

desinteresado que no demande ninguna cosa a cambio. 

La Madre 

También es un error creer que sólo el vital es caluroso y que el ser psíquico sería algo 

frío que no contendría ninguna llama. Una amabilidad clara y limpia es una cosa buena y 

deseable. Pero eso no es lo que uno entiende por amor psíquico. El amor es amor y no 

solamente amabilidad. El amor psíquico puede tener un calor y una llama tan intensas e 

incluso más intensas que el amor vital; solamente que su fuego es puro, no tiene 

necesidad, para subsistir, de satisfacer el deseo del ego o de devorar el combustible que 

abraza. Su llama es blanca y no roja, pero el calor blanco no es menos ardiente que el rojo. 

Es verdad que el amor psíquico no tiene, en general, la posibilidad de desplegarse 

totalmente en las relaciones humanas y en la naturaleza humana; a él le es más fácil 

encontrar la plenitud de su fuego y de su éxtasis cuando es elevado hacia el Divino. En las 

relaciones humanas el amor psíquico se mezcla con otros elementos que buscan servirse 

de él y eclipsarlo. Raros son los momentos en los que él encuentra una salida para liberar 

plenamente sus intensidades. De otro modo no intervendrá más que como un elemento del 

amor; incluso así, pero introduce en un amor fundamentalmente vital todos los 

sentimientos elevados; es del ser psíquico de donde vienen todos esos bellos sentimientos: 

dulzura, ternura, fidelidad, don de sí, sacrificio, reencuentro de alma con alma, 

sublimaciones idealizantes que elevan el amor humano por encima de él mismo. Si 

pudiera dominar, gobernar, transmutar los otros elementos mentales, vitales y físicos del 

amor humano, entonces el amor podría ser sobre la tierra un reflejo o una preparación del 

verdadero amor, una unión integral del alma y de sus instrumentos en una existencia dual. 

Pero encontrar aunque sólo sea una apariencia imperfecta de eso es raro. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

32 

EL CONOCIMIENTO MENTAL, EL CONOCIMIENTO PSÍQUICO 

El ser mental interior vigila, observa y juzga todo lo que pasa en nosotros. El ser 

psíquico no vigila y no observa de este modo, como un testigo, sino que siente y sabe 

espontáneamente de una manera mucho más directa más luminosa, por la pureza misma 

de su propia naturaleza y por el instinto divino que está en él, y así, desde el momento en 

que él pasa al primer plano, revela inmediatamente los movimientos justos y los 

movimientos falsos en vuestra naturaleza. 

Sri Aurobindo 

Las comunicaciones del ser psíquico no llegan en forma mental. No son ideas ni 

razonamientos. Tienen su carácter propio, netamente diferente del mental, algo como un 

sentimiento que se comprende él mismo y que actúa. 

El ser psíquico es, por su misma naturaleza, sosegado, tranquilo y luminoso, 

comprensivo y generoso, amplio y progresivo. Mantiene un esfuerzo constante para 

comprender y progresar. 

La mente describe y explica. 

El ser psíquico ve y comprende. 

La Madre 

Uno puede tener el conocimiento del ser psíquico, aunque sea de otra naturaleza y no se 

lo formule mentalmente. Es una especie de certeza interior que os empuja a hacer lo 

verdadero en el verdadero momento y de la verdadera manera, sin pasar necesariamente 

por el razonamiento ni la formación mental. 

Por ejemplo, uno puede actuar con un conocimiento perfecto de lo que debe ser hecho 

y sin intervención -sin la menor intervención- del razonamiento mental. La mente es 

silenciosa: simplemente observa y escucha para registrar las cosas, y no actúa. 

La Madre 

La percepción de la consciencia exterior puede negar la percepción de lo psíquico. Pero 

el ser psíquico tiene el conocimiento verdadero, un conocimiento intuitivo instintivo. 

Dice: «Sé. No puedo dar razones, pero sé». Porque su conocimiento no es mental, ni 

basado en la experiencia, ni demostrado. No cree después de haber recibido pruebas, 

porque la fe es el movimiento del alma y su conocimiento es espontáneo y directo. Aun si 

el mundo entero dijera lo contrario aportando miles de pruebas, eso no le impediría saber 

gracias al conocimiento interior, a una percepción directa que puede resistirlo todo, una 

percepción por identidad. El conocimiento del ser psíquico es una cosa concreta y 

tangible, una masa sólida. Podéis también llevar este conocimiento a vuestra mente, 

vuestro vital y vuestro físico, y entonces tendréis una fe integral, una fe que puede 

verdaderamente levantar montañas. Pero es preciso que nada en el ser diga: «Esto no es 

así», ni pida pruebas. La menor debilidad en la fe echa a perder todo. ¿Cómo podría el

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

33 

Supremo manifestarse si la fe no fuera inmutable e integral? En sí, la fe es siempre 

inquebrantable: esa es su misma naturaleza, si no, no sería fe. Pero puede ocurrir que la 

mente o el vital o el físico no sigan el movimiento psíquico. Un hombre puede llegar hasta 

un yoqui y tener la fe repentina en que esta persona le conducirá al objetivo. No sabe si 

éste tiene el conocimiento o no, pero siente un choque psíquico y sabe que ha encontrado a 

su maestro. No cree después de largas consideraciones mentales ni después de haber visto 

milagros. Y éste es el único tipo de fe que tiene valor. Erraréis siempre vuestro destino si 

empezáis a discutir. Así, hay personas que se sientan y se ponen a examinar si el impulso 

psíquico es razonable o no. 

Esto no es lo que se llama fe ciega, que verdaderamente pierde a las personas. 

Frecuentemente dicen: «Oh, creía en esta o aquella persona y me ha traicionado». De 

hecho, este no es un fallo de esa persona, sino de aquél que creía en ella; es él quien había 

tenido en sí mismo alguna debilidad. Si hubiera mantenido intacta su fe, habría cambiado 

al otro. Porque no se mantuvo en la misma consciencia llena de fe y no supo lograr que 

esa persona se convirtiera en lo que él quería que fuese, se vio traicionado. Si él hubiera 

tenido una fe integral, habría obligado a esa persona a cambiar. Los milagros siempre 

llegan por la fe. Alguien llena hasta otro y entra en contacto con la Presencia divina: si 

puede mantener este contacto de una forma pura y continua, obligará a la Consciencia 

divina a manifestarse hasta en el mundo más material. Todo depende de vuestro propio 

nivel y de vuestra sinceridad y, cuanto más preparaos estéis psíquicamente más os veréis 

conducidos hacia la fuente verdadera, hacia el verdadero maestro. El ser psíquico y su fe 

son siempre sinceros, pero si hay insinceridad en vuestro ser exterior y si buscáis poderes 

personales en lugar de la vida espiritual podéis perderos. Es eso lo que os pierde y no 

vuestra fe. Una fe que es pura en sí misma puede encontrarse viciada en el ser por 

movimientos inferiores y eso es lo que os pierde. 

La Madre

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

34 

Segunda parte 

Rol, función y acción del ser psíquico 

Aquí estaba la cámara formadora de los mundos. 

Un intervalo se dejaba entre acto y acto, 

entre nacimiento y nacimiento, entre sueños y el sueño de vigilia, 

una pausa que daba nueva fuerza para hacer y ser. 

Más allá se extendían los ámbitos de la dicha y de la paz, 

mudos lugares de nacimiento de la luz, la esperanza y el amor, 

y cunas del rapto y el reposo celestial. 

Al sosegarse las voces del mundo 

él se tornó consciente del momento eterno; 

su conocimiento despojado de los instrumentos del sentido 

conoció por identidad sin pensamiento y sin palabra; 

su ser se vio a sí mismo desprovisto de velos, 

la línea de la vida cayó en la infinitud del espíritu. 

A lo largo de una senda de pura luz interior, 

sola entre tremendas Presencias, 

bajo el ojo vigilante de Dioses sin nombre, 

su alma avanzó, poder consciente único, 

hacia el fin que siempre comienza de nuevo, 

acercándose a través de una silente y tranquila quietud 

a la fuente de todas las cosas divinas y humanas. 

SRI AUROBINDO 

Savitri, Libro II, Canto 14

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

35 

LA FUNCIÓN DEL SER PSÍQUICO 

Ésta es la función del ser psíquico: actuar en cada plano para que uno despierte a la 

auténtica verdad y a la Realidad Divina. 

Sri Aurobindo 

¿Es la voluntad psíquica la que busca la identificación del ser con el Divino? 

Sí, seguramente. Esa es la voluntad del ser psíquico. Es su razón de ser también. Es 

para lo que él está aquí. Por ejemplo, en la mente, ciertas actividades (e incluso algunas en 

el físico y en el vital) ciertas actividades se despiertan a la influencia del ser psíquico, sin 

incluso saberlo. Es por lo que estas partes se adhieren y comienzan también a aspirar al 

conocimiento divino, a la unión divina, a la relación con el Divino. 

La Madre 

¿Cuál es el trabajo del ser psíquico? 

¿Cuál es el trabajo del ser psíquico? ¿Tú quieres que tenga un trabajo? ¿Qué es lo que 

quieres decir exactamente? ¿Cuál es su función? ¡Ah! Pues bien, podría decirse esto: es 

como el hilo eléctrico que une el generador con la lámpara. ¡Ahora, si alguien ha 

comprendido, que me explique o que he dicho! 

¿Qué es el generador y qué es la lámpara? (Risas) 

¡Ah, toma! Entonces ¿qué es el generador y que es la lámpara? ¡Justamente es eso! 

¿Qué es el generador y qué es la lámpara? 

El generador es el Divino y la lámpara es el cuerpo. 

Es el cuerpo, es el ser visible. 

Entonces eso. ¡Esa es su función! Es decir, que si no existiese el ser psíquico en la 

Materia, no podría haber contacto directo con el Divino. Y es gracias a esta presencia 

psíquica en la Materia que el contacto puede ser directo entre la Materia y el Divino, y se 

puede decir de todos los seres humanos: vosotros lleváis al Divino dentro de vosotros y lo 

encontraréis. Es algo muy especial en el ser humano, o más bien, en los habitantes de la 

tierra. En el ser humano el ser psíquico llega a ser más consciente, más formado. Más 

consciente y más independiente también. Está individualizado en los seres humanos. Pero 

es una especialidad de la tierra. Es una infusión directa, especial y redentora, en la Materia 

más inconsciente y más oscura, para que ella pueda despertar de nuevo, por etapas a la 

Consciencia divina, a la Presencia divina y finalmente al Divino mismo. Es la presencia 

del ser psíquico la que hace del hombre un ser excepcional -no me gusta demasiado 

decírselo, ¡porque se lo tiene muy creído. ¡Tiene una opinión de sí mismo tan alta que no 

es necesario animarle! Pero en fin, es un hecho -hasta el punto que existen ciertos seres de

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

36 

otros planos del universo, lo que algunos llaman semidioses o incluso dioses, seres, por 

ejemplo, de lo que Sri Aurobindo llama la Sobremente, que están muy ansiosos de tomar 

un cuerpo físico sobre la tierra para tener la experiencia del ser psíquico, porque ellos no 

lo tienen. Estos seres tienen ciertamente mudas cualidades que los hombres no poseen, 

pero les falta esta Presencia divina, que es completamente excepcional y que es un hecho 

de la tierra y de ningún otro lugar. Todos estos habitantes de los mundos superiores, del 

mental superior, de la Sobremente y de otras regiones no tienen ser psíquico. Desde luego, 

los seres del vital tampoco lo tienen. Pero ellos no lo lamentan, no lo quieren. No existen 

más que aquellos, muy raros, completamente excepcionales, que quieren convertirse, y por 

eso hacen una cosa inmediata: es tomar un cuerpo físico; los otros no lo desean. Eso es 

algo que les ata, les constriñe a una regla que ellos no quieren. 

Pero es un hecho. En consecuencia, estoy obligada a constatar que eso es así, que llevar 

en él al ser psíquico es una virtud excepcional del ser humano. Y a decir verdad, él no saca 

gran provecho. No parece que considere su virtud como algo muy, muy deseable, por la 

forma con que trata esta presencia -¡exactamente eso! Prefiere sus ideas de la mente, 

prefiere sus deseos del vital y prefiere sus hábitos del físico. 

La Madre 

 Dulce Madre, ¿cuál es el rol del alma? 

¡Pero sin alma nosotros no existiríamos! 

El alma es lo que viene del Divino sin se ararse de Él jamás, y vuelve al Divino sin 

dejar de manifestarse. 

El alma es el Divino hecho individuo sin dejar de ser Divino. 

En el alma, el individuo y el Divino son uno eternamente; así, encontrar su alma es 

encontrar a Dios: identificarse con su alma es unirse al Divino. 

Se puede decir entonces que el rol del alma es hacer del hombre un ser verdadero. 

La Madre

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

37 

LA INFLUENCIA Y LA ACCIÓN DEL SER PSÍQUICO 

Al comienzo, el alma en la Naturaleza, cuya apertura es el primer paso hacia el cambio 

espiritual, es una parte oculta en nuestro ser, aunque sea gracias a ella que existimos y 

permanecemos en el tiempo como seres individuales en la Naturaleza. Las otras partes que 

componen nuestra naturaleza no solamente son cambiantes sino perecederas, mientras que 

la entidad psíquica en nosotros persiste y es fundamentalmente siempre la misma. Ella 

contiene todas las posibilidades esenciales de nuestra manifestación sobre la tierra, pero 

no son las que la constituyen; ella no está limitada por lo que manifiesta, no está contenida 

por las formas incompletas de la manifestación, ni manchada por las imperfecciones y las 

impurezas, los defectos, las depravaciones del ser exterior. Es una llama siempre pura de 

la divinidad escondida en las cosas, y nada de lo que llega a ella, nada de lo que entra en 

nuestra experiencia puede contaminar su pureza o extinguir la llama. Esta sustancia 

espiritual es inmaculada y luminosa, y porque ella es perfectamente luminosa, percibe 

inmediatamente, íntimamente, directamente, la verdad del ser y la verdad de la naturaleza; 

es profundamente consciente de lo verdadero, del bien y de la belleza, porque lo 

verdadero, el bien y la belleza son próximos a su propio carácter natural, son formas de lo 

que es inherente a su propia sustancia. Percibe también todo lo que contradice estas cosas, 

todo lo que se aparta de su propio carácter natural, lo que es feo y malsano: pero ella no 

llega a convertirse en estas cosas, ella no esta ni siquiera tocada ni modificada por estas 

contradicciones de ella misma que afectan tan poderosamente a sus instrumentos 

exteriores, la mente, la vida y el cuerpo. Porque el alma, el ser permanente en nosotros, 

crea y utiliza la mente, la vida y el cuerpo como instrumentos, sobrelleva el disfraz de sus 

condicionamientos; pero ella es distinta y más grande que sus miembros. 

Si desde un principio la entidad psíquica hubiera estado revelada a sus ministros y 

hubiera sido conocida por ellos en lugar de ser un rey recluido en una cámara secreta, la 

evolución humana hubiera sido una expansión rápida del alma, no ese desarrollo difícil, 

atormentado y desfigurado que es ahora; pero el velo es espeso y nosotros no conocemos 

la Luz oculta en nosotros, la luz en la cripta secreta del santuario más profundo del 

corazón. Desde el alma surgen insinuaciones hacia la superficie de nuestro ser, pero 

nuestra mente no discierne la fuente; las aprovecha para sus propias actividades porque, 

antes incluso de llegar a la superficie, han sido revestidas de sustancia mental; así, 

ignorando su autoridad, las escucha o no las escucha, siguiendo su tendencia o su humor 

del momento. Si la mente obedece al impulso del ego vital, hay pocas posibilidades para 

que el alma dirija la naturaleza o manifieste por poco que sea su sustancia espiritual 

secreta y su movimiento natural; o si la mente es presuntuosa actuando según propia 

pequeña luz, si está atada a su propio juicio, a su voluntad y a la acción de su 

conocimiento, el alma quedará igualmente velada e inactiva, aguardará a una evolución 

ulterior de la mente. Porque el elemento psíquico interior está allí para sostener la 

evolución natural, y la primera evolución natural debe ser el desarrollo del cuerpo, de la 

vida y de la mente; sucesivamente ellos deben entonces actuar cada uno siguiendo su 

propia naturaleza o todos juntos en una asociación mal combinada, para crecer, hacer su 

experiencia y progresar. El alma reúne la esencia de todas nuestras experiencias mentales 

y se las asimila para hacer avanzar la evolución en nuestra existencia en la Naturaleza; 

pero esta acción es oculta, no se muestra a la superficie. En las primeras etapas materiales 

y vitales de la evolución del ser no existe, de hecho, ninguna consciencia del alma; hay 

actividades psíquicas, pero los instrumentos, las formas de estas actividades son vitales y

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

38 

físicas, o mentales cuando la mente está activa. Porque incluso la mente no reconoce su 

carácter profundo en tanto que ella sea primitiva o su desarrollo sea todavía demasiado 

exterior. Nosotros podemos fácilmente considerarnos como seres físicos o seres vitales o 

seres mentales que se sirven (le la vida y del cuerpo e ignorar totalmente la existencia del 

alma. Porque la única idea definida que nosotros tenemos del alma es que sobrevive a la 

muerte de nuestro cuerpo; pero lo que ella es, nosotros no lo sabemos, e incluso si alguna 

vez somos conscientes de su presencia, no somos normalmente conscientes de su realidad 

distinta, ni siquiera sentimos claramente su acción directa en nuestra naturaleza. 

A medida que prosigue la evolución, la Naturaleza hace lentamente intentos para 

manifestar las partes ocultas de nuestro ser; ella nos invita a observar cada vez más dentro 

de nosotros mismos, o lanza a la superficie desde estas partes ocultas insinuaciones o 

formaciones más claramente reconocibles. El alma en nosotros, el principio psíquico ha 

comenzado ya a tomar forma secretamente: ella crea y desarrolla una personalidad 

psíquica, un ser psíquico diferenciado para representarla. Este ser psíquico permanece 

todavía detrás del velo en la parte subliminal de nuestro ser, como la mente verdadera, el 

vital verdadero o como el ser físico verdadero o sutil; pero, como ellos, él actúa sobre la 

vida de superficie por las influencias y las insinuaciones que hace brotar hasta allí. Éstas 

vienen a añadirse al conglomerado de la superficie que es el producto de la acumulación 

de influencias y de eclosiones interiores; esto es la formación o superestructura que 

generalmente sentimos y creemos ser nosotros mismos. Sobre esta superficie ignorante 

nosotros percibimos vagamente algo que se puede llamar un alma y que es distinta de la 

mente, de la vida y del cuerpo; y esta alma nosotros la sentimos no solamente como la 

idea mental o el vago instinto que nosotros tenemos de nosotros mismos, sino como una 

influencia perceptible en nuestra vida, nuestro carácter y nuestra acción. Una cierta 

sensibilidad para todo lo que es verdadero, bueno y bello, delicado, puro y noble, una 

receptividad a estas cosas, una necesidad de estas cosas, una presión sobre la mente y la 

vida para que ellas las acepten y las formulen en nuestros pensamientos, nuestros 

sentimientos, nuestra conducta, nuestro carácter; tales son los signos más habitualmente 

reconocidos, -si bien ellos no sean los únicos,- los signos más generales y más 

característicos de la influencia de la psique. Del hombre que no tiene este elemento en él o 

que no responde completamente a estas incitaciones, nosotros decimos que no tiene alma. 

