Hola, estas cosas me dejan anonadada porque ya me pasó en mi orientala
tierra una vez, con lo que cuestan los fletes y organizarlos y conseguir la
gente y todo...
pero como dice el Evangelio, que tu mano derecha no sepa lo que da la
izquierda, (o al revés, es que nunca me acuerdo cuál es ... :) pero sé que
es así!
Seguro que tienen una alternativa y aunque el Norte Argentino quede tan pero
tan lejos, estos días he estado leyendo todo lo de la zona de Abra Pampa y
madre mía...
incluso les incluyo dos artículos que me emocionaron más porque una de las
señoras es tocaya mía y la otra: yo también soy Lamas!!!
Besos a todos, buena gente, Rosario y va lo de Abra
Mujer de viento y de sol, de tierra y silencio - Doña Pancha Lamas
Sábado 27 de octubre de 2007 | Publicado en la Edición impresa
ABRA PAMPA, Jujuy (De una enviada especial)
Al atardecer se acentúan los contrastes de color en este rincón interminable
de la Puna.
Para ella, una de las tantas pastoras que motoriza la economía de la región,
esta belleza cotidiana mantiene su equilibrio por la convivencia con los
animales, a quienes agradece su posibilidad de sobrevivir y su compañía.
Hace doce años doña Pancha Lamas quedó viuda y ahí supo que la carga que
llevaba podía ser aún más pesada.
El manejo de las llamas requiere mucha fuerza y supera, en general, la
capacidad de trabajo de una mujer.
Además, en un rodeo compuesto también por ovejas y vacas, las tareas se
multiplican.
"Aquí lo que más sufrimos es la falta de agua", dice y se queja por la falta
de energía eléctrica, suministro con el cual podría usar una bomba para
extraer el recurso.
Tiene 66 años y de tanto hilar le vino un enorme cansancio en los brazos.
Hoy se pregunta cuál de sus cuatro hijos querrá sucederla al frente del
campo.
Todos siguieron caminos alejados de la producción rural, lo que en realidad
significa un salto cualitativo: uno de ellos, por ejemplo, es maestro rural
y cursa profesorado de inglés en La Quiaca, otra está a punto de terminar el
profesorado de Arte en la capital de la provincia; su madre, en cambio,
apenas llegó hasta tercer grado.
En décadas de dedicación total, doña Pancha reunió un capital importante:
unas 180 llamas, más ovejas y algunas vacas en 800 hectáreas, con gran
inversión en alambrados (la falta de apotreramiento o de delimitación de las
propiedades es un déficit común en la Puna).
Parte de la propiedad recibió su esposo como herencia y el resto lo
adquirieron en años de ahorro.
Esquila y faena, con ayuda de algún peón ocasional "los planes sociales han
desalentado a la mano de obra disponible", explica la señora Lamas, de su
hermano y de dos de sus hijos, los fines de semana, cuando dejan los
estudios y vuelven al campo.
Hasta hace poco vendía hilo y tejidos, y así evitaba los bajos precios de
los acopiadores y/o el pago en mercadería de almacén.
Este año Abra Pampa participaría de la venta conjunta que impulsa la
provincia mediante una red de cooperativas y capacitación en la gestión, y
tal vez ella participe de este proyecto.
Confiesa que cuando está cansada o la invade una abrumadora soledad reza
hasta que recobra la confianza. Y vuelve a sonreír y esforzarse por su
familia, a arrear sus llamitas a la zona alta donde pasará algunos meses,
hasta que se recuperen los pastos del llano, que aseguran otro invierno y
otra primavera.
ABRA PAMPA
Ubicada en la entrada a la puna, fué fundada el 30 de Agosto de 1883 como
nueva capital del departamento de Cochinoca. Desplazó al viejo pueblo de la
Puna en su función política. El nuevo pueblo se llamó "Siberia Argentina",
por la desolación del lugar. El nombre no prosperó, y se rebautizó con el
que siempre había sido conocido el paraje.
Actualmente Abra Pampa es la sede del festival del Huancar, y en agosto se
hace la fiesta a la Pachamama. La infraestructura turística es mínima, hay
alojamiento en un modesto hotel. A poca distancia del pueblo tenés la
Vicuñera de Miraflores, en una estación experimental del INTA, donde se
crían de ...
ABRA PAMPA
Ubicada en la entrada a la puna, fue fundada el 30 de Agosto de 1883 como
nueva capital del departamento de Cochinoca.
Desplazó al viejo pueblo de la Puna en su función política.
El nuevo pueblo se llamó "Siberia Argentina", por la desolación del lugar.
El nombre no prosperó, y se rebautizó con el que siempre había sido conocido
el paraje.
Actualmente Abra Pampa es la sede del festival del Huancar, y en agosto se
hace la fiesta a la Pachamama.
