INVENTIVASocial
Edición ENERO 2006
Solo literatura mes por mes...
Para suscribirse gratuitamente hay que solicitarlo al editor: inventivasocial@...
Opción: para recibir como boletín despachado por Yahoo, enviar un mail en blanco a
:
EL BENTEVEO*
Él me escribió desde lejos "Recién bajé del techo, en mis meditaciones sin resultado, pero había un gran murallón rosado de nubes altas que absorbían la última luz del atardecer, y delante unas nubes con formas de algodones pero de un color gris acerado muy extrañas y lindas en su combinación".
Claro, con un hombre de mirada celeste una se pasea con los ojos vueltos hacia arriba, y se termina por hallar en las alturas la maravilla, y también el espanto.
En la esquina de San Martín y Suipacha, en un rincón de enmarañados cables eléctricos, en un primer piso abierto a soles y tempestades, desaliñado y frágil, un torpe nido de jirones arrancados a pasacalles
albergaba un benteveo. Pequeño y gritón, el pajarito reclamaba al adulto que acudía con bichitos cazados a vuelo raudo.
Nos detuvimos en la vereda opuesta sonriendo a la maravilla de la vida, en un mágico cuadro inmóvil. Una mujer en la única ventana abierta se peinaba sin prisa, y con brazo lánguido entregó al aire cabellos etéreos.
Largo rato silencioso dejamos que la escena se desplegase para nosotros. Era un regalo inesperado, y nos retiramos con el recogimiento de un fiel que se persigna al traspasar las puertas de su templo.
Retornamos, porque no se conforma la humanidad con entrever la obra de arte; buscamos vanamente repetir el asombro, y tal falta halla su castigo.
El pajarito estaba quieto, colgante y deslucido, abandonado a la inclemencia de la muerte sin sepultura. En la fachada de persianas cerradas, la única ventana abierta era la de la mujer inmóvil, que nos miraba inescrutable.
Él me escribió desde lejos "Recién bajé del techo, en mis meditaciones sin resultado, pero había un gran murallón rosado de nubes altas que absorbían la última luz del atardecer, y delante unas nubes con formas de algodones pero de un color gris acerado muy extrañas y lindas en su combinación".
Claro, con un hombre de mirada celeste una se pasea con los ojos vueltos hacia arriba, y se termina por hallar en las alturas la maravilla, y también el espanto.
En la esquina de San Martín y Suipacha, en un rincón de enmarañados cables eléctricos, en un primer piso abierto a soles y tempestades, desaliñado y frágil, un torpe nido de jirones arrancados a pasacalles
albergaba un benteveo. Pequeño y gritón, el pajarito reclamaba al adulto que acudía con bichitos cazados a vuelo raudo.
Nos detuvimos en la vereda opuesta sonriendo a la maravilla de la vida, en un mágico cuadro inmóvil. Una mujer en la única ventana abierta se peinaba sin prisa, y con brazo lánguido entregó al aire cabellos etéreos.
Largo rato silencioso dejamos que la escena se desplegase para nosotros. Era un regalo inesperado, y nos retiramos con el recogimiento de un fiel que se persigna al traspasar las puertas de su templo.
Retornamos, porque no se conforma la humanidad con entrever la obra de arte; buscamos vanamente repetir el asombro, y tal falta halla su castigo.
El pajarito estaba quieto, colgante y deslucido, abandonado a la inclemencia de la muerte sin sepultura. En la fachada de persianas cerradas, la única ventana abierta era la de la mujer inmóvil, que nos miraba inescrutable.
Deseé no haber visto el nido, deseé no saber que la vida es un milagro fugaz. Anhelé borrar el recuerdo, el canto de los benteveos, el saltito ratonil de los gorriones. ¿Con qué objeto escrutar los cielos, si han de repetir las decepciones de los llanos?
No hubo lágrimas en mi rostro, pero lloraba.
Que todo y todos hemos de desaparecer, lo sabemos. Que no hay justicia en la muerte, que el destino es un camello ciego, que la guadaña siega por igual las espigas maduras y los brotes tiernos. Lo sabemos.
