Ayer salio esto en el diario Critica:
Basta de tantos abogados
"Necesitamos más ingenieros", dijo Cristina en un discurso. La idea
tiene un valor extra: la Presidenta es abogada. Por Reynaldo Sietecase
12:33 |
Reynaldo Sietecase
14.08.2008
"Necesitamos más ingenieros electromecánicos, basta de tantos
abogados". Cristina Fernández de Kirchner lanzó la frase en su
discurso del lunes pasado en la fábrica que la empresa Ford tiene en
General Pacheco. La idea tiene un valor extra: la Presidenta de la
Nación es abogada. Se recibió en la Universidad de La Plata, igual que
su marido a quien conoció mientras estudiaba Derecho. Es evidente que
su condición no le impide reconocer la grave falencia que tiene el
país en sus recursos humanos. Hace un mes, Cristina había atribuido a
"nuestro patrón cultural" el rechazo que tiene la mayoría de los
jóvenes a las llamadas ciencias duras. "Nuestros chicos, nuestras
chicas, incluyo a mi propia familia en esto, se inclinan poco a la
ingeniería, las matemáticas, la química, la informática", se lamentó.
Se estima que la industria argentina requiere unos veinte mil
ingenieros y sólo se reciben mil por año. En cambio, sólo en la
Universidad de Buenos Aires, se gradúan dos mil quinientos abogados
por año. Si se suman los egresados de todo el país, más los que salen
de las universidades privadas, la cifra se triplica. Se matriculan
ochenta por día. Para Atilio Alterini, decano de la Facultad de
Derecho de la UBA, el fenómeno se relaciona con "la búsqueda de
justicia que existe entre los jóvenes". ¿Será justicia? ¿Será así?
Además aclara que la cantidad de especialidades en las que se abre la
profesión es tan numerosa que eso explica el número creciente de
abogados.
El poeta y abogado César Fernández Moreno, en su poema-ensayo
Argentino hasta la muerte dice: "también conozco a fondo los rulemanes
de la burocracia/ yo manejaba un afilalápices/ hasta una máquina de
calcular/ fíjense/ un ascenso para nosotros era tan emocionante como
el galope final de un western/ también soy abogado/ es la manera más
intensa de ser argentino/ demandaos los unos a los otros/ dos o tres
argentinos no son abogados/ me refiero a los escribanos/ pero nadie
está nunca en su despacho/ nunca está porque nunca es/ cómo ser
argentino sin una secretaria/ por favor dónde están dónde son los
argentinos/ el médico está haciendo política/ el empleado está
haciendo tiempo/ el abogado está haciendo versitos ¿no ven?/ en rigor
nadie tiene profesión/ somos argentinos de profesión...". El texto es
extraordinario y debería transformarse en lectura obligatoria. La obra
de César Fernández Moreno brilla con luz propia, casi una proeza si se
tiene en cuenta que creció bajo la sombra gigante de su padre,
Baldomero y sus Setenta balcones y ninguna flor.
El fragmento del poema citado más arriba abre la página web del
Colegio de Abogados de la Capital Federal. Es un reconocimiento ¿La
abogacía es la manera más intensa de ser argentino? Jorge Lanata
sugiere que en todos los curriculums del país figure una pregunta:
¿Estudió abogacía? Y las respuestas para tachar la que no corresponda:
Sí/No.
Lo cierto es que muchas veces los criticamos pero nos representan como
ningún otro profesional. Desde el retorno a la democracia, en 1983,
sólo elegimos abogados para presidente: Raúl Alfonsín; Carlos Menem;
Fernando De la Rúa; Néstor y Cristina Kirchner. ¿Será por el origen de
la palabra? El doctor Mariano Grondona lo diría así: abogado viene del
latín advocatus, que quiere decir "llamado en auxilio". Los elegimos
porque vienen a salvarnos. Aunque a partir de la actuación pública de
algunos abogados metidos en la política, muchos ciudadanos podrían
decir "otra ayuda como esa y estaremos perdidos".
El doctor Mariano Cúneo Libarona, fiel a su estilo, lo explica con
honestidad brutal: "Nadie burla mejor la ley que el que la conoce" y
después lo hace extensivo a los legisladores: "Nadie burla mejor la
ley que el que la hace". Estas frases podrían ser el puntapié inicial
de una autocrítica nacional y popular.
Más allá de las bromas, ante un problema concreto con la justicia
todos queremos tener cerca al mejor abogado. Sólo un mal intencionado
puede imaginar un mundo sin letrados. Aunque tal vez, como dice la
Presidenta, algunos menos no estaría mal. Desde el gobierno se puede
hacer algo más que describir este desequilibrio y lamentarlo como algo
inevitable. No hace falta acudir a prohibiciones ni limitaciones. Por
otro lado, lloverían los recursos de amparo. Con brindar información
sobre las ofertas laborales que existen para cada especialidad; con
establecer un sistema de subsidios y becas para las carreras técnicas
y universitarias que el país precisa, se podría revertir la actual
tendencia.
Cristina Kirchner reclamó más ingenieros ¿quizá no recordó que
Mauricio Macri y Julio Cleto Cobos, lo son?
--
Sebastián Bassi. Diplomado en Ciencia y Tecnología.
What's new in Python 3: http://tinyurl.com/5cd89r
Curso Biologia molecular para programadores: http://tinyurl.com/2vv8w6
Mostrá tu código: http://www.pastecode.com.ar