INVENTIVASocial
Edición JULIO 2006
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El conjuro de la noche*
I
La noche está de mi lado: es la noche de la magia. La luna nueva está en el centro del cenit asediada por un ejército de estrellas, sopla el viento del oriente, sube el canto del cenzontle. Huele a musgo, incienso, sal y hierba. Huele a ti.
II
La noche está de mi lado, y no me falta nada. Olfateo al lobo con sus ojos tibios, al acecho de mi alma corrompida. Llueve en el desierto jade, ámbar y un corazón en la garganta. Es la hora del ensueño, es la hora del olvido.
III
La noche está de mi lado: luz y sombra la acompañan. Cardo o ceniza bajo la luna clara, a la sombra del árbol. Destierro el vestido blanco de mi cuerpo dividido, desabrocho mi piel y unto rosas, sándalo y miel. Es la noche del presagio, es la hora del conjuro.
Arribo a tu voz sin viento,
surco en tus ojos fuera de todo titubeo,
oscilo en tu mirada sin huellas de vacío,
palomas tus pupilas,
luna menguante,
néctar tu boca,
fuego nuevo,
sol creciente...
detengo este instante para que nadie nos vea.
Me pierdo en ti.
Bajo tu piel germinan las caricias alcalinas,
advierto en tu océano la quietud del silencio,
me apodero de tu cuerpo -lluvia clara, rancia y muda-,
soy tus manos, soy tu luz, soy tu ausencia,
deshojo tus ramas que anuncian sueños compartidos.
Amanece, que no quede duda:
desperté en ti...
Otro secreto de la noche*
Tus manos tibias acarician
mis labios húmedos.
Tiemblan al desprender el himen
de esta piel que tanto esperas.
Suave pétalo del rocío
que da la calma.
Con un beso me abres el infinito
en el nudo de los vientos.
Dos estrellas de cinco puntas
alrededor de mi ombligo.
Clave de hojas en sombra sobre tu deseo.
Luz sin sol, sí, en la línea de tu espalda.
Un estigma*
Dos cuerpos desdibujan el aire,
los amantes se descubren, se miran.
La luna palpita fulgurante y redonda.
Se habitan, se abre una pausa,
el mundo queda suspendido.
Agua y piel, amarras de misterio,
entre sábanas sus nombres. ¿Dónde la luz?
El silencio, una huella,
musita una mariposa en las tinieblas.
Oscila el paraíso,
las aves cantan.
Como rompecabezas,
vertidos en la lluvia,
dos cuerpos, un estigma.
Sin fronteras*
Despojé mis ropas,
derramó el río.
Tus manos buscaban la hendidura del deseo
donde todo se pierde
y te prodigas en la nada.
Abrí el capullo en la noche ajena
destilaron los aromas,
deshojaste los pétalos,
aún florecía el otoño,
y me hiciste tuya con la marea rota.
I
La noche está de mi lado: es la noche de la magia. La luna nueva está en el centro del cenit asediada por un ejército de estrellas, sopla el viento del oriente, sube el canto del cenzontle. Huele a musgo, incienso, sal y hierba. Huele a ti.
II
La noche está de mi lado, y no me falta nada. Olfateo al lobo con sus ojos tibios, al acecho de mi alma corrompida. Llueve en el desierto jade, ámbar y un corazón en la garganta. Es la hora del ensueño, es la hora del olvido.
III
La noche está de mi lado: luz y sombra la acompañan. Cardo o ceniza bajo la luna clara, a la sombra del árbol. Destierro el vestido blanco de mi cuerpo dividido, desabrocho mi piel y unto rosas, sándalo y miel. Es la noche del presagio, es la hora del conjuro.
Arribo a tu voz sin viento,
surco en tus ojos fuera de todo titubeo,
oscilo en tu mirada sin huellas de vacío,
palomas tus pupilas,
luna menguante,
néctar tu boca,
fuego nuevo,
sol creciente...
detengo este instante para que nadie nos vea.
Me pierdo en ti.
Bajo tu piel germinan las caricias alcalinas,
advierto en tu océano la quietud del silencio,
me apodero de tu cuerpo -lluvia clara, rancia y muda-,
soy tus manos, soy tu luz, soy tu ausencia,
deshojo tus ramas que anuncian sueños compartidos.
Amanece, que no quede duda:
desperté en ti...
Otro secreto de la noche*
Tus manos tibias acarician
mis labios húmedos.
Tiemblan al desprender el himen
de esta piel que tanto esperas.
Suave pétalo del rocío
que da la calma.
Con un beso me abres el infinito
en el nudo de los vientos.
Dos estrellas de cinco puntas
alrededor de mi ombligo.
Clave de hojas en sombra sobre tu deseo.
Luz sin sol, sí, en la línea de tu espalda.
