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CUESTIONES DE PERSPECTIVA   Lista de mensajes  
Responder | Reenviar Mensaje #121 de 226 |
Cuestiones de perspectiva




¿A quién le interesa la verdad?*


Algo paso. Algo que me trajo a este presente una frase que muchos
años atrás le escuche decir desde la radio a Carlos Rodari. "En
Argentina, el poder es una enfermedad" me quedo grabada su voz de
indignación, casi la misma que quisiera tener en este texto sin
sonido.
Paso algo en la vida de una persona cercana a mi vida.


Una mujer que trabaja hace 19 años en su actividad.
Hace dos meses le ofrecieron participar en una lista opositora a la
conducción oficial de su gremio.
La conducción actual lleva muchos años allí, 15, 18, 20, no importa
en realidad el número justo.

Resulta que la mujer es escritora.
Uno que la conoce y la lee, sabe que tiene un talento natural para
la escritura.
La publican en distintos medios, y lugares geográficamente distantes.
Esta vez la publicaron en el principal diario de su ciudad.
Y faltan pocos días para las elecciones en su gremio.
Alguien de la conducción de su gremio lee –quizá casualmente- el
suplemento
Del diario, el nombre y apellido de la autora, el tema: situación de
los inundados que llegan a un refugio improvisado en una escuela.
Entre los recien llegados esta la señora que trabaja limpiando en su
casa. La señora se refugia con dos hijas y un nieto de 3 o 4 años.
Al segundo día llega y cuenta lo que vivió.
La mujer escucha junto a su madre el relato.
Escucha y escribe. Escribe una entre varias crónicas.
Mientras tanto a la señora que trabaja en su casa y que es casi de
la familia le ofrecen una casita en el fondo de su propia casa. La
casita esta sin terminar pero puede ser un hogar de emergencia solo
para ellos y mejora la situación que vivieron en esos primeros dos
días en el centro de evacuados.

Ella siguió escribiendo.

De allí en adelante los hechos se desarrollaron como en una
pesadilla, pero bien real y diurna.
Los señores atornillados a sus escritorios, sus cargos, sus
previsibles negociados, comenzaron a hacer campaña eligiendo a la
mujer –sin ninguna trayectoria en militancia política y gremial, con
una impecable historia laboral-, como "eje de campaña", si así puede
decirse.

Un día la mujer se encuentra en su trabajo con volantes anónimos que
la acusan de hacerse pasar por inundada para atacar a una
institución o una barbaridad similar.
Le avisan que una declaración del gremio aun más agraviante, fue
enviado por correo electrónico a todos establecimientos de la
provincia donde trabajan colegas afiliados o no.
Se entera como al pasar, que el secretario del gremio llama una y
otra vez al diario, hasta logra que lo atiendan los dueños. Se
enoja, se queja, las palabras justan se pierden, pero el hecho se
cuenta en corrillos.
Aparece publicada una carta de lectores de quienes se dan por
ofendidos en base al contenido de esos panfletos anónimos.
Y también recibe en su domicilio una carta documento de la
institución que funcionó como centro de evacuados en la que le piden
que se retracte de vaya a saber que cosa.

De testigo conmovido que escribe.
De actor social que ofrece lugar en su casa, ropa y abrigo a una
familia inundada.
Ella pasa a ser víctima de una infamia que nadie puede medir hoy en
sus consecuencias.

Y estoy escribiendo con una indignación, con una rabia feroz.


Salgo a tomar un poco de fresco y me encuentro en la calle con un
antiguo compañero de escuela. Hablamos de cada cual, del país, de
pronto me escucho decirle: todo funciona con reglas que marginan a
la buena gente de participar, que alejan a los honestos de tomar los
problemas sociales en sus manos e intentar algo que se parezca a una
solución. Y se que estoy pensando en esto.