Porque es esta influencia la que nosotros podemos más reconocer fácilmente como la parte 

más noble o incluso divina en nosotros, y también la más poderosa para orientar 

lentamente nuestra naturaleza hacia alguna perfección. 

Pero esta influencia o esta acción psíquica no llega con toda su pureza a la superficie o 

no puede mantener su pureza con claridad; si lo hiciera seríamos capaces de distinguir 

claramente lo que es el alma en nosotros y seguir consciente y plenamente su voz. Una 

acción oculta de la mente, de la vida o del físico sutil, interviene, se mezcla con esta voz, 

intenta servirse de ella y modificarla para sus propios fines, empequeñece su divinidad, 

deforma o disminuye su expresión, la hace incluso desviar o tropezar, o la sazona con las 

impurezas, las bajezas y los errores del mental, de la vida y del cuerpo. Después de haber 

alcanzado la superficie, así alterada y aminorada, la influencia psíquica es atrapada por la 

naturaleza superficial que la recibe de forma oscura y le da una forma ignorante, y como 

consecuencia hay o puede haber una desviación o una mezcla todavía más pronunciada. 

Se toma una dirección falsa, se produce una deformación, una aplicación falsa, una 

formación falsa, un resultado erróneo de lo que, en si, es acción pura y sustancia pura de 

nuestro ser espiritual. Así se forma una consciencia que es una mezcla de las intimaciones

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

39 

psíquicas, junto con ideas y opiniones mentales, deseos e impulsos vitales, y las 

tendencias habituales del físico. A la influencia psíquica oscurecida vienen a combinarse 

igualmente los esfuerzos ignorantes, aunque bien intencionados, de las partes exteriores 

del ser que aspiran a una dirección más alta; una ideación mental de un carácter muy 

mezclado, frecuentemente oscuro incluso en su idealismo, muchas veces incluso 

cometiendo errores desastrosos, el fervor y la pasión del ser emotivo que viene a arrojar la 

espuma de sus emociones, de sus sentimientos y de su sentimentalismo, el entusiasmo 

dinámico del ser vital, las reacciones ávidas del físico, los temblores y las excitaciones de 

los nervios y del cuerpo, todas estas influencias se funden en un conjunto complejo que se 

toma frecuentemente por el alma, y se confunde esta acción mezclada y confusa con la 

inspiración del alma, con el desarrollo o la acción del ser psíquico, o con una influencia 

interior real. La entidad psíquica misma es libre de toda mancha y de toda mezcla pero lo 

que llega a la superficie no está protegido por la misma inmunidad; esto es por lo que esta 

confusión llega a ser posible. 

Además, el ser psíquico, la personalidad psíquica en nosotros, no emerge de golpe con 

todo su esplendor y su luz: ella evoluciona, pasa por un lento desarrollo y una lenta 

formación. En primer lugar la forma de su ser puede ser indistinguible y después 

permanecer por largo tiempo, débil y embrionaria, no impura sino imperfecta; porque su 

formación y su crecimiento dinámico se apoyan sobre el poder del alma que a pesar de la 

resistencia de la Ignorancia y de la Inconsciencia, es puesta en primer plano en el curso de 

la evolución. Su aparición es la señal de que el alma emerge en la Naturaleza, y si esta 

emergencia es todavía débil e imperfecta, la personalidad psíquica también será endeble o 

débil. Además ella está separada de su realidad interior debido a la oscuridad de nuestra 

consciencia, y no se comunica más que imperfectamente con su propia fuente en las 

profundidades del ser. En efecto, la ruta está poco despejada, se obstruye fácilmente, los 

hilos están frecuentemente cortados o atestados de comunicaciones de otro género y que 

provienen de otro origen; su capacidad para transmitir lo que ella recibe a los instrumentos 

exteriores es asimismo imperfecta. Con la pobreza de sus medios debe, para la mayor 

parte de las cosas, confiar en sus instrumentos y es sobre sus dotes en los que se apoya y 

toma su impulso para expresarse y actuar y no sobre la percepción de la entidad psíquica 

única e infalible. En estas condiciones, ella no puede evitar que la verdadera luz psíquica 

sea empobrecida o deformada al pasar por la mente y se reduzca a una simple idea u 

opinión, que el sentimiento psíquico en el corazón se transforme en una emoción débil o 

en un simple sentimentalismo y que, en as partes vitales, la voluntad de actuar psíquica se 

cambie en entusiasmo vital ciego o en excitación febril. La personalidad psíquica está muy 

forzada a aceptar estas deformaciones, a falta de otra cosa mejor, e intenta realizarse a 

través de ellas. Porque eso forma parte del trabajo del alma, influir en la mente, en el 

corazón y en el ser vital, y orientar sus ideas, sus sentimientos, sus entusiasmos, sus 

dinamismos hacia lo que es divino y luminoso; pero eso no puede hacerse más que 

imperfectamente al principio, con su lentitud y mezcolanza. A medida que la personalidad 

psíquica crece y se hace fuerte, comulga más estrechamente con la entidad psíquica que 

está detrás, y mejora sus comunicaciones con la superficie. Ella puede transmitir sus 

intimaciones a la mente, al corazón y a la vida con una pureza y una fuerza mayores, y 

.porque es más capaz de ejercer un control sólido y reaccionar contra las falsificaciones; 

por lo tanto, ella se hace sentir cada vez más distintamente como un poder en nuestra 

naturaleza. Pero aun así, esta evolución será todavía lenta y larga, si está atada a la sola 

acción automática y dificultosa de la Energía evolutiva; es únicamente cuando el hombre

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

40 

se despierta al conocimiento del alma y siente la necesidad de traerlo a la superficie y 

hacerlo maestro de su vida y de su acción, cuando interviene un método de evolución 

consciente y más rápido y una transformación psíquica llega a ser posible. 

Sri Aurobindo 

Dulce Madre, ¿cómo influye el alma en un ser que es normalmente inconsciente de 

ella? 

La influencia del alma es una especie de radiación que penetra a través de las 

sustancias más opacas y actúa incluso en la inconsciencia. 

Pero entonces su acción es lenta y toma mucho tiempo para obtener un resultado 

discernible. 

La Madre 

En la consciencia ordinaria, donde la mente y lo demás no están despiertos, el ser 

psíquico actúa de la mejor manera que puede a través de ellos, pero según las leyes de la 

Ignorancia. 

Sri Aurobindo 

El ser psíquico está en todos pero hay muy pocos en los que él esté bien desarrollado, 

bien formado en la consciencia o al frente de ella; en la mayoría está oculto, 

frecuentemente es ineficaz o está reducido a una influencia no demasiado consciente o no 

demasiado fuerte para sostener la vida espiritual. 

La Madre 

Lo que vosotros describís es el fuego psíquico, agni pavaka, que arde en lo más 

profundo del corazón y desde allí se enciende en la mente, el vital y el cuerpo físico. En la 

mente Agni crea una luz de percepción intuitiva y de discernimiento que muestra 

inmediatamente la diferencia entre una visión o idea verdadera y una visión o idea falsa, 

un sentimiento verdadero o falso, un movimiento verdadero o falso. En el vital es un fuego 

de emoción justa, una especie de sentimiento intuitivo que se enciende, una especie de 

tacto que lleva al impulso justo, a la acción justa, al sentido justo de las cosas y a la 

reacción justa a las cosas. En el cuerpo esboza una reacción semejante pero todavía más 

automática y exacta a las cosas de la vida física, a las sensaciones, a la experiencia del 

cuerpo. De estos tres, es habitualmente la luz psíquica en la mente donde se enciende en 

primer lugar, pero éste no siempre es el caso -porque algunas veces es la llama psico-vital 

la que precede. 

No hay duda de que el ser psíquico actúa también en la vida ordinaria -si no el hombre 

no sería más que un animal pensante y organizador. Pero su acción está muy velada,

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

41 

porque tiene siempre necesidad de la mente o del vital para expresarse y allí permanece 

mezclada, no dominante, y en consecuencia sujeta a error; hace frecuentemente lo justo de 

una manera errónea, está movido por un sentimiento justo pero comete errores de 

aplicación, de persona, de lugar, de circunstancia. Salvo en algunos individuos 

excepcionales, el ser psíquico no puede dar toda su medida en la consciencia exterior, 

tiene necesidad de un Yoga o de una Sadhana (disciplina espiritual) para adquirir su plena 

estatura y únicamente, en la medida en que emerge más y más, se va desprendiendo de la 

mezcla. Es decir, que su presencia comienza a hacerse sentir directamente: no solamente 

detrás y como soporte, sino que ocupa la consciencia frontal y no depende ya de sus 

instrumentos (la mente, el vital y el cuerpo) ni es dominada por ellos; ella los domina, les 

da una forma luminosa y les enseña la verdadera manera de actuar. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

42 

EL GUÍA QUE ORGANIZA LA VIDA 

¿Tiene el psíquico poder? 

¿Poder? Es generalmente el ser psíquico quien dirige el ser. Uno no sabe nada porque 

no se es consciente de él, pero generalmente es él quien dirige el ser. Si se está muy 

atento, uno se da cuenta. Pero la mayor parte de los individuos no se lo figuran. Por 

ejemplo, cuando ellos han decidido, en su ignorancia exterior, hacer una cosa, y.en lugar 

de poder hacerla todas las circunstancias se organizan para que ellos hagan otra cosa, 

comienzan a gritar, a vociferar, a montar en cólera contra el destino, a decir (depende de lo 

que ellos crean, de sus creencias) que la Naturaleza es malvada o que su destino es funesto 

o que Dios es injusto, o cualquier cosa (depende de lo que ellos crean). Mientras que la 

mayor parte de las veces, es justamente ésa la circunstancia que era la más favorable para 

su desarrollo interior. Y naturalmente, si vosotros pedís al ser psíquico que os ayude a 

haceros una vida agradable, a ganar dinero, a tener hijos que serán el honor de la familia, 

etc., pues bien, ¡el ser psíquico no os ayudará! Pero creará todas las circunstancias 

necesarias para que algo se despierte en vosotros y que la necesidad de unión con el 

Divino nazca en vuestra consciencia. Algunas veces habéis hecho bellos proyectos, y si 

hubieran salido bien estaríais cada vez más encostrados en vuestra ignorancia exterior, en 

vuestra pequeña ambición imbécil y en vuestra actividad sin finalidad. Mientras que si 

recibís un buen golpe y el puesto que codiciabais os fue negado, y el proyecto que habéis 

intentado está hecho añicos, y os encontráis completamente contrariados, esta contrariedad 

os abre la puerta de algo más verdadero profundo. Y cuando os hayáis despertado un poco 

y miréis hacia atrás, si sois algo sinceros, diréis: «Ah, no era yo quien tenía razón -era la 

Naturaleza o la Gracia divina, o mi ser psíquico quien lo ha hecho». Es el ser psíquico 

quien ha organizado eso. 

La Madre 

Si tenéis en vosotros un ser psíquico lo suficientemente despierto para vigilaros, para 

preparar vuestro camino, él puede atraeros las cosas que os ayuden; atraer los encuentros, 

los libros, las circunstancias, toda clase de pequeñas coincidencias que llegan a vosotros 

como si fueran conducidas por una voluntad benévola que os aporta una indicación, una 

ayuda, un apoyo para tomar las decisiones y orientaros en la buena dirección. Pero una vez 

que habéis tomado esta decisión, una vez que habéis decidido que encontraréis la verdad 

de vuestro ser, una vez que vosotros avancéis sinceramente sobre el camino, entonces todo 

parece ligarse para ayudaros y avanzar. 

La Madre 

Cuando alguien está destinado a seguir el Sendero, todas las circunstancias contribuyen 

de una manera o de otra, a través de todas las desviaciones de la mente y de la vida, a 

conducirle allí. Es su propio ser psíquico en él y el Poder divino encima los que utilizan a 

este fin todas las vicisitudes, ya sea las que vienen del mental o las que vienen de las 

circunstancias exteriores.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

43 

Sri Aurobindo 

Alunas personas dicen que hay algo fuera de su propia voluntad que organiza toda su 

existencia, que les pone en las condiciones necesarias, que ocasiona las circunstancias o 

atrae a las personas favorables, que dispone todo, por así decir, en el exterior. En la 

consciencia externa ellos han deseado quizá una cosa, han trabajado por ella, pero alío 

distinto ha sucedido. Pues bien, al cabo de un cierto número de años, ellos comprenden 

que era eso lo que debió llegar. Uno puede no saber en absoluto que existe un ser psíquico 

dentro de sí, pero a pesar de todo estar guiado por él. Porque para llegar a ser consciente 

de una cosa, hay que admitir en primer lugar que esta cosa existe. Hay personas que no lo 

admiten. He conocido individuos que tenían un verdadero contacto con su ser psíquico 

pero no sabían en absoluto qué era eso porque no había nada en ellos que correspondiese 

al conocimiento de este contacto. 

La Madre 

Madre, ¿la orientación de la vida individual está dirigida por el ser psíquico? 

Sí, la mayor parte de las veces de una forma completamente inconsciente para el 

individuo. Pero es el ser psíquico quien organiza su existencia -únicamente en líneas 

generales, porque para intervenir en los detalles sería necesario que hubiese una unión 

consciente entre el ser exterior, es decir, el ser vital y el físico y el ser psíquico, pero 

generalmente eso no existe. Entonces exteriormente, en los detalles... por ejemplo, hubo 

alguien que estaba muy preocupado y me contaba: «Pero si es el ser psíquico o más bien el 

Divino quien está en el ser psíquico quien dirige nuestra vida, ¿es él quien decide sobre el 

número de terroncillos de azúcar que me pongo en mi taza de té?» Esta era textualmente la 

pregunta. Entonces fue preciso responder: «No, porque no es una intervención en detalle 

de ese género». 

Es como... si apretáis vuestro puño sobre un montón de limaduras de hierro, o en el 

serrín; todos los elementos pequeños infinitesimales de las limaduras de hierro o del serrín 

se organizarán para poder revestir la forma de vuestro puño, pero ellos no lo hacen ni 

voluntariamente ni conscientemente. Es por el efecto de la consciencia que impulsa que 

eso sucede así. No existe la decisión de que cada elemento se va a encontrar exactamente 

allí, así; es el efecto de la energía que ha empujado el puño quien organiza los elementos. 

Existe la consciencia psíquica que pone manos a la obra en vuestra vida, pero no con una 

elección voluntaria de los detalles; y en el fondo, existen muy pocas cosas que sean 

voluntarias y conscientes en la organización de la vida física de los seres humanos. La 

mayor parte del tiempo eso ocurre así. Si vosotros le preguntáis a alguien: «¿Por qué has 

hecho eso?» -«Eso ocurre así». Es siempre así: «Eso ocurre así». Al menos el setenta y 

cinco por ciento de veces. Sólo que, uno está de tal manera habituado a ir, moverse y 

hacer las cosas así, que uno no se da cuenta ya. Pero si uno se pone a observar, entonces se 

ve que eso es verdad. Hay muy pocas cosas que hayan sido el resultado de una decisión 

clara y voluntaria, muy poco, únicamente lo que uno considera como cosas importantes, e 

incluso allí existe un gran margen. La cantidad de inconsciencia que está mezclada con la

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

44 

consciencia física es formidable, pero porque se tiene la costumbre uno no se da cuenta. 

Pero desde el momento en que uno comienza a analizar, a observar, a estudiar, uno está 

aterrorizado. Cuántas veces estáis vosotros justamente en presencia de un dilema. ¿Y 

veis?, hacéis las cosas automáticamente, por hábito, quizás alguna vez por elección - 

alguna vez- pero de repente os encontráis en presencia de un detalle absolutamente 

insignificante: «¿Tengo que hacer esto o tengo que hacer aquello?» Simplemente. Uno 

puede tomar todas las pequeñas cosas, cuando... vosotros estáis comiendo, entonces uno se 

pregunta: «¿Tengo que continuar comiendo o bien tengo que dejar de comer.» ¿Cuántas 

veces podéis tomar una decisión motivada y consciente? Y vosotros os dais cuenta 

rápidamente: «Yo no sé nada» y No sé; puedo hacer esto, puedo hacer aquello; puedo 

hacer lo otro, puedo hacer lo de más allá, pero ¿quién elegirá en mí?» A menos que no 

tengáis construcciones mentales. Pero si tenéis construcciones mentales que dirijan vuestra 

vida, vosotros no os planteáis incluso las preguntas, vivís como un autómata, en un hábito, 

en una rutina que vosotros os habéis hecho. Pero no es una vez, son miles de veces por día 

que ocurre eso. 

Por ejemplo, si estáis en relación con alguien, y tenéis muy buenos sentimientos por 

esta persona, cuando os encontráis en una circunstancia un poco difícil, entonces queréis 

hacer lo mejor que podéis hacer. Si actuáis espontáneamente, no hay ningún problema, 

porque uno actúa así, una cosa acarrea a la otra, y sin reflexionar. Y vosotros queréis 

conscientemente hacer lo mejor... ¿Sobre qué basaréis vuestro juicio? ¿Cuál es el 

conocimiento que os permitirá decidir: «Es preciso que haga esto o que haga aquello, 

tengo que decir esto o decir aquello, o no decir nada», todas las innumerables 

posibilidades que se presentan? ¿Y obre qué basaréis vuestro juicio? Si observáis 

sinceramente, os daréis cuenta de que en cada paso no sabéis nada. 

Solamente si habéis tomado el hábito de entrar dentro de vosotros mismos, de remitiros 

a la consciencia psíquica interior y dejarla decidir lo que queréis hacer en vosotros, 

entonces lo hacéis con seguridad, sin vacilación, sin una pregunta, nada. Sabéis que hay 

que hacer eso, y eso no se discute; pero es el único caso. En consecuencia, es únicamente 

si dejáis a vuestro psíquico guiaros conscientemente, constantemente, cuando podréis 

hacer conscientemente y constantemente lo verdadero; pero éste es el único caso. 