Un estigma*
Dos cuerpos desdibujan el aire,
los amantes se descubren, se miran.
La luna palpita fulgurante y redonda.
Se habitan, se abre una pausa,
el mundo queda suspendido.
Agua y piel, amarras de misterio,
entre sábanas sus nombres. ¿Dónde la luz?
El silencio, una huella,
musita una mariposa en las tinieblas.
Oscila el paraíso,
las aves cantan.
Como rompecabezas,
vertidos en la lluvia,
dos cuerpos, un estigma.
Sin fronteras*
Despojé mis ropas,
derramó el río.
Tus manos buscaban la hendidura del deseo
donde todo se pierde
y te prodigas en la nada.
Abrí el capullo en la noche ajena
destilaron los aromas,
deshojaste los pétalos,
aún florecía el otoño,
y me hiciste tuya con la marea rota.
Cuando la luna cubría el barro
asomaron alas de mis pupilas,
bajaste la cuesta por las calles claras
disipando las cadenas del naufragio.
Busco las cenizas de tu nombre
bordado de musgo en las sábanas blancas.
Se han deshilado los días de trigo
en el ceñido tiempo de la orilla.
Se cerraron los surcos de las aves
y en mi piel se extinguen las tinieblas.
He perdido la línea del futuro
al posarme en el filo del vacío.
Algo se borra en la tarde abril,
el tiempo reposa en el reloj
y soy en ti un diluvio sin fronteras.
Escribo en ti*
La tierra se detiene en tu centro,
te desnudo para vestirte con versos,
escribo en sepia por tus pliegues,
nombro tus pasos,
esculpo silencios,
sigo tus huellas
y en tu luz se apagan mis sombras.
Entré a tu plaza vacía*
Entré a tu plaza vacía,
silenciosa, vacilante y guerrera.
En los campos de trigales
encontré tus ojos livianos de refugio
perdidos en la noche.
Caminé por las tardes angostas,
húmeda, pegada a ti,
como espiga sin nombre ni luna.
Tus manos no caben en el mundo,
por eso dibujan mis canciones
y el fruto que deshojas a la orilla del almendro.
Al abrir tu casa, volaron los pájaros,
festejamos la claridad
y el devenir de la mañana.
*Poemas de Lady López Zepeda ladylz954@...
*
La Plata 4 de julio de 2006.-
Asunto: confidencial
Siniestro: raro: amistad entre un tigre y un gnomo
Estimado Doctor
s/d.-
De mi mayor consideración:
Tengo el agrado de dirigirme a Ud. a efectos de elevar informe de evaluación del sr. G G., para ser presentado ante quien corresponda.
Primeramente, luego de haber iniciado una relación con el actor principal Eduardo Perez, alias el Gnomo,
he tenido la oportunidad de conocer en persona a un compinche del protagonista, un tal llamado Gustavo Gómez. Alias el tigre.
Paso a detallar su perfil personal:
Es un señor cincuentenario, que en los test proyectivos demuestra un potencial intelectual superior a su edad cronológica, su expresión verbal es fluida y con un alto bagaje de conocimientos en diferentes ramas de las ciencias sociales. Con su presencia, en el transcurso de las entrevistas realizadas aumenta la capacidad de reflexionar de los otros. Además, se visualiza un alto porcentaje de paciencia y de creatividad, que referiré sobre las pericias que acreditan dichas características de personalidad. En una ocasión le fue solicitada por motivos personales la
presentación de un libro, donde dicho doctor en cuestión, tuvo que: primero ponerse a leer sobre esa materia y luego estar frente a un público que esperaba sus comentarios. En esa circunstancia nombró autores de gran renombre y prestigio y tuvo la delicadeza de obsequiar palabras de bienaventuranza a dicha obra. La autora, que aún no conocía sus virtudes de orador quedó agradecida por tanta deferencia.
No es fácil narrar los sucesos debido al valioso contenido de sus conductas expansivas que denota dicho sujeto de estudio. Pero con palabras sencillas, aunque vulgares algunas, intentaré realizar la más completa la descripción. Dicen que es un gran comilón, no desde el punto de vista de su virilidad, sino desde el acercamiento constante y frecuente que tiene hacia los libros, o sea la lectura y la adicción a ver películas. Cuentan mis informantes que ha
concurrido en varias oportunidades al Festival de cine en Mar del Plata y se ha quedado extasiado horas y horas mirando los estrenos con avidez (Cinefilia)
Es un gran conocedor del significado de las letras (polisemia), con las que acuña de una manera diplomática y cortes. Su notable vocabulario oscila entre el ingenio y el sentido del humor. Siendo su amabilidad su escuela. En las sesiones transcurridas ha demostrado su alto contenido de compromiso con los amigos. Se destaca como mayor virtud la solidaridad, la cual es medida por las muestras recabadas, y mi técnica de la escucha. Siempre cuenta con una palabra de aliento en los momentos de angustia o vacilación. Su mayor dificultad se ubica en los percentiles de la impuntualidad, tomando como variables detonantes el requerimiento de sus amistades, su familia y algún que otro tratado,
texto y/o cliente que lo convoca.