Y uno que conoce un poco como son las cosas en este país, y la
perspectiva con la que se suelen medir las cosas sabe que esto puede
ser pensado como algo menor al lado de las barbaridades que ocurren.
Sabe también que estos canallas que se llaman a si
mismos "dirigentes" ganaran previsiblemente "su" elección y
preservaran su lugar de poder dando un nuevo ejemplo que confirme
la "Ley de hierro de la oligarquía" enunciada hace casi un siglo por
Robert Michels.

Imagino ahora a la mujer, y me parece verla preguntarse –casi en
lágrimas- si a alguien le interesa la verdad.
A mi me interesa. Aunque no alcance para reparar tanto maltrato.



*De Eduardo Francisco Coiro. inventivasocial@...






Extraños privilegios*



*Por Valeria Sobel


Libertad. ¡Qué absurdo! Es el nombre de la calle en la que el 20 de
abril de 1976 secuestraron a mi padre. Nunca más nadie lo vio libre
(ni encarcelado...) después de esa vez en la calle Libertad. Fue
hace poco tiempo que me di cuenta de lo "inapropiado" del nombre.
Supongo que bastante más absurdo todavía es considerarme
privilegiada por poder pensar que a mi papá seguramente lo mataron
pronto, que no tuvo que pasar por largas y horribles horas de
tortura o que probablemente no haya formado parte del grupo de los
que fueron tirados al río en los vuelos de la muerte. Extraños
privilegios, extraños lujos. Tener la suerte de no haber asistido a
la violenta escena del secuestro, de que al menos haya una placa con
su nombre (junto al de otros abogados desaparecidos) en la plaza de
Tribunales. El lugar se presta bastante poco, pero igual se puede
inventar alguna ceremonia, se pueden poner flores; es lo que hicimos
con mis hijas cuando las llevé a conocer mi país.
Alegrarse por estar entre los que lograron conservar bastantes
fotos, fotos de él, fotos cariñosas de él con nosotras, sus hijas. Y
además, hace poco alguien bueno y generoso nos hizo llegar unos
minutos de un video de la villa de Retiro y nos hizo saber que en la
villa se acuerdan de Héctor Sobel. En este video se ve a mi papá, mi
papá en colores y en movimiento (todas las fotos que tenemos son en
blanco y negro). Muy impresionante verlo "aparecer" tan lindo en la
pantalla de mi computadora después de 31 años, ver a mi hija menor
mirándolo y diciendo "abuelo Héctor" y escuchar a mis hijas
preocuparse por hacer copias, no vaya a ser que "desaparezcan" estas
imágenes...
Alegrarse porque mi hermana y yo ya éramos bastante "grandes",
conocimos y disfrutamos a nuestro papá durante once y diez años
respectivamente, un gran lujo. Muchos hijos de desaparecidos apenas
conocieron a sus padres, por no hablar del drama de las
apropiaciones de bebés... Y nosotras tenemos el lujo de tener
recuerdos. Recuerdos lindos como cuando nos inventaba nuevas