La infraestructura turística es mínima, hay alojamiento en un modesto hotel.
A poca distancia del pueblo se encuentra la Vicuñera de Miraflores, en una
estación experimental del INTA.
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MI NOMBRE ES ROSARIO QUISPE Y QUIERO CONTARLES UN POCO DE MI VIDA
Martes Octubre 03rd 2006, 5:46 pm
Rosario Quispe, Abra Pampa, Jujuy. Asociación Warmi Sayajsunqo.
Yo he nacido en Puesto del Marqués, en la Puna argentina, muy cerca de la
frontera con Bolivia, y mis primeros años he vivido allí, en la casa de mis
abuelos maternos. Ellos me enseñaron valores que aún me ayudan a decidir
sobre mi vida actual. "Si no tenemos eso hija, si los perdemos, no tendremos
ni para comer", me decía.
Cuando tenía ocho años nos fuimos a Mina Pirquitas. Cuando terminé la
escuela primaria se me ocurrió irme a la ciudad a trabajar de sirvienta,
pero extrañaba mucho a mi gente, a mi tierra y un día me he vuelto a
Pirquitas.
En esa época me conocí con mi esposo, que trabajaba de minero, y mi primer
hijito me llegó a los 19 años. Después por cosas de la vida, se han ido
cerrando las minas y tuvimos que trasladarnos de una mina a otra. Hasta que
nos vinimos al pueblo de Abra Pampa, donde mi papá tenía una casa, pero ni
mi marido ni yo teníamos trabajo.
Parecía que la única salida que nos quedaba era que mi marido se fuera
lejos, pero sufríamos mucho, no queríamos separarnos. No veía futuro para
nuestros hijos, que la única salida que les quedaba era irse a vivir a otros
lados, lejos de nosotras porque no había trabajo en la Puna.
Entonces comencé a pensar que había que hacer otra cosa, que así no podíamos
seguir viviendo, que si continuábamos así íbamos a terminar muriéndonos de
hambre. Y un día llamé a un grupo de diez mujeres que yo conocía y que
estaban en la misma situación que yo y decidimos unirnos para pelear juntas
para salir adelante. Yo estaba convencida que la salida teníamos que
construirla nosotras, que no debíamos seguir esperando que alguien de afuera
nos viniera a salvar. Pero no sabíamos bien qué hacer, por donde empezar.
Recuerdo cómo empezamos: este pequeño grupo de mujeres nos reuníamos en mi
casa, en una habitación pequeña, íbamos con nuestros niños porque no
teníamos donde dejarlos, hablábamos de nuestros problemas, de nuestras
tristezas y soñábamos con un futuro mejor. En esos primeros momentos, creo
que fue muy importante sentirnos unidas, que no estábamos solas, escucharnos
unas a otras, eso nos fue fortaleciendo en la construcción de una esperanza.
Finalmente constituimos nuestra propia organización: le pusimos de nombre
Warmi Sayajsunqo, que en la lengua quechua de nuestros abuelos significa
mujer perseverante. Poco a poco se fueron arrimando más mujeres y en unos
meses ya éramos 320 socias.
Me di cuenta que solas no íbamos a poder conseguir recursos, era preciso
encontrar ayuda técnica. Pero yo no quería cualquier ayuda, estaba cansada
de ver técnicos que iban a
la Puna, que no nos entendían, ellos venían con sus ideas y trataban de
imponerlas. Nosotros no estábamos de acuerdo con las soluciones que nos
proponían, queríamos decidir acerca de lo que había que hacer para mejorar
nuestras vidas.
Entonces salí a buscar gente que nos pudiera ayudar pero que nos respetara y
escuchara.
Por un lado fui a buscar a unos técnicos que conocía de antes, cuando
trabajaba en Oclade, con ellos habíamos conversado mucho acerca de los
problemas que vivíamos en la Puna y de lo que pensábamos que debía hacerse
para lograr cambiar las cosas para poder vivir mejor en el futuro. Yo ya los
había visto trabajar, entonces les tenía confianza y nos ayudaron a escribir
nuestros sueños en forma de proyectos, para poder solicitar apoyo económico.
Por otro lado, también estábamos muy preocupadas por nuestra salud, pues
veíamos que las mamás se enfermaban y se morían porque no tenían quien las
atienda, y cuando se iban, quedaban muchos niños solos, sin nadie que los
cuide.
En uno de mis viajes, me encontré con un médico que yo conocía de muchos
años atrás, un buen Doctor, a quien yo le conté de la muerte de mi tía y de
otras mujeres por cáncer de cuello de útero. Lo invité a trabajar con
nosotras, y aceptó de igual manera que los anteriores: en forma voluntaria.