No me niego, sin embargo, a la humana indignación. He de llorar vana, inútil, humanamente por el pajarillo inerte.
No hubo lágrimas en mi rostro, pero lloraba.
Que todo y todos hemos de desaparecer, lo sabemos. Que no hay justicia en la muerte, que el destino es un camello ciego, que la guadaña siega por igual las espigas maduras y los brotes tiernos. Lo sabemos.
No me niego, sin embargo, a la humana indignación. He de llorar vana, inútil, humanamente por el pajarillo inerte.
*de Mónica Russomanno. russomannomonica@...
Ahora ya hasta los parques son hostiles*
Ahora ya hasta los parques son hostiles
Todo me lo cambiaron.
Los árboles, impíos, me aviolentan
desde el faro impersonal de su estatura.
No tiembla ni una hoja.
(Pero ¿no eran los árboles
movidos por el viento del otoño,
mis viejos aliados?)
No. No era esto. El verde
es un verde yacente, casi decapitado.
Ni una flor me amenaza
con su efímero roce, con su breve fragancia.
No consigo encontrarme.
Todo me lo cambiaron.
Hay viejos en silencio y bancos despintados
y piedras que destellan y macizos de flores
sin la antigua belleza que impregnaba sus pétalos.
Hay niños bulliciosos y mujeres cansadas,
y mientras, lentamente, el verano agoniza.
No, no era así; los parques de otro tiempo
solían ser refugio, atalaya, horizonte...
Pero hoy los parques niegan ese ansiado consuelo.
Tal vez sea yo el muerto.
Ahora las piedras callan
y los viejos, los bancos, los frondosos rosales,
rechazan mi amargura con un rictus cansado.
Todo me lo cambiaron y la tarde declina
y la sombra insinúa el inflexible retorno.
Todo murió y las calles
(hoy de nuevo enemigas)
van quemando la estela de ese amargo regreso
al lugar donde yace mi cuerpo destronado.
(septiembre 1992)
Ahora ya hasta los parques son hostiles
Todo me lo cambiaron.
Los árboles, impíos, me aviolentan
desde el faro impersonal de su estatura.
No tiembla ni una hoja.
(Pero ¿no eran los árboles
movidos por el viento del otoño,
mis viejos aliados?)
No. No era esto. El verde
es un verde yacente, casi decapitado.
Ni una flor me amenaza
con su efímero roce, con su breve fragancia.
No consigo encontrarme.
Todo me lo cambiaron.
Hay viejos en silencio y bancos despintados
y piedras que destellan y macizos de flores
sin la antigua belleza que impregnaba sus pétalos.
Hay niños bulliciosos y mujeres cansadas,
y mientras, lentamente, el verano agoniza.
No, no era así; los parques de otro tiempo
solían ser refugio, atalaya, horizonte...
Pero hoy los parques niegan ese ansiado consuelo.
Tal vez sea yo el muerto.
Ahora las piedras callan
y los viejos, los bancos, los frondosos rosales,
rechazan mi amargura con un rictus cansado.
Todo me lo cambiaron y la tarde declina
y la sombra insinúa el inflexible retorno.
Todo murió y las calles
(hoy de nuevo enemigas)
van quemando la estela de ese amargo regreso
al lugar donde yace mi cuerpo destronado.
(septiembre 1992)
*de Sergio Borao Llop. sergiobllop@...
TANASHIO, SHESTA*
No es imprescindible gritar para ser escuchado, baste sólo que deseen oirnos, quizás que nos amen.
La mujercita decía suavemente, imperceptiblemente casi para los oídos ajenos "tanasio, shesta", y un hombrón de manos bastas llegaba con la cesta del pan desde las profundidades de la cuadra.
"Tanasio, shesta", fórmula mágica, reclamo sutil, cinta invisible.
Quizás dijese Atanasio, pero la delicadeza de su voz reducía el nombre a ese Tanasio seguido por el shesta, que era el pedido para que el panadero euskalduna llenase la cesta con el pan que se había acabado ya en el mostrador.