aventuras de los tres mosqueteros con un final que nos gustara, nos
leía Mafalda divirtiéndose más que nosotras o nos cantaba "ay
Esmeralda, ráscame la espalda". Como el Citroën Pamperito, la torta
de chocolinas que le hice para su cumple, los paseos en bici, la
casita rodante, las vacaciones en el sur o en Sierra de la Ventana.
Fue allí, descansando en medio de una caminata, donde nos mostró una
montaña a la que no podíamos ir de excursión porque estaba permitido
que una montaña tuviera dueño y nos explicó que él quería cambiar
cosas como ésas.
Otro privilegio: "sólo" secuestraron a mi padre. Pudimos seguir
creciendo con al menos uno de nuestros progenitores; en nuestro
caso, una mamá fuerte, sólida, sensata y afectuosa que hizo todo lo
imaginable para tratar de seguir educándonos lo más "normalmente"
posible. Tuvimos también la suerte de que, al menos en casa, se
hablara de mi padre y de lo que había pasado; no crecimos creyendo
que estaba de viaje y que nos había abandonado o que iba a volver de
un momento a otro. Tampoco crecimos creyendo que había hecho algo
malo. ¡Qué horror el famoso "por algo será"! Y la Argentina
siniestra, obscena, de "los argentinos somos derechos y humanos",
del gauchito del mundial, con las compañeritas de escuela a las que
les gustaban los cadetes del liceo militar porque con los uniformes
quedaban tan elegantes.
Eso sí, no tenemos la "suerte" por el momento de haber encontrado el
cadáver, de saber cuándo y dónde murió nuestro padre, de saber
quiénes fueron los asesinos. Tampoco tenemos la "suerte" de poder
decirnos que al menos los culpables no andan por ahí paseando
tranquilamente. La mayoría de ellos están vivos y en libertad,
Libertad como la calle...
De los pocos que sí están están en la cárcel, muchos tienen
regímenes especiales y hasta parece que hay quien los
considera "presos políticos". Otra broma negra, esos sí que son
extraños, muy extraños privilegios.
Pero sí tenemos la suerte de no tener un día que afrontar, como les
pasa a algunos hijos de militares y de otros personajes cómplices
(seguramente de esos que defendían el orden y la mano dura), la
crudeza de la verdad, al enterarse de que ese señor aparentemente
tan respetable que les tocó como papá fue en realidad un torturador,
un ladrón, un asesino, un cobarde.
¡Ah! Casi me olvido, como dije antes, mi hermana y yo ya éramos
grandes y entonces ya nos habían enseñado a nadar. No ha sido fácil,
no es fácil, pero logramos no hundirmos en un mar de lágrimas, en
las aguas espesas y fangosas de la desesperanza, del sinsentido, del
miedo o del resentimiento. Y no sólo flotamos, no; aunque estos
textos tristes y graves puedan hacer pensar lo contrario, a veces,
muchas, nos sale ser felices.