En el otro caso, si vosotros habéis tomado el hábito de estudiar y observar, estáis en 

presencia de todas las pequeñas cosas de la vida que se reproducen constantemente, no 

queréis ya vivir mecánicamente con una especie de hábito, queréis vivir conscientemente 

sirviéndoos de vuestra voluntad; pues bien, a cada minuto estáis en presencia de un 

problema que vosotros no podéis resolver, quiero decir físicamente. Tomad una cierta 

dificultad que tenéis en vuestro cuerpo -lo que nosotros llamamos un desorden- que se 

traduce por un malestar o por una indisposición; no es una enfermedad, es una 

indisposición, es un malestar, hay algo que no funciona muy bien. Entonces si no tenéis 

este conocimiento psíquico que os hace hacer directamente lo que debe ser hecho y sin 

discusión, si deseáis remitiros a vuestra mente y a lo que consideráis el conocimiento que 

vosotros tenéis, entonces... Tomar un caso que es competencia de la medicina: es decir: 

«¿Es necesario hacer esto o aquello, tomar esta medicina o aquella otra, cambiar el 

régimen alimentario, tomar esta alimentación o aquella otra?». Entonces observáis. Si 

vosotros no habéis conocido nunca más que un cierto número de principios muy 

primarios, vuestra elección es muy fácil: pero si por casualidad habéis estudiado un poco, 

tuvieseis conocimiento aunque no fuese más que los diferentes sistemas médicos de 

tratamiento... los sistemas de diversos países, los sistemas de diferentes medicinas, si

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

45 

conocieseis la alopatía, la homeopatía, esto, aquello; entonces uno os dice una cosa, otro 

os dice otra; vosotros conocéis gentes que os han dicho: «No hagáis eso, haced lo otro», 

otras que os dicen: «Sobre todo no hagáis esto, haced eso», y así sucesivamente, y así pues 

os encontráis frente a un problema y os decís: «Pues bien, con todo eso, ¿qué es lo que yo 

sé, qué es lo que voy a decidir? No sé nada». 

No hay más que una cosa que sabe en vosotros, esto es vuestro ser psíquico; él no se 

engaña, os precisará inmediatamente, instantáneamente, si vosotros le obedecéis, sin 

palabras, sin ideas y sin argumento, os hará hacer lo correcto. Pero todo lo demás... estáis 

perdidos. Y para todo: lo que vosotros vais a estudiar, lo que no vais a estudiar, qué 

trabajo iréis a hacer, qué camino seguiréis. Pero en tal caso, existen todas las posibilidades 

que os llegan, todo lo que tenéis, o estudiado, o encontrado en la vida, todas las 

sugestiones que habéis recibido de todos los lados, que se encuentran allí, danzando a 

vuestro alrededor. ¿Y por cuál os decidiréis? Hablo de personas que son absolutamente 

sinceras y que no tienen ideas preconcebidas, prejuicios, principios estables que sigan con 

una rutina mecánica, sin esforzarse en absoluto por saber la verdad, y para ellos es su 

construcción mental lo que es la verdad. Entonces es tan simple, uno sigue su camino, sin 

vacilar se golpea la nariz contra el muro, pero no se da cuenta más que cuando la nariz 

está aplastada. Pero de otro modo eso es terriblemente difícil. 

Eso era lo que Sri Aurobindo quería decir cuando decía que se vivía constantemente en 

la ignorancia y que a menos que la mente de ignorancia fuera reemplazada por la mente de 

luz, uno no podría seguir un camino verdadero y que eso es la preparación indispensable 

antes de que pueda producirse una transformación integral. 

La Madre

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

46 

EL SER PSÍQUICO: CENTRO DE UNIFICACIÓN DEL SER 

El trabajo de unificación del ser consiste en: 

1. Tomar consciencia del ser psíquico. 

2. Colocar delante del ser psíquico todos los movimientos, todos los impulsos, todos los 

pensamientos y todas las voluntades a medida que uno llega a ser consciente de ellos, con 

el fin de que el ser psíquico acepte o rehúse cada uno de estos movimientos, cada uno de 

estos impulsos, de pensamientos o voluntades. Los aceptados serán mantenidos y llevados 

a cabo, los rehusados serán rechazados de forma que no puedan ya presentarse más. 

Éste es un trabajo largo y minucioso que puede llevar años para hacerse bien. 

La Madre 

Porque si verdaderamente queremos progresar y adquirir la capacidad de conocer la 

verdad de nuestro ser, es decir, la verdadera razón por la cual hemos sido creados, lo que 

podemos denominar nuestra auténtica misión en la Tierra, debemos eliminar o rechazar de 

nosotros, de un modo absolutamente regular y constante todo lo que esté en contradicción 

con la verdad de nuestra existencia, todo lo que se oponga a ésta. 

Así, poco a poco, todas las partes, todos los elementos de nuestro ser, podrán llegar a 

organizarse en un todo homogéneo alrededor de nuestro centro psíquico. Este trabajo de 

unificación exige mucho tiempo para poder alcanzar un cierto grado de perfección; por 

tanto, para llevarlo a cabo, debemos armarnos de paciencia y resistencia, y afirmar en 

nosotros la determinación de prolongar nuestra vida tanto como sea necesario para el éxito 

en nuestra empresa. 

A la vez que proseguís esta labor de purificación y de unificación, tenéis que poner un 

gran cuidado en perfeccionar la parte exterior e instrumental de vuestro ser. Cuando la 

verdad superior se manifieste, es menester que encuentre, en vosotros, una mente lo 

suficientemente rica y flexible para que pueda dar a la idea que quiera expresarse, la forma 

de pensamiento que le permita conservar su fuerza y su claridad. 

Este mismo pensamiento, cuando quiera revestirse de palabras, deberá encontrar en 

vosotros un poder de expresión suficiente para que las palabras revelen el pensamiento y 

no lo deformen. Y esta fórmula con la cual habréis revestido la verdad deberá manifestarse 

en todos los sentimientos, en todos los actos de voluntad, en todas las acciones, en todos 

los movimientos de vuestro ser. 

Finalmente, estos movimientos deben, ellos mismos, a través un esfuerzo constante, 

llegar a su más alta perfección. 

Todo esto puede realizarse, con la ayuda de una cuádruple disciplina cuyas líneas 

generales vamos a esbozar aquí. Los cuatro aspectos de esta disciplina no se excluyen 

entre sí, y pueden, por tanto, seguirse simultáneamente; de hecho es preferible hacerlo así. 

El punto de partida es lo que puede ser denominado la disciplina psíquica. Damos el 

nombre de «psíquico» al centro psicológico de nuestro ser, a la sede en nosotros de la 

verdad más alta de nuestra existencia, a lo que tiene el poder de conocer y de poner en 

acción esta verdad. Es, pues, de capital importancia el descubrimiento de su presencia en 

nosotros, el concentrarnos en esta presencia hasta que se convierta en un hecho viviente 

para nosotros y podamos identificarnos con ella. 

A lo largo del tiempo y en lugares diversos del espacio, se han preconizado muchos

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

47 

métodos para lograr esta percepción, y para poder, finalmente, alcanzar esta identificación. 

Algunos de estos métodos son psicológicos, algunos religiosos, y otros, incluso, 

mecánicos. Lo cierto es que cada aspirante debe hallar el que sea más conveniente para él; 

y si su aspiración es ardiente y firme, si su voluntad es persistente y dinámica, hallará, con 

toda seguridad, de un modo o de otro -exteriormente, a través de la lectura y el estudio; 

interiormente, mediante la concentración, la meditación, la revelación, y la experiencia- la 

ayuda que requiera para alcanzar su meta. Hay, sin embargo, una cosa que es 

absolutamente indispensable: la voluntad de llegar a este descubrimiento y a esta 

realización. Es menester que este descubrimiento y esta realización constituyan la 

preocupación primordial de nuestro ser, la perla maravillosa que debemos adquirir, cueste 

lo que cueste. Sea lo que fuere lo que hiciereis, vuestras ocupaciones y actividades, la 

voluntad de hallar la verdad de vuestro ser y uniros a ella, debe estar viva y presente, 

constantemente, detrás de todo lo que hagáis, de todo lo que sintáis, de todo lo que 

penséis. 

La Madre 

¿Tú dices que hay que establecer una «homogeneidad en el ser»? 

¿No sabes tú lo que es una cosa homogénea, hecha de partes todas similares? Eso 

quiere decir que todo el ser debe estar bajo la misma influencia, la misma consciencia, la 

misma tendencia, la misma voluntad. Nosotros estamos constituidos de toda clase de 

partes diferentes. Están activos uno junto al otro. Según la parte que esté activa, uno es 

totalmente otra persona, se llega a ser casi otra personalidad. Por ejemplo, en primer lugar 

uno tiene una aspiración. uno tiene la impresión de que no se existe más que para el 

Divino; después sucede algo, alguien que viene, uno tiene algo que hacer, y todo 

desaparece. Uno intenta acordarse de su experiencia, no queda ni el recuerdo de la 

experiencia. Uno está completamente bajo otra influencia; uno se pregunta cómo ha 

podido suceder eso. Hay ejemplos de doble, triple, cuádruple personalidad, absolutamente 

inconscientes ellas mismas... Pero no es de eso de lo que yo hablo; yo hablo de algo que 

ocurre a todo el mundo: uno tiene una experiencia, y durante algún tiempo ha sentido, 

comprendido que esta experiencia era la única cosa importante, que era un valor absoluto - 

media hora después intentáis acordaros, y es como un humo que se escapa. La experiencia 

ha desaparecido. Y a pesar de ello, media hora antes, eso estaba allí y tan fuerte... Es que 

uno está hecho de toda clase de cosas diferentes. El cuerpo es como un saco de piedras y 

de perlas todo mezclado, y es únicamente el saco quien reúne todo eso. Eso no es una 

consciencia homogénea, uniforme, sino heterogénea. 

Vosotros podéis tener una personalidad diferente en diferentes momentos de vuestra 

vida. Yo conocí a personas que tomaban decisiones, que tenían una voluntad, que sabían 

lo que ellos querían y se aprestaban a hacerlo. Después se producía un pequeño cambio en 

el ser; otra parte aparecía y destruía todo el trabajo en diez minutos. Lo que uno había 

hecho en dos meses, todo estaba deshecho. Cuando lo primero vuelve, está consternado, 

dice: «¡Cómo!...». Entonces hay que volver a comenzar todo el trabajo, lentamente. Asi 

pues, es evidente que es muy importante tomar consciencia del ser psíquico, hay que tener 

como un poste indicador, o un espejo donde todas las cosas vienen a mirarse y a mostrarse 

tales como son verdaderamente. Y entonces, según sean aquellas, uno las pone en tal lugar

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

48 

o en tal otro; comienza a aclararse, se organiza. Eso lleva su tiempo. La misma parte 

vuelve tres o cuatro veces, y cada parte que llega dice: «Ponedme en primer lugar; lo que 

los otros hacen no tiene importancia, eso no tiene importancia alguna; soy yo quien 

decidirá porque soy la mas importante». Estoy segura de que si vosotros os observáis, 

veréis que no hay nadie de entre vosotros que no haya tenido esta experiencia. Deseáis ser 

conscientes, tener buena voluntad, ser comprendidos, que vuestra aspiración brille - todo 

es brillante, iluminado- pero de repente algo sucede, una conversación inútil, una lectura 

poco afortunada, y eso cambia completamente. Entonces uno se dice que eso era una 

ilusión en la cual uno vivía, que todas las cosas eran vistas desde un cierto ángulo. 

Así es la vida. Uno tropieza y cae a la primera ocasión. Uno se dice: «Oh, no se puede 

estar siempre tan serio», y cuando lo otro vuelve otra vez, uno se arrepiente amargamente: 

«He sido un tanto, he perdido mi tiempo, ahora hay que volver a empezar...». Algunas 

veces hay una parte que está de mal humor, rebelde, llena de preocupaciones, y otra que 

quiere progresar, llena de sumisión. Todo eso, una junto a la otra. 

No existe más que un remedio: es preciso que el poste indicador esté siempre allí, un 

espejo bien asentado en sus sentimientos, en sus impulsos, en todas sus sensaciones. Uno 

las ve en este espejo. Existen las que no son muy bellas ni agradables de contemplar; hay 

otras que son bellas, agradables y que deben ser guardadas. Se hace cientos de veces por 

día si es preciso. Y eso es muy divertido. Se hace como un gran círculo alrededor del 

espejo psíquico y se ordenan todos los elementos alrededor. Si hay algo que no va, eso se 

proyecta como una sombra gris sobre el espejo: es un elemento a rechazar, a organizar. Es 

preciso hablarle, hacerle comprender, hay que salir de esta oscuridad. Si hacéis eso no os 

aburriréis jamás. Cuando las personas no son delicadas, cuando se tiene un catarro, cuando 

uno no sabe sus lecciones, y así sucesivamente, uno comienza a observar en este espejo. 

Esto es muy interesante. Uno ve el gusano devorador. «Yo creía que era sincero»en 

absoluto. 

Nada sucede en la vida que no sea interesante. Este espejo está muy, muy bien hecho. 

Haces eso durante dos años, tres años, cuatro años -hay que hacerlo algunas veces durante 

veinte años. Después, al cabo de algunos años, observad así, volved vuestra mirada sobre 

lo que vosotros erais tres años antes: «¡Cómo he cambiado yo!... ¿Era yo así? Esto es muy 

entretenido ¿Podía yo hablar así? ¿Podía yo decir eso?... ¡Pero era tan bestia! ¡Como he 

cambiado!». 

Es muy divertido ¿no? 

La Madre

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

49 

Tercera parte 

Crecimiento y desarrollo del ser psíquico 

No había muro alguno que separara el alma de la mente, 

ninguna cerca mística protegiéndola de las demandas de la vida. 

En la morada profunda del loto se asentaba su ser 

como en una marmórea sede de concentración, 

llamando a la omnipotente Madre de los mundos 

para que hiciera de este terrestre habitáculo su hogar. 

Como en un destello de una luz celestial, 

una viviente imagen del Poder primigenio, 

una faz, una forma, descendió a su corazón 

e hizo de éste su templo y su pura mansión. 

Pero cuando sus pies tocaron la vibrante flor, 

un poderoso movimiento estremeció su espacio interior 

como si un mundo fuera sacudido y encontrara su alma: 

de la Noche del Inconsciente sin alma y sin mente 

una Sierpe flamígera surgió liberada del sueño. 

Ésta se irguió extendiendo sus anillos y se quedó erecta 

y ascendiendo con gran fuerza, violentamente a su paso 

tocó sus centros con su flamígera boca: 

como si un beso ardiente hubiera interrumpido su sueño, 

florecieron éstos y rieron, saturados de luz y felicidad. 

SRI AUROBINDO 

Savitri, Libro VII, Canto 5

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

50 

EL SER PSÍQUICO Y LA EVOLUCIÓN 

«Este proceso evolutivo en la Naturaleza terrestre desde la Materia hasta la Mente y 

más allá. sigue un doble movimiento, de una parte hay un movimiento exterior y visible, 

de evolución física, con el nacimiento por mecanismo, -porque cada forma corporal 

aparece en la evolución, con el poder de consciencia que es al mismo tiempo 

desarrollado, manteniéndose por la herencia que asegura su continuidad: y de otra parte, 

al mismo tiempo hay además un movimiento invisible de evolución del alma que tiene por 

mecanismo la reencarnación siguiendo grados ascendentes de forma y de consciencia. El 

primer movimiento, por él mismo, no entrañaría más que una evolución cósmica, porque 

el individuo sería un instrumento rápidamente perecedero, y la raza, formulación 

colectiva más durable, sería el verdadero escalón en la manifestación progresiva del 

Habitante cósmico, el Espíritu universal. Así, el segundo movimiento con la 

reencarnación es una condición indispensable para una duración y una evolución 

prolongada del ser individual en su existencia terrestre. Cada grado de la manifestación 

cósmica, cada tipo deforma susceptible de recibir al huésped espiritual, llega a ser con la 

reencarnación un medio, para el alma individual, la entidad psíquica, de manifestar cada 

vez más su consciencia oculta. Cada vida llega a ser un paso más en la victoria sobre la 

Materia, gracias a una progresión creciente de la consciencia que, finalmente hará la 

materia misma un medio de plena manifestación del Espíritu». 

Sri Aurobindo 

La Vida Divina. Cap. XXIII 

Esto es difícil de comprender, Dulce Madre. 

¡Ah!... 

Si vosotros miráis la historia terrestre, todas las formas de vida han aparecido una 

después de otra, en un esquema general, un programa general, siempre con la adición de 

una perfección nueva y de una consciencia más grande. Tened en cuenta solamente las 

formas animales (eso es más fácil de comprender, porque son las últimas antes del 

hombre). Cada forma animal que apareció tenía una perfección mayor en su conjunto (no 

me refiero a todos los detalles), mayor que las perfecciones precedentes, y el 

coronamiento de la marcha ascendente ha sido la forma humana que es, por el momento, 

desde el punto de vista de la consciencia, la forma más capaz de manifestarla; es decir, 

que la forma humana en su máxima expresión, al máximo de sus posibilidades, es capaz 

de más consciencia que todas las formas animales precedentes. 

Esto es una forma de evolución de la Naturaleza. 

Sri Aurobindo nos ha dicho, la semana pasada, que esta Naturaleza seguía una 

progresión ascendente para manifestar cada vez más la Consciencia divina que está 

contenida en todas las formas. Entonces, con cada forma nueva que produce, la Naturaleza 

crea una forma capaz de expresar más completamente el espíritu que esta forma contiene. 

Pero si eso es así... una forma llega, se desarrolla, alcanza su máximo y es seguida de otra 

forma; las otras no desaparecen, pero el individuo no progresa. El perro individual, o el 

mono individual, por ejemplo pertenecen a una especie que tiene sus características 

propias; cuando el mono o el hombre hayan llegado al máximo de sus posibilidades, es 

decir, cuando un individuo humano sea el tipo mejor de la humanidad, eso estará acabado;

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

51 

el individuo no podrá progresar más. Él pertenece a la especie humana y continuará 

perteneciendo a ella. Así, desde el punto de vista de la historia terrestre, existe un progreso 

puesto que cada especie representa un progreso en relación con la especie precedente, pero 

desde el punto de vista del individuo no hay progreso: nace, sigue su desarrollo, muere y 

desaparece. Entonces, para asegurar el progreso del individuo, ha sido preciso encontrar 

otro medio; aquél no era suficiente. Pero dentro del individuo, contenido en cada forma, 

hay una organización de consciencia que está más próxima y más directamente bajo la 

influencia de la Presencia divina interior, y esta forma que está bajo esa influencia (esta 

especie de concentración de energía interior) tiene una vida independiente de la forma 

física -es lo que nosotros llamamos comúnmente el alma o el ser psíquico- y estando 

organizado alrededor del centro divino pertenece a la cualidad divina, que es inmortal, 

eterna. El cuerpo exterior cae, y aquello permanece a través de cada experiencia que tiene 

en cada vida, y eso es el progreso del mismo individuo. Y este movimiento completa al 

otro, en el sentido de que en lugar de una especie que progresa en relación a las otras 

especies, es un individuo quien pasa por todos los progresos de estas especies y puede 

continuar progresando en tal caso. Así como las especies han llegado al máximo de sus 

posibilidades ya persistan o desaparezcan (depende de cada caso), pero ellas no pueden ir 

más lejos, el individuo, teniendo una vida independiente de la forma puramente material, 

puede pasar de una forma a otra y continuar indefinidamente su progreso. Eso es un doble 

movimiento que se completa. Y eso es por lo que cada individuo tiene la posibilidad de 

llegar al máximo de la realización, independientemente de la forma a la cual pertenezca 

momentáneamente. 