Cómo desde tan lejos, desde el trabajo de los troncos alimentando el horno, desde las largas palas de madera, desde el duro amasado de la harina de la posguerra española Atanasio escuchaba la menuda voz de su esposa, lo explica sólo el invisible puente que tiende el amor entre seres distantes.
En medio de la ruidosa reunión; cuando los invitados ríen, la música puebla el aire y las conversaciones saturan los rincones libres, la madre de pronto se pone de pie y afirma "el bebé está llorando". El bebé lejano, ese niño escaleras arriba, rodeado de almohadones y detrás de una puerta entornada llora. La madre es capaz de tejer el cedazo que le permite atender al vagido quedo. Escucha el lloriqueo y acude como todas las hembras han acudido al reclamo de sus crías tiernas.
"Tanashio, shesta" decía la mujercita suave, imperceptiblemente. Su llamado ha viajado por el mar y el tiempo, ese otro océano; y ha llegado a este continente para que cincuenta años después Atanasio acuda con su cesta cálida de pan recién horneado.
"Tanasio, shesta", fórmula mágica, reclamo sutil, cinta invisible.
Quizás dijese Atanasio, pero la delicadeza de su voz reducía el nombre a ese Tanasio seguido por el shesta, que era el pedido para que el panadero euskalduna llenase la cesta con el pan que se había acabado ya en el mostrador.
Cómo desde tan lejos, desde el trabajo de los troncos alimentando el horno, desde las largas palas de madera, desde el duro amasado de la harina de la posguerra española Atanasio escuchaba la menuda voz de su esposa, lo explica sólo el invisible puente que tiende el amor entre seres distantes.
En medio de la ruidosa reunión; cuando los invitados ríen, la música puebla el aire y las conversaciones saturan los rincones libres, la madre de pronto se pone de pie y afirma "el bebé está llorando". El bebé lejano, ese niño escaleras arriba, rodeado de almohadones y detrás de una puerta entornada llora. La madre es capaz de tejer el cedazo que le permite atender al vagido quedo. Escucha el lloriqueo y acude como todas las hembras han acudido al reclamo de sus crías tiernas.
"Tanashio, shesta" decía la mujercita suave, imperceptiblemente. Su llamado ha viajado por el mar y el tiempo, ese otro océano; y ha llegado a este continente para que cincuenta años después Atanasio acuda con su cesta cálida de pan recién horneado.
( Como tantas veces, agradezco a mi madre que me ha regalado historias, las cuales ha sido capaz de ver y contar).
*de Mónica Russomanno. russomannomonica@...
*
Cuando los hijos de mis hijos
sean hombres
y tengan mariposas de su infancia . . .
*de ricardo d. mastrizzo. ricardomastrizzo@...
Pájaro abismal*
Hay un pájaro de humo
negro
que da la vuelta al mundo.
Y hay una planta aún más negra
que envilece el agua, el aire...
y crece, crece.
Hay un pájaro de vuelo letal,
pico letal,
con los virus y
anticuerpos
necesarios,
infundido ya, confundido ya,
que da la vuelta al mundo.
La polución del aire y la polución
del pensamiento. La polución
de la mirada y la polución
de la
costumbre. La polución
del gen y la polución
de las naciones.
Hay un pájaro de humo negro
que da la vuelta al mundo.
*de Eduardo Dalter. cuadcarmin@...
HOJAS DE RUTA (1984-2004) Ediciones del Nuevo Cántaro. Buenos Aires, 2005
DEL CONSUELO*
Las playas topan de arena ambas bandas de la mar.
Mar atravesada en pena. Salada a fuer de llorar…
Podría contar el cielo, si le diera por hablar,
lo que rezan estos versos del Poeta en su cantar:
alguna vez en la vida podra su destino hallar
el hombre, si es que no olvida todo el paisaje mirar…
ni se ilusiona con mundos que talvez no ha de encontrar
ni extraordinarios favores que lo hagan maravillar…
allí encontrará –diría: talvez pueda allí encontrar-
la sed de nueva sequía, la dificultad de amar
restos de antiguos naufragios que no lo han de alimentar,
y templos ya sin sufragios a dioses que hay que olvidar…
“Para esta vida, tan fea, es que crucé tánta mar,
para que nada me sea como amé imaginar?”. . .