Con relación a su pronóstico, se podría inferir que el mencionado actor podrá seguir adaptándose favorablemente en todas las áreas de su desarrollo evolutivo. Siendo su desempeño laboral sumamente indispensable para el bien común.
Es todo lo que se puede informar por el momento.
Saludo a UD. Muy atentamente.-
*Azul. azulaki@...
EL NIÑO QUE SE TRAGÓ A LENIN*
*Reinaldo Cedeño Pineda
¿Cinco. acaso seis. cuántos años tendría? Sólo sabe que ha pasado el tiempo, mucho tal vez o es que corre este indetenible, y le cuesta imaginarse debajo del naranjo, de pantalones cortos, un pedazo de pan en la
mano -masa amasada y vuelta a amasar-; mientras los ojos estaban clavados en la otra, la mano, digo. Entre el pulgar y el mayor, sostenía un tesoro sólo para él; resplandecía la silueta expuesta al sol, brillaba aquel hombre sobre fondo rojo y una afilada aguja prendida al sello, indicaba el destino
de aquel objeto.
Para este niño, aquel sello no era un prendedor de solapa, que ni sabía de semejante cosa; sino un talismán, una medalla que había ganado combatiendo solo contra todo un ejército, el pedazo luminiscente de una nave espacial que había aterrizado allí mismo, muy cerca del patio, y giraba y volvía a girar mientras la luz convertía el metal en un arco iris, un arco iris al alcance.
Hay momentos que se escapan, que nadie sabe cómo ocurrieron, si acaso pueden suceder; instantes en que lo irreal se vuelve tangible, los segundos en que cae una gota o se respira, y casi sin darnos cuenta estamos al borde del abismo. En uno de esos, se intercambiaron las manos y lo que fuera talismán
y medalla, arco iris y nave, se volvió de pronto material concreto, un prendedor rectangular con una larga aguja.
En el rostro del niño no cabía tamaño susto, con las palabras atragantadas, atinó a susurrar:
-Abue. me tragué un sello.
Y como la abuela andaba ocupada y con las manos mojadas, no prestó mayor atención a un hecho que se resolvía de una manera tan simple, y dando la espalda, contestó:
-Tómate un vaso de agua
-No, abuela. no es un sello de papel.
No hay quien pueda describir como giró la anciana cuando la estampilla se le volvió metal de pronto, como perdió el color de un solo golpe, justo cuando los labios del nieto empezaban a tornarse amoratados. Todavía se vivía el relámpago de aturdimiento, tierra de nadie suspendida antes de la reacción,
cuando sonó la aldaba de la puerta.
Cómo pudo sostenerse camino de la entrada, si aquellas piernas no eran las suyas; cómo pudo extender la mano y girar los dedos -cada uno de ellos- para que el pasador cediera. Sólo dios sabe. si lo sabe. Nada tuvo que preguntar la madre. Le gustaba mirar aquel rostro abatido por el tiempo, severo, cargado de la augusta serenidad de los años; pero siempre asomaba en él una línea de bondad y una viveza en la mirada que parecía borrar las angustias.
Siempre, menos ahora. Ver la señal en el rostro anciano y lanzarse rumbo a su hijo, fue una sola carrera..
Todo había comenzado una mañana, en que la Maestra vio interrumpida su clase, y una pregunta en suspenso..
-Maestra, maestra. ¿Es verdad que se dice quepo y no cabo ?.
Aunque esa materia no tocaba aún, se aprestaba ya a una respuesta, porque a esas edades no deben quedarse las interrogantes sujetas al aire; verdad que más difícil de lo que pudiera pensarse, porque explicar la irregularidad de los verbos rompía todas las lógicas, y ella misma pensaba que debía ser cabo
y no quepo, y había que remontarse a razones históricas y léxicas y podía cualquiera perderse en los vericuetos infinitos del idioma y no sabía cuan preparada podía estar la mente infante para semejantes elucubraciones; iba ensayando la mejor respuesta. cuando un fuerte golpe la devolvió a la realidad, un golpe seco en la puerta.