La Madre 

En el curso de las etapas precedentes de la evolución, el primer cuidado y esfuerzo de 

la Naturaleza ha sido dirigido en el sentido de un cambio en la organización física, único 

medio por el que se opera un cambio de consciencia; esa era una necesidad que imponía la 

insuficiencia de la fuerza de la consciencia ya en formación para efectuar un cambio en el 

cuerpo. Pero en el hombre es posible y de hecho inevitable trastocar las cosas; porque es a 

través de su consciencia, a través de su transmutación, y no ya con la ayuda de un nuevo 

organismo corporal como instrumento de base, como la evolución puede y debe 

efectuarse. En la realidad interior de las cosas, un cambio de consciencia ha sido siempre 

un hecho capital, la evolución ha revestido siempre un sentido espiritual, y el cambio 

físico no era más que instrumental; pero esta relación estaba oculta por el primer 

equilibrio anormal de dos factores, el cuerpo de la inconsciencia exterior sobrepasando y 

eclipsando su importancia al elemento espiritual, el ser consciente. Pero el equilibrio 

corregido, no está ya en el cambio físico precediendo al cambio de la consciencia, la 

mutación de la consciencia misma impondrá y llevará a cabo toda mutación necesaria en 

el cuerpo. Es necesario hacer hincapié que la mente humana ha dado ya prueba de su 

capacidad de secundar a la Naturaleza en su elaboración de nuevos tipos vegetales y 

animales; ha dado a su medio formas nuevas, producidos por los cambios considerables en 

su mentalidad en cuando a conocimiento y disciplina. No es imposible que el hombre 

ayude también a la Naturaleza, en su propia transformación y evolución física y espiritual. 

El deseo se deja ya sentir y ha comenzado a operar, si bien la mentalidad de superficie no 

lo comprende ni lo acepta todavía más que incompletamente; pero ella puede

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

52 

comprenderlo un día, hacerse más profunda y descubrir los medios, la energía secreta, la 

obra que se propone la Consciencia-Fuerza interior en tanto que realidad oculta de lo que 

nosotros llamamos Naturaleza. 

Son todas las conclusiones que se pueden extraer de lo que no sería más que la 

observación de los fenómenos exteriores de la Naturaleza en su progresión y de la 

evolución en la superficie de su ser y de su consciencia en el nacimiento físico y en el 

cuerpo. Pero hay otro factor, el invisible; existe el renacimiento, el progreso del alma 

elevándose de escalón en escalón en la existencia que evoluciona, y en cada escalón hacia 

tipos todavía más elevados de instrumentación corporal y mental. En el curso de esta 

progresión la entidad psíquica está todavía velada -incluso en el hombre, el ser mental 

consciente- por sus instrumentos, por la mente, la vida y el cuerpo; ella no puede 

manifestarse plenamente, es impedida de ponerse al frente donde podría revelarse como 

dominadora de su naturaleza; esta obligada a someterse a una cierta determinación 

impuesta por los instrumentos, a una dominación del Purusha por parte de la Prakriti. Pero 

en el hombre, la parte psíquica de la personalidad puede desarrollarse mucho más 

rápidamente que en la creación inferior, y puede ocurrir sin duda que llegue un momento 

en el que la entidad del alma alcanzará el punto en que, emergiendo desde detrás del velo, 

se manifestará abiertamente y tomará las riendas de sus instrumentos en la Naturaleza. 

Pero eso significará que el espíritu interior secreto, el Daimon, el Divino interior ha 

llegado a su punto de emergencia; y no se puede apenas dudar de que en el momento de 

esta emergencia, él exigirá una existencia más divina y espiritual, como ya es el caso para 

la Mente misma cuando ella está bajo la influencia interior del ser psíquico. En la 

naturaleza de la vida terrestre, donde la Mente es un instrumento de la Ignorancia, eso no 

puede efectuarse más que por un cambio de consciencia, el paso de una fundación en la 

Ignorancia a una fundación en el Conocimiento, de la consciencia mental a una 

consciencia supramental, una instrumentación supramental de la Naturaleza. 

Sri Aurobindo 

Si se considera la evolución ascendente, es más exacto hablar de presencia psíquica que 

de ser psíquico. Porque es la presencia psíquica la que poco a poco se convierte en el ser 

psíquico. En cada forma evolutiva existe esta presencia, pero no está individualizada. Es 

algo que puede crecer y que sigue el movimiento de la evolución. No es el resultado de un 

descenso, de una involución desde arriba. Esta presencia toma forma progresivamente en 

torno a la chispa de la Consciencia divina, que está destinada a ser el centro del ser que 

crece y que se convierte en el ser psíquico cuando finalmente se ha individualizado. Es 

esta chispa lo que es permanente y lo que reúne a su alrededor toda clase de elementos 

para formar la individualidad del ser psíquico verdadero; por su parte, éste no es formado 

más que cuando la personalidad psíquica está completamente desarrollada, completamente 

construida en torno a la chispa eterna divina. El ser psíquico no alcanza su punto 

culminante, su plenitud total, hasta que se une a un ser o a una personalidad de lo alto. 

Por debajo del nivel humano no existe generalmente formación individual o existe 

apenas... 

Desde luego, no puede decirse que todo hombre tenga un ser psíquico ni tampoco que 

sea imposible reconocer un ser psíquico en todos los animales. Muchos animales que han 

vivido cerca del hombre tienen un principio de ser psíquico, mientras que a menudo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

53 

encontramos personas que parecen no ser más que simples brutos. También aquí se ha 

dado una gran nivelación. Pero en conjunto, el psíquico, en el verdadero sentido de la 

palabra, comienza a nivel humano y ésta es la razón de que la religión católica declare que 

sólo el hombre tiene alma. Sólo en el hombre existe la posibilidad de un ser psíquico que 

crece hasta lograr su plena estatura y que puede incluso crecer lo bastante como para 

unirse finalmente a un ser que desciende, a una divinidad de lo alto. 

La Madre

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

54 

CÓMO CRECE Y SE DESARROLLA EL SER PSÍQUICO 

Es el alma en nosotros quien, siempre, se vuelve hacia la Verdad, el Bien y la Belleza, 

porque es por estas cosas como puede ella misma crecer en estatura; lo demás, las cosas 

opuestas son una parte necesaria de la experiencia pero que hay que superar a medida que 

el ser se engrandece espiritualmente. La entidad psíquica fundamental que está en nosotros 

posee la delicia de la vida y de todas las experiencias; esta delicia participa en la 

manifestación progresiva del espíritu, pero el principio mismo es extraer de todos los 

contactos y de todos los acontecimientos su significación y su esencia divinas y secretas, 

de encontrar un uso y un fin divinos de manera que, por la experiencia, nuestra mente y 

nuestra vida puedan salir de la Inconsciencia y de las divisiones de la Ignorancia para 

desarrollarse en dirección de una Consciencia suprema, de una consciencia, de un 

conocimiento que integren todo. Esta entidad está allí para eso y persigue de vida en vida 

su movimiento ascendente con una insistencia que no cesa de aumentar; debido a su 

crecimiento, el alma pasa de la oscuridad a la luz, de la mentira a la verdad, del 

sufrimiento a su propio Ananda supremo y universal. 

Sri Aurobindo 

Tomamos una chispa divina que, por atracción, por afinidad y .selección, agrupa 

alrededor de ella un comienzo de consciencia psíquica (este trabajo es ya muy perceptible 

en los animales -¡no creo que vosotros seáis seres excepcionales, que vosotros solos 

tengáis un ser psíquico y que todo el resto de la creación no tenga!; eso comienza en el 

mineral; está un poco más desarrollado en el vegetal yen los animales existe un primer 

indicio de presencia psíquica). Después llega un momento en el que este ser psíquico está 

suficientemente desarrollado para tener una consciencia independiente y una voluntad 

personal. Entonces, tras haber tenido innumerables vidas más o menos individualizadas, 

llega a ser consciente de él mismo, de sus movimientos y del medio que ha elegido para su 

desarrollo. Llegado a un cierto estado de percepción, él decide -generalmente en el último 

momento de la vida que él acaba de llevar sobre la tierra- las condiciones en las cuales 

pasará su vida siguiente. Aquí, debo deciros una cosa muy importante: el ser psíquico no 

puede progresar y formarse más que en la vida física y sobre la tierra. Desde el momento 

en que él deja un cuerpo entra en un reposo, que dura más o menos tiempo siguiendo su 

propia elección y su grado de desarrollo -un reposo de asimilación, de progreso pasivo por 

así decir, un reposo de crecimiento pasivo que permitirá a este mismo ser psíquico pasar a 

nuevas experiencias y a hacer progresos más activos. Pero después de haber acabado una 

existencia (que generalmente no se termina más que cuando ha hecho aquello que quería 

hacer), habrá elegido el medio donde nacerá, el lugar de la tierra aproximado donde él 

nacerá, las condiciones y el género de vida en los que nacerá, y un programa muy preciso 

de experiencias por las cuales él deberá pasar para poder hacer el progreso que él desea 

hacer. 

Voy a daros un ejemplo muy concreto. Tomemos un ser psíquico que ha decidido, por 

una razón cualquiera, entrar en el cuerpo de un ser destinado a llegar a ser rey, porque 

existe toda una serie de experiencias que no puede tener más que en estas condiciones. 

Después de pasar por estas experiencias de rey, se da cuenta de que existe todo un campo 

donde no puede hacer progresos por el hecho mismo de las condiciones de vida en que él

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

55 

se encuentra. Entonces, cuando ha acabado su estancia sobre la tierra y decide marcharse, 

decide que en la próxima vida nacerá en un ambiente normal, y en unas condiciones 

medianas, ni inferiores ni superiores, pero de tal manera que el cuerpo que habitará será 

libre para hacer lo que él desee. Porque yo no os enseño nada diciéndoos que la vida de un 

rey es una vida de esclavo; un rey está obligado a someterse a todo un protocolo y a toda 

clase de ceremonias para guardar su prestigio (eso es quizás muy agradable para la gente 

vanidosa, pero para un ser psíquico no es agradable porque eso le priva de la posibilidad 

de un gran número de experiencias). Habiendo entonces tomado esta decisión lleva en él 

todos los recuerdos que puede darle una vida regia y se queda durante el tiempo que 

juzgue necesario (aquí, debo decir que hablo de un ser psíquico exclusivamente ocupado 

de él mismo, no de un ser psíquico que está consagrado a una obra, porque, en este caso, 

es la obra quien decide las vidas futuras y sus condiciones; yo hablo de un ser psíquico 

que está en camino de concluir su desarrollo). Entonces él decide que en un cierto 

momento tomará un cuerpo. Habiendo tenido ya un cierto número de experiencias, sabe 

que en tal país, una parte de la consciencia se ha desarrollado, en tal otro país otra parte, y 

así sucesivamente; entonces él elige el entorno que le ofrece posibilidades de desarrollo 

convenientes: el país, las condiciones de vida, la naturaleza aproximada de los padres y 

también las condiciones del cuerpo mismo, su construcción física y las cualidades de las 

que tiene necesidad para tener sus experiencias. Entonces descansa, después en el 

momento deseado, se despierta y proyecta su consciencia sobre la tierra centrándola en el 

lugar y en las condiciones elegidas -o casi; existe un pequeño margen, ¿sabes?, porque 

desde la consciencia psíquica uno está demasiado lejos de la consciencia física material 

para poder ver con claridad una aproximación. Él no se equivoca sobre el país sobre el 

ambiente y ve bien las vibraciones interiores de as personas elegidas, pero puede ser que 

exista una pequeña vacilación. Pero si, en ese momento preciso, hay sobre la tierra una 

pareja, o más bien una mujer que tiene ella misma una aspiración psíquica y que, por una 

razón cualquiera, sin incluso saber por qué ni de qué manera, desearía tener un niño 

excepcional reuniendo ciertas condiciones excepcionales, si en ese momento esta 

aspiración tiene lugar sobre la tierra, eso produce una vibración, una luz psíquica que el 

ser psíquico ve inmediatamente, y, sin vacilación, se precipita hacia ella. Entonces, a partir 

de este momento (que es el momento de la concepción), tomará a su cargo la construcción 

del niño, con el fin de que esta construcción sea tan favorable como sea posible al plan 

que él tiene; en consecuencia su influencia está sobre el niño antes incluso que él aparezca 

en el mundo físico. 

Si todo va bien, si no existe ningún accidente (siempre pueden haber accidentes), si 

todo va bien en el momento en el que el niño va a nacer, la fuerza psíquica (quizá no la 

totalidad, pero una parte de la consciencia psíquica) se precipita en el ser y, desde su 

primer lloro, le da el impulso hacia las experiencias que se desea que el niño adquiera. 

Resulta que incluso si los padres no son conscientes, incluso si el niño en su consciencia 

exterior no es completamente consciente (un niño pequeño no tiene el cerebro necesario 

para eso, se forma poco a poco, lentamente), a pesar de eso, la influencia psíquica tendrá 

la posibilidad de dirigir todos los acontecimientos, todas las circunstancias de la vida de 

este niño, hasta el momento en que sea capaz de entrar en relación consciente con su ser 

psíquico (físicamente esto sucede por lo común entre los cuatro y los siete años, algunas 

veces antes, otras veces casi a continuación, pero en tal caso estamos en relación con niños 

que no son «niños», que tienen capacidades llamadas «sobrenaturales» -eso no es 

«sobrenatural», es simplemente la expresión de la presencia del ser psíquico). Pero hay

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

56 

personas que no han tenido la suerte o la buena fortuna, si puede decirse, de encontrar a 

alguien, físicamente, que pueda informarles; y sin embargo ellos tienen el sentimiento de 

que todos los pasos de su existencia, todas las circunstancias de su vida están dispuestos 

por alguien consciente, con el fin de que ellos puedan hacer el máximo de progreso. 

Cuando ellos tienen la necesidad de una cierta circunstancia, llega; cuando ellos tienen 

necesidad de encontrar a ciertas personas, llegan; cuando ellos tienen necesidad de leer 

ciertos libros, los encuentran a su alcance. Todo se dispone así, como si alguien velara 

sobre ellos para que su vida contenga el máximo de posibilidades de desarrollo. Estas 

personas pueden muy bien decir: «¿Pero qué es un ser psíquico?», porque nadie se ha 

servido jamás de estas palabras para hablarles o no han encontrado a nadie que pueda 

explicarles todo eso; pero para ellos, basta algunas veces con un encuentro, una mirada, 

para que ellos se despierten; una palabra es suficiente para que ellos recuerden: «¡Pero si 

yo ya sabía todo esto!». 

Esto es lo que le sucede exactamente a un ser psíquico que ha llegado hasta el último 

estadio de su desarrollo. Después de esto ya no estará atado por la necesidad de venir a la 

tierra, y habrá acabado su desarrollo y podrá elegir libremente consagrarse a la Obra 

divina o ir a otra parte, es decir, a los mundos superiores. Pero generalmente, llegado a 

este estadio recuerda todo lo que le ha sucedido y se da cuenta de la gran necesidad de 

venir en auxilio de los que se debaten todavía entre las dificultades. Estos seres psíquicos 

hacen entrega de su existencia a la obra divina -eso no es en absoluto inevitable, ellos 

tienen libre elección, pero el noventa por ciento de las veces es lo que hacen. 

La Madre 

Cada vez que el alma se encarna en un cuerpo nuevo, llega con la intención de tener 

una experiencia nueva que le ayudará en su desarrollo y volverá su personalidad más 

perfecta; esto es así ya que, de vida en vida, el ser psíquico se forma para llegar a ser una 

personalidad completamente consciente e independiente, quien cuando haya llegado al 

máximo de su desarrollo, puede elegir no solamente el momento de su encarnación, sino 

el lugar, la finalidad y la obra a efectuar. 

Su descenso a un cuerpo físico es necesariamente un descenso a la oscuridad, a la 

ignorancia, a la inconsciencia y durante largo tiempo, debe trabajar simplemente para traer 

un poco de consciencia a la materia del cuerpo antes de poder aprovecharse de tener la 

experiencia que ella ha venido a tener. Así, si cultivamos el cuerpo de una manera racional 

y perspicaz, ayudamos al mismo tiempo al crecimiento del alma, a su progreso y a su 

iluminación. 

La Madre 

Puesto que en una nueva vida la mente y el vital, así como el físico son nuevos, ¿cómo 

las experiencias de vidas pasadas son útiles para ellos? ¿Es necesario tener de nuevo 

todas las experiencias? 

¡Eso depende de quien se trate! 

No es la mente ni el vital los que se desarrollan y progresan de una vida a la otra

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

57 

(excepto en casos completamente excepcionales y en un grado muy avanzado de la 

evolución); es el ser psíquico. De manera que las cosas suceden así: el ser psíquico tiene 

una alternancia de actividad y de reposo; existe una vida de progreso proveniente de 

experiencias de la vida física, de una vida activa en un cuerpo físico, con todas las 

experiencias del cuerpo, del vital y de la mente; después, el ser psíquico pasa a una 

especie de reposo asimilador donde se elabora el resultado de los progresos llevados a 

cabo durante la existencia activa, y cuando esta asimilación está acabada, cuando él ha 

absorbido el progreso que había preparado en su vida activa sobre la tierra, desciende a un 

nuevo cuerpo llevando con él el resultado de todos sus progresos, y, en un estadio 

avanzado, elige incluso el medio, el tipo de cuerpo y la clase de vida que vivirá para 

completar su experiencia sobre un punto o sobre otro. En ciertos casos muy avanzados, el 

ser psíquico puede, antes de dejar el cuerpo, decidir el género de vida que tendrá en su 

encarnación siguiente. 

Cuando de esta manera ha llegado a ser un ser casi totalmente formado y muy 

consciente, preside la formación del nuevo cuerpo y, generalmente, por influencia interior, 

elige los elementos y la sustancia que formarán su cuerpo de modo que éste esté adaptado 

a las necesidades de su nueva experiencia. Pero esto es en un estadio bastante avanzado. Y 

más tarde, cuando él está plenamente formado y su retorno a la tierra se hace con una idea 

de servicio, de ayuda colectiva, de participación en el Trabajo divino, entonces logra 

atraer al cuerpo que está en formación ciertos elementos de la mente y del vital de vidas 

anteriores que, habiendo estado organizados e impregnados con fuerzas psíquicas en las 

vidas anteriores, han podido ser conservados, y, por consiguiente, pueden participar en el 

progreso general. Pero esto en un estadio muy, muy avanzado. 

