Un rato*
Ahora, justo ahora
que levantamos la copa y reímos y nos emocionamos
no vendría mal un rato de felicidad
de esa felicidad elemental.
Un rato de cien años o más,
de la simple felicidad del pan, de un poco de paz
y de un vino amigable.
Digo, no vendría mal un rato de felicidad
para los sin-pan y
los sin-voz de tanto gritar
en este mundo desparejo y absurdo.
Digo nomás
no vendría mal un rato de felicidad.
Ahora, justo ahora
que levantamos la copa y reímos y nos emocionamos
no vendría mal un rato de felicidad
de esa felicidad elemental.
Un rato de cien años o más,
de la simple felicidad del pan, de un poco de paz
y de un vino amigable.
Digo, no vendría mal un rato de felicidad
para los sin-pan y
los sin-voz de tanto gritar
en este mundo desparejo y absurdo.
Digo nomás
no vendría mal un rato de felicidad.
*de Aldo Luis Novelli aldonovelli@...
Un cuento - regalo para mi navidad...
MELANCOLÍA NAVIDEÑA*
El tiempo puso en mi memoria un velo dorado y argentino sonido de campanitas a mis recuerdos.
Por diciembre nevaba. La niña terminaba sus tareas escolares y envuelta en una cálida manta tejida por su abuela, se acurrucaba frente a la salamandra y prendía la radio. La niña soñaba. Coros con reminiscencias medievales entonaban villancicos atávicos. Era la hora de las narraciones de cuentos
navideños. Sonaban los cascabeles de los trineos, ladraban los perros, los Reyes Magos premiaban y castigaban. Alguna vez, la niña, encontró un trozo de carbón dentro de sus zapatos. Advertencia; este año se portará mejor.
En la noche de Reyes, la niña espantaba al sueño, llevaba a la terraza un manojo de hierbas y un poco de agua para los camellos. En su pesebre adelantaba un paso mas las figuras para acercarlas al Niño Dios.
Por diciembre nevaba. La niña terminaba sus tareas escolares y envuelta en una cálida manta tejida por su abuela, se acurrucaba frente a la salamandra y prendía la radio. La niña soñaba. Coros con reminiscencias medievales entonaban villancicos atávicos. Era la hora de las narraciones de cuentos
navideños. Sonaban los cascabeles de los trineos, ladraban los perros, los Reyes Magos premiaban y castigaban. Alguna vez, la niña, encontró un trozo de carbón dentro de sus zapatos. Advertencia; este año se portará mejor.
En la noche de Reyes, la niña espantaba al sueño, llevaba a la terraza un manojo de hierbas y un poco de agua para los camellos. En su pesebre adelantaba un paso mas las figuras para acercarlas al Niño Dios.
¡ Al fin llegó el día!. Obediente se despedía hasta mañana si Dios quiere.
La cama tibia, la botella de cerámica llena de agua caliente a sus pies. El beso de su madre. Las mantas apretadas bajo la almohada. "Cierra fuerte los puños que así te dormirás deprisa", sí madre. "Ángel de la Guarda dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día". La niña se esfuerza por espantar al sueño. Quiere ver, quiere escuchar. La abuela le dijo que los camellos son enormes, los Reyes visten de brillantes colores, llevan infinidad de carros cargados con regalos. También está la música, sobre
todo la música..¡Es tan bella!. ¿Y cómo es abuela?. Indescriptible, no hay sonido en la tierra capaz de reproducirlo.
El sueño de un niño no sabe de curiosidades insatisfechas. La niña se duerme.
Amanece gris, desapacible. Nieva.
La niña corre hasta la mesita del recibidor donde se encuentran los regalos.
Los Reyes pasaron y ella otra vez, no los escuchó. Hay muchos paquetes envueltos en papel celofán, brillante, cubierto de copos de nieve. ¿Cómo abuela, cómo no se derrite la nieve?. Vino del cielo y te estaba esperando.
La niña selecciona sus regalos, los coloca en una bandeja, y rápidamente vuelve a su cama. Siempre hay lápices de colores que la niña por placer despunta para sentir su perfume También está la caja de madera fragante que contiene los lápices de cera, y los cuentos para colorear.
Hoy esta permitido remolonear en la cama, pero no demasiado. Hay que hacer el intercambio de regalos con el primo. Él vive a cinco kilómetros, trayecto que el abuelo guiará a través de las montañas.
La niña estrena un abrigo con cuello y puños de terciopelo y una larga bufanda de lana roja, corre entre los manzanos cubiertos de muérdago. Asusta a los pájaros con sus trenzas flotantes.
Regresan los tres, el abuelo con sus dos nietos. Hay que darse prisa, la caravana ya va a pasar. Por la carretera vienen desfilando de pueblo en pueblo los Reyes en sus camellos, los pastores con sus rebaños, los chicos con los obsequios para el Niño que ha nacido en Belén.
