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INVENTIVASocial
Edición NOVIEMBRE 2008 Para recibir mes a mes esta edición gratuita como boletín despachado por Yahoo, enviar un correo en blanco a: inventivaedicionmensual-subscribe@... *
Oda a la siesta
tratando de imitar al huraño y al silencio, es la siesta un instante de oración en que uno recrea paz de la gestación. Minuto memorable en que recorre el propio cuerpo andando y desandando. La respiración, un karma del cuero. Simple manera horizontal tiene la eternidad del pasado y el presente. Sábanas que vuelven alas en las crisálidas. Ojos que sólo caminan al ventanal de afuera para encontrar sueño adentro. en la temprana tarde de primavera. *de ricardo mastrizzo.
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Sé como eres
amormío con la autenticidad de lo intangible que con la velocidad del viento enloqueces y con la frescura de la lluvia te apaciguas así debes ser y así lo soy eternamente. Desde el solitario sol del horizonte veo girar molinos de ternura que hablan del color, de las partidas y del vértice azul en la distancia que redoblan de ti y en ti se duermen y en mí anidan como anida la estrella sorprendida en el tú, en el mí y en el nosotros porque es ancho el mar de los deseos. y desde esta geografía yo te encuentro en las serenas aguas de mi cielo... *De ana lía gattás. analia_gattasz@...
Lo único que tengo* Los pequeños cuerpecitos caminan cansados,
Viajan en brazos de sus padres Y en camillas cuando ninguno de ellos Puede soportar los pasos. En la calle la vida atraviesa avenidas y cruces peligrosos
Para ser atropellada por un camión recolector de basura. Los niños en hospitales también juegan
Y ríen y se comparten sonrisas... Afuera la vida regresa con sus dolores.
Al final del día, un juguete:
Un dinosaurio, algún osito Hacen olvidar las agujas Y recuerda a los padres Que el dinero hace actos de escapismo: Las últimas monedas se reúnen Para intentar hacer el trueque De un juguete por una sonrisa, Para que el dolor sea olvidado Por algunos momentos. ¿Es posible que existan días mejores?
Parece no ser cierta la promesa, Y el consuelo de un lejano cielo Olvida que las lágrimas y el desconsuelo Pisan tierra firme, Hacen el café por las mañanas, Y se declaran en bancarrota Cuando los pequeños cuerpecitos Que los abrazan, Que les miran y sonríen Dejan de moverse. Por estas calles,
Aunque no parezca, También se sueña con días mejores. Esperemos con calma, Para que algún dios despistado Nos escuche... *de hugo ivan cruz-rosas. quetzal.hi@...
Consejo para vidente*
Si un ciego
dos ciegos o varios ciegos no quieren ver dicen no ver o no pueden ver: Retírele el bastón. Los golpes enseñan, dice el refrán. Pero no permita que uno dos o varios con sus golpes derrumben la casa construida por ciegos y videntes. *De Miguel Crispín Sotomayor. arcomar@...
-Del poemario "En la Redondez del Tiempo". 30.09.08
La predicción*
El brujo de la tribu, sentado en cuclillas delante de los cinco huesecillos que había echado al aire después de agitarlos en sus manos, los estudiaba atentamente calibrando el lugar de la caída y la posición.
Con voz gutural empezó a susurrar lo que les deparaba el futuro, enumerando con los ojos vidriosos cada una de las cosas que vislumbraba: "Viviremos en cavernas cuadrangulares amontonadas unas sobre las otras... no importará la noche porque a voluntad iluminaremos con unas cosas mágicas que darán luz cuando queramos... engordaremos mucho porque la caza la encontraremos ya sacrificada y preparada para comer en unas cuevas más grandes... no conoceremos a nuestro jefe que se comunicará con nosotros mediante una pared de agua cristalina de una piedra cuadrada que todos tendremos en la cueva... no tendremos que caminar porque nos llevarán en una plataformas que se deslizarán muy rápidamente sobre el suelo...podremos volar..." Esta última frase fue el detonante para que toda la tribu se abalanzara sobre él, lo llevara en voladas al precipicio y lo arrojara al vacío, tal como se hacía con todos los que se volvían locos. El brujo no podía ser una excepción. *De Joan Mateu joan@... A este mundo*
Hemos aprendido
a comprender ciertos absurdos. A desandar veredas que irradian desconsuelos. Aprendimos, casi sin darnos cuenta, a poblar la existencia desolada. A celebrar pequeñeces que forjamos a diario. Aprendimos a ser más generosos y menos atrevidos. A no ser tan sinceros y a no necesitar mentir, para entendernos. Hemos aprendido de la vida y los años que por eso, vinimos a este mundo. -De Los barcos y este mundo *de Ana Broglio. anabroglio2@...
