Les envío un buen artículo del diario El Litoral de Santa Fe
de la edición de hoy.
Yo no me había percatado de lo que señala el autor, de que
la palabra "académico" actualmente tiene un significado peyorativo.
El idioma se ha dejado ganar por los nueva era, para quienes,
justamente, lo académico es algo negativo.
Por otra parte no sabía que en el programa de televisión que
se comenta el cameramen de José de Zer reveló cómo fraguaban
los informes OVNI.
¿Alguien puede hacerle llegar esto a Agostinelli, que junta
justamente este tipo de trabajos?
Saludos
Héctor
De Belgrano a Fabio Zerpa Por Roberto Maurer
Hasta el momento, las incursiones de Felipe Pigna en la tele han resultado
plausibles. Vimos crecer las alas del mediático profesor de historia junto a
Pacho 0'Donnell, hasta que comenzó un vuelo propio en Canal 7. Su género es
la divulgación, en sí dudoso desde siempre: Mozart en versión pop, ¿crea un
nuevo público que se arroja sobre las bateas para comprar sus sinfonías
completas grabadas por la filarmónica de Filadelfia o, simplemente, nos
hunde aún más en la barbarie?
El concepto de divulgación suele oponerse al de una historia seria
(insólitamente, la palabra "académica" hoy es peyorativa), aquélla elaborada
por estudiosos animados por una exigencia científica, a fin de satisfacer un
innecesario deseo de la sociedad por conocer al detalle las calamidades que
la precedieron.
Antes, los divulgadores eran personajes más o menos inofensivos como Félix
Luna, o manipuladores de la historia como herramienta de ideas políticas,
pero sus sucesores, hoy, más bien se acercan al periodismo de Chiche
Gelblung al promover sus productos en el estilo de "conozca todo acerca de
la sexualidad de Belgrano", "este último libro le revelará la verdadera
historia del fusilamiento de Dorrego", "ya éramos corruptos antes del
Virreinato", si se trata de Jorge Lanata, y "lo que usted siempre quiso
saber de la historia de Argentina y no se lo contaron".
Sin "acartonamiento"
La naturaleza de la divulgación se descubre de inmediato -es infalible-
cuando el divulgador anuncia que su ofrecimiento consiste en una visión de
la historia "sin acartonamiento". Como propaganda, es más adecuada para un
show de strippers y, de paso, sugiere solapadamente que Braudel y Halperín
Donghi son acartonados.
Lo cierto es que los divulgadores de la historia existen, y son aceptados
del mismo modo que se acepta la incentivación en el fútbol, con la esperanza
de que no produzcan daños irreparables, e inclusive contribuyan con algún
efecto beneficioso.
Como se dijo al principio, Pigna venía bien, pero deslizándose hacia el
género de animador presentador de informes periodísticos, hasta la última
edición de "Vida y vuelta" en el 7, cuyo tema fue "El fenómeno ovni en la
Argentina", al cual calificó de "inquietante", afirmando en un cartel que
"no estamos solos".
El índice presentó a "El eternauta" censurado en la revista "Gente", fue de
la ciudad entrerriana de Victoria a Roswell ("no hay dudas de que
encontraron cadáveres de alienígenas"), y siguió con la desaparición de un
regimiento inglés en 1915 durante la guerra contra los turcos, la película
argentina "Che ovni", las mutilaciones y los chupacabras, la relación con
los extraterrestres del dirigente político J.Posadas, a quien sus compañeros
trotskistas fueron abandonando con espanto; las experiencias de missin' time
en San Luis o sea el tiempo perdido que provocan los encuentros con cierta
luz, las abducciones y un personaje fuera de sus cabales cuyos desvaríos
involucraron a Dios, responsable de los "arrebatamientos de humanos" que
forman parte de los preparativos de una nueva civilización superior a la
nuestra, con "arrebatamientos de humanos", hecho que se produciría el
próximo 5 del mes 5 del 2005.
Seguime, Chango
Hubo una suerte de contrapunto entre los testimonios de un experto y un
periodista más bien escéptico. El especialista habló con el aplomo y la
certeza que siempre distingue a los estudiosos de los fenómenos
extraterrestres: los científicos son más dubitativos, o más aún, avanzan en
el conocimiento a partir de la duda, y no es el caso de los expertos en
ovnis, en cuyas afirmaciones se anudan en hechos que parecen probados de
antemano.
Lo mejor fue reencontrarse con el desaparecido José de Zer y sus trabajos
memorables para Nuevediario, a través de las declaraciones de Carlos
"Chango" Torres, su camarógrafo, que reveló cómo fraguaban de un modo
infantil los fenómenos paranormales. Y volvimos a escuchar el jadeo del
esforzado periodista, mientras guiaba a su camarógrafo: "seguime, Chango, y
perdón por la emoción y la fatiga, pero esto es auténticamente real", decía
mientras cazaba enanitos verdes, revelaba las propiedades del Uritorco o
intentaba sacar de un pozo a su guía en un baldío de La Plata, cuando era
chupado por extraterrestres que balbuceaban "atrápalo".
La televisión es peligrosa: se empieza con la historia y al final del camino
te espera Fabio Zerpa.