El pueblo es pequeño, todos los habitantes están parados a lo largo del camino y reciben las castañas, los higos, turrones y caramelos que arrojan los esclavos negros, muy negros, con grandes aros en sus orejas y brillantes turbantes sobre sus cabezas.
Ese año el pesebre de su casa, ha ganado el primer premio del concurso que todos los años organiza la Parroquia. Es un hermoso pesebre. Ocupa toda una habitación. Las montañas son de corteza de alcornoque, por sus rugosidades discurren arroyos de papel plateado. Los lagos son trozos de espejos en los que descansan los cisnes. Hay caminos que bajan de las montañas, pueblos en sus laderas y hermosos palacios iluminados en su interior.
Hoy es día de Reyes, ya llegaron, están a los pies del Divino Niño.
La cama tibia, la botella de cerámica llena de agua caliente a sus pies. El beso de su madre. Las mantas apretadas bajo la almohada. "Cierra fuerte los puños que así te dormirás deprisa", sí madre. "Ángel de la Guarda dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día". La niña se esfuerza por espantar al sueño. Quiere ver, quiere escuchar. La abuela le dijo que los camellos son enormes, los Reyes visten de brillantes colores, llevan infinidad de carros cargados con regalos. También está la música, sobre
todo la música..¡Es tan bella!. ¿Y cómo es abuela?. Indescriptible, no hay sonido en la tierra capaz de reproducirlo.
El sueño de un niño no sabe de curiosidades insatisfechas. La niña se duerme.
Amanece gris, desapacible. Nieva.
La niña corre hasta la mesita del recibidor donde se encuentran los regalos.
Los Reyes pasaron y ella otra vez, no los escuchó. Hay muchos paquetes envueltos en papel celofán, brillante, cubierto de copos de nieve. ¿Cómo abuela, cómo no se derrite la nieve?. Vino del cielo y te estaba esperando.
La niña selecciona sus regalos, los coloca en una bandeja, y rápidamente vuelve a su cama. Siempre hay lápices de colores que la niña por placer despunta para sentir su perfume También está la caja de madera fragante que contiene los lápices de cera, y los cuentos para colorear.
Hoy esta permitido remolonear en la cama, pero no demasiado. Hay que hacer el intercambio de regalos con el primo. Él vive a cinco kilómetros, trayecto que el abuelo guiará a través de las montañas.
La niña estrena un abrigo con cuello y puños de terciopelo y una larga bufanda de lana roja, corre entre los manzanos cubiertos de muérdago. Asusta a los pájaros con sus trenzas flotantes.
Regresan los tres, el abuelo con sus dos nietos. Hay que darse prisa, la caravana ya va a pasar. Por la carretera vienen desfilando de pueblo en pueblo los Reyes en sus camellos, los pastores con sus rebaños, los chicos con los obsequios para el Niño que ha nacido en Belén.
El pueblo es pequeño, todos los habitantes están parados a lo largo del camino y reciben las castañas, los higos, turrones y caramelos que arrojan los esclavos negros, muy negros, con grandes aros en sus orejas y brillantes turbantes sobre sus cabezas.
Ese año el pesebre de su casa, ha ganado el primer premio del concurso que todos los años organiza la Parroquia. Es un hermoso pesebre. Ocupa toda una habitación. Las montañas son de corteza de alcornoque, por sus rugosidades discurren arroyos de papel plateado. Los lagos son trozos de espejos en los que descansan los cisnes. Hay caminos que bajan de las montañas, pueblos en sus laderas y hermosos palacios iluminados en su interior.
Hoy es día de Reyes, ya llegaron, están a los pies del Divino Niño.
"Hija canta por última vez el villancico". Sí madre.
Campanas sobre campanas
Y sobre campanas una
Asómate a la ventana
Que ya está el Niño en la cuna..
Campanas sobre campanas
Y sobre campanas una
Asómate a la ventana
Que ya está el Niño en la cuna..
*de MARGARITA CARRERA URABAYEN. urabayenenea@...
Niño *
(estampa navideña)
Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado
-Miguel Hernández-
Niño. Niño del extrarradio. Niño de los cartones y el gesto huraño.
Déjame en esta noche cantarte, niño esquivo; deja que mi palabra te acaricie; que este grito de sangre que me agobia surja feroz y ardiente como un magma de espanto, como una sonora bofetada en el rostro impasible de los dioses.
Atrás, lejos, muy lejos, hay la caricia de una madre, un recuerdo borroso que tu piel, hoy endurecida por lluvias y quebrantos, evoca muy de cuando en cuando, quizá para escapar al miedo de las noches pobladas por expectantes ratas, gritos enloquecidos y algún llanto lejano. Niño.
