No lo compararía con hacerse socio de ArgAtea; si bien se supone que
en ambos casos hay derecho de admisión, en el otro caso se trata de un
trabajo y no tenés por qué compartir ideología o creencia con tus
empleadores. En un trabajo lo que importa es que hagas aquello para lo
que te tomaron.
El empleador puede terminar la relación si se le da la gana,
indemnizándote (me imagino que no fue un raje con causa). En ese caso,
entiendo que legalmente no hace falta justificación alguna. ¿Eso se
puede llevar a juicio por discriminación? No conozco la legislación,
pero me inquietaría un poco que un empleador no pueda echar gente,
aunque sea por capricho, *mientras indemnice*.
La profesora, que evidentemente no es afin a la Iglesia, quizas hacía
bien su trabajo y no hubiera tenido problemas. Supuestamente la
rajaron por actividades públicas extralaborales, "perjudiciales para
la Iglesia", y no simplemente por pensar diferente. No sé si es
lícito, no me parece condenable, más allá de que sean unos retrógrados
sin remedio.
> Y te vuelvo a preguntar (con otro ejemplo), si mañana viene Monseñor
> Bergoglio y el padre Grassi (suponiendo que no termine preso) a
> ArgAtea para hacerse socios. Y suponiendo que no planean renunciar a
> la Iglesia y que siguen con el discurso de la Iglesia. ¿ArgAtea tiene
> la obligación de aceptarlo? ¿No existe un derecho de admision? No se
> lo podrá discriminar por gordo, por pelado o por flogger, pero si está
> manifiestamente en contra de una institución, ¿esa institución tiene
> la obligación de aceptarlo?
>