Cuando el ser psíquico está plenamente desarrollado y es completamente consciente, 

llega a ser un instrumento consciente de la Voluntad divina, organiza el vital y la mente de 

tal modo que ellos también participan en la armonía general y pueden ser preservados. 

Un alto grado de desarrollo permite al menos en ciertas partes del ser mental y del ser 

vital preservarse a pesar de la disolución del cuerpo. Sí, por ejemplo, ciertas partes de la 

actividad humana (mentales o vitales) han sido particularmente desarrolladas, estos 

elementos del vital y de la mente se conservan incluso «en su forma» -en la forma de la 

actividad que ha sido plenamente organizada-, como, por ejemplo, para las personas muy 

intelectuales y que han desarrollado su cerebro particularmente, la parte mental de su ser 

guarda esta construcción y se preserva bajo esta estructura de cerebro organizado, con su 

vida propia y que puede ser conservada hasta una vida futura para participar en ella con 

todos sus logros. 

En los artistas, como por ejemplo en ciertos músicos que han utilizado sus manos de 

una forma particularmente consciente, la sustancia vital y mental se guarda en forma de 

manos, y estas manos quedan completamente conscientes, ellas incluso pueden utilizar los 

cuerpos de otros seres vivientes si hay una afinidad particular, y así sucesivamente. 

De forma diferente, en los seres ordinarios en quienes la forma psíquica no esta 

plenamente desarrollada y organizada, en el momento en que el ser psíquico deja el 

cuerpo, las formas mentales y vitales pueden persistir durante un cierto tiempo si la muerte 

ha sido particularmente apacible y concentrada, pero si un ser humano ha muerto 

bruscamente y en un estado de pasión, con numerosos apegos, pues bien, las diferentes 

partes del ser se dislocan y viven más o menos largo tiempo su vida propia en su dominio 

propio; después desaparecen. 

El centro de organización y de transformación es siempre la presencia del ser psíquico

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

58 

en el cuerpo. En consecuencia es un enorme error creer que el progreso continua, o, como 

algunos creen, es más completo y rápido en los periodos de transición entre dos vidas 

físicas; generalmente no hay ya progreso en absoluto, porque el ser psíquico entra en 

reposo, y las otras partes, después de una vida más o menos efímera en su propio dominio, 

se disuelven. 

La vida terrestre es el lugar del progreso. Es aquí, sobre la tierra, que el progreso es 

posible y durante la duración de la existencia terrestre. Y es el ser psíquico el que 

transporta este progreso de una existencia a otra organizando él mismo su propia 

evolución y su propio desarrollo. 

La Madre 

Si no son el vital, la mente y el psíquico quienes se reencarnan sino solamente el ser 

psíquico, ¿entonces el progreso vital o mental que uno había hecho anteriormente no vale 

para nada en otra vida? 

Tan sólo en la medida en que estos progresos han aproximado esas partes al psíquico, 

es decir, en la medida en que el progreso consiste en poner sucesivamente todas las partes 

del ser bajo la influencia psíquica. Porque todo lo que está bajo la influencia psíquica e 

identificado con el ser psíquico persiste, y únicamente esto es lo que persiste. Pero si uno 

hace del ser psíquico el centro de su vida y de su consciencia y si organiza todo el ser a su 

alrededor, todo el ser recibe la influencia del ser psíquico, llegando a ser uno con él, y 

puede persistir -si es necesario que eso persista. De hecho si se pudiese dar al cuerpo físico 

el mismo movimiento -los mismos movimientos de progreso y la misma capacidad de 

ascensión que tiene el ser psíquico-, el cuerpo no tendría necesidad de descomponerse. 

Pero esa es la dificultad. 

Y solamente aquello que está en contacto con el ser psíquico perdura, y es solamente de 

lo que puede perdurar de lo que podemos tener memoria porque el resto desaparece, se 

disuelve en pequeños fragmentos que son utilizados en otra parte -de la misma manera que 

el cuerpo es convertido en polvo y utilizado en otra parte: vuelve a la tierra, las plantas se 

sirven de la tierra, los hombres se comen las plantas. Es así como funciona. Y después 

vuelve a la tierra, y eso vuelve a comenzar. Ésa es la manera como la Naturaleza progresa. 

Para progresar ella hace montones de formas; después, cuando eso no parece importante ni 

necesario, ella lo destruye, retoma todos los elementos, químicos u otros. y reconstituye 

otra cosa, y así todo va cambiando, viniendo y marchando. Y ella encuentra eso muy bien, 

porque tiene una visión muy amplia, su trabajo se extiende a través de los siglos y una 

pequeña vida humana no es nada, tan sólo un soplo en la eternidad. Así ella toma, modela; 

se toma su tiempo; eso la divierte, lo encuentra muy bien; y después cuando ya no está tan 

bien, lo pulveriza -lo coge, lo mezcla todo, comienza otra forma, hace otra cosa. entonces, 

quizá, con este procedimiento, que es evidentemente muy largo, finalmente toda la materia 

progresa -eso es posible- siempre así, mezclándose, demoliéndose, remezclándose, 

redemoliéndose. En el fondo es como si uno hiciese un montón de pequeños objetos y 

después los destruyese; los rehiciese del polvo, los rehiciese en otros juguetes, y después 

los deshiciese o los rehiciese en otros. Alunas veces se añade algo para que eso se mezcle 

bien, después, un día, quizás eso producirá algo. En todo caso ella no se apresura. Y 

cuando uno tiene prisa ella dice «¿Por qué te apresuras? Estate seguro de llegar un día. No

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

59 

tengas necesidad de atormentarte, eso llegará seguramente. Aguarda tranquilamente». 

Entonces uno le dice: «¡Pero no soy yo quien espera!» «¡Ah!, eso es porque llamas «yo» a 

eso que viene y se va. Si llamaseis a la consciencia -la consciencia una, eterna y divina-, si 

llamaseis a eso «yo», entonces veríais todo, estaríais presente en todo: ¡Nadie os impide 

hacerlo! Eso es solamente porque os identificáis con eso (señalando al cuerpo). No tenéis 

más que cesar de identificaros con eso». 

La Madre 

¿Progresa siempre el ser psíquico? 

Existen, en el ser psíquico, dos clases de progreso muy diferentes. Uno consiste en su 

formación, construcción y organización. Porque el ser psíquico empieza siendo solamente 

una especie de pequeña chispa divina en el interior del ser, y de esta chispa saldrá 

progresivamente un ser consciente, independiente que tendrá su acción y su voluntad 

propias. El ser psíquico, en su origen, es solamente como una chispa de la Consciencia 

divina, y es a través de vidas sucesivas como él se constituye una individualidad 

consciente. Es un progreso parecido al del niño cuando crece. Es una cosa que está en 

formación; durante mucho tiempo, en la mayor parte de los seres humanos, el ser psíquico 

es un ser en formación. No es un ser plenamente individualizado y plenamente consciente 

y señor de sí; y tiene necesidad de todas las reencarnaciones, una después de otra, para 

constituirse y llegar a ser completamente consciente. 

Pero esta clase de progreso tiene un fin. Hay un momento en el que el ser está 

plenamente constituido, plenamente individualizado y es plenamente dueño de sí mismo y 

de su destino. Cuando este ser, o uno de estos seres psíquicos en este estado, se encarna en 

un ser humano, eso constituye una gran diferencia: el ser humano, por así decir, nace libre. 

No está atado a las circunstancias, a lo que le rodea, a su origen y a su atavismo como los 

seres ordinarios. Viene al mundo para cumplir voluntariamente algún cometido, con una 

obra a completar, una misión que llevar a cabo. Y desde este punto de vista su proceso de 

crecimiento ha terminado, es decir que a él no le es indispensable renacer en un cuerpo. 

Hasta entonces la reencarnación es obligatoria porque es con la reencarnación como él se 

desarrolla; es en la vida física y en un cuerpo físico donde él se desarrolla poco a poco y 

llega a convertirse en un ser completamente consciente. Pero una vez que está enteramente 

formado, es libre, en el sentido de que puede encarnarse o no encarnarse a voluntad. 

Entonces aquí se ha detenido un cierto tipo de progreso. 

Pero si este ser plenamente formado desea llegar a ser un instrumento para el trabajo 

del Divino, si en lugar de ir a reposar a un estado de beatitud psíquica, en su mundo 

propio, elige ser un trabajador sobre la tierra para ayudar al cumplimiento de la Obra 

divina, entonces existe un nuevo progreso por hacer, un progreso de capacidad de trabajo 

y de organización de su trabajo y de expresión de la Voluntad divina. Entonces llega un 

momento en el que eso cambia. En tanto que él permanezca en el mundo, en tanto que 

elija trabajar para el Divino, progresará. Es solamente si se retira al mundo psíquico y 

renuncia o rehusa continuar trabajando en la Obra divina, que puede quedar en un estado 

estático fuera de todo progreso, porque, como os he dicho, el progreso existe sobre la 

tierra, en el mundo físico; no existe en ninguna otra parte. En el mundo psíquico hay una 

especie de reposo beatífico; uno queda como lo que uno es, sin cambiar.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

60 

¿Pero para las personas que no son conscientes de su ser psíquico? 

Ellas están obligadas a progresar lo deseen o no. 

El ser psíquico mismo progresa en ellas, y ellas no son conscientes de él. Pero ellas 

mismas están obligadas a progresar. Es decir, que siguen una curva. Ellas siguen una 

ascensión en la vida. Ésta es la misma progresión que el niño que crece: llega un momento 

en que él está en la cima de su crecimiento y entonces, salvo que él cambie de Plan de 

progreso, a menos que la progresión puramente física llegue a ser una progresión mental, 

una progresión psíquica, una progresión espiritual, él va a volver l bajar la curva, y 

después se producirá una descomposición - y dejará de existir. 

Esto es así porque en el mundo físico la progresión no es perpetua y constante sino que 

hay un crecimiento, un apogeo, un descenso y una descomposición. Porque todo lo que no 

avanza, retrocede; todo lo que no progresa, regresa. Entonces, físicamente, esto es 

justamente lo que se produce. El mundo físico no ha aprendido a progresar de una forma 

indefinida; llega hasta un cierto punto: después se fatiga de progresar, o no es capaz de 

progresar con esta constitución, así que al final cesa de progresar, y al cabo de un tiempo, 

se descompone. Aquellos que tienen una existencia puramente física llegan hasta una 

cierta altura, después descienden muy rápidamente. Pero ahora, con el progreso humano 

general, colectivo, detrás del progreso físico, hay un progreso vital, hay un progreso 

mental, de tal manera que el progreso mental puede continuar durante largo tiempo 

después que el progreso físico ha finalizado y, por ese progreso mental, uno se mantiene 

en un cierto estado de ascensión largo tiempo después de que el físico ya no progresa. 

Y después están aquellos que hacen el yoga y que llegan a ser conscientes de su ser 

psíquico y se identifican con él, que participan de su existencia; y esos, ¿verdad?, hasta el 

último suspiro de su vida, progresan. Y no se estancarán después de la muerte, cuando 

hayan dejado su cuerpo bajo pretexto de que no podía continuar; ellos continuarán 

progresando. 

Es la incapacidad del cuerpo para transformarse, para continuar progresando lo que 

hace que decaiga y que finalmente legue a ser cada vez más sensible a los desequilibrios 

internos, hasta el día en que se produce uno demasiado fuerte y no puede ya recuperar su 

equilibrio y su salud. Veremos eso la semana próxima. Sólo en la vida espiritual pura - 

aquella que esta fuera de toda existencia física y terrestre, comprendido el mental-, en la 

vida puramente espiritual done no hay progreso. Se llega a un estado estático y uno está 

fuera de los movimientos de progreso. Pero al mismo tiempo, uno también está fuera de la 

manifestación. Cuando se llega a este estado, no se pertenece ya a la manifestación, se sale 

del mundo manifiesto. Es necesario salir del mundo manifestado para salir del progreso, 

porque los dos son idénticos: manifestación quiere decir progreso y progreso quiere decir 

manifestación. 

La Madre 

¿En qué consiste el progreso del ser psíquico? 

En la individualización, en la capacidad de tomar todas las experiencias y de 

organizarlas alrededor del centro divino.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

61 

La finalidad del ser psíquico es formar un ser individual, individualizado, 

«personalizado» alrededor del centro divino. Normalmente, todas las experiencias de la 

vida exterior (salvo que uno haga yoga y que llegue a ser consciente) pasan sin organizar 

al ser interior, mientras que el ser psíquico organiza estas experiencias de manera 

ordenada. Él desea realizar una cierta actitud hacia al Divino. Entonces busca todas las 

experiencias favorables con el fin de tener la serie completa de ocasiones, si puede 

decirse, que le permitirán realizar esta actitud frente al Divino. Tomar a alguien, por 

ejemplo, que quiere tener la experiencia de la nobleza -una nobleza que hace que no 

podáis actuar como un ser ordinario, que os infunde una valentía, un coraje, que puede 

tomarse casi como temeridad, porque la actitud, la experiencia exige que uno afronte el 

peligro sin mostrar el menor temor. Os decía hace un momento que os explicaría lo que 

uno puede adquirir cuando entra en un cuerpo de rey. Un rey es un hombre ordinario, 

¿verdad?, como todos los otros, no tiene consciencia especial, pero, en virtud de las 

necesidades de su vida, porque es una especie de símbolo ante su pueblo, hay cosas que él 

está obligado a hacer, y no podría jamás hacer si fuera un hombre ordinario. Yo lo sé por 

experiencia, pero lo he visto también observando las fotografías que representaban a un 

rey en las circunstancias actuales: algo sucedía, habría podido ser un atentado, pero ha 

sido evitado. Las fotografías mostraban a este rey en el momento de pasar una revista; de 

repente alguien se precipitó, quizás con una mala intención, quizás no, porque no ha 

ocurrido nada; en todo caso el rey se quedó completamente impasible, absolutamente 

tranquilo, la misma sonrisa en los labios, sin moverse del lugar donde estaba; y él estaba 

muy a la vista, era una diana fácil para aquél que quisiese precipitarse y hacerle daño. Que 

yo sepa, este rey no era un héroe, porque era rey ¡él no podría huir!; eso hubiera sido 

innoble. Así pues, se quedo tranquilo, sin menearse, sin mostrar ningún temor exterior. 

Esto es un ejemplo de lo que uno puede aprender en una vida de rey. 

La Madre 

Se cuenta también una historia verdadera con respecto a la reina Isabel. Había llegado a 

los últimos días de su vida y estaba muy enferma. Pero el país estaba agitado y, por 

problemas de impuestos, un grupo de gente (comerciantes, creo) habían formado una 

delegación para presentarle una petición en nombre de una parte del pueblo. Ella estaba 

muy enferma en su habitación, tan enferma que apenas podía tenerse en pie. Pero ella se 

levantó y se vistió para recibirles. La persona que le cuidaba exclamó: «No haga eso, se va 

a morir». La reina respondió tranquilamente: «Uno se muere después». Éste es un ejemplo 

entre toda una serie de experiencias que uno puede tener en una vida de rey, y es eso lo 

que justifica la elección del ser psíquico cuando acomete este género de vida. 

Son recuerdos como este los que prueban la autenticidad de la experiencia, porque lo 

que sucede generalmente cuando la gente os cuentan sus vidas anteriores es que en esas 

vidas hay siempre una progresión, naturalmente y entonces llegan a ser -personales cada 

vez más estupendos en circunstancias cada vez más maravillosas! Esto es falso. Las cosas 

no suceden nunca así. El ser psíquico sigue una cierta línea de existencia, desarrolla 

ciertas cualidades, ciertos poderes, etc.; pero el ser psíquico ve siempre lo que le falta y 

puede elegir lo opuesto a esta línea en una próxima vida, la negación, por así decir, de esta 

experiencia, para tener las experiencias complementarias.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

62 

La Madre 

«La puerta mental por la cual nosotros nos aproximamos a él, (el Divino), debe 

necesariamente variar según la evolución pasada y la naturaleza presente de cada uno». 

Sri Aurobindo 

La Síntesis del Yoga, Vol. 1, Cap. 1 

Sí, son dos cosas completamente diferentes. Es decir, que la evolución en las vidas 

anteriores y la naturaleza presente, o sea la naturaleza del cuerpo actual, determinan el tipo 

de aproximación que uno tiene hacia el Divino. 

Se puede tomar un ejemplo muy... cómo... simplista. Si uno ha nacido en una religión 

cualquiera, de forma natural el primer esfuerzo de aproximación al Divino estará marcado 

por esta religión; o bien, si en las vidas anteriores, uno ha pasado por un cierto número de 

experiencias que determinen la necesidad de otra clase de experiencias, con toda 

naturalidad se seguirá el camino que os conduzca hacia estas experiencias. 

Ya veis, la vida del ser psíquico está hecha de experiencias sucesivas, en las existencias 

físicas sucesivas. Entonces se puede decir de una forma un poco infantil o novelesca: 

vosotros tenéis un ser psíquico que, por una u otra razón, está encarnado de forma que 

pueda llevar a cabo todas las experiencias que ofrece la realeza, por ejemplo el poder 

supremo. Después de eso (él ha llevado a cabo su experiencia, ha tenido lo que deseaba), 

puede, antes de dejar el cuerpo, decidir que en la vida siguiente nacerá en condiciones 

anodinas, porque tiene necesidad de tener experiencias que uno puede tener en una 

condición modesta y con la libertad que uno experimenta cuando no tiene 

responsabilidades como las que tienen los jefes de Estado por ejemplo. Entonces, como es 

natural, en su vida siguiente, él nacerá en ciertas condiciones que satisfarán sus 

necesidades. Y es según esta experiencia como él hará su aproximación al Divino. 

Entonces, además, él es el producto de la unión de dos naturalezas físicas, y algunas 

veces de dos naturalezas vitales. El resultado de esto es más o menos una especie de 

mezcla entre estas naturalezas; pero eso produce una tendencia, lo que uno llama un 

carácter. Pues bien, este carácter le conducirá exclusivamente a un cierto campo, a una 

cierta categoría de experiencias. De esta manera, con lo que ha sido determinado, decidido 

en las vidas (o en la vida) anteriores, y teniendo en cuenta el medio en el que ha nacido -es 

decir, las condiciones en las cuales su cuerpo actual está formado-, su aproximación y su 

relación con el Divino serán según una línea definida que le es propia y que, naturalmente, 

no es en absoluto la misma que la de su vecino o de cualquier otro. 