Tu luna de cristal es la farola de la esquina, que una piedra a destiempo borra sin el menor remordimiento, sumiendo en las tinieblas tus años infantiles. Niño.
En tu mano surcada por miríadas de líneas, falta una: La línea del futuro. Acaso la borraron otras líneas menos inofensivas: las hondas cicatrices que dejan los cristales, las latas, las traidoras astillas escondidas. Niño.
Hubo quien te enseñó que una navaja abierta es la estrecha frontera entre el frío y la nada. Que un silencioso uniforme en la distancia puede significar la pérdida del cielo que cobija tus sueños, si es que soñar aún no es imposible. Que la noche es un hediondo basural donde encontrar aquello que la suerte te niega. Niño.
Niño de ropa vieja y mejillas manchadas, sospechoso habitual, espectro sin respuesta. Niño.
Niño gris de chatarra, papel y heridas sucias. Niño de octubre sin zapatos ni amor ni primaveras. Niño de negros ojos y silencio en los labios. Niño sin videojuegos ni esperanzas, sin lágrimas ni risa, sin un abrazo confortable, sin futuro. Niño de otoños largos sin música ni escuela, sin papá noel ni reyes magos, niño sin villancicos. Niño ajeno a ese mundo de escaparates encendidos y cenas navideñas. Niño de la inocencia asesinada. Niño que te repites por todas las esquinas. Niño que una mañana no amaneces. Niño.
Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado
-Miguel Hernández-
Niño. Niño del extrarradio. Niño de los cartones y el gesto huraño.
Déjame en esta noche cantarte, niño esquivo; deja que mi palabra te acaricie; que este grito de sangre que me agobia surja feroz y ardiente como un magma de espanto, como una sonora bofetada en el rostro impasible de los dioses.
Atrás, lejos, muy lejos, hay la caricia de una madre, un recuerdo borroso que tu piel, hoy endurecida por lluvias y quebrantos, evoca muy de cuando en cuando, quizá para escapar al miedo de las noches pobladas por expectantes ratas, gritos enloquecidos y algún llanto lejano. Niño.
Tu luna de cristal es la farola de la esquina, que una piedra a destiempo borra sin el menor remordimiento, sumiendo en las tinieblas tus años infantiles. Niño.
En tu mano surcada por miríadas de líneas, falta una: La línea del futuro. Acaso la borraron otras líneas menos inofensivas: las hondas cicatrices que dejan los cristales, las latas, las traidoras astillas escondidas. Niño.
Hubo quien te enseñó que una navaja abierta es la estrecha frontera entre el frío y la nada. Que un silencioso uniforme en la distancia puede significar la pérdida del cielo que cobija tus sueños, si es que soñar aún no es imposible. Que la noche es un hediondo basural donde encontrar aquello que la suerte te niega. Niño.
Niño de ropa vieja y mejillas manchadas, sospechoso habitual, espectro sin respuesta. Niño.
Niño gris de chatarra, papel y heridas sucias. Niño de octubre sin zapatos ni amor ni primaveras. Niño de negros ojos y silencio en los labios. Niño sin videojuegos ni esperanzas, sin lágrimas ni risa, sin un abrazo confortable, sin futuro. Niño de otoños largos sin música ni escuela, sin papá noel ni reyes magos, niño sin villancicos. Niño ajeno a ese mundo de escaparates encendidos y cenas navideñas. Niño de la inocencia asesinada. Niño que te repites por todas las esquinas. Niño que una mañana no amaneces. Niño.
*de Sergio Borao Llop. sergiobllop@...
Comentario sobre este texto...
Amigo Eduardo:
Seguro que conoces el juego de superponer dos o más imágenes distintas, pintadas en papel vegetal transparente, y formar con el conjunto una nueva imagen, diferente y a la vez receptora de las otras.
Una cosa parecida es lo que ha generado la prosa que ahora te mando. Por un lado, la idea-propuesta de escribir un cuento navideño; por otro, el artículo de los chicos cartoneros y tu propio relato en ese mismo boletín. Desde la perspectiva de alguien -yo- que no cree en la navidad, no por la navidad en sí misma, que debería ser algo positivo que potenciase esa zona luminosa, por así llamarla, de nuestro espíritu, sino por aquello en lo que ha venido a convertirse y que tiene que ver más con la hipocresía que con la bondad, lo cual es doblemente terrible, pues el disfraz de los ególatras es mucho más efectivo en momentos en que la buena gente (que, no lo olvidemos, lo es todo el año) y sobre todo, la gente crédula, tiene, por así decirlo, las defensas más bajas. Desde esa perspectiva, decía, resulta bastante difícil escribir un texto típico, repleto de angelitos, nieve, guirnaldas, cervatillos, hadas rubias, niños hiperbondadosos, papás y mamás felices y demás elementos tan tópicos de estas fechas. Más acorde con mi pensamiento, con el recuerdo de aquellos que no brindarán con champagne ni abrirán emocionados sus regalos, ahí va esta prosa que acaso haya soñado en algún momento ser poema, y que íntimamente sabe que su protagonista la prefiere prosa.