No habrá que suponer, sino ver como todos dejaron la pizarra y la respuesta, y miraron hacia el lugar de donde provenía el golpe, queriendo traspasar la madera con sus ojos curiosos. Y La Maestra, preocupada tal vez por una pedrada y por el efecto que hubiera podido causar más allá de una marca en la puerta, salió disparada y los niños detrás de ella, a tropel, que no había nadie que les hubiera podido detener, para encontrarse no la piedra esperada, sino un envoltorio con algo brillante adentro, los gritos
para saber qué era, los prendedores que asoman desde su hermoso fondo escarlata, un carmesí más ligero al centro, y sobre la figura de aquel rostro de perfil, unos rayos que emergían...
-¿Quién es, maestra?, preguntaron a coro
-Lenin.
Respondió instintivamente, como si aquel nombre fuera familiar, sin reparar en que quizá nunca lo hubieran oído mencionar, que no había llegado el momento.y cuando reaccionaba para enmendarse, ya los niños andaban probando como reaccionaba el sello al sol, haciendo señales en las paredes, dueños del sol de aquí para allá y con una sola expresión
-¡Que bonito...!
Volvería todo a la normalidad, los sellos a su envoltorio, los niños a sus asientos, la maestra a la pizarra, y el quepo y el cabo y Lenin, quedados para otra ocasión.
¿Quién había tirado los sellos? No era ningún misterio, casi podía asegurarse sin margen de error y sin haberlos visto: el regalo vendría de algún vehículo de visitantes moscovitas, o leningradenses, de por allá, de esos que andaban por la Isla tomando el sol que allá se anhelaba y aquí revienta piedras, y al ver el enorme cartel de Escuela, quisieron hacer un regalo y tal vez entendieron que no había nada mejor que la figura de Lenin y allá lanzaron la bolsa, al paso, con muchos Lenin estampados y con magnífica puntería.
El prendedor se realizó en lo que era, fue prendido en solapas de camisas y blusas, sirvió de regalo en actos y homenajes, y se convirtió en objeto curioso, exótico y hasta en un juguete. Y ya vemos como el hijo de aquella maestra que no se acuerda si tenía cinco o seis años, lo hubo de reconvertir en lo que ya sabemos, debajo del naranjo. qué no puede hacer un niño.
Y como dejamos a La Maestra en una sola carrera, reparemos en que fue increíblemente firme cuando vio a su hijo negruzco, señalando a su garganta.
Se tragó el grito, que poco era comparado con lo que había tragado el infante, cargó al hijo sobre sus brazos como había hecho en tantas madrugadas de insomnio años atrás y se echó a la calle, sin escuchar lo que decía la abuela, despavorida.
Y entonces, justo en lo mejor del relato, la memoria se extravía y no podrá pedírsele más que la reconstrucción desde ajenos recuerdos, fragmentados, como un rompecabezas al que le faltan piezas. Sólo recuerda a mucho dar, unas luces y unas caras brumosas. antes de perder la conciencia, de dormirse. O acaso, es un recuerdo también reconstruido, armado mucho tiempo después, confundido con tantas historias; pero no, aquel deseo inmenso de tomar agua y los labios resecos, aquel deseo y aquel sueño de que tomaba agua, no puede ser neblina.
Dicen que la abuela rezó, que la madre apretó contra sí la estampa de la Virgen de la Caridad que sólo la madre de Dios podía interceder con su mano divina. Dicen que lo separaron de la muerte, tres milímetros, apenas tres, cuente usted, y que la aguja abierta no hincó en la carne interior, que una inmensa pinza -que así simplifican los ajenos la nomenclatura médica-, extrajo el sello.
Delante de su cama, hubo un desfile de batas blancas, primero, y cuando se corrió la voz, ya no hubo nada que hacer, mas que tolerar las mismas peguntas o las nuevas, y hasta entenderlo, que al fin y al cabo aquello, aquello era imposible.
Que digan lo que quieran, sentenció la abuela. Es un milagro.
El médico no quiso entregar aquel sello extraído camino al esófago, se quedó con él como un trofeo de caza, o de quirófano. Y lo miraba y lo volvía a mirar, buscando explicaciones al imposible, mientras brillaba la aguja intacta, ligeramente abierta. Y lo contó a todos, sosteniendo el sello por las dudas, entre el pulgar y el mayor; y los oídos se volvieron lenguas y la historia se convirtió en patrimonio de la comunidad, ganando con el tiempo sus agregados y sus detalles.
*Reinaldo Cedeño Pineda
¿Cinco. acaso seis. cuántos años tendría? Sólo sabe que ha pasado el tiempo, mucho tal vez o es que corre este indetenible, y le cuesta imaginarse debajo del naranjo, de pantalones cortos, un pedazo de pan en la
mano -masa amasada y vuelta a amasar-; mientras los ojos estaban clavados en la otra, la mano, digo. Entre el pulgar y el mayor, sostenía un tesoro sólo para él; resplandecía la silueta expuesta al sol, brillaba aquel hombre sobre fondo rojo y una afilada aguja prendida al sello, indicaba el destino
de aquel objeto.