LA PELAMBRE DEL OSO*
Si te dices amor / espera corazón mío / espera.
Busca...el odio merodea en tu propio pelambre Busca en la sombra del lobo que te sigue. En la vertiente clara de la luna apuñalada En las sienes del gigante de barro. En la piedra que se esconde en la muralla hambrienta. Busca en el perfume de las rosas de cera Si te dicen /te odio / escucha las mareas.
Allí estará la voz agazapada del amor Las manos levantadas en el templo del mar. Los ojos acerados del aquel enceguecido amor Que avanza un paso y retrocede dos Si te dicen no te amo, espera corazón.
Quizás lo encuentres cuando no lo busques FÉNIX*
Ardo en oscura llamarada,
Sólo los eternos conocemos del fuego Que devora las entrañas de la tierra. Renazco, vivo mi ocaso, muero...
En este existir interminable Atravesando eras, Eternamente renovado. He vivido tanto,
Tanto he vivido: Tempestades y calmas, Maremotos, playas, presagios, Batallas, cantares, caricias, Eclipses, Celebraciones, duelos, Adioses y retornos. Con el ir y venir del equinoccio
Continúan naciendo aquellos Que al morir vuelven a la tierra: Simple abono de futuras ramas. Mientras yo permanezco
Inflexible, armonioso, sin mácula, Esperando ese día En que alguien, por azar, Disperse de un soplo mis cenizas al viento Y éste las torne tan distantes Como estrellas fugaces. No vale la pena vivir para siempre.
*Texto de Marié Rojas
EL ABUELO*
Mi abuelo
roturaba la tierra
con un arado de dos rejas
que tiraban ocho
percherones oscuros.
Ni para un tractorcito Pampa
le dió el cuero,
y cambió los arneses
por un boliche
de mala muerte
en un barrio
que habitaban borrachos.
Un día
la Muerte
se acercó al mostrador
y pidió una ginebra
y la bebió diciendo
"está paga"
y se sentó a esperarlo.
*De Jorge Isaías. jisaias46@... *
Hoy es uno de esos días en que
si la muerte se presenta la saludaría sin temor alguno. La abrazaría como se abraza al que acompaña sin tristeza, sin rencor. Hoy es uno de esos días para celebrar sin posturas, diciendo: mira los lapachos gritando rosado las azaleas saludando escucha el llamado de los pájaros silencia tus voces. Hoy es uno de esos días. *de Oscar Cacho Agú. cachoagu@...
XXV*
En esta inquietud
que los crepúsculos obturan
como si fuera
un relámpago
breve
violeta
que pone el horizonte
en movimiento.
Así tus ojos
cuando miran
iluminan lo que nadie
ve
lo mejor de mí
lo que subsiste.
*De Jorge Isaías. jisaias46@...
-Fuente: El vuelo de la abeja. Ciudad Gótica. 2008
Atada y sin palabrasâ€*
No puedo dormir
Mi alma esta atada A un dolor constante A nadie le puedo contar Mi desengaño y mi malestar De la enfermedad Que carcome el deseo No es que no lo haya intentado Quizás pida demasiado Sufro en silencio Ahogada entre cuatro paredes Estoy cansada de ver el cielorraso De mi dormitorio Como un amigo carcelero Quisiera viajar por la inmensidad De los afectos orgullosa y plena Pero no puedo, A veces la imaginación se pierde Como ahuyentada por un pesticida Con olor a incomunicación La que carcome en las noches De tristeza tan profunda Como un cadáver tirado al río Con piedras tan pesadas Para que nadie lo descubra. *De Nora Azul del Rosario Akimenco azulaki@...