Seguro que conoces el juego de superponer dos o más imágenes distintas, pintadas en papel vegetal transparente, y formar con el conjunto una nueva imagen, diferente y a la vez receptora de las otras.
Una cosa parecida es lo que ha generado la prosa que ahora te mando. Por un lado, la idea-propuesta de escribir un cuento navideño; por otro, el artículo de los chicos cartoneros y tu propio relato en ese mismo boletín. Desde la perspectiva de alguien -yo- que no cree en la navidad, no por la navidad en sí misma, que debería ser algo positivo que potenciase esa zona luminosa, por así llamarla, de nuestro espíritu, sino por aquello en lo que ha venido a convertirse y que tiene que ver más con la hipocresía que con la bondad, lo cual es doblemente terrible, pues el disfraz de los ególatras es mucho más efectivo en momentos en que la buena gente (que, no lo olvidemos, lo es todo el año) y sobre todo, la gente crédula, tiene, por así decirlo, las defensas más bajas. Desde esa perspectiva, decía, resulta bastante difícil escribir un texto típico, repleto de angelitos, nieve, guirnaldas, cervatillos, hadas rubias, niños hiperbondadosos, papás y mamás felices y demás elementos tan tópicos de estas fechas. Más acorde con mi pensamiento, con el recuerdo de aquellos que no brindarán con champagne ni abrirán emocionados sus regalos, ahí va esta prosa que acaso haya soñado en algún momento ser poema, y que íntimamente sabe que su protagonista la prefiere prosa.
*de Sergio Borao Llop. sergiobllop@...
Machuca*
Es el nombre de una película chilena, la alquilé casi al azar, no había escuchado nada sobre la misma. Mientras la gozaba, sentí que la vida me había hecho un regalo, (de fin de año?). Y me acordé de Cristina Villanueva, quien alimenta el motor de ésta inventiva e intensa convocatoria. Ella da fundamento y utiliza a García Márquez, cuando dice la vida no es lo que se vive sino lo que se recuerda de ella.
Pocas veces vi en el cine, un enlace casi perfecto entre el contexto social y político, los intereses de clase, la impunidad de las fuerzas armadas y allí, en medio de todo, un niño. Creciendo, saboreando la primer experiencia de amor, desde el entusiasmo casi infantil al descubrir, un nuevo sabor a la leche condensada. Desarrollándose, mientras era obligado a observar a su madre, cuando se encontraba con un señor quien además de no ser su padre, reivindicaba esa típica perversidad que asumen ciertos seres humanos, cuando no pueden registrar la memoria de los afectos. Nunca tan claro, patologías de los valores tan cerquita de Pinochet. El niño que concurre a un Colegio Católico y Bilingüe -Saint Patrick-, le toca vivir profundas contradicciones de clase, a partir de la postura del Rector, sacerdote quien desea establecer estrechas relaciones entre lo sagrado y la igualdad de clases. Lo que sucedió después en Chile ya conocemos, pasaron ya 32 años, pero hay algo que cierta memoria desdibuja permanentemente o la desconfigura para no decir –lo suficiente- que el propósito de ese gobierno era nacionalizar minas, expropiar latifundios (para convertirlos en cooperativas) y establecer un control desde el Estado, a los bancos, para vivir en un sistema donde los números no reinen. Que la calidad sea superada por la cantidad y que el dinero sea visto como un medio que otorgue valor a las personas y los que no lo tienen, recuperen el lugar en la escala (que en ese caso) dejó de ser jerárquica. [1]
La suerte de Machuca, -otro niño-, quien vivía en una villa ubicada en las afueras de Santiago, después del golpe del 11 de septiembre de 1973, tal vez fue la misma, corrida por Salvador Allende. (Y como si la historia no hiciera lo suyo, en Chile -hace días nomás-, desde el programa "Máximo Volumen" de Radio Carolina, se lanzó una campaña "Pitéate un flayte”, que nos hace pensar que el nazismo convive con nosotros, casi naturalmente).