Para este niño, aquel sello no era un prendedor de solapa, que ni sabía de semejante cosa; sino un talismán, una medalla que había ganado combatiendo solo contra todo un ejército, el pedazo luminiscente de una nave espacial que había aterrizado allí mismo, muy cerca del patio, y giraba y volvía a girar mientras la luz convertía el metal en un arco iris, un arco iris al alcance.
Hay momentos que se escapan, que nadie sabe cómo ocurrieron, si acaso pueden suceder; instantes en que lo irreal se vuelve tangible, los segundos en que cae una gota o se respira, y casi sin darnos cuenta estamos al borde del abismo. En uno de esos, se intercambiaron las manos y lo que fuera talismán
y medalla, arco iris y nave, se volvió de pronto material concreto, un prendedor rectangular con una larga aguja.
En el rostro del niño no cabía tamaño susto, con las palabras atragantadas, atinó a susurrar:
-Abue. me tragué un sello.
Y como la abuela andaba ocupada y con las manos mojadas, no prestó mayor atención a un hecho que se resolvía de una manera tan simple, y dando la espalda, contestó:
-Tómate un vaso de agua
-No, abuela. no es un sello de papel.
No hay quien pueda describir como giró la anciana cuando la estampilla se le volvió metal de pronto, como perdió el color de un solo golpe, justo cuando los labios del nieto empezaban a tornarse amoratados. Todavía se vivía el relámpago de aturdimiento, tierra de nadie suspendida antes de la reacción,
cuando sonó la aldaba de la puerta.
Cómo pudo sostenerse camino de la entrada, si aquellas piernas no eran las suyas; cómo pudo extender la mano y girar los dedos -cada uno de ellos- para que el pasador cediera. Sólo dios sabe. si lo sabe. Nada tuvo que preguntar la madre. Le gustaba mirar aquel rostro abatido por el tiempo, severo, cargado de la augusta serenidad de los años; pero siempre asomaba en él una línea de bondad y una viveza en la mirada que parecía borrar las angustias.
Siempre, menos ahora. Ver la señal en el rostro anciano y lanzarse rumbo a su hijo, fue una sola carrera..
Todo había comenzado una mañana, en que la Maestra vio interrumpida su clase, y una pregunta en suspenso..
-Maestra, maestra. ¿Es verdad que se dice quepo y no cabo ?.
Aunque esa materia no tocaba aún, se aprestaba ya a una respuesta, porque a esas edades no deben quedarse las interrogantes sujetas al aire; verdad que más difícil de lo que pudiera pensarse, porque explicar la irregularidad de los verbos rompía todas las lógicas, y ella misma pensaba que debía ser cabo
y no quepo, y había que remontarse a razones históricas y léxicas y podía cualquiera perderse en los vericuetos infinitos del idioma y no sabía cuan preparada podía estar la mente infante para semejantes elucubraciones; iba ensayando la mejor respuesta. cuando un fuerte golpe la devolvió a la realidad, un golpe seco en la puerta.
No habrá que suponer, sino ver como todos dejaron la pizarra y la respuesta, y miraron hacia el lugar de donde provenía el golpe, queriendo traspasar la madera con sus ojos curiosos. Y La Maestra, preocupada tal vez por una pedrada y por el efecto que hubiera podido causar más allá de una marca en la puerta, salió disparada y los niños detrás de ella, a tropel, que no había nadie que les hubiera podido detener, para encontrarse no la piedra esperada, sino un envoltorio con algo brillante adentro, los gritos
para saber qué era, los prendedores que asoman desde su hermoso fondo escarlata, un carmesí más ligero al centro, y sobre la figura de aquel rostro de perfil, unos rayos que emergían...
-¿Quién es, maestra?, preguntaron a coro
-Lenin.
Respondió instintivamente, como si aquel nombre fuera familiar, sin reparar en que quizá nunca lo hubieran oído mencionar, que no había llegado el momento.y cuando reaccionaba para enmendarse, ya los niños andaban probando como reaccionaba el sello al sol, haciendo señales en las paredes, dueños del sol de aquí para allá y con una sola expresión
-¡Que bonito...!
Volvería todo a la normalidad, los sellos a su envoltorio, los niños a sus asientos, la maestra a la pizarra, y el quepo y el cabo y Lenin, quedados para otra ocasión.
¿Quién había tirado los sellos? No era ningún misterio, casi podía asegurarse sin margen de error y sin haberlos visto: el regalo vendría de algún vehículo de visitantes moscovitas, o leningradenses, de por allá, de esos que andaban por la Isla tomando el sol que allá se anhelaba y aquí revienta piedras, y al ver el enorme cartel de Escuela, quisieron hacer un regalo y tal vez entendieron que no había nada mejor que la figura de Lenin y allá lanzaron la bolsa, al paso, con muchos Lenin estampados y con magnífica puntería.