Los hombres con alas*
No se sabe si fue producto de una mutación hormonal o quizás fue una variación del ADN en algún experimento poco controlado, la cuestión es que empezaron a ser habituales los nacimientos de hombres con alas. *de Joan Mateu. joan@...
EL MILAGRO*
Siempre soñó tener un tulipán, pero había nacido en un clima demasiado cálido. Ahora que los vaivenes de la suerte lo habían conducido a otros mares, no más llegar había sembrado un bulbo con todo el amor de que era capaz, fertilizándolo con tierra traída de su país, del parque donde solía jugar, del bosque, de la entrada de la casa que lo vio nacer, de las márgenes del río...
Como la vida lo llevaba y lo traía como cometa sin cordel, andaba con la maceta de uno a otro lado. Su remanso era visitar la casa de la escribana, la primera persona que lo acogió, hasta que él pudo pagarse un alquiler. Allí, entre cartas y poemas manuscritos, se sentía como regresando. Tuvo que mudarse a otra provincia, siguiendo una oferta laboral que le garantizaría un mejor futuro. Pasaron los meses y de la maceta no asomaba siquiera un resplandor... ¿qué ingrediente había faltado? Un día, le llegó una de aquellas preciosas cartas manuscritas que tanto había deseado tener, y que nunca se atrevió a pedir: Querido amigo, Tu presencia, tu compañía, el halo de magia que dejaste tras tu partida, han generado un milagro: ¿recuerdas aquella maceta que te regalé? Pocos días después advertí que tenía una pequeña rajadura, así que fui a comprarte una nueva. La llené con tierra, para que no notaras el cambio... ¡me daba vergüenza haber regalado algo roto como símbolo de nuestra amistad! Conservé la otra, como recuerdo de nuestro encuentro, esperando el momento de sembrarle una semilla... ya sabes como soy de olvidadiza para los asuntos mundanos. ¡Y hoy ha florecido! No sé por qué, al ver asomar el rostro de este tulipán, surgido de la nada, he pensado en ti. Con amor, La escribana *De Marié Rojas.
LOS SUEÑOS*
Como no conseguía hacer realidad sus sueños, obstinadamente, comenzó a escribirlos en papelitos y a colgarlos de los árboles. Una primavera al despertar, vio su jardín completamente florecido: el manzano de sueños verdes, el aromo de sueños amarillos, el ciruelo, rojos, el jacarandá, celestes; blancos el jazmín, la mutisia reina, anaranjados, las campanillas azules, bien azules. Todos, todos sus sueños, hasta los más grises, se cumplieron.
*de Ana Broglio. anabroglio2@... CUANDO LAS LILAS VUELVAN*
Si las lilas regresan,
diles que no las he olvidado, como no olvido la brevedad del pájaro ni el secreto del rezo. Dile que el perfume de los cirios
es alimento de mi sangre y de mis huesos Dile también que cuando resbalaba era para caer en el pozo profundo de su mirada clara y que en la falda de su falda hasta el miedo era leve. Dile, que a su sombra aprendí
que las espigas no solo se mecen con el viento sino también con el aliento de la rosa. Cuando las lilas vuelvan, diles que ya he partido, pero la antorcha aún yace encendida, que su llama jamás fue traicionada ni extinguida. Cuando las lilas vuelvan, diles que no las he olvidado. *de Amelia Arellano arellano.amelia@...