Os decía hace un instante: cada individuo es una manifestación especial en el universo, 

por consiguiente, su camino verdadero debe ser un camino absolutamente único. Hay 

analogías, hay parecidos, hay categorías, hay familias, hay iglesias, ideales también; es 

decir, una cierta forma colectiva de acercarse al Divino, que produce una especie de 

iglesia no materializada sino en un mundo más sutil -existen todas estas cosas-, pero para 

los detalles del camino, los detalles del yoga, eso será diferente según cada individuo, 

necesariamente, además estará condicionado físicamente por su construcción corporal 

presente y, vitalmente, mentalmente.y psíquicamente, sin duda alguna, por las existencias 

anteriores.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

63 

La Madre 

Dulce Madre, ¿cómo se puede ayudar a crecer a nuestra personalidad psíquica? 

Es a través de todas las experiencias de la vida como la personalidad psíquica se forma, 

crece, se desarrolla, y finalmente llega a ser un ser completo, consciente y libre. 

Este proceso de desarrollo continúa incansablemente a través de vidas innumerables, y 

si uno no es consciente de ello es porque no es consciente de su ser psíquico. Porque ése 

es el punto de partida indispensable. A través de la interiorización y la concentración uno 

debe entrar en relación consciente con su ser psíquico. Este ser psíquico tiene siempre una 

influencia so re el ser exterior, pero casi siempre esta influencia está oculta, ni se ve, ni se 

percibe, ni se siente excepto en ocasiones completamente excepcionales. 

Para fortalecer el contacto y ayudar tanto como sea posible al desarrollo de la 

personalidad psíquica consciente es preciso concentrarse, volverse hacia ella, aspirar a 

conocerla y sentirla, abrirse para recibir su influencia y prestar gran atención cada vez que 

se reciba de ella una indicación, de seguirla muy escrupulosamente y muy sinceramente. 

Vivir en una gran aspiración, cuidarse de llegar a ser tranquilo interiormente y 

.permanecer así tanto como sea posible, y cultivar una sinceridad perfecta en todas las 

actividades de su ser -he aquí las condiciones esenciales para el crecimiento del ser 

psíquico. 

La Madre

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

64 

Cuarta parte 

El ser psíquico y la sadhana 

La tierra debe transformarse para igualar al Cielo, 

o el cielo descender en el estado mortal de la tierra. 

Mas para que tan vasto cambio espiritual tenga lugar, 

de la caverna mística en el corazón del hombre 

la psique celestial debe descorrer el velo, 

y entrar en los repletos recintos de natura común, 

y mantenerse descubierta al frente de esa natura 

y regir sus pensamientos y llenar su cuerpo y su vida. 

SRI AUROBINDO 

Savitri, Libro VII, Canto 2

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

65 

LAS TRES ETAPAS DE LA AUTO-REALIZACIÓN Y LA TRIPLE 

TRANSFORMACIÓN 

En el conocimiento espiritual del ser, existen tres etapas que llevan a la auto-realización 

y que son al mismo tiempo tres partes del conocimiento único. La primera es el 

descubrimiento del alma, no del alma exterior atada a los pensamientos, a las emociones y 

a los deseos, sino de la secreta entidad psíquica, del elemento divino en nosotros. Cuando 

esta entidad consigue dominar la naturaleza, cuando nosotros somos conscientemente el 

alma, y la mente, la vida y el cuerpo ocupan su verdadero lugar, que es el de instrumentos, 

somos conscientes de un guía interior que conoce la verdad, el bien, el verdadero deleite y 

la verdadera belleza de la existencia, somete el corazón y el intelecto a su ley luminosa y 

conduce nuestra vida y nuestro ser hacia la plenitud espiritual. Incluso en las oscuras 

operaciones de la Ignorancia tenemos entonces un testigo que discierne, una luz viva que 

ilumina, una voluntad que rehúsa dejarse extraviar y separa la verdad mental del error 

mental, la respuesta íntima del corazón de sus vibraciones cuando una Mamada falsa le es 

dirigida o le es impuesta una falsa exigencia, el ardor real y la verdadera plenitud del 

movimiento de la vida de la pasión vital y de las desordenadas mentiras de nuestra 

naturaleza vital y de sus persecuciones egoístas y oscuros. Tal es la primera etapa de la 

auto-realización: entronizar al alma, el individuo psíquico divino en el lugar del ego. La 

etapa siguiente consiste en tomar consciencia de un ser-esencial eterno en nosotros, no 

nacido y uno con el ser de todos los seres. Esta realización libera y universaliza, incluso si 

nuestra acción sigue todavía la dinámica de la Ignorancia, ella no se encadena ni se 

extravía, porque nuestro ser interior está instalado en la luz del conocimiento del ser-en-sí. 

La tercera etapa consiste en conocer el Ser divino que es a la vez nuestro Yo supremo 

trascendente, el Ser cósmico, asiento de nuestra universalidad, y la Divinidad interior de la 

que nuestro ser psíquico, el individuo evolutivo verdadero en nuestra naturaleza, es una 

porción, una chispa, una llama que llega a ser el Fuego eterno del cual ella ha sido 

encendida y del que es el testigo siempre vivo en nosotros, siendo el instrumento 

consciente de su luz, de su poder, de su gozo y de su belleza. 

Sri Aurobindo 

Existen mil formas de aproximarse y de realizar al Divino, y cada vía tiene sus propias 

experiencias que tienen su propia verdad y reposan en realidad sobre una base, única en 

esencia pero compleja en sus aspectos, común a todas pero expresada diferentemente por 

cada una. No es muy útil discutir estas variaciones: lo importante es seguir la propia vía 

correctamente y a fondo. En nuestro yoga uno puede realizar al ser psíquico como una 

porción del Divino situada en el corazón con el Divino sosteniéndola -este ser psíquico 

toma a cargo la sadhana y vuelve todo el ser hacia la Verdad, el Divino, con resultados en 

la consciencia mental, vital y física, que yo no necesito profundizar aquí- esta es la 

primera transformación. Nosotros realizamos a continuación al Ser único, Brahman, el 

Divino; en primer lugar por encima del cuerpo, de la vida y de la mente y no solamente en 

el corazón desde donde los sostiene - por encima, libre, no atado, como el Ser-Esencial 

estático en todo y también dinámico como el Ser y el Poder divino activos, Ishwara- 

Shakti, conteniendo el mundo, penetrándolo y también trascendiéndolo, manifestando 

todos los aspectos cósmicos. Pero lo más importante para nosotros es que él se manifieste

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

66 

como Luz, Conocimiento, Poder, Pureza, Paz, Ananda trascendentes de los que nosotros 

llegamos a ser conscientes y que descienden al ser y reemplazan progresivamente la 

consciencia ordinaria por sus propios movimientos -ésta es la segunda transformación. 

También realizamos la consciencia misma como elevándose, subiendo a través de 

numerosos planos, físico, vital, mental, sobremental y hasta los planos del supramental y 

del Ananda. No hay aquí nada nuevo: en el Taittiriya Upanishad está indicado que existen 

cinco Purushas: el físico, el vital, el mental, el Purusha Verdad (supramental) y el Purusha 

de la Beatitud; dice que hay que atraer el ser físico al ser vital, el vital al mental, el mental 

al ser de la Verdad, el ser de la Verdad al ser de la Beatitud y de esta manera alcanzar la 

perfección. Pero en nuestro yoga debemos llegar a ser conscientes no solamente de esta 

ascensión sino también de la afluencia en nosotros del poder del ser superior de manera 

que existe la posibilidad de un descenso de la Naturaleza y el ser supramental es para 

dominar y cambiar nuestra naturaleza presente y transformarla de naturaleza de ignorancia 

en naturaleza de Conocimiento-Verdad (y a través del supramental en naturaleza de 

Ananda) -esta es la tercera transformación o transformación supramental. Esto no se 

produce siempre en este orden porque para muchos el descenso espiritual comienza en 

primer lugar de una manera imperfecta antes de que el ser psíquico esté al frente y 

domine, pero el desarrollo psíquico debe ser alcanzado antes que un descenso espiritual 

perfecto pueda producirse sin obstáculos; y el último cambio o cambio supramental es 

imposible en tanto que los dos primeros no lleguen a ser completos. He aquí todo el 

proceso expuesto tan brevemente como es posible. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

67 

IMPORTANCIA DE UNA DISCIPLINA ESPIRITUAL O SADHANA PARA 

LLEGAR A SER CONSCIENTE DEL SER PSÍQUICO 

En la vida ordinaria, no existe una persona de entre un millón que esté en contacto 

consciente con el ser psíquico, ni siquiera momentáneamente. El ser psíquico puede 

trabajar desde dentro, pero de una forma tan invisible e inconsciente para el ser exterior 

que es como si no existiese. Y en la mayor parte de los casos, la inmensa mayoría, la casi 

totalidad de los casos, es como si estuviese dormido, no activo en absoluto, en una especie 

de torpor. 

Es solamente con la sadhana y con un esfuerzo muy persistente como uno llega a tener 

una relación consciente con su ser psíquico. Naturalmente, puede que haya casos 

excepcionales -pero eso es verdaderamente raro y son tan pocos que se los podría contar- 

donde el ser psíquico es un ser completamente formado, liberado, dueño de sí mismo, y 

que ha elegido volver a la tierra en un cuerpo humano para hacer su trabajo. En ese caso, 

incluso si la persona no hace conscientemente sadhana, puede que el ser psíquico sea 

suficientemente poderoso como para establecer una relación más o menos consciente. 

Pero esos son casos, por así decir, únicos y son las excepciones que confirman la regla. 

En casi todos los casos, es preciso un esfuerzo muy, muy sostenido para tomar 

consciencia del ser psíquico. Generalmente se considera que si a uno le lleva treinta años 

hacerlo, es muy afortunado -treinta años de esfuerzo sostenido, quiero decir. Puede 

suceder con más rapidez. Pero es tan raro que inmediatamente se dice: «Este ser no es un 

ser humano ordinario». Es el caso de personas que han sido consideradas como seres más 

o menos divinos, y que han sido grandes yoguis, grandes iniciados. 

La Madre 

Dulce Madre. Tú me habías escrito que entrar en contacto con el ser psíquico, no es 

una cosa fácil. ¿Por qué crees tú que eso sea difícil? ¿Cómo debo comenzar? 

Yo digo que «no es fácil» porque el contacto no es espontáneo, es voluntario. El ser 

psíquico tiene siempre una influencia sobre los pensamientos y las acciones, pero uno 

raramente es consciente. Para llegar a ser consciente del ser psíquico, hay que querer, hay 

que hacer callar la mente tanto como sea posible y entrar profundamente en el corazón del 

propio ser más allá de las sensaciones y de los pensamientos. Hay que tomar el hábito de 

la concentración silenciosa y del descenso a las profundidades del ser. 

El descubrimiento del ser psíquico es un hecho preciso y muy concreto, como lo saben 

todos aquellos que han tenido la experiencia. 

La Madre 

EL SER PSÍQUICO Y LA CONVERSIÓN 

El ser psíquico está siempre allí pero uno no lo siente porque está oculto por la mente y 

el vital; cuando se descubre se dice que está despierto. Una vez despierto, comienza a 

tomar posesión del resto del ser, a influir sobre él, a transformarlo con el fin de que todo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

68 

pueda llegar a ser la expresión verdadera del alma interior. Es esta transformación la que 

uno denomina conversión interior. No puede producirse sin este despertar del ser psíquico. 

Sri Aurobindo 

La conversión que mantiene la consciencia orientada hacia la luz y por la cual la actitud 

justa llega a ser espontánea, natural y permanente, por la cual el rechazo también llega a 

ser espontáneo, es la conversión psíquica. Es decir, que el hombre vive en general en su 

vital: el cuerpo es su instrumento, la mente su consejero y su ministro (salvo en aquellos 

intelectuales que viven principalmente para las cosas del espíritu; incluso ellos, sin 

embargo, están sometidos al vital en sus movimientos ordinarios). La conversión espiritual 

comienza cuando el alma viene a exigir una vida más profunda; eso se completa cuando el 

ser psíquico llega a ser la base o la guía de la consciencia, cuando la mente, el vital y el 

cuerpo son conducidos por él y le obedecen. 

Sri Aurobindo 

La consagración es un proceso por el cual uno educa la consciencia a entrenarse al 

Divino. La conversión, es un movimiento espontáneo de la consciencia por la cual ella se 

aleja de las cosas exteriores para orientarse hacia el Divino. Viene como consecuencia de 

un contacto del interior y de arriba. La auto-consagración puede ayudar al ser a abrirse al 

contacto o el contacto venir por sí mismo. Pero la conversión puede también llegar como 

culminación de un largo proceso de aspiración y de tapasya. No hay una regla fija para 

estas cosas. 

Si el ser psíquico se pone en primer plano, la conversión llega a ser fácil o puede llegar 

enseguida; o es la conversión la que hace que el ser psíquico se ponga en primer plano. 

Aquí tampoco existe una regla fija. 

Las cosas pueden suceder en un sentido o en el otro: hay un contacto y al mismo 

tiempo la realización, y en consecuencia el ser psíquico toma el lugar que le corresponde, 

o bien el ser psíquico se pone al frente y prepara la naturaleza para la realización. 

La transformación es progresiva, pero la realización debe, desde luego, tener lugar 

antes que la transformación pueda llegar a su fin. 

Sri Aurobindo 

LA PRIMERA NECESIDAD: EL CAMBIO PSÍQUICO 

El alma, el ser psíquico está en contacto directo con la Verdad divina, pero en el 

hombre el alma está enmascarada por la mente, por el ser vital y por la naturaleza física. 

Se puede practicar el yoga y obtener algunas iluminaciones en la mente y en la razón; se 

puede conquistar el poder y recrearse en toda clase de experiencias en el vital; se puede 

incluso obtener sorprendentes siddhis físicos; pero si el verdadero poder del alma no se 

manifiesta desde detrás, si la naturaleza psíquica no se coloca en primer plano, nada 

auténtico ha sido realizado. En nuestro yoga el ser psíquico es el que abre el resto de la

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

69 

naturaleza a la verdadera luz supramental y finalmente al Ananda supremo. La mente 

puede abrirse espontáneamente a sus propias regiones superiores: puede inmovilizarse y 

ensancharse en el Impersonal, puede también espiritualizarse en una especie de liberación 

estática o Nirvana; pero el Supramental no encuentra una base suficiente en la mente 

espiritualizada solamente. Si el alma profunda está despierta, si hay un nuevo nacimiento 

y se pasa de la simple consciencia mental, vital y física a la consciencia psíquica, entonces 

se puede practicar este yoga; de otro modo (por el solo poder de la mente o de cualquier 

otra parte del ser) es imposible. 

Sri Aurobindo 

Es mejor, sin duda alguna, que el ser psíquico esté consciente y activo antes de que sea 

retirado el velo, la pantalla que se encuentra entre la consciencia individual y la 

consciencia cósmica, lo cual se produce cuando el ser interior es traído al primer plano en 

toda su amplitud. Porque entonces el peligro que suponen las dificultades de lo que he 

llamado la zona intermedia es considerablemente menor. 

Sri Aurobindo 

La purificación y la consagración son dos grandes necesidades de la sadhana. Aquellos 

que tienen experiencias antes de estar purificados corren un gran riesgo: es mucho mejor 

tener en primer lugar el corazón puro, porque entonces el camino llega a ser seguro. Por 

eso recomiendo proceder con preferencia a la transformación psíquica de la naturaleza, 

porque ella entraña la purificación del corazón, su entera orientación hacia el Divino, la 

sumisión de la mente y del vital al dominio del ser interior, del alma. Cuando el alma está 

en el primer plano, uno recibe siempre desde dentro la guía correcta de lo que hay que 

hacer, de lo que debe evitarse, de aquello que es falso y de lo que es justo en el 

pensamiento, el sentimiento y la acción. Pero esta indicación interior emerge cada vez 

más, en la medida en que la consciencia se hace cada vez más pura. 

Sri Aurobindo 

He leído el informe de tu sadhana. No hay nada que decir, creo, -porque todo va bien- 

salvo que lo más importante, para ti, es atizar el fuego psíquico en el corazón y aspirar 

cada vez más a que el ser psíquico venga al primer plano para dirigir la sadhana. Cuando 

lo haga, te mostrará los «nudos del ego no detectados» de los que hablas y los desatará o 

los quemará en el fuego psíquico. Este desarrollo psíquico y la transformación psíquica de 

la consciencia mental, vital y física son de la más alta importancia, porque gracias a ellos 

el descenso de la consciencia superior y la transformación espiritual, sin los cuales el 

supramental no puede más que demorarse para un día muy lejano, llegan a ser fáciles y sin 

peligro. Los poderes, etc., tienen su lugar, pero éste es muy pequeño mientras esto no está 

hecho. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

70 

Las experiencias son algo bueno, pero la dificultad es que ellas no parecen transformar 

la naturaleza, no hacen más que enriquecer la consciencia; incluso la realización del 

Brahman, al nivel mental, parece dejar la naturaleza casi tal cual es, salvo en algunos. Por 

esta razón repetimos que la transformación psíquica es la primera necesidad, porque ella 

tiene verdaderamente el poder de transformar la naturaleza; sus principales instrumentos 

son la bhakti, la consagración, etc. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

71 

LA EMERGENCIA DEL SER PSÍQUICO: SU LLEGADA AL PRIMER PLANO 

El ser central verdadero es el alma, pero este ser verdadero se mantiene detrás y en la 

mayor parte de los temperamentos humanos no es más que un testigo secreto, o, podría 

decirse, un soberano constitucional que permite a sus ministros gobernar por él, les delega 

su autoridad, da un asentimiento silencioso a sus decisiones, y de vez en cuando solamente 

dice su palabra, que ellos pueden siempre ignorar para actuar de otra manera. Es así en 

tanto que la personalidad psíquica puesta al frente por la entidad psíquica no está 

suficientemente desarrollada; cuando es suficientemente fuerte para que la entidad interior 

se imponga a través de ella, el alma puede entonces ponerse al frente y dominar la 

naturaleza. Es entonces cuando este verdadero monarca viene al primer plano y toma en su 

mano las riendas del gobierno, cuando una armonización real de nuestro ser y de nuestra 

vida puede producirse. 

Una primera condición para que el alma emerja completamente, es un contacto directo 

del ser de superficie con la Realidad espiritual. Debido a que procede de ella, el elemento 

psíquico en nosotros se vuelva siempre hacia todo lo que en la Naturaleza fenoménica 

parece pertenecer a una Realidad más grande y lleva su marca y su carácter. Al principio 

busca esta Realidad en todo lo que es bueno, verdadero, bello, todo lo que es puro, fino, 

elevado y noble; pero si bien este contacto a través de los signos y de los caracteres 

exteriores puede modificar y preparar la naturaleza, eso no basta para cambiar enteramente 

ni tampoco muy interiormente ni muy profundamente. Para este cambio profundo el 

contacto directo con la Realidad misma es indispensable, pues nada salvo ella puede tocar 

muy profundamente los fundamentos de nuestro ser y sacudirlo, comunicando a la 

naturaleza un fermento para la transmutación. Las representaciones mentales, las 

imágenes emotivas y dinámicas tienen su lugar y su valor; la Verdad, el Bien y la Belleza 

son en sí mismas imágenes primordiales y poderosas de la Realidad; e incluso tal como las 

ve la mente, tal como el corazón las siente, tal como la vida las realiza, ellas pueden ser 

caminos de ascenso; pero es la sustancia y el ser espirituales de esas formas y de lo que 

ellas representan, lo que debe ser el objeto de nuestra experiencia. 