El prendedor se realizó en lo que era, fue prendido en solapas de camisas y blusas, sirvió de regalo en actos y homenajes, y se convirtió en objeto curioso, exótico y hasta en un juguete. Y ya vemos como el hijo de aquella maestra que no se acuerda si tenía cinco o seis años, lo hubo de reconvertir en lo que ya sabemos, debajo del naranjo. qué no puede hacer un niño.
Y como dejamos a La Maestra en una sola carrera, reparemos en que fue increíblemente firme cuando vio a su hijo negruzco, señalando a su garganta.
Se tragó el grito, que poco era comparado con lo que había tragado el infante, cargó al hijo sobre sus brazos como había hecho en tantas madrugadas de insomnio años atrás y se echó a la calle, sin escuchar lo que decía la abuela, despavorida.
Y entonces, justo en lo mejor del relato, la memoria se extravía y no podrá pedírsele más que la reconstrucción desde ajenos recuerdos, fragmentados, como un rompecabezas al que le faltan piezas. Sólo recuerda a mucho dar, unas luces y unas caras brumosas. antes de perder la conciencia, de dormirse. O acaso, es un recuerdo también reconstruido, armado mucho tiempo después, confundido con tantas historias; pero no, aquel deseo inmenso de tomar agua y los labios resecos, aquel deseo y aquel sueño de que tomaba agua, no puede ser neblina.
Dicen que la abuela rezó, que la madre apretó contra sí la estampa de la Virgen de la Caridad que sólo la madre de Dios podía interceder con su mano divina. Dicen que lo separaron de la muerte, tres milímetros, apenas tres, cuente usted, y que la aguja abierta no hincó en la carne interior, que una inmensa pinza -que así simplifican los ajenos la nomenclatura médica-, extrajo el sello.
Delante de su cama, hubo un desfile de batas blancas, primero, y cuando se corrió la voz, ya no hubo nada que hacer, mas que tolerar las mismas peguntas o las nuevas, y hasta entenderlo, que al fin y al cabo aquello, aquello era imposible.
Que digan lo que quieran, sentenció la abuela. Es un milagro.
El médico no quiso entregar aquel sello extraído camino al esófago, se quedó con él como un trofeo de caza, o de quirófano. Y lo miraba y lo volvía a mirar, buscando explicaciones al imposible, mientras brillaba la aguja intacta, ligeramente abierta. Y lo contó a todos, sosteniendo el sello por las dudas, entre el pulgar y el mayor; y los oídos se volvieron lenguas y la historia se convirtió en patrimonio de la comunidad, ganando con el tiempo sus agregados y sus detalles.
En el patio, talaron el naranjo inocente. En los años venideros, el mundo cambió tanto que los moscovitas volvieron a su nieve y los leningradenses volvieron a restaurar el nombre de su antigua ciudad imperial... Aquel episodio terrible se tornó profético.
Aquel niño nunca más he podido recuperar su nombre, nadie se lo dice.
Un abrazazo*
Un abrazo pedido
En tonos muy bajos
Reaparecieron de
Su cajita musical
Tanta vergüenza
Y tanto pudor
Querían encoger la ternura
De la noche oscura
Con pesadillas
Sin poder nombrar.
Un abrazo de hace años
Quizás el materno
Ausente: se presentizò
Duerme tranquilo
Niño de nubes oscuras
Que hay dulces sueños
En tu mañana
A partir de hoy.
Un abrazo pedido
En tonos muy bajos
Reaparecieron de
Su cajita musical
Tanta vergüenza
Y tanto pudor
Querían encoger la ternura
De la noche oscura
Con pesadillas
Sin poder nombrar.
Un abrazo de hace años
Quizás el materno
Ausente: se presentizò
Duerme tranquilo
Niño de nubes oscuras
Que hay dulces sueños
En tu mañana
A partir de hoy.
*de Azul. azulaki@...
Los enamorados*
Los enamorados se abrazan
en el parque solitario
y se miran en silencio
con los ojos del amor.
El misterio los rodea
y dibuja una tenue sombra
mientras los besos apagan
la sed de sus bocas.
La luna los vigila
en la quietud de la noche
y su sonrisa brilla
en el cielo de terciopelo.
Los cuerpos se mueven
embriagados de pasión
y danzan las estrellas
derramando su luz.
Las gotas de rocío
salpican los sueños
y vibran los corazones
con la magia de las caricias.
*de María Griselda García Cuerva. mg_cuerva@...
Los enamorados se abrazan
en el parque solitario
y se miran en silencio
con los ojos del amor.
El misterio los rodea
y dibuja una tenue sombra
mientras los besos apagan
la sed de sus bocas.