*Fuente: Página/12
http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-83775-2007-04-20.html






Viernes, 20 de Abril de 2007
VIRGINIA TECH
¿Quién es responsable de la tragedia?*


Por Jorge Majfud*


La mayoría de las medicinas que se venden en forma de píldoras
recubren una determinada droga, químico o compuesto con una capa de
color atractivo y gusto dulce. En español, la sabiduría popular usa
esta particularidad para construir una metáfora: "Tragarse la
píldora" tiene una connotación negativa
y expresa la acción de consumir una cosa con la forma o el gusto de
otra. Es decir, creer o aceptar una verdad como hecho incuestionable
sin ser conscientes de las verdaderas implicaciones. En la tradición
literaria, este fenómeno epistemológico se entendía con la metáfora
del caballo de Troya, también usado hoy en día para designar virus
informáticos. Un ideoléxico puede entenderse como una pastilla que
el discurso hegemónico prescribe e impone con seductora violencia.
Por ejemplo, el ideoléxico libertad viene recubierto de una plétora
de lugares comunes y dulcemente positivos (la libertad, como
precepto universal lo es). Sin embargo, dentro de este recubrimiento
dulce y brillante se esconden las verdaderas razones de las
acciones: la dominación, la opresión, la violencia de los intereses
sectarios, etc. El recubrimiento dulce y brillante anula la
percepción de sus opuestos: el contenido amargo y opaco.
La tarea del crítico consiste en romper la envoltura, es des-cubrir,
en des-velar el contenido de la píldora, del ideoléxico. Claro que
esta tarea tiene resultados amargos, como el centro de la píldora.
Los adictos a una droga no renunciarán a ella sólo porque alguien
descubra las graves implicaciones de su confort momentáneo. De
hecho, se resistirán a esta operación de exposición.
Analicemos un ideoléxico común en el discurso dominante del
capitalismo tardío: la responsabilidad personal. De entrada, vemos
que su cobertura es del todo dulce y brillante. ¿Quién sería capaz
de discutir el valor de la responsabilidad de cada individuo? Un
posible cuestionamiento sería
rápidamente anulado por una falsa alternativa: la irresponsabilidad.
Pero podemos comenzar problematizando el nuevo falso dilema
observando que el mismo adjetivo -personal- de este ideoléxico
compuesto anula o anestesia otro menos común y más difícil de
apreciar por los sentidos: no se menciona
la posibilidad de la existencia de una "responsabilidad social".
Tampoco se habla o se acepta -en base a una larga tradición
religiosa- que puedan existir "pecados sociales".
Vayamos más al centro de un caso concreto: la trágica matanza
ocurrida en la Universidad de Virginia Tech. Quienes pusieron el
dedo acusador -tímidamente, como siempre- en la cultura de las armas
en Estados Unidos fueron criticados en nombre del ideoléxico de la
responsabilidad personal. "No son las armas las que matan gentes -
comentó un amigo del rifle en un diario-, sino la gente misma. El
problema está en los individuos, no en las armas." La píldora
muestra un alto grado de obviedad, pero lleva
nuevamente otros problemas: nadie cuestionó cómo podría hacer un
desquiciado para matar a treinta personas con una piedra, con un
palo o, incluso, con un cuchillo.
Esta lógica se expresa cubriendo una contradicción interna del
discurso.
Cuando se habla de drogas, se culpa a los productores, no a los
consumidores. Pero cuando se habla de armas, se culpa del mal a los
consumidores, no a los productores. La razón estriba, entiendo, en
el lugar
que ocupa el poder. En el caso de las drogas, los productores son
los otros, no "nosotros"; en el caso de las armas, los consumidores
son los otros; "nosotros" nos limitamos a su producción. El discurso
hegemónico nunca menciona que si no existiese el consumo de drogas
en los países ricos no existiría la producción que satisface la
demanda; si no existiera esta calamidad en la ilegalidad tampoco
existirían las mafias de narcotraficantes. O su existencia sería
raquítica en comparación con lo que es hoy. Pero como los otros (los
productores de los países pobres) son los responsables
individuales, "nosotros" (los productores de armas, los responsables
administradores de la ley) estamos legitimados para producir
más armas que los otros deberán consumir, para respaldar la ley -y
para quebrantarla-.
Si alguien, como el asesino de Virginia Tech, compra un par de armas
(con más facilidad, y velocidad, que la necesaria para comprar un
auto) y comete una masacre, toda la responsabilidad radica en el
desquiciado. Entonces, se llega a una trágica paradoja: una sociedad
armada hasta los dientes está a
la merced de los desquiciados que no saben ejercer correctamente su
responsabilidad personal. Para corregir este problema, no se recurre
a la responsabilidad social, combatiendo las armas y el sistema
económico y moral que lo sustenta, sino vendiendo más armas a los
individuos responsables, para que cada uno pueda ejercer con más
fuerza su propia "responsabilidad personal". Hasta que vuelve a
aparecer alguien excepcionalmente enfermo -en una sociedad de santos
los demonios son excepciones muy frecuentes- y comete otra masacre,
esta vez más grande, ya que el poder de destrucción de las armas
siempre se perfecciona, gracias a la alta tecnología y a la moral de
los individuos responsables.


* Escritor uruguayo. Profesor de literatura latinoamericana en la
Universidad de Georgia, Estados Unidos. Entre otros libros publicó
La reina de América y La narración de lo invisible.


-FUENTE: PÁGINA/12
http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-83728-2007-04-
20.html






La casa desaparecida*

*Fito Páez.