De esta forma, iniciamos nuestro camino, durante el primer tiempo fue muy
duro. Pero de a poco, pudimos ir concretando nuestros primeros logros:
construimos nuestra sede, nos fuimos capacitando en el manejo de la
asociación, atendimos a miles de mujeres sobre problemas de salud
reproductiva y tantas cosas más que nos permitieron aumentar la confianza en
que si era posible -si nos uníamos y trabajábamos organizadas- modificar
nuestra situación.
En ese tiempo, nos comenzaron a visitar, personas que se interesaron en
nuestro trabajo y que querían ayudarnos. Entonces nos pusimos a trabajar
junto a técnicas/os para elaborar una propuesta grande en la cual pudiéramos
incluir a muchas comunidades indígenas que vivían aisladas, sin apoyo de
nadie. Durante varios meses, visitamos una por una las comunidades y nos
reunimos con todas las familias para contarles que teníamos la posibilidad
de recibir un apoyo financiero importante que nos permitiera salir adelante.
Conversamos con todos, escuchamos sus problemas, sus necesidades, las ideas
que ellos tenían para resolverlos, y los sueños para el futuro. Con toda
esta información, trabajamos largos meses hasta que logramos elaborar un
programa de desarrollo para nuestra Puna.
Para lograr la verdadera participación de los habitantes de la Puna, las
Warmi crearon un sistema económico aborigen compuesto por (a) el Sistema
Microfinanciero Warmi: arma un Banco en cada una de las 80 comunidades, que
es administrado por la propia comunidad; (b) las Empresas Aborígenes que
arman clusteres estratégicos: -gasolinera, cyber satelital, restaurant,
empresa de artesanías, barraca para acopio, extracción de oro, curtiembre,
cría de truchas, producción de sal, entre otras-, (c) la Escuela de
Empresarios Aborígenes que otorga a capacidades gerenciales sin perder la
identidad, y (d) el Sistema de Incubación Participativo, que promueve una
marca regional y la comericalización conjunta. El sistema se maneja por
consenso y según los valores de la cultura andina, y se sostiene con casi
400 voluntarios.
Asociación Warmi Sayajsunqo
Abra Pampa, Jujuy
Contacto: Agustina Roca
4 Comentarios hasta ahora
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Estimada Rosario
He leído sobre su vida ya antes de estar en Tilcara estoy hasta el 7 si
quiere puedo ir a visitarla soy médica docente de la UBA mis luchas son por
una salud para todos junto con varios compañeros,si quiere saber un poco más
sobre mi visite mi blog Respirar salud
Con respeto
Dra Graciela Scorzo
graciela Scorzo
Comentario por graciela 02.02.pm @ 8:32 pm
Estimada Graciela,
Muchas gracias por su comentario. Para ponerse en contacto con Rosario
Quispe y con la Asociación Warmi Sayajsunqo escriba a la dirección de su
contacto Agustina Roca:
cirpa@.... Aprovechamos para contarle que
desde El Agora también abogamos por el derecho a la salud y por hacer
posible que aquel postulado de la declaración de Alma Ata de una "Salud para
Todos" se haga realidad. Por ello una de nuestras áreas de trabajo desde una
perspectiva de salud internacional.
Si es de su interés puede visitar nuestro sitio web wwww.elagora.org.ar
Un cordial saludo,
Lucio Scardino
El Agora
Comentario por blogelagora 02.05.pm @ 6:07 pm
sra rosario es usted de esas pocas personas honestas que quedanen nuestro
pais.. lamentablemente ,queria preguntarle debido a la nota que lei en un
periodico ..hay niños con autismo alli entre los que estan contaminados con
plomo? ya que estudios recientes tienen la teoria de que los niños con
autismo tendrian alta contaminacion de metales pesados en sangre..yo soy
madre de un niño con autismo aun no le he echo ningun estudio referente al
tema..pero me parecio interesante preguntarle si hay niños con autismo entre
la poblacion y que porcentaje..le agradecere me responda un abrazo, maria de
los angeles.
Comentario por maria de los angeles 07.16.am @ 10:27 am
Querida Rosario, realmente me llena de emoción leer su trayectoria de vida,
y comprobar la enorme dignidad que en ella reside. Tengo 52 años, trabajo en
el Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, en el Programa de
Inclusión Educativa "Todos a Estudiar" y "Volver a la Escuela", dirigido a
chicos que están fuera del sistema educativo, y tambien estoy estudiando una
nueva carrera Terciaria: Tecnicatura Superior en Pedagogía y Educación
Social. Sin dudas Ud. es una "promotora cultural" y su práctica de vida, su
solidaridad me llena de orgullo. Veo en ud y en su comunidad, la Argentina
que tanto soñé. Estoy a su entera disposición para lo que ud necesite y yo
pueda contribuir.
Pacho Reydó
Comentario por Francisco Reydó 09.21.am @ 9:53 am