Ésta Navidad brindo por superar antiguos resentimientos con los hermanos chilenos, que podamos defender a nuestro planeta, desde el destierro a las variadas formas que alcanzan las papeleras, que cuidemos los Esteros del Iberá, que sigamos tejiendo todas las alianzas posibles para desterrar la corrupción, que no nos dé igual, si se paga o no, la deuda al FMI. Que la desesperanza no alimenten los ataques de pánicos, que las adicciones se evaporen, que tomemos el anti- viagra para redescubrir al amor, que desalambremos los territorios de la incomunicación. Brindo para que el dolor sea la referencia para igualarme a los otros. Ah... y sobre todo brindo para seguir vivenciando que la vida, es lo se recuerda de ella, pero también lo que se vive.
[1] Adaptación de palabras de Cristina Villanueva, cuando hace el lanzamiento de ésta Convocatoria
Es el nombre de una película chilena, la alquilé casi al azar, no había escuchado nada sobre la misma. Mientras la gozaba, sentí que la vida me había hecho un regalo, (de fin de año?). Y me acordé de Cristina Villanueva, quien alimenta el motor de ésta inventiva e intensa convocatoria. Ella da fundamento y utiliza a García Márquez, cuando dice la vida no es lo que se vive sino lo que se recuerda de ella.
Pocas veces vi en el cine, un enlace casi perfecto entre el contexto social y político, los intereses de clase, la impunidad de las fuerzas armadas y allí, en medio de todo, un niño. Creciendo, saboreando la primer experiencia de amor, desde el entusiasmo casi infantil al descubrir, un nuevo sabor a la leche condensada. Desarrollándose, mientras era obligado a observar a su madre, cuando se encontraba con un señor quien además de no ser su padre, reivindicaba esa típica perversidad que asumen ciertos seres humanos, cuando no pueden registrar la memoria de los afectos. Nunca tan claro, patologías de los valores tan cerquita de Pinochet. El niño que concurre a un Colegio Católico y Bilingüe -Saint Patrick-, le toca vivir profundas contradicciones de clase, a partir de la postura del Rector, sacerdote quien desea establecer estrechas relaciones entre lo sagrado y la igualdad de clases. Lo que sucedió después en Chile ya conocemos, pasaron ya 32 años, pero hay algo que cierta memoria desdibuja permanentemente o la desconfigura para no decir –lo suficiente- que el propósito de ese gobierno era nacionalizar minas, expropiar latifundios (para convertirlos en cooperativas) y establecer un control desde el Estado, a los bancos, para vivir en un sistema donde los números no reinen. Que la calidad sea superada por la cantidad y que el dinero sea visto como un medio que otorgue valor a las personas y los que no lo tienen, recuperen el lugar en la escala (que en ese caso) dejó de ser jerárquica. [1]
La suerte de Machuca, -otro niño-, quien vivía en una villa ubicada en las afueras de Santiago, después del golpe del 11 de septiembre de 1973, tal vez fue la misma, corrida por Salvador Allende. (Y como si la historia no hiciera lo suyo, en Chile -hace días nomás-, desde el programa "Máximo Volumen" de Radio Carolina, se lanzó una campaña "Pitéate un flayte”, que nos hace pensar que el nazismo convive con nosotros, casi naturalmente).
Ésta Navidad brindo por superar antiguos resentimientos con los hermanos chilenos, que podamos defender a nuestro planeta, desde el destierro a las variadas formas que alcanzan las papeleras, que cuidemos los Esteros del Iberá, que sigamos tejiendo todas las alianzas posibles para desterrar la corrupción, que no nos dé igual, si se paga o no, la deuda al FMI. Que la desesperanza no alimenten los ataques de pánicos, que las adicciones se evaporen, que tomemos el anti- viagra para redescubrir al amor, que desalambremos los territorios de la incomunicación. Brindo para que el dolor sea la referencia para igualarme a los otros. Ah... y sobre todo brindo para seguir vivenciando que la vida, es lo se recuerda de ella, pero también lo que se vive.
[1] Adaptación de palabras de Cristina Villanueva, cuando hace el lanzamiento de ésta Convocatoria
*de María Bar. barmaria@...
LOS PENSAMIENTOS EN NAVIDAD*
Caminaba al lado de los pensamientos, escuchando a cada uno de ellos para lograr mínimo acuerdo.
Esto es de locos, dicen las ideas llegando al trote para reclamar espacio y parentesco con las palabras. No, es un recuento de tiempos idos; - bien, pase y paz, responden las letras.
A este punto la fantasía tomó ventaja, sonriendo complacida con la disputa y a poco dijo: queridos amigos; es tan sencillo llegar al punto cuando imaginación existe, que bien podemos entablar debate.
Fue el Mesías o no lo fue; tema pesado de discutir, cargaron al punto las frases por pensamientos, más fantasía con su sonrisa les fue diciendo sin respirar: son ellos José y María, no lo dudéis y el pesebre por ellos esperando está, guardad silencio... no los vendáis.. recuerda que el rey malo les matará a su hijito justo en la navidad.