Sri Aurobindo 

El alma contiene en ella toda la fuerza posible, pero casi toda esta fuerza está oculta 

detrás del velo y las diferencias vienen de lo que se revela en la naturaleza. En algunos, el 

elemento psíquico es fuerte, en otros es débil; en algunos la mente es la parte más fuerte, 

en otros el vital es el más fuerte y guía o atrae. Pero por la sadhana, el ser psíquico puede 

ser conducido cada vez más al primer plano y acaba por predominar y gobernar lo demás. 

Si él gobernase ya, las luchas y dificultades de la mente y del vital no tendrían en absoluto 

este carácter tan marcado; porque cada uno en la luz del ser psíquico vería y sentiría la 

verdad y la seguiría cada vez más. 

Sri Aurobindo 

Lo que quiero decir cuando hablo del ser psíquico que se pone delante, es simplemente

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

72 

eso. De ordinario el ser psíquico está profundamente escondido en el interior. Muy pocas 

personas son conscientes de su alma: cuando hablan de ella, normalmente quieren decir el 

ser vital + el ser mental o también la (falsa) alma-de-deseo. El ser psíquico permanece 

detrás actúa solamente por medio de la mente, del vital y del físico cada vez que puede. 

Por esta razón, el ser psíquico -salvo que esté muy desarrollado- no tiene sobre la vida de 

la mayor parte de los hombres más que una influencia débil y parcial, disimulada, 

mezclada o diluida. Por «ponerse al frente» entiendo que él sale de detrás del velo, su 

presencia es ya experimentada en la consciencia cotidiana de vigilia, que su influencia 

llena, domina, transforma la mente y el vital así como sus movimientos, e incluso el físico. 

Uno es consciente de su alma, uno experimenta el ser psíquico como su ser verdadero, la 

mente y el resto comienzan a no ser más que instrumentos de lo que está en lo más 

profundo dentro de nosotros. 

Sri Aurobindo 

Me parece que vosotros deberías ya saber lo que es el ser psíquico que está junto con su 

consciencia detrás del velo; sólo una pequeña parte emerge en la mente, el vital y el físico. 

Cuando esta consciencia no está enmascarada, cuando vosotros sois conscientes de vuestra 

alma (el ser psíquico), cuando sus sentimientos y su consciencia son vuestros, entonces 

vosotros tenéis la consciencia del ser psíquico. Los sentimientos y las aspiraciones del ser 

psíquico se orientan todos hacia la verdad, la consciencia justa y el Divino; es la única 

parte del ser que no puede ser alcanzada por las fuerzas hostiles y sus influencias. 

Sri Aurobindo 

El ser psíquico emerge lentamente en la mayor parte de los hombres, incluso después 

que han emprendido la sadhana, en tanto que hay, en la mente y el vital, cosas que deben 

transformarse y readaptarse antes que el ser psíquico pueda ser completamente libre. Uno 

debe esperar que el proceso necesario esté suficientemente avanzado para que el ser 

psíquico pueda rasgar su velo milenario y ponerse al frente para dirigir la naturaleza. Nada 

puede dar tanta dicha y gozo interior, aunque la paz pueda venir por la liberación mental y 

vital o por el desarrollo de una poderosa samata en el ser. 

Sri Aurobindo 

¿Cómo se sabe que el ser psíquico está en el primer plano? 

Hijo mío, cuando esto sucede, uno comprende. En tanto que uno no comprende... eso 

quiere decir que no ha llegado... Es como las personas que os preguntan: «¿Cómo puedo 

saber si estoy en relación con el Divino?» Eso, eso basta para probar que no lo están. 

Porque si lo estuvieran no plantearían la pregunta. Es un asunto claro. Para el ser psíquico, 

es lo mismo. Cuando el ser psíquico está al frente, uno lo sabe y no hay posibilidad alguna 

de duda. Por consiguiente, uno no plantea la pregunta.

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

73 

La Madre 

El sentimiento de estar liberado de una prisión acompaña siempre a la emergencia del 

ser psíquico o a la realización del ser superior. Es por lo que esto se llama mukti 

(liberación). Es una liberación en la paz, en la felicidad, en la libertad del alma que no está 

sometida por las mil ataduras y preocupaciones de la vida exterior en la ignorancia. 

Sri Aurobindo 

Una vez que el ser psíquico se pone al frente, ¿puede retirarse? 

Sí. Generalmente uno tiene una serie de experiencias de identificación, al principio 

muy intensas, después se atenúan poco a poco, y por fin un día uno se da cuenta de que 

aquello ha desaparecido. Entonces no hay por qué quedar afectado porque se trata de un 

fenómeno bastante corriente. Pero la vez próxima -la segunda vez-, el contacto es mucho 

más fácil de obtener, entonces llega un día, no muy lejano, que tan pronto uno se 

concentra y aspira, obtiene un contacto. Quizás uno no tiene el poder de mantenerlo 

siempre, pero lo obtiene a voluntad. Entonces, a partir de ese momento, las cosas llegan a 

ser muy fáciles. Cuando uno siente una dificultad, o hay un problema por resolver, cuando 

se quiere progresar, o existe una depresión por vencer, o un obstáculo por superar, o bien, 

simplemente cuando se quiere, el gozo de la identificación (porque es una experiencia que 

da un gozo muy concreto; en el momento de la identificación uno siente verdaderamente 

un gozo muy, muy grande), entonces, en cualquier momento, uno puede detenerse, 

concentrarse un momento y aspirar, y con toda naturalidad el contacto se establece y todos 

los problemas por resolver quedan resueltos. Simplemente concentrarse -sentarse y 

concentrarse- aspirar así, y el contacto se establece, por decirlo así, instantáneamente. 

Existe un momento, como he dicho, en el que eso no os abandona, es decir, que está en 

el fondo de la consciencia y sostiene todo lo que uno hace, y no se pierde jamás el 

contacto. Entonces, muchas cosas desaparecen -por ejemplo, la depresión es una de estas 

cosas, el disgusto, la rebelión, la fatiga, la depresión, todas estas dificultades. Y si uno 

adquiere el hábito de dar, por así decir, un paso hacia atrás en su consciencia y ver en la 

pantalla de su propia consciencia psíquica -ver todas las circunstancias, todos los 

acontecimientos, todas las ideas, todos los conocimientos, todo-, en ese momento se ve 

eso y se tiene un guía del todo verdadera para todo lo que puede hacer. Pero esto está, 

inevitablemente, todavía muy lejos. 

La Madre 

Una aspiración constante y sincera y la voluntad de volverse tan sólo hacia el Divino 

son el mejor medio de traer al ser psíquico al primer plano. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

74 

Si el deseo es rechazado y no gobierna ya el pensamiento, los sentimientos o la acción 

y uno aspira con constancia a un don de sí totalmente sincero, el ser psíquico se abre, en 

general, por él mismo al cabo de un cierto tiempo. 

Sri Aurobindo 

Todas estas cosas: cólera, envidia, deseo, son la sustancia misma de la consciencia vital 

ordinaria del hombre. Y no podría ser transformada si no hubiese una consciencia más 

profunda en el interior de un carácter completamente distinto. Existe dentro de ti un ser 

psíquico que es divino, que es directamente una parte de a Madre, limpio de todos estos 

defectos. Está cubierto y disimulado por la consciencia y la naturaleza ordinarias, pero 

cuando se desvela y puede llegar al primer plano para gobernar el ser, entonces él 

transforma la consciencia ordinaria, arroja fuera todos estos elementos no divinos y 

transforma completamente a la naturaleza exterior. Es por esto que queremos que los 

sadhakas se concentren y que abran esta consciencia oculta: por la concentración, de 

cualquier clase que ella sea, y por las experiencias que ella aporta, uno se abre y llega a ser 

consciente interiormente, la consciencia y la naturaleza nuevas comienzan a crecer y a 

emerger. Por supuesto que también queremos que hagan uso de su voluntad rechacen los 

deseos y los movimientos falsos del vital, porque eso es lo que permite emerger a la 

verdadera consciencia. Pero el rechazo no puede por sí solo tener éxito; es por el rechazo, 

acompañado de la experiencia y del crecimiento interiores como eso puede llegar a 

ocurrir. 

Sri Aurobindo 

Me habéis preguntado qué disciplina hay que seguir para convertir la búsqueda mental 

en una experiencia espiritual viviente. La primera necesidad es que nuestra consciencia se 

concentre en nuestro interior. La mente humana ordinaria tiene, en la superficie, una 

actividad que oculta al verdadero Ser. Pero existe otra consciencia, en el interior, oculta 

detrás de la consciencia superficial, con la que podemos percibir al Ser real y una verdad 

más vasta y más profunda de la naturaleza, donde nosotros podemos realizar al Ser, liberar 

la naturaleza y transformarla. Tranquilizar la mente exterior y comenzar a vivir en el 

interior es el objetivo de esta concentración. Esta consciencia verdadera, distinta de la 

consciencia exterior, tiene dos centros principales, uno en el corazón (no el corazón físico, 

sino el centro cardíaco en medio del pecho), el otro en la cabeza. Por la concentración en 

el corazón uno se abre hacia el interior y siguiendo esta abertura hacia adentro, penetrando 

profundamente, se llega a ser consciente del alma o del ser psíquico, del elemento divino 

en el individuo. Este ser una vez desvelado comienza a hacerse patente, a gobernar la 

naturaleza. a orientarla a ella y a todos sus movimientos hacia la Verdad, hacia el Divino, 

y a atraer hacia ella todo lo que está arriba. Ella aporta la consciencia de la Presencia, la 

consagración del ser al Supremo, y hace descender al interior de nuestra naturaleza una 

Fuerza, una Consciencia más grande que está esperando por encima de nosotros. La 

concentración en el centro del corazón, acompañada de la ofrenda de sí al Divino y de la 

aspiración a esta apertura interior y a la Presencia en el corazón, es el primer modo de 

concentración y, si uno puede practicarlo, es un comienzo natural; porque su resultado,

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

75 

una vez adquirido, torna el camino espiritual mucho más fácil y seguro que si se comienza 

de otra manera. 

Esta otra manera consiste en concentrarse en la cabeza, en el centro mental. Este 

método, si se consigue silenciar la mente superficial, abre una mente interior más vasta y 

más profunda que es más capaz de recibir la experiencia y el conocimiento espirituales. 

Pero una vez que uno está concentrado ahí, hay que abrir la consciencia mental silenciosa 

hacia lo alto, a todo lo que está por encima de la mente. Después de un cierto tiempo, uno 

siente la consciencia elevarse hacia arriba; y finalmente se eleva por encima de la tapa que 

la ha tenido tanto tiempo encerrada en el cuerpo y encuentra encima de la cabeza un 

centro donde se libera en el Infinito. Allí comienza a entrar en contacto con el Ser 

universal, la Paz, la Luz, el Poder, el Conocimiento, la Beatitud del Divino, a penetrar, a 

llegar a ser todo eso y a sentir el descenso de todo eso en la naturaleza. Concentrarse en la 

cabeza aspirando a la tranquilidad de la mente y a la realización del Ser y del Divino 

arriba es el segundo modo de concentración. Es importante, sin embargo, recordar que la 

concentración de la consciencia en la cabeza no es más que una preparación en la 

ascensión de esta consciencia hacia el centro que se halla encima; de otro modo uno puede 

quedar encerrado en su propia mente y sus experiencias o, como mucho, conseguir sólo un 

reflejo de la Verdad que está por encima en lugar de ascender a la trascendencia espiritual 

para vivir allí. Para algunos la concentración mental es más fácil, para otros es la 

concentración en el centro del corazón; algunos son capaces de hacer las dos 

alternativamente, pero es preferible, si uno es capaz, comenzar por el centro del corazón. 

El otro aspecto de la disciplina concierne a las actividades de la naturaleza, de la mente, 

del ser vital o de la ida y del ser físico. Aquí el principio consiste en armonizar la 

naturaleza para la realización interior con el fin de no estar dividido en dos partes 

discordantes. Varias disciplinas o métodos son posibles. En la una uno ofrece todas las 

actividades al Divino, llama al guía interior y pide que la naturaleza esté a cargo de un 

Poder superior. Si uno está abierto al alma interior, si el ser psíquico viene al primer plano, 

entonces no hay gran dificultad: este estado se acompaña de una discriminación psíquica, 

de una indicación constante, y finalmente de una dirección que revela todas las 

imperfecciones y, tranquila y pacientemente, las elimina, introduce en la mente y en el 

vital los movimientos justos y además da una forma nueva a la consciencia física. Otro 

método consiste en dar un paso atrás desprendiéndose de los movimientos del ser mental, 

vital y físico, en no considerar sus actividades más que como una formación habitual de la 

Naturaleza general en el individuo, formación que nos es impuesta por los 

funcionamientos del pasado y que no forman parte, en manera alguna, de nuestro ser 

verdadero; en la medida en que lo logramos, nos desprendemos, consideramos la mente y 

sus actividades como no siendo nosotros, la vida y sus actividades como no siendo 

nosotros, el cuerpo y sus actividades como no siendo nosotros, comenzamos a percibir un 

Ser interior en nosotros -mental interior, vital interior, físico interior silencioso, calmo, no 

atado, desapegado, que refleja al verdadero Ser superior y puede ser su representante 

directo: de este Ser interior silencioso provienen el rechazo de todo lo que debe ser 

rechazado, la aceptación de lo que puede ser conservado y transformado con exclusión del 

resto, una Voluntad profunda que tiende hacia la perfección o una llamada al Poder divino 

para que haga a cada paso lo que es necesario en la transformación de la naturaleza. Este 

Ser interior puede también abrir la mente, la vida y el cuerpo a la entidad psíquica interior 

y a su influencia que nos guía o a su gobierno directo. En la mayor parte de los casos estos 

dos métodos aparecen simultáneamente y van a la par; después acaban por fundirse en uno

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

76 

solo. Pero uno puede comenzar por uno o por otro, lo que encuentre más natural y más 

fácil de seguir. 

Finalmente, todas estas dificultades donde el esfuerzo personal está obstaculizado, el 

Instructor puede intervenir y aportar la ayuda necesaria para hacernos llegar a la 

realización o para franquearnos la próxima etapa. 

Sri Aurobindo 

Uno puede concentrarse en cualquiera de los tres centros: en aquél que ofrezca al 

sadhaka mayor facilidad, o que le dé el mejor resultado. La concentración en el centro del 

corazón tiene el poder de abrir este centro y, por la potencia de la aspiración, del amor, de 

la bhakti, de la consagración, de retirar el velo que recubre y disimula al alma o ser 

psíquico, de llevarla al primer plano para que gobierne a la mente, a la vida y al cuerpo, 

que les oriente plenamente hacia el Divino y les abra a Él, eliminando todo lo que se 

opone a esta orientación y a esta apertura. Esto es lo que en nuestro yoga llamamos 

transformación psíquica. 

La concentración encima de la cabeza tiene el poder de aportar paz, silencio, la 

liberación del sentido del cuerpo, liberare de la identificación con la mente y la vida, abrir 

el camino a la consciencia inferior (mental, vital y física) con el fin de que se eleve al 

encuentro de la consciencia superior; con el fin también de que los poderes de la 

consciencia superior (naturaleza espiritual) desciendan a la mente, la vida y el cuerpo. 

Esto es lo que se llama en nuestro yoga la transformación espiritual. Si uno comienza por 

este movimiento, el Poder de lo alto debe, al descender, abrir todos los centros 

(comprendido el centro más bajo) y hacer emerger al ser psíquico, porque hasta que esto 

sea hecho, la consciencia inferior producirá seguramente muchas dificultades y luchas, 

obstruyendo el descenso de la Acción divina, mezclándose con ella o incluso 

rechazándola. La concentración en el entrecejo tiene el poder de abrir el centro que se 

encuentra allí, liberar la mente interior y la visión, la consciencia interior o yóguica, sus 

experiencias y sus poderes. A partir de allí uno puede también abrirse hacia lo alto y 

actuar sobre los centros inferiores; pero el peligro, procediendo así, es que uno corre el 

riesgo de encerrarse en sus propias formaciones mentales espirituales y no poder salir, en 

lugar de entrar en la experiencia espiritual libre e integral, en el conocimiento y en la 

transformación integral del ser y de la naturaleza. 

Sri Aurobindo 

La realización del ser psíquico, su despertar y su llegada al primer plano dependen 

principalmente de la medida en la cual uno puede desarrollar una relación personal con el 

Divino, una relación de Bhakti, de amor, de confianza, de don de sí, de arrojar las 

obstinaciones del ego separador mental, vital y físico que busca afirmarse. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

77 

EL CAMINO SOLEADO DEL SER PSÍQUICO 

Existen siempre dos formas de hacer el yoga. Una, por la acción de una mente y de un 

vital vigilantes, que ven, observan, piensan y deciden lo que debe o no debe ser hecho. Se 

sobreentiende que esta acción se apoya sobre la Fuerza divina que atrae o llama, porque de 

otro modo uno no puede hacer gran cosa. Pero es todavía el esfuerzo personal el que 

predomina o toma la mayor parte de la carga. 

El otro modo es el del ser psíquico: la consciencia se abre al Divino, y no solamente 

abre al ser psíquico y lo lleva al primer plano, sino que abre también al mental, al vital y al 

físico, recibe la Luz, percibe lo que debe ser hecho, siente y ve que es por la Fuerza divina 

misma como eso es hecho, aunque ayudando constantemente al trabajo del Divino por su 

propio consentimiento y su llamada vigilante y consciente. 

De ordinario existe siempre una mezcla de estos dos modos hasta que la consciencia 

esté dispuesta a abrirse completamente y aceptar totalmente al Divino como fuente de 

todos sus actos. Entonces toda responsabilidad cesa y toda carga personal desaparece de 

las espaldas del sadhaka. 

Sri Aurobindo 

Cuando el ser psíquico está en el primer plano, la sadhana llega a ser natural y fácil, eso 

no es más que una cuestión de evolución natural y de tiempo. Cuando la mente, el vital o 

la consciencia física predominan, la sadhana es un tapasya y una batalla. 

Sri Aurobindo 

El yoga es muy frecuentemente una sucesión de altibajos, hasta que uno alcanza una 

cierta altura. Pero en eso hay una razón completamente distinta de los flirteos del alma. Al 

contrario, cuando el ser psíquico está en el primer plano y llega a ser el dueño, se establece 

una acción fundamentalmente regular y aunque el movimiento esté sujeto a dificultades y 

a fluctuaciones, ellas no tienen nada de brutal ni de dramático. 