Madre ponme en la chaqueta las medallas
los zapatos ya no me los puedo poner
mis dos piernas se quedaron en Malvinas
el mal vino no me deja reponer de la nítida y oscura pesadilla
de Valeria Mazza besando al cordobés
que murió estaqueado solo entre los cuervos desangrado
en Resistencia aquí en los 2 de abriles brindamos por él

Argentinos, argentinos
que destino mi amigo, argentinos, nadie sabe responder,
argentinos, argentinos
caminando siempre al lado del camino, la ventaja de no pertenecer

Abrazada en la tribuna con cualquiera,
cuando Boca está en mi boca,
en mi boca de mujer,
entre el tetra hirviendo, el porro y las anfetas,
dale Boca, dale Boca, dale Boca,
dale Boca tenga fe
que la guerra está perdida y de esto ya hace tiempo,
y esto todos lo sabemos qué le vamos a hacer
te regalo la bombacha transpirada
si hoy ganamos la copa 4 a 3

Argentina, Argentina,
qué pasó en la Argentina, es la casa desaparecida
Argentina, Argentina,
bienvenidos a casa, Argentina, a la desaparecida

Soy paragua de la villa 21,
yo te la mamo, yo te hago todo lo que vos querés
el sargento Ibarra se me ha enamorado,
los domingos paga el whisky y el hotel,
y yo le robo la pistola cuando duerme
y me voy a Godoy Cruz, a Godoy Cruz y Santa Fe,
a cuidar de la Ramona y de los pibes
que te besan, te roban, te cuidan entre las vías del tren

Entre Rosas y Sarmiento, Don Segundo y Martín Fierro,
la barbarie y los modales europeos,
el país de los inventos, Maradona, los misterios del lenguaje
metafísico del
gran resentimiento,
bienvenidos inmigrantes a este paraíso errante,
ya se sabe que el que no arriesga no gana
y esa casa que dejaron escapando entre las balas era el caldo del
cultivo a
la nostalgia,
en el reino del silencio, cavernario de oropeles,
un concilio de miserias, de rodilla en los cuarteles
y hubo una fiesta de todos embriagada, delirante,
no te metas, algo habrá hecho ese maleante,
yo volví con Onganía y la cosa aún seguía,
aristócratas patricios y Patricias de Anchorena,
tan católicos mamones, protagonistas sin roles,
yendo tras de un socialismo patriotero, indicalista,
preparados todos para aterrizar en pista,
ya vacíos los aviones, transformarlos en camiones
de intereses, balas tristes
y vecinas que no entienden que ha pasado
en este barrio tan tranquilo, tan callado y quien dio la orden de
cambiar el
mundo
de leer Antena en la peluquería
a jamás volver a sentir alegría,
madres muy desesperadas cocinaban y planchaban,
hoy sus hijos son caníbales fantasmas,
los cadáveres se guardan o se esconden en el rio,
en palacios de memoria ensangrentada
y tenemos pijas grandes, largas como mil facones
y anacrónicas arengas, melancólicas uniones,
la bandera enloquecida, maten a los maricones
que los hombres van de putas para sentirse varones,
siempre el padre omnipresente de mirada contundente
que escondía un seductor muy asexuado
gracias papi por las flores, por las reinvindicaciones,
vos sabés los hijos nunca te fallamos,
y si mami aún viviera, hoy sería jardinera
en el cementerio club de las pasiones,
yo que nunca anduve en nada, nunca me metí en política
simplemente fui un muchacho hedonista,
y chiquitos y chiquitas inocentes con un arma
por el odio más brutal descuartizadas
el más fuerte penaliza, pega duro, te hace trizas,
nada personal, naturaleza humana,
los poderes organizan cuál será la repartija de los bienes de la
época
nadie se puede salvar, nadie se puede salvar,
sigo vivo, sigo atento y observando con el tiempo
esta extraña enfermedad inclasificada
que te afecta muy de prisa, que te quita la sonrisa
cuyo síntoma es que ya no importa nada,
argentino hasta la muerte, la patilla de Facundo recortada de la
Gente, de
la Caras,
y seguir comiendo mierda, cada día, cada noche
y explicarle al mundo entero nuestra nada de la historia universal
de la
Argentina ensimismada
que contiene enciclopedia de uno mismo
y encender con la birome palabritas en el cielo,
en el campo las espinas y en el centro de mi pecho hay un bicho que
camina
hoy la casa de mi infancia, ya no existe ni hace falta,
yo la llevo bien adentro en mis entrañas,
toda llena de colores y de desapariciones,
muy tempranas, muy profundas, muy amargas