Mientras los pensamientos con su carga de letras unas sobre otras, seguían tejiendo palabras cálidas para entregarlas a las ideas; en calma se sentaron dejando espacio por si recuerdos al fin llegaran de largo viaje, seguidos por reyes de otros reinos no tan lejanos llamados magos.
Suena un tambor de cuero delgado y fino muy bien templado, seguido por otro para redoble; a poco se escucha silbando bajo por los linderos, es capador acompañando a quena que majestuosa con tono coloratura, da orden de inicio a celebración.
Negros finos, cholos y cunas son los artistas de la región, vienen cantando en lenguas nativas los villancicos para el pequeño que nacerá.
Llegan ideas muy amistosas en plan de fiesta pidiendo espacio para sentarse; a poco suena con voz muy grave, preciosa rana saltando en pasto y sin darse cuenta, la atrapa el gato. Lo que faltaba también pasó; fauna completa reunida estaba a nuestro lado, esperando movimientos delatores hacia el pesebre ellos también.
A este punto todos estamos entre lo sublime, la dicha, la pasión y el cuento, enfilando miradas directo a orillas de la quebrada; montes cerrados y caminos viejos han transitado para llegar al punto antes señalado por Ángel enviado; y allí seguros, esperar noche de veinticuatro para empezar historia de humanidad.
Paso los ojos por cada uno y pienso despacio, que bello grupo hemos reunido a preparar poemas para el que nace, no falta un hombre ni la cigarra; tampoco un primate, una lagartija o la tierna oveja.
Saltan los recuerdos acurrucados cuando, la luz brillante de las estrellas viene mostrando camino amplio, despejado y blanco para la madre, mientras el padre hala el cordel que a la mula lleva.
Fantasía, imaginación, palabras, letras, ideas y pensamientos... salen corriendo haciendo venia de lado a lado, dejando libre la puerta abierta; la del establo. Entra la madre, también el padre; se hace luz en el firmamento, se siente un sonido completo, es trueno anunciando la media noche, hoy es veinticinco en el cero pasando a uno, por fin a nacido sin llanto triste y menos gritos de madre partiendo.
En clima frío muy bien cubierto y acompañado silenciosamente, por una mula tierna y el buey amigo, los pastorcitos y campesinos de la región, hoy ha nacido el Niño Dios
Es El que ha venido como un mortal amigo para salvarnos; rey de indigentes, mendigos, niños gamines; mujeres tristes que ahora vienen a saludar con la esperanza en el buen Jesús.
Salen al camino los leñadores y pescadores, los enfermos del cuerpo y también del alma para sus manitas ver, ya que es corto el tiempo para lograr tanto dolor y tristeza, hambre y penurias por fin calmar.
Y saber que, caminaba al lado de los pensamientos cuando la estrella se vio brillar en cielo azul que cubría a Belén; esa noche de veinticuatro pasando unos minutos a veinticinco en natividad, se escuchó murmullo de voces débiles repitiendo:
Gloria a Dios en las alturas y Paz, Amor y Pan en la tierra a los hombres, ancianos, mujeres y chicos; negros, cunas, cholos, mestizos y mulatos, que no soportan más frío, desamparo, silencio, dolor y hambruna.
Amén.
Caminaba al lado de los pensamientos, escuchando a cada uno de ellos para lograr mínimo acuerdo.
Esto es de locos, dicen las ideas llegando al trote para reclamar espacio y parentesco con las palabras. No, es un recuento de tiempos idos; - bien, pase y paz, responden las letras.
A este punto la fantasía tomó ventaja, sonriendo complacida con la disputa y a poco dijo: queridos amigos; es tan sencillo llegar al punto cuando imaginación existe, que bien podemos entablar debate.
Fue el Mesías o no lo fue; tema pesado de discutir, cargaron al punto las frases por pensamientos, más fantasía con su sonrisa les fue diciendo sin respirar: son ellos José y María, no lo dudéis y el pesebre por ellos esperando está, guardad silencio... no los vendáis.. recuerda que el rey malo les matará a su hijito justo en la navidad.
Mientras los pensamientos con su carga de letras unas sobre otras, seguían tejiendo palabras cálidas para entregarlas a las ideas; en calma se sentaron dejando espacio por si recuerdos al fin llegaran de largo viaje, seguidos por reyes de otros reinos no tan lejanos llamados magos.
Suena un tambor de cuero delgado y fino muy bien templado, seguido por otro para redoble; a poco se escucha silbando bajo por los linderos, es capador acompañando a quena que majestuosa con tono coloratura, da orden de inicio a celebración.
Negros finos, cholos y cunas son los artistas de la región, vienen cantando en lenguas nativas los villancicos para el pequeño que nacerá.