-Hágase firme, y espere
total, ya sabe esperar.....
La semilla que trajere,
ya mismo, dése a sembrar
Las playas topan de arena ambas bandas de la mar.
Mar atravesada en pena. Salada a fuer de llorar…
Podría contar el cielo, si le diera por hablar,
lo que rezan estos versos del Poeta en su cantar:
alguna vez en la vida podra su destino hallar
el hombre, si es que no olvida todo el paisaje mirar…
ni se ilusiona con mundos que talvez no ha de encontrar
ni extraordinarios favores que lo hagan maravillar…
allí encontrará –diría: talvez pueda allí encontrar-
la sed de nueva sequía, la dificultad de amar
restos de antiguos naufragios que no lo han de alimentar,
y templos ya sin sufragios a dioses que hay que olvidar…
“Para esta vida, tan fea, es que crucé tánta mar,
para que nada me sea como amé imaginar?”. . .
-Hágase firme, y espere
total, ya sabe esperar.....
La semilla que trajere,
ya mismo, dése a sembrar
Es, lo que la sangre empuja,
lo que vale asegurar:
el aire de la burbuja:
¡haber cruzado la mar!
lo que vale asegurar:
el aire de la burbuja:
¡haber cruzado la mar!
Ni el marino ni el velero:
¡el viaje!, va a germinar...
No la piedra ni el hondero:
la caza de su atinar
¡el viaje!, va a germinar...
No la piedra ni el hondero:
la caza de su atinar
El son de los instrumentos,
lo que la voz, al cantar,
dice de los sentimientos:
¡la luz!, en el despertar:
¡La mano, ya recibiendo
a los que están por llegar,
con el recibo, tremendo,
de haber fundado un lugar!
*de Horacio C. Rossi, en la terraza… lacho51@...
lo que la voz, al cantar,
dice de los sentimientos:
¡la luz!, en el despertar:
¡La mano, ya recibiendo
a los que están por llegar,
con el recibo, tremendo,
de haber fundado un lugar!
*de Horacio C. Rossi, en la terraza… lacho51@...
El silencio de
Bolivia*
Guijarros, aire del altiplano.
Si los dejan.
Si Bolivia canta, canta la Higuera.
Sobre harapos y oro.
Sobre sus ríos
con burbujas muertas pedirán los pordioseros
por la muerte de tanta muerte.
Sobre un río de maíz
coca y raza.
Sobre las minas libres cantan nacidos libres.
Propagan augurios los sicus al aire bien alto.
No quieren dominio cruel de cañones,
fusil y cruz prestada.
Pequeños dioses de sus dioses.
Guijarros,
madera
y Pachamama canta.
*de ricardo d. mastrizzo. ricardomastrizzo@...
Inclinación al vuelo*
Escucha a Glen Gould, y las cadencias del piano se cuelan por las hendiduras de su regocijo. La música estremece su piel; le roza el alma y se precipita en arpegios inquietando su sangre desamparada.
Siente un impulso irracional al llanto y pugna por brotar desde sus entrañas la melancolía de los ángeles. Sus sentidos están exaltados: ella puede ver el color de los acordes, tocar el espesor de los sonidos, oler la fragancia de las notas...
Improvisa alas en los pies y levita al compás de las emociones proyectadas en melodías.
¿Quién le
recordará que debe bajar y hacer su felicidad con ingredientes de cocina y pompas de jabón para lavar la ropa?
*de Lucia Díaz. ludiaz1@...
La quietud de la noche*
En la quietud de la noche
contemplo el bello cielo
y en mi alma fluye la paz
que me llena de luz.
La magia de la luna llena
se esparce por los caminos
colmados de brillantes chispitas
que encienden las luciérnagas.
Los ojos negros del silencio
me miran con insistencia
mientras mis gratos pensamientos
inventan una historia colorida.
Las estrellas pícaras me sonríen
y pronuncian mi nombre
porque guardan mis secretos
en sus bolsillos plateados.