El Agua que se Hizo Lluvia*
Se revisan los anteojos,
Por si algo en ellos falló: Ayer te vería y no fue así. Se revisa el calendario
Después del reloj, Para que la hora y el día coincidan: Ayer podría verte y no parece ser así. Quizá fallé en soñar contigo,
O en el intento de no acordarme de ti, ¿O en dónde esta el error? Al constatar que todo estaba en orden
Lo repetí en voz baja: Ayer te podría haber visto, Pero no es así. Con los mismos lentes en los anteojos,
A la hora y fecha acordadas, Con los sueños adecuadamente Robados de tu lado: No hay error, Aún cuando todo falló: El frío, El calor, Las intersecciones de conjuntos finitos Y hasta las ondas transversales y longitudinales. Falló hasta la muerte,
(pues aquí seguimos) Y no te vi. *de hugo ivan cruz-rosas. quetzal.hi@...
*
Te escribo con tinta de oro
como brilla tu mirada, como destella tu pelo, como refulge tu cara... Como éstas noches de ensueño que me das al ser amada, como estos días sin dueño con el alma deshojada... *de Joan Mateu joan@...
Corazón de oro*
Todos le aconsejaban que se casara con él. Para ellos el tenía un corazón de oro, ella lo sentía un poco frío. Le encantaba el pelo que le caía sobre la frente y sobre todo el del pecho, una curiosa selva. Se casaron. Un día, para sorprenderlo, entró en el estudio sin golpear. En el escritorio estaba el limpia metales, en la mano de él la pequeña gamuza, apenas visible detrás del vello del pecho, el cierre que abierto mostraba el sello dieciocho quilates, bien a la izquierda. Comprendió que lo que no le gustaba de él, era esa siniestra falta de metáfora.
*de Cristina Villanueva. libera@...
HIJOS DEL SILENCIO*
Callados, Tristes, Arremolinados contra el frío, Llevados y traídos por vientos que no les pertenecen, Enfermos de un hambre que no se cura con poemas Ni canciones de alabanza a sus virtudes. Enarbolan el estandarte de la ira
Aunque no puedan gritar, ni sepan cómo. No comprenden en qué lugar quedó sepultado
el milagro que no esperan, Ignoran el placer de recibir un regalo, Saben de vidrieras y luces encendidas. Hijos de la calle,
De las sombras, Hijos de nadie, Del olvido... Si algún día - al fin -
Se abren las puertas de la gloria Pasarán antes que todos. Ocuparán el sitio de los elegidos. Pero hasta entonces...
¿Quién los llora? *De Marié Rojas. LA PIEL DE LA MEMORIA*
¿Adonde van las palabras que recubren
este despojo oscuro de pesadilla y noche? ¿Adonde van cuando abandonan este cuerpo de barro de cigarras? ¿Quién desovilla esta madeja de lombrices moribundas? ¿Quién habla cuando callo? ¿Quién se queda en mi grito estéril de ventrílocuo loco? ¿Que calladas palabras huyen de mis huesos atropellándose como gaviotas ciegas? ¿Qué es ese ruido sordo que muere cuando lo toca el aire? ¿Que aliento aciago apaga el candil balbuceante ? Brama la oscuridad y calla el viento La luz y las palabras se alejan definitivamente. Queda un puñal de ausencia cercenando, Letra a letra la piel de la memoria. *de Amelia Arellano arellano.amelia@...