Nada ha desaparecido, ni la casa con 10 pinos
ni mi amor, ni la zamba de mi esperanza,
es que el mundo es muy cretino,
pero puede ser divino, si yo quiero porque nada en este mundo me
hace falta,
nada más que algunos trucos, un conejo, una galera, un colchón, un
tocadisco
y una mesa
y es posible que los hijos puedan cambiar lo que hicimos
y la casa nunca más desaparezca,
argentinos, argentinos,
qué destino mi amigo, argentinos nadie sabe responder
argentinos, argentinos,
caminando siempre al lado del camino,
la ventaja de no pertenecer
Argentina, Argentina,
qué pasó en Argentina, es la casa desaparecida
Argentina, Argentina,
donde todo es mentira, Argentina, la desaparecida,
bienvenidos a la casa de todos,
a la casa desaparecida,
bienvenidos a aparecer en este mundo, Argentina la desaparecida.


*Fuente: http://www.mundopaez.com/abrepaez/disco.htm




ESTA EDICIÓN SE PUEDE LEER EN BLOG:
http://inventivasocial.blogspot.com/



Correo:


LA PERSPECTIVA ESCANDINAVA*

¿Cuatro suecos en la Argentina, haciendo samba y bossanova? La
propuesta sonaba -como mínimo- extravagante. Sobre todo porque la
gacetilla informativa, lejos de contribuir a esclarecer el asunto,
potenciaba la incertidumbre. Luego de mencionar que "el grupo aborda
la música brasileña en su confluencia con el jazz y la música
contemporánea", terminaba agregando un enigmático "...desde una
perspectiva escandinava".
Poner rótulos en el arte, se sabe, suele ser una tarea tan
resbaladiza como infructuosa. Después de todo, no hay etiqueta, por
acertada que sea, capaz de garantizar o invalidar el disfrute de
aquello que ha sido etiquetado. No obstante ello, reconozco que la
frasecita en cuestión me resultaba irresistible. ¿Qué querría decir
exactamente aquello de "la perspectiva escandinava"? A mí, debo
confesarlo, me sonaba a título de cuento de Fontanarrosa. Y si
dejaba volar la imaginación hacia los rumbos del delirio (ejercicio
que me cuesta muy poco llevar adelante, convengamos), concluía mi
viaje mental especulando con un improbable "ABBA canta a Jobim", que
era a todas luces una idea muy poco seria.
La posibilidad concreta de resolver el misterio esa noche de
viernes tenía un indudable atractivo, pero también un costo.
Implicaba dejar a un lado el cansancio acumulado a lo largo de la
semana, obviar la otoñal puntualidad de un molesto ataque de
alergia, e incluso tener que recuperarse con premura de la tensión
extrema causada por el partido de Colón que acababa de terminar. A
decir verdad, la tentación de quedarme en mi casa y zambullirme
gozosamente en un sueño reparador era enorme. Y sin embargo, ahí
estaba el aguijón de la curiosidad, mezclado con la intuición de que
el espectáculo iba a valer la pena.
Ganó la intuición.
Luego de una breve espera matizada con amigos, charla y algún
trago reconstituyente, los músicos aparecieron sobre el escenario.
Guitarra, saxo, bajo y batería, tal la formación instrumental del
grupo. Tres suecos-suecos y un argentino residente en Suecia desde
su infancia, tal la formación humana. Apenas empezaron a tocar,
comprobé que la promoción no mentía: lo que se escuchaba tenía las
señas particulares de la música de raíces brasileñas, con toda la
carga contagiosa de sensualidad rítmica que ello supone, dibujadas
con los trazos característicos del siempre energizante jazz latino.
Y la delicada mixtura sonaba muy pero muy bien. Con base en un
sólido trabajo de conjunto, afortunadamente alejados de la
solemnidad tanto como del vicio del virtuosismo vacuo, los cuatro
integrantes de "Latin the Mood" fueron entusiasmando al público a
fuerza de bossanova, samba y baión.
Con comentarios de tono ameno, el guitarrista se encargó de ir
intercalando anécdotas que explicaban el origen de algunos de los
temas del repertorio. También habló -haciendo gala de una
resignación filosófica bastante argentina, por cierto- de la
sucesión de sobresaltos que les había generado la experiencia de
toparse de golpe con las delicias del Tercer Mundo, empezando (o
terminando) por enterarse, en pleno viaje, de que una de las
ciudades donde iban a tocar se estaba inundando.
Así, entre música y palabras, se fue construyendo uno de esos
microclimas que cancelan toda preocupación, toda tristeza. ¿Qué
importa el resto en ese momento, qué importa la sucesión de
injusticias y conflictos que uno ha presenciado o sufrido a lo largo
del día, si el milagro de capturar un momento feliz está allí, al
alcance del oido? El recital nos consuela, nos redime, nos pasa un
brazo por el hombro y nos sonsaca esa sonrisa que, horas atrás,
habíamos extraviado en algún minuto impreciso de la jornada
laboral.
Si, valió la pena, nomás, el esfuerzo de la trasnochada.
Eso sí, no me pidan que intente definir lo que es "la
perspectiva escandinava". Poner rótulos en el arte, se sabe, suele
ser una tarea tan resbaladiza como infructuosa.