Me convierto en un ave
y vuelo hacia un lucero
para cumplir mis sueños
en la quietud de la noche.
En la quietud de la noche
contemplo el bello cielo
y en mi alma fluye la paz
que me llena de luz.
La magia de la luna llena
se esparce por los caminos
colmados de brillantes chispitas
que encienden las luciérnagas.
Los ojos negros del silencio
me miran con insistencia
mientras mis gratos pensamientos
inventan una historia colorida.
Las estrellas pícaras me sonríen
y pronuncian mi nombre
porque guardan mis secretos
en sus bolsillos plateados.
Me convierto en un ave
y vuelo hacia un lucero
para cumplir mis sueños
en la quietud de la noche.
*de Griselda Garcia
Cuerva. mg_cuerva@...
*
Queridas amigas, queridos amigos:
El próximo domingo 22 de enero del 2006 presentaremos en la Radiofabrik Salzburg (107.5 FM), entre las 19:06 y las 20:00 horas (hora de Austria!), música de la compositora brasilera Jocy de Oliveira. Las poesías que leeremos pertenecen a Gerardo Contreras (Costa Rica) y la música de fondo será de Mario Guacarán (Venezuela); todo ésto en nuestro programa Poesía y Música Latinoamericana, en español y alemán. ¡Les deseamos una feliz audición!
El próximo domingo 22 de enero del 2006 presentaremos en la Radiofabrik Salzburg (107.5 FM), entre las 19:06 y las 20:00 horas (hora de Austria!), música de la compositora brasilera Jocy de Oliveira. Las poesías que leeremos pertenecen a Gerardo Contreras (Costa Rica) y la música de fondo será de Mario Guacarán (Venezuela); todo ésto en nuestro programa Poesía y Música Latinoamericana, en español y alemán. ¡Les deseamos una feliz audición!
ATENCIÓN: El programa Poesía y Música Latinoamericana se puede escuchar online en el sitio www.radiofabrik.at (Link MP3 Live-Stream) !!!! Tengan por favor en cuenta la diferencia horaria con Austria!!!!
REPETICIÓN: ¡La audición del programa Poesía y Música Latinoamericana se repite todos los jueves entre las 10:06 y las 11:00 horas (de Austria!), en la Radiofabrik de Salzburgo!
Cordial saludo!
REPETICIÓN: ¡La audición del programa Poesía y Música Latinoamericana se repite todos los jueves entre las 10:06 y las 11:00 horas (de Austria!), en la Radiofabrik de Salzburgo!
Cordial saludo!
YAGE, Verein für lat. Kunst, Wissenschaft und Kultur.
www.euroyage.com
Schießstattstr. 44 A-5020 Salzburg AUSTRIA
Tel. + Fax: 0043 662 825067
www.euroyage.com
Schießstattstr. 44 A-5020 Salzburg AUSTRIA
Tel. + Fax: 0043 662 825067
*
Invitación al Club de socios de InventivaSocial
Propuesta para el año 2006:
-TODAS las ediciones de Inventiva Social en su casilla de correo.
-Acompañamiento ( alteridad textual) en la escritura con tema propio o ejercicios de escritura.
-La publicación en Inventiva de una breve antología virtual con sus trabajos.
-Edición virtual de sus obras o textos extensos (libros ya editados) en las ediciones de inventiva.
-El anuncio y respaldo de actividades culturales y/o editoriales que realicen.
-Soporte ante problemas de recepción de las
ediciones.
La cuota anual del club de socios es de 36 pesos en Argentina o 10 Euros en el exterior.
El pago puede realizarse desde cajeros de la red link o por giro postal dentro del país.
Un abrazo enorme y sigan acompañando esta hermosa experiencia.
*Eduardo Francisco Coiro inventivasocial@...
Editor de InventivaSocial. Plaza virtual de escritura
"Los días felices"*
No puedo dejar de recomendar la escritura transparente de Celso, su manera de pintar frescos, de fotografiar en palabras la historia propia que se parece mucho a la de cada uno de nosotros, con viejos o abuelos gringos que sudaban la gota gorda, que siempre hablaron en media lengua. El libro de Celso es de una belleza increíble. Muchos de sus escritos ya fueron leídos por los socios de inventiva
en el transcurso de 3 años de ediciones. Pero ahora están reunidos, sutilmente reescritos e ilustrados por él.