Llegan ideas muy amistosas en plan de fiesta pidiendo espacio para sentarse; a poco suena con voz muy grave, preciosa rana saltando en pasto y sin darse cuenta, la atrapa el gato. Lo que faltaba también pasó; fauna completa reunida estaba a nuestro lado, esperando movimientos delatores hacia el pesebre ellos también.
A este punto todos estamos entre lo sublime, la dicha, la pasión y el cuento, enfilando miradas directo a orillas de la quebrada; montes cerrados y caminos viejos han transitado para llegar al punto antes señalado por Ángel enviado; y allí seguros, esperar noche de veinticuatro para empezar historia de humanidad.
Paso los ojos por cada uno y pienso despacio, que bello grupo hemos reunido a preparar poemas para el que nace, no falta un hombre ni la cigarra; tampoco un primate, una lagartija o la tierna oveja.
Saltan los recuerdos acurrucados cuando, la luz brillante de las estrellas viene mostrando camino amplio, despejado y blanco para la madre, mientras el padre hala el cordel que a la mula lleva.
Fantasía, imaginación, palabras, letras, ideas y pensamientos... salen corriendo haciendo venia de lado a lado, dejando libre la puerta abierta; la del establo. Entra la madre, también el padre; se hace luz en el firmamento, se siente un sonido completo, es trueno anunciando la media noche, hoy es veinticinco en el cero pasando a uno, por fin a nacido sin llanto triste y menos gritos de madre partiendo.
En clima frío muy bien cubierto y acompañado silenciosamente, por una mula tierna y el buey amigo, los pastorcitos y campesinos de la región, hoy ha nacido el Niño Dios
Es El que ha venido como un mortal amigo para salvarnos; rey de indigentes, mendigos, niños gamines; mujeres tristes que ahora vienen a saludar con la esperanza en el buen Jesús.
Salen al camino los leñadores y pescadores, los enfermos del cuerpo y también del alma para sus manitas ver, ya que es corto el tiempo para lograr tanto dolor y tristeza, hambre y penurias por fin calmar.
Y saber que, caminaba al lado de los pensamientos cuando la estrella se vio brillar en cielo azul que cubría a Belén; esa noche de veinticuatro pasando unos minutos a veinticinco en natividad, se escuchó murmullo de voces débiles repitiendo:
Gloria a Dios en las alturas y Paz, Amor y Pan en la tierra a los hombres, ancianos, mujeres y chicos; negros, cunas, cholos, mestizos y mulatos, que no soportan más frío, desamparo, silencio, dolor y hambruna.
Amén.
*de Maria Sonia Quevedo fvctz@...
El texto inspirador del ejercicio de escritura...
FIESTAS*
a Uma
Gabriel García Marquez piensa que la vida no es lo que se vive sino lo que se recuerda de ella y el modo en que se decide contarla. El relato de nuestra vida es algo que se puede modificar, cambiando de esta forma la misma existencia. Con datos iguales podemos construir distintas historias.
Angela Pradelli ha sugerido para fin de año no hacer un balance sino construir un cuento. Pienso que es una idea acertada, el balance está ligado a los números, el cuento se hace con palabras.
Así que si a alguno o a muchos no le dan los números, a lo mejor le dan las letras que son más piadosas y sobre todo más brillantes. Vivimos en un sistema donde los números reinan.
Gabriel García Marquez piensa que la vida no es lo que se vive sino lo que se recuerda de ella y el modo en que se decide contarla. El relato de nuestra vida es algo que se puede modificar, cambiando de esta forma la misma existencia. Con datos iguales podemos construir distintas historias.
Angela Pradelli ha sugerido para fin de año no hacer un balance sino construir un cuento. Pienso que es una idea acertada, el balance está ligado a los números, el cuento se hace con palabras.
Así que si a alguno o a muchos no le dan los números, a lo mejor le dan las letras que son más piadosas y sobre todo más brillantes. Vivimos en un sistema donde los números reinan.
Cantidad y no calidad.
El dinero ya no es visto como un medio sino como un fin que da su valor a las personas.
Los que no lo tienen, han perdido lugar en la escala numérica que es jerárquica.
La otra posibilidad es la red de las palabras infinita, arborescente, plena de matices. En ésa podemos expresar los sentimientos. Las alegrías y las tristezas,se tejen con lenguaje.
Motivos para festejar: los amigos nuevos, los libros leidos, los por leer, las uniones, el juego, las mil y una pequeñas y grandes maravillas de la vida.
Los niños que crecen,los que van a nacer. Vamos a brindar, a recordar a los que no están, a cultivar las burbujas de la alegría y la amistad.
Cariños a todos
Felices fiestas!
*De Cristina Villanueva pluma@...
Motivos para festejar: los amigos nuevos, los libros leidos, los por leer, las uniones, el juego, las mil y una pequeñas y grandes maravillas de la vida.