Nota: El grupo sueco "Latin the Mood" se presentó el viernes 13 de
abril en el Centro Cultural La Urdimbre, de la ciudad de Santa Fe.


*de Alfredo Di Bernardo. alfdibernardo@...



*
Queridas amigas, queridos amigos:


El domingo 22 de abril del 2007 presentaremos en la Radiofabrik
Salzburg (107.5 FM), entre las 19:06 y las 20:00 horas (hora de
Austria!), en nuestro programa bilingüe Poesía y Música
Latinoamericana, música de las cantantes argentinas Nilda Godoy y
Micaela Piccirilli. Las poesías que leeremos pertenecen a Flora
Chavarry (Guatemala) y la música de fondo será de Machu Picchu
(Andes). ¡Les deseamos una feliz audición!


ATENCIÓN: El programa Poesía y Música Latinoamericana se puede
escuchar online en el sitio www.radiofabrik.at
(Link MP3 Live-Stream. Se requiere el programa Winamp, el cual se
puede bajar gratis de internet)!!!! Tengan por favor en cuenta la
diferencia horaria con Austria!!!!


REPETICIÓN: ¡La audición del programa Poesía y Música
Latinoamericana se repite todos los jueves entre las 10:06 y las
11:00 horas (de Austria!), en la Radiofabrik de Salzburgo!
Cordial saludo!



YAGE, Verein für lat. Kunst, Wissenschaft und Kultur.
www.euroyage.com

Schießstattstr. 44 A-5020 Salzburg AUSTRIA
Tel. + Fax: 0043 662 825067



*

Reescribiendo noticias. Una invitación permanente y abierta a
rastrear noticias y reescribirlas en clave poética y literaria.
Cuando menciono noticias, me refiero a aquellas que nos estrujan el
corazón. Que nos parten el alma en pedacitos. A las que expresan
mejor y más claramente la injusticia social. El mecanismo de
participación es relativamente simple. Primero seleccionar la
noticia con texto completo y fuente. (indispensable) y luego
reescribirla literariamente en un texto -en lo posible- ultra breve
(alrededor de 2000 caracteres).
Enviar los escritos al correo: inventivasocial(arroba)yahoo.com.ar


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Vie, 20 de Abr, 2007 4:32 pm

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