La luna los vigila
en la quietud de la noche
y su sonrisa brilla
en el cielo de terciopelo.
Los cuerpos se mueven
embriagados de pasión
y danzan las estrellas
derramando su luz.
Las gotas de rocío
salpican los sueños
y vibran los corazones
con la magia de las caricias.
*de María Griselda García Cuerva. mg_cuerva@...
NOSTÁLGICO ANIMAL*
Nostálgico animal que como yo te atreves
a la inmensa grandeza del deseo
de mirar con ternura hacia el pasado
sabiéndolo ya muerto
ya marchito.
Nostálgico animal que como yo te asumes
catarata de luz despedazada
y anhelas la llegada de la noche
para fundir tu llanto con las sombras.
Nostálgico animal que como yo te entregas
al censo de mañanas y tardes ya perdidas
cuando trenzando el aire fuimos brisa,
fuimos nido trinchera bosque río.
Nostálgico animal que como yo agonizas
frente al paso del tiempo. Cada hora
te aleja de mis ojos. Cada hora
me hiere en el silencio inhabitado.
Nostálgico animal que como yo confiesas
con un hilo de pena tu derrota
y como yo te apagas y apagas y sumerges
en ese oscuro mar que es la apatía.
Nostálgico animal cargado de tristeza,
de tristeza fatal como un labio tronchado,
como un viento funesto de tragedia,
como un cielo abrasado por los rayos.
Pero una luz de fuego,
fundiendo tu pupila con los cielos,
estalla en mi retina.
¡Despierta, anda, combate!
Aún es posible andar hacia adelante.
Allende el calendario alguien espera
ecos de nuestros pasos en la arena.
*deSergio Borao Llop. sergiobllop@...
Camino al Andar 2004-2005
*
Queridas amigas, queridos amigos:
En las próximas audiciones presentaremos lo siguiente:
Domingo 9 de julio del 2006 (17:06 horas): música de Armando Luna Ponce (México), música de fondo Jorge "Lobito" Martínez (Paraguay), poemas de Elena Fassio (Argentina).
Domingo 16 de julio del 2006 (17:06 horas): música de Rafael Díaz, Edgardo Cantón, Cristian Morales Ossio y Pablo Delano (Chile), música de fondo Darío Robayo (Colombia), poemas de Estelia Soto Jourdan (Argentina).
¡Les deseamos una feliz audición!
En las próximas audiciones presentaremos lo siguiente:
Domingo 9 de julio del 2006 (17:06 horas): música de Armando Luna Ponce (México), música de fondo Jorge "Lobito" Martínez (Paraguay), poemas de Elena Fassio (Argentina).
Domingo 16 de julio del 2006 (17:06 horas): música de Rafael Díaz, Edgardo Cantón, Cristian Morales Ossio y Pablo Delano (Chile), música de fondo Darío Robayo (Colombia), poemas de Estelia Soto Jourdan (Argentina).
¡Les deseamos una feliz audición!
ATENCIÓN: El programa Poesía y Música Latinoamericana se puede escuchar online en el sitio www.radiofabrik.at (Link MP3 Live-Stream)
!!!! Tengan por favor en cuenta la diferencia horaria con Austria!!!!
REPETICIÓN: ¡La audición del programa Poesía y Música Latinoamericana se repite ahora también todos los jueves entre las 10:06 y las 11:00 horas (de Austria!), en la Radiofabrik de Salzburgo!
Cordial saludo!
YAGE, Verein für lat. Kunst, Wissenschaft und Kultur.
www.euroyage.com
www.euroyage.com
Schießstattstr. 44 A-5020 Salzburg AUSTRIA
Tel. + Fax: 0043 662 825067
*
Queridos amigos:
He reunido en un libro formato PDF los textos publicados en mi lista de correo durante los años 2004 y 2005 y he añadido algunos extras. El archivo (de unos 880 Kb) puede descargarse gratuitamente en
http://www.aragonesasi.com/sergio/Camino_al_Andar.pdf
Para leerlo es necesario el Adobe Acrobat u otro programa compatible.
Quienes aún no lo tengan, pueden descargarlo en la página http://www.adobe.com/es/products/acrobat/readstep2.html
Espero que lo disfruten y les mando un saludo.
*Sergio Borao Llop. sergiobllop@...
http://www.aragonesasi.com/sergio
He reunido en un libro formato PDF los textos publicados en mi lista de correo durante los años 2004 y 2005 y he añadido algunos extras. El archivo (de unos 880 Kb) puede descargarse gratuitamente en
http://www.aragonesasi.com/sergio/Camino_al_Andar.pdf
Para leerlo es necesario el Adobe Acrobat u otro programa compatible.