Una sorpresa más.... hay comentarios recibidos desde la web. Me encuentro allí, encuentro a muchos amigos en la palabra diciendo cosas que Celso transcribe como anticipo casi al abrir el libro.
Disculpen mi inusual insistencia, pero quien pueda comprar el libro no se lo pierda.
Promoción: Quienes compren "Los días felices" tendrán la posibilidad de ser nuevos miembros del club de socios de Inventiva Social sin costo hasta cubrir el importe total pagado con gasto de envio incluidos si corresponde. ( 10 meses quienes compren con gastos de envio, y 6 meses a quienes compren directamente el libro "en mano" )
Para comprar el libro hay que comunicarse con el autor: celsoagr@...
El costo total del libro con gastos de envío incuídos son $ 30.00 -TREINTA PESOS, enviado por contrarreembolso en CORREO ARGENTINO; (Costo neto $ 19.00 más gastos envío $ 11.00)
Grupos y boletines gratuitos...
Inventren: Narrativa y poesía circulando por vías dormidas de Argentina.
Para viajar hay que solicitarlo al editor: inventivasocial@...
Opción: para recibir desde el boletín despachado por Yahoo, enviar un mail en blanco a :
Plazavirtual
Para escribir y compartir solo de puño y letra, de autor a autor.
Para escuchar palabras en un grupo escritor -lector.
Para suscribirse enviar un mail en blanco a :
Plazavirtual-subscribe@...
*
Página1
"Página 1" Revista de actualidad, literatura, novedades, cultura y tantas cosas bellas de la vida. Es una publicación electrónica mensual que desde Haifa (Israel), edita el poeta santafesino José Pivín y que se difunde gratuitamente por internet, a quien lo solicite. Se aceptan colaboraciones pero no se mantendrá correspondencia con los autores que no fueron elegidos. Para subscribirse enviar un e-mail a: pivin11@... colocando en Asunto: Suscribirme a Página 1.
En el cuerpo del e-mail, escribir nombres y apellidos y la ciudad donde residen.
Además nos pueden leer en: http://www.theborderlinemusic.com/libros.htm
InventivaSocial
Plaza virtual de escritura
Para compartir escritos dirigirse a : inventivasocial@...
-por favor enviar en texto sin formato dentro del cuerpo del
mail-
Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.
Inventiva Social publica colaboraciones bajo un principio de intercambio: la libertad de escribir y leer a cambio de la libertad de publicar o no cada escrito. los escritos recibidos no tienen fecha cierta de publicación, y se editan bajo ejes temáticos creados por el editor.
Las opiniones firmadas son responsabilidad de los autores y su publicación en Inventiva Social no implica refrendar dichos, datos ni juicios de valor emitidos.
La protección de los derechos de autor, o resguardo del copyrigt de cada obra queda a cargo de cada autor. Inventiva solo recopila y edita para su difusión los escritos que cada autor desea compartir.
Inventiva Social no puede asegurar la originalidad ni autoria de obras recibidas, solo verificar que un autor con nombre Y/o seudonimo , y una dirección personal de mail nos envia un trabajo.
Si Ud. no es suscriptor y ha recibido esta
única edición por gentileza lea esto:
si no desea recibir ningun envio futuro de gentileza puede enviar un mail en blanco son asunto: REMOVER a inventivasocial@...
Aclaración importante: si ha recibido una edición RE-ENVIADA por una dirección de correo ajena al newsletter, no solicite la baja a Inventiva Social, sino a la dirección de correo de quien le ha realizado un envio no deseado. Tenga presente que este es un medio que se edita para suscriptores, por lo tanto no realizamos
envios masivos ni comerciales de ningún tipo.
1GB gratis, Antivirus y Antispam
Correo Yahoo!, el mejor correo web del mundo
Abrí tu cuenta aquí