Preguntas Frecuentes*
Nos conocimos, Pero no me recuerdas. Partimos temprano,
A media noche: La Luna brillaba Como si fuera el Sol Y la vida estalló Reventando la piel Con las cuencas oculares. De pronto recordé
Que vivimos en otros bosques Y en otros mares. Tienes tanta muerte,
Que hace te despiertes con vida prestada. Nos conocimos
En otros momentos de luces tibias: La vida corría entre cadenas Para que no se nos escapara, Pero ahora las cadenas se han perdido... Hablábamos en mundos vivos
Donde las moscas vuelan: Aquí las moscas no tienen alas Y aún así las miramos demasiado lejos. La sangre camina y se arrastra,
Porque le han salido patas y tiene panza. Quizá no me recuerdes:
Con la muerte guardada La vida se hace irreconocible. De un momento a otro
Recordé que sabía de ti, Y profundamente te he Echado de menos, Pues en una fosa profunda Tengo tiempo de hacerlo. Vivimos algunas veces,
Morimos el resto. Muertos son los vivos
Que temen los cambios, O temen perder el aliento. Te conocí pero no lo recuerdas,
Porque ahora morimos contentos, Que bien podemos volver a hacerlo. *de hugo ivan cruz-rosas. quetzal.hi@... Botella al mar*
Nosotros contamos las historias Entre los árboles Una hamaca desliza el aire. Un hombre lee. Una mujer inventa selvas. Los monos festejan la vida de las frutas. Una pareja funda un mundo en la piel del otro. Un terrateniente calcula cuanto va a ganar con el desmonte. Entre las nubes Alguien se esconde del mundo.El cielo ensaya almohadas blancas.Los bebés sueñan con la suavidad de su fuente de vida.Las madres cuelgan manteles.Los amantes derrochan sabanas insurrectas. Los niños se asoman a la ventana de una pintura o un cielo. Los que no duermen pasean sus ovejas.Los cocineros hacen copos de nieve sobre la tarta de limón para imitarlas. Ellos arrojan los desechos. Entre las aguas
Las sirenas estrenan sus cantos. Todos recordamos nuestra primera casa. Un hombre bucea su soledad. Una mujer envía la botella con el mensaje. Los naúfragos buscan la esperanza entre los restos húmedos.
La bandera roja de los corales cae herida. Ellos ahogan la belleza En la tierra
Los granos de oro del maíz buscan bocas. Ellos siembran el hambre. Nosotros con hojas de árbol en la voz, con gotas de cielo en la voz, con agua en la voz, contamos las historias. Ellos cuentan la plata *de Cristina Villanueva. libera@...
ORACIÓN AL TIEMPO*
Corre, Hora, sin prisa, Deja al tiempo dilatarse. Detén las notas del reloj de arena,
Travesiea a congelar las olas. Permíteme no partir,
No envejecer. Regala minutos a mis poemas,
A los juegos con mi niña. Haz de todo eco un concierto sublime,
De las sombras, mi luz. Que nazcan pétalos de la soledad
De las piedras. Y donde hay temores
Siembres sueños. Intercede por mí ante los Eternos,
Porque se agota mi estancia y aún no he concluido. Un siglo que me regales,
Es sólo polvo de estrellas. *de Marié Rojas.
Despedida*
Estoy perdiendo tu rostro
entre calles que bajan
a ninguna parte.
Tu voz
en palabras que sin gritarse
mueren frente al viento.
Tu presencia
en esta postal sin sentido
que se desdibuja en el tiempo.
Tal vez la noche
todo lo muda en su vuelo,
o la memoria juega rondas con el olvido.
Hoy sólo puedo mirarte en un recuerdo,
pero las palabras
no retornan sin sonido
*de Silvia Berlasso. silvia_1856@...
El contestador*
Le llegó una factura de teléfono tremendamente alta por que pidió inmediatamente ver el desglose de llamadas con la intención de formular una reclamación.
Quedó muy sorprendido cuando vio que todas las llamadas eran al teléfono de su novia. Pero, ¡Él no la llamaba casi nunca! ¡Era imposible! Su novia nunca contestaba, primero sonaba una música y después una voz cálida pedía que dejara el mensaje, por lo que prácticamente dejó de intentar comunicar con ella por teléfono. Entonces, ¿Quién usaba su móvil para llamar a su novia?. Era todo un misterio. Analizó las llamadas constatando que todas se producían entre las 2 y las 6 de la madrugada ¡Mientras él estaba durmiendo! ¡Imposible! Aquella noche se mantuvo en vela, expectante y nervioso. A la dos y cuarto sonó el teléfono. Descolgó y escuchó una voz metálica que decía: - Hola Contestador* de Stefen, soy el contestador de Maite. Hoy he querido llamarte yo. ¿Amor mío, estabas esperando que fueran las dos para seguir nuestra conversación de ayer? *Joan Mateu. joan@... Ley de la
conservación*
Aquella tarde soleada edifiqué con mis manos su espalda se conjugaron sin prisa Yo mano Tú espaldas hoy acaricio a los que amo con retazos de ella desde aquel día acompaña resi |
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