Los niños que crecen,los que van a nacer. Vamos a brindar, a recordar a los que no están, a cultivar las burbujas de la alegría y la amistad.
Cariños a todos
Felices fiestas!
*De Cristina Villanueva pluma@...
*
Queridas amigas, queridos amigos:
El próximo domingo 25 de diciembre del 2005 presentaremos en la Radiofabrik Salzburg (107.5 FM), entre las 19:06 y las 20:00 horas (hora de Austria!), música del compositor mexicano Gabriel Pareyón. Las poesías que leeremos pertenecen a Lucas Duarte (Colombia) y la música de fondo será de Pedro Nel Martínez (Colombia); todo ésto en nuestro programa Poesía y Música Latinoamericana, en español y alemán. ¡Les deseamos una feliz audición!
El próximo domingo 25 de diciembre del 2005 presentaremos en la Radiofabrik Salzburg (107.5 FM), entre las 19:06 y las 20:00 horas (hora de Austria!), música del compositor mexicano Gabriel Pareyón. Las poesías que leeremos pertenecen a Lucas Duarte (Colombia) y la música de fondo será de Pedro Nel Martínez (Colombia); todo ésto en nuestro programa Poesía y Música Latinoamericana, en español y alemán. ¡Les deseamos una feliz audición!
ATENCIÓN: El programa Poesía y Música Latinoamericana se puede escuchar online en el sitio www.radiofabrik.at (Link MP3 Live-Stream)
!!!! Tengan por favor en cuenta la diferencia horaria con Austria!!!!
REPETICIÓN: ¡La audición del programa Poesía y Música Latinoamericana se repite todos los jueves entre las 10:06 y las 11:00 horas (de Austria!), en la Radiofabrik de Salzburgo!
Cordial saludo!
YAGE, Verein für lat. Kunst, Wissenschaft und Kultur.
www.euroyage.com
Schießstattstr. 44 A-5020 Salzburg AUSTRIA
Tel. + Fax: 0043 662 825067
Cordial saludo!
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www.euroyage.com
Schießstattstr. 44 A-5020 Salzburg AUSTRIA
Tel. + Fax: 0043 662 825067
"Los días felices"*
No puedo dejar de recomendar la escritura transparente de Celso, su manera de pintar frescos, de fotografiar en palabras la historia propia que se parece mucho a la de cada uno de nosotros, con viejos o abuelos gringos que sudaban la gota gorda, que siempre hablaron en media lengua. El libro de Celso es de una belleza increíble. Muchos de sus escritos
ya fueron leídos por los socios de inventiva en el transcurso de 3 años de ediciones. Pero ahora están reunidos, sutilmente reescritos e ilustrados por él.
Una sorpresa más.... hay comentarios recibidos desde la web. Me encuentro allí, encuentro a muchos amigos en la palabra diciendo cosas que Celso transcribe como anticipo casi al abrir el libro.
Disculpen mi inusual insistencia, pero quien pueda comprar el libro
no se lo pierda.
Promoción:
Quienes compren "Los días felices" tendrán la posibilidad de ser nuevos miembros del club de socios de Inventiva Social sin costo hasta cubrir el importe total pagado con gasto de envio incluidos si corresponde. ( 10 meses quienes compren con gastos de envio, y 6 meses a quienes compren
directamente el libro "en mano" )
Para comprar el libro hay que comunicarse con el autor: celsoagr@...
El costo total del libro con gastos de envío incuídos son $ 30.00 -TREINTA PESOS, enviado por contrarreembolso en CORREO ARGENTINO; (Costo neto $ 19.00 más gastos envío $ 11.00)
*Eduardo F. Coiro. inventivasocial@...
Invitación al Club de socios de InventivaSocial
Propuesta para el año 2006:
-Las ediciones cotidianas de Inventiva Social en su casilla de correo.
-Acompañamiento en escritura con tema propio o ejercicios de escritura.
-La publicación en Inventiva de una breve antología virtual con sus trabajos.
-Publicación virtual de obras o textos extensos (libros ya editados) en las ediciones de inventiva.
-El anuncio y respaldo de actividades culturales y/o editoriales que realicen.
-Soporte ante problemas de recepción de las ediciones.
La cuota anual del club de socios es de 36 pesos en Argentina o 10 Euros en el exterior.
El pago puede realizarse desde cajeros de la red link o por giro postal dentro del país.
Un abrazo enorme y sigan acompañando esta hermosa experiencia.
*Eduardo Francisco Coiro inventivasocial@...
Editor de InventivaSocial. Plaza virtual de escritura
InventivaSocial
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Para compartir escritos dirigirse a : inventivasocial@...
-por favor enviar en texto sin formato dentro del cuerpo del mail-
Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.
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