Quienes aún no lo tengan, pueden descargarlo en la página http://www.adobe.com/es/products/acrobat/readstep2.html
Espero que lo disfruten y les mando un saludo.
*Sergio Borao Llop. sergiobllop@...
http://www.aragonesasi.com/sergio
2º CONCURSO DE FOTOGRAFÍA ECOLÓGICA XICóATL “ESTRELLA ERRANTE”
BASES DEL CONCURSO:
- TEMAS: las temáticas del concurso son tres:
a) Fotografía artística sobre un tema ecológico,
b) Problemas ecológicos,
c) Soluciones a problemas ecológicos.
- FOTOS: para cada tema se pueden enviar un máximo de 5 fotografías digitales, en color y/o blanco y negro, peso máximo de cada foto 500 KB, en formato jpg, bmp o gif.
- ANEXOS: La(s) foto(s) deberá(n) acompañarse de dos ficheros Word:
1) Un fichero titulado “pseudónimo+descripción” que contenga un texto resumido que describa el mensaje de la(s) foto(s), el problema o la solución planteado (máx. 1 página, tamaño DIN A4), y el pseudónimo del concursante.
2) Un fichero titulado “pseudónimo+datos” que contenga los datos del concursante: nombre y apellido, pseudónimo utilizado, correo postal y electrónico, tel. y/o fax y un breve curriculum (ev. foto).
- FECHA LIMITE PARA EL ENVÍO DE LOS TRABAJOS: 15 de Octubre del 2006.
- Los resultados se anunciarán en el No 79 del Magazin Cultural Latinoamericano XICóATL “Estrella Errante” (Abril/Junio/2007, edición digital [www.euroyage.com] e impresa).
PREMIOS:
- Se otorgarán en total 7 premios: CUATRO PREMIOS de 200 Euros para problemas y/o soluciones, y TRES PREMIOS de 200 Euros para fotografía artística, además de la publicación en el Magazin Cultural Latinoamericano XICóATL “Estrella Errante”.
- Menciones de Honor y publicación de los trabajos destacados.
Envíos a: euroyage@...
BASES DEL CONCURSO:
- TEMAS: las temáticas del concurso son tres:
a) Fotografía artística sobre un tema ecológico,
b) Problemas ecológicos,
c) Soluciones a problemas ecológicos.
- FOTOS: para cada tema se pueden enviar un máximo de 5 fotografías digitales, en color y/o blanco y negro, peso máximo de cada foto 500 KB, en formato jpg, bmp o gif.
- ANEXOS: La(s) foto(s) deberá(n) acompañarse de dos ficheros Word:
1) Un fichero titulado “pseudónimo+descripción” que contenga un texto resumido que describa el mensaje de la(s) foto(s), el problema o la solución planteado (máx. 1 página, tamaño DIN A4), y el pseudónimo del concursante.
2) Un fichero titulado “pseudónimo+datos” que contenga los datos del concursante: nombre y apellido, pseudónimo utilizado, correo postal y electrónico, tel. y/o fax y un breve curriculum (ev. foto).
- FECHA LIMITE PARA EL ENVÍO DE LOS TRABAJOS: 15 de Octubre del 2006.
- Los resultados se anunciarán en el No 79 del Magazin Cultural Latinoamericano XICóATL “Estrella Errante” (Abril/Junio/2007, edición digital [www.euroyage.com] e impresa).
PREMIOS:
- Se otorgarán en total 7 premios: CUATRO PREMIOS de 200 Euros para problemas y/o soluciones, y TRES PREMIOS de 200 Euros para fotografía artística, además de la publicación en el Magazin Cultural Latinoamericano XICóATL “Estrella Errante”.
- Menciones de Honor y publicación de los trabajos destacados.
Envíos a: euroyage@...
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-Acompañamiento en la escritura con tema propio o ejercicios de escritura.
-La publicación virtual en Inventiva Social de antologías con sus trabajos.
-Publicación virtual de obras o textos extensos (libros ya editados) en inventiva.
-Anuncio y respaldo de actividades culturales y editoriales de cada socio.
-Soporte ante problemas de recepción.
Un abrazo enorme y sigan acompañando esta hermosa experiencia.
*Eduardo Francisco Coiro inventivasocial@...
Inventren: Narrativa y poesía circulando por vías dormidas de Argentina.
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"Página 1" Revista de actualidad, literatura, novedades, cultura y tantas cosas bellas de la vida. Es una publicación electrónica mensual que desde Haifa (Israel), edita el poeta santafesino José Pivín y que se difunde gratuitamente por internet, a quien lo solicite. Se aceptan colaboraciones pero no se mantendrá correspondencia con los autores que no fueron elegidos. Para subscribirse enviar un e-mail a: pivin11@... colocando en Asunto: Suscribirme a Página 1.
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