Sri Aurobindo 

No es el alma quien sufre; el Ser es calmo e igual para con todas las cosas y la única 

tristeza del ser psíquico tiene por causa la resistencia de la Naturaleza a la Voluntad 

divina, o la resistencia de las cosas y de la gente a la llamada de la Verdad, la Belleza y el 

Bien. El sufrimiento no afecta más que a la naturaleza vital y el cuerpo. Cuando el alma 

hace sentir su anhelo hacia el Divino, puede haber una resistencia en la mente y la forma 

más frecuente en que esto se manifiesta es la negación y la duda que pueden engendrar un 

sufrimiento mental y vital. La naturaleza vital puede también oponer una resistencia que 

se traduce principalmente por el deseo y la sujeción a los objetos del deseo, y si, en este 

dominio, se declara un conflicto entre el alma y la naturaleza vital, entre la atracción por el 

Divino y el tirón de la Ignorancia, las partes mentales y vitales pueden evidentemente 

sufrir mucho. La consciencia física puede también ofrecer una resistencia que es en

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

78 

general la de una inercia fundamental, una oscuridad en la sustancia misma del físico, una 

incomprensión, una incapacidad para responder a la llamada de la consciencia superior, un 

hábito de obedecer pasiva y mecánicamente a la consciencia inferior, incluso contra su 

propia voluntad; un sufrimiento a la vez vital y físico puede ser entonces la consecuencia. 

Además, la Naturaleza universal resiste porque ella no quiere que el ser se libere de la 

Ignorancia para entrar en la Luz. Esta resistencia puede tomar la forma de una vehemente 

insistencia en perpetuar los antiguos movimientos arrojados en oleadas sobre la mente, el 

vital y el cuerpo, para que las ideas, impulsos, deseos, sentimientos y reacciones de otros 

tiempos continúen, incluso después de haber sido rechazados y expulsados, y puedan 

volver como un ejército de invasores legado de fuera, hasta que la naturaleza entera, 

entregada al Divino, rehúse admitirlos. Esta es la forma subjetiva de la resistencia 

universal, pero también puede haber una forma objetiva: oposición, calumnia, ataques, 

persecuciones, desgracias de todas las clases, condiciones y circunstancias adversas, dolor, 

enfermedad, asaltos procedentes de hombres o de fuerzas. Aquí también la posibilidad de 

sufrir es evidente. Hay dos maneras de hacer frente a todo esto: la primera es la del Ser: la 

calma, la igualdad, un espíritu, una voluntad, una mente, un vital, una consciencia física 

que permanezcan resueltamente vueltas hacia el Divino y no se dejen quebrantar por 

ninguna sugestión de duda, de deseo, de apego, de depresión, de tristeza, de dolor, de 

inercia. Esto es posible cuando el ser interior se despierta, cuando uno llega a ser 

consciente del Ser, de la Mente interior, del Vital interior, del Físico interior, porque a él 

le es más fácil ponerse a tono con la Voluntad divina; entonces el ser se divide en dos, y es 

como si hubiese dos seres: uno adentro, calmo, fuerte, ecuánime, imperturbable, vehículo 

de la Consciencia y de la Fuerza divinas; el otro sobre el cual la Naturaleza inferior 

continúa apoyándose; pero entonces las dificultades de éste llegan a ser superficiales y no 

son más que una arruga en la superficie hasta que se difuminan y desaparecen bajo la 

presión interior y el ser exterior queda él también calmo, concentrado inexpugnable. 

Existe también la manera del ser psíquico: el ser psíquico emerge y con él su poder 

intrínseco, su consagración, su adoración, su amor por el Divino, su entrega, su sumisión; 

e impone todo esto a su consciencia mental, vital yfísica y les obliga a orientar todos sus 

movimientos hacia Dios. Si el ser psíquico es fuerte y lo domina todo, el sufrimiento 

subjetivo es inapreciable o nulo y el sufrimiento objetivo no puede afectar ni al alma, ni a 

las otras partes de la consciencia: el camino es soleado, un gran gozo y una gran dulzura 

son la nota dominante de toda la sadhana. En cuanto a los ataques exteriores y las 

circunstancias adversas, dependen de la acción de la Fuerza que transforma las relaciones 

del ser con la Naturaleza exterior; a medida que la victoria de la Fuerza se impone, serán 

eliminadas; pero cualquiera que sea su duración, ellas no pueden retrasar la sadhana, 

porque incluso los incidentes y las circunstancias adversas llegan a ser entonces 

instrumentos de su progreso y del crecimiento del espíritu. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

79 

Quinta parte 

La vida futura y el renacimiento 

Un ser estaba allí inmortal en lo efímero, 

imperecedero jugando con cosas fugaces, 

en cuyos grandes ojos de serena felicidad 

que ni la compasión ni el dolor podían abolir 

el Infinito dirigía su mirada sobre las formas finitas: 

observadora de los pasos silentes de las horas 

la Eternidad sostenía los actos del instante 

y las efímeras escenas de la representación del Eterno. 

En el misterio de su voluntad selectiva, 

participante en la Comedia Divina, 

representante consciente del Espíritu, 

delegada de Dios en nuestra humanidad, 

compañera del universo, rayo del Trascendente, 

había ella entrado en el recinto del cuerpo mortal 

para jugar con el Tiempo y la Circunstancia. 

El gozo en el mundo era aquí su móvil supremo, 

la pasión de este juego iluminaba sus ojos: 

una sonrisa en sus labios acogía la ventura y el pesar de la tierra, 

la risa era su respuesta al placer y al dolor. 

SRI AUROBINDO 

Savitri, Libro VII, Canto 5

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

80 

EL PROCESO DEL RENACIMIENTO 

El alma renace cada vez, y cada vez la mente, el vital y el cuerpo son formados con los 

materiales de la Naturaleza universal según la evolución pasada del alma y sus 

necesidades para el futuro. 

Cuando el cuerpo se disuelve, el vital va al plano vital y allí permanece un cierto 

tiempo, pero al cabo de este tiempo, la envoltura vital desaparece, la envoltura mental es 

la última en desaparecer. Al final el alma o ser psíquico se retira al mundo psíquico para 

descansar hasta que se aproxima un nuevo nacimiento. 

Tal es el proceso habitual de un desarrollo ordinario para los seres humanos. Hay 

variantes según la naturaleza del individuo y su desarrollo. Por ejemplo, si la mente está 

fuertemente desarrollada el ser mental puede subsistir -y de la misma manera el vital- a 

condición de que hayan sido organizados por el ser psíquico verdadero y estén centrados 

alrededor de él; ellos participan entonces de la inmortalidad del ser psíquico. 

El alma reúne los elementos esenciales de sus experiencias en la vida y hace de ellos la 

base de su crecimiento en la evolución; cuando ella vuelve al nacimiento, toma sus 

envolturas mental, vital y física así como el Karma que le será útil en la nueva vida para 

adquirir más experiencia. 

En realidad, es para la parte vital del ser que se hacen la shraddha1 y los ritos -para 

ayudar al ser a desembarazarse de las vibraciones vitales que le atan todavía a la tierra o a 

los mundos vitales, con el fin de que pueda pasar rápidamente al reposo de la paz psíquica. 

1. Ceremonia fúnebre. 

Sri Aurobindo 

1. El ser psíquico se mantiene detrás de la mente, la vida y el cuerpo y los sostiene; del 

mismo modo, el mundo psíquico no es un mundo entre otros en la escala de los mundos, 

como el mundo mental, el mundo vital o el mundo físico, sino que se encuentra detrás de 

ellos, y es allí donde las almas que evolucionan aquí se retiran durante el intervalo entre 

dos vidas. Si el ser psíquico no fuera, en el orden ascendente del cuerpo, la vida y la 

mente, más que un principio en igualdad con los otros y situado en alguna parte en la 

escala con el mismo derecho que ellos, no podría ser el alma de todos lo demás, el 

elemento divino que hace posible la evolución de los otros y los utiliza como los 

instrumentos de un crecimiento hacia el Divino, por medio de una experiencia cósmica. 

Del mismo modo el mundo psíquico no puede ser un mundo entre los otros que el ser en 

evolución usa para encontrar una experiencia suprafísica; es un plano donde se retira él 

mismo para reposar, para asimilar espiritualmente sus experiencias y para sumirse de 

nuevo en su consciencia fundamental y en su naturaleza psíquica. 

2. No es cuestión de que algunos que salen de la Ignorancia y entran en el Nirvana 

suban directamente a los mundos superiores de la manifestación. El Nirvana o Moksha es 

un estado liberado del ser, no es un mundo; es una retirada fuera de los mundos y de la 

manifestación. Sería arriesgado invocar con este propósito la analogía entre pitrvyana2 y 

devayana3. 

2. La ruta de los Padres, sensato conducir a los mundos inferiores, logrados por los Padres que

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

81 

pertenecían todavía a la evolución en la Ignorancia. 

3. Viaje de los dioses o hacia los dioses. 

3. Las almas que se retiran al mundo psíquico se hallan en un estado enteramente 

estático; cada una se retira dentro de ella misma y no actúan las unas sobre las otras. 

Cuando ellas salen de su trance están dispuestas a descender a una nueva vida, pero en el 

intervalo ellas no actúan sobre la vida terrestre. Hay otros seres, guardianes del mundo 

psíquico, pero no se ocupan más que del mundo psíquico mismo y del retorno de las almas 

a la reencarnación, no de la tierra. 

4. Un ser del mundo psíquico no puede fundirse con el alma de un ser humano sobre la 

tierra. Sucede alguna vez que un ser psíquico muy avanzado hace descender una 

emanación que reside en un ser humano y le prepara hasta que esté dispuesto para que el 

ser psíquico mismo entre en la vida. Eso se produce cuando tiene que realizarse un trabajo 

especial y el vehículo humano debe de estar preparado. Un descenso tal entraña un cambio 

considerable y súbito en la personalidad y la naturaleza. 

5. Habitualmente un alma renace siempre con el mismo sexo. Si se cambia de un sexo 

al otro, se trata, por regla general, de partes de la personalidad que no son centrales. 

6. No puede ser establecida ninguna regla en lo que se refiere al momento en el que el 

alma que vuelve para renacer entra en el nuevo cuerpo, porque las circunstancias varían 

según el individuo. Ciertos seres psíquicos entran en relación con el medio en que ellos 

nacerán y con los padres desde el momento de la concepción y preparan en el embrión la 

personalidad y el futuro; otros se incorporan solamente en el momento de dar a luz, otros 

todavía más tarde en la vida, y en estos casos es una emanación del ser psíquico la que 

sostiene la vida. Hay que hacer notar que las circunstancias del futuro nacimiento son 

determinadas fundamentalmente, no durante la permanencia en el mundo psíquico, sino en 

el momento de la muerte; el ser psíquico elige entonces la tarea que deberá realizar en su 

próxima aparición sobre la tierra, y las circunstancias se organizan ellas mismas en 

consecuencia. 

Notad que la idea que hace del renacimiento y de las circunstancias de la nueva vida 

una recompensa o un castigo de punya4 o papa5 corresponde a una concepción humana 

rudimentaria de la «justicia» que está en el lado opuesto de la filosofía y de la 

espiritualidad y deforma el verdadero objeto de la vida. La vida aquí abajo es una 

evolución y el alma crece por la experiencia, elaborando por esta experiencia esto o 

aquello en la naturaleza, y si hay un sufrimiento es con el fin de llevar a bien esta 

elaboración, no como castigo infligido por Dios o por la ley cósmica debido a los errores o 

a los pasos en falso que son inevitables en la Ignorancia. 

4. Bien, virtud, ética, mérito. 

5. Pecado, demérito. 

Sri Aurobindo 

Se dice frecuentemente que los niños entran en posesión de su ser psíquico hacia la 

edad de siete años. ¿Qué es lo que quiere decir eso exactamente? 

Eso no es exacto. Hay personas cuyo ser psíquico despierta a la formación antes de su

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

82 

nacimiento, antes incluso que ellos estén en el vientre de su madre. Hay niños cuyo ser 

psíquico entra en contacto con ellos en el momento mismo en el que ellos pueden dar su 

primer grito. Hay también personas cuyo ser psíquico llega algunas horas después del 

nacimiento, o algunos días, o algunas semanas o algunos años o... ¡nunca! 

La Madre 

Nada sé acerca del terrible sufrimiento que soportaría el alma en el proceso del 

renacimiento; las creencias populares, incluso cuando tienen algún fundamento, son 

raramente clarificadoras y exactas. 

Sri Aurobindo 

El ser psíquico no abandona las envolturas mental y las otras (con excepción de la 

envoltura física) inmediatamente después de la muerte. Se dice que le es necesario, en 

general, tres años para salir completamente de la zona donde él puede comunicar con la 

tierra, aunque en ciertos casos la travesía puede ser más lenta o más rápida. El mundo 

psíquico no comunica con la tierra, o al menos no de esta manera. Y el fantasma o espíritu 

que surge en las sesiones de espiritismo no es el ser psíquico. Eso que llega a través del 

médium es una mezcolanza donde pueden hallarse el subconsciente del médium mismo 

(subconsciente en el sentido ordinario no en el sentido yóguico) y el de los participantes; 

las envolturas vitales abandonadas por los difuntos o, quizás, ocupadas o utilizadas por un 

espíritu o un ser vital, o al menos algo de lo que él se ha revestido para esta ocasión (pero 

es la parte vital quien comunica); espíritus elementales; espíritus del mundo físico-vital 

más bajo que haya después de la tierra, etc. etc. En gran parte una horrible confusión, 

revoltijo de toda clase de cosas viniendo a través de una atmósfera de luz gris «astral» y de 

sombra. Parece que entre los que comunican así, muchos llegan a entrar en un mundo sutil 

donde tienen la impresión de estar envueltos de una versión mejorada de la vida terrestre 

que ellos toman por un mundo verdadero y definitivo donde se entra después de la 

permanencia terrestre; pero no es más que una prolongación optimista de ideas, de 

imágenes o de asociaciones del plano humano. De ahí las descripciones del más allá 

hechas por los «guías» y otros informadores espiritistas. 

Sri Aurobindo 

Ciertos movimientos pueden parecer regresivos, pero eso no son más que zigzags; no 

son retrocesos reales, sino un retorno sobre algo que no había sido acabado con el fin de 

avanzar mejor a continuación. El alma no vuelve al estado animal sino que una parte de la 

personalidad vital puede desprenderse y entrar en una vida animal para terminar con sus 

inclinaciones animales. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

83 

El alma, el ser psíquico, una vez que alcanza la consciencia humana, no puede volver a 

la consciencia animal inferior, como tampoco puede volver a un árbol o a un insecto 

efímero. Lo que es verdad es que una cierta parte de la energía vital o de la consciencia o 

naturaleza instrumental formada puede hacerlo y muy frecuentemente lo hace, si ella está 

fuertemente atada a algo que pertenece a la vida terrestre. Así pueden explicarse también 

ciertos casos de renacimiento inmediato acompañados de una memoria completa en las 

formas humanas. De ordinario, es únicamente por el desarrollo yóguico o por la videncia 

como el recuero exacto de las vidas pasadas puede ser recuperado. 

Sri Aurobindo

Sri Aurobindo y La Madre - El Ser Psíquico 

84 

LO QUE SOBREVIVE TRAS DE LA MUERTE Y SE REENCARNA 

Si se acepta, esta concepción de la Persona y de la Personalidad debe modificar al 

mismo tiempo nuestras ideas ordinarias acerca de la inmortalidad del alma; normalmente, 

cuando hablamos sobre la existencia imperecedera del alma, lo que entendemos es la 

supervivencia después de la muerte de una personalidad precisa e inmutable que ha sido y 

será siempre la misma a lo largo de toda la eternidad. Es para el «yo» momentáneo, 

superficial e imperfecto -evidentemente considerado por la Naturaleza como una forma 

temporal y que no merece la pena preservar- que reclamamos el fabuloso derecho a la 

supervivencia y la inmortalidad. Pero esta exigencia es extravagante e inaceptable: el «yo» 

del momento no puede merecer sobrevivir más que si consiente en cambiar, en no ser él 

mismo, sino otra cosa más grande, mejor, más luminoso en su conocimiento, más 

perfectamente formado en la imagen de la eterna belleza interior, siempre más fuerte para 

Espíritu secreto, o esta secreta divinidad del Ser en nosotros la que es imperecedera, 

porque es no nacida y eterna. La entidad psíquica interior, su representante, el individuo 

espiritual en nosotros es la Persona que nosotros somos; pero el «yo» de este momento, el 

«yo» de esta vida no es más que una formación, una personalidad provisional de esta 

Persona interior: es una de las múltiples etapas de nuestro cambio evolutivo, y él no 

cumple verdaderamente su papel más que cuando nosotros superamos y pasamos a otra 

etapa que nos acerca a un grado superior de la consciencia y del ser. Es la Persona interior 

la que sobrevive después de la muerte, del mismo modo que preexiste al nacimiento; esta 

supervivencia constante es, en efecto, una traducción de la eternidad de nuestro Espíritu 

intemporal en los términos del Tiempo. 

Debéis guardaros del desatino popular referente al tema de la reencarnación. La idea 

popular es que Titus Balbus renació bajo la forma de John Smith, con la misma 

personalidad, el mismo carácter, las mismas capacidades que en su vida pasada, siendo la 

única diferencia la de que él lleva una chaqueta y un pantalón en lugar de una toga y habla 

el inglés en vez del latín popular. Este no es el caso. ¿Cuál sería la utilidad de repetir la 

misma personalidad o el mismo carácter un millón de veces desde el comienzo hasta el 

final de los tiempos? El alma nace para tener experiencias, para crecer, para evolucionar 

hasta que pueda traer el Divino a la Materia. Es el ser central quien se encarna, no la 

personalidad exterior -la personalidad es únicamente un molde que él crea para las formas 

de experiencia en una sola vida En el momento de otro nacimiento creará una 

personalidad diferente, con capacidades diferentes, una vida y un curso de la vida 

diferentes. Supongamos que Virgilio renace; quizá será poeta durante una o dos vidas 

más; pero él no escribirá ciertamente un poema épico, sino más bien una poesía lírica 

ligera pero elegante y bella como la que hubiera querido escribir en Roma sin alcanzar 

nunca el éxito. En otra vida, él no sería en absoluto un poeta, sino un filósofo y un yogui 

intentando conseguir y expresar la verdad suprema, -porque eso también, era una 

tendencia de su consciencia que no realizó en aquella vida. Quizás había sido antes un 

guerrero o un soberano como Eneas o Augusto llevando a cabo elevadas acciones antes de 

cantarlas. Y así sucesivamente -aquí o allí el ser central elabora un nuevo carácter, una 

nueva personalidad, crece, se desarrolla y pasa por toda clase de experiencias terrestres.